En esta nueva Edición de la Revista de la ULAPSI...
Mario Molina
Coordinador editorial
Consejero Ulapsi Argentina
Asociación de Psicólogos de Bs.As. (Argentina)
Avaliação de ações de redução de danos no sistema penitenciário brasileiro
Omar Alejandro Bravo
Universidade Federal Rio Grande do Sul
Postgraduación en Psicología Social (Brasil)
VIDAS DE PRAÇA: Flanelinhas e Exclusão Social.
Square Lives: Flanelinhas and Social Exclusion
Helder Barros e Souza
Psicólogo graduado pela Universidade Estácio de Sá.
Volta Redonda – RJ (Brasil)
A PSICOLOGIA DO ESPORTE NA INICIAÇÃO ESPORTIVA INFANTIL
Letícia Macedo Gabarra
Psicóloga, Mestre em Psicologia pela Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC),
Especialista em Psicologia do Esporte pelo Instituto Sedes Sapientiae
Kátia Rubio
Psicóloga, Doutora pela Universidade de São Paulo (USP), Professora – Organizadora da Especialização
em Psicologia do Esporte do Instituto Sedes Sapientiae.
Luciana Ferreira Ângelo
Psicóloga do Instituto do Coração - INCOR, Mestre pela Universidade de São Paulo (USP), Professora –
Organizadora da Especialização em Psicologia do Esporte do Instituto Sedes Sapientiae.
Motivação de idosos para a adesão a um programa de exercícios físicos
Meurer, Simone Teresinha
Benedetti, Tânia Rosane Bertoldo
Universidade Federal de Santa Catarina
Mazo, Giovana Zarpellon
Universidade Estadual de Santa Catarina (Brasil)
La violencia psicológica al anciano en la familia
Romelia Pérez Aguilera
Raiza Rodríguez Ramírez
Licenciadas en Enfermería.
Especialistas de 1er Grado en Enfermería Comunitaria
José Rafael Escalona Aguilera
Doctor Especialista de Primer Grado en Pediatría; Policlínico “Jose Marti” (Cuba)
Prontidão Escolar e Estresse Parental
Edla G. C. Andrada
Doutora em Psicologia pela Universidade Federal de Santa Catarina, com estágio na Université Du
Quebéc à Montreall, Canadá. Professora da Universidade para o Desenvolvimento do Alto Vale do Itajaí
Gabriela Belling
Idonézia Collodel Benetti
Bárbara Rezena
Universidade para o Desenvolvimento do Alto Vale do Itajaí - UNIDAVI (Brasil)
Instrumento de Classificação da Complexidade Emocional dos Pacientes Internados
em Hospital Geral: Relato de Experiência
Rita de Cássia Calegari
Juliana Reis
Paula Soares
Vanessa Menon
Hospital e Maternidade São Camilo Pompéia
São Paulo (SP) (Brasil)
Dificultades que se presentan en el trabajo terapéutico al emplear imágenes de
ascensión y descenso
Isabel Stange Espínola
Universidad Autónoma de Puebla (México)
Utilidad del sociograma como herramienta para el análisis de las interacciones
grupales
Isaura Pineda
Leslie Renero
Yamel Silva
Emma Casas
Universidad del Valle de México – Campus Lomas Verdes
Eliseo Bautista
Centro de Educación y Desarrollo Humano (CEDH)
José Manuel Bezanilla
Psicología y Educación Integral A.C. (México)
El papel de la Inteligencia Emocional en Jóvenes Mexicanos
Carmen María Salvador Ferrer
Area de Psicología Social
Departamento de Ciencias Humanas y Sociales
Universidad de Almería
Juan Morales Jiménez
Campus Postgraduados de Ciudad de Puebla (México)
Comprensión Empática y Estilos de Negociación en la relación de pareja.
Herramientas de mediación
Aguilera, Varela M. I.
Asesora de Tesis: Mtra. Claudia López Becerra.
Sinodales: Dr. Juan Lafarga Corona, Mtra. María Sánchez Quintanar,
Mtra. Claudia López Becerra, Mtra. Ofelia Pazos, Mtra. Teresa Reyes.
La presente investigación forma parte de la Tesis de Maestría, con el honor que representó la presencia del
Dr. Juan Lafarga Corona como sinodal de la misma. María Sánchez Quintanar, es Maestra en Desarrollo
Humano y Fundadora de COPHAC, siendo además sinodal de la presente investigación. Colaboraron la
Maestra Claudia López Becerra como asesora de tesis, la Maestra. Ofelia Pazos, la Maestra Consuelo Lara,
la Maestra. Teresa Reyes Canchola, todas ellas Maestras egresadas de COPHAC, docentes y terapeutas de
familia, pareja y terapia individual.
Dictaminadores de este número
Diana Lesme (Paraguay)
Humberto Giachello (Uruguay)
Sebastián Tchukrán (Argentina)
Yenny Aguilera (Paraguay)
Albertina Mitjans (Brasil)
En esta nueva Edición de la Revista de la ULAPSI...
Mario Molina
()
Coordinador editorial
Consejero Ulapsi Argentina
Asociación de Psicólogos de Bs.As.(Argentina)
Licenciado en psicología, egresado de la Universidad de Bs. As., Magister en Salud Pública (UBA), con tesis
en elaboración. Es especialista en Educación y Nuevas Tecnologías (FLACSO) y profesor de psicología
(UBA). Fue presidente de la Federación de Psicólogos de la República Argentina hasta el 2005, y es
actualmente presidente de la Asociación de Psicólogos de Bs. As. (APBA). Ha desempeñado numerosos
cargos y funciones en entidades profesionales, como el Colegio de Psicólogos de Bs. As., y la Confederación
de Profesionales de la República Argentina. Ha participado y presentado numerosos trabajos en diferentes
Congresos y encuentros profesionales, referidos al ejercicio profesional del psicólogo. Es socio fundador de
la ULAPSI y de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Psicología (FIAP). Actualmente se
desempeña como sub director de la Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social del Ministerio
de Educación de la Provincia de Bs. As.
En esta nueva Edición de la Revista de la ULAPSI, ponemos a disposición de los lectores artículos
que reflejan la producción y las experiencias en el ejercicio profesional de los psicólogos y
psicólogas de América Latina y que contribuyen a difundir los avances teóricos, prácticos y de
investigación de la psicología latinoamericana. Y aún esperamos artículos de varios países que no
han participado o no lo hacen muy frecuentemente en esta Revista. Persistimos en convocar a que
esta Revista testimonie la presencia de una Psicología de América Latina y para los
latinoamericanos, en concordancia con los propósitos de la ULAPSI.
Producir conocimiento como psicólogos en el contexto de nuestros paises y como profesionales
universitarios latinoamericanos, es un paso para alcanzar un espacio propicio en las iniciativas
conjuntas y convertirlas en instrumentos movilizadores que generen sinergias al interior del
colectivo profesional y para beneficio.
Por esto es que espertamos más artículos y participación de todos...!!. Una vez más, muchas
gracias a todos los que participan y hacen posible la aparición de esta Revista.
Avaliação de ações de redução de danos no sistema penitenciário brasileiro
Omar Alejandro Bravo ([email protected])
Universidade Federal Rio Grande do Sul
Postgraduación en Psicología Social (Brasil)
Resumo
Este trabalho pretende avaliar as ações de redução de danos desenvolvidas em alguns
estabelecimentos penitenciários brasileiros, com o apoio do Ministério da Saúde. Para esse fim,
foram entrevistados detentos, agentes penitenciários, autoridades e profissionais da saúde de
cada instituição.
As iniciativas de redução de danos, que partem do principio de diminuir as conseqüências danosas
derivadas do consumo de drogas, sem partir necessariamente da exigência da abstinência,
encontram resistências particulares neste tipo de instituições. Entre a população entrevistada, os
médicos e os agentes penitenciários se mostraram mais resistentes a apoiar e se envolver nestas
ações. Os detentos participam e apóiam estas iniciativas, permitindo assim conseguir alguns
resultados significativos.
O consumo de crack, que vem progressivamente substituindo o uso de cocaína por via injetável,
demanda formas de intervenção mais originais e particulares, que devem ser discutidas junto à
população interessada.
Palavras chave: Drogas, redução danos, prisões, políticas.
Resumen
Este trabajo pretende evaluar las acciones de reducción de daños desarrolladas en algunos
establecimientos penitenciarios brasileños, con el apoyo del Ministerio de la Salud. Para este fin,
fueron entrevistados presos, agentes penitenciarios, autoridades y profesionales de la salud de
cada institución.
Las iniciativas de reducción de daños, que parten del principio de disminuir las consecuencias
perjudiciales derivadas del consumo de drogas, sin partir necesariamente de la exigencia de la
abstinencia, encuentran resistencias particulares en este tipo de instituciones. Entre la población
entrevistada, los médicos y los agentes penitenciarios se mostraron más resistentes a apoyar y
comprometerse en estas acciones. Los presos participan y apoyan estas iniciativas, permitiendo
así conseguir algunos resultados significativos.
El consumo de crack, que viene progresivamente substituyendo al uso de cocaína por vía
inyectable, demanda formas de intervención más originales y particulares, que deben ser
discutidas junto con la población interesada.
Palabras clave: Drogas, reducción daños, prisiones, políticas.
Abstract
This paper pretends to evaluate the actions of harm reduction developed in some brazilian
penitentiaries, with the support of the Ministry of Health. For this aim, prisoners, penitentiary agents,
authorities and health professionals of each institution were interviewed. The actions of harm
reduction, that emerge of the proposal of diminishing the harmful consequences from the
consumption of drugs, without necessarily require the abstinence, facing particular resistances in
this type of institutions. In particular, the penitentiary doctors and agents were the most resistant to
support and involve in these actions. The prisoners participate and support these initiatives, thus
allowing to obtain some significant results. The consumption of crack, which comes gradually
substituting the use of cocaine in its injectable kind, demand more original and particular forms of
intervention that must be discussed with the interested population.
Key words: Drugs, harm reduction, prisons, policies.
Introdução
Existem, em linhas gerais, três estratégias de controle do uso de drogas: a da redução da oferta,
que tem como propósito a repressão ao tráfico e os delitos associados; a de redução da demanda,
que tenta diminuir ou desestimular o consumo; e a de redução de danos, que trabalha desde a
prevenção das conseqüências danosas do consumo de drogas (Brasil, Ministério da Saúde, 2001)
A Associação Internacional de Redução de danos (IHRA) define a redução de danos como as
políticas e programas que tentam principalmente “reduzir, para os usuários de drogas, suas
famílias e comunidades, as conseqüências negativas relacionadas à saúde, os aspectos sociais e
econômicos decorrentes de substâncias que alteram o comportamento”, principalmente a infecção
pelo vírus HIV e HCV entre usuários de drogas por via intravenosa (www.ihra.net, 2008)
As políticas de redução de danos têm como princípios o resgate da cidadania e a reinserção social
dos usuários de drogas através da promoção da melhoria da qualidade de vida destes. As mesmas
enfatizam a prevenção, incorporando os próprios interessados e a comunidade no planejamento e
execução das ações, sem colocar como objetivo único a abstinência total, já que parte da base de
considerar que boa parte dos usuários de drogas não quer ou não pode parar de consumir.
Andrade (1995) mostra como, no Brasil, os usuários de drogas injetáveis passaram a ser a primeira
população de risco em relação ao contágio do HIV: 38% no Rio de Janeiro, 53% em Santos e 66%
em São Paulo dos portadores do vírus adquiriram-no por essa via, acompanhando um fenômeno
que aconteceu em escala mundial, mas que teve uma ênfase particular na década dos 90 nos
países do Cone Sul (Argentina, Uruguai e Brasil, em particular).
Entre outras estratégias, a redução de danos promove a diminuição do risco de infecção entre
usuários de droga intravenosa a través da entrega de kits de prevenção que incluem seringas e
outros elementos que permitem um consumo mais seguro, assim como a entrega de preservativos
e material informativo sobre os riscos e danos derivados do consumo de drogas e as formas de
manter práticas sexuais seguras.
Estas iniciativas tentam de-construir a figura do usuário de drogas ilegais como ligado à
marginalidade, delinqüência e falta de controle sobre os seus atos, e não diferencia as drogas
legais das ilegais na hora de planejar e executar suas ações. As estratégias de redução de danos
se inscrevem em uma forma diferente de prevenção, que se acrescenta às tradicionais (primária
com a comunidade em geral, secundária com a população, e terciária com os diretamente
afetados).
Estas políticas permitem atingir uma população geralmente excluída dos sistemas de saúde e
submetida a condições de vulnerabilidade particulares. Breilh (2003) define três tipos de
vulnerabilidade: social, institucional e individual, sendo este conceito mais amplo e abrangente que
a noção tradicional de risco que a epidemiologia tradicional sustentava.
No caso das pessoas privadas de liberdade, a utilização deste tipo de estratégias se faz mais
necessária, dada a condição geral de vulnerabilidade derivada da situação em que se encontra a
população carcerária e a falta de acesso a formas de prevenção e cuidados.
A partir desta realidade, no final do ano 2004, o Programa Nacional de DST/AIDS do Ministério de
Saúde brasileiro definiu como prioridades o trabalho com a população carcerária e com os jovens,
por serem ambas consideradas populações vulneráveis em relação à transmissão do vírus do HIV
e outras DSTs e, no caso particular da primeira, constituir um setor de difícil acesso, tanto pelas
condições institucionais nas quais se encontram como pelas características particulares do laço
social que se estabelece entre os próprios detentos e com as autoridades e agentes penitenciários.
Um estudo realizado entre os detentos portadores do vírus HIV na Central Médica Penal da Bahia
indicou que 70% deles tinham contraído a infecção por meio do uso compartilhado de seringas
(Alves, 1999). Na Penitenciaria Feminina de Espírito Santo, o 46,1% das detentas portadoras do
vírus reconheceram o uso de drogas por via injetável como a causa da infecção (Miranda, 1998)
A tendência atual a aumentar as condenações e formas de punição e a noção derivada dos
princípios da “Tolerância Zero”, de que a pena aponta a punir um tipo de personalidade e não ao
fato ilegal cometido, dificulta a inclusão de um olhar mais compreensivo e tolerante ao respeito dos
sujeitos infratores a lei, como os que a redução de danos defende. Por outra parte, estas políticas
repressivas têm contribuído a aumentar a população carcerária de forma alarmante, produzindo na
maioria dos países uma superlotação dos estabelecimentos penitenciários, o que leva a piorar as
condições de saúde dessa população (Waqcuant, 2001)
Por outra parte, a Portaria N 1777, publicada no ano 2003 e assinada pelos Ministérios da Saúde e
da Justiça brasileiros (Brasil, 2003), prevê ações de redução de danos entre a população
carcerária e os apenados que estão sob o regime legal de medidas de segurança. Esta inclusão,
ao mesmo tempo em que torna oficiais essas políticas nesses âmbitos, obriga a aprofundar o
conhecimento desta população de modo que permita estabelecer pautas de ação específicas.
A população carcerária do Brasil era, segundo dados do Departamento Penitenciário Nacional, de
422.590 detentos. Existem, no total, 1431 estabelecimentos carcerários. A relação é de 168 presos
por cada 100.00 habitantes, aproximadamente (www.mj.gov.br, 2007) A população penal brasileira
é uma das maiores do mundo, equivalente a população total de 13 países.
Com o propósito de oferecer subsídios teóricos e práticos a essa prioridade de intervenção
definida, foi realizada esta investigação, dirigida a avaliar os projetos de redução de danos nos
estabelecimentos penitenciários indicados, os sucessos obtidos e os entraves e dificuldades
institucionais encontradas.
Definição da amostra e metodologia de coleta de informação
Para este fim, selecionaram-se 12 projetos que, com o apoio do Ministério da Saúde,
desenvolveram ações de redução de danos nos estados de Paraná (2), São Paulo (2), Amazonas,
Acre, Roraima, Pernambuco, Alagoas, Bahia e Santa Catarina (2).
Os 12 projetos considerados nesta pesquisa abrangeram uma população de quase 7500
detentos, sendo 6750 homens e 730 mulheres, aproximadamente. Considerando a distribuição por
regiões, três dos projetos analisados são da região Norte, dois da região Sudeste, três da Nordeste
e quatro da região Sul do Brasil.
Foram definidos três modelos de entrevistas, de caráter semi-aberto, destinados aos detentos, aos
agentes penitenciários, as autoridades das prisões e aos profissionais do setor de saúde de cada
instituição. Uma certa repetição nas falas dos entrevistados permitiu considerar a possibilidade de
reduzir o número de entrevistas considerando que os critérios da metodologia qualitativa indicam
que a saturação da informação coletada é o que define uma amostra como abrangente. O número
de entrevistados originalmente previstos (10 ou 12 entre os detentos, 5 ou 6 entre os agentes)
diminui, em função deste critério para 3 ou 4 detentos e 2 ou 3 agentes por cada estabelecimento.
Na definição do perfil da amostra, misturaram-se sujeitos relacionados de forma ativa aos projetos
com outros de nenhuma ou menor participação ou engajamento nos mesmos.
A metodologia de pesquisa utilizada foi de caráter qualitativo, que possibilita uma riqueza e
flexibilidade analítica maior, assim como permite não ficar sujeito de forma restrita a um modelo
prévio de levantamento de informação. A própria interpretação da informação tem aqui um caráter
particular já que "...qualquer resultado produzido no nível instrumental adquire seu sentido dentro
de um processo de interpretação, que se expressa numa temporalidade teórica essencialmente
diferente dos resultados empíricos, definidos pela utilização de técnicas e procedimentos da
ciência" (González Rey, 1997, p. 75)
No total, foram feitas 99 entrevistas, sendo 17 com os agentes penitenciários, 12 com as
autoridades, 10 com os profissionais da área de saúde e 60 com os presos.
Análise geral da informação
Nos estabelecimentos penitenciários visitados, não foi possível desenvolver ações que incluíssem
a oferta de seringas e agulhas para usuários por via injetável, dado que essa prática é ainda
considerada ilegal pelas autoridades. Em alguns presídios, foi possível trabalhar com folhetos que
explicam as vias seguras de injeção e, eventualmente, mostrar aos detentos os kits de redução de
danos, que incluem seringas, agulhas, preservativos e outros elementos de injeção segura e
cuidados.
O uso de drogas por via intravenosa não apareceu como uma prática relevante nos locais visitados
e entre a população consultada. Esta consideração se refere somente ás instituições aqui
consideradas e não ao resto do sistema penal brasileiro. Alguns dos entrevistados referiram que
essa modalidade de uso ainda permanece em outros estabelecimentos carcerários.
A infecção através de essa via de consumo foi muito alta no começo da epidemia, como relata
Varella (1999) O uso de crack parece ter substituído o consumo de cocaína por via injetável,
segundo o relatado pelos próprios detentos e o que foi constatado em alguns presídios (Recife, por
exemplo). Muitos dos entrevistados destacaram o controle que a população carcerária mantém
sobre o uso de drogas por via injetável, por ser uma via de contágio privilegiada do HIV e DSTs
(existe um elevado grau de consciência de esta realidade) assim como também por chamar mais a
atenção dos agentes penitenciários e expor muito aos usuários e aos fornecedores do produto e do
material de injeção.
A relevância das ações de prevenção em torno das práticas de tatuagem e barbearia
manifestaram-se acordes a uma das principais vias de contágio presentes nas instituições
analisadas (a tatuagem em menor medida em alguns presídios) e estão relacionadas ao
crescimento do número de detentos infectados pelo vírus da hepatite C, que aparece como a nova
ameaça epidemiológica para a população carcerária. A barbearia, em particular, é uma prática
exigida pelas autoridades dos presídios, sendo que muitas vezes não entregam os aparelhos de
barbear com a freqüência necessária.
A persistência e a continuidade das ações permitem conquistar o apóio das autoridades aos
programas de redução de danos. Mesmo mantendo na maioria dos casos um caráter ideológico
conservador em linhas gerais, a maioria dos diretores dos presídios entrevistados manifestaram o
seu compromisso com estes projetos, destacando a mudança que operou neles a partir de
entender e assimilar esta perspectiva de intervenção em saúde.
Entre os agentes apareceram algumas resistências relacionadas com alguns preconceitos
particulares sobre os direitos dos detentos e a reclamação da falta de políticas desse tipo dirigidas
aos próprios agentes penitenciários. Por outra parte, quando convidados a participar das atividades
dos projetos, uma quantidade muito reduzida deles mostrou-se interessada, o que marca a
diferencia entre uma queixa (como parece ser este caso) e uma demanda, que implica uma real
necessidade e um compromisso de assumi-la. Entre esta população em particular apareceram
muitos relatos de problemas de estresse e saúde mental, com elevados índices de consumo
abusivo de álcool.
Cabe destacar o apóio que a iniciativa de formar uma comissão de saúde na Penitenciaria de
Londrina conseguiu entre os agentes, por colaborar também de alguma forma com o seu trabalho.
Esta comissão é um exemplo interessante de como conseguir a institucionalização das ações e a
possibilidade de ter interlocutores reconhecidos para a discussão dos objetivos e forma de
execução dos projetos, assim como de outras questões institucionais dos presídios. Por outra
parte, esta comissão acabou atuando como mediadora das diferenças entre a população
presidiária e as autoridades, fato que possibilita também diminuir os índices de violência dentro da
prisão.
Entre os detentos em particular, o apoio e o envolvimento com estas iniciativas são altos,
destacando-se a disposição geral de colaborar com os programas. Entre esta população parece
operar também um fenômeno particular: muitos dos sujeitos formados como multiplicadores
adotam um discurso de características conservadoras, que destaca a proibição ou o limite (do
sexo, do uso de drogas, da tatuagem) como forma de prevenção. De fato, muitos dos
multiplicadores entrevistados acharam que a distribuição de seringas para usuários de drogas
injetáveis constituiria um incentivo ao consumo, a pesar de concordar com a necessidade de
distribuição desses insumos.
Cabe aqui uma especulação: sendo que a instituição carcerária está atravessada pelos discursos
que o direito penal crítico (Zaffaroni e Pierangeli, 1999) define como "re" (resocializadores,
reinserção) em termos de que aspiram a uma transformação íntima e essencial do sujeito e sua
suposta redenção perante a sociedade, a proposta de participar nestas iniciativas de redução de
danos parece produzir em alguns dos multiplicadores um efeito de assimilação com estes
supostos, fato que indica um limite na sua prática, dada a não admissão do uso de drogas ou de
determinadas práticas sexuais que este discurso conservador incorpora. O direito penal, ao menos
na sua versão mais progressista, indica que um infrator a lei deve ser punido pela sua ação,
entanto contrária à lei, e não pelo que ele é, por alguma característica essencial ou traço de
caráter. Porém, os discursos que atravessam o sistema penal, apontam a conseguir a “conversão”
dos presos em sujeitos socialmente adaptados, identidade que dificilmente suportaria o uso de
drogas, por exemplo.
A resistência mais significativa aos programas de redução de danos aqui considerados se origina
nos médicos das instituições penais analisadas. Esta oposição metódica e decidida que chega a
ser hostilidade aberta aos programas, leva a pensar, face à ampliação das equipes de saúde nos
presídios que a Portaria Interministerial 1777 prevê, os futuros mecanismos de formação e controle
destes profissionais. Esta última questão relaciona-se também a sustentabilidade das ações, ainda
dependentes de uma intervenção externa para sua continuidade. Os médicos entrevistados se
colocaram com freqüência no lugar de juízes, opinando sobre o direito do acesso a saúde que um
infrator a lei mereceria.
Os enfermeiros e os psicólogos parecem ser as classes profissionais mais dispostas a se engajar
neste tipo de trabalho e sobre os quais parece necessário investir, em termos de condução e
execução das ações.
O trabalho de educação baseado na entrega de material informativo, é necessário e provoca
resultados, como foi comprovado nas entrevistas, mas não tem a sustentabilidade e alcance de
aqueles que envolvem diretamente a participação da população na elaboração e execução das
ações de prevenção. Esta diferença aparece nas demandas de continuidade dos detentos. Os que
se identificam como multiplicadores (responsáveis por difundir ações de redução de danos entre os
pares) centram sua demanda de continuidade na necessidade de dispor de insumos e material
educativo para desenvolver seu trabalho; os que se identificam com um lugar mais passivo, de
meros receptores de informação, mas sem o compromisso ou a disposição para desenvolver esse
trabalho de prevenção, limitam seus pedidos à continuidade dos cursos e palestras.
A demanda de continuidade das ações por parte dos presos nem sempre significa que a mesma
esteja dirigida aos objetivos do programa nem é um sinal da necessidade da continuidade do
mesmo. Muitas vezes, parece ser apenas o laço social implícito nesses cursos o que provoca estes
pedidos por parte de uma população em geral carente de espaços de escuta e cuidados. Muitos
referiram que as palestras dos projetos eram boas porque permitiam ocupar o tempo.
Por último, em relação aos hospitais de custódia e tratamento, destinados a população que se
encontra sob o regime legal conhecido como medida de segurança (dirigido aos infratores a lei
declarados inimputáveis), as políticas de redução de danos devem se orientar a diminuição da
administração de drogas psiquiátricas e a substituição do tratamento medicamentoso por outro que
aponte ao retorno dos sujeitos que estão cumprindo essas medidas ao convívio social pleno. Para
este fim, deve ser eliminada também a figura forense da periculosidade, etiqueta pseudo-clínica
cuja aplicação torna as medidas de segurança penas de prisão perpetua.
Considerações finais
Sobre as informações obtidas, sugerem-se algumas questões para discussão:
¨ É necessário pensar ações de redução de danos que permitam obter resultados positivos entre
usuários de crack, dado que esta droga e a modalidade de consumo e danos associada requerem
formas particulares de abordagem.
¨ Existe a necessidade de organizar ações de sensibilização junto à justiça, diretores de presídios
e outros atores institucionais, prévios ao começo dos projetos.
¨ É preciso estender as ações às pessoas que aguardam julgamento nas delegacias e cadeias. As
mesmas não estão incluídas nas ações previstas no Plano Nacional de Saúde no Sistema
Penitenciário e são as que padecem as piores condições jurídicas e de saúde.
¨ Deve-se insistir no direito dos multiplicadores presos em ter direito a desconto de pena pelo seu
trabalho.
¨ Devem ser oferecidos cursos de capacitação em redução de danos para os profissionais da
saúde (principalmente os médicos), considerando as resistências encontradas entre esta
população e a futura contratação de equipes profissionais previstas na Portaria 1777.
Referências bibliográficas
Alves, C. (1999) Levantamento interno da incidência de infecção pelo HIV na Central Médica Penal do
Sistema Prisional da Bahia. Salvador.
Andrade, T. (1995) As Abordagens preventivas. In: Ministério da Saúde. Drogas, Aids e Sociedade. (pp.
36-52) Brasília: CDIC.
Brasil, Ministério da Saúde (2001) Manual de redução de danos. Brasília: Ministério da Saúde.
Breilh, J. (2003) Epidemiologia crítica e interculturalidad. Buenos Aires: Lugar Editorial.
Departamento Penitenciário Nacional do Brasil. Recuperado em 22/05/2008, de www.mj.gov.br/depen
Gonzalez Rey (1997) La investigación cualitativa en psicología: rumbos y desafíos . Sâo Paulo: EDUC.
International Harm Reduction Association. Recuperado em 18/05/2008 de www.ihra.net.
Miranda, O. (1999) Relatório de pesquisa sobre prevalência de infecção pelo HIV e HCV na Penitenciária
Feminina de Espírito Santo. Vitória.
Portaria Interministerial nº 1777 (9 de setembro de 2003). Plano Nacional de Saúde no Sistema
Penitenciário. Brasília: Presidência da República.
Varella, D. (1999) Estação Carandiru. São Paulo: Cia. Das Letras.
Wacquant, L. (2001) As prisões da miséria. Rio de Janeiro: Zahar.
Zaffaroni, E. e Pierangeli, J. (1999) Manual de direito penal brasileiro. São Paulo: Ed. Revista dos tribunais.
VIDAS DE PRAÇA: Flanelinhas e Exclusão Social.
Square Lives: Flanelinhas and Social Exclusion
Helder Barros e Souza ([email protected])
Psicólogo graduado pela Universidade Estácio de Sá.
Volta Redonda – RJ (Brasil)
Resumo
O artigo questiona a legitimação do discurso excludente, a criminalização e desqualificação do
trabalho informal em espaço público. Tomamos como ponto de partida o estudo de um período de
acontecimentos no município de Volta Redonda, estado do Rio de Janeiro, quando uma série de
operações policiais visou coibir a atuação de ‘flanelinhas’ em pontos de um dos bairros centrais da
cidade. Foi realizada contextualização a partir da análise de informações e artigos jornalísticos
divulgados em publicações oficiais e veículos de comunicação em massa. Para apreciação de
dados subjetivos, realizamos pesquisa de campo junto a flanelinhas em um dos pontos mais
atingidos pelas operações citadas, coletando material por meio de entrevistas, o que foi submetido
à análise de conteúdo. Os resultados apontam para a tenuidade da fronteira entre o discurso da
ordem pública e a exclusão social, e o sofrimento ético-político de indivíduos marginalizados
durante/após uma trajetória marcada por violências silenciosas.
PALAVRAS-CHAVE: Exclusão Social, Ideologia, Trabalho Informal, Cidadania.
Resumen
El artículo cuestiona la legitimidad del discurso excluyente, la criminalización y descalificación del
trabajo informal en el espacio público. Tomamos como punto de partida el estudio de un periodo de
acontecimientos en el municipio de Vuelta Redonda, estado de Río de Janeiro, cuando una serie
de operaciones policiales destinadas a frenar la actuación de “flanelinhas”1 en puntos de uno de
los dos barrios céntricos de la ciudad. Fue realizada contextualizada a partir del análisis de
informaciones y artículos periodísticos divulgados en publicaciones oficiales y medios de
comunicación masiva. Para observar los datos subjetivos, realizamos investigación de campo junto
la flanelinhas en uno de los puntos más alcanzados por las operaciones citadas, recolectando
material por medio de entrevistas, lo que fue sometido al análisis de contenido. Los resultados
apuntan para la fragilidad de la frontera entre el discurso del orden público y la exclusión social, y el
sufrimiento ético-político de los individuos marginados durante/después de una trayectoria
marcada por violencias silenciosas.
PALABRAS CLAVES: Exclusión social, Ideología, Trabajo Informal, Ciudadanía
Abstract
The article questions the legitimacy of exclusionary discourse, the criminalization and
disqualification of informal work in public space. We took as its starting point the study of a period
marked by events in the city of Volta Redonda, State of Rio de Janeiro, when a series of police
operations aimed to cohibit the activities of 'flanelinhas' at one of the central districts of the city. A
contextualization was done from the analysis of information and journalistic articles divulged in
official publications and vehicles of mass communication. For valuation of subjective data, we
conducted a field research with flanelinhas in one of the sites more affected by the operations
mentioned, collecting material through interviews, which was submitted to content analysis. The
results indicate the tenuity of the frontier between the discourse of public order and social exclusion,
and the ethical-political suffering of individuals marginalized during/after a career marked by silent
violences.
KEYWORDS: Social Exclusion, Ideology, Informal Work, Citizenship.
1. A SITUAÇÃO
Na edição de 26 de maio do ‘Jornal Foco Regional’, publicado semanalmente na cidade de Volta
Redonda, um colunista registrava:
“Os flanelinhas que trabalham na Vila Santa Cecília, em Volta Redonda, estão distribuindo agora
um panfleto aos motoristas durante suas abordagens. O material destaca, em letras garrafais, que
"a lei garante (o trabalho deles)", e que "Cidadania é para todos". (...) No texto eles afirmam que
são perseguidos, sempre sofrem calados todo tipo de discriminação e injustiça, que são
confundidos com criminosos e rotulados como cúmplices dos furtos de veículos. Quem assina a
carta aberta à população é o Movimento dos Flanelinhas de Volta Redonda. Sem comentários.”
Foi neste mesmo dia 26 que estivemos pela primeira vez em contato com os trabalhadores
informais da Vila Santa Cecília, considerado o bairro mais importante da cidade. Nosso interesse
partia de uma díade de matérias noticiadas em 22 e 29 de março, no ‘Jornal Aqui’, outra publicação
semanal da cidade, onde denunciava-se que flanelinhas 3 atuavam, durante o horário de
funcionamento do parquímetro oficial, acrescentando novos tickets antes que os fiscais
verificassem o tempo excedido, o que angariava gorjetas de motoristas. Na primeira das
reportagens, os flanelinhas eram representados como uma formação corporativa, rotulados de
achacadores, e pedia-se intervenção do poder público para impedi-los de atuarem. Na semana
seguinte, na outra matéria, os flanelinhas figuravam como “praga urbana”, nomeação de autoria
atribuída ao Coronel Comandante do batalhão da Polícia Militar local, que dizia:
“Sem denuncia formalizada, resta à PM mandar os flanelinhas se retirarem da área. Os que
reclamam ou insistem são colocados num ônibus e levados a uma delegacia, para identificação e
verificação de possíveis antecedentes criminais.”
O que suscitava curiosidade era a direção taxativa tomada desde a primeira matéria, que
asseverava a ilicitude da atuação dos trabalhadores em geral:
“De fato, alguns motoristas até gostam da idéia, mesmo sabendo que a atividade dos flanelinhas é
uma espécie de achaque, um crime.”
Em certo momento da segunda reportagem, eram conferidas afirmações do Comandante que
declarava a preocupação em evitar abusos nas operações coercitivas e ainda expunha a crença
em benefícios que derivariam da regulamentação da profissão de flanelinha. Afirmava que era
‘claro’ que existia a participação de algum flanelinha nos furtos na região:
“Ele acredita que muitos podem ter ligação direta ou indireta com o número elevado de furtos na
Vila Santa Cecília, principalmente, na Praça Brasil”
A matéria relatava que em duas operações da Polícia Militar, acontecidas nos dias 25 e 28 de
março, 3 pessoas haviam sido encaminhadas à delegacia, uma por suspeito de furto, e que foram
todas liberadas por não possuírem antecedentes criminais.
Segundo o divulgado nos dias 03 e 04 de abril no ‘Diário Virtual do Programa Dário de Paula’, no
dia 02, em nova operação, 23 flanelinhas foram levados à delegacia. No dia 03, última operação
considerada pelos veículos de comunicação que acessamos, 8 flanelinhas foram detidos e
encaminhados. Nenhum possuía antecedentes criminais.
No dia 29 de maio, data precisada pelos sujeitos entrevistados, a guarda municipal iniciou um
trabalho de coibição do trabalho dos flanelinhas, com presença em tempo integral em alguns
pontos da Vila Santa Cecília, incluindo a Praça Brasil, um dos “cartões postais” da cidade, que foi
escolhida para nossa pesquisa 4.
2. INTRODUÇÃO
A Constituição da República Federativa do Brasil (1988) versa:
Art. 5º Todos são iguais perante a lei, sem distinção de qualquer natureza, garantindo-se aos
brasileiros e aos estrangeiros residentes no País a inviolabilidade do direito à vida, à liberdade, à
igualdade, à segurança e à propriedade, nos termos seguintes:
(...)
II - ninguém será obrigado a fazer ou deixar de fazer alguma coisa senão em virtude de lei;
(...)
XIII - é livre o exercício de qualquer trabalho, ofício ou profissão, atendidas as qualificações
profissionais que a lei estabelecer;
A atividade dos flanelinhas apenas coloca-se como ilícita ao vincular-se a alguma contravenção
(Costanze, 2007), tal como a extorsão, loteamento do espaço público ou colaboração em furtos. A
Constituição orienta: “LVII - ninguém será considerado culpado até o trânsito em julgado de
sentença penal condenatória;”
Uma rápida análise em arquivos de jornais eletrônicos nacionais ainda nos apresenta que não raro
flanelinhas são autuados por “exercício ilegal da profissão”. Exercício “ilegal” de uma profissão não
regulamentada.
A exclusão social pode ser minimamente caracterizada como a perda da cidadania, que é o
conjunto de direitos e deveres que uma sociedade reserva aos seus membros.
Jodelet (2004) atribui várias possibilidades de modelação desse processo de exclusão, que é
constituído nas relações interpessoais ou intergrupais e pode ocorrer material ou simbolicamente.
Segundo esta, os instrumentos de operacionalização da exclusão são a Segregação, que é o
distanciamento topológico do indivíduo; a Marginalização, ou manutenção do indivíduo à parte, no
bando (Sequeira, 2006); e a Discriminação, que consiste no cerceamento de acesso a recursos,
bens, status, etc..
A nomeação de “processo” se deve ao entendimento de que exclusão e inclusão aparecem como
faces dialéticas de um mesmo fenômeno, como alude Souza (2004):
“A exclusão é um processo cujo sentido só pode ser encontrado na vida social, onde se constitui
em torno de interesses que lutam para se impor como interesses dominantes, como normas de
convivência, como reguladores das relações sociais, culturais, políticas e econômicas. (p.64)”
Os indivíduos são constituídos historicamente e a subjetividade é resultado de um
entrecruzamento de determinações coletivas (Guattari, 1996). Segundo Jodelet (2004), indivíduos
engajados e implicados emocionalmente em um grupo tendem a investir sua própria identidade
neste, o que promove uma quase indiferenciação entre a auto-imagem e o grupo. A categorização
social é a divisão social que é efetuada cognitivamente para organizar e simplificar nossas
representações sobre as pessoas e grupos. A assimilação entre iguais e contraste de diferentes,
tendência fundamental da percepção social, estimula a categorização do “nós”, seguido da
diferenciação e exclusão daqueles que não pertencem à mesma categoria. Dois perigos desse
processo podem ser levantados: A responsabilização viciosa do outro, contra a proteção do um,
pode gerar o distanciamento e descompromisso com a solução do problema, rematado com a
penalização do outro (Souza, 2004); e a tendência a selecionar e interpretar informações
congruentemente com a categoria na qual colocamos algum indivíduo ou grupo pode gerar
distorções e vieses a respeito dos mesmos (Jodelet, 2004).
Para Carone (2004), a isonomia política é um mecanismo tímido na busca da igualdade, que
apenas se estabeleceria através da resolução das disparidades econômicas e sociais. A
diferenciação proposta pela autora é entre a Igualdade Política, que é apenas formal e garante
somente o uso efetivo da liberdade e singularidade; e a Igualdade Material, que é a igualdade real,
mas que não pode ser alcançada pela inquestionabilidade da noção de propriedade privada dos
meios de produção. Na batalha socialismo-capital, o resultado do impasse é a noção de justiça
social, que na democracia corresponde à proposta de igualdade de condições, o que não existe.
O poder econômico influencia, ou, não raro, regula o poder político. Os agrupamentos dominantes
do nosso contexto social são uma minoria demográfica que acumula a maior fatia da economia e
mantém o controle dos veículos de informação, assim como da cena política formal. Segundo
Guattari (1996), a norma dominante enquadra o diferente, que é marginalizado – controlado,
vigiado, assistido, apassivado. Com o domínio das informações que podem circular, pode-se
passar para além do controle dos meios de produção: Pode-se produzir subjetividades. O
resultante é a manutenção e reprodução da estrutura social vigente, o modelo dominante. O
aspecto inovador dessa ótica é que se entende que o poder não é uma dialética simplesmente
unidirecional. O statu quo é reproduzido tanto a nível dos dominantes, quanto dos dominados.
Segundo Guareschi (2004), sem legitimação ideológica (Psicológica e Social), as relações de
exclusão não conseguem perpetuar por longo tempo. Sua crítica é a respeito dos pressupostos do
liberalismo e neo-liberalismo, como a Competitividade, que exige a exclusão, e a Culpabilização
Psicológica, no qual as pessoas são responsabilizadas individualmente por sua situação
econômica adversa e injusta.
Jodelet (2004) sublinha ainda os efeitos das atitudes discriminantes nos grupos excluídos, como a
interiorização de imagens negativas, sentimentos de inferioridade e baixa auto-estima. Esta
dinâmica pode ser articulada com o que Guattari (1996) entende por fatores de inibição do que
foge ao dominante, como a vergonha e a culpabilização, que se inserem como instrumentos de
castração do singular. O dominado adentra ao vício de desgostar-se.
Citando um texto de Agnes Heller, Sawaia (2004) define culpa e vergonha como “sentimentos
morais generalizados e ideologizados com a função de manter a ordem social excludente, de forma
que a vergonha das pessoas e a exploração social consistem as duas faces de uma mesma
questão” (p.102).
A direção proposta pela autora insere a afetividade no estudo da exclusão social, pretendendo
quebrar a neutralidade da reflexão científica, sem perder o rigor metodológico. O questionamento
sobre a felicidade ou sofrimento na exclusão humaniza a discussão e supera a concepção do
pobre unicamente preocupado com sua sobrevivência.
3. APRESENTAÇÃO E ANALISE DOS DADOS OBJETIVOS
De acordo com Sawaia (2004): “Não basta definir as emoções que as pessoas sentem, é preciso
conhecer o motivo que as originaram e as direcionaram, para conhecer a implicação do sujeito com
a situação que as emociona” (p. 110).
Segundo os trabalhadores da Praça Brasil, a principal acusação sofrida era a de colaborarem em
furtos e roubos ocorridos, o que era confirmado por outros personagens, assim como os jornais.
Escolhemos para análise quantitativa: o ‘jornal A Voz Da Cidade’, publicação regional, o ‘diário
virtual do Programa Dario de Paula’, um dos programas de rádio mais populares da cidade, e
dados do ‘Instituto de Segurança Pública do Estado do Rio de Janeiro’.
Na figura 01 são demonstrados os furtos de veículos no período de Janeiro a Julho dos anos 2007
e 2008.
Figura 01 – Furtos de veículos segundo dados do Instituto de Segurança Pública do Estado do Rio
de Janeiro.
Em 04 de junho de 2008, o ‘A Voz da Cidade’ veicula a seguinte informação, proferida em reunião
do comandante da Polícia Militar com o presidente da Associação dos Moradores da Vila Santa
Cecília:
“O coronel, por sua vez, garante que em relação ao número de veículos roubados no ano passado
no local houve uma redução de 62% já nos primeiros meses deste ano e que em todos os dias a
Polícia Militar realiza operações visando coibir a ação de flanelinhas e das quadrilhas
especializadas nesse tipo de delito na Vila”
Segundo os dados do Instituto de Segurança Pública, no ano de 2007 foi registrada a média de
37,41 furtos de veículo por mês na cidade de Volta Redonda. No período de Janeiro a Julho de
2008, essa média foi de 36,71 furtos, ou seja, queda de aproximadamente 2%. Comparando com
os ditos 62% de queda dos crimes restritos ao local, parece que o que aconteceu foi uma mudança
de endereço dos furtos, e não realmente uma diminuição.
Na figura 02 estão representadas as ocorrências de furto de veículos relatadas pelo diário virtual
do Programa Dario de Paula no período de Março a Julho de 2008 .
Figura 02 - Furtos de veículo segundo Diário Virtual do Programa Dário de Paula
Os números não coincidem inteiramente com as estatísticas oficiais, mas através de tabulação dos
dados é possível aproximarmos de uma comparação entre os furtos de veículo na cidade e a
parcela de ocorrências restritas à Vila Santa Cecília. Após as operações da polícia militar,
observa-se declínio significativo, tal como nos dados oficiais, e os furtos na Vila Santa Cecília
prosseguem diminuindo nos meses conseguintes. Já o número de furtos gerais em Volta Redonda
inversamente aumenta.
Se as operações policiais ostensivas de março e abril foram revestidas da visibilidade e alcance
amplo dos meios de comunicação social, a iniciativa do dia 29 de Maio teve exposição limitada aos
poucos lugares na qual a Guarda Municipal se instalou. O possível efeito inibidor das operações
espetaculares não fez parte da segunda incursão, o que parece refletir a partir de maio, quando os
números rebaixados de abril voltam ao nível da média do ano. A presença da Guarda se faz notar
nos espaços urbanos movimentados e valorizados do bairro, tais como a Praça Brasil.
A Praça Brasil foi uma das primeiras beneficiadas pelo monitoramento por câmeras de vídeo,
serviço implantado em diversos pontos da cidade em 2001, e conta com um Posto Avançado da
Guarda Municipal instalado em suas adjacências. Esse aparato neo-panótipo parece exercer uma
forte influência pelo menos em relação aos furtos de veículos estacionados na praça. O
levantamento dos registros de ocorrência noticiados nos dois veículos de comunicação
supracitados constatou que a Vila Santa Cecília comportou 19,14% e 29,73% do total de furtos de
veículos ocorridos na cidade no período de janeiro a julho de 2008. Destes, nenhum aconteceu nas
imediações da Praça Brasil, ao contrario do divulgado.
A última consideração, talvez a mais importante, diz respeito às características do cerceamento da
atuação dos flanelinhas pela Guarda Municipal. É nesse ponto que o mérito em relação ao controle
de contravenções corre o risco de se confundir com meros interesses estéticos. Os flanelinhas da
Praça Brasil eram proibidos sem exceção de apenas uma atividade: lavar carros. Podiam
permanecer no local e, após o horário de funcionamento do parquímetro, oferecer serviços de vigia
e receber dinheiro pelo trabalho. No entanto, tinham seus instrumentos apreendidos caso
tentassem lavar veículos. O que expunha o trabalho em via pública, baldes, panos, tapetes, era
proibido. O que se nomeou como ‘achaque’, permitido.
4. TRABALHO DE CAMPO E METODOLOGIA
Com interesse em compreender melhor a realidade vivida pelos flanelinhas de Volta Redonda,
realizamos entrevistas de livre estruturação (Tavares, 2000).
Após o contato inicial, o período de entrevistas aconteceu no ínterim entre 02 de junho e 22 de
julho, sem cronograma prévio. Estas foram realizadas durante o horário de trabalho dos sujeitos da
pesquisa e se concentrou no território da Praça Brasil. 05 sujeitos participaram de entrevistas, 04
do sexo masculino e 01 do sexo feminino, com idades entre 20 e 50 anos. Os relatos foram
gravados em arquivos de áudio.
Nossas intervenções consistiam em respostas compreensivas empáticas (Rogers, 1976) e pedidos
de esclarecimento ou aprofundamento em assuntos emergidos que nos parecessem contributivos
para nossa compreensão daquela realidade. Por acontecerem durante o horário de trabalho, as
entrevistas eram intrometidas pelo cotidiano do espaço público. As entrevistas gravadas foram
transcritas e submetidas à análise categorial (Bardin, 2000), numa primeira etapa. Utilizamos
temas como unidades de registro.
A segunda etapa consistiu em recorte feito no interior das categorias formadas, a partir do qual
falas descritivas foram eliminadas, restando apenas as enunciações que abordavam explicitas
significações a respeito de algo. Nesta direção, aproximamo-nos da noção de componentes
atitudinais, conforme Rodrigues (2003, p. 98):
“Podemos definir atitude social como sendo uma organização duradoura de crenças e cognições
em geral, dotada de carga afetiva pró ou contra um objeto social definido, que predispõe a uma
ação coerente com as cognições e afetos relativos a este objeto.”
Atemos-nos às falas com explicitações de elementos cognitivos e, em especial, afetivos, com
vistas a caracterizar óticas subjetivas sobre os acontecimentos.
Os temas que tiveram representatividade mínima de 60% sobre o conjunto de falas dos
entrevistados foram Trabalho, Autoridades, Honestidade e Sofrimento ético político, e são
discutidos em análise.
5. ANÁLISE COM OS DADOS SUBJETIVOS
Embora alternativo ao mercado de trabalho oficial, o trabalho em espaço público pode ser realizado
não como “biscate”, mas como profissão, incluindo preocupações éticas. A freguesia muitas vezes
é conquistada, formando um vínculo informal entre prestador de serviços e a clientela. Muitos
exercem a função de flanelinha como carreira, há vários anos ou décadas. A história pessoal
chega até mesmo a confundir-se com a do cenário urbano.
Problematizando a idéia do ‘não-trabalho’, atribuído aos exerceres profissionais autônomos, e
supondo ser a norma dominante intelectualizada, instruída, fichada ou formalmente contratada,
entenderíamos o processo de desqualificação de um grupo oposto, de baixa escolaridade e sem
carteira assinada. A naturalização das características instituídas do “emprego”, com horários e
honorários determinados, parece impedir o reconhecimento do trabalho em via pública, nomeando
de “vagabundos” pessoas que trabalham até 12 horas por dia.
O embate entre grupos sociais fica bem claro na desqualificação efetuada sobre as autoridades
políticas. Contrastando a partir do referencial próprio, baixa renda e luta diária para custeio da
subsistência, os flanelinhas encaixam o prefeito em categoria extrema oposta ao de trabalhador e
consumidor, atribuindo-lhe o desconhecimento do valor real e encarecido dos gastos domiciliares.
O guardas, mais próximos desses referenciais identitários, são considerados trabalhadores sem
poder de escolha, submetidos a ordens superiores que não podem ser questionadas, sob pena de
desemprego. A culpa ganha um ícone centralizador: o Príncipe.
O poder público, às vezes personificado na figura do prefeito, às vezes nomeado no genérico
“eles”, corresponde a esse Príncipe, incompassível e arbitrário, que cobra deveres e nega direitos
cidadãos. Os flanelinhas não se sentem representados, amparados ou empoderados; mas
totalmente marginalizados, submetidos.
O crime é sedutor em um grupo marginalizado, que acaba por conviver em ambientes onde
circulam valores e convites para a contravenção. O trabalho é a alternativa ao mundo ‘fácil’ e
‘rápido’ do delito, que seria o único caminho além dos subempregos possibilitados pela baixa
escolarização. A inibição de sua atuação é percebida pelos flanelinhas como derivadas do descaso
da sociedade e estado, empurrando-os para a exclusão final: prisão ou morte. Este é um processo
que pode ser extremamente sutil, tal qual o que Jodelet (2004) apresenta como efeitos
auto-realizadores do preconceito, que, interiorizados pelos alvos, geram comportamentos que
reificam o fado, confirmando expectativas.
A baixa escolarização faz com que indivíduos tramitem entre a pena e o descarte, excluídos do
mercado de trabalho oficial e lançados à uma vida degradante, não raro culpabilizados pela própria
sorte. Essa lógica, lembrada por Guareschi (2004), extremamente conveniente à manutenção do
statu quo, parte de um discurso naturalizante da educação formal como inerente ao ser humano.
Enquanto membro de uma instituição construída historicamente, o dispositivo escolar promove a
modelação do corpo dócil. Investe a norma e adestra os seres para ordenar as multiplicidades
humanas (Foucault, 1998). Esse processo disciplinar é parte fundamental da subjetivação que
garante a crença na escolarização como um dever, e possibilita a permanência de um indivíduo em
classes educacionais mórbidas e maçantes durante anos seguidos. O rompimento deste processo
por intercorrências de vida torna dificultadas as relações com o sistema educacional, estagnando
indivíduos solapados pelas exigências do mercado formal. Os entrevistados mais velhos não se
vêem mais na escola, os mais jovens ainda “podem correr atrás”. Mas não correm. São narrados
insucessos nas tentativas de retomar a formação. A escolarização é idealizada, mas distante, não
apropriada. A fala é dominada por uma série de imagens bem recebidas, valorizadas,
reconhecidas coletivamente pela referência dominante, mas que não fazem parte de suas
subjetividades, seus desejos. Não há legitimação em dizer que não ‘gostem’ de estudar, e embasar
uma ótica meritocrática liberal. Eles não tiveram contexto para fazer do estudo ‘gosto’ e ‘exigência’
integrantes de suas vidas.
Desde cedo, privados do suporte familiar, alguns dos entrevistados foram exigidos de autonomia
para a sobrevivência nas ruas. Outros, em instituições ou no convívio familiar, romperam enquanto
adolescentes. As novas configurações de vida foram acompanhadas da cisão com o sistema
escolar e a exigência de independência financeira. Alguns se aventuraram em subempregos,
concomitante ou anteriormente ao trabalho informal em espaço público. Outros, só fizeram isto a
vida inteira. Ajustamento Criativo é um conceito Perlsiano que diz respeito a respostas que um
sujeito operacionaliza para lidar da melhor forma possível com as demandas que lhe são
oferecidas por sua experiência (Perls, Hefferline & Goodman, 1997).
O sofrimento presente na situação investigada está atrelada à desconsideração cidadã dos
indivíduos, não nas características laborais, o que compromete a responsabilização da
informalidade profissional como o único elemento excludente do processo. A manobra inclusiva
através da alocação em empregos ‘fixos’, geralmente subempregos destinados para a população
desqualificada profissionalmente, apenas transparece a face oculta do processo de exclusão. A
integração das classes populares no mercado formal, sem no entanto expandir as possibilidades
de ascensão econômica e estatutária, propõe apenas a manutenção da estrutura social vigente,
revestida do discurso ideológico de valorização do trabalho formalizado, ainda que degradante.
Por fim, recordamos a denúncia da exclusão do “feio”, do que não se enquadra nos anseios
estéticos dominantes. Exclusão do anti-pompa, anti-chique, anti-técnico ou anti-óbvio. Campanha
anexada astuta e silenciosamente no alicerce dos discursos verossímeis, justificando a moldagem
superficial dos sintomas de violências excludentes tão mais profundas e anteriores.
Escondendo-os para fingirmos não existirem.
7. CONSIDERAÇÕES FINAIS
Se a sociedade estrutura-se de forma a facilitar o convívio e conforto de cidadãos, o controle do
pacto social é um fundamento para a preservação de direitos individuais instituídos. Aos
contraventores, rege-se, portanto, as políticas de coerção, penalização, re-educação e
re-integração, que, embora altamente questionáveis , ainda são pilares necessários para a vida
conjunta em nosso cenário atual.
Qualquer pessoa pode cometer delitos, ao que deverá responder aos ditos penais da legislação,
caso a responsabilidade e culpa seja comprovada. Mas deve-se entender a extrema complexidade
comportada nessa trama, sob o risco de condenar pessoas não pelo que fizeram; mas pelo que
são (Sequeira, 2006).
E como, no crime, não pensar nas motivações, necessidades criadas, injustiças que direcionam à
contravenção; ou, no menos doloso, o descaso conjuntural na construção de um sujeito que
introjetasse a lei, norma que é externa ao indivíduo. Assim, como negligenciar a parcela de culpa
da impunidade, contida mesmo nas ações sem foco que diluem a responsabilidade entre honestos
e desonestos; ou, mesmo, cruelmente, honestos e somente honestos.
E, na honestidade, quais não são os inúmeros pontos a serem repensados em nossa ‘certeza’
característica, como em que momento o poder público se torna uma instância independente, ao
invés de ouvir e representar a população nas suas verdadeiras vontades e necessidades; qual foi a
participação do conjunto social no caminho em que pessoas foram sutilmente encaminhadas para
os espaços e atividades que hoje temos vontade de esconder; e, principalmente, quê é que tanto
nos incomoda em pessoas quererem ser (e serem) simplesmente diferente de nós.
Os flanelinhas incomodam, ou somos nós que nos sentimos incomodados por eles?
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Notas
1 Traducción: cuidadores o guardias (Nota del Editor)
2 Trabalho apresentado como exigência para a conclusão do Curso de Graduação em Psicologia
da Universidade Estácio de Sá, no segundo semestre do ano de 2008.
3 Não utilizaremos “flanelinhas” (entre aspas) por entendermos ser uma nomeação há muito
consolidada.
4 A pesquisa e o tratamento dos dados de campo foram realizados em conjunto com Lauriane
Martins Santana, também graduanda em Psicologia à época.
5 Meio de comunicação escolhido para apresentação de dados por ter maior cobertura e
detalhamento dos delitos, dentre os veículos analisados.
6 Discussão importante, mas que foge ao foco do nosso trabalho.
A PSICOLOGIA DO ESPORTE NA INICIAÇÃO ESPORTIVA INFANTIL
Letícia Macedo Gabarra ([email protected])
Psicóloga, Mestre em Psicologia pela Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC),
Especialista em Psicologia do Esporte pelo Instituto Sedes Sapientiae
Kátia Rubio
Psicóloga, Doutora pela Universidade de São Paulo (USP), Professora – Organizadora da Especialização
em Psicologia do Esporte do Instituto Sedes Sapientiae.
Luciana Ferreira Ângelo
Psicóloga do Instituto do Coração - INCOR, Mestre pela Universidade de São Paulo (USP), Professora –
Organizadora da Especialização em Psicologia do Esporte do Instituto Sedes Sapientiae.
Resumo
A Psicologia do Esporte e da Atividade Física possui diversos campos de intervenção, como a
reabilitação, alto rendimento, iniciação esportiva. Este trabalho buscou refletir sobre a atuação do
psicólogo na iniciação esportiva infantil, visto a pouca literatura encontrada sobre essa
possibilidade de intervenção. Para tornar a reflexão possível retomaram-se conceituações sobre o
termo iniciação esportiva, considerando-a como um processo e um produto, que podem ter como
finalidade o esporte recreativo, o alto rendimento e o educativo. O professor, a família e a criança
foram descritos como os componentes principais deste processo, formadores da tríade principal. A
partir das características da iniciação esportiva infantil e da tríade, refletiu-se sobre as
possibilidades de atuação do psicólogo do esporte neste contexto. Considerando-o como mediador
e facilitador das relações sociais, entendendo o esporte como um instrumento para o
desenvolvimento do indivíduo, na busca da autonomia, fortalecendo sua auto-estima,
proporcionando a educação e a saúde.
Palavras chave: psicologia do esporte, iniciação esportiva, infância, tríade rofessor-família-criança.
Abstract
Sport and physical activity psychology have several intervention fields, such as rehab, self
performance and sport initiation. This work intends to analyze psychologist’s actions towards child
sport initiation, since there is so little literature about the possibility of intervention. For this analysis,
a study was made on concepts of sport initiation, considering it a process and a product that can
have recreation, education and high performance as its goal. Teacher, family and child were
described as the main components of this process, which fill the main triad. Considering child sport
initiation and triad characteristics, a reflection about the possibility of a sport psychologist action
was made. He would be the mediator and facilitator of social relations, and use sport as an
instrument for a person’s development. As a result, the person, in search for autonomy, would
empower his/her self-esteem and acquire education and health.
Keywords: sport psychology, sport initiation, childhood, teacher-family-child triad.
Resumen
La Psicología del Deporte y de la Actividad Física posee diversos campos de acción, como la
rehabilitación, el alto rendimiento y la iniciación deportiva. Éste trabajo ha buscado reflexionar
sobre la actuación del psicólogo en la iniciación deportiva infantil debido a la poca literatura
encontrada sobre esa posibilidad de acción. Para tornarla posible, fueron repensados los
conceptos sobre el término iniciación deportiva, considerando ésta iniciación como un proceso o un
producto que puede tener como objetivo el deporte recreativo y el educativo. El profesor, la familia
y el niño fueron descriptos como los componentes principales de este proceso, como formadores
de la tríada principal. A partir de las características de la iniciación deportiva infantil y de la tríada,
se ha reflexionado sobre las posibilidades de la actuación del psicólogo del deporte en este
contexto como un mediador y facilitador de las relaciones sociales, comprendiendo el deporte
como un instrumento de desarrollo del individuo en la búsqueda de la autonomía, fortaleciendo su
autoestima y proporcionando la educación y la salud.
Palabras clave: psicología del deporte, iniciación deportiva, niñez, tríada profesor-familia-niño.
1. INTRODUÇÃO
A Psicologia do Esporte possui várias frentes de atuação, dividindo-se em educação, intervenção e
pesquisa. A educação refere-se ao ensino da Psicologia do Esporte nos curso de graduação de
Psicologia ou Educação Física. A área da pesquisa possui um campo amplo, que pode estar
relacionado com as áreas de intervenção, auxiliando no suporte teórico da intervenção. Na área da
intervenção pode-se pensar em várias formas de atuação do psicólogo, como o alto rendimento, a
reabilitação, o esporte escolar, a recreação, a clínica, a iniciação esportiva. Dentro destes é
possível atuar em diversos locais e momentos, como por exemplo, na reabilitação esportiva,
intervindo para prevenção ou para suporte de atletas lesionados, bem como com pessoas
portadoras de alguma patologia orgânica que encontre no esporte o auxílio ao tratamento (RUBIO,
2000a, 2000b; BRANDÃO, 2000; SAMUSKI, 2002).
No entanto, o trabalho do psicólogo do esporte mais divulgado pela mídia e, em geral o mais
conhecido pelas pessoas, é o relacionado com o esporte de alto rendimento, remetendo à imagem
do psicólogo auxiliando técnicos e atletas para o melhor desempenho. As outras formas de
atuação não possuem uma imagem tão conhecida pela população e nem mesmo entre os pares de
profissão. Na grande parte das vezes desconhece-se o que o psicólogo do esporte realiza também
suas atuações na recreação, na reabilitação ou no esporte infantil.
Rubio (2000a) descreve que a Psicologia do Esporte no Brasil começou com atuações junto ao
esporte de alto rendimento, com o psicólogo João Carvalhaes no futebol, na década de 50. Talvez
esse tempo mais longo, dos anos 50 até hoje, juntamente com os interesses políticos e
econômicos em relação ao esporte de alto rendimento tenham favorecido à maior visibilidade e
conhecimento neste campo. Assim, as demais áreas de atuação são recentes e buscam seu
espaço e sua solidificação.
Na literatura encontram-se menções sobre outras possibilidades de intervenção, como na
reabilitação (CAMPOS, ROMANO e NEGRÃO, 2000; MARKUNAS, 2000) e na iniciação esportiva
(MARQUES e KURODA, 2000; MARQUES, 2000, RUBIO et al, 2000). Essa literatura aponta para
importância do trabalho do psicólogo e desperta interesses e inquietações sobre a abrangência da
Psicologia do Esporte.
O curso de especialização em Psicologia do Esporte fornece subsídios para a reflexão deste
campo, mostrando que há muito a ser pensado e estudado. Dentro destas opções para um estudo
mais aprofundado e pormenorizado encontra-se a atuação psicológica junto às crianças que
praticam esporte, seja nas escolas esportivas, nos projetos sociais ou nas escolas infantis.
O esporte na infância é bastante abrangente, isso pode ser verificado na amplitude de assuntos e
estudos relacionados como a iniciação esportiva (MACHADO e PRESOTO, 1997; MARQUES,
2000, MARQUES e KURODA, 2000; CONTRERAS, LA TORRE e VELAZQUEZ, 2001), o esporte
escolar (DURAND, 1988; BLÁZQUEZ SÁNCHEZ, 1999), o esporte competitivo (BECKER, 2000;
DE ROSE JR, 2002), a especialização precoce (RUBIO ET AL, 2000), as lesões e burnout
(BECKER, 2000, PERSONNE, 2001), os projetos sociais (DIAS, CRUZ e DANISH, 2000), a
participação dos pais (SOUZA e SILVA, 2002), as motivações dos pais e das crianças (DURAND,
1988; BELLÓ, 1999).
Dentro dessa complexidade esse trabalho visa refletir sobre a atuação do psicólogo do esporte na
iniciação esportiva infantil, no “como” pode-se intervir nesse local, considerando os assuntos
relacionados e adjacentes, sem ter a pretensão de esgotar o tema. Buscar-se-á pensar e, talvez,
contribuir para o debate sobre a construção e extensão da Psicologia do Esporte no Brasil.
Para alcançar esta reflexão, serão discutidos conceitos sobre iniciação esportiva, seus objetivos e
suas possibilidades, bem como o papel dos educadores neste processo, considerando como tal o
professor de educação física e os pais; e também o papel da criança, observando como ela chega
ao esporte e o que ela busca.
2. INICIAÇÃO ESPORTIVA INFANTIL
O foco deste trabalho serão as crianças no esporte, ou seja, a iniciação delas nesse contexto, seja
este a escola, o projeto social ou a escolinha de esportes. A iniciação esportiva (IE) contém em si
características importantes para o desenrolar da vida infantil no mundo esportivo e para
compreender esse momento considera-se importante conhecer sua conceituação e abrangência
do termo iniciação esportiva.
Na literatura autores como Blázquez Sánchez, (1999); Moreno et al, (2000); Contreras, La Torre e
Velazquez, (2001) descrevem-no de maneira bastante diversa, dividindo-o em definições que
consideram a IE como um o processo, outras como um produto e as mais amplas como ambas, ou
seja, produto e processo.
Moreno et al (2000) definem iniciação esportiva como um processo de ensino- aprendizagem para
a aquisição da capacidade de execução prática e conhecimento de um esporte, considerando este
conhecimento o contato com o esporte até a capacidade de praticá-lo com adequação à sua
estrutura funcional.
Blázquez Sánchez (apud MORENO et al, 2000) retira o foco da definição de IE do início da prática
esportiva, ampliando para o início de uma ação pedagógica que considera as características da
atividade, da criança e dos objetivos a serem alcançados. Na definição deste autor a IE possui 4
características essenciais vinculadas ao processo de ensino-aprendizagem, sendo estas:
“un processo de socializacion, de integración de los sujetos com las obligaciones sociables
respecto a los demais; ser un processo de enseñanza-aprendizaje progressivo y optimizador que
tiene como intención conseguir la maxima competencia en una o varias actividades deportivas; ser
un processo de adquisición de capacidades, habilidades, destrezas, conocimiento y actitudes para
desenvolverse lo más eficazmente en una o varia prácticas deportivas; ser una etapa de contato y
experimentación en la que se debe conseguir unas capacidades funcionales aplicadas y prácticas.”
(BLÁZQUEZ SÁNCHEZ, 1999, p.24)
A propósito, Contreras, La Torre e Velazquez (2001) afirmam que a iniciação esportiva é um
processo de socialização dos indivíduos, e possui implicitamente determinados valores,
conhecimento, condutas, rituais e atitudes próprios do grupo social no âmbito que se realiza a
iniciação. Desta forma, a iniciação não é apenas o momento de início da prática de um esporte,
mas a totalidade de uma ação que envolve o processo e o produto.
Nesse sentido há um direcionamento interferindo no seu produto, decorrente de sua finalidade.
Sendo assim, Sánchez Blázquez (1999) afirmará que a IE pode ser destinada para três fins: o
esporte competitivo, o esporte educativo e esporte recreativo.
Esporte recreativo
O esporte recreativo conhecido, também, como esporte-participação, tem como finalidade o
bem-estar dos seus participantes, realizado pelo prazer e pela diversão (TUBINO, 2001). Sánchez
Blázquez (1999) coloca que o desenvolvimento da recreação surge como uma reação contra o
esporte de rendimento, na busca de uma nova cultura esportiva, baseada no sentido democrático
do esporte, ou seja, valorizando as possibilidades individuais de cada pessoa e descentralizando o
resultado.
Segundo Tubino (2001) no Brasil o esporte recreativo seria o chamado esporte popular, ligado ao
tempo livre e lazer da população, no qual as pessoas praticam por diversão, descontração e
relacionamento pessoal e social. O autor acredita que este esporte possibilita o processo de
democratização, promovendo a participação e oportunidades esportivas para todos.
Esporte educativo
O esporte educativo busca colaborar para o desenvolvimento global e potencializar os valores da
criança. O esporte educativo encontra-se no meio destes dois extremos, constituindo-se como uma
atividade cultural, possibilitando a formação básica e contínua através do esporte (SÁNCHEZ
BLÁZQUEZ, 1999). Esta possibilidade da IE busca proporcionar o desenvolvimento de atitudes
motrizes e psicomotrizes em relação com os aspectos afetivos, cognitivos e sociais, respeitando os
estágios de desenvolvimento humano.
Lima (apud TUBINO, 2001) coloca que a orientação educativa no esporte vincula-se a três áreas: a
integração social, o desenvolvimento psicomotor e as atividades físicas educativas. Na primeira
área, seria assegurado a participação autêntica, possibilitando aos educandos a oportunidade de
decisões sobre a própria atividade a ser desenvolvida. No desenvolvimento psicomotor seria
oferecer oportunidades para atender as necessidades de movimento, bem como desenvolvimento
de habilidades críticas, como a auto avaliação. E as atividades físicas educativas englobaria a
concretização das aptidões em capacidades.
Assim, considera-se o esporte educativo como um caminho para o pleno desenvolvimento da
cidadania no futuro das pessoas (TUBINO, 2001). No entanto o autor ressalva que a iniciação
esportiva escolar que deveria proporcionar o esporte educativo vem reproduzindo o esporte de alto
rendimento, com todas as suas características perdendo o conteúdo educativo.
Esporte competitivo
O esporte competitivo ou de rendimento é a prática esportiva com a finalidade de alcançar a vitória,
buscando o movimento mais correto tecnicamente, realizando muitas repetições para o
aperfeiçoamento da técnica o que leva o praticante a vencer o adversário (BLÁZQUEZ SÁNCHEZ,
1999).
Essa forma de lidar com o esporte requer muito cuidado, visto que esta pode se tornar uma réplica
do esporte de alto rendimento adulto, no qual a criança é tratada como um adulto em miniatura.
Isso faz com que esta dimensão do esporte tenha um forte impacto social por exigir uma rede de
organizações complexas, envolvendo investimentos financeiros, mesmo em se tratando de um
público infantil (TUBINO, 2001).
A propósito Vargas (1999) pontua que os esportes infantis acabando se adaptando ao “esporte dos
grandes” com as mesmas formas, finalidades e valores, muito embora a imensa maioria dos
discursos sobre ele seja apelando para a necessidade da prática regular e da participação.
Complementando, Tubino (2001, p.35) descreve que no esporte escolar realizam-se competições
infantis que “reproduzem as competições de alto rendimento, com todas as suas características,
inclusive os vícios”.
Assim, a especialização precoce é apontada como um grande risco do esporte competitivo durante
a iniciação esportiva infantil. A busca incessante pelo prestígio conduz professores e familiares a
exporem as crianças a situações de grande exigência e tensão, de treinamentos intensivos e
precoces em busca de altos rendimentos. É importante ressaltar que poucas dessas crianças que
iniciam treinamentos e competições precoces alcançam a vitória e o sucesso. O que prevalece é
uma maioria denominada derrotados, que irão se frustrar com os resultados, além do elevado
porcentual de praticantes que acabam por desenvolver problemas de saúde e transformar o
esporte em atividade laboral (BLÁZQUEZ SÁNCHEZ, 1999). A propósito Personne (2001) aponta
para os riscos à saúde que certos exercícios realizados de forma repetitiva podem gerar como
seqüelas de ordem locomotora, cardiovascular, endócrina, além de repercussões psíquicas. Rubio
e all (2000) descrevem que a especialização esportiva na infância substitui o lúdico pela
competência e a recreação torna-se competição; inserindo a criança precocemente no mundo
adulto.
Em relação aos aspectos de risco à saúde, Becker (2000) cita as lesões e o estresse, sendo que
este último pode chegar a acarretar o burnout nos atletas infantis. “Burnout é uma resposta
psicofisiológica exaustiva que se manifesta como um resultado de uma freqüência, muitas vezes
excessiva, e geralmente com esforços ineficazes na tentativa de conciliar um excesso de
treinamento com exigências da competição” (SAMULSKI, 2002, p. 349).
Apesar disso, Blázquez Sanchez (1999) aponta que o esporte competitivo também pode
potencializar o desenvolvimento pessoal do indivíduo, simulando situações que todos enfrentarão
no futuro. O professor pode ensinar a ganhar e a perder, esta aprendizagem pode proporcionar o
desenvolvimento de habilidades pessoais enriquecedoras para a vida, como lidar com o fracasso,
com a frustração, com a vitória e com o sucesso. O autor faz a ressalva que o esporte não possui
nenhuma virtude mágica, não é bom, nem mal. Assim, a competição só será prejudicial ou benéfica
se for direcionada para tal, dando à prática um significado distinto.
3. A TRÍADE PROFESSOR-FAMÍLIA-CRIANÇA
3.1. O papel do professor de educação física - educador
Neste processo de iniciação a postura do profissional da Educação Física é fundamental, uma vez
que irá direcionar todo o processo de aprendizagem. Korsakas (2002) aponta para o fato de que o
esporte não possui em si nenhuma virtude mágica, e como qualquer outra atividade pode ser
utilizado para várias finalidades, dependendo da intencionalidade com que ele é ensinado e
praticado. O esporte não é por si só saudável ou educativo, ele é aquilo que se fizer dele.
Desta forma, o esporte proporciona um contexto de grande potencial educativo, podendo servir
como um instrumento para o desenvolvimento de atitudes necessárias na vida social e individual
da criança, como aprender a lidar com as experiências como confiança e auto-imagem, ou como
um instrumento de alienação (MARQUES e KURODA, 2000; CONTRERAS, LA TORRE e
VELÁZQUEZ, 2001).
A prática permanece diretamente ligada à concepção que o adulto tem sobre a criança, sobre
educação e sobre esporte (KORSAKAS, 2002). Entende-se por adulto todo o grupo de pessoas
próximas na vida da criança, que proporcionam a circulação de valores, como os pais, familiares,
os professores na escola, o professor de educação física, enfim, todos aqueles que podem exercer
o papel de educadores para a criança.
Na iniciação esportiva o professor de educação física tem uma proximidade direta com o
praticante, e além de exercer o papel de educador ele também desempenha o papel de agente
renovador e transformador da comunidade na qual está inserido, podendo promover uma reflexão
crítica e da ação (MEDINA, 1990).
Complementando Korsakas (2002) afirma que quando a criança é considerada um sujeito que se
constrói a partir de suas experiências, educar significa possibilitar situações de aprendizagem,
cabendo ao adulto a condição de facilitador desse processo. Assim, não se oferece à criança a
resposta pronta, mas perguntas e desafios, dando a ela possibilidade de pensar, de utilizar a sua
criatividade, de desenvolver sua capacidade de resolver problemas e dificuldades, proporcionando
a construção de sua autonomia, pensamento crítico e do seu papel ativo na suas experiências.
Cabe então ao professor de educação física a função de otimizar as ações realizadas, fazendo uso
de métodos e programas coerentes com o objetivo, para que desta maneira, o esporte possa se
tornar um objeto e meio de educação (SÁNCHEZ, 1999). Ayats (1999) argumenta que a
intencionalidade pedagógica do educador é fundamental, pois caracteriza o processo educativo,
junto com a estruturação dos conteúdos, a sistematização dos métodos didáticos, as atividades, as
tarefas e a evolução do processo esperado. O objetivo da atividade dentro dessa perspectiva será
então o desenvolvimento e a aquisição de habilidades motoras, além de desenvolver aspectos
biológicos, psicológicos e socioafetivos do aluno.
3.2. O papel da família
Considerar o que motivou a criança a iniciar a prática esportiva é altamente relevante para planejar
estratégias que facilitem a permanência e continuidade da prática. Neste sentido, a família é o
ponto crucial na vida da criança, uma vez que compete a ela a decisão sobre a entrada do filho no
esporte e o auxílio no momento da decisão sobre a prática.
E antes mesmo disso terá competido à família as condições para o desenvolvimento das
habilidades motoras básicas da criança como engatinhar, andar, subir e descer escadas, correr,
jogar bola. Será também creditada ao núcleo familiar a responsabilidade inicial e principal na
aprendizagem de hábitos saudáveis e na valorização destes costumes, que vão desde a
alimentação e sono, até a prática de exercícios físicos (MARQUES, 2000). Embora esses hábitos
servirão de modelo para as crianças e um estímulo para a prática posterior, não se pode ter a
certeza de que aqueles não tiveram o modelo do exercício físico em casa não praticarão
exercícios. A prática desportiva é o resultado de um conjunto complexo de fatores, onde a
influência familiar não deve ser considerada um determinante, mas sim um facilitador.
Segundo Belló (1999) o fator mais importante no momento da criança praticar esportes é a
determinação dos pais. O autor coloca que em geral isso ocorre por volta dos 6 a 8 anos; já a
modalidade esportiva escolhida depende das condições de horário, instalações, possibilidades
econômicas, dos gostos e da moda presente, além da influência da mídia e do círculo de
amizades. Nesse momento de escolhas e decisões, nem sempre o desejo e gosto da criança são
considerados.
Os pais podem influenciar na opção da escolha do esporte para os seus filhos por diversos
motivos, entre eles educacionais, saúde, busca de ascensão social (MARQUES e KURODA,
2000). Há casos nos quais ocorre uma recomendação médica, para auxiliar no tratamento e/ou
prevenção de doenças da criança; ou também pais que associam a prática do exercício físico
como algo saudável para a vida do filho (PERSONNE, 2001).
Em alguns casos a iniciação esportiva ocorre para preencher o tempo livre da criança. Becker
(2000) cita que alguns pais colocam o filho na prática esportiva sem consultá-lo, informando-o
apenas quando devem comparecer ao local das aulas. Nestes casos o local da iniciação esportiva
aparece como um “depósito de criança” em seus tempos livres.
Em outros casos os pais procuram no esporte a ascensão social vinculando-o ao alto rendimento e
a aquisição de ascensão econômica e social. Pode ocorrer nesses casos uma expectativa pelo
bom desempenho da criança, gerando exigências excessivas conferindo a essa prática um caráter
obrigatório (MARQUES, 2000). Há também os pais que vêem no esporte uma forma de educação,
exercitando o físico e o mental da criança. Confirmando esse mito há o apoio da mídia, vinculando
a idéia de educação pelo esporte sugerindo que “quem pratica esporte não usa droga”.
Becker, 2000; Weinberg e Gould (2001) e Becker e Götze (2003) mostram que os pais têm
expectativas e necessidades diferentes das crianças sobre o motivo que as levam à prática
esportiva. As crianças apontam a alegria, o aperfeiçoamento e aprendizagem de habilidades, a
encontro com amigos e a conquista de novas amizades, sentir emoções e aquisição de forma física
como os motivos para iniciar a prática esportiva. Já a continuidade da prática por crianças e jovens
envolve outras razões como a necessidade de diversão, pelo gosto pela atividade esportiva e pela
capacidade de proporcionar contatos sociais (BELLÓ, 1999).
Dessa forma é possível observar que a família pode ser um facilitador ou um complicador na
iniciação esportiva. A condição de facilitador acontece se entender que a família a principal
responsável pelo desenvolvimento inicial das habilidades motoras da criança, além de ser a
facilitadora do contato com hábitos de atividade física de recreação bem como com a atividade
esportiva de forma lúdica (RÚBIO et al, 2000). Porém, algumas vezes a expectativa dos pais sobre
a capacidade de rendimento do filho pode ser um complicador, por gerar ansiedade e angústias na
criança, na expectativa de um resultado positivo, levando ao abandono da prática esportiva.
3.3. O papel ativo da criança
A infância é um período fundamental de desenvolvimento físico, cognitivo, afetivo e social. As
experiências deste período auxiliarão na formação de características e no desenvolvimento de
aptidões, que repercutirão em outras fases do ciclo vital (KREBS, COPETTI e BELTRAME,
2000).
Diversos estudos apontam que a brincadeira é um aspecto comum na infância em
diferentes culturas e sociedades e de grande importância no ciclo vital dos seres humanos
(CAILLOIS, 1990; CARVALHO e PONTES, 2003; HUIZINGA, 1990; WINNICOTT, 1975). Nessa
perspectiva Bichara (1994) e Bjorklund (1997) apontam que a brincadeira faz parte do repertório
comportamental da espécie humana, seja com o uso de instrumentos – brinquedos – ou usando a
imaginação. Acredita-se que a existência da brincadeira ocorre, principalmente, durante a infância
e é por meio dessa linguagem, do lúdico, que a cognição das crianças se desenvolve.
Dentro dos estudos sobre etologia humana (BICHARA, 1994) é possível observar que a
brincadeira é considerada como uma forma de desenvolver habilidades que irão preparar a criança
para a maturidade. Dessa forma, o brincar seria uma oportunidade para a interação social, sendo
esse o caminho para o desenvolvimento da criança e uma maneira de expressar a sua percepção
do mundo.
Winnicott (1975, p.63) afirma que é no brincar, e talvez apenas no brincar, que a criança ou o
adulto fruem sua liberdade de criação. Acredita que a brincadeira por si só é uma terapia, e
entende que “a brincadeira que é universal e é própria da saúde: o brincar facilita o crescimento e,
portanto a saúde; o brincar conduz aos relacionamentos grupais; o brincar pode ser uma forma de
comunicação na psicoterapia”.
Assim, percebe-se na brincadeira uma forma de desenvolver habilidades comportamentais e
motoras, aprender habilidades úteis para a vida posterior, uma oportunidade de interação social e
desenvolvimento de habilidades sociais, bem como o desenvolvimento da criatividade e da
imaginação. Decorrente disso, a educação física utiliza-se da brincadeira na iniciação esportiva
infantil, tornando a prática esportiva mais próxima do mundo das crianças, além de buscar o
desenvolvimento motor, cognitivo, social e psíquico daquele que pratica.
A utilização do lúdico neste momento de iniciação no esporte parece ser fundamental para que a
criança sinta prazer na atividade. É importante ressaltar que a motivação intrínseca para o esporte
na infância é um fator preponderante para a permanência na prática, reforçando a importância do
lúdico como favorecedor da motivação.
Esta é a razão da afirmação de Carvalho (1987) sobre a importância das experiências esportivas
na infância no sentido da busca do prazer e da adesão livre, colocando a criança como
protagonista do gesto, proporcionando a ela, e não apenas ao educador, o significado de sua ação.
Essa perspectiva favorece uma atitude ativa da criança no processo da iniciação esportiva,
desenvolvendo a sua autonomia, criatividade e espontaneidade, além de proporcionar desde a
infância o conhecimento e apropriação do próprio corpo, das suas capacidades, da sua
necessidade de cuidado.
Outro ponto a ser destacado na iniciação esportiva infantil é a possibilidade da socialização que se
dá na prática das atividades físicas coletivas ou realizadas em grupos. Boixadós, Mimbrero e Cruz
(1998) apontam que o ambiente social da prática esportiva pode ser muito importante na
socialização das crianças, mas que os agentes de socialização – estrutura, filosofia dos programas
esportivos, a família e o treinador – podem afetar diretamente a qualidade da experiência. Daí a
importância da qualificação do profissional que irá atuar que essa população.
O ambiente no qual a criança está inserida exerce influência no seu desenvolvimento. A teoria
ecológica desenvolvida por Bronfrenbrenner (1986, 1996) demonstra que não só o ambiente
familiar é um contexto de desenvolvimento, mas também as instituições infantis. Nesta perspectiva
o ambiente ecológico é formado por sistemas: microssistema, mesossistema, exossistema e
macrossistema. O microssistema engloba as relações imediatas, como casa e creche. O
mesossistema seria o vínculo entre os contextos que a pessoa vive, como as relações em casa e
com os amigos da comunidade. O exossistema são os contextos nos quais a pessoa não participa
ativamente, mas que interferem em sua vida e podem estar sendo influenciados, como o trabalho
dos pais da criança. E o macrossistema contém os valores, crenças, cultura e subculturas
presentes na vida das pessoas.
Krebs, Copetti e Beltrame (2000) salientam que o contexto engloba fatores como alimentação,
proteção física, estímulo psíquico e cultural da criança. Nesta perspectiva, considera-se que a
atividade física e o esporte sejam relevantes neste processo de desenvolvimento, visto que
ocorrem nos microssistemas da criança, tais como a escola, clubes, projetos sociais, escolas de
esporte.
4. REFLEXÕES SOBRE O PAPEL DO PSICÓLOGO DO ESPORTE
O contexto da iniciação esportiva infantil constitui-se numa rede complexa de relações e de
possibilidades de desenvolvimento, como foi apresentado nos itens acima, suscitando questões
como: qual é o papel do psicólogo do esporte na iniciação esportiva infantil? Nesta tríade
professor-família-criança qual seria a atuação do psicólogo do esporte? Essas questões permeiam
a reflexão a respeito da diferença entre um psicólogo do esporte e outro psicólogo neste contexto.
Para buscar respostas para todas essas dúvidas, necessita-se pensar no olhar do psicólogo do
esporte e o que o diferencia dos demais profissionais da área da psicologia, bem como a forma que
esse olhar pode contribuir na IE infantil. O psicólogo do esporte entende o esporte como um
instrumento que pode ser utilizado na busca de autonomia dos indivíduos, na transmissão de
educação, na manutenção ou no alcance da saúde, no desenvolvimento da auto-estima. Essa
forma de compreender o esporte pode auxiliar no desenvolvimento das crianças na iniciação
esportiva, ocupando o lugar de mediador das relações da tríade, professor-família-criança, ou seja,
buscando facilitar as relações, realizando um trabalho interdisciplinar com os professores de
educação física, aproximando a família deste contexto de desenvolvimento infantil, auxiliando na
compreensão das necessidades da criança, proporcionando a esta mais autonomia e
conhecimento sobre si mesmo.
Desta forma, acredita-se que o psicólogo do esporte pode intervir nas várias sub-áreas do esporte,
seja no alto rendimento, na recreação ou na educação, adequando-se às necessidades e as
especificidades de cada um destes. Para pensar sobre “como” executar esta atuação necessita-se
de fundamentação teórica sobre o tema, bem como flexibilidade na ação considerando a
complexidade do assunto, que carrega em si uma teia de inter-relações e contextos. A intervenção
precisa permear a tríade, de forma que o psicólogo “circule” entre professores, familiares e
crianças.
Além de conhecer a tríade é preciso conhecer e entender o contexto da iniciação esportiva, visto
que os contextos são locais de desenvolvimento, principalmente na infância. Sendo assim, se faz
necessário um amplo conhecimento sobre o local da prática, seja ele uma quadra, um parque, uma
piscina, uma pista de atletismo, um ginásio; onde se encontra este local em termos geográficos –
próximo a casa da criança, distante; como é este local – conservado, deteriorado, novo; a quem ele
pertence, ou seja, é público, privado; no caso de ser uma instituição, quais as características dela é uma escola, um clube; qual os objetivos propostos pela instituição e pelos profissionais para a
iniciação esportiva infantil. Também é importante considerar se é uma atividade gratuita ou não e
os horários em que ela ocorre.
Todas essas características darão as nuances específicas da iniciação esportiva para cada
criança. O psicólogo conhecendo as especificidades do contexto e das relações da tríade pode
pensar em formas de intervenção. Pensando em formas de atuação será possível propor
intervenções que favoreçam a potencialização e a compreensão das experiências psicológicas,
afetivas e sociais (fracassos, derrotas, medo, euforia, ansiedade) pela criança, pela família e pelo
profissional da educação física. Para isso, acredita-se ser importante observar os momentos da
prática, como a criança lida com experiências psicológicas, afetivas e sociais, bem como qual é a
postura do profissional que está com ela e a forma que a família se coloca nessas situações.
Acredita-se que auxiliar a criança a lidar com as diversas situações que ocorrem no esporte pode
ser útil para outros momentos da sua vida, na medida que oferece instrumentos para familiares e
equipe técnica perceberem essas situações, ajudando a criança no seu desenvolvimento.
O trabalho interdisciplinar perpassa toda a intervenção do psicólogo e torna essa atuação
abrangente e complexa. Desta maneira, a intervenção junto às crianças torna-se rica quando o
trabalho é realizado juntamente com o professor de educação física, ou seja, utilizando o esporte
como instrumento de socialização, de educação e de saúde. Assim, é preciso que seja realizado
um planejamento conjunto, psicólogo e professor de educação física, traçando objetivos e
estratégias de ação, considerando a importâncias das atividades lúdicas nesse processo.
Neste trabalho conjunto, o psicólogo acompanha o profissional da educação física nas atividades
de desenvolvimento de habilidades motoras básicas, auxiliando-o a desenvolver
concomitantemente as habilidades sociais, cognitivas e psicológicas, preparando-a física e
emocionalmente. Por outro lado acolhe as demandas do professor naquilo que é observado das
atitudes da criança frente os desafios da atividade em si e na relação interpessoal, tanto com os
colegas como com os professores.
Também é possível pensar em atuações junto aos familiares para se ter conhecimento sobre o
momento de desenvolvimento da relação pais/filhos, as expectativas da família em relação à
prática esportiva da criança e sobre o passado dos pais em relação à prática esportiva. Esses
procedimentos têm por objetivo auxiliar os pais ou outros familiares a identificarem essas
expectativas buscando diminuir a ansiedade e frustração decorrentes principalmente de atividades
competitivas.
A decisão sobre o “como” atuar irá depender do conhecimento explicitado anteriormente pela
tríade, sobre o contexto e sobre a iniciação esportiva. Somente a partir daí será possível pensar,
refletir, escolher e criar formas de intervenção, atendendo às demandas do praticante e ampliando
o universo da prática profissional do psicólogo do esporte.
5. CONSIDERAÇÕES FINAIS
Conforme apontado, o esporte, entendido na sua dimensão lúdica e de cultural corporal de
movimento é uma prática fundamental para desenvolvimento infantil. Neste sentido, a iniciação
esportiva nas crianças mostra-se relevante para a promoção do desenvolvimento saudável e
global.
Para que isso ocorra a capacitação profissional de todos os envolvidos na área torna-se essencial:
educadores físicos, psicólogos, nutricionistas, médicos e outros. Estes objetivos serão alcançados
desde que todos esses profissionais envolvidos tenham clareza de seu papel no desenvolvimento
infantil e possam orientar os pais/responsáveis/familiares sobre a importância da prática e seu
contexto para o desenvolvimento das crianças.
Considera-se relevante novos estudos nesta área, focado em ações multi/interdisciplinares,
englobando todas as pessoas participantes do processo de iniciação esportiva – criança,
familiares, profissionais da saúde e da educação.
6. REFERÊNCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Motivação de idosos para a adesão a um programa de exercícios físicos
Meurer, Simone Teresinha ([email protected])
Benedetti, Tânia Rosane Bertoldo
Universidade Federal de Santa Catarina
Mazo, Giovana Zarpellon
Universidade Estadual de Santa Catarina (Brasil)
Resumo
Considerando a importância da adesão e manutenção a um estilo de vida ativo entre a população
idosa, evidencia-se a necessidade de ampliar os conhecimentos em relação aos fatores
motivacionais à prática de exercícios físicos deste grupo. Objetivou-se analisar os fatores e índices
motivacionais para a adesão de idosos a um programa de exercício físico. Participaram 42 idosos
iniciantes em um programa de exercícios físicos. Foi utilizado o Inventário de Motivação para a
prática regular de atividades físicas. Os fatores motivacionais evidenciados pelos idosos foram: a
saúde, o prazer pela prática e a sociabilidade, classificados como sendo de motivação alta ou
média. Os fatores motivacionais destacados podem ser classificados como de motivação
intrínseca ou como fatores de motivação extrínseca de integração, representando comportamentos
autônomos em relação à prática de exercícios físicos. O estudo traz um importante avanço no
entendimento da motivação de idosos para a inserção em programas de exercícios físicos por meio
da teoria da autodeterminação.
Palavras-chave: motivação, exercício físico, idosos.
Abstract
Considering the importance of the adoption and the maintenance of an active lifestyle among the
elder people, it is evidenced the needs of broadening the knowledge in relation to the motivation
factors to the physical activities in this group. The present paper aimed at analyzing the factors and
motivational indexes for the adoption of physical exercises by elder people in a program. 42 elder
people participated in a program of physical exercises. It was utilized the Motivation Inventory for
the regular practice of physical activities. The motivation factors evidenced by the elder people were
the health, the pleasure for the practice and sociability, classified as being of high or medium
motivation. The highlighted motivational factors can be classified like either of intrinsic motivation or
of extrinsic integrative motivation, representing autonomous behaviors in relation to the physical
exercises practice. Thus, the study is an important advance in the understanding of the motivation
of elder people for the insertion in physical exercises program by means of the theory of
self-determination.
Keywords: motivation, physical exercises, elder people.
Resumen
Considerando la importancia de la adhesión y de la manutención de un estilo de vida activo por la
población anciana, se detecta la necesidad de extender los conocimientos acerca de los factores
que la motivan a la práctica de ejercicios físicos. Se buscó analizar los factores e índices de
motivación y de adhesión de ancianos a un programa de ejercicios físicos. Participaron 42
ancianos, iniciantes de un programa de ejercicios físicos. Fue usado el Inventario de Motivación
para la práctica regular de estas actividades. Los factores de motivación evidenciados en los
ancianos fueron: la salud, el placer por la práctica y la sociabilidad, clasificados como de
motivación alta o mediana. Estos factores pueden ser clasificados como de motivación intrínseca o
como de motivación extrínseca de integración, representando comportamientos autónomos
respecto a tales prácticas. El estudio aporta un importante avance en la comprensión de la
motivación de ancianos para la inserción en programas de ejercicios físicos a través de la teoría de
la autodeterminación.
Palabras-clave: motivación, ejercicios físicos, ancianos.
INTRODUÇÃO
Os dados demográficos demonstram que o Brasil passa por um processo de envelhecimento
populacional (IBGE, 2000) e as preocupações centram-se em possibilitar que o envelhecimento
seja com boa qualidade de vida, enfocando, especialmente, a promoção da saúde, prevenção de
doenças e acesso a cuidados primários e de longo prazo (WHO, 2005).
A atividade física vem sendo apontada como um dos fatores comportamentais que contribui para
um envelhecimento saudável, prevenção da morbidade e mortalidade em idosos (BOOTH et al.,
2000), uma vez que reduz o risco de doenças coronárias, diabetes, osteoporose e hipertensão,
entre outras (BOUCHARD & DESPRES, 1995); atuando positivamente na saúde mental (NETZ et
al., 2005) e na prevenção de quedas (BARNETT et al., 2006).
Ao mesmo tempo em que as evidências mostram benefícios decorrentes da atividade física,
estudos indicam que a inatividade física entre os idosos tem alta prevalência. A partir de amostras
representativas e de base populacional, estudos realizados em São Paulo, apontam para a
prevalência de inatividade física em torno de 70% (ZAITUNE et al., 2007). A inatividade física
atinge grande parte da população idosa, representado nos 50,3% das mulheres e 65,4% dos
homens acima dos 65 anos, em pesquisa realizada nas capitais brasileiras (BRASIL, 2007).
Diante desta problemática, diferentes estudos vêm investigando quais são os fatores
determinantes para a adesão de idosos a programas de exercícios físicos. Dentre os principais
resultados, estudos mostram a saúde e aptidão física como fatores motivacionais para a prática de
exercícios físicos (KIRKBY et al., 1999; KOLT et al., 2004; MAZO, CARDOSO & AGUIAR, 2006;
FREITAS et al., 2007), a sociabilidade (CARDOSO et al., 2008) e a auto-eficácia (TANG & WONG,
2005). Outros estudos têm focado as investigações nas barreiras para a prática de exercícios
físicos, identificando, por exemplo, os problemas de saúde (SANTARIANO et al., 2000;
DERGANCE et al., 2003; CROMBIE et al., 2004); a falta de companhia e de interesse, a fadiga
(SANTARIANO et al., 2000); o ambiente e a falta de conhecimento sobre a relação atividade física
e saúde (SCHUTZER & GRAVES, 2004).
A partir do momento que o idoso começa a participar de um programa de exercício físico, pode-se
identificar um passo significativo para uma mudança positiva de comportamento. Porém, são
necessários esforços por parte dos gestores e professores do programa para evitar o
abandono/desistência, uma vez que há registros de desistência significativamente altos nos
programas de exercício físico e/ou reabilitação, especialmente, nos primeiros três a cinco meses
(RAMOS, 2001; CARDOSO et al., 2008).
Desta forma, o presente estudo preocupa-se em identificar e compreender os fatores motivacionais
para a adesão de idosos iniciantes em um programa de exercícios físicos. Este fato permitirá
avanços na proposta do programa investigado, no sentido de voltar-se aos interesses dos idosos e
acompanhar de forma mais próxima aqueles com maior propensão à desistência.
Diferentes modelos teóricos da motivação já foram desenvolvidos para esclarecer o
comportamento relacionado ao exercício físico, sendo que se evidenciam estudos que
empregaram a Teoria da Autodeterminação (TAD), que compreende a motivação em diferentes
níveis (intrínseca ou extrinsecamente), ou ainda, ser amotivado durante a prática de uma atividade
(RYAN & DECI, 2000).
A TAD propõe que quando os indivíduos são motivados de forma autônoma em suas ações
(intrinsecamente), experimentarão mais interesse e confiança, manifestada no desempenho e na
persistência. Já na motivação extrínseca, o comportamento é regulado por contingências externas,
referindo-se às ações controladas, tais como recompensas ou motivações estimuladas por meios
externos, mas que passam a ser importantes para o indivíduo. A amotivação, caracteriza-se como
aquela em que o indivíduo não visualiza nenhuma razão importante para a realização da atividade,
podendo não participar ou participar sem interesse (RYAN & DECI, 2000).
Nesse contexto, o presente estudo tem como objetivo geral analisar os fatores e índices
motivacionais para a adesão de idosos a um programa de exercício físico realizado nos Centros de
Saúde de Florianópolis, Santa Catarina, Brasil. Destaca-se que a identificação e análise destes
fatores a partir da TAD, mostram-se de suma importância para a interpretação do comportamento
dos idosos.
Como objetivos específicos, procurou-se identificar os fatores e índices motivacionais dos idosos
para a adesão ao programa de exercício físico e verificar se existe relação entre os fatores e
índices motivacionais para a adesão ao programa de exercício físico e o sexo (feminino e
masculino), a faixa etária e o estado civil dos idosos.
METODOLOGIA
Esta pesquisa foi aprovada pelo Comitê de Ética de Seres Humanos da Universidade Federal de
Santa Catarina, projeto nº 078/2008.
Os idosos foram informados sobre a pesquisa e assinaram o Termo de Consentimento Livre e
Esclarecido – TCLE em duas vias, ficando uma de posse dos idosos e outra dos pesquisadores.
Todos os participantes do estudo foram idosos iniciantes do Programa Floripa Ativa – Fase B, no
ano de 2008, com exceção de um idoso, que manifestou desinteresse em participar. Assim, os
sujeitos do estudo foram 42 idosos, 33 do sexo feminino e 9 do sexo masculino, iniciantes no
programa Floripa Ativa, fase B, nos Centros de Saúde (CS) de João Paulo, Lagoa da Conceição,
Estreito e Santo Antônio de Lisboa. A idade dos participantes variou entre 60 e 87 anos, com média
de 65 anos (dp=1,26).
Na classificação por sexo, 33 eram mulheres e n=9 homens. Destes, n=39 idosos eram casados;
n=11 eram viúvos e n=2 separados ou solteiros. Assim, identificou-se que, em sua maioria, estes
idosos eram do sexo feminino, casados (as) e idosos jovens.
O programa Floripa Ativa da Secretaria Municipal de Saúde de Florianópolis, SC, acontece nos CS
do município de Florianópolis/SC e teve seu início em junho de 2006. Neste programa, existem três
fases A, B e C, que estão relacionadas a programas de exercício físico com os pacientes e idosos.
A fase A refere-se à reabilitação cardiovascular, pulmonar e metabólica; a fase B a prevenção
secundária e terciária; e a fase C com a prevenção primária, secundária e promoção em saúde.
A fase B do programa Floripa Ativa tem como principal objetivo a prevenção secundária e terciária
e atende idosos com comorbidades leves a moderadas, e aqueles já reabilitados na Fase “A”.
Consiste em aulas de ginástica realizadas três vezes/semana, com duração de 60 minutos/sessão,
enfatizando as diferentes qualidades físicas, principalmente, força, equilíbrio, flexibilidade,
coordenação e resistência aeróbia. Atualmente, esse programa acontece em 8 (oito) CS, sendo
que 4 (quatro) destes iniciaram suas atividades no ano de 2008, estando ainda em processo de
implementação e consolidação.
Para identificar os fatores motivacionais dos idosos para a adesão ao programa Floripa Ativa –
Fase B, foi utilizado o Inventário de Motivação para a Prática Regular de Atividades Físicas –
IMPRAF 54 (BALBINOTTI & BARBOSA, 2006) que foi construído nos pressupostos da teoria da
autodeterminação.
Este instrumento, validado para diferentes faixas etárias, desde adolescentes a idosos (Alpha de
Cronbach superior a 0,82 em todas as dimensões avaliadas), tem a proposição de medir os seis
fatores (controle de estresse, saúde, sociabilidade, competitividade, estética e prazer) associados
à motivação para a prática regular de atividades físicas que aparecem citadas na literatura
(CAPDEVILA et al., 2004; Gaya & Cardoso, 1998; MARKLAND & INGLEDEW, 1997; RYAN et al.,
1997). É constituído por 54 itens, agrupados em 9 blocos e que são, de forma individual, avaliados
por meio de uma escala Likert de 5 pontos, “isso me motiva pouquíssimo” a “isso me motiva
muitíssimo”.
Por meio desta escala são identificados os fatores que são considerados mais motivadores para a
prática de atividade física. Para contextualizar os resultados, são utilizadas tabelas normativas,
fornecidas no manual de aplicação do instrumento, sendo que os escores brutos são
transformados em percentis que permitem comparar o desempenho do avaliado com seu grupo de
acordo com sexo e idade. Portanto, permite comparar os resultados, fornecendo índices de
motivação que podem ser classificados em motivação alta, média ou baixa.
A coleta de dados foi realizada por meio de entrevista individual no local onde são realizadas as
aulas, sendo agendados horários antes e após as mesmas. As coletas foram realizadas por
profissionais de Educação Física e acadêmicos bolsistas, devidamente treinados para a aplicação
do instrumento.
Os dados foram analisados com auxílio do programa SPSS for Windows 15.0. Utilizou-se o teste
de Shapiro Wilk para verificar a normalidade dos dados. Identificados os dados não-normais,
utilizou-se o teste não paramétrico de Kruskall-Wallis e Mann-Whitney. O objetivo foi verificar a
diferença entre a pontuação do Inventário de Motivação para a Prática Regular de Atividades
Físicas e as variáveis sociodemográficas (estado civil, sexo e extratos etários). Também foi
utilizada a estatística descritiva com as medidas de tendência central, dispersão, freqüência e
tabelas de contingência.
RESULTADOS
Foram pesquisados 42 idosos, iniciantes em um programa de exercícios físicos em 4 CS na cidade
de Florianópolis. A média de idade dos participantes foi de 65 anos (dp=8,18) e n=33 eram
mulheres e n=9 homens.
Na Tabela 1, apresenta-se o perfil motivacional do grupo, identificando que as dimensões saúde,
prazer e sociabilidade são os principais fatores pelos quais os idosos iniciaram a participação no
programa de exercícios físicos, enquanto que competitividade e estética foram os fatores menos
pontuados.
Tabela 1. Perfil motivacional dos idosos iniciantes em um programa de exercícios físicos.
Fatores
Mínimo
Maximo
Média
DP
Ordem
Controle de Stress
13
40
30,56
6,78
4º
Saúde
23
40
35,98
3,93
1º
Competitividade
8
40
19,07
9,64
6º
Estética
8
40
27,59
8,52
5º
Prazer
21
40
33,68
4,88
2º
Sociabilidade
16
40
33,63
5,99
3º
Os fatores motivacionais podem ser assim interpretados: controle de estresse: alívio das angustias;
saúde: refere-se ao interesse nos possíveis benefícios decorrentes do exercício físico para a
saúde; competitividade: fator que mede o interesse em competir, concorrer e ganhar prêmios;
estética: querer ter ou ficar com o corpo bonito ou definido; prazer: a atividade física é vista como
uma fonte de satisfação, sensação de bem-estar e sociabilidade, oportunidade para encontrar,
estar ou reunir com amigos (BALBINOTTI & BARBOSA, 2006).
Ao lançar os valores atribuídos à cada fator na tabela normativa, foi possível localizar cada um dos
participantes na tabela percentílica. Desta forma, pode-se identificar se os fatores motivacionais
saúde, prazer e sociabilidade, apontados como motivos para a adesão à prática de exercícios
físicos representam índices de motivação alta, média ou baixa, quando comparado às pessoas do
mesmo sexo e faixa etária.
Na Tabela 2, apresenta-se a distribuição dos participantes nas três categorias (saúde, prazer e
socialização) e o índice de motivação (baixo, médio e alto) destes.
Tabela 2. Distribuição percentílica das dimensões saúde, prazer e sociabilidade de acordo com o
índice de motivação (baixo, médio e alto).
Índices/
Saúde
Prazer
Socialização
Motivação
F (%)
F (%)
F (%)
Baixo
11 (26,2)
12(28,6)
5 (11,9)
Médio
14 (33,3)
18 (42,9)
22 (52,4)
Alto
17(40,5)
12 (28,6)
15 (35,7)
Total
42 (100)
42 (100)
42 (100)
Conforme a Tabela 2, os fatores motivacionais evidenciados (saúde, prazer e sociabilidade)
quando localizadas na tabela percentílica, são classificados, pela maioria dos participantes, como
sendo índices de motivação média ou alta.
Na análise individual das respostas dos participantes, identificou-se que 26 participantes
classificaram pelo menos dois (2) fatores nos percentis considerados como motivação alta; 10
apresentaram um (1) fator dentro da categoria motivação alta e 6 dos participantes, não
classificaram nenhum dos fatores dentro dos percentis de motivação alta.
Na Tabela 3, pode-se visualizar a distribuição percentílica (F e %) das dimensões saúde, prazer e
sociabilidade de motivação de acordo com o índice de motivação e o sexo (feminino e masculino).
Tabela 3. Distribuição percentílica das dimensões saúde, prazer e sociabilidade de acordo com o
sexo.
Índice de Motivação/Sexo
Baixa
Dimensões
Média
Alta
Fem
Masc
Fem
Masc
Fem
Masc
F (%)
F (%)
F (%)
F (%)
F (%)
F (%)
Saúde
11 (33,3)
0 (0)
11 (33,3)
3 (33,3)
11 (33,3)
6 (66,7)
Prazer
12 (36,4)
0 (0)
15 (45,5)
3 (33,3)
6 (24,2)
6 (66,7)
Sociabilidade
5 (15,2)
0 (0)
20 (60,6)
2 (22,2)
8 (24,2)
7 (77,8)
Pode-se identificar que nenhum dos participantes do sexo masculino apresentava índices de
motivação baixa nos fatores analisados. A freqüência maior do sexo masculino foi localizada na
categoria motivação alta, enquanto que a freqüência maior do sexo feminino esteve na média.
Na Tabela 4, são apresentados os resultados obtidos quando os fatores motivacionais foram
comparados entre os sexos.
Tabela 4. Comparação do rank dos fatores motivacionais entre os sexos.
Sexo/fatores motivacionais Média Masc
Média Fem
Mann-Whitney
Saúde
28,94
19,47
0,03*
Prazer
29,33
19,36
0,03*
Sociabilidade
28,28
19,65
0,59
*p<0,05
Conforme apresentado na Tabela 4, identificam-se diferenças estatisticamente significativas para
os ranks das dimensões saúde e prazer entre os sexos, enquanto que em relação à sociabilidade,
não houve diferenças.
Já em relação ao estado civil e faixa etária, nenhuma diferença significativa foi identificada em
relação à pontuação obtida no Inventário de Motivação para a Prática Regular de Atividades
Físicas.
DISCUSSÃO
A maioria dos participantes do estudo são mulheres e todos são iniciantes no programa de
exercícios físicos oferecidos pela prefeitura, fato que pode estar relacionado ao fenômeno da
feminização do envelhecimento. Com a diminuição das taxas de mortalidade materna e de
fertilidade por mulher, associado às melhorias do padrão de vida das pessoas de meia idade,
houve a extensão da sobrevida na velhice, principalmente das mulheres, que já vinham mais
protegidas em relação aos fatores de risco (NERI, 2007).
A feminização da velhice também vem sendo apontada no Brasil por dados da Pesquisa Nacional
por Amostras de Domiciliares (PNAD), na qual foram identificados 8.839 homens e 11.116
mulheres na faixa etária de 60 anos ou mais (PNAD, 2008).
O envelhecimento é acompanhado por muitas perdas e, dentre estas, as perdas biológicas que
acarretam conseqüências negativas para a saúde, uma vez que o aparecimento de doenças é
muito comum dentre os idosos.
No perfil motivacional apresentado, a saúde foi apontada como o principal fator de adesão ao
programa de exercícios físicos e este resultado corrobora outras investigações realizadas com
idosos, quando a maioria é motivada pela manutenção da saúde e de bom nível de aptidão física
para a saúde (KIRKBY et al., 1999; KOLT et al., 2004; FREITAS et al., 2007; STIGGELBOUT et al.,
2008).
A divulgação positiva dos meios de comunicação e científicos sobre a importância da prática de
exercícios físicos para a saúde, pode ser uma das razões pela qual o fator motivacional saúde
recebeu maior pontuação (MOTA, 2004).
Todos os participantes do presente estudo tiveram recomendação do médico do CS para iniciarem
o programa de exercícios físicos por enquadrarem-se nas características de sujeitos com
comorbidades leves ou moderadas. Portanto, considera-se a possibilidade de que a “falta” de
saúde dos participantes possa ter influenciado sobre a elevada pontuação recebida pelo fator
saúde.
Assim, a evidência recebida pelo fator saúde pode ter relação com a indicação médica e com o
enfoque que esta vem recebendo no entendimento público e científico. Pode-se identificar que,
nesse caso, acontece uma integração, ou seja, as motivações extrínsecas passam a fazer parte do
comportamento do indivíduo e passam a ser consideradas como importantes para este. De acordo
com Ryan & Decy (2000), a integração é a forma mais autônoma de motivação extrínseca.
O prazer pela prática, representando a possibilidade de bem-estar e satisfação obtida a partir da
participação em exercícios físicos, foi o segundo fator mais apontado pelos idosos do presente
estudo. Um sujeito intrinsecamente motivado é aquele que ingressa na atividade por vontade
própria, diga-se, pelo prazer e pela satisfação de conhecer uma nova atividade (RYAN & DECY,
2000).
Em estudo realizado com idosos da cidade de Belo Horizonte (BR), o prazer pela prática foi
apontado como um motivo para ingressarem em um programa de exercício físicos (LINS &
CORBUCCI, 2007). Os autores destacam que ter o prazer como o motivo mais referenciado para
ingressar em programa de exercícios físicos, é uma motivação intrínseca que evidencia o desejo
pessoal associado à realização e satisfação em estar em um grupo social, com manifestações de
respeito, cumplicidade e reconhecimento social, desejos que se tornam importantes,
principalmente, nesta fase da vida. Muitas vezes, em outros contextos sociais, há exclusão dos
idosos.
A evidência recebida pelo fator prazer como motivo para a inserção no programa de exercícios
físicos pode ter relação com o fato das coletas de dados terem sido realizadas em período inicial (1
à 3 meses) de inserção no programa. Assim, a sensação de bem-estar proporcionada pelo
exercício, especialmente, para idosos que eram sedentários, pode ter interferido sobre esta
pontuação, sendo que os efeitos benéficos do exercício físico se evidenciam com maior ênfase no
período inicial.
Outra perda evidenciada pelo envelhecimento é o espaço social, principalmente, após o evento da
aposentadoria e os programas de exercícios físicos podem representar esta convivência entre
amigos (Weinberg & Gould, 2001).
O fator sociabilidade, pontuado como um motivo importante para inserção no programa de
exercícios físicos pode apresentar uma relação com novas possibilidades de amizades.
A sociabilidade foi um fator de grande importância para a inserção de idosos em um programa de
hidroginástica, os idosos parecem ser carentes de contato social (CERRI & SIMÕES, 2007).
O fator sociabilidade tende a contribuir positivamente sobre o tempo de permanência no programa
(MARKLAND & INGLEDEW, 1997), ao contrário de fatores como perda de peso e aparência. A
sociabilidade corresponde a uma necessidade psicológica do indivíduo, a de ser aceita num grupo,
e a satisfação dessa necessidade está associada à motivação intrínseca do indivíduo,
representando um aspecto favorável para a manutenção dos idosos no programa de exercício
físico.
Ao considerar os três fatores motivacionais (saúde, prazer, sociabilidade), identificados pelos
idosos como mais relevantes para a inserção no programa de exercícios físicos, pode-se identificar
que, mesmo quando o fator saúde está associado à indicação médica, a pontuação recebida pelos
fatores prazer e sociabilidade evidencia que os idosos apresentam interesses autônomos para esta
prática. Ainda, analisando esses fatores de acordo com os índices de motivação, identificou-se que
para a maioria dos idosos a saúde, o prazer e a socialização são fatores que representam
motivação alta ou média. Os iniciantes do programa de exercícios físicos apresentam grandes
chances de permanecer no mesmo.
Foi observado, ainda, que 26 idosos se localizaram dentro de percentis que os classificam na
categoria de motivação alta para mais de um fator. O índice motivacional desses sujeitos é alto,
quando comparados a outros do mesmo sexo e faixas etárias por meio de tabelas normativas. Ao
apresentar um ou mais fatores na categoria motivação alta, o participante apresenta mais de uma
razão importante para sua permanência no programa. Ao mesmo tempo, evidencia a importância
de fornecer suporte e incentivo aos idosos que não pontuaram nenhum dos fatores como aspectos
de motivação alta (6 idosos), o que os coloca numa condição de risco para a desistência.
Foram identificadas diferenças estatisticamente significantes entre as médias de pontuação que
foram atribuídas ao fator saúde e prazer entre os sexos, sendo que os homens tiveram uma
pontuação mais positiva nesses fatores. Também, na análise dos índices motivacionais, pode-se
perceber que nenhum dos participantes do sexo masculino se enquadrou em “motivação baixa”.
Dentre as razões que podem estar relacionadas a este fato, aponta-se que as mulheres tendem a
ter auto-conceito e percepção de bem-estar menor que os homens (PINQUART & SÖRENSEN,
2001). Newsom et al. (2004) identificaram que as mulheres apresentaram maior tendência a indicar
a falta de saúde e a falta de habilidade como barreiras para mudanças de comportamento em
relação à atividade física. Desta forma, os resultados do presente estudo, mostram maior índice
motivacional do sexo masculino, o que pode ter relação com a percepção do auto-conceito e das
barreiras para a inserção na prática de atividades físicas.
Em relação à faixa etária e o estado civil, não foram encontradas diferenças estatisticamente
significantes dos fatores motivacionais, fato que pode estar atrelado ao pequeno número de idosos
pesquisados e baixa variabilidade no que se refere à faixa etária e o estado civil, sendo a maioria,
idosos jovens e casados.
Os comportamentos relacionados à saúde, tal como a prática de exercício físico, são influenciados
não somente por motivações do indivíduo, mas igualmente pelas estruturas, pelas oportunidades e
pelas políticas que existem dentro de suas comunidades (DAMUSH et al., 2005).
Os achados deste estudo demonstram que os idosos apresentam diferentes fatores e altos índices
motivacionais para a inserção em um programa de exercícios físicos. Porém, a inserção na prática
acontece de forma associada a uma oportunidade, ou seja, para que haja inserção em programas
de exercícios físicos, há necessidade de serem oferecidos tais programas para os idosos.
CONSIDERAÇÕES FINAIS
Os fatores motivacionais evidenciados pelos idosos iniciantes em um programa de exercícios
físicos foram: a saúde, o prazer pela prática e a sociabilidade. Ao considerar os índices
motivacionais, estes fatores foram classificados como sendo de motivação alta ou média, ou seja,
os idosos apresentaram altos índices de motivação para aderir a um programa de exercícios
físicos.
De acordo com a TAD, pode-se considerar que os idosos apresentam grandes possibilidades de se
manterem no programa, pois a maioria apresenta mais de um fator motivacional dentro da
categoria motivação alta. Ainda, os fatores motivacionais destacados podem ser classificados
como de motivação intrínseca ou como fatores de motivação extrínseca de integração, como no
fator saúde, representando comportamentos autônomos em relação à prática de exercícios físicos.
Os homens apresentaram índices motivacionais mais elevados do que as mulheres e, em relação
à faixa etária e o estado civil, nenhuma diferença foi identificada.
O estudo traz um importante avanço no entendimento da motivação de idosos para a inserção em
programas de exercícios físicos por meio da teoria da autodeterminação. Ela permite a
identificação e compreensão dos fatores e índices motivacionais e auxilia no delineamento do
trabalho com os idosos participantes, podendo colaborar na manutenção deste grupo no programa
de exercícios físicos, recentemente implantado.
Além disso, aponta-se para a possibilidade de estender o presente estudo para os demais
participantes do programa, o que permitiria o delineamento do perfil motivacional destes e
posteriores intervenções no programa, objetivando a permanência dos idosos no programa de
atividade física para a manutenção de sua capacidade funcional.
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La violencia psicológica al anciano en la familia
Romelia Pérez Aguilera
Raiza Rodríguez Ramírez
Licenciadas en Enfermería.
Especialistas de 1er Grado en Enfermería Comunitaria
José Rafael Escalona Aguilera ([email protected])
Doctor Especialista de Primer Grado en Pediatría; Policlínico “Jose Marti” (Cuba)
RESUMEN
Se realizó un estudio acerca del tema La violencia psicológica al anciano en la familia, en la
biblioteca del Policlínico Docente "José Martí Pérez", del Hospital General "Gustavo Aldereguía
Lima", del Hospital Pediátrico Provincial “Octavio de la Concepción y de la Pedraja”, Biblioteca de
la Unioverswidad de Ciencias Médicas “Mariana Grajales” de Holguín y en el Centro Provincial de
Información de Ciencias Médicas de Holguín, en el período comprendido entre 2005-2007.
En la actualidad existe un gran auge en las investigaciones sobre la ancianidad, así como la
preocupación del estado por la promoción de estilo de vida saludable para la protección del
anciano. La violencia psicológica al anciano existe en casi todos los hogares de nuestro país, cuyo
objetivo fue ampliar los conocimientos a cerca de la violencia psicológica familiar en el anciano.
ABSTRACT
A study on the subject to psychological violence in the family elder, in the library of Teaching
Polyclinic "José Martí Pérez" General Hospital "Gustavo Lima Aldereguía, Provincial Children's
Hospital" Octavio de la Concepción and the Pedraja "Unioverswidad Library of Medicine" Mariana
Grajales "Holguin and Provincial Information Center of Medical Sciences Holguin, in the period
2005-2007.
There is currently a boom in research on old age and the concern of the state by promoting healthy
lifestyles to protect the elderly. Psychological violence to the elderly exists in almost every
household in our country that aimed at enhancing knowledge about family psychological violence in
the elderly.
RESUMO
Um estudo sobre o assunto para a violência psicológica da família mais velhos, na biblioteca da
Policlínica de Ensino "José Martí Pérez" General Hospital "Gustavo Lima Aldereguía, Children's
Hospital Provincial" Octavio de la Concepción de la Pedraja "Unioverswidad Library of Medicine"
Mariana Grajales "Holguin Provincial de Informação e Centro de Ciências Médicas Holguin, no
período 2005-2007.
Há atualmente um "boom" na investigação sobre velhice e da preocupação do Estado através da
promoção de estilos de vida saudáveis para proteger os idosos. A violência psicológica para os
idosos existe em quase todas as famílias em nosso país, que visa aumentar os conhecimentos
sobre a família de violência psicológica no idoso.
INTRODUCCIÓN
La violencia es una enfermedad tan antigua como el hombre mismo, sus manifestaciones a nivel
social se recogen a diario bajo múltiples explicaciones y justificaciones. La violencia fue reconocida
como problema de salud a finales de los años del siglo pasado, tomándose mayor interés para su
estudio en la última década, debido al número creciente de víctimas que provoca, a su asociación
con accidentes, suicidios, homicidios, lesiones, a la gran incapacidad que muchas veces genera y
a los años de vida perdidos por sus víctimas. Los niños, las mujeres y los ancianos son los
mayores grupos de riesgo, según se evidencia en un número importante de investigaciones. Las
distintas formas de expresión individual y colectiva de la violencia, los factores que la originan y las
consecuencias sociales que generan hacen de ella un fenómeno complejo. Se estima que la
violencia tiene un carácter cambiante en función de la dinámica del poder y de la distribución de los
roles y recursos, es por ello que pueden establecerse diferentes tipos de violencia.
Referirse a la violencia en el ámbito familiar cuesta trabajo, ya que la familia es el lugar donde
nace, crece y se desarrolla el ser humano y constituye el núcleo de toda sociedad. La violencia
intrafamiliar tiene formas solapadas de manifestarse, bajo la justificación de que lo que sucede en
el marco familiar es privado y que cada grupo impone sus reglas de respeto y de relación entre sus
miembros, por lo que bajo ese tapiz existe un número importante de víctimas.
Se puede focalizar en las conductas violentas el empleo de la fuerza para resolver conflictos
interpersonales. Es una forma del ejercicio del poder para eliminar aquellos obstáculos que se
interponen en nuestras decisiones, acciones y se usa la fuerza. Por lo general, la conducta violenta
es posible dadas las condiciones de desequilibrio de poder o por el contexto o producido por
maniobras en las relaciones interpersonales de control en la relación.
Ese desequilibrio de poder dentro de la relación puede ser permanente o momentáneo. Cuando es
permanente, las causas son culturales, institucionales, etc., y cuando es momentáneo se explica
por sí solo (contingencias ocasionales), por lo que conceptualmente, la violencia se caracteriza por
forzamiento (fuerza, poder) que no es sólo fuerza física, sino también cuando hay coacción,
presión verbal, emocional, sexual, entre otros.
Toda persona con independencias de raza, sexo o edad puede ser objeto de conducta maltratante.
Esto ha ocasionado que los estudios sobre el tema de violencia se hayan dirigido a diferentes
grupos, entre ellos a los adultos mayores.
El estudio de este fenómeno como problema social y sus diferentes manifestaciones, ha sido en los
últimos años un tema de gran interés para numerosos investigadores. Si bien los ancianos han sido
venerados y respetados como seres con una vasta experiencia, el abuso contra los mismos se
remonta a Mesopotamia y algunas tribus del África del Sur y del Centro, donde eran sacrificados
cuando llegaban a ese período de la vida.
En el mundo actual hay una tendencia creciente a la violencia, un 7,15% de los maltratados son
ancianos. Alrededor de un 8% de la población mayor de 65 años es maltratada en los Estados
Unidos, sorprende el hecho de que más del 20% de los ancianos no sólo son maltratados en sus
hogares, sino también en diversas instituciones nacionales destinadas a su cuidado y en centros
donde laboran largas horas de trabajo.
En nuestro país con una población que excede a los 11 millones de habitantes tenemos algo más
del 12,5% de la población por encima de los 60 años. La población cubana ha ido envejeciendo
debido al aumento de la esperanza de vida, al desarrollo demográfico y a los movimientos
migratorios. González y colaboradores demostraron en su investigación como los ancianos que
vivían en hogares con un funcionamiento familiar de tipo disfuncional y un alto índice de
hacinamiento sufrieron 3 veces más algún tipo de maltrato en relación a aquellos que vivían en
condiciones favorables.
El maltrato a ancianos es el trato indebido o negligente a una persona de la tercera edad por otro
individuo que le cause daño o lo exponga al riesgo de sufrir daño a su salud, su bienestar o sus
bienes. A pesar de que el tema de la violencia ha sido tratado con bastante frecuencia, la violencia
hacia los adultos mayores por parte de los familiares ha sido virtualmente ignorada hasta años
recientes. Aunque resulta inconcebible que los adultos mayores, débiles, dependientes,
discapacitados sean objeto de conductas mal tratantes en el seno de la familia, principalmente por
sus propios hijos e hijas, estos en nuestros días continúan siendo víctimas de la violencia familiar.
En Cuba las doctoras Ortiz y Morales estudiaron la "Violencia intrafamiliar percibidas por mujeres
de edad mediana" y encontraron que el 55% la percibió de tipo psicológico. La violencia como un
problema social y de salud afecta a todos sin distinción de capas o de clases sociales, ha tenido
resonancia social en los últimos tiempos no es porque ocurra con mayor frecuencia sino porque
hoy son más conocidas y estudiadas este tipo de conductas. La violencia, en general, es
considerada como un problema que incumbe más a los policías que a los profesionales de la salud,
pero actualmente se ha demostrado que esto es un fenómeno que afecta la salud, la cual tiene su
epidemiología y que si estudiamos y tratamos de conocer mejor las causas y sus efectos podemos
prevenirlos.
DESARR0LLO
La violencia en el domicilio es un problema social que afecta a millones de seres humanos en todo
el mundo; es reflejo de relaciones de poder que jerarquizan y colocan lo masculino como eje de
toda experiencia en el saber y qué hacer a escala social y se reproduce a escala microsocial en el
espacio familiar.
Dado el desarrollo alcanzado por nuestro sistema nacional de salud, cada día es mayor la
población que llega a los 60 años de edad y además su expectativa de vida es superior que en
décadas anteriores. Los datos obtenidos están en concordancia con la expectativa de vida actual
de nuestro país que es de más de 77 años planteándose en la literatura revisada que las personas
que llegan a los 60 años tienen una expectativa de vida geriátrica de 20,5 años y los que cumplan
75 años tienen una expectativa de vida de 10 años. El hecho de que la esperanza de vida sea más
alta en las mujeres puede explicarse por la existencia de enfermedades que aparecen en edades
tempranas de la vida y son más frecuentes en el hombre, el cual está expuesto a realizar trabajos
que requieren mayor esfuerzo físico lo que traduce un mayor riesgo en su actividad diaria. También
por factores relacionados con el estilo de vida como el tabaquismo y el alcoholismo que son más
frecuentes en este sexo. En nuestro país, según las estadísticas se espera que en el año 2025
cuando casi el 24% de la población esté comprendida en este grupo, alrededor del 55% sean
mujeres.
Tuesca y Fierro Herrera en su estudio en Colombia donde el 30,6% tenían este mismo nivel de
escolaridad. Al compararlos con estudios en la población cubana coincidimos con Rodríguez
Constantín en su estudio en Santiago de Cuba. Estos resultados quizá tengan relación con algunos
factores como la procedencia rural, la necesidad de trabajar para el sustento de la familia y
presencia de prejuicios que todavía estaban arraigados a la población, cuando ellos fueron
jóvenes.
Pérez Duporte que obtuvo un 88,67% de convivencia familiar en un estudio realizado en la
comunidad de Pastorita. Resultados similares fueron obtenidos por Azpiazu Garrido en Madrid.
Otros autores muestran datos similares. El hecho de que la mayoría de nuestros adultos mayores
convivan con familiares está en concordancia con la prioridad que se le ha dado a la familia como
célula fundamental de nuestra sociedad, ya que casi siempre se establece una relación de ayuda
mutua entre el anciano y su familia. La vejez es una etapa de la vida donde los mecanismos de
defensa y equilibrio de la personalidad se hallan amenazados por menores tensiones, la familia
puede proporcionar, como en otras etapas de la vida, un medio favorable para mantener la
identidad personal y evitar los peligros del medio ambiente.
El aislamiento físico y emocional es un factor de elevado riesgo que afecta la salud y el bienestar
de las personas, en tanto el apoyo social, emocional y material tiene efectos favorables en la salud,
como mejora de la autoestima, autoeficacia o la capacidad de afrontar las situaciones
problemáticas y puede incluir cambios en el sistema inmunitario o en la reactividad cardiovascular.
En Cuba el adulto mayor no vive marginado ni solo, tampoco sin amparo filial, aspecto de gran
importancia para lograr una longevidad fisiológica pues para el anciano la comunidad con sus hijos,
cónyuge y familiares posee gran significación. Las necesidades de compañía, de ser interpretado
en sus convicciones, valores, sentimientos y otros aspectos de la vida influyen positivamente en la
etapa final de sus vidas. La mayoría de nuestros adultos mayores conviven con familiares y en la
actualidad con el surgimiento de la familia nuclear, se crea una serie de mitos alrededor de la vejez,
como deterioro económico, físico y mental que genera una pérdida de la autonomía, donde los
familiares se consideran como fuente de apoyo directo de los ancianos. Esto provoca que la familia
en la mayoría de las ocasiones no cumpla con algunas de sus funciones básicas y los ancianos
parezcan cargas pesadas que deben llevar, lo que puede ser causa de conflictos y problemas de
convivencia que unido a la existencia de factores como procedencia rural, nivel escolar y situación
económica pueden influir de forma indirecta en la relación familiar.
La violencia psicológica no es dañina solamente para las personas implicadas, lo es también para
el resto de las personas que conviven alrededor de donde se genera. Entre las manifestaciones de
violencia psicológica se aprecia cuando el sujeto es humillado, ignorado, desvalorizado,
amenazado de la pérdida de algo significativo, al limitar los contactos con otras personas, la
prohibición de la participación del sujeto en determinadas actividades, intimidación o intento de
ésta a través de miradas, gestos, movimientos violentos que tienen como objetivo provocar el
temor y el sometimiento. En nuestra sociedad las ofensas verbales y gesticulares se hacen cada
vez más frecuentes sobre los ancianos ya que la población desconoce que estas constituyen un
modo de violencia, es decir, sólo entienden por violencia el maltrato físico (golpes) y le restan
importancia a los daños psicológicos que estos ocasionan. En Washington septiembre 2001,
Hyman D J realizó una investigación sobre el tipo de violencia hacia el anciano y señala como más
significativo y frecuente la violencia psicológica y entre las manifestaciones de violencia más
usadas encontró las ofensas verbales, ofensas gesticulares, el impedimento de los ancianos a
plantear sus problemas y participar en decisiones familiares.
Roca Bruno Mederos en su tratado de "Gerontología y Geriatría" (1999) al hablar sobre la violencia
familiar plantea que esta trae aparejado sobre el anciano trastornos psicológicos como la depresión
y demencia provocados por los diversos sentimientos que manifiesta el mismo ante los actos de
violencia y encontró como más frecuente la tristeza, la depresión, la inconformidad, e incluso, hasta
pensar en el suicidio.
El abuso emocional continuado aún sin violencia física, provoca consecuencias muy grave desde
el punto de vista del equilibrio emocional. Muchos psiquiatras llegan a diagnosticar cuadros
sicóticos en personas que en realidad están sufriendo las secuelas del maltrato psicológico
crónico, las personas sometidas a situaciones crónicas de violencia dentro del hogar presentan un
debilitamiento gradual en sus defensas físicas y psicológicas, lo cual se traduce en un incremento
en el problema de la salud, principalmente, enfermedades psicosomáticas y depresión. Otra razón
por la que pueden aparecer este tipo de trastorno, se aprecia en el estudio realizado por Cardona
donde el 57% de los adultos mayores estudiados por él no tienen participación activa en la toma de
decisiones del hogar situación que además de aislarlos de su vínculo familiar, los lleva a retraerse y
a deprimirse, causando en muchas ocasiones, sentimientos de pérdida, tristeza, desinterés por las
actividades, merma de la energía, pérdida de la confianza y autoestima, sentimientos injustificados
de culpabilidad, ideas de muerte y hasta el suicidio.
CONCLUSIONES
Predominó en el estudio el sexo femenino, siendo las ancianas de 60-69 años las más afectadas.
Como manifestaciones más usuales de violencia encontramos: mala contestación cuando
preguntan, uso de palabras groseras para responderle y la ofensa con gesto. Las reacciones
psicológicas más encontradas en las mujeres estudiadas fueron el disgusto, tristeza en todos los
casos. La conducta que asumieron los ancianos fue el silencio, la aceptación y el aislamiento. Los
ancianos son maltratados psicológicamente por sus hijos.
La violencia psicológica al anciano existe en casi todos los hogares, y esta en ocasiones no es bien
percibida.
Se recomienda preparar a la población joven y adulta de hoy, que serán los viejos del mañana,
para que adopten actitudes positivas ante la vida y ante el proceso natural al que se enfrentaran.
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Prontidão Escolar e Estresse Parental
Edla G. C. Andrada ([email protected])
Doutora em Psicologia pela Universidade Federal de Santa Catarina, com estágio na Université Du
Quebéc à Montreall, Canadá. Professora da Universidade para o Desenvolvimento do Alto Vale do Itajaí
Gabriela Belling ([email protected])
Idonézia Collodel Benetti ([email protected])
Bárbara Rezena ([email protected])
Universidade para o Desenvolvimento do Alto Vale do Itajaí - UNIDAVI (Brasil)
Resumo
O presente trabalho levantou dados junto a 130 famílias da cidade de Rio do Sul para verificar a
prontidão escolar de crianças entre 5 e 6 anos de idade, matriculadas, no ano de 2007 em sete (07)
Centros de Educação Infantil, bem como o estresse dos pais destas crianças. Os resultados
mostraram que existe diferença na prontidão escolar de crianças de famílias com maior ou menor
nível de estresse, quando observados os grupos acima e abaixo da média de estresse parental. A
escolaridade das mães foi estatisticamente significante com a prontidão escolar das crianças. O
Estresse Global está correlacionado às famílias com menor número de filhos, que apresentaram
maior prontidão escolar. Os resultados também revelaram que quanto maior o número de fatores
estressores dos cuidadores maior é a prontidão escolar das crianças, e que as crianças
pertencentes ao grupo acima da média de prontidão escolar são filhas de pais com maior nível de
Estresse Global.
Palavras-chave: prontidão escolar, estresse parental, família, risco.
Abstract
The present paper presents the results of data collected from 130 families in Rio do Sul, in order to
verify the School Readiness of children between 5 and 6 years old, enrolled in 7 educational
centers, in 2007, as well as their Parents’ Stress. The results revealed that exist difference related
to the school readiness among families with many and few stressor factors, when analyzed the
groups above and beneath the statistic mean. The educational level of mothers in this study was
statistically significant. The Global Stress is correlated to those families with few children, which
presented higher levels of school readiness. The results also revealed that the higher was the
parents’ stress the higher was the school readiness, and that those children, who were among the
ones in the group above the statistic mean for school readiness, are sons and daughters of parents
with higher global stress.
Key-words: school readiness, parental stress, family risk.
Resumen
El presente trabajo há levantado datos de 130 famílias en la ciudad de Rio do Sul (Rio del Sur) en
el estado de Santa Catarina, Brasil, para verificar la prontitud (estado de quién está pronto o listo
para hacer determinada tarea; preparado) escolar de niños entre 5 y 6 años de edad, matriculados
en 2007 en siete (07) Centros de Educación Infantil, bién así el estrés de los padres de estos niños.
Los resultados muestran que existe diferencia en la prontitud escolar de niños de famílias con
mayor o menor nivel de estrés, cuando observados los grupos arriba y abajo de la média de estrés
de los padres. La escolaridad de las madres fué estadísticamente significante. El estrés global está
correlacionado a las famílias con menor número de hijos, que presentaron mayor prontitud escolar.
Los resultados también revelaron que cuanto mayor el estrés de los que cuidan ("los cuidadores")
mayor és la prontitud escolar de los niños, y que los niños pertenecentes al grupo arriba de la
média de prontitud escolar son hijas de padres con mayor nivel de estrés global.
Palabras-clave: prontitud escolar, estrés de los padres, familia, riesgo.
1 INTRODUÇÃO
Atenção e cuidados parentais podem causar ansiedades e estresse. Frente às expectativas
relacionadas ao processo de escolarização, algumas situações como o impacto do primeiro dia de
aula, a adaptação da criança ao processo de transição lar/escola, atividades escolares podem
gerar situações de estresse nas interações pais e filhos. Dessa forma, o estresse parental pode
exercer influências significativas na prontidão escolar das crianças. A importância desta pesquisa
está em investigar se o índice de estresse parental influencia a prontidão escolar constituindo-se
em fator de risco ou proteção para o processo ensino-aprendizagem de crianças na faixa de 5 e 6
anos.
Partindo da hipótese de que existe diferença na prontidão escolar de crianças com pais com maior
ou menor nível de estresse, os objetivos da pesquisa foram: a) Identificar a correlação entre
Estresse parental e a Prontidão escolar, b) Identificar a prontidão escolar em crianças na faixa
etária compreendida entre 5 e 6 anos. c) Averiguar o nível de estresse parental nas famílias
pesquisadas, d) Verificar a correlação entre Estresse Parental e as variáveis: Níveis de
Escolaridade, Idade e Média Salarial, e d) Investigar se o estresse parental é fator de risco para a
prontidão escolar em crianças de cinco a seis anos de idade.
2 O ESTADO DA ARTE
2.1 PRONTIDÃO ESCOLAR
A prontidão escolar tem sido alvo de inúmeras pesquisas (Carlton & Winsler, 1999; Parker; Boak;
Griffin; Ripple & Peay,1999; Meisels, 1999; Pianta & Walsh, 1996). De acordo com Parker et al.
(1999), os Estados Unidos articulam iniciativas desde 1988 acerca de fatores que promovem ou
dificultam a prontidão escolar em crianças pré-escolares, tornando a prontidão escolar uma
prioridade nacional no planejamento de estratégias de ensino-aprendizagem e mediacionais com
famílias (Robbinson, 2001; DeLapp, 2002).
A fim de que essas estratégias tenham resultados positivos no desenvolvimento da criança, as
pesquisas têm apontado alguns fatores que demonstram a condição de uma criança que se
encontra pronta para a escola: contato com pessoas que investiram emocionalmente nela,
exposição a um ambiente físico previsível e seguro, rotinas regulares e atividades que
apresentaram ritmos, contato com pares competentes e com materiais que estimularam sua
capacidade de explorar e apreciar os objetos do mundo que a cerca (Pianta & Walsh, 1996).
Dessa forma, como um microssistema de maior importância no desenvolvimento de crianças, a
família passa por uma série de mudanças nesse período do ciclo de vida, sendo inundada de
tarefas que requerem tempo e dinheiro, tais como estimular a criança com jogos, atividades extras,
passeios, materiais diferenciados, etc. Além de tudo, ainda os pais e mães precisam estar
emocionalmente envolvidos com essas tarefas, de uma forma saudável e funcional, com menor
estresse possível.
2.2 ESTRESSE DOS PAIS
Etimologicamente a palavra “stress”, de acordo com o Webster’s International Dictionary (1996),se
origina da palavra Latina “strictus/stringo/stringere”, dando idéia de compressão, aperto. Porém,
novos rumos apontaram para diferentes percepções daquilo que antes vinha sendo caracterizado
como estresse, deixando para trás uma orientação de natureza tradicional para uma perspectiva
mais abrangente.
O modelo Biopicossocial (Bernard & Krupat, 1994), que envolve componentes não somente
internos (ansiedade, medo), mas também externos (eventos de vida estressores – acontecimentos
cotidianos), incluindo a interação entre ambos. Este modelo prevê o envolvimento do meio e seus
eventos nas demandas geradoras de respostas ao estresse e sua influência na experiência
individual em lidar com os fatores que desencadeiam processos estressores.
Assim, mais recentemente o estresse tem sido definido
"[...] como uma reação do organismo, com componentes físicos e/ou psicológicos, causada pelas
alterações psicofisiológicas que ocorrem quando a pessoa se confronta com uma situação que, de
um modo ou de outro, a irrite, amedronte, excite, confunda ou mesmo que a faça imensamente
feliz". (Lipp, 2001, pp.20).
Dentro do modelo bioecológico de desenvolvimento humano proposto por Bronfenbrenner (2002),
a comunidade, a escola, a família e a criança seriam microssistemas. No círculo maior, estaria o
macrossistema, que se caracteriza pelo conjunto de valores, pela cultura, pelos sistemas
econômico, social e político de uma determinada sociedade. Muitas destas relações podem ser
vividas em uma condição retroalimentativa, o que implica não somente no reflexo do nível de
estresse de um sobre o outro, mas também na possibilidade da reação, como uma forma refratária
de alcance do processo.
3 MÉTODO
Faz parte do contexto dos participantes, enquanto exossitema, a cidade de Rio do Sul, que possui
uma área total de 262 Km², e uma população que compreende 55.391 habitantes, segundo dados
encontrados no site da prefeitura municipal da cidade. Considerada a capital do Alto Vale
apresenta traços migratórios europeus, oriundos principalmente da Alemanha.
A periferia é composta de família de agricultores, o que faz a cidade ter características rurais: as
casas têm quintal/horta, jardins,etc. As famílias, mesmo com baixa renda, possuem casas
construídas dentro de padrões de espaço e conforto, se comparadas a outras localidades onde os
habitantes têm a mesma renda mensal. Estes detalhes são importantes, pois mesmo com salários
mais baixos, as crianças desta localidade têm um ambiente familiar diferente daquelas cujos pais
têm piso salarial igual, mas não têm a mesma cultura (Andrada, 2007).
Os participantes da pesquisa constituíram-se de alunos entre 5 e 6 anos de idade, matriculados no
ano de 2007 em Centros de Educação Infantil de Rio do Sul. Foram entrevistados 130
pais/responsáveis e as crianças, entre 5 e 6 anos. Destas 130 crianças, sessenta e três (63) foram
meninas e sessenta e sete (67) meninos.
Para a coleta de dados foram usados três instrumentos específicos a saber: 1- Questionário
sócio-demográfico aplicado aos pais abordando as variáveis clássicas da sociologia. 2- Teste de
Prontidão Escolar Lollipop: tradução Pirulito. TESTE DE AVALIAÇÃO DIAGNÓSTICA DE
PRONTIDÃO ESCOLAR-REVISADO (Chew, A.L., 1981). Avaliou a identificação das habilidades
dos sujeitos da pesquisa nas seguintes áreas: matemática; português; identificação de cores,
formas e formas copiadas; descrição de figuras, posição e reconhecimento espacial. 3- Índice de
Stress Parental (ISP): (Abdin, 1983) se destinada a identificar os fatores de estresse no
relacionamento pais/criança. É constituído por 36 itens no modelo de uma escala do tipo Likert
com cinco alternativas que visam a avaliar as fontes de estresse dos pais em diferentes situações.
Foi enviada através da escola uma carta convite para os pais, com questionário sócio demográfico
e com a hora e data para aplicação do ISP, que aconteceu nas dependências da Escola. O teste
Lollipop foi administrado com as crianças, individualmente, nas dependências da escola.
Os dados foram analisados através de programa de computador denominado SPSS (Pacote
Estatístico para as Ciências Sociais), versão 15. Consideraram-se como critério para rejeição da
hipótese de igualdade entre as variáveis, valores de p=0,05.
4 RESULTADOS
Este estudo revelou uma média de Estresse Parental de 124,83, e uma média de Prontidão
Escolar no valor de 47,59. Quanto à renda mensal, a maioria das famílias (60,97 %) está na faixa
mensal de até quatro salários mínimos. Os resultados também evidenciam que 18,7% das famílias
pesquisadas recebem mais de seis salários mínimos mensalmente, considerada uma renda
privilegiada para a realidade da região.
Os dados mostraram que as mulheres possuem escolaridade maior que seus companheiros:
20,68% completaram o ensino fundamental e 35,71% completaram o ensino médio. Entretanto, a
escolaridade da mãe, no que se refere ao ensino superior, é menor do que a do pai. Os homens
também obtiveram formação de nível fundamental e médio, porém em percentuais mais baixos, 25
% para o ensino fundamental e 28, 7% para o ensino médio.
A maioria das famílias entrevistadas (79,53%) possui até 2 filhos. Verificou-se que a correlação
entre o Estresse Global, a Prontidão Escolar e o Número de Filhos, apresentou números
estatisticamente significantes (p<0,01), sinalizado quanto maior o Estresse Global, menor o
Número de Filhos. E, nas famílias que têm menor número de filhos, as crianças tendem a ter uma
maior prontidão escolar.
Os resultados apontam para uma média de 37,05 anos para pais e 33,04 anos para mães. Ao
comparar-se a idade dos pais e as variáveis Prontidão Escolar das crianças e o Estresse Parental
Global, ambas correlacionaram negativamente com a idade do pai, indicando quanto mais velho o
pai, menor é o número de fontes estressoras e menor é a prontidão escolar da criança (p<0,05).
Ainda conforme a tabela 1, o número de filhos apresentou-se inversamente proporcional com o
estresse parental global e a prontidão escolar das crianças, numa forte correlação (p<0,01
Quanto à escolaridade de pais e mães, somente a escolaridade das mães foi estatisticamente
significante (p<0,05), indicando que quanto maior a escolaridade das mães, maior a prontidão
escolar dos filhos. A escolaridade não apresentou correlação com o estresse parental.
Pôde-se perceber uma correlação positiva e estatisticamente significante (p<0,05), entre o
Estresse Parental e a Prontidão Escolar total das crianças, revelando que quanto maior o número
de fontes de estresse dos cuidadores – pais e mães – maior é a prontidão escolar das crianças.
Os resultados apontaram uma tendência de que quanto maior o nível de estresse, maior a
prontidão escolar das crianças. Porém ao avaliar as diferenças entre o grupo de famílias com maior
e menor número de fontes estressoras e as variáveis de prontidão escolar, percebeu-se que
apenas em dois domínios Identificação de números, contagem (* p<0,05) e Identificação letras e
escrita (** p<0,01 ), há. Uma diferença expressiva.
Como demonstrado na tabela 4, as diferenças mais expressivas estão relacionadas aos domínios
Identificação de números, contagem (*p<0,05) e Identificação letras e escrita (**p<0,01),
apontando que estes itens da prontidão escolar das crianças estão nos grupos de pais com fontes
de estresse acima da média.
5 DISCUSSÃO
Pesquisas têm afirmado que o estresse parental tem influência direta na relação pais-criança, bem
como no desenvolvimento das mesmas (Pereira-Silva & Dessen, 2006; Brandth & Kvande, 2002;
Lewis & Dessen, 1999). A média de estresse global de 124,8 revelou-se como um índice bastante
alto, se comparado aos pais da amostra canadense (94,5), e da amostra do Distrito Federal,
Brasília (96,5) (Dessen & Szelbracikowski, 2004).
Estes dados apurados em Rio do Sul, superiores aos dados canadenses e brasileiros do Distrito
Federal, se mostram bastante interessantes, pois o sul do país é reconhecidamente privilegiado
socialmente, com menor índice de violência (maior segurança), menos caos no trânsito e nas ruas,
etc., que caracterizam as cidades de menor porte. As condições do macrossistema canadense
relacionadas à qualidade de vida, à segurança, à educação – com taxa de alfabetização de mais de
99% - e às condições operacionais das políticas públicas, etc., acabam oferecendo às pessoas
situações privilegiadas, se comparadas às brasileiras e, consequentemente, as probabilidades de
atenuar as fontes de estresse são maiores lá do que aqui.
Todavia, apesar de esta pesquisa ter sua amostra coletada no sul do país, com condições de
urbanidade diferentes de Brasília, há que se considerar ainda, e sobretudo, o macrossitema
(Bronfenbrenner, 2002). Em Rio do Sul há preocupações com transporte, quase sempre difícil, com
pouca oferta, pouca diversidade e instabilidade no emprego, etc.
Observando a região do Alto Vale da perspectiva do macrossitema, grande parte do comércio e
das microempresas locais depende das safras provenientes da agricultura. Em outras palavras, o
poder aquisitivo da população citadina aumenta ou diminui de acordo com a sasonalidade e as
condições climáticas. Assim, este resultado sugere que, além das características peculiares dos
pais e da criança, em cada família, o macrossitema, neste caso, tem oferecido fatores estressores
independentes (Kessler, 1997) e fontes externas (Lipp, 1996; Lipp & Malagris, 1998), em
quantidade suficiente para o alcance deste índice.
Associada ao Estresse Parental foi possível visualizar a Prontidão Escolar das crianças
investigadas com média 47,59, considerada inferior à média encontrada nos estudos de Andrada
(2007), que pontuam a prontidão escolar das crianças em 56,75. Há que se salientar, porém, que
as crianças com média superior têm também maior idade, sete anos.
É interessante enfatizar, porém, que o Estresse Global teve correlação positiva com a Prontidão
Escolar das crianças (p<0,05), sinalizando que, apesar de os pais e mães apontarem fontes
estressoras presentes na família, as crianças tendem a ter prontidão na escola, refutando a idéia
de que um número tão alto de fontes estressoras poderia ser prejudicial à prontidão escolar da
criança. Para compreender esta correlação, foram feitos testes estatísticos para avaliar as
correlações entre as pontuações de cada domínio da Prontidão Escolar em relação ao Estresse
Global. O resultado mostrou que a Prontidão Escolar esteve mais positivamente correlacionada
com dois dos domínios do teste Lollipop, a saber, os domínios da Identificação e contagem de
números (p<0,05), e da Identificação de letras e escrita (p<0,01), mostrando a prontidão das
crianças principalmente para a alfabetização.
Em relação ao “risco e proteção à prontidão escolar”, a escolaridade dos pais tem se destacado na
literatura como fator que pode prover e também dificultar a vida escolar dos filhos (Bradley &
Corwyn, 2002). Desta maneira, a escolaridade dos pais aparece nos resultados das pesquisas
como forte aliada à proteção da criança, ao promover a prontidão escolar, uma vez que tem se
mostrado como o indicador socioeconômico mais fortemente associado ao desempenho escolar ,
na fase da meninice .
Apesar de a literatura apontar a escolaridade paterna como fator de proteção para o
desenvolvimento da criança (Santa Maria-Mentel, 2007; Andrada, 2007), nesta pesquisa somente
a escolaridade da mãe mostrou-se com correlação significativa (p<0,05). Curiosamente, as mães
do grupo com fontes estressoras acima da média apresentam maior escolaridade, com uma
diferença estatística significativa (p<0,01). Assim, mães com mais tempo de estudo parecem se
envolver mais com a vida escolar dos filhos, e esse envolvimento está diretamente associado à
prontidão escolar deles. Stevenson e Baker, (1987) ancoram esta idéia, advogando que mães que
possuem mais anos de estudo são mais envolvidas na vida acadêmica das crianças, promovendo,
desta maneira, um melhor desempenho da criança.
Na realidade, este quadro não é novo, uma vez que pesquisas (Heubeck, Watson & Russel, 1986)
têm mostrado que, tanto os pais quanto as mães se preocupam com os problemas dos filhos, mas
são as mães que freqüentemente procuram ajuda profissional, quando tem dificuldades com as
crianças. Assim, cabe à mãe o papel de resolver os problemas com as crianças, já que o pai se
mostra pouco inclinado a assumir a responsabilidade de procurar ajuda e também se mostra pouco
engajado em esforços para remediar essas dificuldades.
Nesta linha de pensamento, visto que, de acordo com os resultados obtidos nesta pesquisa,
pode-se depreender que a mãe exerce um papel fundamental na vida escolar dos filhos e a
tendência é que as mães mais escolarizadas tenham filhos com maior prontidão escolar. Pode-se,
assim, inferir que as mães devem acumular, além da educação dos filhos, outras atividades que
demandam tempo para conciliar obrigações familiares e profissionais.
A intercorrelação das variáveis Idade dos Pais e Estresse global com o Número de Filhos trouxe
descobertas interessantes com uma correlação negativa de ambos os sexos sendo
estatisticamente significante para os homens (p<0,05). A Prontidão Escolar das crianças esteve
relacionada à Idade dos seus pais e a hipótese sob investigação sugeriu que pais (do gênero
masculino) mais velhos afirmam ter menos fontes de estresse e tem filhos e filhas com maior
prontidão: quanto mais velho é o pai, menor é a prontidão escolar do filho.
A relação Estresse e Número de filhos, de acordo com os dados da pesquisa, que apontou também
uma correlação negativa sinalizaram, surpreendentemente, que quanto maior o Estresse Global,
menor é o Número de Filhos. Este dado pode ser consideradamente inesperado uma vez que o
que se pressupõe é que famílias com mais filhos tendem a ter mais fontes de estresse. A diluição
dos afazeres cotidianos entre os irmãos mais velhos é comum principalmente nas classes
economicamente menos favorecidas, onde há um maior envolvimento e o compartilhamento dos
membros da família nas tarefas domésticas (Quiñones, 2006).
Culturalmente as famílias numerosas e com renda mensal mais baixa tendem a ações coletivas, no
que se refere às tarefas domésticas, inclusive apresentando a condição de os irmãos mais velhos
cuidarem dos mais novos, assumindo muitas vezes uma hierarquia equiparada à hierarquia
paterna. Assim, a dinâmica familiar no dia-a-dia se volta para o benefício e o bem-estar coletivo,
conforme apontado por Goodnow (1988, citado por Quiñones, 2006). Compartilhadas as tarefas,
dividida a responsabilidade e minimizada a sobrecarga, pode-se inferir que, provavelmente, em
uma relação de colaborativismo, a família mais numerosa tende a lidar melhor com os fatores
estressores.
Já nas famílias que têm menor número de filhos, provavelmente por razões opostas às
previamente mencionadas, as crianças tendem a ter famílias que apresentam mais fontes de
estresse. Há, também, nestas famílias, uma maior prontidão escolar das crianças, o que é
compreensível, já que a prole em menor número favorece uma dedicação maior dos pais que, de
acordo com os resultados, são cuidadores mais jovens. O fator “juventude” aparece aliado ao
estresse mostrando, como já visto anteriormente, que quanto mais jovens os pais, maiores as
fontes estressoras apontadas e maior a prontidão escolar das crianças.
Considerando o ciclo familiar, segundo Carter e McGoldrick (1995), os índices mais altos de
estresse são encontrados nos momentos de transição de uma etapa para outra, dentro do ciclo
vital das famílias. Fica então justificada, em parte, a razão para as fontes de estresse dos pais mais
jovens, uma vez que, nesta fase da vida, os casais ainda estão trabalhando arduamente
preocupados com o futuro financeiro da família. Pode-se associar a estes fatos, também, o fator
salarial, sendo que a maioria das famílias mais jovens, em fase de estabilização financeira , ainda
conquistando autonomia, revelou ter salários mais baixos.
Em parte, este dado explica os pisos salariais mais baixos, uma vez que, neste momento do ciclo
de vida familiar, os casais, além de estarem cuidando dos filhos, estão trabalhando, e muitos
estudando, tentando melhorar as condições sócio-econômicas e construir um patrimônio,
objetivando ter ascendência financeira.
Assim, com base nos resultados desta pesquisa, pode-se afirmar que fatores estressores fazem
parte da prontidão escolar das crianças, como um elemento constitutivo de trajetórias escolares
bem sucedidas. Este resultado, associado aos demais fatores interventores abordados neste
estudo, oferece respaldo para assegurar que os fatores estressores, per se, sem a interferência de
variáveis socioeconômicas, não configuram riscos à prontidão escolar das crianças; ao contrário do
que foi esperado na pesquisa, os fatores estressores tem influenciando, positivamente, na
qualidade das práticas familiares de escolarização.
Ainda neste fluxo de pensamento, é plausível pontuar que não se pode reduzir o campo explicativo
da prontidão escolar de crianças entre 5 e 6 anos à variável renda. Certamente ela é um
componente importante do problema mas não explica totalmente a questão. Há que levar em
consideração as questões pertinentes à cultura e ao macrossistema no qual a criança está
inserida.
Concluindo, ao verificar se existe diferença na prontidão escolar de crianças com famílias com
mais ou menos fontes de estresse, esse estudo apresenta um achado científico bastante
importante e, ao mesmo tempo, intrigante para a cidade de Rio do Sul. Confirmou-se que de fato
há diferenças entre os grupos de famílias com mais ou menos fontes de estresse, porém diferente
do esperado, ou seja, as crianças com maior prontidão escolar são filhos e filhas de pais que estão
no grupo que apresentou fontes de estresse acima da média.
Outrossim, pode-se afirmar que, no caso deste estudo, o mesmo não apresentou evidências sobre
o estresse parental nem como fator de risco nem como fator de proteção para a prontidão escolar
das crianças investigadas. Apesar de ter se correlacionado positivamente à prontidão das crianças,
e se correlacionado com outras varáveis como idade dos pais, renda familiar, número de filhos,
etc., os resultados sugerem que os fatores estressores, por si só, não constituem um fator de risco
para o desenvolvimento escolar das crianças desta faixa etária.
Assim, pode-se inferir que as fontes de estresse sozinhas não parecem ser um fator de risco para a
prontidão escolar das crianças. Seria imprudente e leviano considerar que somente estes fatores
seriam suficientes para colocar o estresse como fator de proteção à prontidão escolar do grupo
investigado. Há outros fatores envolvidos na questão da prontidão escolar que este estudo, por ter
o objetivo de uma investigação mais focalizada, não teve o alcance necessário para conseguir
resultados que possibilitassem colocar o estresse como fator de proteção à prontidão escolar.
6 CONCLUSÃO
Sabe-se que o estresse é um fenômeno que pode ser um fator agravante para vários outros
fenômenos experienciados ao longo da vida. Porém, nesta pesquisa, verificou-se que as fontes de
estresse, per se, sem a contribuição de outras variáveis envolvidas neste estudo, não constitui fator
de risco para a prontidão escolar das crianças, não representando nenhum agravante para o
desenvolvimento acadêmico das mesmas, e nem se colocando como obstáculo à entrada das
crianças pesquisadas na primeira série do ensino fundamental.
Seguindo esta mesma linha de raciocínio, é provável que, em decorrência de uma escolaridade
mais alta, o suporte nas tarefas escolares esteja mais presente e com maior eficácia e eficiência,
no momento de dar acompanhamento aos filhos. Nesse contexto, a família, como maior
transmissora de significados e da cultura para a criança, acaba passando a representação social
do que é “escola” e, por extensão, do que é educação. É prudente salientar que os determinantes
socioeconômicos e culturais, quando somados aos vários contextos ambientais (microssistemas e
macrossistema), favorecem o repasse e a perpetuação de valores que são agregados ao cotidiano
das famílias.
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Notas
http://www.riodosul.sc.gov.br/portal/principal.php?pg=1757 . Prefeitura Municipal de Rio do Sul –
Administração 2005/2008.
Dado encontrado no site Wikipédia – http://pt.wikipedia.org/wiki/Canad%C3%A1
Temo cunhado pela Dra. Edna Marturano, o qual aparece em várias produções científicas da autora (Ver
bibliografia)
Instrumento de Classificação da Complexidade Emocional dos Pacientes Internados
em Hospital Geral: Relato de Experiência
Rita de Cássia Calegari
Juliana Reis
Paula Soares
Vanessa Menon
Hospital e Maternidade São Camilo Pompéia ([email protected])
São Paulo (SP) (Brasil)
RESUMO
O presente artigo tem por objetivo descrever a experiência na elaboração e implantação de um
instrumento eletrônico que possibilita classificar a complexidade emocional dos pacientes
atendidos em um hospital geral pelo Setor de Psicologia. A metodologia utilizada é o relato da
experiência. O instrumento desenvolvido dinamiza a assistência psicológica, assegura o
acompanhamento dos casos de maior gravidade emocional durante a hospitalização, favorece a
comunicação entre a equipe multiprofissional, contribui no controle dos riscos institucionais e
facilita o planejamento da assistência psicológica. Os resultados alcançados demonstram que o
instrumento possibilita melhor gerenciamento dos esforços e dos recursos humanos, aprimora a
comunicação entre membros da equipe multiprofissional e clarifica a atuação do Setor de
Psicologia no acompanhamento dos casos atendidos.
PALAVRAS CHAVE: complexidade emocional, Psicologia Hospitalar, padronização, prontuário
eletrônico, evolução psicológica
ABSTRACT
This article aims to describe the experience in developing and implementing an eletronic
instrument which can classify the emotional complexity of patients seen by a
psychology departament in a hospital. The methodology used is the report of the experience. The
developed instrument make psychological care faster, assures the assistance in severe emotional
cases while hospitalized, benefits the communication amongst the multiprofissional team,
contributes in controling institutional risks and also helps to plan psychological care. The results
demonstrate that it is possible to better manage the energy and human resource, enhance the
communication among the multiprofissional team and clarify the performance of psychological
departament in the recorded cases.
KEYWORDS: emotional complexity, psychological hospital care , standardization, electronic
document, psychological development.
RESUMEN
Este trabajo tiene como objetivo general la descripción de la construcción e implementación de un
instrumento electrónico que permite ordenar a la complexidad emocional de los pacientes asistidos
por el equipo de psicología del hospital general. Para poder cumplir con el objetivo establecido, se
utilizo de apuntes de los relatos realizados con respecto a la experiencia encontrada. El
instrumento racionaliza la asistencia psicológica, asegura la vigilancia en los casos de mayor
gravedad emocional durante la hospitalización, favorece la comunicación entre la equipe
multiprofesional, contribuí en el control de riesgos institucionales y facilita la planificación de la
asistencia psicológica. Los resultados muestran que el instrumento permite mejor gestión de los
esfuerzos y de los recursos humanos, mejora la comunicación entre miembros del equipo
multiprofesional y aclara la acción del Sector de Psicología en la vigilancia de los casos atendidos.
PALABRAS CLAVE: complexidad emocional, asistencia psicológica, estandarización, prontuario
electrónico.
1.INTRODUÇÃO
Muitas reflexões e teorias descrevem a influência dos aspectos emocionais do ser humano que
padece de uma doença. “Há evidentes efeitos da mente sobre o corpo e deste sobre a mente. Uma
intensa dor física interfere na mente. (...) Uma forte emoção interfere no físico e lhe tira a força.”(
Mezzomo, 2003)
A Psicologia busca a compreensão da subjetividade do ser humano e estuda com interesse o
adoecimento físico e suas repercussões emocionais e vice-versa.
A primeira publicação brasileira que reconhece a atuação do psicólogo hospitalar foi em 1983
(Camon,1996). A Psicologia Hospitalar utiliza o referencial clínico sem ser Psicologia Clínica por
excelência. Sendo uma especialização da Psicologia, a prática hospitalar se concentra em torno
dos aspectos relacionados ao adoecimento e hospitalização. Na prática hospitalar o foco da
assistência não é a cura, mas sim, o amparo e a resignificação do sofrimento.
O adoecimento é considerado um evento potencialmente traumático, visto que além do sofrimento
físico, há a ruptura da rotina, limitações impostas pela hospitalização, sentimentos de
despersonalização, ansiedade, medo e insegurança. Pode-se afirmar que a maioria dos pacientes
hospitalizados, apresentarão algum grau de sofrimento emocional, variando de acordo com suas
características pessoais, gravidade da doença, repercussão e impacto do tratamento. “Conferir
prioridade aos problemas biomédicos por interpretá-los como essenciais á existência, a ponto de
não dispensar a devida atenção aos eventos mentais por interpretá-los como fenômenos
secundários resulta em medicina de má qualidade.” (Lopez, 2001)
Na atuação diária da equipe de Psicologia, observa-se a necessidade de estabelecer critérios
claros e objetivos para o sucesso do trabalho psicológico proposto: o de apoiar, orientar e auxiliar
tanto pacientes e familiares como a equipe multiprofissional , sem desviar a atenção dos casos
onde este indivíduo doente encontra-se frágil e instável, incapaz de contribuir para o próprio
tratamento e recuperação ou ainda, dificultá-lo com seus temores e angústias.
O psicólogo hospitalar está inserido nesta relação de cuidado ao doente, sem esquecer que o
sofrimento despertado pelo adoecimento atinge não somente o paciente, mas seu círculo familiar e
social.
“A psicologia hospitalar define como objeto de trabalho não só a dor do paciente, mas também a
angústia declarada da família, a angústia disfarçada da equipe e a angústia geralmente negada
dos médicos.” (Simonetti,2004)
A assistência e suas técnicas são parte da rotina do psicólogo no hospital. Outras
responsabilidades se somam a ela: a de se comunicar (eficaz e eficientemente) com a equipe
multiprofissional, a busca de melhorias continuadas nos processos de trabalho, otimizar recursos,
desenvolver novas abordagens, pesquisar, propagar conhecimento e capacitar os futuros
profissionais.
Diante da adoção do processo de acreditação hospitalar e da implantação dos programas de
qualidade nos hospitais, a padronização dos procedimentos assistenciais com a preocupação na
excelência de serviços e da gestão exige das diversas áreas de atuação hospitalar o refinamento
dos seus processos de trabalho. O hospital passa a ser gerenciado como uma empresa,
assegurando sua qualidade e sustentabilidade através do gerenciamento detalhado dos seus
recursos, uso de ferramentas administrativas e visão de negócio.
“O gerenciamento da rotina é a base da administração da empresa, devendo ser conduzido com o
máximo cuidado, dedicação, prioridade, autonomia e responsabilidade.”(Campos, 2004)
Com esta preocupação, desenvolver um instrumento de avaliação da complexidade emocional que
possa direcionar o número de visitas da equipe de Psicologia, otimizando a assistência sem perder
o que lhe é mais precioso (a subjetividade humana) tornou-se um desafio para as autoras.
Clarificar para a equipe de saúde as condições emocionais observadas (do paciente, da família e
da relação destes com a equipe), incluindo as reações frente ao adoecimento, a dinâmica familiar,
mecanismos de adaptação utilizados e o sucesso ou falha destes, é um dos papéis atribuídos ao
psicólogo hospitalar.
A comunicação entre os membros da equipe de saúde é apontada como fator chave de sucesso na
assistência multiprofissional e neste aspecto, é necessário compartilhar a assistência psicológica
realizada (sem quebra do sigilo ético) para facilitar e melhorar a comunicação da equipe de
Psicologia com os outros profissionais, oferecendo-lhes subsídios para melhor assistir o paciente e
sua família.
“A comunicação é um processo imprescindível na ação administrativa, pois permite a realização
de ações coordenadas entre os seus demais níveis, minimizando as diferenças e aproximando as
pessoas pela compreensão do porquê das variadas percepções. Envolve, portanto, as relações de
intercâmbio de informações, idéias, ordens e fatos.”(Silva, 1996)
Boa comunicação se reflete na diminuição dos “ruídos” comuns entre os membros da equipe de
saúde, que confundem, estigmatizam, propiciam desentendimentos e enfraquecem a atuação em
conjunto da equipe, o que se reflete inevitavelmente na relação do paciente e de seus familiares
com a experiência da hospitalização. Para tanto, o prontuário com seus diversos documentos,
necessita de clareza e objetividade na comunicação das informações.
2. METODOLOGIA
Trata-se de um relato de experiência da atuação do Setor de Psicologia no Plano de Assistência
Integrada (PAISC) desenvolvido pela Direção Assistencial, no desenvolvimento de um instrumento
que classifica a complexidade emocional associando-o ao controle de riscos institucionais num
Hospital Geral privado de 220 leitos no Município de São Paulo (SP), Brasil, no período de
novembro de 2007 a novembro de 2008.
3. RELATO DE EXPERIÊNCIA
3. 1. O Desenvolvimento de Instrumento (apêndice A)
O Setor de Psicologia desenvolveu o instrumento “Acompanhamento do Setor de Psicologia” com
objetivo de classificar de forma clara e objetiva a complexidade emocional do caso atendido, definir
o nº de visitas para o paciente/familiar e para auxiliar o controle de riscos institucionais,
contribuindo desta forma com a qualidade e a segurança da assistência prestada ao paciente
enquanto hospitalizado na instituição.
O consenso entre os membros do Setor de Psicologia foi que o instrumento não estabeleceria o
psicodiagnóstico do caso atendido, pois muitas vezes o período de internação e as condições
hospitalares tornam o psicodiagnóstico impreciso e impraticável.
O primeiro modelo do instrumento foi desenvolvido entre janeiro e março de 2008 – com a
participação da equipe de Psicologia composta por uma psicóloga e três estagiárias de graduação,
que se reuniram para estudar e discutir a teoria e a prática hospitalar e sua aplicação dentro da
proposta de trabalho.
Foram realizadas 07 reuniões totalizando 14 horas entre discussão e treinamento do uso do
instrumento.
Esta fase foi importante para capacitar as estagiárias de graduação para o preenchimento do
instrumento e principalmente na correta aplicação dos primeiros cuidados psicológicos ao
paciente/familiar hospitalizado. Após a aprovação da diretoria do hospital, o instrumento foi
apresentado aos enfermeiros e médicos, com objetivo de orientar sobre o mesmo, ouvir sugestões
e esclarecer dúvidas. A aceitação do instrumento foi imediata e positiva. Durante um mês (abril), o
instrumento foi testado, sendo preenchido 313 vezes pela equipe de Psicologia. Fluxogramas
detalhando a assistência psicológica para cada unidade de internação, foram descritos,
estabelecendo a rotina do trabalho implantado.
Nesta fase de testes, foi detectada a necessidade de realizar algumas inclusões no instrumento,
para que ele pudesse atender plenamente à equipe de Psicologia em relação à assistência
prestada. Foram incluídos os itens: “repercussão emocional relevante associada ao tratamento” e
“evidência de instabilidade na evolução do quadro clínico e/ou emocional”, na classificação da
complexidade emocional do caso.
Esses dois novos itens possibilitaram a inclusão dos aspectos clínicos como variáveis importantes
nos aspectos emocionais apresentados pelo paciente/familiar e adequaram a classificação ao
suporte psicológico e o número de visitas requerido em determinadas situações.
Como a instituição preconiza entre seus valores, a segurança do paciente e o controle dos riscos
institucionais, foram incluídos no instrumento sintomas considerados relevantes para o
acionamento da equipe de Psiquiatria. Na observação de um ou mais destes sinais ou sintomas, é
sinalizado no instrumento a sugestão da solicitação da avaliação do psiquiatra (sendo este
acionamento opção do médico responsável pelo paciente). Este item foi previamente discutido com
os psiquiatras do hospital, que sugeriram os sintomas que a equipe de Psicologia pudesse
observar. São eles: sinais ou sintomas de risco de suicídio; sinais de previsão de comportamento
violento; alterações do pensamento e mudança intensa de humor.
A partir de maio de 2008, com o instrumento já testado, alterado, treinado e apresentado aos
membros da equipe de saúde o mesmo foi oficialmente incluído no prontuário do paciente
(eletrônico e de papel).
O prontuário eletrônico com seus diversos documentos possibilita agilidade e facilidade no registro
e acesso ás informações do prontuário pelos membros da equipe de saúde, em tempo real e de
qualquer unidade de internação do hospital. Assim, o médico ou outro profissional da equipe de
saúde pode obter informações sobre os pacientes, mesmo quando realiza assistência em outra
unidade do hospital. O acesso eletrônico às informações agiliza a tomada de decisão em relação a
condutas, manejo e acompanhamento do caso, contribuindo para o alcance da excelência dos
serviços.
A Assessoria Jurídica do hospital e o Conselho Regional de Psicologia foram consultados
previamente à oficialização do instrumento, para opinarem em relação ao mesmo e em relação a
participação das estagiárias. Ambos os órgãos consultados foram favoráveis desde que sendo
respeitando a legislação vigente no país (código de ética dos psicólogos, contrato firmado entre
hospital e entidade de ensino, capacitação e supervisão das estagiárias).
3.2. – Detalhamento do instrumento:
O instrumento primeiramente estabelece quem é o foco da visita: paciente ou familiar.
Na seqüência é assinalado o motivo da visita: compulsório para trauma, compulsório para longa
permanência, solicitação da equipe de saúde, solicitação do paciente/familiar, rotina do setor e
antecipação via equipe.
O termo “compulsório para trauma” e “compulsório para longa permanência” são as situações
descritas no Plano de Assistência Integrada São Camilo – PAISC, onde a atuação do Setor de
Psicologia se dá compulsoriamente para casos de: acidentes automobilísticos, ferimentos por arma
branca (FAB), ferimentos por arma de fogo (FAF), amputações, óbitos, abortos, intoxicação
exógena, tentativas de suicídio, estupro (definidos como situações traumáticas) e internações com
período superior a 15 dias.
Em seguida, selecionam-se as opções que definem o contexto observado:
-Alteração emocional grave do paciente
-Alteração emocional grave do cuidador/familiar
-Relacionamento com equipe de saúde hostil
-Evidência de instabilidade na evolução do quadro clínico e/ou emocional
-Alteração emocional moderada do paciente
-Alteração emocional moderada do cuidador/familiar
-Relacionamento com equipe de saúde prejudicado
-Repercussão emocional relevante associada ao tratamento
-Alterações emocionais leves do paciente
-Alterações emocionais leves do cuidador/familiar
- Sem alterações emocionais perceptíveis no paciente
-Sem alterações emocionais perceptíveis no cuidador/familiar
-Relacionamento com equipe de saúde adequado
A definição da classificação é sempre pelo item de maior gravidade, logo um único item assinalado
em “alta complexidade” é o suficiente para classificar o caso como “A” (alta complexidade) mesmo
que outros itens assinalados sejam de baixa, comum ou sem demanda (ver apêndice).
De acordo com a classificação (“A”, “B”, “C” ou “D”) a conduta é definida, compreendida não como
a ação terapêutica a ser desenvolvida, mas sim o dimensionamento de visitas do Setor de
Psicologia para o caso.
Casos classificados como “Alta Complexidade Emocional”, serão visitados pelo membro da equipe
de Psicologia diariamente até o rebaixamento da complexidade ou alta hospitalar do paciente.
Casos classificados como “Baixa Complexidade Emocional”, serão visitados pelo membro da
equipe de Psicologia de duas a três vezes por semana ou alta hospitalar do paciente.
Casos classificados como “Comum/Esperado pela Situação”, serão visitados pelo membro da
equipe de Psicologia uma vez por semana ou alta hospitalar do paciente.
Casos classificados como “Sem demanda atual”, serão reavaliados quinzenalmente pelo membro
da equipe de Psicologia ou alta hospitalar do paciente.
É importante ressaltar que a conduta de visitas pode ser alterada a qualquer momento, mediante
simples comunicação da equipe multiprofissional com o Setor de Psicologia e que, a cada nova
visita, o caso é reavaliado, mantendo-se ou não a classificação anterior. Após a classificação da
complexidade do caso, a próxima visita será programada (pelo membro da equipe de Psicologia,
em agenda específica para este fim).
Finalizando o instrumento, há um espaço reservado para o registro da visita, que conterá o resumo
dos aspectos relevantes observados, respeitando-se o sigilo das informações. Quando preenchido
pelos estagiários, a evolução da visita finaliza com o nome do estagiário e o nome do psicólogo
supervisor. O documento é emitido com o nº do conselho da psicóloga do hospital, que diariamente
lê, supervisiona e efetua, quando necessário, as correções dos instrumentos preenchidos,
assinando-o mais a estagiária para finalmente o instrumento ser anexado ao prontuário do
paciente.
4. CONSIDERAÇÕES FINAIS
Ao ser incluída nas áreas de cuidados aos pacientes hospitalizados, a Psicologia pode enriquecer
com sua escuta diferenciada, atenção à subjetividade de cada ser humano e vocação para
amparar diante de crises muitas vezes insolúveis, a assistência hospitalar oferecida ao paciente e
seus familiares.
Na relação do profissional da Psicologia com seus parceiros de assistência, o psicólogo agrega
valor para a equipe multiprofissional e também “deixa-se” agregar, quando compartilha
experiências e saberes. Veio da relação diária com a equipe de Enfermagem, parte da inspiração
para o desenvolvimento do instrumento apresentado, já que é referência em dimensionamento dos
recursos humanos na assistência hospitalar. “A literatura apresenta vários instrumentos de
classificação de pacientes, que possibilitam a identificação do grau de dependência dos pacientes
em relação à equipe de enfermagem.” (Bordin, 2008)
Facilitar a compreensão da análise e da prática psicológica é uma idéia com a pretensão de
fortalecer a atuação do psicólogo nos hospitais.Muitas vezes, nossos parceiros de assistência
apresentam dificuldades para a compreensão da dinâmica do trabalho psicológico e nós,
psicólogos, não a clarificamos e nos comunicamos de forma subjetiva e compreensível somente
para outros psicólogos. Tal como uma fotografia, o instrumento mostra a condição situacional dos
principais aspectos psicológicos do caso atendido e sua evolução no decorrer dos atendimentos
seguintes, contribuindo para o manejo da problemática observada, direcionando a equipe de
Psicologia para os casos de maior complexidade emocional e apoiando a tríade
paciente-família-equipe nas etapas mais angustiantes da hospitalização.
Na leitura do instrumento, a equipe de saúde pode obter informações acerca dos aspectos
observados e analisados pelo membro da equipe de Psicologia que visitou o paciente e qual o nível
de “atenção” que será dispensado à problemática observada, que estará associada às respostas
do paciente e/ou familiares frente ao processo da hospitalização. O instrumento não expõe
aspectos do paciente e sua família que não sejam relacionados diretamente à hospitalização,
preservando o sigilo de informações, papel básico do psicólogo.
Sistematizar a assistência psicológica e direcioná-la para os casos em que paciente e familiares
vivenciam o adoecimento com gravidade, tornando-se (mesmo que temporariamente) incapazes
de lidar com as angústias despertadas com seus próprios recursos internos ou quando esses
recursos não são suficientes diante da intensidade do sofrimento, torna o apoio emocional centro
da assistência psicológica oferecida.
“Durante muito tempo as organizações sobreviveram atendendo a promessa de produzir mais e
melhor.Hoje, além disso, elas necessitam produzir mais barato, mais rápido e apresentar o seu
diferencial.” (Ruthes e Cunha, 2008)
O instrumento possibilita a adequação de recursos humanos do Setor de Psicologia, pois oferece
um panorama da complexidade dos casos em atendimento, auxiliando a dimensionar os esforços
da equipe.
As antecipações da visita do Setor de Psicologia via equipe de saúde ocorreram na maioria das
vezes pelo agravamento das condições clínicas, comportamentais ou por solicitação espontânea
do paciente/familiar. Este evento é pouco controlável e exige da equipe de Psicologia flexibilidade
para se adequar à demanda imprevista. Outra informação que as antecipações solicitadas pela
equipe de saúde puderam fornecer é a respeito da própria eficácia da classificação realizada pela
equipe de Psicologia já que mais antecipações podem sugerir que a classificação não foi
adequada. Nestes casos, esse item pode contribuir para a mensuração de possíveis falhas,
propiciando correções e treinamento interno.
Observou-se neste período que em todos os casos sinalizados com a sugestão de avaliação do
psiquiatra, o médico responsável pelo paciente acionou a equipe de Psiquiatria, que avaliou o caso
e manteve o acompanhamento durante o período de hospitalização, evidenciando que os sintomas
ou sinais apontados no instrumento foram adequados para indicar aspectos psíquicos patológicos.
Utilizar para a aplicação do instrumento o recurso eletrônico disponível na instituição foi essencial
para gerenciar as informações obtidas.
“A utilização de recursos da informática é de vital importância para dar confiabilidade, velocidade e
segurança na fluidez das informações, para o processo de tomada de decisões.”( Borba, 2006)
Dada sua característica eletrônica, é possível obter informações dos instrumentos preenchidos
diariamente, o que permite à psicóloga responsável e aos gestores do hospital, acessar por
unidade de internação informações como: nº parcial e total de casos atendidos (mês/ano),motivos
de atendimentos (compulsórios, solicitação equipe, solicitações paciente/familiar, rotina do setor e
antecipação da visita),sinais/sintomas assinalados para sugestão da avaliação psiquiátrica e
complexidade emocional dos casos.
O instrumento é “jovem” e amadurecerá com o tempo. No presente, os bons frutos estimulam as
autoras a continuarem firmes em seu propósito de contribuir para uma assistência de qualidade
com melhorias contínuas dos seus processos de trabalho, fortalecendo o papel do psicólogo junto
à equipe multiprofissional.
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APÊNDICE A
Dificultades que se presentan en el trabajo terapéutico al emplear imágenes de
ascensión y descenso
Isabel Stange Espínola ([email protected])
Universidad Autónoma de Puebla (México)
RESUMEN
En este trabajo se presentan una serie de reflexiones acerca del empleo de imágenes de ascenso
y descenso que se pueden presentar en una narración con fines terapéuticos. El emplear imágenes
de ascenso es de gran utilidad, cuando se trabaja con hipnosis Ericksoniana y Ensueño dirigido,
aunque se requiere que el terapeuta tenga presente algunos aspectos que pueden impactar de
manera negativa en los usuarios y prepararse para una adecuada intervención. El utilizar
imágenes de descenso es más complejo, requiere que el terapeuta tenga muy clara la finalidad
para la cual las va a emplear y cuáles son los posibles problemas que pueden presentarse cuando
una caída o descenso brusco sorprende al terapeuta el cual detiene la caída, a través de la
narración, provocando un problema mayor en el usuario, en lugar de dejar que el usuario continúe
libremente con su proceso.
Finalmente se presenta el reporte de un trabajo terapéutico realizado en el Centro Clínico de
Psicología (CECLIPSI), con 20 usuarios, empleando imágenes de ascenso.
Palabras claves: Hipnosis, imágenes, ascenso, descenso, terapia
Abstract
In this work are presented a series of reflections about the use of ascent and descent images that
can be displayed in a narration with therapeutic aims. Using ascent images is very useful, when is
used with Ericksonian hypnosis and directed Daydream, although is required that the therapist
remembers some aspects that can affect the users in a negative way and be prepared for a suitable
intervention. Using descent images is more complex, requires that the therapist have very clear the
purpose for using them and the possible problems that can appear when a fall or abrupt descent
surprises the therapist who stops the fall, through the narration, causing a greater problem in the
user, instead of leaving the user to continue freely with the process.
Finally is presented the report of a therapeutic work realized in the Clinical Center of Psychology
(CECLIPSI), with 20 users, using ascent images.
Key words: Hypnosis, images, ascent, reduction, therapy;
Sumário
Neste trabalho são apresentados uma série de reflexões sobre o uso das imagens da subida e da
descida que podem ser indicadas em uma narração com alvos terapêuticos. Usar imagens da
subida é muito útil, quando é usado com hipnose de Ericksonian e Daydream dirigido, embora
esteja exigido que o terapeuta recorda alguns aspectos que podem afetar os usuários em uma
maneira negativa e ser preparados para uma intervenção apropriada. Usar imagens da descida é
mais complexa, exige que o terapeuta tem muito desobstruído a finalidade para usar as e os
problemas possíveis que podem aparecer quando uma queda ou uma descida abrupta
surpreendem o terapeuta que para a queda, através da narração, que causa um problema maior
no usuário, em vez de deixar o usuário para continuar livremente com o processo.
É apresentado finalmente o relatório de um trabalho terapêutico realizado no centro clínico da
psicologia (CECLIPSI), com 20 usuários, usando imagens da subida.
Palavras chave: Hipnose, imagens, ascensão, redução, a terapéutica.
Ante la complejidad humana de exquisitos matices, los sabios, investigadores y estudiosos del ser
humano, han sido sobrepasados llegando a percibir con humildad que la aproximación hacia el
conocimiento del ser humano es constante, se pueden elaborar teorías, elaborar hipótesis,
establecer supuestos pero difícilmente se podrían establecer certezas.
La capacidad de enfrentar y superar situaciones adversas, de asimilar la realidad, de entender el
mundo, de dejarse caer ante las dificultades y emprender nuevamente el camino, señalan que la
riqueza individual es tan variada que las generalizaciones pasan a ser consideradas como simples
aproximaciones, como intentos por entender una realidad y esa realidad del sujeto sólo puede ser
entendida a partir de su mundo interior, las interacciones que establece y el contexto en el cual se
desenvuelve.
Tres aspectos son considerados por O´Hanlon (2001) como esenciales en el trabajo terapéutico
que se realiza basándose en la terapia de posibilidades:
“1. Validar a la persona y sus experiencia,
2. Cambiar el hacer del problema
3. Cambiar el ver del problema.”
Esta perspectiva del trabajo terapéutico, desde la terapia de posibilidades, en el que se considera
al usuario como persona, desde una perspectiva integral, el cual es aceptado con sus experiencias
pasadas, realidades presentes y sueños futuros, dentro del cual puede promoverse el cambio por
medio de la creación conjunta (terapeuta y usuario) de nuevos relatos, y la programación, también
conjunta, de posibilidades diferentes de acción. El aspecto central pasa a ser que la persona
recobre la confianza en sus capacidades y recursos para enfrentar las situaciones adversas y salir
adelante de manera adecuada, de manera saludable. En este mismo sentido se ubica la
propuesta de Erickson, quien “consideraba que los clientes tienen todos los recursos necesario en
su interior, en sus sistemas sociales, o en los dos, para provocar los cambios que necesitan. La
tarea del terapeuta es acceder a estos recursos y ayudar al cliente a aplicarlos en las áreas
apropiadas de su vida” (O´Hanlon, 2001. p. 28) en términos de Desoille (1973, p. 37) el proceso
que se produce en terapia es de “una colaboración perfecta entre psicólogo y paciente, y es
indispensable que el ensueño no provoque el efecto de una intrusión en la intimidad del individuo y
que la `directividad´ del terapeuta mantenga un respeto auténtico por la personalidad del paciente.
En consecuencia, nunca deben imponerse imágenes inaceptables para el paciente.” Autores como
Desoille (1973), Erickson y Rossi (1992) Abia (1993), Zeig (en Robles, 1990) depositan en el
sujeto la esencia del cambio a través del estado de sugestión consciente del paciente
(presentación de una idea), al cual se le pueden narrar diversas situaciones que permitirán el
surgimiento de imágenes nuevas, que relacionadas a las imágenes del mundo interior o
subjetivo, favorecerán el proceso del cambio. Cualquier cosa que presente la persona, puede ser
considerado como el inicio de una psicoterapia exitosa y se incorpora al servicio del objetivo que se
espera alcanzar.
Desoille (1973, p. 29) define la imagen como “una representación que puede desplazarse y que
suscita intercambios recíprocos entre el afuera y el adentro, estos intercambios provocan
metamorfosis asombrosas en el seno de una realidad permanente”.
La comunicación puede ser desarrollada de mejor forma dependiendo de las características en las
que se establece. En primer lugar, es necesario considerar el ritmo de trabajo que presenta tanto el
terapeuta como el paciente, si coinciden los ritmos de trabajo el entendimiento es mayor que
cuando difieren. También es un elemento significativo el que la persona esté en una actitud
receptiva o defensiva a las sugerencias, que haya ido a la sesión terapéutica de manera voluntaria
y no presionada por una persona o una institución. Tener deseo y confiar en su capacidad de
cambio y en el beneficio o utilidad del trabajo terapéutico, puede favorecer el cambio y el ritmo que
se va a establecer.
El empleo de una imagen placentera como una manera de producir un trance ha sido utilizado
como una forma de focalizar la atención, lo mismo el empleo de la respiración tranquila. Para
Desoille y Erickson la manera de promover un trance difiere de manera significativa, para Desoille
es necesario “contar con un ambiente tranquilo, semioscuro, silencioso, que diera al paciente la
posibilidad de concentrarse en su mundo interno hasta el punto de poder expresarse en medio del
diálogo mediante imágenes verbales o visuales, y, siguiendo las sugerencias del psicoterapeuta,
desplazarse verticalmente en un espacio imaginario en el cual pudiera concebirse actuando”
(Desoille, p. 32), en cambio para Erickson, el trance puede presentarse en muy diversas
situaciones, incluyendo una conversación cotidiana, y le atribuye amplias posibilidades a los
cambios que se producen, como se refleja en la siguiente frase. “El estado de trance es aquel en
que más probabilidades hay de que se produzca el aprendizaje y la apertura al cambio; no se
refiere a un estado inducido de somnolencia. Los pacientes no son “sometidos” ni dirigidos por la
voluntad del terapeuta, ni pierden el control de sus actos. En realidad el trance, es un estado
natural, que todos experimentamos”. (Rosen, p.26)
Es posible emplear en el trabajo terapéutico las imágenes de ascenso y de descenso. Las
imágenes de ascenso son más sencillas de trabajar debido a que tienden a provocar bienestar,
mayor energía, sensación de logro, tranquilidad y alegría a la persona que las está vivenciando. En
cambio las imágenes de descenso, el descender bajo tierra provoca temores, tristeza, angustia,
cosas que se quieren ocultar o no se aceptan. Así como situaciones temidas, que pueden haber
sido olvidadas o tenerse presente y que pueden o no haberse generalizado a diversas situaciones.
Las imágenes de descenso requieren mucho más cuidado en su elaboración y trabajo por la
complejidad de respuestas que puede desarrollar la persona, sobre todo el nivel de compromiso
afectivo, por ello se sugiere que después de haber trabajado una situación de descenso, se trabaje
de manera consecutiva una imagen de ascenso, para promover un cambio emocional del paciente
y que a partir de estos recursos pueda encontrar significados no encontrados o confusos durante el
trabajo de descenso
Desoille (1973, p.123) señala que las imágenes de descenso, sugeridas por el terapeuta, que se
pueden trabajar pueden ser entre otros: el descenso a las profundidades del mar, la gruta del brujo,
el dragón de la fábula. También hay que tener presente que las imágenes de descenso pueden
surgir de manera espontánea o bien ser sugeridas por el paciente.
Tanto las imágenes de ascenso como las de descenso se relacionan con estados afectivos. El
terapeuta requiere una constante observación de la persona con la cual está trabajando para
evaluar el estado emocional que se encuentra viviendo y, si es necesario, solicitar
información inmediata al usuario del proceso que está viviendo e intervenir si la imagen es muy
angustiante, promoviendo bienestar y tranquilidad de manera directa, enfrentando de manera
decidida la imagen perturbadora a través de palabras de bienestar y calma.
Si el temor o ansiedad experimentado por el paciente es muy grande de manera que dificulta el
trabajo terapéutico, es posible suspender el descenso darle a la persona a través de las palabras o
de imágenes de ascenso la tranquilidad requerida, terminar la sesión y luego en una sesión
posterior retomar la escena de descenso nuevamente.
Uno de los errores más frecuente de los terapeutas es detener de manera inmediata la caída
imaginaria del paciente, como una forma de protegerlo y evitar la angustia, pero este tipo de
intervención es bastante desafortunada ya que incrementa el temor y la ansiedad del paciente. Si
la persona expresa que está teniendo una caída imaginaria, el terapeuta requiere expresar apoyo
constante al usuario. Si es posible el terapeuta intentará ubicarse en el lugar del paciente,
compartir la vivencia de éste, asumir sus temores, y por muy sorpresiva que sea la caída, será
necesario que el terapeuta evite detenerla y no sólo eso, tendrá que fomentar la caída de manera
que la persona enfrente la situación temida en mejores condiciones, con el apoyo del terapeuta y
fortaleciendo sus habilidades, de esta manera a través del trabajo terapéutico será posible trabajar
en resolver adecuadamente esa situación.
Es posible que si el terapeuta mantiene esa actitud de apoyo firme y decidido pueda observar que
poco a poco las imágenes temidas van cambiando, a medida que va avanzando el paciente en el
esclarecimiento de la situación y desarrollando sus posibilidades y recuperando su equilibrio y
bienestar.
Las imágenes propuestas por Desoille (1973) para evaluar la forma que la persona asume su
virilidad o masculinidad, generalmente promueve en la persona una sensación de bienestar y
fortaleza y al expresar las características que él o ella percibe en su imagen entregará elementos
que le permitan, al terapeuta, entender la imagen que tiene de sí mismo. Entre las imágenes de
ascenso se encuentran: subida de una cima, la espada, la copa.
De la misma forma que las imágenes varían si se trabaja ascenso y descenso, los movimientos de
izquierda y derecha tiene relación con el aspecto cognitivo y emocional de la persona.
Tanto las imágenes de ascenso como las de descenso requieren ser trabajadas de manera natural,
que el paciente no se sienta forzado a vivir esa experiencia, que perciba la libertad para trabajar sin
provocar angustia o temor y si aparecen en el trabajo terapéutico requiere ser resuelto en ese
momento. El proponer elementos que ayuden al paciente, como por ejemplo recurrir al “aire, a las
nubes, a un sabio, a una luz, a animales del bosque, a una varita mágica, a duendes o hadas”
dependerá del criterio del terapeuta así como de las imágenes con las cuales se esté trabajando y
del estado emocional del paciente.
Desoille y Erickson señalan, como parte de trabajo terapéutico, que es el paciente quien tiene que
hablar de las características de cada sesión, así como de las características de las imágenes que
el paciente elaboró durante el ensueño o el trance hipnótico y que el terapeuta debe abstenerse de
interpretar estas imágenes, se debe dejar libremente a la persona para que encuentre sus propios
significados y modos de resolver sus problemas. En ocasiones en sesiones posteriores se retoman
estás imágenes y son trabajadas de manera más detallada.
Considerando que la actividad psicoterapéutica del psicólogo es bastante compleja y que de
manera constante se buscan alternativas que permitan desarrollar un trabajo eficaz que promueva
la solución del problema presentado o la aceptación cuando no pueda ser modificado de manera
que lleve al usuario a un mayor bienestar, se realizó una investigación con la finalidad de obtener
información relacionada con el desarrollo de recursos personales del usuario a través del empleo
de la hipnosis y la narrativa que le permitan enfrentar en mejores condiciones los problemas de la
vida cotidiana.
Objetivos:
Analizar el empleo de la narrativa en la modificación de la autoestima de pacientes en psicoterapia.
Objetivo particulares:
1.
El objetivo principal de este estudio fue determinar el efecto de una narración empleando
hipnosis ericksoniana y ensueño dirigido, en la modificación del autoconcepto.
1.
Un segundo objetivo fue analizar las respuestas posthipnóticas de los usuarios ante una
misma narración escuchada en trance hipnótico y detectar de acuerdo a su información
cambios en su autoconcepto.
Metodología:
1. Tipo de estudio: Descriptivo
2. Población: 20 usuarios que solicitaron psicoterapia
3. Técnicas utilizadas:
Hipnosis Ericksoniana
Ensueño dirigido
Narración de una historia
Procedimiento. Fases de la terapia:
1. Entrevista inicial, establecimiento de la empatía y confianza, compresión mutua.
2. Recopilación y sistematización de la información a través de todo el proceso terapéutico.
3. Detección de creencias autoimpuestas o ideas irracionales acerca del problema.
4. Realización del trance hipnótico.
5. Presentación de la narración.
6. Registro de la información del usuario, retroalimentación.
7. Relación de las aptitudes y habilidades de la persona con el contexto del problema.
8. Establecimiento de directivas cuando sea requerido.
9. Término del trabajo terapéutico y seguimiento de la terapia.
Elementos presentes en la historia:
1. Un camino ( sin señalar características)
2. Ascenso de una montaña (Desoille)
3. Imaginarse en la cima
4. Ver un árbol y dirigirse hacia él
5. Dejar en el árbol lo que no es necesario
6. Descenso
7. Ubicarse en el lugar que se está trabajando
Resultados y discusión:
De los 20 usuarios con los cuales se trabajó empleando la narración señalada, 19 de ellos pudieron
desarrollar trance hipnótico, modificando la imagen inicial a medida que avanzaba el trabajo. Una
usuaria no pudo seguir las indicaciones entregadas en el trance hipnótico debido a que parte del
conflicto por el que iba a consulta era su esposo, a él le agradaba el alpinismo, por lo cual se negó
a imaginar que subía a una cima. Con esta persona se trabajó relajación obteniendo buenos
resultados.
En las gráficas siguientes se muestran algunas características de los sujetos con los cuales se
trabajó y las respuestas de ellos en la situación de trance.
Análisis de las respuestas:
En relación al proceso hipnótico, la totalidad de los sujetos lograron el trance hipnótico, se les
sugirió que podían trabajar con los ojos abiertos o cerrados para que ellos decidieran su particular
forma de trabajar.
Los 19 sujetos pudieron imaginar fácilmente el camino de ascenso, refirieron que el camino tenía
diversos grados de dificultad, para algunos el sendero era muy marcado y podían caminar sin
problemas. Unos señalaron que había pasto y flores a los lados, otros no veían el camino y tenían
que subir entre piedras y/o maleza muy crecida.
Cuatro de los 19 usuarios solicitaron el apoyo de algún animal del bosque para llegar a la cima, el
animal escogido fue diferente para cada uno de ellos.
Todos reportaron un gran bienestar al estar en la cima, algunos señalaron la existencia de una luz
brillante que los protegía, otros una sensación de libertad y calma. Ninguno señaló que estar en la
cima fuera incómodo o desagradable.
El camino de regreso, para todos fue más fácil que el ascenso, aunque también tuvieron
diferencias, todos regresaron al lugar de inicio del trabajo.
Un elemento importante es que el terapeuta realice las modificaciones necesarias que les permita
adaptar la narración al lenguaje del usuario con la finalidad de promover un ambiente más
adecuado de trabajo y obtener mejores resultados.
Bibliografía
1. Abia, J. y T. Robles (1993) Autohipnosis. México: Instituto Milton Ericsson.
2. Bandler, R. (2006) Las aventuras de cualquiera. España: Hernán Cerna Training (HTC).
3. Desoille, R. (1973) Lecciones sobre ensueño dirigido en psicoterapia. Argentina: Amorrortu.
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O´Hanlon, B. (2001) Desarrollando posibilidades. España: Paidós.
7.
Rosen, S. (1991) Mi voz irá contigo. Argentina: Paidós.
8. Watzlawick, P., Beavin, J. y D. Jackson (1991) Teoría de la comunicación humana. Barcelona:
Herder.
Utilidad del sociograma como herramienta para el análisis de las interacciones
grupales
Isaura Pineda
Leslie Renero
Yamel Silva
Emma Casas
Universidad del Valle de México – Campus Lomas Verdes
Eliseo Bautista
Centro de Educación y Desarrollo Humano (CEDH)
José Manuel Bezanilla
Psicología y Educación Integral A.C. (México)
RESUMEN
El objetivo del presente estudio es demostrar la utilidad del sociograma como herramienta de
análisis de las interacciones sociales. Para el logro del objetivo, se definieron actividades que
permitieran la modificación de las interacciones. Se trabajó con un grupo formado por 27 alumnos.
En la pre-evaluación como en la post-evaluación se empleo el sociograma como medio para la
visualización del cambio en las interacciones. De manera general, los resultados demuestran que
después de la aplicación de actividades al interior del grupo, se puede apreciar una mayor
cohesión del mismo. Se resalta la aportación del sociograma como una herramienta útil para
analizar interacciones sociales en distintos contextos.
Palabras clave.- sociograma, interacciones sociales, sociometría, medición
ABSTRACT
The aim of the present study is to demonstrate the utility of the sociogram as tool of analysis of the
social interactions. For the achievement of the objective, there were defined activities that allowing
the modification of the interactions. One worked with a group formed by 27 pupils. In the
pre-evaluation as in the post-evaluation the sociograma was used for the visualization of the
change in the interactions. In general, the results demonstrate that after the implementation of
activities within the group, it is possible to estimate a major cohesion of the same one. The
contribution of the sociograma is highlighted as a useful tool to analyze social interactions in
different contexts.
Key words.- sociogram, social interactions, sociometry, measurement
RESUMO
O objetivo do estudo atual é demonstrar a utilidade do sociogram como a ferramenta da análise
das interações sociais. Para o lucro do objetivo, as atividades foram definidas que permitiram a
modificação das interações. Um trabalhou com um grupo dado forma por 27 estudantes. Na
pre-avaliação como no sociogram do uso da borne-avaliação como meios para o visualização da
mudança nas interações. Da maneira geral, os resultados demonstram que após a aplicação das
atividades ao interior do grupo, uma coesão maior do mesmos pode ser apreciada. A contribuição
do sociogram como uma ferramenta útil é emfatizada para analisar interações sociais em contextos
diferentes.
Palavras chave.- sociogram, interacções sociais, sociometria, medida
La sociometría, campo de la sociología que en psicología ha sido utilizada por la llamada
psicología social (López, 2000), proviene de los términos latinos socius (amigo, compañero) y
metrum (medida) y ha sido aceptada como la medida de las relaciones sociales entre los miembros
de un grupo (Alonso, Alonso, Balmori & Gappa, 2002). En su mayoría, su aplicación se ha
concentrado en el ámbito educativo; aunque se ha utilizado en una gran variedad de contextos
sociales (Barrasa & Gil, 2004).
Una forma de poder visualizar las relaciones es a través del sociograma, que además de ser la
técnica sociométrica más conocida, es la que se utiliza para representar la estructura del grupo
pretendiendo obtener una radiografía grupal; es decir, buscan obtener de manera gráfica los lazos
de influencia y de preferencia que existen en el mismo, mediante la observación y
contextualización de las distintas relaciones entre sujetos que conforman un grupo (en un sentido
técnico, el sociograma es la representación gráfica del test sociométrico). Este tipo de relaciones
no son necesariamente formales, en la mayoría de los casos son informales.
Es una herramienta creada por el Psiquiatra Rumano Jacob Levy Moreno a principios del siglo XX,
se creó con fines exploratorios y diagnósticos. Desde su creación, parafraseando a Moreno (1954),
la sociometría aparece como una de las estrategias más avanzadas y ordenadas para describir y
medir la dinámica de los grupos, pues permite el estudio cuantitativo de las relaciones
interpersonales en los grupos. En esencia, permite estudiar las preferencias interpersonales
existentes en un grupo de personas.
El test sociométrico es un instrumento que sirve para medir la importancia de la organización que
aparece en los grupos sociales, estudia las estructuras sociales a la luz de las atracciones y los
rechazos manifestados en el seno de un grupo. El test ha sido construido para el estudio de los
grupos familiares, de los grupos de trabajo y de los grupos escolares. Este instrumento que utilizan
los sociómetras, consiste en pedir al sujeto que elija, en el grupo al que pertenece o al que podría
pertenecer, los individuos a quienes querría tener como compañeros, realizando sus elecciones
libremente. Gracias a estas elecciones o rechazos que hace el individuo de determinadas
personas, podemos tener a la vista las configuraciones sociales de un determinado grupo. Este
instrumento ha revelado así mismo que la estructura psicológica subyacente de un grupo difiere
profundamente de sus manifestaciones sociales; que la estructura de un grupo varía en razón
directa de la edad de sus miembros y que los diferentes criterios de elección son susceptibles de
producir agrupamientos diferentes o semejantes de las mismas personas (Moreno, 1954).
El criterio sociométrico es aquel estímulo común que motiva a los individuos en un mismo impulso
espontáneo para elegir o rechazar a los miembros de su grupo. Para realizar el análisis
sociométrico de cualquier grupo, es de fundamental importancia elegir cuidadosamente el criterio
que se va a emplear, ya que de esto depende, en gran medida, la validez del estudio, debido a que
con base en la determinación del criterio sociométrico, se construirá el instrumento que contendrá
los reactivos para clarificar la tele estructura del grupo (Arruga, 1992). El método sociométrico se
fundamenta en la teoría de la espontaneidad creatividad y uno de sus conceptos fundamentales es
tele (Moreno, 1959). La tele (del griego “lejos”) se refiere a las relaciones elementales que
establecen los individuos tanto con personas como con objetos (la finalidad).
Por otro lado, un grupo es un conjunto humano cuyos elementos se conocen, se influyen
mutuamente y poseen objetivos en común. Al referirse a las características de un grupo, Worchel,
Cooper, Goethals & Olson (2002), señalan que es:
“un todo dinámico y diferente de la suma de sus partes: no es ni más ni menos que esas partes,
pero es distinto que el conjunto de sus integrantes. En general, los miembros sienten que forman
parte del grupo; consideran que son una unidad. Este sentimiento de unidad es el resultado de
compartir ideas y opiniones y aceptar las normas del grupo. Los integrantes también tienen por lo
menos un objetivo en común” (pág. 414).
Algunas otras características por las cuales se pueden identificar a un grupo, son, por ejemplo, la
generación de un sentimiento de pertenencia y de unidad, al interior del mismo; lo cual redundará
en una cohesión que será una mejor vía de encaminarse al logro del objetivo en común. En los
grupos pequeños, los miembros suelen ejercer una influencia directa sobre los demás como
cuando una persona le grita a otra, le sonríe o la elogia.
Garrison & Loredo (1996; 2002) señalan que para el logro de la cohesión, los integrantes del grupo
deben compartir los mismos valores. En algunos casos, la unión entre personas es posible porque
descubren que comparten ideas, actitudes y metas. En otros casos, las personas son atraídas por
un grupo porque la ideología les proporciona otra forma de percibirse a sí mismos e interpretar los
acontecimientos. Además, también comparten un nuevo conjunto de metas y medios para
alcanzarlas.
Hasta aquí resulta posible resumir que los grupos comparten características que propician la
integración y cohesión; sin embargo, existen condiciones que auspician la desintegración. Por
ejemplo, en el entorno escolar cuando dos grupos ya constituidos se unen para formar un solo
grupo más grande, los cuales tienen orígenes distintos y en consecuencia reglas, normas, valores,
etc., diferentes, es plausible considerar que la integración se torne difícil, áspera; desembocando
en la división de los mismos, en el incumplimiento de objetivos (no hay adquisición de
conocimientos), la conformación de subgrupos, entre otros. Esta es una condición que puede
ocurrir prácticamente en cualquier ámbito social y resulta de suma importancia analizar los lazos
débiles (Granovetter, 1973) existentes entre los grupos pues al no existir cohesión e integración, se
imposibilita la conformación de grupos primarios y el cumplimiento de los objetivos, compartir
normas, valores, etc., aspectos implícitos del grupo y por ende, se puede llegar a conflictos y a la
no conformación del grupo (Alonso, Alonso, Balmori & Gappa, 2002).
Aún cuando existen casos, como el señalado por Moreland y Levine (citado en Worchel et al.
2002), en el que se reconocen que al entrar al grupo el individuo inicia en la categoría de miembro
nuevo, el grupo intenta cambiarlo para que dé su máxima contribución y, al mismo tiempo, este
nuevo miembro querrá cambiar al grupo para que satisfaga sus necesidades; en condiciones
inadecuadas para la estructuración de relaciones de intercambio social (como las arriba
expuestas), es menester establecer dinámicas que involucren actividades encaminadas a la
re-estructuración del grupo.
En este punto, una herramienta ideal para detectar las preferencias, estructura e interrelaciones del
grupo es el sociograma, ya que permitiría generar actividades que permitieran su modificación.
Precisamente, el objetivo del presente trabajo es coadyuvar en la demostración de la utilidad del
sociograma como herramienta de análisis de las interacciones grupales, aplicado al caso de un
grupo de estudiantes de Licenciatura.
MÉTODO
Participantes
27 alumnos de la carrera de psicología de la Universidad del Valle de México – Campus Lomas
Verdes, pertenecientes a la Licenciatura “Ejecutiva” (programa definido para personas que
trabajan), de los cuales 25 son mujeres y 2 son hombres, cuyas edades fluctúan entre los 25 y 50
años y pertenecen a los cuatrimestres 6°, 7°, 8° y 9°. Los porcentajes de cada cuatrimestre son:
3.7% de 9º, 7.4% de 8º, 51.8% de 7º y 37.1% de 6º.
Materiales y/o Instrumentos
Test sociométrico: De acuerdo con Moreno (1954), consiste en preguntar a los miembros
de un grupo con quién desearían trabajar para lograr algún objetivo. El criterio sociométrico
empleado fue: “Elige a las personas con quienes te gustaría hacer un trabajo”.
Sociograma: Según Moreno (1954), es un diagrama que permite explorar gráficamente la
posición que ocupa cada individuo dentro del grupo, así como todas las interrelaciones
establecidas entre los diversos individuos.
Procedimiento
Las sesiones tuvieron lugar cada quince días y se desarrollaron de la siguiente manera:
Primera Sesión.
Las integrantes del equipo aplicaron el test sociométrico, con el criterio “elige a las personas con
quienes te gustaría hacer un trabajo”, procediendo a formar equipos diferentes, no se limito el
número de elecciones, pero por lo general no son más de cinco por persona. A los miembros de
los equipos se les dio la instrucción de enumerarse del 1 al 4 a cuyo termino se agruparon de
acuerdo al número que les correspondía. Con base en la información proporcionada, se procedió a
analizar los datos y realizar el sociograma (ver figura 1).
Segunda Sesión.
Se intervino en el grupo dividiéndolo en equipos, numerándose del 1 al 4. Se colocó una tarjeta en
cada papelera con el nombre de cada alumno, para que se identificaran, enseguida se procedió a
llevar a cabo la discusión del tema correspondiente. Cada miembro del equipo hablaba sobre el
tema de reflexión programado sin interrupción durante 1 minuto, el moderador del equipo
anunciaba cuando había cambio, y otro miembro del equipo tomaba la palabra, así hasta que todos
los miembros del equipo lo hacían. Uno de los miembros de cada equipo se encargo de dar a
conocer las conclusiones al resto del grupo. Una vez terminado esto, se procedió a seguir con la
clase.
Tercera Sesión.
Se numero al grupo dividiéndolo en equipos, numerándose del 1 al 4. En esta sesión también se
colocó una tarjeta en cada papelera con el nombre de cada alumno, para que se identificaran. Ya
divididos en equipos se procedió a llevar a cabo la discusión del tema correspondiente. Cada
miembro del equipo hablaba sobre el tema de reflexión programado, sin interrupción durante 1
minuto, el moderador del equipo anunciaba cuando había cambio, y otro miembro del equipo
tomaba la palabra, así hasta que todos los miembros del equipo lo hacían. Uno de los miembros de
cada equipo se encargo de dar a conocer las conclusiones al resto del grupo. Una vez terminado
esto, se procedió a seguir con la dinámica habitual.
Cuarta Sesión
Se aplicó el post-test sociométrico y después se escogió a los miembros de los equipos
intencionalmente. Cada miembro del equipo hablaba sobre el tema de reflexión programado, sin
interrupción durante 1 minuto, el moderador del equipo anunciaba cuando había cambio, y otro
miembro del equipo tomaba la palabra, así sucesivamente hasta que todos los miembros del
equipo lo hacían. Después cada equipo escogió a un integrante para manifestar en voz alta las
opiniones de todos los miembros. Una vez que todos los equipos lo hicieron se procedió con la
discusión del tema de reflexión. Previo a la conclusión de la clase, se procedió a aplicar
nuevamente el criterio sociométrico (“elige a las personas con quienes te gustaría hacer un
trabajo”) y, con base en los datos arrojados (pos-test) se procedió al análisis de los datos y la
elaboración del sociograma correspondiente (véase figura 2).
RESULTADOS
El análisis de los datos se llevo acabo por medio de los sociogramas como unidad de análisis y
para visualizar las posibles diferencias que se pueden presentar en la estructura grupal a partir de
interacciones sociales definidas.
El sociograma de elecciones recíprocas construido a partir del pre-test (figura 1), muestra la
existencia de 22 elecciones recíprocas en el grupo, distribuidas principalmente en dos subgrupos
(j, i, d, k, m, n, u; x, e, g, f, c, h y p), una tercia (r, y, z) y dos parejas (o-w y v-A), lo que implica al
74% de los miembros del grupo, con una cohesión del 33%. El 25% de miembros del grupo no
mantuvieron ninguna reciprocidad durante esta aplicación.
Reciprocidades en Pre-test
Fig. 1.- Sociograma correspondiente al pre-test en el cual se pueden apreciar 22 elecciones
reciprocas 2 subgrupos, una tercia y dos parejas.
Posteriormente, se aplicó el pos-test para obtener la segunda radiografía (Fig. 2), donde se
observa un incremento del 22.7% en las reciprocidades, y la implicación del 85.1% de los
miembros en alguna elección recíproca lo que es un considerable incremento en relación a lo
observado en el pre-test. Se observa interconexión entre subgrupos, por medio de L en sus
elecciones bidireccionales con E, U, M y N; y en menor medida la relación entre O y J, situación
que no se presentaba.
Reciprocidades en Pos-test
Fig. 2.- Sociograma correspondiente al pos-test en el cual se pueden apreciar 27 elecciones
reciprocas y la desaparición de los subgrupos.
El efecto y el incremento de las interacciones también se ven reflejados al interior de los
subgrupos, ya que es posible observar un considerable incremento en las reciprocidades al interior
de estos. Otro elemento importante de resaltar es la disminución en el porcentaje de personas que
no mantienen elecciones recíprocas en el grupo, del 25% al 14.8%. Por otro lado se observa un
incremento en la cohesión del grupo, del 33 al 41%.
DISCUSIÓN
Según ha sido expuesto por Moreno (1954), cuanta mayor relación e interacción hay entre los
miembros de un grupo, cualesquiera que sea el origen de este, habrá mayor fortalecimiento de la
tele entre los que lo conforman, que se reflejará en un incremento de la cohesión y en
modificaciones la estructura sociométrica de dicho grupo.
En el momento del pre-test sociométrico, la relación entre los miembros del grupo era casi nula
(cohesión del 33%), apreciándose esto en la figura 1, las elecciones se mantuvieron casi
exclusivamente de forma centrípeta al interior de cada subgrupo; posterior a las sesiones
reflexivas, se observó un importante incremento en la relación entre los participantes (cohesión del
41%) así hubo una modificación en la dirección de las elecciones lo que permitió que se
interconectarán de forma evidente los subgrupos principales (figura 2).
Un aspecto importante en relación al entrenamiento, es que las actividades definidas y planificadas
en la fusión de grupos, continúa siendo una estrategia eficaz para la pronta integración de estos, lo
que permite optimizar la ejecución de tareas cuando se compactan grupos disímiles.
En relación al sociograma, se puede decir que, en tanto técnica integrante del método
sociométrico, es una herramienta útil pues permite el análisis de las interacciones grupales, por lo
que el presente trabajo es coincidente con otras aplicaciones en ámbitos diferentes (por ejemplo,
Granovetter, 1973; Héau & Giménez, 2004; Hoffman, Chris, Wilcox, , Gómez & Hollander, 1992;
López, 2000; Morera & Rodríguez, 2001; ) y; su uso dentro del análisis psicológico de los grupos
debe ser continuo, constante; ya que permite reconocer gráficamente el establecimiento de las
relaciones de cambio y afectación recíproca entre sus integrantes, antes y después de algún tipo
de tratamiento. Como señala López (2000), “tiene el poder de mostrar gráficamente el sentido y
peso relativo de las elecciones de un grupo” (pág. 123).
REFERENCIAS
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Moreno J. L. (1954). Fundamentos de la Sociometría: Buenos Aires: Paidós.
Morera, D. & Rodríguez, A. (2001). El sociograma: Estudio de las relaciones informales en las
organizaciones. Madrid: Pirámide
Worchel, S., Cooper, J., Goethals, G. R. & Olson, J. M. (2002). Psicología Social. México: Thomson Editores.
El papel de la Inteligencia Emocional en Jóvenes Mexicanos
Carmen María Salvador Ferrer ([email protected])
Area de Psicología Social
Departamento de Ciencias Humanas y Sociales
Universidad de Almería
Juan Morales Jiménez
Campus Postgraduados de Ciudad de Puebla (México)
Resumen
El objetivo de este trabajo se centra en conocer el papel de la inteligencia emocional en una
muestra de jóvenes mexicanos. Se trata, principalmente, de averiguar cuáles son los componentes
que más valoran. Para tal propósito, se cuenta con una muestra de 58 participantes, residentes en
México. Los datos obtenidos revelan que todos los componentes de la inteligencia emocional se
consideran relevantes, siendo mejor valorada, tanto en hombres como en mujeres, la dimensión
relacionada con la atención emocional. En el otro extremo, descubrimos que la claridad emocional
es la categoría que presenta un peso menor.
Palabras clave: Inteligencia emocional. Atención a los sentimientos. Claridad emocional.
Abstract
The objective of this work is based in knowing the paper of the emotional intelligence in a sample of
Mexicans. It is, mainly, of discovering which they are the components that more values. For such a
purpose, it is had a sample of 58 participants. The obtained data reveal that all the components of
the emotional intelligence are considered excellent, being valued better, as much in men as in
women, the dimension related with the emotional attention. In the other end, we discover that the
emotional clarity is the category that presents a smaller weight.
Keywords: Emotional intelligence. Attention to the feelings. Emotional clarity.
Resumo
O objetivo do presente trabalho enfoca o papel da inteligência emocional em uma amostra de
jovens mexicanos. Isto é principalmente para descobrir o que os componentes são mais
valorizados. Para este efeito, temos uma amostra de 58 participantes que vivem no México. Os
dados obtidos mostram que todos os componentes da inteligência emocional são considerados
relevantes, sendo mais valorizados, tanto nos homens como nas mulheres, a dimensão emocional
relacionado com cuidado. No outro extremo, nós descobrimos que a clareza emocional é a
categoria que tem um peso menor.
Ala-chave: Inteligência Emocional. Atenção para os sentimentos. Emocional clareza.
Introducción
El concepto de Inteligencia emocional ha sido definido como “una parte de la inteligencia
social que incluye la capacidad de controlar nuestras emociones y las de los demás, discriminar
entre ellas y usar dicha información para guiar nuestro pensamiento y nuestros comportamientos”
(Salovey y Mayer, 1990, p.239). El hecho de que este término facilite la adaptación del individuo
en su entorno socio-cultural es lo que ha supuesto que en la última década se incremente
sustancialmente el número de estudios realizados sobre este término (Salovey, Meyer, Goldman,
Turvey y Palfai, 1995; Salvador, 2008).
Salovey y Mayer (1990) consideran que la inteligencia emocional se apoya en cinco aspectos
cruciales. En primer lugar, conocer las propias emociones, esto es, la conciencia de uno mismo
y la capacidad de controlar sentimientos (Auto-conocimiento). En segundo lugar, manejar las
emociones, entendida como la capacidad de manejar sentimientos para que sean adecuados, este
aspecto se basa en la conciencia de uno mismo (Auto-control). En tercer lugar, la propia
motivación, es decir, la capacidad de ordenar las emociones al servicio de un objetivo esencial
(Auto-motivación). En cuarto lugar, reconocer las emociones de los demás, se trata de la empatía
(Autoconciencia de las emociones de los otros). Por último, en quinto lugar, manejar las relaciones,
entendida como la capacidad de manejar las emociones de los demás y, también, de uno mismo.
Recapitulando, dada la importancia de la inteligencia emocional, especialmente si tenemos
presente que ésta determina cómo nos comportamos, se hace necesario conocer minuciosamente
este término. En este contexto, y continuando con la línea de trabajo iniciada por Salvador (2008),
el objetivo del presente estudio consiste en conocer en qué medida cada uno de los componentes
de la inteligencia emocional influye en la percepción de una muestra de jóvenes mexicanos.
Concretamente, las hipótesis propuestas son las siguientes:
Hipótesis 1. Los componentes de la inteligencia emocional en el contexto mexicano tienen un peso
relevante.
Hipótesis 2. El sexo muestra relaciones significativas con los componentes de la inteligencia
emocional, siendo más estrecha la relación con atención emocional.
Hipótesis 3. No existen diferencias significativas en la percepción de la inteligencia emocional entre
hombres y mujeres mexicanas.
Hipótesis 4. Pronosticamos que la atención de las emociones será el componente más relevante
en el caso de los mexicanos.
Muestra. La investigación presenta un carácter descriptivo y transversal, donde la elección de la
muestra se obtuvo mediante un diseño aleatorio, contando con un conjunto muestral final
compuesto por 58 participantes, estudiantes universitarios mexicanos procedentes de un Centro de
Postgrado, de los cuales un 50% son hombres y el resto mujeres. Las edades se encuentran
comprendidas entre los 22 y 58 años, siendo la edad media de 34.81 años (desviación típica de
9.95).
Instrumentos. Este instrumento engloba todos los items utilizados para evaluar la inteligencia
emocional, procedentes de las dos herramientas tradicionales en su versión en castellano (TMMS
y SWLS), aplicadas en el trabajo de Salvador (2008). En este sentido, el total de preguntas de esta
escala asciende a 53, de las cuales 24 corresponden a la primera y el resto a la segunda. En
ambos casos, se evalúa el grado de acuerdo sobre una escala tipo likert de 5 puntos, indicando el
valor 1 “un desacuerdo absoluto” y el valor 5 todo lo contrario. Las variables de las que partimos
son las obtenidas por Salvador (2008), en concreto, atención, claridad, manejo y utilización de las
emociones. Siendo un poco más precisos, la atención a los sentimientos, se trata del grado en que
las personas creen prestar atención a sus emociones y sentimientos. La claridad emocional,
entendida como la percepción que creen tener las personas sobre sus propias emociones.
Mientras que el manejo hace referencia al control de las emociones personales y, también, a la
posibilidad de entender y ayudar a los demás a través de la percepción de sus emociones. Por
último, la utilización de las emociones se basa en el uso de las propias emociones como vía de
auto-motivación. Téngase en cuenta que el coeficiente de fiabilidad en México es de .835.
Procedimiento. El presente estudio se integra en el marco de una investigación internacional
realizada en el Campus de la Ciudad de Puebla (México) en colaboración con la Universidad de
Almería. La implantación se llevó a cabo por un grupo de investigadores, presentada en una única
sesión cuya duración ascendía a unos 40 minutos en promedio. Considérese que las instrucciones
que se ofrecían a los respondientes aseguraban la absoluta confidencialidad y anonimato.
Finalmente, los datos fueron analizados con el paquete estadístico Spss 15.0.
Resultados
A continuación analizaremos las tendencias mostradas por la muestra de jóvenes
mexicanos. En el gráfico 1 se resumen los valores de tendencia central de las escalas
correspondientes a los componentes de la inteligencia emocional. En general, se observa que las
puntuaciones finales son elevadas y, además, se encuentran muy próximas, o sea, estos
resultados reflejan la disposición de los usuarios a valorar favorablemente determinadas las
dimensiones de la inteligencia emocional. De manera más detallada, podríamos decir que la
dimensión que desprende un peso más bajo es la correspondiente a la atención de las emociones.
Tal como se desprende de la figura 1, todas las variables se encuentran estrechamente
relacionadas entre sí. En lo concerniente a la variable sexo, descubrimos la fuerte relación que
existe con la atención emocional y el manejo de las emociones (r=.00, respectivamente). Por su
parte, en la intra-relación observamos que, pese a que todas las vinculaciones son significativas,
las relaciones claridad-utilización y manejo-utilización son los pares que obtienen datos más
llamativos (r=.00, respectivamente).
Figura 1. Path diagram de la relación entre la variable sexo y los componentes de la inteligencia
emocional
Luego a la vista de los datos podríamos decir que, presumiblemente, el sexo influye en la
percepción de la inteligencia emocional en mexicanos. Pues bien, esto plantea una segunda
cuestión, en concreto, ¿perciben igual los hombres y las mujeres los componentes de la
inteligencia emocional? o, a la vista de los datos obtenidos, sólo podemos decir que el sexo tiene
que ser tenido en cuenta para estudiar la inteligencia emocional. En este sentido, para poder
contrastar esta cuestión presentamos la tabla 1.
Cuando observamos los resultados obtenidos en la tabla 1, apreciamos que tanto los hombres
como las mujeres valoran más elevado la categoría de atención, seguido de manejo y utilización de
las emociones (hombres, media=3.81, desviación típica=.60; media=3.35, desviación típica=.66;
media=3.25, desviación típica=.611, respectivamente; mujeres, media=3.80, desviación típica=.49;
media=3.14, desviación típica=.83; media=3.11, desviación típica=.52, respectivamente). Además,
la puntuación más baja, tanto para los hombres como para las mujeres, se desprende de la
categoría claridad emocional (hombres, media=3.24, desviación típica=.55; mujeres, media=2.36,
desviación típica=.52). Con objeto de conocer si existen diferencias significativas entre ambos
grupos se realizaron análisis de t-student. Así, tal como muestran los datos, podemos decir que no
hay diferencias significativas entre hombres y mujeres mexicanas en la percepción de las
emociones.
Tabla 1. Estadísticos descriptivos y t-student de la inteligencia emocional
HOMBRES
MUJERES
Dimensiones
Media
Desviación
Media
típica
Desviación t-Student
Sig.
típica
1. Atención
3.81
.60
3.80
.495
.034
.973
2. Claridad
2.24
.551
2.36
.52
-.829
.410
3. Manejo
3.35
.66
3.14
.83
1.04
.301
4. Utilización
3.25
-61
3.11
.53
.942
.350
Conclusiones
Partiendo de los resultados obtenidos y reconociendo las limitaciones del presente estudio,
motivadas principalmente por la muestra del mismo y sus características inherentes, se han
analizado el papel de los componentes de la inteligencia emocional y su relación con el sexo de los
participantes. Para llevar a cabo tal finalidad planteamos cuatro hipótesis de trabajo, las cuales se
corroboran íntegramente. Siendo un poco más precisos diremos que los cuatro componentes de la
inteligencia emocional tienen un peso importante en el contexto mexicano (hipótesis 1).
En la segunda hipótesis nos planteábamos que el sexo muestra relaciones significativas con los
componentes de la inteligencia emocional, siendo más estrecha la relación con atención
emocional. En este sentido, los resultados no sólo vienen a confirmar este argumento, sino que,
además, reflejan que existe una fuerte relación con el componente de claridad emocional. Por su
parte, en la tercera hipótesis, proponíamos que no existen diferencias significativas en la
percepción de la inteligencia emocional entre hombres y mujeres mexicanas. Pues bien, este
argumento también se confirma. Aún más, observamos que tanto los hombres como las mujeres
valoran en la misma medida todas las dimensiones de la inteligencia emocional, siendo atención la
categoría que desprende la puntuación más elevada y, contrariamente, claridad emocional la más
baja. Por último, pronosticamos que la atención de las emociones será el componente más
relevante en el caso de los mexicanos (hipótesis 4). En este sentido, y según los datos, convendría
resaltar que este argumento se confirma, siendo atención emocional el componente más
importante en esta muestra.
Resumiendo, los resultados indican que en el contexto mexicano los componentes de la
inteligencia emocional son relevantes, además resulta necesario estudiar la relación entre el sexo y
cada uno de estos aspectos. Por otro lado, la atención emocional resulta ser el aspecto más
valorado, dato este que coincide con los resultados obtenidos por Salvador (2008).
Como principal conclusión empírica de este trabajo, quisiéramos subrayar la necesidad de trabajar
con atención a los sentimientos, se trata del grado en que las personas creen prestar atención a
sus emociones y sentimientos. De igual manera, resultaría adecuado promover cursos para que las
personas logren identificar sus propias emociones (claridad emocional).
No quisiéramos cerrar este apartado sin señalar algunas de las limitaciones encontradas en el
desarrollo del presente ensayo, así como ofrecer una serie de recomendaciones futuras. Un
aspecto a considerar en lo que al primer punto se refiere está relacionado directamente con las
características de la muestra, es decir, edad, sexo, formación, etc., a ello se le suma el hecho del
carácter aún exploratorio de la escala utilizada. Por tanto, los futuros trabajos deberían estar
encaminados a ampliar la muestra, buscando principalmente la heterogeneidad, consiguiéndose al
mismo tiempo la validación de la escala.
Referencias bibliográficas
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Salvador, C. (2008). Impacto de la inteligencia emocional percibida en la autoeficacia emprendedora. Boletín
de Psicología, 92, 65-80.
Comprensión Empática y Estilos de Negociación en la relación de pareja.
Herramientas de mediación
Aguilera, Varela M. I.
Asesora de Tesis: Mtra. Claudia López Becerra.
Sinodales: Dr. Juan Lafarga Corona, Mtra. María Sánchez Quintanar,
Mtra. Claudia López Becerra, Mtra. Ofelia Pazos, Mtra. Teresa Reyes.
La presente investigación forma parte de la Tesis de Maestría, con el honor que representó la presencia del
Dr. Juan Lafarga Corona como sinodal de la misma. María Sánchez Quintanar, es Maestra en Desarrollo
Humano y Fundadora de COPHAC, siendo además sinodal de la presente investigación. Colaboraron la
Maestra Claudia López Becerra como asesora de tesis, la Maestra. Ofelia Pazos, la Maestra Consuelo Lara,
la Maestra. Teresa Reyes Canchola, todas ellas Maestras egresadas de COPHAC, docentes y terapeutas de
familia, pareja y terapia individual.
Introducción
En la convivencia de pareja, la forma de comunicarse, el estilo de negociación utilizado en la
resolución de los conflictos existentes y la visibilidad del otro, son aspectos que hoy se vuelven a
revisar. Branden (2000) explica como una relación intima en la que nos sentimos plenamente
percibidos por otra persona siempre implica en algún momento, la percepción de unas
capacidades de las que no éramos conscientes, de una potencialidad latente, de rasgos que nunca
ascendieron al nivel de la percepción explícita. La visibilidad implica a menudo, el descubrimiento
de uno mismo.
En lo específico a la psicología de la pareja, Carter y Sokol (2000) se han percatado de que para
crear y mantener un verdadero vínculo, los dos miembros de la unión deben esforzarse por darse a
conocer, cuestión bien diferente a la de compartir rituales y relaciones mediante estereotipos y
conductas adquiridas.
Dentro del ámbito de la terapia de pareja es frecuente observar como a los miembros de una
relación, se les dificulta incluso un diálogo en que ambos puedan comprender el punto de vista de
su interlocutor.
Los distintos autores expertos en negociación y conflicto, suelen proponer una estrategia basada
en la consideración de ambas partes, como salida funcional a un conflicto interaccional.
Así, en un afán por contribuir con una revisión teórica a desarrollar alguna ayuda de carácter
preventivo para complementar el trabajo terapéutico, se llevó a cabo la siguiente investigación, que
tuvo como objetivo determinar en que medida el grado de comprensión empática en el vínculo de
pareja puede estar relacionado con la forma de negociar.
Justificación
Los conceptos de comprensión empática y los distintos estilos de negociación que son de interés
para este proyecto de investigación, han sido abordados desde distintos paradigmas o “círculos
epistemológicos”, en diferentes momentos históricos.
El concepto de empatía ha evolucionado desde la figura sobresaliente C.Rogers (1985), hacia
concepciones actuales que resaltan su funcionalidad en el manejo de conflictos desde el punto de
vista de la comunicación, de la subjetividad, o de la calidad de la relación desde una perspectiva
emocional, intercultural o como parte de la sinergia o inteligencia social. Así mismo, hoy se
considera una herramienta en la solución negociada de conflictos.
Recientemente Armenta, (2002) ha descrito como para la teoría centrada en la persona, el
recorrido terapéutico significa ir facilitando una reestructuración o reacomodación de las
experiencias, de manera que el si mismo pueda expandirse para poder aceptar todas aquellas
vivencias que se han rechazado, desplazado o han tenido una simbolización inadecuada.
Por otro lado, Velasco Alva (2004) desde un modelo psicodinámico constructivista, realiza una
propuesta intersubjetiva, empleando la empatia y la identificación proyectiva, a partir del eje
transferencia y contratrasferencia. Explicando los vínculos humanos mediante ambas, en donde
ésta es vista como un proceso identificatorio transitorio que permite comprender los estados
emocionales del otro, así como un mecanismo necesario para la recepción del material del
paciente.
Desde las herramientas para la mediación, Plutchik en 1992 considera la empatía como un proceso
en el que dos o más individuos comparten experiencias emocionalmente significativas. Sin atribuir
un rol cognitivo para las emociones, lo que hace que la falta de la misma esté en la base de los
conflictos de relaciones personales. (Citado en Redorta, 2004)
De acuerdo con Rogers, el concepto de empatía forma parte de lo que éste autor consideró como
fuente de conocimiento, en el que intervienen tanto un marco de referencia interno, la empatía en sí
misma y un marco de referencia externo. Desde su punto de vista, es importante el papel del
aprendizaje significativo o vivencial, en el cual intervienen tanto los aspectos cognitivos como los
afectivos, siendo este aprendizaje mucho más que una mera acumulación de datos.
El grado de comprensión empática puede ir desde un nivel inicial de empatía que no se
corresponde con los sentimientos y experiencia del otro implicando una patente falta de respeto,
permitiendo una conversación en términos generales, vagos y anónimos o manteniendo
despegado al otro, sin autodescubrimiento de los sentimientos o de la personalidad. Hacia un nivel
más profundo en donde el grado de empatía exige mucha atención y respeto profundo, ayudando a
expresar matices y multitud de sentimientos o experiencias personales de modo específico,
concreto, global, con indicios de respuestas auténticas de modo constructivo.
C.Rogers, comenzó hablando de la labor del terapeuta como un reflejar empático, para acabar
concibiéndolo como un encuentro interpersonal, de la mano de la congruencia.
Más adelante, sobre las base de las condiciones terapéuticas descritas por Rogers, G.T.
Barret-Lennard (1962) desarrolló un inventario de la relación que evaluase el grado en que dichos
elementos se hayan presentes, incluyendo distintos elementos de la calidad de la entrevista y la
relación de ayuda, entre otros el nivel de aprecio.
Para este autor, es valioso evaluar la percepción en la relación, del grado en que dichos elementos
se hayan presentes como un intento de profundizar en el proceso terapéutico.
Por su parte, los modelos cognitivos o motivacionales, se centran en la motivación altruista o
egoísta para la conducta de ayuda. La mayoría de las veces separan el componente afectivo y
cognitivo en el concepto, incluyendo la simpatía como parte de los componentes de la empatía.
Más recientemente, el interés en la solución de conflictos desde una perspectiva intercultural, se
refiere a la empatía como una competencia alocéntrica que condiciona particularmente la
capacidad de comunicar. Lo que incluye la necesidad de considerar aptitudes como la suspensión
del yo, la consideración hacia el otro y la disposición para entrar en contacto, la flexibilidad y
tolerancia psicológica y la comprensión del otro en sus necesidades, sentimientos y opiniones.
Marandón, (2003).
Las teorías sociales del desarrollo moral abordan el concepto de empatía, en las figuras de
Kolhberg (1975) y Piaget (1962), como la habilidad de ver las cosas desde la perspectiva del otro,
proponiendo un enfoque constructivista y socio-cognitivo en el cual el desarrollo de la identidad
está determinado por el desarrollo moral.
Por su parte, hoy en día, dada la complejidad de la cultura de la cooperación o autocomposición se
habla del modelo de Harvard como aquella negociación colaborativa asistida por un tercero,
dirigida a la satisfacción de intereses o necesidades que son incompatibles. A modo de conflicto en
donde se conducirá a un camino de transacción, basado en el acuerdo entre las partes.
El modelo transformativo, se basa en un enfoque terapéutico propuesto para potenciar el cambio
en las personas, a partir de las relaciones humanas desde sus propias habilidades. Caminando
hacia el crecimiento moral, la revalorización y el reconocimiento de cada persona. No busca tanto
el acuerdo. Se basa en la comunicación y las relaciones interpersonales entre las partes.
El modelo narrativo impulsado por Sara Cob, parte de las aportaciones de M. White proponiendo
un análisis de la historia alternativa, teniendo en cuenta las relaciones, el contexto cultural, los
mitos, los valores, la incidencia en la identidad y en el self. Pone el acento en la comunicación y en
la interacción entre las partes. Redorta (2004), Muñoz Hernán (2003), Díez Tapia (2006).
El concepto de comprensión empática y los distintos estilos de negociación, constituyen una
posibilidad de describir la calidad de una relación intersubjetiva y por otro lado valorar los costes y
beneficios de una negociación que implica un pronóstico a corto y largo plazo en el mantenimiento
de una relación de pareja.
Metodología
Muestra
Participaron 50 sujetos concertados de manera individual con el único criterio de que en el
momento de aplicar el inventario mantuvieran una relación de pareja, encontrándose en distintas
etapas de la relación. El 54% eran mujeres y el 46% hombres con una edad que fluctuó entre los
17 y 52 años, y el tiempo de relación en pareja iba de 1 año hasta 35 años.
Instrumentos
1. Se partió del Inventario de la relación de ayuda de G.T Barret-Lennard, en su versión
OS-M_64, adaptado al español por A.Celis (1998), con marco teórico en C. Rogers. A partir
de las preguntas del inventario correspondientes al grado de comprensión empática, se
elaboró un cuestionario tipo likert, escogiendo los 16 ítems relacionados con la misma,
añadiendo otros 16, invirtiendo la dirección de la pregunta. Los primeros referidos al grado
en que en la relación de pareja se percibe empatia y los siguientes al grado en que se
manifiesta empatia.
2. Se tomó el Inventario de estilos de negociación elaborada por Reyes (2002) que consiste
en un cuestionario tipo likert con 48 reactivos que evalúa los tres estilos básicos de
negociación: distributivo, posicional (duro y suave) e integrativo. El cual se había sometido
a una validación por jueces con estudiantes de maestría de la materia “Negociaciones
Internacionales” del ITAM.
3. Se añadió una ficha de identificación con las variables de clasificación sexo, edad,
escolaridad, ocupación y tiempo de relación en pareja.
Procedimiento
Se requería contactar con personas con características particulares y se procedió a solicitar el
acceso a una escuela de educación especial nivel de primaria, y a una empresa privada donde era
factible contactar a personas que en el momento de la aplicación tuvieran pareja.
Antes de iniciar se preguntó a las personas si deseaban participar explicándoles que era un
inventario sobre pareja y que la información seria manejada de manera confidencial. La aplicación
se realizó de manera individual y en promedio los participantes tardaron un promedio de 30
minutos en contestar.
Resultados
Los resultados de la investigación fueron analizados aplicando una t de Student y el estudio Anova
para conocer la existencia de diferencias significativas entre grupos. También se realizó un análisis
de correlación de Pearson, para responder a la cuestión de si existe una relación entre el grado de
comprensión empática en la relación de pareja y el uso de diferentes estilos de negociación,
dependiendo de su sexo, escolaridad, ocupación y tiempo de relación.
La comprensión empática se define como el grado en el cual una persona es consciente de lo que
en este momento le ocurre a otra persona internamente. Como un intento activo por conocer
enteramente lo que vivencia, un esfuerzo por captar su comunicación y el significado de ésta y por
traducir sus palabras y señales en significados experienciales que coincidan el menos con aquellos
aspectos que le son más importantes en este momento. Un percibir lo que vivencia el otro “detrás”
de lo que comunica explícitamente, pero teniendo presente que este vivenciar se origina y procede
del otro. Celis (1999).
El estilo de negociación Distributivo, Coercitivo o de suma cero es aquel proceso donde lo que un
negociador gana, significa la perdida del otro. Se obtiene mediante estrategias de dominar al
oponente a través de tácticas aceptadas socialmente y otras no aceptadas o “sucias” para lograr su
propósito.
El estilo de negociación por posiciones o posicional se define como aquel proceso en donde los
negociadores toman posturas de duro o suave para lograr su propósito en el acuerdo. Donde a
veces lo más importante es la postura del negociador más que los intereses que se están
acordando, motivando que lo que se gane es defender la propia postura personal en lugar de los
puntos o intereses en disputa en la negociación con independencia de perjudicar a la otra parte. O
no llegando a nada en el proceso. Se denomina también transacción o regateo.
El estilo de negociación integrativo, denominado colaborativo, con base en los méritos o basado en
intereses es aquel proceso donde las personas son resolutotas de problemas a través de conocer
los intereses y características de la otra parte y proponer alternativas que satisfagan esos intereses
de acuerdo a la perspectiva de cada negociador. Reyes (2002).
Se establecieron los factores de la investigación, a partir de los cuales se realizó un diseño no
experimental correlacional, lo que se muestra en la figura 1.
Figura 1. Diseño de la investigación
A continuación se presentarán en primer lugar los resultados de la investigación respecto a la
existencia de diferencias significativas, y en segundo, el análisis del estudio de correlación entre las
variables.
Como se puede observar en la gráfica 2, no se encontraron diferencias significativas en función
del sexo, ni en la manera de percibir y manifestar empatia, como en el uso de los distintos estilos
de negociación., utilizando todos ellos de manera similar.
Tabla 2. Descripción por sexo.
sexo
Integradora
1.250
.217
3.9358
1.270
.210
3.3152
.465
.644
3.2407
.465
.644
3.6522
1.087
.282
3.4630
1.090
.281
2.9810
-1.387
.172
3.2222
-1.410
.165
3.9701
-.546
.587
4.0347
-.535
.595
Hombre
Mujer
Empatizo
4.1942
Hombre
Mujer
Me Empatiza
Significancia
Hombre
Mujer
Distributiva
Valor t
Hombre
Mujer
Posicional
Media
Hombre
Mujer
Gráfica 2. Distribución por sexo
La mayoría de estudios confirman una diferencia en relación al género en la empatia a favor de las
mujeres. El modelo de aflicción de Hoffman, reporta estudios en donde hombres y mujeres difieren
menos cuando se contempla la empatía como un constructo congnitivo, como una toma de
perspectiva.
Es posible que el nivel de comunicación de los participantes sea el mismo. La comunicación puede
tener lugar en cuatro niveles diferentes del menor al más productivo. Diferenciando entre diatriba,
discusión, debate, o un diálogo que consiste en hablar uno con otro siendo mucho más
satisfactorio. Cuando el diálogo progresa, ambos interlocutores están conectados tanto
emocionalmente como mentalmente y el resentimiento y la frustración dejan paso a la esperanza y
afabilidad. Ambos miembros de la pareja sienten cual es la postura del otro y se interesan por lo
que experimenta. Houston y Goldberg (2002).
Marándon (2003) desde el punto de vista intercultural, Redorta (2004), y Moore (1995) describen
como la confianza se vincula a la tipologia del conflicto y como es necesario cultivar inicialmente un
clima de confianza, para poder empatizar.
Respecto al grado de empatia que se percibe y manifiesta en la relación de pareja y el empleo de
los distintos estilos de negociación distributivo, posicional o integrativo en función de la escolaridad
o dependiendo de la ocupación, los resultados obtenidos son similares. Lo que sugiere la idea de
lograr realizar un estudio con diferentes niveles de ocupación y escolaridad debido a que en la
presente investigación las personas participantes tenían un nivel análogo siendo la mayoría
profesionistas, psicólogos y maestros como se manifiesta en la tabla 3.
Tabla 3. Distribución por ocupación.
OCUPACION
FEMENINO MASCULINO
FRECUENCIA
PORCENTAJE
Hogar
4
0
4
8%
Obrero
1
2
3
6%
Comerciante
2
1
3
6%
Profesionista
20
20
40
80%
Total
27
23
50
100%
Al respecto Rivera Aragón y Díaz Loving (2002), informan de investigaciones recientes en donde
parece darse un cambio en el cual las mujeres al obtener una escolaridad de licenciatura,
aprenden otra manera de afrontar el conflicto, buscando un poder más asimétrico en las relaciones.
Díaz Guerrero (1982, citado en Rivera Aragón y Díaz-Loving), explica como las personas con
mayor escolaridad tienden a alejarse de la cultura tradicional que prescribe formas diferentes para
hombres y mujeres, cambio que se debe al aumento de la participación femenina en el ámbito
laboral, situación que en algunas de sus investigaciones se ha presentado.
Jung (1923) describió un uso constructivo de las diferencias y como se manifiesta el ego a través
de los tipos psicológicos, explicando cuatro grados de crecimiento en el hombre y en la mujer.
Rogers (1985) asignó un papel relevante al aprendizaje significativo. Así, los sujetos participantes
en esta investigación pueden estar ubicados en un proceso de crecimiento psicológico equivalente
como afirman Piaget (1962) y Kolhberg (1975) respecto al desarrollo moral.
El tiempo de relación en pareja no causó impacto respecto a las variables estudiadas. Se observó
una ligera tendencia a usar un estilo de negociación posicional en aquellos sujetos que se
encuentran en la etapa de diferenciación y realización con un tiempo de convivencia de 8 a 14
años. Esto coincidió con los resultados que encontró Reyes (2002) en donde se encontraban
diferencias en el estilo de negociación empleado dependiendo del número de años de vivir juntos.
La seguridad en sí mismo en la resolución de conflictos aumenta ligeramente de los cuatro a los
siete años de vivir juntos, aunque la tendencia es a ir disminuyendo según aumenta el tiempo de
convivencia en pareja.
Podría ocurrir dadas las características de la muestra, que ésta sea la tendencia o que llegue un
punto en la relación en donde los individuos comienzan a ceder en etapas posteriores.
Resulta muy interesante el análisis del ciclo básico del conflicto que ha realizado Redorta (2004)
considerando que no se trata solo de ver el proceso en el tiempo, sino de entender que un conflicto
tiene una dinámica en parte previsible y que seguirá un esquema central de tensión, culminación y
distensión o en otras palabras escalada, estancamiento y desescalada. Cuando una relación de
poder se sostiene muy igualada y la balanza coste/beneficio de mantener el conflicto comienza a
cuestionarse porque se ha mantenido en el tiempo o porque consume muchos recursos y energía
se llega al estancamiento como punto critico del proceso en donde se puede pasar de actividades
competitivas a actividades colaborativas y se reconoce al otro. Redorta (2004).
El grupo que utiliza un estilo de negociación integrativo confiando en la mutualidad de la pareja
para resolver conflictos sin ceder, de una manera creativa lo constituyo el conformado por los
sujetos que se encontraban en la etapa denominada de reafirmación como pareja y paternidad que
transcurre de los cuatro a los siete años de convivencia. En relación a los hijos Winter (1973) y
Díaz Loving (2002) afirman que pueden ser una variable importante en las tácticas de poder de una
persona así como en la manera de cómo es expresado pudiendo canalizar o dirigir el modelo de
poder hacia una forma socialmente responsable. También explican como existen parejas en
matrimonios duraderos que utilizan estrategias diferentes que aquellas parejas de corta duración.
Redorta (2004) describe los ejes de la escalada de un conflicto manifestando como al inicio se
pueden utilizar tácticas suaves incrementando la coerción hasta llegar a tácticas más duras
ampliando los problemas en este proceso y desplazando los problemas hacia las personas
surgiendo una motivación individual egoísta y competitiva, acabando finalmente por implicar a
terceros.
Ponti (2005) resume los costes y beneficios de una negociación posicional e integradora y su nexo
con los resultados a corto y largo plazo en el mantenimiento de las relaciones.
Respecto al análisis de correlación se encontró que cuanto más considera el sujeto que es
percibido empáticamente, menos uso hace de una negociación colaborativa. El hecho de que en la
relación de pareja se considere que se percibe el punto de vista del sujeto se convierte en un
elemento de desconfianza a la hora de resolver los conflictos con mutualidad.
Lo que puede comprenderse ya que el uso de una negociación colaborativa suele generar
sospechas. Usualmente suele pensarse que sólo se colabora en los cuentos de hadas, con lo que
se percibe la negociación desde una perspectiva competitiva, con desconfianza. Ponti (2005).
Jota (1998) relata que el uso de una negociación posicional suele ser el método más habitual en la
resolución de conflictos de pareja. Lo cual no es de buen pronostico y a la mayoría de los acuerdos
se debe llegar regateando. En este estilo el negociador desea evitar los conflictos personales con
lo que o hace concesiones de inmediato o ve cualquier situación como una disputa de voluntades
en donde la parte que toma las posiciones más duras o extremas durante más tiempo, obtiene
más.
A medida que la confianza desciende en una relación, las actitudes pasan de ser cooperativas a
competitivas y basadas en la desconfianza mutua. Los implicados en el proceso tienden a
maximizar sus ganancias o minimizar sus pérdidas. Redorta (2004).
La otra cara de la estrategia cooperativa es su vulnerabilidad a la explotación lo que explica la
mayor desconfianza en que las soluciones se busquen entre los dos.
En la presente investigación el grado de empatia que percibe el sujeto lo lleva a usar más un estilo
de negociación posicional. La empatia se convierte en un elemento de seguridad y confianza
personal a la hora de enfrentar los conflictos aunque con el riesgo de generar una estrategia que se
convierte en un ganar-perder.
Rivera Aragón y Díaz Loving (2002) se refieren a un estudio de Scanzoni en función del tipo de
matrimonio, en donde la negociación de poder entre los esposos puede ser mayor cuando la
esposa incrementa sus recursos por medio del empleo siendo más propensa a retos maritales en
papeles, reglas y arreglos negociando por un balance igual de poder dentro del hogar.
Es posible que se de una negociación posicional dependiendo de las áreas de conflicto y una
negociación colaborativa si se trata de preservar la relación en el tiempo como afirma la propuesta
situacional, cuestión que se puede investigar.
Como se aprecia en la figura 3 los sujetos de este estudio cuanto más utilizan un estilo de
negociación posicional como elemento de seguridad personal partiendo del conocimiento de la
pareja para enfrentar los conflictos, usan más un estilo de negociación colaborativo.
Figura 4. Análisis de correlación
Esto sugiere la idea expresada por Muñoz Hernán de que existen dos actitudes en la negociación.
La actitud posicional dura implica la defensa de la propia postura personal y la tendencia a ganar,
deslindándose de los riesgos de explotación que conlleva una actitud más integrativa. Es posible
que al aprender a defender su postura personal adquieran una experiencia en el manejo de la
negociación, sus beneficios y costes, que los lleve a desarrollar el mayor uso de una negociación
colaborativa, lo cual se ha relacionado con la asertividad necesaria en este estilo, en donde se
manifiesta mayor confianza en resolver los conflictos entre los dos, aceptando las diferencias.
Es necesario un buen análisis del conflicto implícito en la discrepancia. Aprender a negociar, puede
que implique atravesar las distintas caras de la negociación, desarrollando las distintas facetas
mas funcionales o disfuncionales. Como indica Sánchez (2003) a veces es necesario recorrer todo
el ciclo del conflicto. Identificar los desencadenantes y partir de ciertas hipótesis de trabajo previas,
que permitan cuestionar las actitudes, formas de conducta o la relación estructural de los litigantes.
Lo cual puede servir de pronóstico en la resolución de conflictos, de costes y beneficios en los
resultados y en la calidad de las relaciones de convivencia mantenidas en el tiempo.
Conclusiones finales
El concepto de comprensión empática es una variable importante en el estudio de la
intersubjetividad, de la calidad de una relación y el establecimiento de relaciones más
significativas. La investigación es reciente y sugiere tendencias, sin embargo abre nuevos
interrogantes.
La investigación presente, con sus límites, confirma la hipótesis de trabajo que planteaba una
posible relación entre el grado de comprensión empatica y el uso de diferentes estilos de
negociación. Aunque no se pueden extrapolar los resultados y son necesarias muestras más
amplias y diversificadas, se observó una correlación entre el grado de compresión empatica y el
empleo de estilos de negociación específicos.
Además los individuos pueden salir fortalecidos si son capacitados en ponerse en lugar del otro,
establecer un diálogo y aprender a relacionarse de una forma significativa y negociar a favor de la
relación. Por lo que se realiza una propuesta de nuevas líneas de investigación e incide en la
necesidad de realizar un trabajo terapéutico con las parejas que incluya los elementos
socioafectivos de reconstrucción en la mediación de conflictos comunitarios y la negociación más
profunda cuando un conflicto está polarizado y afecta a los miembros de una relación de pareja.
Bibliografía
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Velasco, Alva, F. (2004). Parejas en Conflicto, Conflictos de Pareja: Manual Psicodinámico Constructivista
para su tratamiento. ETM. México.
Notas
La presente investigación forma parte de la Tesis de Maestría, con el honor que representó la
presencia del Dr. Juan Lafarga Corona como sinodal de la misma. María Sánchez Quintanar, es
Maestra en Desarrollo Humano y Fundadora de COPHAC, siendo además sinodal de la presente
investigación. Colaboraron la Maestra Claudia López Becerra como asesora de tesis, la Maestra.
Ofelia Pazos, la Maestra Consuelo Lara, la Maestra. Teresa Reyes Canchola, todas ellas Maestras
egresadas de COPHAC, docentes y terapeutas de familia, pareja y terapia individual.
María Isabel Aguilera Varela es psicóloga y realizó sus estudios de Doctorado en Psicología Clínica
y de la Personalidad en la Universidad de Psicología del País Vasco UPV-EUH. Ha sido becaria de
colaboración por el Gobierno Vasco en la asignatura de Teoría de la Comunicación y
Comunicación Clínica, elaborando un diccionario de términos y casos clínicos, bajo el
asesoramiento del Dr. Don José Luís De la Mata Impuesto, en el Departamento de PETRA de la
misma Universidad, desde la perspectiva en clínica constructivista vincular. Se formó en conflictos
sociales y movimientos sociales, en victimología y en antropología a lo largo de su Doctorado.
Actualmente imparte diferentes conferencias y talleres sobre mediación, bullying escolar y
psicología de la pareja. Es Maestra egresada de COPHAC, México en Orientación y Desarrollo de
Parejas. Es colaboradora docente de esta institución, contribuyendo en la impartición de Talleres
en Desarrollo Humano y diferentes Diplomados.
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