REVISTA
Revista Lationamericana de Estudios del Discurso
Revista Latinoamericana de Estudos do Discurso
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Martha Shiro
Universidad Central de Venezuela
editores de reseñas
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asistentes editoriales
Asociación Latinoamericana de Estudios del Discurso
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Virginia Colares. 1997. Com a bola toda. De la
serie Sentido Literal. Acrílico sobre tela. 0.60 x
0.60 cm.
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Dirección electrónica: [email protected]
Depósito legal: 200102CS1090
ISSN 1317-7389
Volumen 14, nº 2
Tiraje: 500 ejemplares
Impresión editorial:
Thesaurus Editora de Brasília Ltda.
Impresso no Brasil
Re­vis­ta La­ti­noa­me­ri­ca­na
de Es­tu­dios del Dis­cur­so
vo­lu­men 14 nú­me­ro 2 2014
número monógráfico
el discurso del fútbol
Su­ma­rio
presentación
Ricardo Gualda y Luciane Corrêa Ferreira
3
artículos
El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación
lingüístico-cognitiva a las estrategias verbales afectivas
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz
7
¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos
interactivos de la analogía en la vida cotidiana
Alicia Eugenia Carrizo
23
Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a
Copa do Mundo da FIFA 2014
Glaucia Muniz Proença Lara
39
Os discursos governamentais nas estratégias de reforma do
Novo Mineirão: modernização e tradição no jogo que acontece
fora das quatro linhas
Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva
57
Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
Sirio Possenti, Ana Carolina Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira
79
Vamos todos cantar de coração: Discursos fundadores dos hinos dos
clubes brasileiros de futebol
Rafael Duarte Oliveira Venancio
97
reseñas
Charaudeau, Patrick (2013). La conquête du pouvoir. Opinion, persuasion,
valeur. Les discours d’une nouvelle donne politique
Reseñado por Franca D. de Erlich113
Shiro, Marta; Charaudeau, Patrick y Granato, Luisa (eds.). (2012).
Los géneros discursivos desde múltiples perspectivas: teorías y análisis
Reseñado por Cristina D’Avolio117
Índice Acumulado123
presentación
El discurso del fútbol es un tema emergente, pero de creciente importancia,
dado el rol central que este deporte ocupa en nuestras sociedades, especialmente en este momento de intensa visibilidad por la reciente realización de la
Copa del Mundo de Brasil de 2014, así como por la preparación de los Juegos
Olímpicos de Río que tendrá lugar en 2016. El fútbol es un objeto de estudio
relativamente nuevo y de creciente interés académico que transita entre muchas
disciplinas. En América Latina, el fútbol tiene una importancia central en la
construcción de las identidades de diversa naturaleza: género, raza, clase, grupos
sociales y étnicos, locales, regionales, nacionales y supranacionales. También es
una instancia fundamental de contacto entre esas identidades, y puede culminar
en diálogos, tensiones sociales, confrontaciones y conflictos. Tiene, además,
una gran importancia en las articulaciones políticas en y entre sociedades. Por
ende, su carácter simbólico está presente en diversos artefactos culturales y
manifestaciones individuales, sociales y políticas, como los que se observaron en
las masivas manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones en Brasil,
en junio del 2013, también conocida como “Copa de las Manifestaciones”
(Damo, 2013), así como las manifestaciones en el período que antecedió a la
Copa del Mundo de 2014.
Los estudios del discurso sobre el fútbol son de naturaleza plenamente interdisciplinar. Se ubican preponderantemente en la interfaz entre la lingüística,
la sociología, la historia, los estudios culturales y la antropología. En 2012, había
en Brasil catorce grupos de investigación interdisciplinarios (por ejemplo, el
Grupo FULIA (UFMG), el LUDENS (USP), el NEPESS (UFF) y el GEFUT
(UFMG)), cuyo objeto de estudio era el fútbol y algún tópico relacionado. Tanto
en Brasil como en otros países de América Latina existen numerosas publicaciones sobre el fútbol como tradición y en las que se destaca el rol del deporte
en la consolidación de identidades. Entre los varios investigadores y grupos de
investigación se multiplican trabajos de altísima calidad que finalmente reflejan
la importancia de los deportes, en especial del fútbol, en nuestros países.
El presente número monográfico de la Revista de la ALED refleja la
interdisciplinaridad de los discursos acerca del fútbol en América Latina y la
importancia que tal temática ocupa en diferentes dimensiones de la vida social
cotidiana, las identidades, las pasiones, las tradiciones, los medios y la política.
Como lo muestran los seis artículos que componen el número, los autores
adoptan distintas perspectivas desde áreas como la lingüística, la sociología,
los estudios culturales, el deporte y la comunicación.
3
14 (2)
En el artículo El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüísticocognitiva a las estrategias verbales afectivas, Lucía Bernardi y Cristian Sáenz analizan el papel que ocupa el pathos en el discurso del fútbol y las estrategias
lingüístico-discursivas que utiliza, especialmente las que pertenecen al grupo
de las pasiones –pathé–, empleadas en contextos tales como el discurso de
la prensa escrita. El corpus está conformado por publicaciones impresas del
diario deportivo Olé de Argentina del periodo 2007-2014.
En el artículo ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la analogía en la vida cotidiana, Alicia Eugenia Carrizo discute el uso de
la analogía como estrategia discursiva, para dar cuenta de los movimientos
de los participantes en el desarrollo de una discusión. La interacción es
analizada desde una perspectiva multidimensional del discurso. La hipótesis
teórica es que la analogía es una estrategia que limita los movimientos de la
otra parte. El corpus es una conversación en una cena familiar en la que la
madre le pregunta al hijo acerca de una disputa que hubo entre jugadores
de fútbol el fin de semana.
En el artículo Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa
da FIFA 2014, Glaucia Muniz Lara analiza desde la perspectiva del análisis
del discurso francés y, de forma más específica, de las contribuciones de
Dominique Maingueneau, enunciados destacados (aforizaciones) acerca de la
Copa Mundial de la FIFA 2014, atribuidos a la Presidenta del Brasil, Dilma
Rousseff, en la prensa escrita y digital. Partiendo de la hipótesis de que estamos
frente a un poderoso recurso mediático para influir en los receptores, busca
observar el funcionamiento de las aforizaciones en la construcción del ethos
de dicha gobernante, como la principal líder de un evento que trasciende
ampliamente el dominio deportivo.
En el artículo Os discursos governamentais nas estratégias de reforma do “Novo
Mineirão”: modernização e tradição no jogo que acontece fora das quatro linhas, Sarah
Teixeira Soutto Mayor e Silvio Ricardo da Silva, investigan los discursos
presentes en las propuestas de la modernización del Nuevo Mineirão, uno de
los estadios sede de la Copa Mundial FIFA 2014, ubicado en Belo Horizonte,
Minas Gerais. Para ello, se detienen, en particular, en las relaciones entre
las nociones de modernización y tradición, que se encuentran especialmente en
documentos oficiales sobre el estadio. Se destaca la conexión de lo tradicional
con lo moderno como elemento crucial en los intentos de legitimar las transformaciones operadas en el estadio y, sobre todo, se proporciona un cierto
estatus valorativo a los cambios, para producir un llamado a la memoria y la
identidad colectiva lograda, paradójicamente, por preservación de la tradición
a través de la modernización.
El artículo Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro de Sirio Possenti, Ana
Carolina Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira analiza, a partir de un conjunto
de fórmulas (el fútbol arte, especialmente), la circulación de discursos sobre
4
una posible identidad brasileña. Desde un punto de vista metodológico, tiene
como objetivo demostrar la productividad de la organización de un corpus
relevante según la trayectoria de las fórmulas elegidas. Ensayos ya canónicos
en el tema sirven como escenario, juntamente con obras históricas y sociológicas sobre la brasilidad.
Finalmente, en el artículo Vamos todos cantar de coração: Discursos fundadores
dos hinos dos clubes brasileiros de futebol, Rafael Duarte Oliveira Venancio analiza
la forma por la cual los himnos de los clubes de fútbol brasileños engendran,
dentro del amplio campo del imaginario deportivo, el rol de una gestión de
la memoria que resulta en la identidad de estos equipos. La idea que se presenta, siguiendo lineamientos teóricos de Dominique Maingueneau, es que
esa propiedad de los himnos reside en su construcción y representación de
los discursos fundadores que emergen de una colectividad hiperenunciativa.
En este número se reseñan dos libros. El primero, de Patrick Charaudeau
(2013), titulado La conquête du pouvoir. Opinion, persuasion, valeur. Les discours
d’une nouvelle donne politique, es reseñado por Franca D. de Erlich. El libro presenta un análisis de la política francesa de los últimos años, especialmente de
los procesos de la campaña presidencial de 2012 y sus intervenciones discursivas y promete ser de especial interés para los analistas del discurso político.
El segundo es una obra editada por Martha Shiro, Patrick Charaudeau y Luisa
Granato (2012), con el título Los géneros discursivos desde múltiples perspectivas:
teorías y análisis, es reseñado por Cristina D’Avolio. Este libro es una contribución importante para el estudio de los géneros discursivos y para la discusión
teórica y metodológica sobre los géneros discursivos en Latinoamérica, ya que
la mayoría de los estudios sobre este tema se encuentran en inglés.
Con este número monográfico, pretendemos seguir con la tradición de
protagonismo de los Estudios del Discurso en el debate de los temas de mayor
relevancia en América Latina, con la ALED en el centro de esas discusiones.
Considerando la importancia del fútbol y de los temas en su entorno, como
la cuestión de la identidad nacional, para varios países de Latinoamérica,
este número monográfico viene a llenar una laguna existente, ya que en el
año de la Copa do Mundo da FIFA 2014 no hubo ninguna publicación que
abordase el asunto exclusivamente a partir de una perspectiva discursiva en
el área de los Estudios Lingüísticos.
Ricardo Gualda
Universidade Federal da Bahia (UFBA)
Luciane Corrêa Ferreira
Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG)
Coordinadores de este número monográfico
5
Referencia
Damo, A. 2013. [Disponible en http://portal.anpocs.org/portal/index.com] A
Copa das Manifestações- Afinidades eletivas entre megaeventos. 37º Encontro
Anual da Anpocs. ST 21- Esporte e Sociedade. Águas de Lindóia. [Consulta:
15 de diciembre de 2014].
ARTÍCULO
El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación
lingüístico-cognitiva a las estrategias verbales afectivas
LUCÍA BERNARDI
CRISTIAN SÁENZ
Universidad Nacional de La Plata
Resumen. Este trabajo tiene el objetivo de estudiar el papel que ocupa el pathos en
el discurso del fútbol y las estrategias lingüístico-discursivas utilizadas, entre ellas las
interjecciones, en las pruebas subjetivas o morales, especialmente las que pertenecen
al grupo de las pasiones –pathē–, empleadas en contextos tales como el discurso de
la prensa escrita. Además, se examinan modalizadores, subjetivemas, focalizaciones,
metáforas que recurren a la afectividad/expresividad, que guían la decodificación del
receptor, utilizando nociones como iconicidad y modelos cognitivos. Asimismo, se adopta
el concepto de pruebas subjetivas o morales desde la relectura de la Retórica de Aristóteles
(2002) propuesta por Barthes (1997). El corpus está conformado por publicaciones
impresas del diario deportivo Olé de Argentina del periodo 2007-2014. A partir del
análisis, se puede vislumbrar que las estrategias del diario deportivo Olé están puestas
al servicio de crear su propia ciudad futbolera.
Palabras-clave: fútbol, pathos, modelos cognitivos, iconicidad, interjecciones, metáforas.
Resumo. Este trabalho tem como objetivo estudar o papel ocupado pelo pathos no
discurso do futebol e as estratégias lingüístico-discursivas utilizadas, incluindo as interjeições, em julgamentos subjetivos ou morais, especialmente aquelas que pertencem
ao grupo das paixões –pathē– utilizadas em contextos como o discurso da imprensa.
Além disso, examinam-se modalizadores, subjetivemas, metáforas recorrendo à afetividade/ expressividade que orientam a decodificação do receptor. Empregam-se as
noções de iconicidade e modelos cognitivos da lingüística. Além disso, o conceito de
provas subjetivas ou morais está incluído a partir da leitura da Retórica de Aristóteles
(2002) proposta por Barthes (1997). O corpus é composto de publicações impressas
do jornal esportivo argentino Olé no período 2007-2014. A partir da análise, pode-se
observar que as estratégias do jornal esportivo Olé servem ao propósito de criar sua
própria cidade do futebol.
Palavras-chave: futebol, pathos, modelos cognitivos, iconicidade, interjeições, metáforas.
Abstract. This paper examines the role of pathos in the discourse of soccer as well as
linguistic strategies employed, including interjections in moral or subjective means of
persuasion, especially those belonging to the expressions of passion –pathē– in contexts
of the written press. Furthermore, we examine modalizers, subjectivemes, focalizations
and metaphors resorting to affectivity and expressivity that orient the decodification
process of the addressee. The notions of iconicity and cognitive models are taken from
cognitive linguistics. We also use the concepts of subjective or moral evidence from
Aristotle’s Rhetoric, as re-interpreted by Barthes (1997). The corpus consists of articles
Recibido: 12 de septiembre de 2014 • Aceptado: 25 de octubre de 2014.
ALED 14 (2), pp. 7-22
7
14 (2)
selected from the Argentinian sports daily Olé published between 2007 and 2014.
From the analysis, we conclude that the strategies of Olé work towards creating its
own soccer city.
Keywords: soccer, pathos, cognitive models, iconicity, interjections, metaphor.
Introducción
El vínculo entre el fútbol y la pasión (pathos) es un lugar común, esto es,
forma parte de la tópica del discurso sobre este deporte. Tal como sostiene
Barthes (1997: 137): “La tópica se convierte en una reserva de estereotipos, de
temas consagrados, de “fragmentos” llenos, que se colocan casi obligatoriamente
en el tratamiento de todo tema”. Sin embargo, no han sido muy transitados los
modos y estrategias en que esta tópica se realiza discursivamente. En estudios
anteriores (Bernardi y Sáenz 2008, 2009) hemos analizado el empleo del lenguaje emotivo-expresivo en el diario Olé, publicación deportiva de Argentina,
dedicada principalmente al fútbol, que ha devenido en un medio de referencia
para quienes participan del mundo futbolístico, tanto aficionados como especialistas y periodistas. Ahora bien, para llevar a cabo nuestros objetivos, en esas
dos oportunidades, habíamos empleado tanto la teoría de la relevancia (Sperber
y Wilson 1986) como la noción de simulacro (Baudrillard 1978) y habíamos
llegado a la conclusión de que Olé construía su discurso escrito, atendiendo a
las características del discurso audiovisual e hipertextual. En el presente artículo,
nos proponemos analizar los elementos y estrategias verbales que vehiculizan la
tópica de la pasión y cómo se vincula con cierta argumentación discursiva, en el
momento de organizar la información. Para esto recurrimos a las herramientas
teórico-metodológicas de la lingüística cognitiva, la iconicidad (Croft 1990,
Cucatto 2009, Givon 1990) y los modelos cognitivos (Cifuentes Honrubia 1996,
Lakoff 1987). Asimismo, cruzamos estas nociones con el concepto de pruebas
subjetivas o morales de la Retórica de Aristóteles (2002), esto es, las razones que
dependen de conmover los sentimientos verosímiles, no reales, del público, que
se emplean “como premisas de cadenas argumentativas” (Barthes 1997: 143).
Cabe destacar que existen investigaciones sobre los imaginarios que operan
en la concepción de qué es el fútbol (Frydenberg 2011). No obstante, estas
disquisiciones se realizan desde una perspectiva socio-cultural y no específicamente discursiva. En este sentido, por ejemplo, se describe el impacto del
crecimiento y profesionalización de dicha actividad deportiva, en particular, de
la figura del jugador de fútbol. Si bien el texto menciona el vínculo entre los
medios de comunicación y las diferentes imágenes de los futbolistas, no hay
un examen pormenorizado del discurso de aquellos. En este escrito realizamos
un microanálisis del discurso de Olé, el único periódico nacional de frecuencia
diaria, dedicado exclusivamente al deporte y que tiene como eje el fútbol de
primera división de Argentina, para desentrañar cómo se verbaliza la emoción
8
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
y con qué fines. Por este motivo, nos detenemos en fenómenos lingüísticos
puntuales, a saber interjecciones, modalizadores, subjetivemas, focalizaciones
y metáforas, que proporcionan una muestra del lugar que ocupa el pathos en
el tejido textual de dicho medio.
1. Marco teórico
1.1.Iconicidad y marcos cognitivos
La iconicidad se erige como una de las nociones centrales en lingüística
cognitiva, dado que da cuenta de la correlación entre estructura verbal y pensamiento. En efecto, uno de los principios del cognitivismo consiste en que el
lenguaje posee un carácter inherentemente simbólico. Así, la iconicidad posibilita explicar la continuidad entre lo verbal y lo conceptual, presentando las
propiedades de transparencia, motivación y carácter mimético. La transparencia
permite explicar cómo las estructuras verbales revelan las estructuras conceptuales, la motivación hace explícitas las rutinas codificadas en los elementos
verbales por su empleo en determinados contextos y el carácter mimético
habilita la instauración de regularidades que provienen de la correspondencia
entre los elementos verbales y los conceptuales (Cucatto 2009, Givon 1990).
Hay que subrayar que lo conceptual incluye la experiencia, la visión del hablante: “la estructura del lenguaje refleja, de alguna manera, la estructura de
la experiencia, es decir, la estructura del mundo, incluida […] la perspectiva
que impone el hablante sobre el mundo” (Croft 1990: 164)
De esta manera, la Lingüística Cognitiva tiene una noción amplia de qué
es lo conceptual y el pensamiento. Evans y Green (2006), retomando a Croft
(1990) exponen:
Iconicity refers to the way that languages mirrors experience. For example, the
tendency for some languages to present old information before new information
in an utterance represents iconicity between language and experience, because
new experiences happen later than old ones […] (Evans y Green, 2006: 760).
Por lo tanto, se observa que la correlación entre lenguaje y experiencia es
una noción productiva para dar cuenta de los modos de presentar la información, cuestión que es central en nuestra investigación, ya que nuestro corpus
está conformado por discurso periodístico, que construye el acontecimiento
en noticia mediante el lenguaje.
Por su parte, los modelos cognitivos idealizados estructuran el pensamiento,
esto es, representan organizaciones del conocimiento y se erigen como requisito
para comprender e interpretar un significado de una unidad lingüística dada,
razón por la cual es necesario atender a las rutinas de uso de dicho elemento.
Desde esta perspectiva, el lenguaje se fundamenta en la cognición. En este
sentido las estructuras verbales son dependientes de un pensamiento, cuya
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14 (2)
característica es estar organizado según una experiencia corporal preconceptual,
que a su vez se circunscribe al entorno en el que funciona. Tanto el lenguaje
como el pensamiento “son significativos porque son motivados por nuestro
funcionamiento como partes de la realidad” (Lakoff 1987: 292 citado por
Cifuentes Honrubia 1996: 52).
Se percibe, entonces, que la iconicidad y los modelos cognitivos están íntimamente vinculados, puesto que si la primera hace referencia a la correlación
entre lenguaje y experiencia/pensamiento/conocimiento, los segundos dan
cuenta de cómo se estructura cognitivamente dicha experiencia/pensamiento/
conocimiento. Lakoff (1987) formula cinco tipos de Modelos Cognitivos
Idealizados: proposicionales, que dan cuenta de elementos, propiedades y
relaciones; imágenes esquemáticas, que determinan la esquematización de
algunas imágenes como longitud, forma, etc.; metafóricos, que interpretan
un dominio en términos de otro; metonímico, en el que un subdominio se
emplea para captar la categoría como un conjunto y simbólico, en el que se
correlacionan unidades lingüísticas con unidades conceptuales. En el presente
artículo, atendemos principalmente a dos de los modelos cognitivos idealizados
para llevar a cabo nuestro análisis: el metafórico y el simbólico.
1.2.Pruebas subjetivas: Pathē
Ahora bien, es interesante poder ver cómo funcionan estas nociones en
la puesta en discurso. Justamente con este fin tomamos el concepto de pruebas
subjetivas o morales, propuesta desde la relectura que realiza Barthes (1997) sobre la
Retórica de Aristóteles (2002) y específicamente el grupo que se dedica a los pathē
o las pasiones. Es importante aclarar que las pruebas retóricas hacen referencia
a las razones persuasivas, a “los medios para obtener crédito, mediadores de
confianza (fides)” (Barthes 1997: 123-124). En la primera operación de la tekhnē
rhetorikē, la inventio, que hace referencia al descubrimiento de los argumentos,
Aristóteles (2002) prevé una división entre pruebas lógicas y psicológicas. Las
lógicas están orientadas a convencer, esto es, se trata del exemplum (“inducción”)
y entimema (“deducción”), operaciones no científicas, destinadas a persuadir.
En cambio, las psicológicas están orientadas a conmover. Pero, como destaca
Barthes, la novedad que presenta Aristóteles consiste en que las pasiones son
consideradas según la idea que posee quien escucha, esto es, se trata no de una
descripción de lo que efectivamente son, sino de lo que se cree de ellas, de lo
que es verosímil para el público:
Hay que insistir en esto, porque pone de manifiesto la profunda modernidad de
Aristóteles y lo convierte en el patrón soñado de una cultura llamada de masas:
todas estas pasiones son voluntariamente estudiadas en su trivialidad: la cólera
es lo que todo el mundo piensa de la cólera, la pasión es solamente lo que todos
dicen de ella, lo intertextual puro, la “citación” […] las pasiones son fragmentos
de lenguaje preformados, que el orador debe simplemente conocer bien; de ahí
10
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
la idea de un casillero de las pasiones, no como una colección de esencias sino
como un montajes de opiniones (Barthes 1997: 143-144).
Se ve cómo esta perspectiva es operativa para analizar las pasiones puestas
en discurso, el vínculo entre estructuras verbales/emociones, en tanto experiencia y los modelos cognitivos que se activan para poner en relación emisor
y receptor. Todas estas cuestiones son claves en el momento de estudiar un
medio de comunicación masivo, como es el diario deportivo Olé, cuyo fin es
captar lectores mediante la empatía.
2. Justificación del corpus y metodología
El corpus está conformado por ejemplares del diario deportivo Olé de
Argentina desde el año 2007 hasta el 2014. La razón de tomar este medio
reside en que es el único periódico de tirada nacional, dedicado al deporte y
especialmente al fútbol. Si bien en Argentina existe una tradición de revistas
deportivas tales como El Gráfico, Goles y de suplementos deportivos, la aparición de Olé significó una novedad, dado que se propone como un medio que
se adquiere de manera independiente. Asimismo, presenta una información y
actualidad pormenorizada de los deportes en general y del fútbol en particular.
El corte temporal se realizó teniendo en cuenta la fecha de fundación de Olé,
23 de mayo de 1996, ya que al 2007 han pasado once años de su circulación,
cuestión que lo erige como una publicación estable, no efímera y con un público consolidado. Además, la extensión hasta el 2014 permite estudiar si hay
una continuidad o no en sus modos de presentar la discursividad futbolística.
La metodología que se emplea es cualitativa. Por lo tanto, se parte de la
observación de las muestras del corpus, de la exploración de los fenómenos
lingüísticos propuestos, esto es, interjecciones, modalizadores, subjetivemas,
focalizaciones y metáforas, para luego describirlos con cierta profundidad. En
tanto cualitativo este modo de investigación permite el abordaje de un número acotado de ejemplares, que se examinan, teniendo en cuenta un contexto
amplio, es decir, holístico o global. En efecto, la lingüística cognitiva propone
una aproximación al lenguaje basada en el uso:
[…] la estrategia de análisis que propone la lingüística cognitiva consiste, en
que el conocimiento del lenguaje surge de su propio uso. En otras palabras, las
categorías y estructuras semánticas, sintácticas, morfológicas y fonológicas se
construyen haciendo uso del conocimiento que tenemos de enunciados concretos que se emplean en circunstancias concretas […] Los lingüistas cognitivos
sostienen […] que un análisis detallado de las sutiles variaciones que tiene lugar
en el comportamiento sintáctico y en la interpretación semántica da lugar a la
aparición de un modelo distinto de representación gramatical, el cual da cabida
tanto a los patrones idiosincrásicos de comportamiento lingüístico, como a los
extremadamente generales […] (Croft y Cruse 2008: 20-21).
11
14 (2)
Así, desde este enfoque teórico-metodológico es lícito estudiar hechos
verbales idiosincrásicos en sus contextos reales de uso.
El corpus que se emplea consta de 100 artículos. Se realiza una selección
de estos, atendiendo a muestras que representan de la manera más ejemplar
posible el fenómeno lingüístico-discursivo que se examina. De esta manera,
se privilegia aquellos ejemplares que contienen material verbal vinculado con
la emotividad/afectividad, que se pueden percibir de manera manifiesta. La
variedad de español empleada por Olé es preferentemente el español rioplatense,
ya que es un periódico cuya producción se realiza en Buenos Aires.
3. Análisis del corpus
Se analizan elementos verbales que vehiculizan emociones, afectos, apreciaciones, esto es, los que se vinculan con los pathē: interjecciones, modalizadores,
subjetivemas, focalizaciones y metáfora. La elección de estos fenómenos reside
en que presentan de manera marcada la afectividad en el discurso. De esta forma, las interjecciones conforman el acervo del código verbal para trasmitir las
emociones. El resto deja huellas de la subjetividad en los artículos abordados.
Cabe aclarar que Olé propone un discurso recorrido por el pathos desde el eslogan
de su tapa: “Cada día te quiero más”. De hecho, menciona un típico canto
de los aficionados del fútbol, cuando alientan a sus equipos en las canchas. Se
observa que se emplea el verbo “querer” con el sentido de “desear a alguien o
a algo”, el objeto del deseo, en este caso representado por la segunda persona
del singular “te”, es el club del cual se es hincha y se encuentra rodeado de los
intensificadores “cada día más”. En este ejemplo se efectúa un movimiento desde
la pasión por un equipo o club de fútbol determinado hacia el fútbol en general:
La naturaleza pasional del hincha fue objeto de análisis en la literatura acerca del
fútbol escrita de las décadas de 1960 y 1970, cuya intención fue mostrar cómo se
habían ahondado los elementos dramáticos y trágicos […] si no se consideran las
características particulares del contexto ritual del fútbol, la génesis y los aspectos
específicos de cada caso -como sus efectos sobre la construcción de la identidad
barrial, grupal, masculina e individual-, resultará imposible comprender el fenómeno de las actitudes del público y la constitución del hinchismo (Frydenberg
2011: 241-242)
De esta manera, la pasión del aficionado es constitutiva del fútbol argentino, que se erige como un estilo de vida. El periódico deportivo Olé activa el
modelo cognitivo idealizado “el fútbol es pasión”, construyendo un espacio
discursivo común con los receptores. Así, en términos retóricos, el diario pone
en escena los sentimientos del público, es decir, no es el emisor o periodista
deportivo el que siente pasión por el fútbol, si no que representa la emoción
de los receptores.
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Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
3.1.Interjecciones
Las interjecciones son los elementos de la lengua que vehiculizan principalmente emociones/ afectos. El Diccionario de la Real Academia Española
(DRAE) las define como “Clase de palabras que expresa alguna impresión súbita
o un sentimiento profundo [...]”. Por lo tanto, son unidades privilegiadas para
analizar aquello que se relaciona con las pasiones. Así, las interjecciones son
piezas léxicas previstas por el código de la lengua para transmitir las pasiones.
Más allá de que sus valores semántico-pragmáticos se establecen según el
contexto de realización, hay rutinas de uso que nos permiten detectar ciertos
valores fijos de estas unidades. Por eso, los diccionarios disponen de entradas
para estos elementos con una definición determinada. Sin embargo, es verdad
que muchos de sus usos a veces no coinciden con los recogidos por estas obras.
Así, por ejemplo, el DRAE puntualiza que la interjección ah denota “pena,
admiración, sorpresa o sentimientos similares”. No obstante, en el español
rioplatense se utiliza para aludir a procesos cognitivos tales como “recordar”,
“darse cuenta de algo”, “descubrir” (Bernardi 2012). Por lo tanto, es necesario
analizar cada interjección en su contexto discursivo. No hay que perder de
vista que en los textos escritos y, en particular, en los artículos que examinamos
las interjecciones no son manifestaciones de reacciones espontáneas ante un
contexto verbal o no verbal dado, sino que hay un trabajo de planificación
que realiza el emisor. Estas se emplean de manera estratégica. Esto señala una
diferencia con el uso oral e incluso hipertextual de estas unidades.
Veamos algunos ejemplos del uso de interjecciones en el corpus:
[1]Pero sólo el resultado de hoy tendrá la última palabra. El de Ecuador, por
caso, provocó que los jugadores quedaran guardados post pobretón empate.
Tanta bronca tenía el entrenador ese día que hasta se le escapó un insulto a
un jugador (Minas) de Ecuador. Ay, ay, ay... (Olé 18 de junio de 2008: 6).
[2]De a ratitos se vio la mano de Cocca, en el buen trato de pelota y en el intento
de salida limpia. Pero hasta ahí llegó el Lobo. Porque Encina y Villar, los volantes externos, estuvieron más preocupados por no perder la posición y por
que no los sorprendieran que por desprenderse y sorprender. Y los delanteros
que puso Cocca (¡ejem!) sólo sirven para estar en el área.
Lo mal que jugó Gimnasia se puede ilustrar fácilmente: pese a salir con un
volante más, Vélez tuvo la pelota todo el tiempo (Olé 7 de febrero de 2010: 16).
[3]Shhhhhh, para mí sin soda
Higuaín, borrado por Gallego, vuelve vs. el Rojo. ¿Silenciará al Tolo como a
Cocca? Mmm, va al banco...
El festejo dio que hablar: ante Gimnasia LP, Federico Higuaín celebró el gol
del triunfo llevándose el dedo índice a la boca, de cara a su ex entrenador,
Diego Cocca, con el que tuvo algunos cruces (incluso el Pipita fue el único de
los jugadores del Tomba que no se acercó a saludar al técnico). Por ese festejo
en el que además se sacó la camiseta, lo amonestaron y no pudo estar ante
13
14 (2)
San Lorenzo. Ahora ya cumplió la suspensión y se prepara para otro partido
especial […] (Olé 7 de febrero de 2010: 16).
[4]El plan canje
“Reemplazaría mi buen momento por una victoria”, dijo Gioda. Ah, se sumó
a sus compañeros y lo banco a Bichi (Olé 1º de octubre de 2008: 17).
En (1) la interjección ay posee el valor semántico-pragmático de crítica
respecto de la actitud del entonces entrenador de Argentina, Alfio Basile, con
un jugador rival. Además, la unidad interjectiva se realiza triplicada, aspecto
que revela la iconicidad discursiva, dado que dicha repetición ahonda el valor
de la crítica. Ahora bien, el hecho de aparecer al final del fragmento refuerza
el rechazo hacia la acción del director técnico y, por un lado, intenta buscar
la adhesión del lector, a partir de prever una reacción posible de este y, por el
otro, sostener su tesis de que el entrenador argentino y el cuerpo técnico están
en una situación de tensión por los resultados no deseados de la selección.
En (2) la interjección ejem vehiculiza una crítica condescendiente con la
propuesta táctica del equipo de Gimnasia y Esgrima de La Plata y, como en
el ejemplo anterior, el emisor pretende la connivencia del receptor, mientras
que la utiliza para apoyar sus argumentos desde la conmoción. Asimismo, la
ubicación de la interjección, interrumpiendo el hilo del discurso con las marcas gráficas de los paréntesis y los signos de admiración logra que la prueba
psicológica esté bien delimitada.
Además, se vincula con la iconicidad, puesto que la fuerza que el emisor
le quiere imprimir a su prueba se manifiesta justamente en la materialidad del
significante tipográfico.
En (3) hay una cierta densidad interjectiva. Por una parte, en el título de la
nota aparece el elemento Shhhhhh, que no expresa un simple pedido de silencio,
sino que es silenciar a otro con un dejo de burla o de sorna. Por otra, en la
bajada se emplea la interjección Mmm, que transmite una duda que augura un
devenir negativo. En la nota se hace explícito el gesto habitual que acompaña
a la primera interjección: el dedo índice sobre los labios y con la mirada fija en
el destinatario de la emisión. Toda la nota tiene el fin de mostrar las relaciones
conflictivas que mantiene el jugador Higuaín con los distintos entrenadores,
incluso con el actual, que no lo considera titular. Se observa que en el caso
de la primera unidad, su utilización muestra a los ojos de los receptores de
manera vívida el hecho que causó la expulsión del jugador para reforzar la idea
de la gravedad del hecho, sobre todo por la repetición de la h. En el caso de la
segunda, a partir de lo anterior, levanta una suspicacia respecto del presente
y futuro de aquel. Estos pathē son las reacciones que el emisor sospecha como
posibles de los receptores.
En (4) la interjección ah posee el valor semántico-pragmático de recordar
algo. Pero este está enfatizado por la interjección, que comienza a desplegar el
tema de la nota: los jugadores de Independiente apoyan el trabajo de su técnico
14
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
Bichi Borghi, a pesar de los malos resultados. Es justamente la interjección la
que provoca un giro en las expectativas del lector. En un primer momento,
parece que el artículo periodístico tratará sobre el buen desempeño del futbolista Gioda, pero, en realidad, se expone el mal momento injustificado del
equipo, Independiente.
Se percibe, entonces, que las interjecciones son una reserva de la lengua
para la expresión de los pathē o las pasiones, que pueden realizarse con una
mayor o menor iconicidad y son la puesta verbal del modelo cognitivo “el
fútbol es pasión”. Sin embargo, en Olé, aquellas encuentran una particularidad en su uso. Mientras que habitualmente se emplean en los discursos para
mostrar la intención del hablante, en el corpus examinado intentan predecir
las reacciones de los receptores. Así, el emisor de Olé está menos interesado en
dejar entrever sus emociones/evaluaciones respecto de la información como
en lograr la adhesión de sus lectores. En definitiva, las interjecciones en este
periódico se utilizan para verbalizar las pruebas subjetivas o morales, que dan
cuenta de aquello que el periodista deportivo supone que siente el hincha de
fútbol. De esta forma, el emisor propone una cierta evaluación respecto de las
acciones de los actores del fútbol, esto es, técnicos, jugadores, pero la traspola
al público con la representación de sus emociones. Es este último, el que en
definitiva, critica, recuerda, etc.
3.2.Modalizadores
Si bien las interjecciones también son consideradas modalizadores, ya
que transmiten la actitud del hablante respecto del dictum (contenido léxicosemántico del enunciado), en este apartado analizaremos el empleo de los
rasgos suprasegmentales, representados con los signos gráficos de interrogación
y admiración, que se consideran un operador modal especializado en el modus
(Alcaide Lara 1996). En este sentido, son elementos cuya función solo reside
en expresar la actitud del emisor/receptor frente a determinado hecho verbal
o no verbal.
Veamos algunos ejemplos:
[5]Poné a Riquelme
¿Así que Román no juega? El Ciclón tiene a Nico, de la Novena, ¡también enlace y con pasado en Argentinos! “Me gustaría ser como él, pero en el Cuervo”,
advierte (Olé 26 de abril de 2008: 16).
[6]¡Estás igual!
El globo cambió algunas figuritas, pero la esencia sigue: pese al empate ante
la Reserva de Boca, hubo tiki-tiki.
No todo cambió mucho. Ese es el slogan que mejor le cae a este equipo (Olé
29 de julio de 2009: 20).
[7]El Sodero de mi vida
El arquero de River voló como un pibe de 20 y atajó tres penales en la defi15
14 (2)
nición del superclásico de veteranos. ¿Todavía buscás un competidor de Vega,
Gorosito? (Olé 17 de agosto de 2009: 10).
[8]Hacía mucho tiempo que no se veía un lugar estratégico del equipo tan concurrido por rivales que tuvieran tiempo de pararla, pensar, levantar la cabeza
y ejecutar: en el 2-1, ¡Figueroa! habilitó a Franco, que asistió a Sigali (Olé 29
de septiembre de 2008: 26).
En (5), la interrogación está poniendo en duda la afirmación de que Juan
Román Riquelme, jugador emblemático de Boca Juniors, no estará en el campo
de juego en el partido entre este equipo y San Lorenzo. Esto comienza a desplegar el tema de la nota, que es la comparación entre el veterano futbolista boquense y un nuevo futbolista de San Lorenzo. La interpretación se hace posible
con la oración exclamativa “¡también enlace y con pasado en Argentinos!”, que
pone en escena los puntos de contacto entre los dos deportistas. No obstante,
como sucede con las interjecciones, los rasgos prosódicos son empleados por
el emisor no tanto para presentar su actitud frente al dictum sino la probable
reacción de los lectores frente a la información proporcionada.
En (6), la exclamación apoya el argumento que recorre el artículo: el equipo
sigue tan bien estructurado como solía. En (7), la interrogación en posición
final, refuerza la idea de que se trata más bien de una reacción del receptor y
no tanto de una evaluación del periodista. En (8), el apellido del jugador entre
signos de exclamación, también da cuenta del asombro que puede causar en
los lectores de que haya realizado un pase tan certero. De esta manera, con
esta clase de modalizadores encontramos un uso similar al de las interjecciones,
esto es, son útiles para sostener argumentos, pero proponiéndola no desde
evaluaciones del emisor sino transfiriéndolas al receptor. Es este último, el
que se responsabiliza de la visión axiológico-emocional que se realiza en cada
nota periodística. Así, los modalizadores se constituyen en expresiones de las
pruebas subjetivas, dado que transmiten aquello que el emisor supone que cree
u opina el público. Se percibe, entonces, que es una estrategia concomitante
con el uso de las interjecciones.
3.3.Subjetivemas
Los subjetivemas son unidades de la lengua más o menos cargadas de
subjetividad y que varían también según los entornos contextuales en los que
se realizan. Los subjetivemas pueden ser afectivos y evaluativos. Los primeros
vehiculizan las emociones, los segundos las valoraciones positivas y negativas
respecto de determinado referente. (Kerbrat-Orecchioni 1993).
En Olé hay un uso profuso de lexemas con un valor emotivo-evaluativo, ya
sea por sus significantes, esto es, empleo de diminutivos, aumentativos, etc., ya
sea porque se cargan de dichos rasgos dentro del discurso en el que se realizan.
Examinemos los siguientes ejemplos:
16
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
[9] De Formica
El pibe de NOB dirigió el festival inicial contra una defensa malísima. La
reacción de Boca no alcanzó (Olé 7 de febrero de 2010: 4-5).
[10]Un minuto de silencio y 90 jugando a la nada
No hay derecho. Tanto tiempo esperando el fútbol y que al minuto nomás
vuelvan los dolores estructurales que hacen de River un equipito. No hay
manera de resistir que una parte fundamental de la columna vertebral , como
es el número 2, se mande el macanazo conceptual de rechazar para adentro
(Olé 24 de agosto de 2009: 18).
[11] Seguramente sentado en el sillón del living de su casa en Santiago,y rodeado
por su familia, Claudio Borghi habrá observado con especial atención el
partido de ayer. A la distancia, y por TV, el flamante técnico vio a un Boca
terrenal, normalito, no de otra galaxy... (Olé 24 de mayo de 2010: 16).
[12] Pérez rompe esquemas, quema papeles. En un pique le destroza a Trullet la
idea de reforzar el fondo con un hombre más en vez de apostar nuevamente
por el 3-4-1-2 (Olé 24 de mayo de 2010: 18).
En (9), se emplea el sufijo superlativo para hacer extremo el rasgo axiológico
negativo con el que califica la defensa. En (10), con el diminutivo “equipito”
se presenta una posición crítica frente a la actualidad del equipo River Plate.
En tanto, el aumentativo “macanazo” refuerza la idea anterior, ya que hace
referencia a los errores desatinados que comete la defensa. En (11), “terrenal”
y “normalito” se carga negativamente en el discurso que describe un Boca
Juniors poco habilidoso. En (12), “destroza” cambia su posible carga axiológica
negativa por una positiva, puesto que se enfatiza como una virtud del futbolista
Marco Pérez. En todos los casos, estos subjetivemas están al servicio de sostener los argumentos que se desarrollan en cada una de las notas periodísticas y
tienen la intención de crear cierta empatía con los lectores. Por ejemplo, es el
receptor el que finalmente cree que la defensa de Boca es malísima. Además,
es lícito que se realicen estos lexemas cargados de subjetividad en este tipo
de discurso, porque se parte del marco cognitivo “el fútbol es pasión”. Por lo
tanto, el lenguaje utilizado también por iconicidad será emotivo-evaluativo.
Asimismo, el empleo de estos tipos de formas, tales como diminutivos y aumentativos son típicos del discurso del hincha de fútbol argentino. De hecho,
hay lexemas acuñados, por ejemplo, “golazo” que dan cuenta de un tanto con
un alto valor positivo y que subraya las virtudes del jugador que lo convierte.
Por lo tanto, los artículos de Olé toman el discurso del hincha de fútbol como
el único discurso del fútbol.
3.4.Focalizaciones
La focalización presenta la información de una oración o enunciado
de manera partida, es decir, se coloca la información nueva en el lugar que
17
14 (2)
canónicamente se ubica la información dada o conocida. Así, en general, se
marca el foco prosódica y tipográficamente con una coma pospuesta, aunque
no obligatoriamente (Di Tullio 2005).
La focalización es otra de las estrategias discursivas empleadas por Olé para
construir el espacio en común con sus receptores.
[13]2-1 a Gimnasia
A Vélez le hicieron el aguante (Olé 7 de febrero de 2010: 4-5).
[14]A Milito no lo metieron en la Selección ni la Champions ni la Copa Italia
ni el Scudetto. La figura en la final contra el Bayern Munich tuvo su lugar
dentro de los 23 desde un tiempo antes (Olé 24 de mayo de 2010: 5).
[15]Al Cholo se le mojó el libreto
El técnico dijo que River no cambió el esquema, pero sigue confundiendo
con sus decisiones (Olé 29 de septiembre de 2008: 7).
[16]Fue a los 20 minutos del primer tiempo cuando Cristian Nasuti, a destiempo y
con torpeza, le cometió una dura falta a Juan Martínez (Olé 29 de septiembre
de 2008: 42).
En (13), se coloca en una ubicación frontal el objeto indirecto “A Vélez”,
que normalmente iría hacia el final de la cadena. En (14), se disloca el objeto
directo “A Milito”, que debería realizarse después del verbo “metieron”. En (15),
se mueve el sujeto “el libreto” hacia el final de la estructura y se frontaliza el
dativo ético o de interés “Al Cholo”. Así, en los ejemplos que se examinan se
focalizan los referentes que son los protagonistas de los artículos periodísticos.
En el primero, se destaca la victoria de Vélez, en el segundo, las virtudes del
jugador Diego Milito y en el tercero la confusión del director técnico, Diego
“Cholo” Simeone. En (16), estamos frente a una estructura hendida en la que
una oración con verbo copulativo se emplaza en posición frontal “Fue a los 20
minutos del primer tiempo”, para dar cuenta de lo temprano que comienzan
las acciones violentas del partido que se está describiendo. De esta manera, en
todos los ejemplos, el emisor hace que los lectores enfoquen sus miradas en
esos primeros planos y es desde ahí que construirá la connivencia con estos,
ya que, por un lado, propone la agenda temática de los receptores, pero, por el
otro, la establece según lo que el periodista deportivo cree que se está hablando
entre el público.
3.5.Metáfora
La noción de metáfora cognitiva se aparta de la concepción tradicional
como figura del lenguaje.
Para la mayoría de la gente, la metáfora es un recurso de la imaginación poética,
y los ademanes retóricos, una cuestión de lenguaje extraordinario más que ordinario. Es más, la metáfora se contempla característicamente como un rasgo sólo
18
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
del lenguaje, cosa de palabra más que de pensamiento o acción […] Nosotros
hemos llegado a la conclusión de que la metáfora, por el contrario, impregna
la vida cotidiana, no solamente el lenguaje, sino también el pensamiento y la
acción. Nuestro sistema conceptual ordinario, en términos del cual pensamos
y actuamos, es fundamentalmente de naturaleza metafórica (Lakoff y Johnson
1995 [1980]: 39).
De esta manera, las metáforas se encuentran cristalizadas en la lengua, dando cuenta de las conceptualizaciones de los hablantes. Dentro de la clasificación
de los distintos tipos de metáforas, propuesta por los autores, en nuestro estudio
nos centramos en las denominadas metáforas ontológicas y específicamente
en la personificación, dado que prevé la posibilidad de considerar actividades,
objetos, acontecimientos no humanos en términos humanos. Así, al fútbol,
una actividad que posee actores humanos, pero que en su conjunto no es un
ser humano, ya que incluye elementos inanimados tales como balones, canchas,
arcos, etc., se le atribuye el desencadenamiento de sentimientos pasionales, tal
como si fuera una persona.
Analicemos el ejemplo abajo propuesto:
[17]Así en la vida como en el deporte. Así somos los hombres-de-olé-bajo-elbrazo. Para nosotros las mujeres feas no existen. En todo caso, lo que puede
llegar a existir son los encantos ocultos. Pongamos por caso una locutora
de esas que anuncian las canciones en la radio, quién no pensó alguna vez:
“Uy lo buena que debe estar esta mina” sin siquiera saber cuánto pesa, de
qué color tiene el pelo, o si porta narigancho. Y así tenemos ejemplos a
patadas, pero como esto es un texto relativamente corto y las patadas (salvo
en el caso de las artes marciales) nos parecen descalificadoras, creemos que
el concepto está más que claro. Lo que menos nos preocupa es ser tildados
de bagalleros. Después de todo, a lo mejor del alcaucil se llega chupando
las hojas. Y mientras menos gente lo entienda, más alcaucil para nosotros
(Olé 1º de octubre de 2008: 25).
El texto anterior corresponde a una campaña publicitaria que llevó a cabo el
diario Olé, que consistía en definir las características necesarias para ser un lector
del medio. En (17) se presenta una metáfora del amor por el fútbol, a partir
de describir el amor por una mujer. Bajo esta semblanza está la metáfora EL
AMOR ES CIEGO (se personifica la emoción amorosa, dado que se le atribuye
ojos que no ven) y el modelo cognitivo, que percibe el amor como una pasión
opuesta a lo racional (es un concepto cristalizado en la cultura occidental). Por lo
tanto, si tanto el fútbol como el amor pertenecen al ámbito de la pasión, ambos
pueden ser conceptualizados metafóricamente con el rasgo de la ceguera, esto
es, no hay razón que explique porqué se es aficionado a un club y no a otro.
El modelo cognitivo vincula el amor y el fútbol a lo pático, que remite a “la
locura, la muerte, la oscuridad, el caos, la falta de armonía, lo subterráneo, la
variabilidad, la particularidad, la irregularidad, lo indistinto” (Parret 1986:10)
19
14 (2)
y da la condición de posibilidad para que el fútbol se compare con el amor y
su metáfora. El punto de contacto entre el ámbito del amor y del fútbol está
verbalizado en el lexema “patadas”, es decir, funciona como puente entre las
dos esferas, que, a su vez, reciben la metáfora del alcaucil. Si bien los equipos
más populares generan una gran pasión, en muchas ocasiones son los equipos
más pequeños los que suscitan una identidad pasional mayor. En Argentina,
principalmente en Buenos Aires, esto se vincula con la configuración de los
denominados barrios, esto es, sectores geográficos limitados que demarcaban
identidades entre sus habitantes. Así, tal como afirma Frydenberg (2011):
En los años veinte, el fútbol se transformó en una actividad casi universal para
los varones. Debido a ello es conveniente destacar la importancia de la constitución del contexto ritual del espectáculo futbolístico. Una de las maneras […] de
inclusión de estos procesos en la cultura de los sectores populares fue a través de
las identificaciones barriales construidas con el material del fútbol preexistente
[…] la generación que participó del nacimiento de los barrios supuso al fútbol
como algo propio y natural (Frydenberg 2011:159).
Se observa, entonces, cómo estos modelos cognitivos están operando en el
discurso de Olé: el fútbol es pasión, barrio, identidad, masculinidad. Detrás de
la puesta en lenguaje del acontecimiento futbolístico está operando no solo el
modelo cognitivo del fútbol es pasión, sino también del fútbol es pertenencia
y del fútbol es virilidad. Es interesante ver cómo Olé explicita sus modelos
cognitivos al presentar una publicidad que describe y define a su público lector.
4.Conclusión
Luego de hacer un análisis exhaustivo del corpus arribamos a algunas
conclusiones. Primero, Olé parte de modelos cognitivos vinculados con la
pasión y la identidad, de los aficionados que conforman sus receptores. Estos
se discursivizan mediante estrategias verbales tales como el uso de interjecciones, operadores de modalización, subjetivemas, focalizaciones y metáforas.
Segundo, esto permite vislumbrar un discurso icónico, que gira en torno a lo
emotivo-evaluativo, y que toma como eje las pasiones que se les asignan a los
receptores. Tercero, al colocar las interjecciones, modalizadores hacia el final
del fragmento o cadena, el emisor intenta poner en escena lo que él supone
que es la evaluación realizada por el receptor después de leer la información.
Es así que aquel intenta sostener sus argumentos con los pathē de sus lectores
y a su vez los refuerza con el impacto icónico que causan estos elementos
emotivo-expresivo-evaluativos ubicados en el término del enunciado. Asimismo, el empleo de estos elementos en las piezas del corpus está íntimamente
relacionado tanto con el contexto de realización como con la imagen que el
emisor tiene de sus lectores. Justamente, esta última se vincula con modelos
cognitivos que incluyen conocimientos culturales que activan empatías que
20
Lucía Bernardi y Cristian Sáenz: El discurso del fútbol y los pathē: una aproximación lingüístico-cognitiva a...
conllevan a construir un sentimiento de grupo social. Por lo tanto, las estrategias
del diario deportivo Olé están puestas al servicio de crear su propia “ciudad
futbolera” (el público aficionado al fútbol) y se refuerzan con las publicidades
del mismo medio, dado que, en estas se establecen las características propias
del universo de sus lectores.
Referencias
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Sperber y Wilson. 1986. Relevance. Oxford: Blackwell.
Lucía Bernardi es profesora en Letras egresada de la Facultad de Humanidades
y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina,
institución en la que se desempeña como Jefe de Trabajos Prácticos en las
cátedras de Introducción a la Lengua y la Comunicación y de Lengua I. Es
miembro de la Asociación Argentina de Lingüística Cognitiva, participando en
los simposios con trabajos sobre la interjección, que han sido oportunamente
publicados. Actualmente, está finalizando la escritura de su tesis doctoral titulada “La Interjección: su estatus de categoría gramatical desde un enfoque
lingüístico-cognitivo en el español rioplatense”.
Correo electrónico: [email protected]
Cristian Sebastián Sáenz es Licenciado en Comunicación Social egresado de la
Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de
La Plata, Argentina, en donde se desempeña en la actualidad como Ayudante
Diplomado de la cátedra de Periodismo Deportivo II. Ha participado de numerosos congresos y jornadas de la especialidad, nacionales e internacionales.
Además, ha publicado varios de sus trabajos presentados en reuniones científicas. Es miembro de la Sociedad Argentina de Lingüística. Está realizando el
Doctorado en Ciencias Sociales de la Facultad de Humanidades y Ciencias de
la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.
Correo electrónico: [email protected]
22
ARTÍCULO
¿Qué le dijo Ortega a Desábato?
Un estudio de los efectos interactivos
de la analogía en la vida cotidiana
ALICIA EUGENIA CARRIZO
Universidad de Buenos Aires
Resumen: En este trabajo nos proponemos reconocer la argumentación interaccional
como un fenómeno del habla a partir de una práctica relevante: el uso de la analogía
como estrategia discursiva, para dar cuenta de los movimientos de los participantes
en el desarrollo de una discusión. Nuestro objetivo, además, es entender la situación
de conflicto y las acciones que realizan los participantes para recomponer las relaciones interpersonales y continuar con la gestión de la situación comunicativa. En este
sentido, nos interesa estudiar los beneficios comunicativos que conlleva el uso de la
analogía, porque no solo funciona como un tipo de razonamiento argumentativo (van
Eemeren y Grootendorst, 2002), sino que también opera en el nivel interaccional
del discurso. La interacción es analizada desde una perspectiva multidimensional del
discurso (Carrizo 2012). La hipótesis teórica es que la analogía es una estrategia que
limita los movimientos de la otra parte, de acuerdo con un marco de interpretación
particular (Goffman 1974). El corpus es una conversación en una cena familiar
en la que la madre le pregunta al hijo, José, acerca de una disputa que hubo entre
jugadores de fútbol el fin de semana. José defiende la actitud de uno de ellos de no
hablar con la prensa para contar lo sucedido en el campo de juego.
Palabras clave: argumentación interaccional, disputa, analogía, persuasión.
Resumo: Neste trabalho propomos a reconhecer a argumentação interacional como
um fenômeno da fala a partir de uma prática relevante: o uso da analogia como
uma estratégia discursiva a fim de explicar os movimentos dos participantes no desenvolvimento de um argumento. Nosso objetivo também é entender a situação de
conflito e as ações que os participantes realizam para reconstruir relações e continuar
a gestão de uma dada situação comunicativa. Nesse sentido, estamos interessados
nas vantagens comunicativas associadas com o uso da analogia, que não só funciona
como uma espécie de razoamento argumentativo (van Eemeren y Grootendorst
2002), mas também opera no nível interacional do discurso. A interação é analisada
a partir de uma perspectiva multidimensional do discurso (Carrizo 2012). A hipótese
teórica é que a analogia é uma estratégia que limita os movimentos da outra parte,
de acordo com um modelo de interpretação particular (Goffman 1974). O corpus
é uma conversação em um jantar em família no qual a mãe pergunta ao filho, João,
sobre uma briga entre dois jogadores de futebol no fim de semana. João defende a
atitude de um deles de não falar com a imprensa para evitar o relato do que aconteceu no campo de jogo.
Palavras- chave: argumentação interacional, disputa, analogia, persuasão.
Recibido: 25 de septiembre de 2014 • Aceptado: 27 de noviembre de 2014.
ALED 14 (2), pp. 23-38
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14 (2)
Abstract: The aim of this paper is to examine argumentative interaction as a phenomenon of talk focusing on a relevant practice: the use of analogy as a discursive strategy,
with the purpose of describing the movements of the participants in the development
of a discussion. Also, our goal is to understand conflict and the actions participants
undertake to rebuild relationships and continue the exchange. We are interested in
the communicative benefits associated with the use of analogy because it not only
functions as a kind of argumentation scheme (van Eemeren y Grootendorst 2002)
but also operates at the interactional level of discourse. The interaction is analyzed
from a multidimensional perspective of discourse (Carrizo 2012). The theoretical
hypothesis is that analogy is a strategy that limits the movements of the other party, in
agreement with a particular interpretation framework (Goffman 1974). The corpus is
a conversation in a family dinner where the mother asks her son, José, about a dispute
between soccer players over the weekend. José takes sides with the one who decided
not to talk to the press about what happened in the field.
Keywords: argumentative interaction, dispute, analogy, persuasion.
Introducción
La argumentación es una de las prácticas más interesantes de la comunicación porque permite estudiar los mecanismos sociales de adaptación y
regulación intersubjetiva de las personas. Desde una perspectiva interaccional
constituye un mecanismo pragmático que ayuda a los participantes a gestionar
un conflicto interpersonal. En la interpretación de la situación comunicativa,
reconocemos tres dimensiones en el análisis del discurso que retoman conceptos desarrollados en la tradición teórica de la argumentación, a saber, el orden
lógico, la confrontación dialéctica y la persuasión retórica.
En este trabajo nos proponemos reconocer un fenómeno del habla, la
argumentación, a partir de una práctica relevante, el uso de la analogía como
estrategia discursiva para dar cuenta de los movimientos de los participantes
en el desarrollo de la disputa. La interpretación se realiza en función de la situación comunicativa, sin perder de vista el posicionamiento del grupo social
con el que se identifica el hablante, es decir, el conjunto de representaciones
sociales, creencias, actitudes y valores que lo hacen argumentar del modo en
que lo hace, por las razones que lo hace.
Nuestro objetivo, además, es entender la situación de conflicto y las acciones que realizan los participantes para recomponer las relaciones interpersonales
y continuar con la situación comunicativa. En este sentido, nos interesa estudiar
los beneficios comunicativos que conlleva el uso de la analogía, porque no
solo funciona como un tipo de razonamiento argumentativo (van Eemeren
y Grootendorst 2002), sino que también opera en el nivel interaccional del
discurso.
En lo que respecta a la conceptualización de la analogía, retomamos la
interpretación que dan Perelman y Olbrechs Tyteca (1994) en tanto la incluyen
entre los argumentos que “fundamentan la estructura de lo real”. La analogía
24
Alicia Eugenia Carrizo: ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la ...
establece una similitud de estructuras que se da entre cuatro términos: A es a B
lo que C es a D (Perelman y Olbrechts-Tyteca 1994: 570). Si bien el alcance de
la relación difiere en las distintas disciplinas, en general, las cosas mencionadas
en una tesis mantienen un orden similar a la estructura de otras cosas que uno
tiene en mente. En estos casos, los elementos de la realidad están conectados
con algo que la audiencia ya conoce, pero de alguna manera al invocarlos, se
crea algo nuevo. Es el caso del ejemplo (se usa para generalizar), la ilustración
(para sostener una regularidad ya establecida) o el modelo (para incitar a la
imitación). El hablante que argumenta intenta destacar el prestigio del modelo, con la esperanza de dar suficientes razones a la audiencia para imitarlo. Es
decir que el modelo busca presionar sobre las acciones. Esta caracterización nos
brinda elementos para explicar, en parte, el efecto interactivo de la analogía.
1. Marco conceptual y metodológico
La argumentación interaccional se produce en el marco de una situación
comunicativa conversacional cara a cara. Es un hecho de habla entendido como
una acción social situada en un contexto específico (Hymes 1972, Gumperz
1982, Goffman 1983, Pomerantz y Mandelbaum 2005), en la que uno de los
participantes justifica un punto de vista ante una situación que percibe como
conflictiva o de desacuerdo conversacional (Carrizo 2012). Estos intercambios
nos permiten considerar procesos de significación social a partir de la interpretación que hacen los participantes de la situación comunicativa.
El conflicto se gestiona gracias a la acción conjunta de los participantes
para resolverlo de algún modo. Identificamos la secuencia de argumentación interaccional como unidad de análisis. Comprende una serie encadenada de actos
comunicativos con un inicio y un cierre analítico, en la que los participantes
cogestionan una situación de conflicto interpersonal. La disputa se produce
cuando se enfrentan posiciones dialécticas que se justifican con argumentos.
Desde el punto de vista del análisis del discurso, la argumentación interaccional presenta tres dimensiones que se pueden reconocer en términos
analíticos y que interactúan entre sí en forma dinámica: la estructura lógica,
la disputa dialéctica y la retórica persuasiva (Carrizo 2012). La dimensión
lógica organiza el contenido proposicional en el que se expresa la opinión o
el punto de vista de un hablante de acuerdo con una estructura asociada al
silogismo. La dimensión dialéctica tiene que ver con la relación interpersonal
entre los participantes durante la gestión del conflicto en sus distintas etapas.
Finalmente, la dimensión retórica, orientada hacia el receptor, tiene que ver
con la persuasión que se logra a través de elementos y mecanismos estratégicos
de la comunicación.
Respecto de la estructura lógica de la argumentación, tomo como punto
de partida la propuesta funcional de Toulmin (1984, 2007). El punto de vista
o posición de un hablante es un papel dialéctico que se defiende, de acuerdo
25
14 (2)
con una o más estructuras argumentativas (EARG, de aquí en más) que puede
coincidir con un turno o más; incluso, un turno puede contener más de una
EARG. La tesis expresa la postura del hablante (T). La justificación o argumento (A) explica las razones invocadas para afirmar una posición; también
puede incluir fuentes que se consideren autoridad en el tema, evidencia o
datos acerca del mundo, y en alguno de los casos analizados, en la etapa de
justificación, una narrativa que actúa como evidencia de experiencia personal.
La garantía (G) conecta, en virtud de ciertas normas implícitas, los argumentos
con la tesis; puede ampliarse agregando elementos explícitos más concretos
que llamaremos refuerzos (Ref ). La modalidad, (M), incluye los elementos
que marcan el alcance de la validez y peso de la tesis. Además, se incluyen
como parte del EARG, las posibles refutaciones (PR) de la tesis. Por último, las
consecuencias (C) indican los efectos puntuales que el sostener una T produce
en la vida cotidiana, en términos de conducta, o en el orden moral, político e
ideológico; el efecto pragmático expresa la valoración de la secuencia, visible
en las acciones lingüísticas que siguen en el intercambio en curso (acuerdos,
cambio de tópico, silencio, etc.).
Asimismo, al argumentar, el hablante se apoya en un esquema argumentativo preestablecido que caracteriza a la argumentación y además constituye un
modo de representar la relación entre el argumento y la tesis, de una manera
más o menos convencionalizada (van Eemeren y Grootendorst 2002:116). Se
distinguen tres categorías de esquemas: sintomático, analógico e instrumental.
En el primer tipo, la aceptabilidad del argumento se transfiere al punto de vista;
en el segundo se plantea una similitud entre ambas partes y en el tercero, una
relación de causalidad.
Para el análisis de los recursos dialécticos, definimos posición dialéctica
como una valoración, sentimiento, opinión o creencia acerca de un hecho del
mundo, tema o situación. Vale destacar que la posición que se construye en la
interacción puede ser reivindicada por más de un participante. Las posiciones
pueden estar asumidas por uno o más participantes y, al mismo tiempo, un
mismo participante puede cambiar de opinión. Las posiciones dialécticas
de las secuencias constituyen mecanismos de coherencia textual, en cuanto
actúan como ejes de lectura de las tesis y de los movimientos interaccionales
de los participantes. Estratégicamente, asignan sentido argumentativo a las
narrativas, anécdotas, chistes y demás intervenciones que ponen en escena los
que defienden una posición.
Reconocemos las etapas de la discusión crítica del modelo que propone
la Teoría Pragmadialéctica (van Eemeren y Grootendorst 2002, van Eemeren,
Grootendorst y Henkemann 2006), en sintonía con la tradición clásica: confrontación, apertura, argumentación y cierre. En los casos de conversación oral
espontánea, agregamos elementos conceptuales de los rituales de conflicto: declaración de hostilidad, escalaridad (repetición, inversión y escalación), y cierre.
26
Alicia Eugenia Carrizo: ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la ...
Por último, la posición, retóricamente, se interpreta en función de un
marco de interpretación sociocognitivo, frame (Goffman 1974, Tannen 1993)
y de una estructura de participación determinada (Goffman 1981, Goodwin y
Goodwin 2004, Goodwin 2007) que da sentido a las conductas comunicativas
de los participantes. La dimensión retórica estudia el efecto de ciertas estrategias
discursivas que intentan cambiar pensamientos, conductas, sentimientos y/o
valores sociales a través de la persuasión.
El corpus es una conversación en una cena familiar de aproximadamente 41
minutos de volumen de habla (Carrizo 2012). Caracterizamos conversacionalmente a las cenas familiares como interacciones cara a cara sin tópico fijo ni límite
de tiempo en el turno de habla (Levinson 1989: 38). Para el análisis de la secuencia
de argumentación interaccional procedimos en etapas sucesivas e inclusivas, a
saber, identificamos el conflicto, describimos la estructura conversacional, interpretamos los recursos pragmáticos y analizamos las dimensiones argumentativas
de manera progresiva, en el marco del análisis lingüístico - pragmático del discurso
(Lavandera 1985). Los distintos recursos se integran para la interpretación en
la noción de estrategia discursiva (Menéndez 1996, van Dijk y Kintsch 1983).
Para la transcripción del corpus oral se utilizaron los criterios adaptados de Sacks,
Schegloff y Jefferson (1974). Los turnos se segmentaron en cláusulas (Halliday
1985) para trabajar con unidades mínimas de contenido ideativo.
2. Análisis de la secuencia de argumentación interaccional
2.1.Contexto situacional
El fin de semana del 25 de abril de 2010, en un partido de fútbol entre el
Club Atlético River Plate y Estudiantes de La Plata, hubo una pelea verbal en el
campo de juego entre los jugadores de ambos equipos, Ariel Ortega y Leandro
Desábato, respectivamente. A los pocos días, en una cena familiar, la madre le
pregunta al hijo acerca del incidente. Se inicia una secuencia argumentativa que
enmarca una pelea entre los hermanos (José y María). La cuestión es que, además
de la anécdota de la cancha, Desábato habló con la prensa acerca de lo que había
sucedido y Ortega no1. José (simpatizante de River Plate) defiende la postura de
Ortega de no hablar y, de hecho, él tampoco lo hace. Invoca una ley general del
universo de valores del fútbol. En la discusión, María (simpatizante de Estudiantes de La Plata) exige razones. Se produce una discusión dialéctica que gestiona
abiertamente las diferencias de opinión entre José y María para imponer una
interpretación positiva o negativa de la actitud de los jugadores ante la prensa.
2.2.Análisis de las dimensiones argumentativas
La cena familiar ocurrió el 29 de abril de 2010, participan Ana (la madre)
Toni (su esposo) y los hijos de Ana, José (14 años) y María (15 años).
27
14 (2)
I) Confrontación: se introduce el tema, se relatan los hechos y se presentan
los personajes involucrados.
La situación conflictiva se inicia a partir de la pregunta de la madre a José
sobre el partido del fin de semana. En la respuesta José da poca información.
Ante la insistencia de la madre, el hijo no le dice lo que pasó. El marido (Toni)
interviene entonces para explicar la actitud poco colaboradora de José.
Presentamos a continuación un cuadro de doble entrada para exponer el
análisis de la secuencia. La primera columna indica turno de habla, la numeración corresponde a la transcripción completa de la cena2. A continuación,
se identifican con iniciales a los participantes de la interacción (en este caso,
T es Toni, J es José, M, María y A, Ana). En la entrada ‘Texto’ transcribo el
turno segmentado en cláusulas. En las siguientes columnas se describen los
elementos más importantes de las dimensiones lógica, dialéctica y retórica.
Para los recursos lógicos, utilizamos las siguientes convenciones: EARG es la
estructura argumentativa que se numeran de manera correlativa; entre paréntesis
se indica el tipo de esquema. En la EARG, las categorías indican la expresión
discursiva del participante: A es dato o argumento; G, garantía; T tesis; M,
modalidad; Ref. refuerzo de la G; RP, refutaciones posibles; C, consecuencias
y CA, campo argumental.
Cuadro 1. Etapa de confrontación
Turno Pt
Texto
Dimensión lógica
507 A i. qué le dijo ortega a
508
Dimensión dialéctica
Confrontación
desábato?
ii. pobre desábato,
iii. ortega que además-J desábato a ortega le dijo
borracho.
Narratio
(describe los hechos)
509 A (0.2)
y?, se ofendió?
510 J i. y ortega le dijo
ii. que e:: eso no lo ofendió,
iii. que lo ofendió otra cosa
iv. que desábato le dijo.
511 A y qué dijo?
512
Dimensión
retórica
Exordio
(introduce el tema
y los personajes)
Narrativa vicaria
Viola máxima de
cantidad (Grice,
1995)
J no sé
513 T no te lo va a decir
Enmienda
514 A (0.2) buéh.
Implicita
negación
Respeta calidad
(Grice, 1995)
Explica a José
Reconoce la actitud de
José
EP – Inferencia
II) Apertura: María interviene para poner en duda la actitud de Ortega.
José reacciona y la ataca. Se inicia la hostilidad entre ambos, se asumen posiciones y se dan razones. Para María la actitud de Ortega no es correcta porque
no explica lo que sucedió (utiliza un esquema instrumental). José en cambio,
28
Alicia Eugenia Carrizo: ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la ...
asume el rol de hincha y se expresa de manera tajante: defiende a Ortega con
un esquema sintomático en el que valora negativamente a Desábato.
En el turno siguiente (519), María repite literalmente a José, pero en realidad lo hace para enfrentarlo con un marco de interpretación alternativo. Sigue
un breve intercambio que escala el conflicto. María menciona a Maradona3 y
entonces José refiere a (Juan Sebastián) Verón. Se completa la analogía: Ortega
es a Desábato lo que Maradona a Verón. Desábato y Verón son de Estudiantes
de La Plata, la similitud que comparten es la de ser jugadores que no tienen
código, que le cuentan a la prensa lo que hablan en la cancha.
María trata de inducir a José a tener una conducta contradictoria, por eso
utiliza las premisas concedidas por él, para llegar la conclusión opuesta: ‘alguien
es cagón por no hablar; por lo tanto, Desábato no es cagón; Ortega, sí’.
Cuadro 2. Etapa de la apertura
515 M hmmm no creo mucho
Refuerza a A
Infiere que no le
cree a Ortega
Colabora con A.
516 J i.PARÁ::
ii.vos porque defendés a
desábato
Argumentatio
Apertura
Inicio de hostilidades (de J a M)
517 M i.no,
ii.porque digo,
iii.buéh, si no lo quiere
decir,
iv.no puedo probar
v. que lo [dijo.]
POSICIÓN I (de
M)
La decisión de
Ortega no es
correcta
518 J
POSICIÓN II
(de J)
La decisión de
Ortega es correcta.
Invoca ley general
519 M
520 J
521 M
EARG1 (instrumental
consecuencia)
- A: Ortega no dice
(t.513)
- (G: no decir es ocultar)
- T: no puede probar
- C: Desábato habla
porque puede probar
i. [son] cosas que salen EARG2 (sintomática en la cancha viejo
principio general)
ii.no se la puede decir, - A: lo que se dice en la
iii.desábato (iv.) porque
cancha
es tan CAGÓN la
- (G: códigos del fútbol)
dice, pero bueno
- T: no se pueden decir a
la prensa
- C: Desábato es cagón
i. como es tan cagón
- Esquema sintomático
ii.la dice?
- Discurso Directo (DD)
iii.JOSÉ! cagón, cagón es sin verbo de decir
iv.cuando vos NO
EARG3 – Intenta refutar
DECÍS las cosas,
ARG 2
v. eso es cagón.
i. (0.1) es un cagón.
Esquema sintomático
ii.(0.1) no tiene código. EARG4 – se defiende
i. ay, odio
ii.cuando la gente dice
iii.no tiene código
iv.CÓDIGO? qué es?
Frame 1 – En
una pelea, uno se
defiende al contar lo
que pasó.
Presupone la defensa
de Ortega.
Frame 2 – No decir
a la prensa lo que se
dice en la cancha es
respetar los códigos.
No decir es correcto.
Vale para el fútbol
Argumentación
Enmienda por
Escalada
interpretación
Repite + invierte
metalingüística
(Goodwin, 2007) Frame 1
DD sin verbo - eco
reformula
Repite Ley general Frame 2
Repite + invierte
-Metacomunica
- Generaliza para
reforzar. Juicio de
valor que introduce
el pedido de
aclaración
29
14 (2)
522 J y código!
523 M lo que dice maradona
ahora!
524 J verón tampoco tiene
código.
Compara
Esquema analógico
A es a B lo que C es a D
Escalada
Menciona a
Maradona
Generaliza para
mitigar
III) Argumentación. Se suman los adultos a la discusión. La madre (simpatizante de Estudiantes de La Plata) intercede a favor de Verón. De nuevo, Toni
explicita los supuestos y completa la analogía: Verón habló mal de Ángel Cappa
(DT de River Plate) ante la prensa4. La madre niega para intentar refutar la
analogía, pero no da resultado. José insiste en el análogo y agrega antecedentes
que apuntan a reforzar actitudes negativas de Verón. La pelea se vuelve más
agresiva, con gritos y superposiciones entre todos.
Cuadro 3. Etapa de argumentación
525 A por qué?
526
527
528
529
530
M
J
M
T
A
531 J
532 M
533 J
534 M
535 A
536 T
537 A
538 J
539 M
540 A
verón por qué, ahora?
no sé.
por qué ahora?
porque habló mal de cappa
i.no,
ii.no habló mal
i. ese mercenario que
tiraba la pelota afuera
del mundial de japón.
ii.da::le!
mercenario vos sabés la
palabra? [JOSÉ!]
[Dale!] [Ese mundial] {no
se entiende}
[JOSÉ] vos SABÉS qué es
la palabra mercenario?
no dijo e::
i.dijo
ii.que nunca había ganado
nada
i. bueno. es
ii.o no es una REAlidad?
{No se entiende}
i. CAPPA andá, chabón,
ii.[qué te agrandás!
iii.te creés-!]
[JOSÉ! JOSÉ! JOSÉ!
JOSÉ! JOSÉ!]
bue:::no, bue:::no.
541 M i. ¡no,
ii.es que me pone nerviosa
iii.que no me escuche!
30
Implicita
Ingresa a la disputa Ingresa nuevo
participante
Repite para atacar
Frame 2
Pregunta metalingüística
Ingresa a la disputa Frame 2
Refuta, niega el análogo
Esquema sintomático
Ataque metalingüístico
Pide aclaración
Frame 2
-Repite
- Direcciona a J
Frame 2
DR - DI reformulado
Ataque metalingüística
Pide aclaración
Repite con
reformulación
Defiende a J
Interpreta
Desvío: ataca a T
(literal)
- Desvío: ataca a un -Goodwin,
tercero para refor- (2007)
zar su posición
-Diálogo
- Escalada - gritos
hipotético
Escalada - gritos
Busca recomponer
(orden)
Justifica los gritos
Valoración
Alicia Eugenia Carrizo: ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la ...
542 A bue:::no, pero no le grites
542 T i. tampoco es
ii.para gritar así
543 A cla:ro.
544 M me pone nerviosa.
Razón
Repite la
valoración
545 A buéh.
IV) Escalada del conflicto. En esta parte se analiza el otro modo de refutar una analogía: un ataque ad hóminen a José. Para lograrlo, María primero
reinterpreta ‘poroto’ como insulto. Así busca socavar la actitud previa de José
de ‘no hablar’ como algo positivo (coherente). La discusión llega al clímax de
la pelea cuando le grita ‘hipócrita, mentiroso, contradictorio’. A continuación,
José descomprime la situación con un juego lingüístico entre Verón y Perón. La
tregua es aceptada por todos. Luego, se ríen y se inicia el cierre de la secuencia.
Cuadro 4. Etapa de argumentación: refutación
546 M i. Buéh, teniendo en cuenta
ii.quién lo dice.
547 A por qué?
548 M
549 J
550 A
551 M
552 J
553 M
554 J
555 M
556 A
557 M
Desvío entre M-A
Responde con
ataque
Buéh
Infiere
ese verón es un poroTO.
-Esquema sintomático Retoma la disputa - ‘ese’ descalifica
(entimema de A)
Juicio de
- Anáfora como
Se infieren los elementos valoración
implicatura
negativo
convencional
verón?
Inserta enmienda
i. José, eh, José putear no era - Ataque metalingüístico -Ataque
Frame 1
ii.cuando vos decías malas
- Pide razones del decir - Direcciona a J
palabras supuestamente
vos?
i. bueno, buéh eeeeh! a ver,
- Contesta a M
ii.cómo lo dirías?
-Contraataque
decís muchas cosas
Retroceso
i. ehmm a ver
ii.a ver
iii.a ver
hipócrita, mentiroso,
Ataque
-EIO
contradictorio (grita)
- Explicita implicatura 549
{no se entiende}
i. pero él es RE
EARG5 (sintomático)
Escalada
-Frame 1
contradictorio,
- A: turno 549
-REDIRECCIO- - Discurso referido
ii.dice
- (G: decir poroto es
NA a J
– Discurso
iii.que para él la la eh: putear es descalificativo)
- Nuevo tópico
indirecto (cita)
iv.cuando vos e: cuando vos - T: José es
-Mismos
- Anáfora con
decís malas palabras
contradictorio
protagonistas
referente
v. y recién dijo
- Ref: definición de
ambiguo
vi.que verón había dicho eso
putear
(confusión)
vii.y que eso era putear.
-Malentendido
31
14 (2)
558 J i.no
ii.yo dije
iii.que cappa, lo puteó a cappa
iv.que en realidad lo puteo a
cappa
v. y que en realidad no es
nadie,
vi.y que se siente perón
vii.y que en realidad no es
nadie.
559 M i.perón!
ii.no entendí lo de perón
560 J no sé
561 A i. qué es, por verón?
ii.verón perón?
562 M i. verón no puteó a nadie
ii.pero dicen
iii.que puteó
iv.porque lo insultó
v. y cree que putear- {se ríen}
EARG6 aclaración
- A: lo dicho por Verón
a Cappa
- (G: es una cita de otro)
- T: no es putear
- Ref: descalifica a Verón
Metalingüístico
Enmienda
Repite
Autoenmienda
iniciada por otro
Repite
Confusión
Disociación +
reformula
Reformula
V) Cierre: con el juego lingüístico se acuerda el cierre de la discusión,
pero María insiste con la valoración negativa de José. Más adelante, con la
intervención de los adultos, se cambia de tema.
Cuadro 5. Cierre de la secuencia
563 T ni ella se entiende {risas}
564 J y bueno, verón pero perón, perón
565 A (Cantando) verón, verón que
grande s-!
566 J i. poroto es chiquito,
ii.perón es tres veces presidente,
iii.verón se cree perón,
iv.y en realidad es un POROTO.
567 T como verón.
568 M i. uh, buéh, no importa. José,
ii.no se entiende tu carácter e:: tu
chiste no no
569 J i. no es un chiste,
ii.es la verdad.
570 T i. bueno, yo no tengo ganas de
ii.discutir
iii.disculpen.
iv.creo que ya no da para más
Inicia cierre
-Risas
- Inserta secuencia
Cantando
Cantando
Juicio de valor
Juego de palabras - juego imitación
negativo
Comparación
(Holt y Clift,
(esquema analógico)
2007)
Ataque
metaingüístico
Pide aclaración
Retoma disputa
Niega
Tercero que
interviene
Relación de
poder
3. Interpretación de la analogía
En la discusión, María oficia de argumentadora, exige razones, o sea, le
pide a José que dé una justificación o prueba de su tesis.
La estrategia de José se realiza en tres movimientos:
32
Alicia Eugenia Carrizo: ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la ...
-Señala a un modelo precedente positivo (Maradona)5
-Aplica el caso precedente con la situación en disputa (Ortega tiene código)
-Actúa (imita la conducta) como el modelo (José tiene código)
Como vimos antes, el resultado es que Ortega es a Desábato lo que
(Maradona) Cappa es a Verón. Desábato y Verón son de Estudiantes de La
Plata; la similitud que comparten es la de ser jugadores que no tienen código
(hablan con la prensa). José en cambio, es hincha de River Plate, se identifica
con el tándem Ortega/Cappa. Asume en el hacer lo que pregona en el decir,
es decir, tiene código, no cuenta, a pesar de los reclamos de la madre.
La analogía planteada por José es cuestionada en tres momentos:
a) En principio, María argumenta a favor de su posición. Utiliza como
estrategia discursiva la repetición en eco: retoma parte de lo anterior como
parte de una enmienda por interpretación metalingüística. En Carrizo (2012)
demostramos que el uso del discurso referido (DR) en argumentaciones interaccionales sirve para dramatizar la posición del hablante, ya sea que hable
él mismo o bien que otro hable en su lugar. Sin embargo, cuando se da lugar
al discurso del contrincante, se lo hace en contextos refutativos. El discurso
directo (DD eco literal) es una estrategia de ataque que en la estructura lógica funciona como argumento (entimema). A nivel interaccional, lo literal
protege al hablante, ya que el acto de repetir produce un efecto invertido:
las palabras se vuelven en contra del receptor en la recontextualización. En
este caso, en el mismo turno, María agrega una definición que tiene como
objetivo cuestionar la consecuencia de la estructura lógica de José:
Cuadro 6. Primer ataque: repetición en eco
518 J i. [son] cosas que salen en la cancha viejo
ii.no se la puede decir,
iii.desábato (iv.) porque es tan CAGÓN la dice, pero bueno
519 M i. como es tan cagón
ii.la dice?
iii.JOSÉ! cagón, cagón es
iv.cuando vos NO DECÍS las cosas,
v. eso es cagón.
b) Seguimos a Plantin (1998: 44) cuando incorporamos la refutación
en el análisis y evaluación de la argumentación. Entonces, desde el punto de
vista interaccional, una posición resulta refutada cuando es abandonada por
el hablante en el curso de la interacción. En el caso de la analogía, se admiten
dos modos de refutación. Uno respecto de lo que es común (en este caso,
“hablar con la prensa”), demostrar que no son análogos y aportar pruebas.
Esto es lo que intenta hacer Ana cuando defiende a Verón.
33
14 (2)
Cuadro 7. Segundo ataque: refutación del análogo
529 T porque habló mal de cappa
530 A i.no,
ii.no habló mal
531 J i. ese mercenario que tiraba la pelota afuera del mundial de japón.
ii.da::le!
c) Otra posibilidad de refutar es mediante un argumento ad hóminen. Así,
María asume una actitud más ligada a la dialéctica, en el sentido de tratar de
atrapar a José en una inconsistencia entre sus ideas y acciones (en el pasado
y/o presente).
Cuadro 8. Tercer ataque: refutación ad hóminen
546 M i. Buéh, teniendo en cuenta
ii.quién lo dice.
547 A por qué?
548 M buéh
549 J ese verón es un poroTO.
550 A verón?
551 M i. José, eh, José putear no era
ii.cuando vos decías malas palabras supuestamente vos?
552 J i. bueno, buéh eeeeh!a ver,
ii.cómo lo dirías?
553 M decís muchas cosas
554 J i. ehmm a ver
ii.a ver
iii.a ver
555 M hipócrita, mentiroso, contradictorio
(grita)
La disputa metalingüística es dialéctica porque no tiene como objetivo
saber algo6, se trata de prevalecer en una discusión. Sin embargo, para lograrlo
es necesario refutar al interlocutor. Desde el punto de vista lógico, refutar es
inducir al adversario a generar un silogismo contradictorio. Se parte de los
argumentos dados por él y se llega a una conclusión que contradice su tesis.
La habilidad consiste en evitar caer en ella. Lo importante en la discusión
dialéctica, entonces, es que para inducir a la contradicción al adversario es
necesario partir de premisas que son acordadas entre ambos: si no hay acuerdo,
no hay contradicción.
4. Comentario final, a modo de conclusión
En una perspectiva multidimensional de la argumentación interaccional, el
que defiende una posición dialéctica lo hace desde un rol social determinado,
compatible con un marco de interpretación que le da sentido. Como bien
34
Alicia Eugenia Carrizo: ¿Qué le dijo Ortega a Desábato? Un estudio de los efectos interactivos de la ...
señalan los estudios interaccionales (Goffman 1974, Gumperz 1982, Goodwin 2007), distintos marcos pueden entrar en conflicto en un momento de la
interacción e incluso uno de los participantes puede alternar entre dos o más
marcos (Tannen y Wallat 1987) para posibilitar el intercambio.
La pelea entre los hermanos se puede explicar como una disputa entre
marcos alternativos. Para José, el fútbol tiene una moral específica con códigos
de conducta, mientras que María considera que existen normas generales que
incluyen a las del fútbol. Tener código es no contar en público lo que se dice
en privado. La analogía (el modelo Maradona-Ortega) encubre para José la
asunción de un modelo con un valor superior en su jerarquía ética. De allí que
se traduce en su conducta y lo lleva a la imitación: él tampoco habla, como los
jugadores, tiene código7.
¿Qué hace razonable el planteo analógico por parte de José? En Argentina,
los fanáticos del fútbol se dividen entre defensores de Carlos Bilardo (ex DT
de Estudiantes de La Plata) y los de César Luis Menotti (ex DT de Huracán,
al igual que Cappa). La oposición entre Menotti y Bilardo percibida como
antagónica convierte en aceptable el análogo entre Desábato - Ortega. El
tratamiento que se le da a Verón sigue este modelo. Esto vale para todos los
participantes, incluso para María. La analogía tiene éxito si se da un tratamiento similar al caso que se presenta como el análogo, la consistencia actúa
con fuerza lógica y moral (necesita de la conducta). Un hecho se considera
explicado cuando queda integrado en un sistema de representaciones. El éxito
de la comparación analógica parece seguir los mismos mecanismos psicológicos
de la identificación.
Las consecuencias señalan el lugar (simbólico) en el que quedamos después de argumentar, a dónde queremos llegar, nuestro locus de pertenencia.
Los efectos nos ayudan además, a seguir la trayectoria de los movimientos
interaccionales en el desarrollo del intercambio La pregunta entonces es ¿en
qué lugar queda José después de la pelea? ¿y María? Teniendo en cuenta la
aceptabilidad que tuvo el planteo analógico, José aparece como ganador de la
disputa en tanto logra imponer su eje de lectura. Sin embargo, vale destacar
el contexto familiar y los roles de ambos participantes para tener en cuenta
el grado de autonomía que sienten: son hermanos, ambos tienen la misma
relación de poder pero el fútbol es tema de hombres.
Por último nos preguntamos ¿cómo se interpreta la persuasión en los argumentos analógicos? En principio, se manifiesta en la colaboración coparticipada
que realizan María y José para conformar la analogía, es decir, es una versión
de la realidad, privada y a la vez, compartida. Por otro lado, entendemos que
actúa como una especie de trampa posicional, porque no importa la tesis en
juego, importa la posición en que queda el oponente; de este modo, una vez
utilizada, obliga al oponente a darla por sentada (en ese caso, negar la aplicación
al nuevo caso) o bien, intentar atacar al argumentador.
35
14 (2)
En resumen, la persuasión en la analogía (por su efecto pragmático) vuelve a poner en el centro de la escena la relación entre pensamiento, lenguaje
y conducta. El análisis de la situación argumentativa debe integrar conceptualmente las conductas comunicativas en simultáneo con el orden lógico y
los movimientos dialécticos a riesgo de que en la simplificación terminemos
desvirtuando el poder del lenguaje.
Notas
1 En declaraciones a la prensa, Ortega declaró “¿Sabés todo lo que me dicen a mi?
Somos profesionales y esas cosas quedan dentro de la cancha” (http://www.ambito.
com/noticia.asp?id=519208 consultado el 08/06/14). 2 La numeración de los turnos sigue la transcripción completa de la cena. Con relación
a las pautas de transcripción, adaptamos las usuales en el análisis conversacional
(Sacks et al., 1974). El objetivo fue, por un lado, respetar la fidelidad del material
recolectado y, por otro, simplificar la aplicación para asegurar que los textos fueran
accesibles a la lectura sin perder fenómenos propios de la oralidad.
3 La mención de Maradona por parte de María se interpreta a partir de su desconocimiento del mundo del fútbol, de sus protagonistas. Maradona es el ejemplar de
ese universo más conocido (con mayor dominio) para comparar y eso le permite
entender a Ortega.
4 Verón declaró “Para defender cierta ideología con fundamentos hay que ganar cosas
y Cappa, que yo sepa, todavía en el futbol argentino no ganó nada con su fútbol.
Quiere desprestigiar el resultado que obtuvimos” (http://www.ambito.com/noticia.
asp?id=519410 consultado el 08/06/14).
5 En realidad, María es la que menciona por primera vez a Maradona.
6 La dialéctica no pretende ser un saber, sino que consiste en saber interrogar; conceptualmente se ubica en la posición de la interrogación (crítica) y le deja al sofista
el lugar del que responde. Sin embargo, la idea de dialéctica incluye a la vez una
dimensión sofística en la refutación: para prevalecer en una discusión es necesario
refutar al interlocutor “Si en efecto hay refutación, allí hay necesariamente silogismo,
pero, si hay silogismo, no hay necesariamente refutación” (Aristóteles, Tópicos,
citado por Berti [1975]).
7 Podríamos extender la efectividad de esta relación (tener código - decir en público)
más allá del ámbito del fútbol, pero excede el marco de este trabajo.
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Alicia Eugenia Carrizo es doctora de la Universidad de Buenos Aires con
mención en lingüística. Profesora adjunta de lingüística y gramática textual
de la carrera de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Buenos Aires. Es investigadora del Instituto de Lingüística en las áreas del
análisis del discurso y pragmática. Es directora y consejera de graduados tesistas.
Cuenta con numerosas publicaciones en estas áreas.
Correo electrónico: [email protected]
38
ARTÍCULO
Da aforização à construção do ethos:
Dilma Rousseff e a Copa do Mundo da FIFA 20141
GLAUCIA MUNIZ PROENÇA LARA
Universidade Federal de Minas Gerais
Resumen: En este artículo, analizamos, desde la perspectiva del análisis del discurso
francés y, de forma más específica, de las contribuciones de Dominique Maingueneau,
enunciados destacados (aforizaciones) acerca de la Copa Mundial de la FIFA 2014,
atribuidos a la Presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, en la prensa escrita y digital.
Partiendo de la hipótesis de que estamos frente a un poderoso recurso mediático para
influir en los receptores, buscamos observar el funcionamiento de las aforizaciones en
la construcción del ethos de dicha gobernante, como la principal líder de un evento que
trasciende ampliamente el dominio deportivo. De manera general, las aforizaciones
estudiadas, en su conjunto, apuntan hacia una imagen fragilizada de la Presidenta y,
por ende, alejada de aquella que se esperaría de un líder, tal como se define comúnmente esa noción, lo que puede estar relacionado, en mayor o menor grado, con su
condición femenina.
Palabras-clave: aforización, ethos, Copa Mundial de la FIFA, medios.
Resumo: Neste artigo, examinamos, à luz da análise do discurso francesa e, mais
especificamente, das contribuições de Dominique Maingueneau, enunciados destacados (aforizações) sobre a Copa do Mundo de Futebol 2014, atribuídos à Presidente
Dilma Rousseff e veiculados pelas mídias impressa e digital. Partindo da hipótese de
que estamos diante de um poderoso recurso midiático para influenciar os receptores,
procuramos observar o funcionamento das aforizações na construção do ethos de Dilma Rousseff como líder maior de um evento que transcende largamente o domínio
esportivo. Em linhas gerais, as aforizações estudadas, no seu conjunto, apontam para
uma imagem fragilizada da Presidente e, portanto, distante daquela que se esperaria
de um líder, tal como se define comumente essa noção, o que pode estar associado,
em maior ou menor grau, à sua condição feminina.
Palavras-chave: aforização, ethos, liderança, Copa do Mundo, mídias.
Abstract: In this paper, we examine highlighted utterances (aphorizations) about the
Fifa World Cup 2014 attributed to President Dilma Rousseff in the press and on the
internet, employing methods of French Discourse Analysis and, more specifically by
Dominique Maingueneau. Assuming that aphorization is a powerful mediatic resource
to influence readers, we observed it how worked in the construction of Dilma’s ethos as
the main leader of an event that goes far beyond sports. In general, the aphorizations
studied, as a whole, reveal a fragile image of Dilma Rousseff and therefore different
from what would be expected for a leader, according to most common definitions of
such notion, which may be associated, to a greater or a lesser extent, to the President’s
feminine gender.
Recibido: 18 de septiembre de 2014 • Aceptado: 12 de noviembre de 2014.
ALED 14 (2), pp. 39-55
39
14 (2)
Keywords: aphorization, ethos, leadership, World Cup, mass media.
Introdução
Se assumimos a posição de que um Chefe de Estado (e/ou de Governo) é o
líder maior de uma nação, devemos, consequentemente, apreender os sentidos
possíveis de líder, ou, pelo menos, as acepções mais usuais dessa noção no
meio social. Por razões de rapidez e praticidade, partiremos de definições de
dicionário. A título de ilustração, reproduzimos, a seguir, o verbete líder, tal
como ele se apresenta em dois dicionários on-line: o Michaelis2 e o Merriam-Webster3:
Líder - sm (ingl leader) 1 Chefe, guia. 2 Tipo representativo de um grupo.
3 Chefe de um partido político.
Leader: a person who leads: as
a : guide, conductor
b (1) : a person who directs a military force or unit (2) : a person who has
commanding authority or influence
c (1) : the principal officer of a British political party
d (1) : conductor c (2) : a first or principal performer of a group.
Como podemos observar, a definição de líder costuma incluir atributos
como chefiar, conduzir, guiar, acepção que acreditamos estender-se ao senso
comum, à doxa4, quando se pensa num(a) Presidente da República5. No Brasil,
é a primeira vez que uma mulher ocupa tal cargo e, nessa condição, coube a
ela liderar a realização de uma Copa do Mundo de Futebol, evento tradicionalmente masculino, que aconteceu no país pela segunda vez, depois de mais
de 60 anos. Não é preciso dizer que foi um acontecimento dos mais relevantes
no cenário internacional, transcendendo o domínio esportivo mais imediato
para envolver questões políticas, econômicas e ideológicas. Assim, os holofotes
midiáticos voltaram-se, de forma privilegiada, para esse evento, focalizando
todos os atores (políticos ou não) nele envolvido.
Segundo Charaudeau (2006a: 252-253), se as mídias, por um lado, desempenham um papel fundamental no âmbito da democracia: o de informar a
população sobre os fatos e acontecimentos que ocorrem à sua volta; por outro,
considerando que, em geral, os cidadãos entram em contato com o acontecimento tal como ele é filtrado pelas mídias, são elas, afinal, que escolhem o que
tornar visível (e, acrescentamos, determinam o modo como esse visível deve ser
tornado visível), direcionando a forma como os destinatários interpretam o que
ouvem/leem. Nessa perspectiva, constatamos, em pesquisa recente6, que um
poderoso recurso mobilizado pela mídia impressa para influenciar os leitores
são os enunciados destacados (aforizações).
40
Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
A noção de aforização, cunhada por D. Maingueneau (2012), pode ser
definida, em linhas gerais, como uma pequena frase, isto é, um enunciado curto
e propenso a retomada(s) que, destacado de um texto, passa a ser (re)utilizado
como legenda de foto, título ou intertítulo. No caso específico das mídias – nosso
terreno de investigação –, os enunciados aforizados contribuem para formar a
opinião pública acerca dos eventos e dos personagens que deles participam, na
medida em que iluminam certos aspectos em detrimento de outros.
Logo, ao destacar, no discurso de um dado locutor, determinados enunciados (e não outros, que estariam igualmente disponíveis) e alçá-los à condição de
aforizações, as mídias vão forjando uma imagem (discursiva) desse locutor. Isso,
segundo Maingueneau (2012: 19), gera um desacordo entre o locutor-origem
(responsável pelo que é dito) e esse mesmo locutor tomado como aforizador de
um enunciado destacado por terceiros (pela instância midiática). Isso implica
que muitos locutores tornam-se aforizadores, não por sua livre e espontânea
vontade, sendo produzidos como tais pelo próprio trabalho de citação. Trata-se,
no entender do autor, de um fenômeno recorrente nas mídias atuais.
Diante desse quadro, pretendemos verificar como se constroi, via aforizações, a imagem discursiva (o ethos) de Dilma Rousseff frente à Copa do
Mundo de Futebol 2014. Interessa-nos verificar se os atributos de um líder
(aquele que chefia, conduz, guia) são ou não associados ao ethos da Presidente
pelos enunciados destacados (aforizados) pelas mídias, sem perder de vista,
evidentemente, questões de gênero, ou seja, o fato de ela ser mulher.
Estatísticas divulgadas pela ONU (Organização das Nações Unidas)7
mostram que, apesar de alguns avanços significativos, o sexo feminino ainda é
submetido a um papel menor e limitado nas sociedades atuais: por exemplo,
os salários das mulheres representam entre 70 e 90% dos salários de seus colegas masculinos; as mulheres ainda são raramente empregadas em trabalhos
com status, poder e autoridade e em ocupações tradicionalmente masculinas.
Essas questões relacionadas ao dito sexo frágil –e, por extensão, aos estereótipos de inferioridade, submissão, dependência etc que persistem ainda
hoje– permitem-nos indagar se a condição feminina da atual Presidente interfere
(ou não) na construção, pela instância midiática, de um ethos de liderança.
Lembremos que o estereótipo é “uma representação coletiva cristalizada [...]
que depende do cálculo interpretativo do alocutário e de seu conhecimento
enciclopédico”, constituindo uma espécie de “saber de senso comum” (Amossy
2004: 215), o que pode, portanto, ser associado à já mencionada noção de
doxa (ver nota 4).
À luz da Análise do Discurso francesa (em sentido amplo), este artigo faz,
pois, dialogarem duas noções importantes: a de aforização (ver Maingueneau
2006, 2010, 2012) e a de ethos discursivo (ver Maingueneau 1993, 2001,
2006, 2008 e Charaudeau 2006b), sem perder de vista outros autores e/ou
abordagens que, sem incompatibilidades teóricas com a AD, possam contribuir
41
14 (2)
para complementar e enriquecer nossa reflexão. Nesse sentido, ainda que
Maingueneau e Charaudeau falem de lugares teóricos distintos –o primeiro, a
partir das tendências francesas de análise do discurso; o segundo, da teoria semiolinguística–, ambos se debruçam sobre o mesmo objeto: o texto/o discurso,
o que permite aproximá-los em muitos pontos, como é o caso da releitura que
fazem do ethos aristotélico. Os demais autores: Amossy (2004, 2005), Plantin
(2005) e Adam (2005)8 inserem-se nos estudos da argumentação, domínio
com que a AD vem interagindo de forma privilegiada nos últimos tempos9, o
que os torna relevantes para este trabalho.
Quanto à questão metodológica, elegemos as mídias brasileiras (impressa e
digital) como campo de investigação das aforizações. Nesse sentido, coletamos,
no período que antecedeu o evento (de dezembro de 2013 a maio de 2014),
enunciados destacados, atribuídos a Dilma Rousseff, que faziam referência
(direta ou indireta) à Copa do Mundo. A fim de apreender o maior número
possível de aforizações, não determinamos a priori as publicações que seriam
investigadas. Optamos por fazer uma consulta semanal a vários jornais e revistas de grande circulação no país (no formato impresso e/ou na versão on-line,
como é o caso dos jornais O Estado de São Paulo e O Globo e das revistas IstoÉ
e Época ), bem como a blogs e sites da internet (Terra, Uol, Portal Brasil, entre
outros), usando, nesse último caso, o dispositivo de busca do google.
1. Aforização e ethos: um diálogo possível
Ao abordar a destacabilidade, Maingueneau (2006: 72-73) aponta, inicialmente, o grande número de enunciados que circulam na sociedade e que
poderiam ser chamados, genericamente, de citações ou fórmulas. Nas mídias,
como foi dito, não é possível determinar se essas pequenas frases são assim
porque “os locutores de origem as quiseram [...] destacáveis, destinadas à
retomada pelas mídias, ou se são os jornalistas que as dizem dessa forma para
legitimar seu dizer”.
Em outras palavras: os profissionais das mídias as fabricariam, em função
dos reempregos que delas seriam feitos, tendo em vista o jogo de antecipações
das modalidades de recepção. Assim, nada impede que “um jornalista converta soberanamente em pequenas frases, graças a uma manipulação apropriada,
qualquer sequência de um texto (Maingueneau 1986: 80-81). De acordo com o
autor, a citação está inscrita no próprio funcionamento da máquina midiática,
cujos atores gastam seu tempo destacando fragmentos de textos para convertêlos em citações (para títulos, intertítulos, entrevistas etc).
Em linhas gerais, para Maingueneau (1986: 90), a aforização, sendo uma
“frase sem texto”, remete a um tipo de enunciação que obedece a uma outra
lógica, distinta da do texto. Do ponto de vista mais imediato, isso significa
que ela não é nem precedida nem seguida de outras frases com as quais estaria
ligada por relações de coesão, de modo a formar uma unidade textual, ancorada
42
Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
num gênero de discurso. Logo, o que caracteriza a aforização é a recusa em
entrar na lógica do texto e do gênero de discurso, o que não significa, por
outro lado, que ela seja destituída de contexto. Porém tal “contextualização” é
diferente segundo se trate de uma aforização primária (autônoma), como é o
caso dos provérbios e das máximas, ou de uma aforização secundária: aquela
que é destacada de um texto.
Esse segundo tipo de aforização é, de fato, tomado em dois contextos
efetivos: um contexto fonte e um contexto de recepção, sendo a distância
entre esses dois contextos responsável, via de regra, pelas alterações a que o
contexto de recepção submeteria o enunciado destacado, ativando, inclusive,
potencialidades semânticas outras, para além daquelas presentes no contexto
original (Maingueneau 2012: 25-27).
Cabe ressaltar ainda que há dois tipos de aforização secundária: por destacamento forte e por destacamento fraco. No primeiro, os enunciados destacados
rompem com o texto de origem, ou seja, do ponto de vista do consumidor
de mídias, esse texto não existe, enquanto, no segundo, os enunciados destacados são vizinhos do texto de origem. Portanto, no destacamento fraco, os
enunciados mantêm um elo com o texto de origem, embora isso não implique
uma fidelidade absoluta. No presente artigo, abordamos tanto aforizações por
destacamento forte (ver exemplo 1) quanto por destacamento fraco (ver exemplos de 2 a 7), pois o que nos interessa é reunir as aforizações, apreendidas em
diferentes publicações/veículos, para chegar à imagem discursiva da Presidente
Dilma Rousseff, relacionada à Copa do Mundo de Futebol 2014.
Sem a intenção de ser exaustivo, Maingueneau (2012: 58) lista alguns
índices que orientam para um diagnóstico de aforização: índices textuais
(preferência por enunciados constituídos de uma única frase); índices lexicais
(presença de verbos como repetir e martelar, que ressaltam o caráter memorizável da aforização); índices aspectuais (caráter genérico do enunciado);
índices sintáticos e prosódicos (construções simétricas, em quiasma...); índices semânticos (presença de tropos: metáforas, paradoxos...), entre outros. O
autor, porém, ressalta que a aforização pura não existe, já que cada aforização
pertence necessariamente a um tipo e sofre coerções por esse pertencimento
(Maingueneau 2012: 50).
Nessa perspectiva, as mídias (impressa e digital), ao des(con)textualizarem
certos enunciados, separando-os do seu contexto de origem, e os destacarem
em outros (novos) contextos, contribuíram para a construção do ethos de Dilma
Rousseff relacionado a um evento esportivo – que assumiu também nuances
políticas, econômicas, ideológicas, como foi dito anteriormente – da maior
importância para a consolidação do Brasil como nação-potência na atualidade.
Quanto aos enunciados destacados que tomamos como objeto de análise, resta
dizer que, em consonância com a posição de Maingueneau (2012: 29) de que
a aforização prototípica resulta de uma lógica de discurso relatado em estilo
direto, excluímos todos aqueles que se apresentavam em discurso indireto.
43
14 (2)
Já no que se refere à noção de ethos, se a considerarmos na sua acepção
mais tradicional: a de imagem de si que o locutor constrói (Amossy 2005),
podemos dizer que, na verdade, o que ocorre é uma co-construção de ethos. Isso
porque as falas são de Dilma (é ela a fonte da enunciação e, como tal, a fiadora
dessas falas), mas a decisão e a forma de destacá-las (em detrimento de outras
falas, igualmente disponíveis) são de responsabilidade das mídias. Logo, se a
maquinaria midiática tem, de fato, o poder que lhe é atribuído, foi ela, afinal,
que deu o tom ao ethos de Dilma, levando os destinatários a atribuírem uma
certa representação à locutora-Presidente, sem que ela pudesse, de fato, intervir
ou controlar essa representação na sua condição de aforizadora de enunciados
destacados por terceiros.
Ao discutir a noção de ethos herdada da retórica clássica, Amossy (2005:
17-18) afirma que Aristóteles toma essa noção como a imagem de si “construída
no discurso”, distinguindo-se, pois, dos romanos que, inspirados, principalmente, em Isócrates, entendiam o ethos como “um dado preexistente que se
apóia na autoridade individual e institucional do orador”, tendência seguida
também por Quintiliano e Cícero.
Na mesma direção, Adam (1999: 110-111) destaca a importância conferida ao ethos por Aristóteles (em detrimento do páthos e do logos). Isso porque,
para o filósofo grego, a convicção vem da confiança que o auditório é levado
a atribuir ao orador, em vista de qualidades pessoais que emanam do seu discurso. Distinguem-se, assim, claramente: 1) um ethos discursivo (“efeito do
discurso”); 2) uma imagem prévia (“prevenção sobre o caráter do orador”).
Logo, a honestidade da pessoa do orador na sua vida (sua conduta real) não
garante o fato de que seu discurso levará ou não à adesão.
Dando um grande salto no tempo, constatamos que a releitura do conceito
aristotélico de ethos pela AD conta com autores como Maingueneau (1993,
2001, 2006, 2008) e Charaudeau (2006b), que trata mais especificamente do
ethos político.
Em seus primeiros trabalhos, Maingueneau (1993, 2001) insiste que o ethos
corresponde às “propriedades que os oradores se conferem implicitamente por
meio de sua maneira de dizer” (1993: 45). Está, pois, claramente situado na
enunciação: ele não é dito, não é explicitado no enunciado. Um dos méritos
de Maingueneau foi estender a noção de ethos para além dos textos orais. Isso
implica que mesmo os corpora escritos são “sustentados por uma voz”, ou por
um tom que, associado a um caráter e a uma corporalidade10, responde pela
noção de ethos enunciativo (Maingueneau 1993: 47).
Logo, “por meio da enunciação, revela-se a personalidade do enunciador”.
(Maingueneau 2001: 98). Nessa perspectiva, o sentido do discurso emana tanto
do ethos quanto das ideias transmitidas, as quais “se apresentam por intermédio
de uma maneira de dizer que remete a uma maneira de ser...” (Maingueneau
2001: 99; grifos do original). Vemos, pois, que, para o autor, o ethos (o “tom”
44
Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
do texto) não se confunde com o que é do nível das ideias (ou seja, das informações veiculadas no/pelo texto).
Entretanto, em trabalhos mais recentes, Maingueneau (2006, 2008, 2010)
passa a admitir a existência de um “ethos efetivo”, que resulta da interação de
diversos fatores: 1) um ethos pré-discursivo, isto é, a imagem prévia que se
tem do enunciador, antes mesmo que ele abra a boca; 2) um ethos discursivo,
dividido em ethos dito e ethos mostrado. Este pode ser assimilado ao tom que o
enunciador confere ao seu discurso: pela entonação, pela seleção vocabular etc;
é uma instância ligada à enunciação. Já o ethos dito remete aos “fragmentos do
texto nos quais o enunciador evoca sua própria enunciação [...] – diretamente
(‘é um amigo que lhes fala’) ou indiretamente, por meio de metáforas ou de
alusões a outras cenas de fala, por exemplo” (Maingueneau 2008b: 18). Trata-se
de uma instância ligada ao enunciado. O autor constata, porém, a impossibilidade de se definir uma fronteira nítida entre o dito e o mostrado, preferindo
posicionar esses dois éthe nos extremos de uma linha contínua.
Adotamos, neste trabalho, o conceito mais amplo de ethos, deixando claro,
porém, que, para os fins que nos interessam, o ethos prévio de Dilma Rousseff
foi considerado não a partir de suas qualidades pessoais, mas do equilíbrio entre
seu estatuto de líder – afinal, ela é uma Chefe de Estado/de Governo – e sua
condição feminina, ambos atravessados por “estereótipos ligados aos mundos
éticos” (Maingueneau 2008b: 18). Afinal, o ethos de líder também implica
situações estereotípicas associadas a comportamentos, ou seja, representações sociais, mais ou menos difusas, que são apreendidas e avaliadas pelos destinatários.
Além disso, o fato de a Presidente falar mais do evento do que de si mesma (em relação a ele) apontava um ethos dito pouco proeminente, o que nos
levou a trabalhar com a noção geral de “ethos discursivo”, sem nos determos
na separação entre o dito e o mostrado. Desse modo, partimos da hipótese
de que o conjunto dos “traços éthicos”, apreendidos nas diferentes aforizações
atribuídas a Dilma Rousseff numa dada cena de enunciação (referente à Copa
do Mundo de Futebol), permitiria chegar ao ethos discursivo da Presidente e
constatar sua proximidade (ou não) do ethos prévio apontado anteriormente.
Charaudeau (2006b: 87-88), por sua vez, assumindo que a dupla identidade discursiva/social do sujeito – e, portanto, seu ethos – passa por representações
sociais que circulam num dado grupo (e que são configuradas como imaginários
sociodiscursivos), aborda a dificuldade de se apreender o ethos político, dada
a existência de traços que podem contradizer-se e mesmo derivar para efeitos
não desejados. Assim, um Chefe de Estado que se cala diante de uma situação
de crise pode ser tomado como ponderado por alguns, como autoritário por
outros, ou ainda como impotente, ou seja, como incapaz de reagir. Isso depende, em última análise, das representações que cada grupo social faz do que
é ser x ou y. Entretanto, como destaca o autor, o ethos do ator político precisa
ser, ao mesmo tempo, crível, já que “não há político sem que se possa crer em
seu poder de fazer” e suporte de identificação à sua pessoa, pois “para aderir às
45
14 (2)
suas ideias, é preciso aderir à sua pessoa” (Charaudeau 2006b: 118).
Esses dois aspectos podem ser reunidos em dois éthe: o ethos de credibilidade
e o ethos de identificação que subsumem outros éthe. Nessa perspectiva, o ethos
de credibilidade compreenderia os éthe de competência, de sério e de virtude
(Charaudeau 2006b: 119-125), enquanto o ethos de identificação se desdobraria
nos éthe de inteligência, de potência, de caráter, de chefe, de humanidade e de
solidariedade (Charaudeau 2006b: 137-166)11.
Em suma, neste trabalho, privilegiamos os enunciados destacados em
discurso direto e coletados em fontes diversas no contexto brasileiro, procurando, num primeiro momento, apreender, por meio de categorias linguísticodiscursivas de análise (escolhas lexicais, modos de enunciação, temas abordados
ou silenciados, presença (ou não) de estereótipos e de frases feitas etc), como
se dá construção do ethos da Presidente e verificando, num segundo momento,
se nele se inscrevem as qualidades incorporadas pelo senso comum (pela doxa)
como sendo as de um líder, responsável pelos destinos e pelas conquistas de
um país (entre as quais, a realização bem-sucedida de uma Copa do Mundo
de Futebol).
Esclarecemos, finalmente, que nossa análise não buscou tecer juízos de
valor sobre a pessoa ou sobre a atuação de Dilma Rousseff como governante,
mas apenas apreender a forma como as mídias construíram, via aforizações,
sua imagem discursiva. Nesse sentido, se nos damos conta de que as mídias
não detêm o monopólio de influência social (que é também exercida por outras instâncias, como a escola ou a igreja, por exemplo) e que há destinatários
(leitores/ouvintes) mais críticos, que não se deixam manipular com facilidade, não podemos perder de vista a importância das mídias na construção da
opinião pública.
2. Examinando as aforizações
2.1.Aspectos quantitativos
Embora o presente trabalho privilegie o aspecto qualitativo, julgamos
importante apresentar rapidamente alguns números. Nessa perspectiva, nos
seis meses anteriores ao início da Copa do Mundo (dezembro de 2013 a maio
de 2014), coletamos, em diferentes publicações, 81 ocorrências que traziam
enunciados destacados. Segundo o critério já apontado de examinarmos apenas
enunciados em discurso direto, selecionamos 45 ocorrências para análise. Como
algumas dessas ocorrências apresentavam mais de uma aforização, reunimos
um total de 53 aforizações. Destas, 11 são aforizações por destacamento forte e
42, por destacamento fraco. Além disso, a grande maioria das aforizações (38)
são títulos, que constituem, de acordo com Maingueneau (2012), aforizações
prototípicas. O quadro 1, a seguir, permite visualizar melhor esses dados:
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Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
Quadro 1: Constituição do corpus
Ocorrências Ocorrências Aforizações Aforizações por Aforizações por Presença de títulos
coletadas selecionadas selecionadas destacamento destacamento
(aforizações
(total)
forte
fraco
prototípicas)
81
45
53
11
42
38
Um aspecto que nos chamou a atenção foi a presença de apenas duas
ocorrências/aforizações em revista impressa (ambas da IstoÉ). As demais foram
coletadas na internet seja em versões on-line de revistas e jornais impressos
de grande circulação (4), seja em portais/sites/blogs (47). Houve, pois, maior
recorrência de aforizações na internet, o que possivelmente está relacionado
ao caráter interativo da rede e à sua flexibilidade/rapidez no gerenciamento
de informações, que podem ser postadas, alteradas e mesmo apagadas em
questão de segundos, resultando, ao que tudo indica, num menor grau de
comprometimento do que os veículos impressos tradicionais.
Na impossibilidade de apresentar e analisar todas as 53 aforizações
selecionadas, em função das limitações de espaço de um artigo, tomamos,
de forma aleatória, uma pequena – mas representativa – amostra do corpus,
constituída de sete aforizações, para ilustrar a forma como apreendemos o
ethos de Dilma Rousseff e avaliamos sua relação com o ethos que se esperaria de um líder na condução de um evento de repercussão internacional,
capaz de influenciar a autoestima dos brasileiros e a imagem do país lá fora.
Considerando que foram as aforizações, na sua condição de fragmentos de
textos12, que contribuíram para a construção do ethos da Presidente, decidimos denominá-las fragmentos éthicos, a fim de reunir numa única expressão
as noções aqui mobilizadas.
Antes de apresentar as análises, reiteramos, com Charaudeau (2006b:
137), o caráter complexo do ethos político, que se relaciona, em maior ou
menor grau, às “expectativas vagas dos cidadãos por meio de imaginários que
atribuem valores positivos e negativos a essas maneiras de ser”. É esse, pois,
nosso ponto de referência para as análises que seguem.
2.2.Aspectos qualitativos: alguns exemplos
Comecemos pelo bate-boca entre o presidente da Fifa, Joseph Blatter, e
Dilma Rousseff (IstoÉ, ano 38 – nº 2303 – 15/01/2014, p. 31), que aparece
no formato de uma sequência de aforizações por destacamento forte na
Seção Semana, que é uma espécie de coletânea de falas de pessoas famosas,
sem que o leitor tenha acesso aos textos de onde essas falas foram recortadas.
Assim, em resposta à crítica de Blatter de que “o Brasil teve sete anos para se
preparar para sediar a Copa do Mundo. [...] Mas é também o país que mais
está atrasado nos preparativos...”, responde Dilma:
47
14 (2)
[1]“A procura por ingressos para os jogos, a maior de todas as Copas, mostra que
todo mundo confia no Brasil. Amamos o futebol e, por isso, recebemos essa
copa com orgulho e faremos dela a Copa das Copas.”
Imprimindo à sua fala um tom otimista e até mesmo de ufanismo, Dilma
silencia sobre o tema maior apontado por Blatter: o atraso nas obras de infraestrutura, como estádios e aeroportos. E mais do que isso generaliza (“todo
mundo confia no Brasil”), faz uso de estereótipos ligados à imagem do país,
sobretudo no exterior (“amamos o futebol”) e cita a fórmula Copa das Copas,
que, repetida em várias outras ocasiões, tornou-se uma espécie de mote da
Copa brasileira de 2014.
Assim, a imagem de uma autoridade política, capaz de responder objetivamente às críticas de Blatter, dizendo o que está sendo feito para sanar os problemas
apontados, dá lugar a uma resposta evasiva, que credita a outros (os “compradores
de ingressos”) o sucesso da Copa, eximindo-se Dilma de sua responsabilidade
como realizadora maior do evento. Ainda que, ao longo do discurso de onde foi
retirada essa fala (e a que, por se tratar de destacamento forte, não temos acesso),
Dilma tenha apresentado explicações para justificar os atrasos, o enunciado destacado pela revista IstoÉ mostra, ao contrário, a falta de argumentos compatíveis
com a assunção da postura de liderança e comprometimento que a seriedade da
situação requer (e que a opinião pública, em geral, espera).
Isso abala, de certa forma, o ethos de credibilidade de Dilma, ainda que se
possa argumentar que ela esteja falando não como política, mas como anfitriã
do evento ou, ainda, que esteja evitando polemizar. No entanto, como destaca
Charaudeau (200b: 159), “não replicar quando se é acusado [...] pode ser contraprodutivo do ponto de vista do ethos”, sugerindo, por exemplo, submissão.
Se Dilma respondeu às críticas de Blatter, não foi isso, afinal, que a IstoÉ (e
outras publicações da época) destacaram.
Em outra ocasião, mais especificamente, no seu pronunciamento final,
no Fórum Econômico Mundial, em Davos, na Suíça (24/01/2014), Dilma
convida os participantes a visitarem o Brasil durante a Copa do Mundo 2014
e os Jogos Olímpicos 2016:
[2]“Estamos de braços abertos.”
Trata-se de uma aforização-título, recortada pelo jornal O Estado de São
Paulo on-line13 do texto vizinho (destacamento fraco) e reapresentada duas
vezes: uma no lide e outra junto à foto da Presidente, discursando na tribuna
do evento. Esse enunciado, pinçado do meio de uma fala maior – “Convido a
todos vocês para que venham ao Brasil na Copa e na Olimpíada. Estamos de
braços abertos, de Norte a Sul e de Leste a Oeste do meu país, para receber
todos os visitantes”. (grifo nosso) –, destaca mais um estereótipo do brasileiro:
o de povo hospitaleiro, o que, novamente, silencia outros temas importantes,
como, por exemplo, a falta de segurança nos estádios e fora deles.
48
Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
Observamos também aqui um posicionamento superficial, que em nada
remete ao de um líder político, empenhado em reverter uma outra imagem do
povo brasileiro divulgada internacionalmente: a de violência, evidenciada, por
exemplo, na onda de protestos deflagrados durante a Copa das Confederações
(2013). Lendo, porém, o texto, na íntegra, constatamos que outros enunciados poderiam ter sido destacados pelo Estadão. É o caso do trecho: “Segundo
ela (Dilma), muitos investimentos em infraestrutura estão sendo feitos para
viabilizar a realização da competição, mas principalmente para ‘atender às
necessidades do Brasil’.”, que seria muito mais produtivo do ponto de vista
político, econômico – e mesmo ideológico – do que a ideia estereotipada de
um povo que recebe os turistas “de braços abertos”, mas tem pouco a oferecer
além disso.
Uma reportagem da mesma época, produzida pelo CanalTech
(06/01/2014)14, traz como título:
[3]“Brasileiros irão sediar Copa das Copas, diz Dilma no Twitter.”
Esse enunciado foi recortado do texto vizinho (destacamento fraco), com
algumas alterações (cortes) que lhe conferem um tom mais assertivo e engajado do que seu correspondente no texto fonte: “Os brasileiros começam 2014
confiantes que irão sediar a Copa das Copas. No Brasil, a Copa estará em casa,
pois este é o país do futebol”, disse a presidente (grifos nossos).
Logo abaixo do título, há a foto do rosto de uma Dilma sorridente a quem
falta, no entanto, a parte superior da cabeça. Mesmo que não seja proposital,
esse corte na imagem cria, para o leitor, alguns efeitos de sentido. Poderíamos
pensar, por exemplo, numa alusão ao estereótipo de falta de inteligência atribuído às mulheres, num mundo ainda predominantemente machista. Lembremos
que o ethos de inteligência é um dos éthe de identificação, inerentes ao papel
de (líder) político. Cabe destacar ainda a presença do desgastado mote Copa
das Copas na aforização-título.
Não queremos dizer, com isso, que um líder (no caso uma Presidente) não
possa dizer trivialidades, valer-se de estereótipos ou usar um tom informal, mas
que, quando as mídias dão destaque apenas essa voz, outras são silenciadas ou
desconsideradas, criando-se, com isso, um efeito de sentido de monofonia, o que
denega a polifonia que atravessa constitutivamente o discurso. Considerando
que Dilma, em seus pronunciamentos, também fala dos problemas do país,
responde a crítica referentes aos atrasos nas obras da Copa ou aos investimentos
vultosos já feitos, perguntamos: por que as mídias, em geral, não destacaram
esses enunciados, ao invés daqueles que se restringem a comentários supérfluos?
Ora, se tais comentários podem, por um lado, conferir um tom mais
descontraído e talvez mais simpático ao discurso, por outro, geram uma fala
vazia, descomprometida, que se esgota nela mesma, interferindo, por tabela,
na imagem (no ethos) que os destinatários vão construindo da fiadora do
49
14 (2)
discurso. Inspirando-nos no ethos de chefe proposto por Charaudeau (2006b:
158), podemos dizer que Dilma, ao ser mostrada dessa forma, pode passar por
alguém incapaz de compreender os verdadeiros problemas que se colocam à
nação, ou como arrogante e insensível às reivindicações que lhes são feitas.
Podemos pensar também num ethos de incompetência, que a aponta como
impotente para agir, seja por falta de conhecimento, seja por falta de experiência
ou mesmo de poder.
Aliás, essa imagem de pouco comprometimento atribuída à Dilma pela
forma como as mídias vão construindo seu ethos nas/pelas aforizações mantémse nos títulos de duas notícias veiculadas em dois lugares diferentes – no blog
A fonte e no Portal Brasil – sobre o mesmo evento: a inauguração do estádio
de futebol de Natal, uma das cidades-sede da Copa. São eles:
[4]“Arena das Dunas: Fiquei encantada com a beleza deste estádio, diz Dilma
Rousseff ”.
[5]“Arena das Dunas é tão bonita quanto Natal, diz Dilma” (textos postados,
respectivamente, em 23/01/201415 e em 22/01/201416).
Tais títulos enfatizam apenas a supérflua beleza do estádio e da cidade,
inviabilizando outros destacamentos que poderiam, inclusive, responder à
crítica repetidamente feita ao governo de gastar muito mais do que deveria
com a Copa, em detrimento da saúde e da educação.
Vejamos um dos enunciados, que aparece no corpo da segunda notícia
citada: “Fiquei encantada com a beleza desse estádio e, principalmente, com
o fato de que saiu 3% abaixo do preço orçado. A Arena é ambientalmente
sustentável e empregou quatro mil trabalhadores.”. Esses elementos – o custo
menor do estádio, a geração de empregos e a sustentabilidade ambiental – são
mais relevantes do ponto de vista da própria locutora-Presidente, que os faz
anteceder pelo advérbio “principalmente”, do que a beleza da construção. Por
que, então, os sites que veicularam a notícia se empenharam em ressaltar esse
aspecto e não aqueles? É o típico caso do aforizador construído pelo próprio
trabalho de citação, ou seja, pela escolha do que se cita e do como se cita.
Outra notícia, publicada em 24/02/2014, no site do RepórterMT (jornal
on-line)17, traz a seguinte aforização-título:
[6]“Não são puxadinhos; alguns vão durar além da Copa diz Dilma sobre aeroportos.”.
Segundo informa o texto fonte, trata-se de uma conversa da Presidente com
a imprensa de Bruxelas, na Bélgica, durante a Cúpula Brasil-União Europeia.
Aqui cabe observar o tom informal do enunciado por destacamento fraco,
manifestado, sobretudo, no emprego da palavra puxadinho, que indica uma
construção irregular (sem aprovação legal dos órgãos públicos), que se apresenta
como uma extensão (ou anexo) de um imóvel.
50
Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
Aliás, o site desqualifica três vezes a fala de Dilma, batizando-a de “miopia
petista”, expressão que antecede o título, e de “visão míope”, que aparece duas
vezes: na legenda da foto do rosto crispado de Dilma, sugerindo aborrecimento
e, posteriormente, no parágrafo final do texto fonte. A fala completa, de onde
foi destacada a aforização-título é “Não são puxadinhos, não senhor, se fossem
puxadinhos seriam bem baratinhos, e não é baratinho. Alguns têm durabilidade
até para além da Copa, a maioria”.
Como se vê, também essa notícia segue o movimento geral das mídias de
destacar falas banais ou simplórias da parte da Presidente do Brasil, construindo,
por meio desse recurso, um efeito de sentido de monofonia e desconsiderando, como já foi dito, outras vozes também existentes no discurso de Dilma.
Lembrando a dificuldade de apreensão do ethos político mencionada por
Charaudeau (2006b), não podemos perder de vista que alguns leitores podem
atribuir à Presidente um ethos de simplicidade, que a aproxima do cidadão
comum, já que ela fala como nós. Porém, considerando que se trata de um
pronunciamento durante um evento internacional, do qual se esperaria um
mínimo de formalidade (ainda que Dilma esteja se dirigindo à imprensa e não,
por exemplo, discursando numa tribuna), a aforização não deixa de surpreender
(negativamente) um grande contingente de leitores que associa a condição de
líder ao ethos de inteligência, que indicaria falar com sabedoria, e ao ethos de
competência, que implicaria um poder fazer, inerente ao cargo.
Essa segunda imagem (de incompetência) é reforçada pelo traço /não durabilidade/ relacionado às obras, já que apenas algumas permanecerão depois da
Copa, o que enfatiza a ideia geral de improvisação, parecendo desconsiderar os
vultosos gastos (em grande parte, oriundos de recursos públicos) feitos para a
propalada modernização dos aeroportos. Ora, se o destacamento foi feito para
surpreender o leitor ou mesmo para diverti-lo, não podemos perder de vista
que ele constrói, paralelamente, outros efeitos de sentido que contribuem para
interferir negativamente no ethos de credibilidade da Presidente.
Vejamos uma última matéria jornalística, postada em 12/04/2014, no
Diário do Centro do Mundo (jornal on-line)18, cujo título causa, no mínimo,
estranhamento:
[7]“No Brasil, muitas vezes você é criticado por ter um cachorro e outras vezes por
não ter o mesmo cachorro, diz Dilma”.
A aforização-título reproduz uma fala de Dilma, recortada de um discurso
feito durante a inauguração de um sistema de tratamento sanitário em Porto
Alegre - RS, em que ela procura defender o governo das críticas relacionadas
aos investimentos na Copa. Ocorre aqui uma analogia, a título de simplificação,
que faz a transposição de uma isotopia político-econômica para outra (uma
isotopia, digamos, doméstica), a fim de enfatizar a ideia de que o governo será
sempre criticado seja pelo que faz, seja pelo que não faz.
51
14 (2)
Observamos aqui o mesmo tom de informalidade da aforização anterior,
o que destoa do tipo de pronunciamento (solene ou, pelo menos, formal) que
grande parte dos leitores esperaria de um(a) Presidente em situações públicas.
E, mesmo que a matéria não seja tendenciosa como a anterior, não deixa de
surpreender o fato de um enunciado tão incomum ter sido destacado, em detrimento de outros igualmente disponíveis (e, nos parecem, mais apropriados
à situação), como, por exemplo, “As obras, rigorosamente falando, atendem à
Copa, mas elas não são para a Copa, elas são para o povo desse país...”.
Em suma: se há, nas 53 ocorrências selecionadas, aforizações mais propícias
ao que os leitores comuns esperariam de um líder político, empenhado em
discutir e buscar soluções para os problemas do país, como mostra, por exemplo, o título: “Brasil está pronto para combater turismo sexual, diz Dilma”19,
publicado no jornal O Tempo (versão on-line), não podemos perder de vista que
a grande maioria das aforizações (por destacamento fraco ou forte) assinala,
ao contrário, posições vagas, imprecisas ou estereotipadas, como aquelas que
analisamos. Poder-se-ia objetar que uma das coerções que afetam um título – já
que a grande maioria das aforizações que apreendemos são desse tipo – é sua
brevidade (o que implica que cortes sejam feitos) e que a função do título é,
afinal, atrair o leitor (daí, as manchetes surpreendentes). O que fica patente,
porém, é que escolhas são feitas (em lugar de outras) e são elas que orientam
o olhar do outro para a construção de uma representação do locutor: um aforizador produzido por terceiros (a maquinaria midiática).
3. Considerações finais
Mesmo se concordamos com Charaudeau (2006a: 256) que não há, necessariamente, da parte das mídias uma “verdadeira intenção manipuladora”,
não podemos perder de vista que elas, ao destacarem determinados enunciados
(ao invés de outros), direcionam a interpretação dos destinatários, levando-os a
atribuir certas propriedades à instância-fonte do acontecimento enunciativo, a
partir de índices variados – liberados nas/pelas aforizações – sem que tal instância tenha controle sobre eles. Esse fato evidencia a capacidade da maquinaria
midiática de criar éthe (Maingueneau 2008b).
Não é preciso dizer que o ethos (ou os éthe) de Dilma construído(s) nas/pelas
mídias em relação à Copa do Mundo não se restringe(m) às aforizações, podendo
ser recuperado(s) por meio de outras informações disponibilizadas não apenas nos
textos contiguos às aforizações, como também em outras publicações/emissões
que circularam no meio social mais amplo. Porém, não podemos esquecer-nos
dos muitos “leitores apressados”, cujo olhar não vai muito além dos títulos, das
manchetes e das chamadas via internet. Daí, a relevância desses fragmentos éthicos
que, reunidos, permitem apreender uma dada imagem do(a) fiador(a) do discurso.
Comparando a definição de líder (na sua acepção mais comum) com as 53
aforizações sobre a Copa do Mundo atribuídas a Dilma Rousseff, assistimos à
52
Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
construção de uma espécie de anti-ethos de líder, na medida em que, com raras
exceções, as falas da Presidente destacadas pelas mídias veiculavam opiniões
superficiais, respostas evasivas a críticas graves e o recorrente apelo a estereótipos
ligados ao Brasil – “país do futebol”, “povo alegre e acolhedor” –, silenciando
temas (como segurança, infraestrutura, transporte) da maior relevância para
um evento de proporções internacionais, que, como tal, poderia inclusive
comprometer a imagem do Brasil como nação séria e confiável. Acreditamos
que os exemplos trazidos para análise em 2.2. ilustram, de forma adequada,
essa tendência geral do corpus.
Aliás, o tom otimista e patriótico assumido pela Presidente, principalmente
na repetição do mote Copa das Copas, parece não ter sido suficiente para resgatar,
via ethos, sua condição de autoridade, pelo menos quando se consideram suas
aforizações a partir do senso comum, da doxa, com suas representações socialmente predominantes. As aforizações, ao contrário, parecem indicar falta de
autonomia e de capacidade de decisão, características muito distantes daquelas
que se esperariam de um verdadeiro líder, (pre)ocupado com os destinos da
nação, sobretudo quando se considera o grande número de crises (como as
manifestações contra a Copa do Mundo) e escândalos (como o da Petrobrás)
que vêm abalando o prestígio do governo nos últimos tempos e têm levado
especialistas a afirmarem que falta liderança ao Brasil na atualidade (ver, por
exemplo, a entrevista do cientista político Luiz Felipe d’Ávila, nas páginas
amarelas da revista Veja (ed. 2359, ano 47, n. 6), de 06/02/2014).
Ora, se não podemos afirmar, sem uma pesquisa mais ampla, que a condição feminina de Dilma sobredeterminou a imagem discursiva que dela se
construiu no corpus examinado, há elementos que apontam nessa direção,
como os estereótipos de incompetência, de falta de inteligência ou de autonomia ligados às aforizações que apresentamos em 2.2. Fica a questão em aberto
para novas investigações.
O que constatamos, entretanto, por razões que não nos cabe discutir aqui,
já que fugiriam ao escopo deste artigo, é um apagamento, nos enunciados aforizados pela maquinaria midiática, de outros éthe possíveis de Dilma Rousseff,
em favor de um ethos de superficialidade que, se, por um lado, sinalizou um
discurso mais descontraído e menos afeito a polêmicas, por outro, conferiu
à Presidente um caráter pouco apropriado para o momento tenso que o país
atravessava nos momentos que antecederam a Copa, comprometendo, em larga
medida, sua condição de líder.
Notas
1 Uma primeira versão deste trabalho foi apresentada no V Colóquio da ALED,
realizado na UFSCar (São Carlos, SP), no período de 29 a 31 de maio de 2014.
Agradecemos aos professores Wander Emediato e Sírio Possenti as valiosas contribuições para esta versão final.
53
14 (2)
2 Disponível em: http://michaelis.uol.com.br/moderno/portugues/definicao/
l%C3%ADder%20_991814.html. Acesso em: 10/04/2014.
3 Disponível em: http://www.merriam-webster.com/dictionary/leader. Acesso em:
10/04/2014.
4 Segundo Plantin (2004: 176), o termo doxa “designa a opinião, a reputação, o que
dizemos das coisas e das pessoas”, correspondendo, pois, “ao sentido comum, isto é,
a um conjunto de representações socialmente predominantes...” (grifo do original).
5 Lembramos que, no sistema político do Brasil, o(a) Presidente da República
representa o Estado-Nação (é Chefe de Estado) e também governa (é Chefe de
Governo).
6 Trata-se da pesquisa de pós-doutorado Aforização e sobreasseveração nas mídias
brasileira e francesa: um estudo comparativo à luz da Análise do Discurso, que foi
desenvolvida no Brasil (Unicamp) e na França (Université Paris IV – Sorbonne),
entre agosto/2012 e julho/2013, com bolsa de Estágio Sênior da Capes. Na referida
pesquisa, utilizamos apenas revistas impressas.
7 Informações disponíveis em: http://www.unicrio.org.br/onu-divulga-estatisticasabrangentes-sobre-as-mulheres/. Acesso em: 11/04/2014.
8 Embora J-M. Adam seja mais conhecido por seus trabalhos em Linguística Textual,
o capítulo de sua autoria que utilizamos no presente artigo aborda a noção de ethos.
9 Amossy (2008: 231), por exemplo, afirma que considerar a argumentação como
parte integrante do discurso implica que a AD “deve buscar os meios de estudá-la
no quadro de uma análise global dos funcionamentos discursivos”.
10 O “caráter” corresponde ao “conjunto de traços psicológicos que o leitor-ouvinte
atribui espontaneamente à figura do enunciador, em função de seu modo de
dizer”. A “corporalidade”, por sua vez, remete a “uma representação do Corpo do
enunciador” (cf. Maingueneau, 1993: 47).
11 Na impossibilidade de discorrer sobre todos esses éthe no espaço limitado de um
artigo, remetemos o leitor interessado à referida obra de Charaudeau: Discurso
político (2006b).
12 Lembramos que as aforizações que nos interessam aqui –as secundárias– são
enunciados destacados de um texto.
13 Disponível em: http://www.estadao.com.br/noticias/esportes,em-davos-dilmaconvida-todos-para-ir-ao-brasil-na-copa-do-mundo,1122460,0.htm. Acesso em:
26/01/2014.
14 Disponível em: http://canaltech.com.br/noticia/twitter/Brasileiros-irao-sediarCopa-das-Copas-diz-Dilma-no-Twitter/#ixzz30ksz0rH9. Acesso em: 02/02/2014.
15 Disponível em: http://blogafonte.net.br/blog/arena-das-dunas-fiquei-encantadacom-a-beleza-deste-estadio-diz-dilma-Roussefff. Acesso em: 02/02/2014.
16 Disponível em: http://www.brasil.gov.br/esporte/2014/01/arena-das-dunas-e-taobonita-quanto-natal-diz-dilma. Acesso em 02/02/2014.
17 Disponível em: http://www.reportermt.com.br/principal. Acesso em: 28/02/2014.
18 Disponível em: http://www.diariodocentrodomundo.com.br/essencial/no-brasilmuitas-vezes-voce-e-criticado-por-ter-um-cachorro-e-outras-vezes-por-nao-ter-omesmo-cachorro-diz-dilma/. Acesso em: 23/04/2014.
19 Disponível em: http://www.otempo.com.br/capa/pol%C3%ADtica. Acesso em:
28/02/2014. A reportagem foi publicada em 25/02/2014.
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Glaucia Muniz Proença Lara: Da aforização à construção do ethos: Dilma Rousseff e a Copa do Mundo...
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Glaucia Muniz Proença Lara possui Doutorado em Semiótica e Linguística
Geral pela Universidade de São Paulo (USP). Realizou dois estágios pós-doutorais em análise do discurso, o mais recente em 2012-2013, com a supervisão
de Sírio Possenti (Unicamp) e de Dominique Maingueneau (Universidade
Paris IV – Sorbonne). Participou da diretoria da Associação Brasileira de
Linguística (Abralin) e exerceu a função de subcoordenadora do Programa
de Pós-Graduação em Estudos Linguísticos (PosLin) da Universidade Federal
de Minas Gerais (Ufmg). Atualmente é professora da Faculdade de Letras/
Ufmg, atuando tanto na graduação quanto na pós-graduação na área de estudos textuais e discursivos. Entre suas publicações destacam-se os livros O que
dizem da língua os que ensinam a língua: uma análise semiótica do discurso do
professor de português; Ensaios de semiótica: aprendendo com o texto (com Ana
Cristina Fricke Matte), e os volumes 1, 2 e 4 da coletânea Análises do discurso
hoje, organizados juntamente com Ida Lucia Machado e Wander Emediato.
Correo electrónico: [email protected]
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ARTÍCULO
Os discursos presentes nas estratégias de criação
do “Novo Mineirão”: modernização e tradição
no jogo que acontece fora das quatro linhas
SARAH TEIXEIRA SOUTTO MAYOR
SÍLVIO RICARDO DA SILVA
Universidade Federal de Minas Gerais
Resumen: El objetivo de este trabajo es analizar los discursos presentes en las propuestas
de la modernización del Nuevo Mineirão, uno de los estadios sede de la Copa Mundial FIFA 2014, ubicado en Belo Horizonte, Minas Gerais. Para ello, nos atenemos,
en particular, a las relaciones entre las nociones de modernización y tradición, que se
encuentran especialmente en los documentos: Estádios de Futebol: recomendações e
requisitos técnicos (2011), Planejamento Estratégico Integrado (2010) y Mineirão entre os
melhores do mundo (2012). Destacamos la conexión de lo tradicional con lo moderno
como elemento crucial en los intentos de legitimar las transformaciones operadas en
el estadio y, sobre todo, proporcionar un cierto estatus valorativo a los cambios, para
producir un llamado a la memoria y la identidad colectiva lograda, paradójicamente,
por preservación de la tradición a través de la modernización. Percibimos lo moderno,
según apuntan los documentos, como lo contrario a la tradición que se rechaza, mientras
que otras son seleccionadas para mantener el vínculo de identidad con el nuevo estadio.
Palabras-clave: tradición, modernización, fútbol, discurso.
Resumo: Objetivamos analisar os discursos presentes nas propostas de modernização
do Novo Mineirão, um dos estádios-sede da Copa do Mundo FIFA 2014, localizado
em Belo Horizonte, Minas Gerais. Para tanto, atemo-nos, em especial, às relações
estabelecidas entre as noções de modernização e tradição, encontradas, especialmente, nos seguintes documentos: Estádios de Futebol: recomendações e requisitos técnicos
(2011), Planejamento Estratégico Integrado (2010), e cartilha Mineirão entre os melhores
do mundo (2012). Destacamos a junção do tradicional ao moderno como elemento
crucial nas tentativas de legitimar as transformações operadas no estádio e, sobretudo,
conferir certo status valorativo às mudanças, ao se produzir um apelo à memória e a
uma identidade coletiva alcançada, paradoxalmente, pela preservação da tradição via
modernização. Percebemos o moderno, termo recorrente nos documentos, como o
contrário da tradição que não se deseja, enquanto outras são selecionadas para manter
o elo identitário com o novo estádio.
Palavras-chave: tradição, modernização, futebol, discurso.
Abstract: We aimed to analyze the discourses present in the proposed modernization
of the New Mineirão, one of the stadiums hosting the 2014 FIFA World Cup, located in
Belo Horizonte, Minas Gerais. For this purpose we relied on the relations between the
notions of modernization and tradition, especially found in the following documents:
Estádios de Futebol: recomendações e requisitos técnicos (2011), Planejamento Estratégico
Integrado (2010) and Mineirão entre os melhores do mundo (2012). We emphasize the
Recibido: 07 de septiembre de 2014 • Aceptado: 22 de noviembre de 2014.
ALED 14 (2), pp. 57-77
57
14 (2)
connection between the traditional and the modern as a crucial element in the attempts to legitimize the transformations promoted in the stadium and, especially, to
provide a certain evaluative status to the changes, through a call to the memory and
collective identity, which is achieved, paradoxically, by the preservation of tradition
through modernization. We found the modern as a recurring term in the documents,
as opposed to the unwanted tradition, while other terms are selected to maintain the
identity with the new stadium.
Keywords: tradition, modernization, soccer, discourse.
Introdução
No ano de 2007, o Brasil foi anunciado como país sede da Copa
do Mundo de 2014 e, desde aquele momento, inúmeras medidas foram
executadas para adequar as cidades que abrigariam os jogos aos padrões
estipulados pela FIFA (Fédération Internationale de Football Association),
entidade máxima do futebol mundial e detentora dos diretos de realização
da Copa do Mundo.
A cidade de Belo Horizonte, capital do estado de Minas Gerais, foi uma
das escolhidas para sediar o evento. Para este fim, o estádio Governador
Magalhães Pinto (conhecido como Mineirão) interrompeu suas atividades
em 2010 com vistas à reforma de suas instalações. Simultaneamente às preocupações com o estádio, a capital mineira, assim como as outras cidades-sede
brasileiras, viu-se interpelada por meses de extensas intervenções no intuito
de receber a Copa nos padrões desejados.
Embora reconheçamos a importância do futebol na constituição histórica
e cultural de nosso país1, a escolha do Brasil como sede dos jogos mundiais
e as consequentes medidas governamentais executadas para a efetivação
do empreendimento coexistiram em uma atmosfera marcada pela controvérsia. Uma parcela significativa da população questionou os altos gastos
públicos e as reais condições do país em sediar tamanho evento. Exemplo
disso foram as grandes manifestações que marcaram a realização da Copa
das Confederações2 em várias cidades, em 2013. Vale destacar também, a
existência de grupos organizados que, declaradamente, manifestaram a sua
contrariedade em relação à realização da Copa do Mundo3.
No entanto, os projetos seguiram seu curso. O evento não ocorreu sem
percalços, mas se pode pensar em certa vitória daqueles que o idealizaram,
haja vista os empreendimentos realizados nas diversas cidades-sede, mesmo
sob os manifestos citados. Neste caso, entendemos que a efetivação dessa
proposta não se deu apenas pela magnitude dos investimentos públicos e
privados. Em meio aos projetos, planejamentos e demais documentos criados,
variados apelos que se prestaram a afirmar, defender e compensar a realização
do evento, bem como, sensibilizar a população, tornaram-se importantes
estratégias discursivas de convencimento.
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Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
No caso da cidade de Belo Horizonte, foi inevitável perceber o diálogo que
a linearidade textual contida nas medidas técnicas necessárias à concretização das
reformas travou com o apelo à subjetividade das ações, como a criação de um
sentido pátrio comum e como a valorização, via modernização, de elementos
caros à memória e à tradição. A representação histórica que possui o Mineirão,
inaugurado em 1965 e envolto pelo conjunto arquitetônico da Pampulha4,
ambos símbolos da cidade e dos mineiros, ganhou destaque na formulação
dos projetos “modernos” do governo e da iniciativa privada.
Assim, nesta atmosfera de ambiguidades, interessa-nos, especificamente,
analisar os discursos presentes nas propostas de modernização do Novo Mineirão
(assim intitulado após as reformas), atentando-se, justamente, às relações estabelecidas com a ideia de tradição.
1. Marco metodológico e teórico
O corpus foi constituído por quatro conjuntos documentais: 1) a publicação da FIFA intitulada Estádios de Futebol: recomendações e requisitos técnicos
(2011); 2) o Planejamento Estratégico Integrado (PEI 2010), criado pelo Governo
do Estado de Minas Gerais e pela Prefeitura Municipal de Belo Horizonte; 3)
a cartilha Mineirão entre os melhores do mundo (2012), publicada pela Minas
Arena (empresa gestora do novo estádio) e pelo Governo do Estado de Minas
Gerais; 4) e textos presentes no site da Minas Arena e no site da Secopa (Secretaria Extraordinária da Copa do Mundo).
Esta escolha foi balizada pela importância de tais instituições (Estado de
Minas Gerais, Prefeitura de Belo Horizonte, empresa Minas Arena e Secopa)
na ação política que culminou e viabilizou a realização da Copa do Mundo em
Belo Horizonte. Dessa forma, o corpus foi construído considerando as condições de produção dos mesmos e o fato de tratarem de objetos semelhantes.
Embora os textos não necessariamente tenham sido escritos por sujeitos que
fazem parte da esfera política, seus objetivos se aliaram aos órgãos governamentais e ao propósito de validar, no plano político, as propostas sinalizadas.
Um ponto de congruência nas produções textuais e que balizou a seleção e
o agrupamento das mesmas para análise foi a presença do campo semântico
tradição/modernização como uma constante.
Tradição e modernização, embora pareçam noções antagônicas, podem
ser pensadas como complementares, mediante relações de interesses que extrapolam um entendimento simplista desses termos. Partindo das reflexões
de Hall (2006) e Canclini (2008) entendemos que a tradição é fundamentada muito mais por um conjunto de construções simbólicas e discursivas
historicamente situadas do que por uma mensuração quantitativa temporal.
Nessa perspectiva, os elementos que a compõem podem ser reorganizados para
se articular a diferentes práticas e ações (Hall 2006), no esforço de simular
uma substância fundadora e um referencial histórico (Canclini 2008), que
59
14 (2)
se dirige, especialmente, à um processo de formação e reconhecimento de
identidades.
De igual forma, o que compreendemos como modernização prescinde de
um referencial analítico, pois o termo comporta diferentes interpretações. Para
Carvalho (2012), as palavras modernização e modernidade, não raro, têm sido
traduzidas como sinônimas, aliando-se, comumente, a características como
novidade, superação e progresso. Neste sentido, a possibilidade interpretativa
dessas noções está diretamente relacionada a uma situação histórica e cultural
específica, circunscrita por relações contextuais, como ressalta o autor. Ao reconhecermos um processo de tornar o estádio mais “moderno”, com o foco em
uma racionalidade instrumental e em um critério central de desenvolvimento
econômico, optamos pelo uso da noção de modernização e, nesse caso, vale
ressaltar que o termo abarcou a própria noção de modernidade, descrita nos
documentos com a mesma ideia. No entanto, entendemos que, assim como
tradição, modernização não é um mero adjetivo e nem se funda em definições
apriorísticas, ou seja, as ideias e simbologias que emergem desse termo requerem
uma conjuntura de produção e de circulação.
Sendo assim, inferimos que tradição e modernização participam da cena
política em um jogo dual. Para Le Goff (2003: 177) a recorrência ao moderno
compreende um eterno retorno ao passado, que se vale do “prestígio da antiguidade e das origens”. A moda retro é um dos exemplos citados pelo autor
para expressar essa mescla. Ao encontro dessas considerações, Baudrillard
(2007) menciona a existência de um tipo de consumo que se sustenta pela
busca dos simbolismos daquilo que já deixou de existir. E nesse caso, a própria
ideia de tradição se reatualiza no desejo de imprimir ao novo a veracidade e a
autoridade do passado.
Partindo do entendimento proposto pelos autores supracitados, as noções
centrais aqui analisadas (tradição e modernização) foram compreendidas, em
seus diversos usos nos documentos estudados, como produções discursivas,
que desempenharam importante papel na legitimação de ações relacionadas
a uma imagem valorativa de passado e a uma ideia (igualmente intangível)
da novidade como essencialmente benéfica, necessária e salvadora. Dentre os
vários recursos e estratégias percebidos, tradição e modernização ocuparam um
papel central na tentativa de assegurar a legitimidade da representação política
envolvida na reforma do estádio Mineirão.
Por esta razão, aliamos as incursões teóricas propostas por Hall (2006) e
Canclini (2008) no que tange à percepção da tradição como uma construção
intencionada e interessada, à compreensão da noção de modernização como
necessariamente contextual, sinalizada por Carvalho (2012), e às ponderações
de Le Goff (2003) e Baudrillard (2007), que propõem a coexistência dúbia de
ambas as noções. Tais proposições se fundam em uma compreensão relacional
de tradição e de modernização e na ideia de que o seu uso é marcado por ações
determinadas. No caso específico desse estudo, tais ações visaram legitimar a
60
Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
realização do evento, convencer o leitor de sua necessidade e regular o processo de interação entre o mesmo e a instância política, minimizando possíveis
conflitos. Esse reconhecimento nos conduziu para uma análise pautada pela
teoria da semiolinguística do discurso (Charaudeau 2005).
Nesse intento, procuramos desvendar e problematizar os princípios presentes no processo de transação, que compõe juntamente com o processo de
transformação, o duplo processo de semiotização do mundo, nos dizeres de
Charaudeau (2005). São eles: o princípio de alteridade, o princípio de pertinência, o princípio de influência e o princípio de regulação. Para o autor, tais
princípios são fundantes do ato de linguagem “que o inscrevem em quadro
de ação, em uma praxiologia do agir sobre o outro” (Charaudeau 2006: 16).
Intencionamos, deste modo, analisar os textos selecionados considerando
a presença de tais princípios na ação política que compreende o propósito de
escrita do conjunto documental analisado, ou seja, de um agir sobre o outro
pautado por uma necessidade premente de convencer o leitor (cidadão mineiro
e belo-horizontino) da realização das inúmeras intervenções em prol da Copa
do Mundo, um evento que se sustentou, no decorrer dos anos precedentes à sua
realização, de forma bastante frágil. Nessa apreciação, aliaram-se outras importantes considerações de Charaudeau (2006) na análise do discurso político: as
relações de força existentes entre os sujeitos que produzem os documentos e o
sujeitos-alvo (os leitores), balizadas pela possibilidade de existência de alguma
gratificação; e a utilização de argumentos que se voltam à razão e à paixão, no
intento de a instância política convencer a instância cidadã à adesão de suas ações.
Em nossas análises, a gratificação se traduziu na veiculação dos inúmeros
benefícios sociais advindos das obras, atrelada também à ideia de progresso
materializada na (re) construção do estádio. O apelo à razão também se aliou
ao desejo do novo e pôde ser representada pela noção de modernização. Já a
emoção foi evidenciada no apelo saudosista à memória que a tradição evoca.
Essa dupla mobilização se fundamenta em um discurso que, como observa
Charaudeau (2006: 215), valida a tradição como algo puro e a modernidade
como um conjunto de representações comparativas que visualiza no momento
presente “um estado de saber superior” em relação ao passado. Nas palavras
do referido autor (Charaudeau 2006: 210), tradição e modernidade são dois
grandes tipos de imaginários sociodiscursivos, “mais recorrentes e mais propícios
a alimentar a dramaturgia política”.
Nesse cenário, procuramos observar a relação forma-sentido nos textos
analisados, a partir da posição semiolinguística de Charaudeau (2005), considerando a responsabilidade de sujeitos intencionais (os produtores dos documentos: Governo do Estado de Minas Gerais, Prefeitura de Belo Horizonte,
empresa Minas Arena e Secopa), o seu projeto de influência social (por meio
da problematização dos referidos princípios, aliados às estratégias de uso da
razão/paixão e da promessa de gratificação), inscritos num quadro específico
de ação (Charaudeau 2005).
61
14 (2)
Assim, no desvelamento do objetivo proposto, procuramos nos ater à inserção desses documentos no contexto aqui apresentado, marcado, dentre outras
necessidades, por um imperativo legitimador que primou pela capacidade de
congregar ideias ou amenizar divergências em prol da realização de um evento
com tamanha magnitude econômica em um país com tamanha contradição
social. Tradição e modernização foram apenas alguns dos recursos utilizados
nesse jogo que aconteceu fora das quatro linhas, mas que desvelou estratégias
argumentativas importantes para o entendimento do que se encontra subentendido na realização de um megaevento esportivo como a Copa do Mundo.
2. O pontapé inicial da FIFA: “Pelo jogo, pelo mundo” 5?
Em um primeiro movimento de análise importa a constatação de que as
argumentações utilizadas nos documentos referentes à cidade de Belo Horizonte
e ao estado de Minas Gerais eram correspondentes às orientações da FIFA. O
documento Estádios de futebol: recomendações e requisitos técnicos (FIFA 2011)
é um texto direcionador de ações-modelo para a realização de um megaevento
como a Copa e, nele, percebemos um discurso comum que também se manifestou nas outras produções textuais aqui analisadas.
O principal ponto enfatizado é o possível legado que a realização da Copa
deixaria aos locais-sede. Há o apelo a uma dita benfeitoria em todos os documentos. De acordo com Joseph Blatter, presidente da instituição, “os estádios
são um legado visível de eventos como a Copa do Mundo FIFA e, combinados
com um conjunto de eventos de longo prazo e uma infraestrutura flexível, podem ajudar a adicionar um valor agregado social significativo” (Blatter 2011:
7). Ainda segundo Blatter, as transformações operadas trariam vantagens para
todos os grupos alvo, em razão da criação de uma multifuncionalidade para
a realização de vários espetáculos, ultrapassando a função dos estádios como
“meros locais de realização de partidas de futebol” (Blatter 2011: 7). Para o
secretário geral da entidade, Jérôme Valcke, tal legado se traduziria em “oportunidade única para um país redefinir e comercializar a sua imagem para uma
audiência global” (Valcke 2011: 9).
Outros apelos observados se referiam à possibilidade de “retorno das famílias ao estádio”, em função da melhoria do serviço de transporte e de segurança
(Blatter 2011: 7); e ao sentimento pátrio. Valcke afirma que (2011: 9) “sediar a
Copa do Mundo traz um orgulho e honra imensuráveis para o país anfitrião”.
As falas, que pareciam conter um objetivo comum – a necessidade de
justificar a construção e reforma de estádios como promotores de vantagens
econômicas e sociais – pressupunham estratégias argumentativas de supervalorização de grandes eventos como se, por si só, fossem capazes de promover as
benfeitorias anunciadas. Para um país de proporções continentais como o Brasil
parece simplista considerar que a Copa poderia “adicionar um valor agregado
social significativo”, ou que a sua realização traria “vantagens para todos os
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Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
grupos alvo” (Blatter 2011: 7). De forma semelhante, é possível questionar
um modelo de família universal que se faz presente no texto.
Na escrita produzida por Jérôme Valcke, a vantagem também se traduziria
na comercialização da imagem do país-sede, prerrogativa que se repete com
frequência nos outros documentos que analisamos e que se relaciona, intimamente, com os usos das noções de tradição e modernização, na medida em
que a preservação e a construção de obras dedicadas ao passado (ou a simples
referência a ele) podem servir não apenas a um propósito compensatório, mas
à possibilidade de agregar valor comercial ao novo por meio dos simbolismos
de uma memória interessada.
Neste caso, há uma referência à tradição, materializada, por exemplo, na
construção e reforma de museus para o futebol que se alia a frases superficiais
como as que descrevem os legados da Copa (como se estes fossem possíveis de
serem alcançados da mesma forma em todos os lugares-sede). Os dizeres “pelo
jogo, pelo mundo”, anunciados em destaque nas produções com a marca FIFA,
parecem resumir essa superficialidade ao mesmo tempo em que supervalorizam
o jogo de futebol como prática capaz de impactar o mundo positivamente.
3. Tradição e modernização nos documentos analisados: As
produções discursivas na legitimação do “Novo Mineirão”
O Planejamento Estratégico Integrado (PEI), produzido em conjunto
pela Prefeitura Municipal de Belo Horizonte e pelo Governo do Estado de
Minas Gerais, é um documento norteador das obras que seriam executadas
na cidade. Logo de início, apresenta como objetivo primordial “consolidar o
planejamento de todos os aspectos concernentes à realização do evento, que
visa, em última instância, ao desenvolvimento social, econômico e cívico do
país” (PEI 2010: 10).
Na escrita dos gestores que produziram o documento é clara a associação
da realização da Copa com os legados a serem deixados para a cidade-sede,
numa atitude que parece utilizar as benfeitorias como justificativa e como
forma de defesa a possíveis críticas. Deste modo, a menção à Copa é sempre
acompanhada de uma quantidade significativa de vantagens para a cidade. De
acordo com o texto introdutório do documento: “o Brasil receberá consideráveis
investimentos para infraestrutura e serviços, relativos a estádios, mobilidade
urbana, aeroportos, turismo, segurança, saúde, entre outros” (PEI 2010: 10).
A forma como o enunciado se encerra, utilizando o “entre outros”, remete à
superficialidade percebida no documento da FIFA, já que os serviços citados
parecem prestar-se mais a um senso comum desenvolvido para justificar a
produção de megaeventos do que a ações que, de fato, serão concretizadas.
Legado enquanto palavra que se justifica por si só também foi utilizada
na escrita do governador do Estado de Minas Gerais, Antônio Anastasia, e do
prefeito de Belo Horizonte, Márcio Lacerda. Para o primeiro, a Copa é uma
63
14 (2)
oportunidade de “construção de um legado para a sociedade mineira”, por meio
da “ampliação dos efeitos no crescimento econômico, no desenvolvimento social
e ambiental e a consolidação do espírito cívico em nosso estado” (Anastasia
2010: 2). O governador encerra a sua fala afirmando que “estamos diante da
real perspectiva de consolidar Minas Gerais como praça do mundo, território
protagonista no cenário global, ao exercer um papel de destaque na Copa de
2014” (Anastasia 2010: 2).
Também para o prefeito, as obras e intervenções devem ser um “legado real
de benfeitorias para os belo-horizontinos e os mineiros” (Lacerda 2010: 3). A
Copa seria, para ele, “uma chance única de transformarmos qualitativamente a
vida da nossa cidade e da nossa população” (Lacerda 2010: 3). Encerra sua fala
da seguinte forma: “Belo Horizonte merece” (Lacerda 2010: 3). Esta assertiva
colabora, sobremaneira, para o entendimento da Copa como algo grandioso,
benéfico em si e, na menção ao merecimento dos belo-horizontinos, apela
para a valorização da população, que parece ser presenteada com a realização
do evento. Dessa forma, inverte-se o jogo: o dispêndio da Copa, motivo de
tantos protestos, torna-se um presente à cidade.
No entanto, em meio ao concreto que dava vida aos novos contornos do
estádio, pouco se percebia de sólido no que se refere às vantagens anunciadas
para a população. Modernizar o Mineirão aparecia com frequência no documento, bem como ações voltadas para que o seu entorno recebesse a estrutura
adequada. Havia uma nítida preocupação com a imagem de Belo Horizonte e
com o atendimento ao turista, mas diante do recorrente apelo às benfeitorias
realizadas para a população, faltavam conexões mais palpáveis em se tratando
do que, efetivamente, tornar-se-ia benefício para as várias regiões da cidade.
Os discursos dos dois gestores se relacionavam com o propósito de conferir
visibilidade à Copa enquanto evento de “elevada magnitude” (Anastasia 2010:
2) e de associá-la à suposta predisposição do brasileiro em vangloriar o futebol,
como se o país fosse formado apenas por uma massa homogênea de aficionados
pelo esporte. Ainda nas palavras do governador do Estado,
[...] a possibilidade de sediar os jogos de uma Copa do Mundo sempre foi um
sonho acalentado por milhões de brasileiros. Seja como forma de prestar um
tributo a essa terra generosa em produzir jogadores com nível de excelência, seja
pelo inadiável desejo de ver bem de perto esse espetáculo que atrai olhares de
todas as partes do mundo (Anastasia 2010: 2).
Partia-se, assim, da representação de um leitor que sonha com a realização
da Copa no país. A utilização do termo “milhões de brasileiros” produz certo
consenso que se dirige ao público receptor do material, ao homogeneizar e
reduzir os brasileiros a um grupo descrito por uma quantificação imensurável
que intimida pela abrangência.
Vale destacar, ainda, uma ideia utilizada durante todo o texto documental
que se resume em uma frase, repetida em três páginas do PEI: “Minas Gerais e
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Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
Belo Horizonte integrados na Gestão da copa de 2014 como alavanca para o
desenvolvimento econômico, social e cívico” (PEI 2010: 11, 15, 62). Destacada
em caixa alta, com fonte maior que o restante do texto, em aspas e inscrita
dentro de um retângulo de cor diferente, a sua repetição permite inferir uma
necessidade de convencer o leitor da importância da proposta. Na utilização
da palavra “alavanca” fica perceptível o caráter utilitarista e compensatório
conferido à Copa, bem como, o abstrato apelo a um sentimento pátrio por
meio do “desenvolvimento do civismo”. Este parece se resumir no dever de
aceitação dos cidadãos à representação do Brasil como sede da Copa do Mundo.
Em torno dessa ambiência é que se desenvolveram relações entre a necessidade de se modernizar o estádio e o reconhecimento do valor que possui
a preservação de certas características antigas, ou mesmo, o fomento a ações
voltadas à memória para que se mantenha (ou se construa) o elo identitário
que se deseja com a população.
O Novo Mineirão foi entregue em 21 de dezembro de 2012, após quase
três anos fechado, conforme consta no site da Secopa (www.copa2014.gov.
br). No site da Minas Arena (www.minasarena.com.br), empresa responsável
pela execução das obras de reforma do estádio, em parceria firmada com o
Governo do Estado de Minas Gerais, é possível perceber a funcionalidade
comercial atribuída à tradição e a menção à mesma como justificativa para a
realização das obras.
No texto produzido pelos gestores da empresa, lê-se: “O Mineirão é uma
arena multiuso com elevados padrões de qualidade. Toda sua tradição esportiva
e cultural ganha com o que há de mais moderno em termos de conforto e tecnologia”. A escrita instaura, assim, uma ideia de benefício para a memória esportiva
da cidade via os novos investimentos. Em outra passagem há a afirmação de que
o Mineirão “é um dos mais tradicionais estádios do Brasil”, uma referência que
parece conferir à tradição um valor de status e distinção. Este destaque também
está presente em outros enunciados que buscam enfatizar o estádio enquanto
“patrimônio histórico, arquitetônico e afetivo de todos os mineiros”.
Em meio às referências à tradição, foi possível verificar afirmações que
visavam enaltecer os novos padrões modernos alcançados: “Após sua reforma,
o Mineirão se tornou a mais moderna arena multiuso de Minas Gerais, com
público crescente e esplanada exclusiva, sendo capaz de aliar entretenimento,
serviços, cultura e lazer [...]” (www.minasarena.com.br). Percebe-se que, ao mesmo tempo em que o estádio era considerado “um dos mais tradicionais do país”,
era também “a mais moderna arena de Minas Gerais”. Tradicional e moderno
tornaram-se, assim, dois indissociáveis valores dos novos empreendimentos.
Essa ambiguidade também pôde ser percebida no material impresso de
divulgação da empresa Minas Arena em parceria com o Governo do Estado
de Minas Gerais, do ano de 2012. A cartilha “Mineirão entre os melhores do
mundo” é composta por depoimentos de políticos mineiros, funcionários do
governo e gestores privados; informações gerais sobre as reformas realizadas;
65
14 (2)
e aspectos da história do estádio. Vale destacar a comparação internacional
que o título estabelece, chamando a atenção do leitor, logo de início, para a
magnitude do estádio.
O primeiro texto é escrito pelo governador de Minas Gerais, Antônio
Anastasia, e também se inicia com recurso semelhante, uma interjeição capaz
de exprimir sensação positiva de admiração: “Viva o novo Mineirão”! Em seu
conteúdo há destaque à dualidade composta pelos termos moderno e tradicional. No primeiro parágrafo o governador enfatiza que, após as transformações
realizadas, “passamos a contar com um dos estádios mais modernos do mundo”
(Anastasia 2012: 3). Já no parágrafo seguinte, há a menção às exigências da FIFA
e à necessidade de preservação de algumas das características do antigo estádio.
Na verdade, o Gigante da Pampulha – como carinhosamente o chamamos – foi
praticamente reconstruído de acordo com as exigências da FIFA. Mas foi preservado o grande anel externo, tombado pelo patrimônio histórico por tão bem se
integrar a Pampulha [...] arquitetada pela genial e já saudosa memória de Oscar
Niemayer (Anastasia 2012: 3).
Nas palavras de Anastasia observa-se o tom enaltecedor na referência ao
acervo arquitetônico da Pampulha e na menção a Oscar Niemayer, um dos
nomes mais consagrados da arquitetura brasileira. Tal referência parece cumprir uma importante função de respeito a um passado que se torna necessário
valorizar e preservar para que a novidade cause menos impacto.
No terceiro parágrafo do texto, o governador relata em tom afirmativo:
“trata-se, certamente, do mais bonito e funcional estádio do Brasil”. Após
enaltecer algumas de suas características (arena multiuso com mais de 60 mil
lugares e esplanada externa com 80 mil metros quadrados equipada para receber espetáculos culturais e eventos de lazer), diz no parágrafo seguinte que
o “Novo Mineirão combina modernidade e tradição, onde as famílias terão
acesso também a lojas, restaurantes, museu e, ainda, ao clássico feijão tropeiro,
marca registrada dos dias de futebol em Belo Horizonte” (Anastasia 2012: 3).
No site da Secopa é também mencionado o “tradicional tropeiro” como “item
obrigatório no cardápio” (www.copa2014.gov.br).
Nos trechos destacados vê-se o que se entende como modernidade e o que
se pressupõe como tradição. Em meio às novidades, as famílias (mais uma vez
descritas enquanto instância abstrata e idealizada) continuariam tendo acesso
aos produtos que se tornaram símbolos do estádio, como o feijão tropeiro.
No entanto, cabe destacar que as novas medidas estruturadoras da FIFA
implicaram na retirada dos antigos barraqueiros do Mineirão6 e das antigas
lanchonetes. Neste caso, fabricado nos estabelecimentos em conformidade com
os novos padrões, o “tradicional” tropeiro tornou-se mais um novo produto
da modernização.
Também, nesta perspectiva, dentre as especialidades do novo mercado
tem-se o museu, junto às lojas e restaurantes. Um monumento de referência
66
Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
ao passado, à tradição e à memória como produto do que se entende como
moderno. No site da empresa Minas Arena, o Museu Brasileiro do Futebol
aparece como um dos novos serviços criados. A exposição que marcou a sua
abertura, em 2012, foi anunciada com a finalidade de
apresentar aspectos do universo desse esporte, numa perspectiva histórica e cultural,
com um olhar sobre as relações sociais instituídas em torno de sua prática [...].
Lembrar a história do estádio e dos muitos agentes que nele deixaram marcada
sua presença e, ainda, reiterar sua importância como bem cultural da cidade são
outros objetivos dessa primeira ação expositiva do Museu Brasileiro do Futebol
[...]. Emoção e memória são, desde já, elementos indissociáveis de suas ações
(www.minasarenas.com.br).
Entretanto, esta lembrança não é gratuita. No material de divulgação do
museu há uma tabela de preços para sua visitação. O fomento à memória está
ligado, de alguma forma, ao interesse mercadológico presente em outras ações
descritas como modernizadoras.
Esta perspectiva é percebida, explicitamente, na cartilha “Mineirão entre
os melhores do mundo” (2012), pois dentre as vantagens anunciadas está o
tratamento diferenciado ao torcedor-cliente. Para Barra (2012: 9), diretor-presidente da Minas Arena, uma das missões da empresa seria “operar o complexo atendendo as expectativas dos nossos clientes, dentro dos mais exigentes
padrões de qualidade”. Em outra parte da cartilha lê-se:
nesse cenário, o grande vencedor será o torcedor, que passará a ser visto como um
cliente. Esse novo torcedor-cliente vai frequentar um estádio mais confortável,
seguro, acessível e sustentável. E, além de partidas de futebol, poderá assistir também a grandes eventos artísticos e culturais, já que o Mineirão foi transformado
em uma moderna arena multiuso (Minas Arena 2012: 39).
Ao longo do referido material, o adjetivo moderno foi vinculado a um
padrão internacional, sobretudo europeu, e baseou-se na divulgação de produtos e serviços que não faziam parte da estrutura dos antigos estádios brasileiros. Para além da reforma de características já presentes, relacionadas aos
portões, ao acesso (catracas), ao estacionamento, às arquibancadas e ao campo,
foram anunciados enormes telões de LED, lounges e lojas. No site da Secopa
há o anúncio de restaurante panorâmico em um espaço de 1.160 m², com
capacidade para 370 pessoas, além de uma área comercial de mais de 7,5 mil
m² com até 47 lojas, 58 bares e lanchonetes espalhados por todos os setores
(www.copa2014.gov.br).
Em outro trecho da cartilha “Mineirão entre os melhores do mundo”
afirma-se que o Governo de Minas:
optou por um modelo de negócio que privilegia a modernização da infraestrutura, valoriza o complexo arquitetônico da Pampulha e busca o mais alto padrão
internacional de operação do estádio, com conforto e segurança. Um modelo que
67
14 (2)
também inova na visão comercial, ao perceber o torcedor como cliente (Minas
Arena 2012: 38).
Nas palavras do senador mineiro e ex-governador do estado, Aécio Neves,
também publicadas na cartilha em questão, a nova conformação do Mineirão
será capaz de agregar “vantagens competitivas importantes à capital dos mineiros
e à sua mais nítida vocação de vibrante polo cultural nacional e poderoso destino
do turismo de negócios, acoplados a uma competente rede de novos serviços”
(Neves 2012: 5). Como nos textos anteriores, também enfatizou a tradição em
meio às ações modernizadoras, em um discurso já comum na fala dos gestores
públicos: “o estádio tradicional –que tanto mobiliza o nosso afeto coletivo–,
preservado em suas tradições, ampliou os seus horizontes e se transmudou em
um moderno e promissor complexo de lazer e cultura” (Neves 2012: 5).
No texto escrito por Tiago Lacerda, Secretário de Estado Extraordinário
da Copa do Mundo, percebem-se apelos também já comuns: “a esplanada no
entorno do Mineirão será uma área de convivência, um local de lazer para os
mineiros” (Lacerda 2012: 7). Da mesma forma, outras benfeitorias se repetem.
O secretário chega a dizer, contradizendo todas as aspirações empreendedoras
direcionadas à criação dos novos produtos e serviços evidenciados no material
publicitário, que o maior [destaque nosso] objetivo da reforma seria “permitir que as famílias mineiras frequentem o campo com conforto e segurança”
(Lacerda 2012: 7).
Em seguida, parece não sustentar o argumento quando afirma que a
Copa será muito importante para a promoção de Minas Gerais, o que remete
à função utilitarista do evento preconizada em todo o documento. Há, ainda,
prerrogativas que são comuns em outros textos pesquisados: a ideia de uma
paixão naturalizada pelo futebol, que justificaria qualquer empreendimento
em relação a ele; e o apelo à identidade mineira com recursos de linguagem
que fomentam um sentimento de orgulho e certa ideia de pertencimento e de
aproximação do leitor às ações realizadas.
Tiago Lacerda afirma que, embora a duração da Copa seja de apenas trinta
dias, “[...] o amor dos mineiros pelo futebol é eterno, e o que se espera é que
todos tenham ainda mais motivos para ir ao Mineirão” (Lacerda 2012: 7). Já em
relação ao apelo identitário, o título do seu texto, “Um presente aos mineiros”,
parece conter um caráter de supervalorização da população e de acomodação
argumentativa semelhante ao que propôs o prefeito Márcio Lacerda, no PEI
(2010: 3), quando fez a seguinte afirmação: “Belo Horizonte merece”.
Situação parecida também se faz presente no texto produzido por Barra
(2012: 9). Para ele, “estamos prontos para receber a todos com a eficiência
requerida sem deixar o hospitaleiro jeitinho mineiro de lado”. No parágrafo
seguinte, completa: “sejam todos bem-vindos, uai... Aqui só haverá lugar para
a alegria”, utilizando-se de um dos recursos de linguagem – uai – mais característicos da população de Minas Gerais (Barra 2012: 9). O uai, neste caso,
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Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
denota uma especificidade que participa efetivamente da autolegitimação do
enunciador, por expressar um código linguageiro que é próprio do universo
de sentido que o discurso instaura (Maingueneau 1998).
Observa-se, assim, a construção de um consenso do que seria o jeito
mineiro – hospitaleiro, amável, receptível –, o que colabora para amenizar as
diferenças e até possíveis ações contrárias ao que se espera do mineiro.
No site da empresa Minas Arena essa relação é ainda mais eloquente:
A soma de todos esses esforços fez do Estado de Minas Gerais, da cidade de Belo
Horizonte e do Estádio Mineirão exemplos para a Copa do Mundo FIFA 2014
e outros grandes eventos, levando consigo o talento profissional mineiro de criar,
construir e oferecer qualidade de vida a seus cidadãos (www.minasarena.com.br).
Outra importante estratégia que podemos destacar é a utilização costumeira das palavras “nossos/nossas” – pronomes que podem comportar a ideia
de inclusão e de sentido coletivo como recurso que visa aproximar o leitor e
torná-lo parte das ações realizadas. “Nosso estado”, “nossa cidade” e “nossa
população” foram comumente empregados pelos gestores públicos e privados.
Vale destacar uma parte do texto escrito pelo senador Aécio Neves que, ao
enaltecer a tradição do estádio Mineirão, afirma que este mobiliza “nosso afeto
coletivo” (Neves 2012: 5).
Outras formas textuais com características semelhantes foram também
percebidas na já referida cartilha (Minas Arena 2012), tais como: “O Mineirão
também é seu” e “o Novo Mineirão como sua verdadeira casa”; ou no site da
Minas Arena: “você, que faz parte desta Esfera Coletiva, seja bem-vindo ao
Museu Brasileiro do Futebol”. Estes enunciados parecem fortalecer a ideia
de legado e de uma coletividade consensual, situação também reforçada na
utilização da palavra “templo”. Em um dos trechos da cartilha (Minas Arena
2012), lê-se: “ao entregarem o templo do futebol mineiro de volta para os torcedores, completamente reformulado, a Minas Arena e o Governo de Minas
convocam a todos para conhecê-lo [...]”. O componente sagrado implícito
no termo contribui para a ambiência de veneração e de intocabilidade que se
gesta em torno do novo estádio, um universo simbólico de pertencimento a
algo inquestionavelmente grandioso.
4. Muito além das quatro linhas
Em meio às contradições citadas, o Mineirão emergiu, repetidamente,
como um dos “melhores do mundo”, capaz de inaugurar uma “nova era” ou um
“tempo de modernidade”, como se lê na cartilha “Mineirão entre os melhores
do mundo” (2012: 7, 11). No jogo simbólico que acontece fora das quatro
linhas, a modernização assume um valor positivo, que evoca desenvolvimento
e prosperidade. Interessante destacar o anúncio de inauguração de uma nova
era ou de um novo tempo com as reformas para a Copa do Mundo de 2014,
69
14 (2)
já que a própria construção do Mineirão há quase cinquenta anos, deu-se sob
o anúncio de uma modernidade desejada para Belo Horizonte. Em 1965,
durante a cerimônia de inauguração, havia uma grande faixa estampada com
os dizeres: “o mais moderno estádio do mundo” 7.
Agora, inaugura-se novamente a tão sonhada e intangível modernidade:
uma produção discursiva atemporal, reinventada para produzir uma distinção
valorativa. Moderno, modernidade e modernização anunciam, assim, muito
mais do que um tempo histórico, até mesmo porque estas são categorias relativas, difíceis de alinhar a um período e lugar pré-estabelecidos. Sobretudo,
pode-se pensar que estas referências expressam um predicado, uma característica
e, portanto, conferem um valor que denota certo avanço em relação a algo
julgado como ultrapassado. Como observa Carvalho (2012), os termos moderno, modernidade e modernização não podem ser confinados em um conceito
previamente determinado, pois requerem um contexto ou circunstancialização
histórica para que sua definição se torne operatória.
No momento atual, chama a atenção a frequente associação dos caracteres
anunciados como modernos a símbolos relacionados à tradição do estádio e
ao passado da cidade. Como importante exemplo, destacamos a construção e
o incremento de instituições voltadas à memória, como os museus.
Parece-nos fundamental a compreensão de que não é apenas um simples
fator mercadológico que rege a edificação de tais instituições, embora esteja
claro que constituem parte do novo complexo de produtos e serviços. Também
a menção ao patrimônio histórico, presente nos trechos que destacam parte
da estrutura do Mineirão e do complexo da Pampulha, não atende apenas às
exigências formais de tombamento. Se assim fosse, bastaria uma breve menção
explicativa sobre os limites da obra.
Parece-nos evidente que a preocupação em destacar o passado tem implicações em ações do presente, pois para a própria legitimação do novo torna-se necessário o aval do passado e o respeito às lembranças que ele evoca. A
recorrência à tradição observada nos documentos analisados pode servir como
um dos grandes elementos afirmadores do que se apresenta como moderno, ao
emprestar legitimidade histórica às transformações. Assim, a tomada de medidas
que visa tornar o estádio mais afeito aos preceitos dos espetáculos da atualidade
não descarta totalmente o vínculo com uma memória do espaço possível de se
preservar. Uma memória interessada para a consolidação e (por que não?) para
a criação de novos sentimentos de pertencimento ao novo Mineirão.
Neste sentido, chama a atenção o caráter simbólico da tradição e, com
isso, a inexistência de uma demarcação temporal que a defina. Desta forma,
seus elementos podem ser reorganizados para se articular a diferentes práticas
e posições e adquirir um novo significado e relevância (Hall 2006). Na relação
com as iniciativas mercadológicas que preconizam a novidade, a referência à
tradição pode ser um esforço para simular que há uma origem, uma substância
70
Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
fundadora, um referente histórico e um recurso simbólico contemporâneo,
que possa estabelecer, assim, uma conexão com o passado (Canclini 2008).
No caso dos documentos analisados, percebemos a veiculação da tradição
como algo essencialmente positivo, assim como as noções de modernidade,
moderno e modernização. Mas não qualquer ideia de tradição, vale ressaltar.
Nesse processo, há um esforço em se romper com um passado que remete a
tradições indesejadas, ou seja, aquelas que se mostram como um entrave à
rentabilidade do espetáculo (O tropeiro, por exemplo, é considerado uma
tradição, mas foi reinventado com novas exigências de higiene para atender
a um novo público. No entanto, o rótulo “tradicional” permanece para um
produto recentemente criado).
Em um contexto de grandes mudanças que, inevitavelmente, impactam
a vida de um grande contingente populacional, a noção de tradição parece
cumprir duas funções essenciais nas produções textuais:
1) Amenizar, justificar e legitimar as transformações advindas do processo
de modernização, já que este foi descrito como capaz de contribuir
para a própria preservação da tradição e para a criação ou incremento
de ações voltadas à memória.
2) Conferir valor às ditas modernizações, já que a tradição e a ideia de
sua manutenção reatualizada passam a ser divulgadas como um novo
produto no mercado do entretenimento esportivo; ou seja, incorpora-se valor e status àquilo que se mantém intocado (pelo menos na ideia
da divulgação) frente às novas intervenções. Há, assim, um tipo de
consumo cultural que se define como “tempo e lugar de ressurreição
caricatural e de evocação pândega do que já não existe”, ou seja, há
o consumo, sob forma ritual, dos “prestígios defuntos” de um acontecimento histórico, reatualizado na contemporaneidade como uma
espécie de lenda (Baudrillard 2007: 103). Em meio à necessidade de
construir uma “nova era”, como relatado em um dos textos, a utilização
da palavra tradição parece manter o respeito (interessado) às referências
históricas e o “prestígio das origens”, como pondera Le Goff (2003:
177). Para o autor, nessa relação há um paradoxo ou uma ambiguidade:
“o ‘moderno’, à beira do abismo do presente, volta-se para o passado.
Se, por um lado, recusa o antigo, tende a refugiar-se na história. [...]”.
O que se diz e se quer totalmente novo se deixa obcecar pelo passado,
pela memória e pela história e, assim como moderno pode comportar
o sentido de recente, o antigo pode ter o sentido de longínquo, ora
sublimado, ora depreciado (Le Goff 2003).
Ao descortinarmos esses discursos, reportamo-nos, necessariamente, ao
caráter político presente em cada produção textual, sobretudo, se pensarmos
71
14 (2)
nas relações que os discursos estabelecem com as políticas públicas. Com a
nova conformação advinda da parceria público-privada, novas características
entram em cena, e isso não diz respeito apenas ao jogo em si e às pessoas que
se identificam com o esporte, mas à vida de um contingente populacional que
habita a cidade.
Nesta perspectiva, consideramos pertinente problematizar nos textos
analisados os princípios de alteridade, pertinência, influência e regulação
(Charaudeau 2005). O primeiro, pautado pela própria situação de troca entre
os interlocutores, só se constrói pela existência de “universos de referência (saberes compartilhados) e finalidades (motivações comuns)” (Charaudeau 2005:
12). Trata-se, assim, de um lugar compartilhado tanto pelos produtores dos
documentos quanto pelos cidadãos belo-horizontinos e mineiros, para quem
os mesmos se dirigem. No entanto, embora haja um processo recíproco de
reconhecimento do outro, há que se considerar as dissimetrias que se estabelecem nas relações de poder. Nos textos analisados, há produções de importantes
personalidades da cidade e do estado, como o prefeito, o governador e o senador,
o que, de fato, instaura uma autoridade, apesar de camuflada em algumas
estratégias de aproximação com o leitor.
Nesse caso, é necessário que haja um reconhecimento dos saberes implicados no ato de linguagem em questão (Charaudeau 2005). A menção à tradição e
à modernização se inscreveram em um contexto próprio, onde questões ligadas
exclusivamente à situação belo-horizontina e mineira foram tratadas. A ideia
de legado; a realização de benfeitorias; a comercialização da imagem da cidade
e do estado; a promessa do retorno das famílias ao estádio (vinculada à suposta
redução da violência); a ideia de transformação da vida da cidade via realização
da Copa do Mundo; a menção a especificidades históricas (como a inauguração
do Mineirão, inserida no conjunto arquitetônico da Pampulha, idealizado por
Niemayer), e a especificidades culturais, como o consumo do feijão tropeiro,
podem ser pensados como constituintes do princípio de pertinência, já que a
linguagem é cuidadosamente apropriada no seu contexto.
Em diálogo com essas considerações, tem-se o princípio de influência. Nas
análises aqui realizadas consideramos esse princípio como o mais relevante, por
constatarmos a clara intenção de se atingir o leitor emocionalmente. Aliados
às ideias de legado e às motivações econômicas mencionadas no princípio de
pertinência, têm-se a intensa veiculação de expressões que se voltam para o
passado, para o sentimento de orgulho e honra, para o protagonismo de Minas
Gerais no cenário brasileiro e internacional (“Minas Gerais como praça do
mundo”, Anastasia 2012) e para o espírito pátrio e cívico da população. A Copa
foi também descrita como sonho de milhares de brasileiros, o que promove um
sentimento comum de aceitação nacional, apelo que possui grande poder de
influência no leitor. Também podemos destacar a sistemática repetição de determinadas palavras, tais como legado, a utilização de interjeições que denotam
72
Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
uma positividade e de códigos de linguagem que constroem uma proximidade
com o leitor e que evocam o pertencimento identitário do mineiro, como o
uai. Ainda, pode-se acrescentar o uso de estratégias que conferem um sentido
coletivo, como os pronomes “nossos/nossas”.
Nesta perspectiva é que tradição e modernização são mobilizadas em um
ambíguo jogo problematizado por Charaudeau (2006). Para o autor, tais noções
são grandes tipos de imaginários sociodiscursivos, denominados por ele como
universos de significação que circulam em um espaço de interdiscursividade
e que conferem “testemunho das identidades coletivas e da percepção que os
indivíduos e os grupos têm dos acontecimentos”.
O imaginário da tradição, segundo Charaudeau (2006: 211), é “sustentado
por discursos que se referem a um estado longínquo no tempo, no qual os
indivíduos teriam conhecido um estado de pureza”, fundando-se, assim, em
uma fonte de autenticidade. Já o imaginário da modernidade não se refere a
um tempo histórico estabelecido, mas a “um conjunto de representações que
os grupos sociais constroem a propósito da maneira como percebem ou julgam
seu instante presente, em comparação com o passado, atribuindo-lhe um valor
positivo” (Charaudeau 2006: 215). Nos documentos analisados, percebemos
uma dupla mobilização desses imaginários aparentemente antagônicos, mas
suficientemente interligados ao propósito comum de legitimação das ações
propostas.
Na tentativa de fazer a instância cidadã aderir às suas ações, a instância
política joga com argumentos da razão e da paixão. Como exemplo, nos textos
pesquisados, podemos relacionar à razão os números apresentados sobre os
detalhes “modernos” da obra (que intimidam pela grandiosidade), enquanto
o apelo à paixão pode ser resumido nas menções recorrentes à memória do
estádio e da cidade, à identidade mineira, à família e ao futebol como paixão
nacional intrínseca ao “ser brasileiro”.
“Na gestão das paixões coletivas” (Charaudeau 2006: 19), algo precisa
cumprir o papel de convencer os sujeitos da importância e da solidez das ações
empreendidas. Para Charaudeau (2006) duas situações podem ser destacadas: a
existência de uma ameaça ou a possibilidade de uma gratificação. Esta última
possibilidade é a que se materializa em nossa percepção, sobretudo, pela já
mencionada ideia de legado. A gratificação, nesse caso, pode ser pensada como
parte importante do princípio de regulação. Assim, pode ser traduzida nos
benefícios sociais e nas promessas de desenvolvimento econômico advindos das
obras, prestando-se a um importante papel na acomodação de possíveis conflitos entre o que se deseja moderno e o que necessita se manter para simbolizar
o respeito ao passado e à tradição. Para o referido autor, o discurso político
compõe relações complexas entre linguagem, ação, poder e verdade que carecem
ser desmembradas. Dito de outra forma, mesmo que a palavra não represente
tudo no âmbito do político, ela “intervém no espaço de persuasão para que a
73
14 (2)
instância política possa convencer a instância cidadã dos fundamentos de seu
programa e das decisões que ela toma ao gerir os conflitos de opinião em seu
proveito” (Charaudeau 2006: 21).
Das palavras utilizadas, circunscritas em um contexto específico de produção de sentido, foi possível verificar uma forte narrativa de enaltecimento às
ações realizadas, como se estas fossem conquistas que denotassem, até mesmo,
um feito heroico. Por fim, percebemos que as ações presentes na reforma do
Mineirão para a adequação aos padrões estipulados pela FIFA se apresentaram
compiladas em uma ampla produção discursiva que visou, especialmente,
convencer o leitor de que as medidas pensadas e efetivadas pela parceria
público-privada (Prefeitura de Belo Horizonte, Governo de Minas Gerais e
empresa Minas Arena) são, em si, benéficas para toda a população, que deve
se orgulhar da “eficiência” do povo mineiro e da realização de um evento com
tamanha magnitude no estado.
5. Considerações finais
O presente artigo produziu análises sobre os documentos apresentados
na perspectiva de um olhar. Ao centrarmos nas produções textuais com
autoria de gestores públicos e privados, certamente, ocultamos outras percepções, outras leituras e possíveis manifestações que afirmariam o caráter
não linear da recepção. Ou seja, entre o que se produz e o que se veicula, há
uma variável de interpretações e de apropriações que podem apontar para
caminhos totalmente diferentes do que se esperou do enunciador. Embora
não tenha feito parte de nosso objetivo estudar a recepção por outros atores
sociais, reconhecemos a importância e a riqueza que esta possibilidade de
pesquisa abarca.
Nesta direção, acreditamos ser fundamental, sobretudo em se tratando
do discurso político, levar em conta, de forma mais densa, os princípios de
regulação a que chamou a atenção Charaudeau (2006). Pensar esta perspectiva
implica também levar em consideração as relações da “força social dos sujeitos
discursivos com as formas de manifestação do discurso” (Solís 2013: 22).
Nesta teia de disputas é necessário reconhecer que, de fato, o futebol
não é apenas um esporte. É um “grande fenômeno de produção de sentido,
que se relaciona de múltiplas formas com a vida social brasileira”, como
bem observaram Cornelsen, Ferreira e Silva (2012: 9). Historicamente,
construíram-se representações e imaginários culturais, formações identitárias aliaram-se a projetos políticos em prol de uma brasilidade anunciada,
iniciativas mercadológicas e midiáticas emergiram e ganharam força no jogo
que se estende para além das quatro linhas.
Neste contexto, “tradição” e “modernização” cumpriram papel de destaque nas tentativas de legitimação do grande evento esportivo que se traduz na
Copa do Mundo, aqui analisada por meio da experiência da cidade de Belo
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Sarah Teixeira Soutto Mayor y Silvio Ricardo da Silva: Os discursos governamentais nas estratégias ...
Horizonte, Minas Gerais. Juntas, as duas noções se complementam em uma
relação aparentemente paradoxal. Ao mesmo tempo em que o “moderno”
é invocado para trazer ao estádio e à cidade os padrões da novidade e do
modelo internacional, recorre-se à importância da “tradição” como símbolo
de uma permanência histórica. Assim, percebemos que algumas tradições são
descartadas, enquanto outras são selecionadas para manter o elo identitário
com o novo estádio; questões estas que dizem respeito ao futebol, mas também à vida citadina, às políticas públicas, à economia, às ações midiáticas e
a toda interação social que nessa rede se constrói.
Notas
1 Sobre essa relação, destacamos os trabalhos de autores como Roberto da Matta
(1982) e José Miguel Wisnik (2008).
2 Torneio organizado pela FIFA entre as seleções nacionais que se sagraram campeãs
em seus continentes, somando-se o atual campeão mundial e o país-sede. Atualmente o evento vem servindo como um teste preparatório para o país que realizará
a Copa do Mundo.
3 Como exemplo, citamos o Comitê Popular dos Atingidos Pela Copa 2014 - BH
(Belo Horizonte). Para mais informações, acessar: http://atingidoscopa2014.wordpress.com/
4 A construção deste Conjunto se deu no início da década de 1940, sendo composto
pela Igreja de São Francisco de Assis, pela Casa do Baile, pelo Iate Clube e pelo
Museu de Arte Moderna. Todas essas obras foram projetadas pelo arquiteto Oscar
Niemayer e possuem participação do paisagista Burle Marx e do artista Cândido
Portinari. Na década de 1960, incorporou-se ao conjunto arquitetônico da região,
o Estádio Governador Magalhães Pinto, o Mineirão.
5 Dizeres contidos em todo o documento produzido pela FIFA: Estádios de Futebol:
recomendações e requisitos técnicos (2011).
6 Para maiores informações sobre esse processo sugerimos a leitura do texto: “Os
impactos dos megaeventos nos trabalhadores informais e precários: estudo de caso
dos barraqueiros no Mineirão” (Miranda e Merladet, 2013).
7 Fonte iconográfica encontrada no Museu Brasileiro do Futebol. Estádio Governador
Magalhães Pinto (Mineirão). Belo Horizonte, MG, Brasil.
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Sarah Teixeira Soutto Mayor é Mestre e Doutoranda do Programa de PósGraduação Interdisciplinar em Estudos do Lazer - Universidade Federal de
Minas Gerais (UFMG), Brasil. Membro do GEFuT – UFMG (Grupo de
Estudos sobre Futebol e Torcidas) e da Secretaria de Minas Gerais do Colégio
Brasileiro de Ciências do Esporte (CBCE). Atualmente, desenvolve pesquisas
relacionadas à história do futebol em Minas Gerais.
Correo electrónico: [email protected]
Sílvio Ricardo da Silva possui graduação em Educação Física pela Universidade
Gama Filho (1984), mestrado em Ciência do Movimento Humano pela
Universidade Federal de Santa Maria (1994) e doutorado em Educação Física
pela Universidade Estadual de Campinas (2001), Brasil. Atualmente é professor associado III da Universidade Federal de Minas Gerais, coordenador e
docente do Programa de Pós Graduação Interdisciplinar em Estudos do Lazer
da UFMG, tutor do PET Educação Física e Lazer e coordenador do Grupo
de Estudos Sobre Futebol e Torcidas (GEFuT). Tem experiência na área de
Educação, com ênfase interdisciplinar, atuando principalmente nos seguintes
temas: lazer, futebol, torcedor e Educação Física.
Correo electrónico: [email protected]
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ARTÍCULO
Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
SÍRIO POSSENTI
Universidade Estadual de Campinas/ CNPq/ FesTA
ANA CAROLINA VILELA-ARDENGHI
Universidade Federal de Mato Grosso do Sul/ FesTA
HÉLIO DE OLIVEIRA
Universidade Estadual de Campinas/ CNPq/ FEsTA
Resumen: El presente trabajo analiza, a partir de un conjunto de fórmulas (el fútbol
arte, especialmente), la circulación de discursos sobre una posible identidad brasileña.
Desde un punto de vista metodológico, tiene como objetivo demostrar la productividad
de la organización de un corpus relevante según el trayecto (parcours, Maingueneau
2008) de las fórmulas (Krieg-Planque 2010) elegidas. Servirán de escenario, junto con
obras históricas y sociológicas sobre la “brasilidad”, los ensayos de Wisnik (2008),
Antunes (2004) y Rodrigues (1958), así como los de Pasolini ([1971] 1999), quien
contrasta el fútbol prosa con el fútbol poesía y considera que este último caracteriza
al fútbol brasileño.
Palabras-clave: fútbol arte, fútbol callejero, fórmula discursiva, estereotipo.
Resumo: O presente trabalho analisa, a partir de um conjunto de fórmulas (futebol arte,
especialmente), a circulação de discursos sobre uma possível identidade brasileira. Do
ponto de vista metodológico, objetiva ainda mostrar a produtividade da organização de
um corpus relevante seguindo o percurso (parcours, Maingueneau 2008) das fórmulas
(Krieg-Planque 2010) escolhidas. Ensaios como os de Wisnik (2008), Antunes (2004) e
Rodrigues (1958), além de Pasolini ([1971] 1999) – que opõe futebol prosa ao futebol
poesia, que é como ele caracteriza o futebol brasileiro – servirão como pano de fundo,
juntamente com obras históricas e sociológicas sobre “brasilidade”.
Palavras-chave: futebol arte, futebol moleque, fórmula discursiva, estereótipo.
Abstract: This paper analyses, through a group of formulas (soccer-as-art, especially),
the circulation of discourses about a possible Brazilian identity. From a methodological
point of view, it aims to show the effectiveness of organizing a relevant corpus based
on the path (parcours, Maingueneau 2008) of the selected formulas (Krieg-Planque
2010). The background of this study consists of historical and sociological texts on
brasilidade (“Brazilian identity”) and essays such as Wisnik’s (2008), Antunes’ (2004)
and Rodrigues’ (1958) as well as Pasolini’s ([1971] 1999), who contrasts soccer as prose
with soccer as poetry and attributes the latter to Brazilian soccer.
Keywords: soccer-as-art, street soccer, discursive formula, stereotype.
Recibido: 13 de septiembre de 2014 • Aceptado: 8 de octubre de 2014.
ALED 14 (2), pp. 79-95
79
14 (2)
Pontapé inicial
Em entrevista à imprensa, uma semana antes da abertura da Copa do
Mundo de 2014, o presidente da FIFA, Joseph Blatter, retomou dois clichês:
que o Brasil é o país do futebol e que o brasileiro é um povo alegre.
Estas fórmulas resumem dois discursos relevantes sobre a identidade brasileira. Que seja o país do futebol decorre de uma história que inclui a participação
em todas as Copas do Mundo, o relativo sucesso nas competições de 1938 e
1950 (esta no Brasil, quando a seleção nacional perdeu a final para o Uruguai),
os cinco títulos mundiais e o fato de que se trata não só do esporte preferido,
como do mais praticado pelos brasileiros, em muitas versões (a pelada e o joguinho são as versões mais populares). A série de vitórias mundiais confirma
o que vem se dizendo desde 1958, ano da primeira conquista. Nesta ocasião,
celebrou-se (o mundo esportivo celebrou) a equipe e seu estilo de futebol,
com destaque para Pelé e Garrincha. Atualmente, o Brasil é o país que mais
exporta jogadores para o mundo. O slogan de uma propaganda que circulou
intensamente na época pré-Copa foi “o futebol está voltando pra casa” (nos
últimos dias antes da Copa, “o futebol voltou pra casa”), cujo sentido é que o
Brasil é a casa do futebol (“casa” está em óbvia relação de substituição de “país”).
Que o Brasil é um país alegre é um discurso cuja memória é de longo prazo.
Funda-se em ampla literatura, cujas fontes remontam à Carta de Caminha1.
Musicalidade, desenvoltura, dança e alegria são características repetidamente
atribuídas ao povo. Tais traços seriam devidos a fatores naturais (clima, sol) e
históricos (miscigenação em primeiro lugar).
A natureza teria influenciado o futebol, no Brasil transformado em arte,
um futebol moleque, expressão que implica inventividade, singularidade e
individualidade e, eventualmente, em casos de derrota ou insucesso, alguma
irresponsabilidade.
A junção de futebol, música e dança é nitidamente expressa na letra de
uma canção comemorativa da primeira conquista mundial, em 1958, na
Suécia. O título é “A taça do mundo é nossa”, e a parte mais significativa da
letra celebra a junção de futebol e samba (“couro” é outro nome para “bola”).
A sequência “futebol como é que é” pode ser interpretada como paráfrase de
“verdadeiro futebol”:
A taça do mundo é nossa
Com brasileiro não há quem possa
Êh eita esquadrão de ouro
É bom no samba, é bom no couro
O brasileiro lá no estrangeiro
Mostrou o futebol como é que é
Ganhou a taça do mundo
Sambando com a bola no pé
80
Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
1. Saindo para o jogo
Em “O que faz do brasil, Brasil?”, DaMatta (1986: 14) define a si próprio como brasileiro a partir da diferença em relação a um americano. Afirma
reconhecer-se brasileiro porque prefere feijoada a hambúrguer, sabe distinguir
um frevo de um samba, em situações em que se recebe um “não” ele não é
definitivo e admite sempre um jeitinho, e porque sabe que futebol é um jogo
que se joga com os pés e não com as mãos. Segundo o autor, as identidades
sociais – e as sociedades – definem-se a partir de listas como esta.
Mas é preciso não esquecer que essas escolhas seguem uma ordem. É certo que
eu inventei um “brasileiro” e um “americano” que o acompanhava por contraste
linhas atrás, mas quem me garante que aquilo que disse é convincente para definir um brasileiro foi a própria sociedade brasileira. Ou seja: quando eu defini
o “brasileiro” como sendo amante do futebol, da música popular, do carnaval,
da comida misturada, dos amigos e parentes, dos santos e orixás etc., usei uma
fórmula que me foi fornecida pelo Brasil. (DaMatta 1986: 15; grifamos).
O aporte teórico-metodológico em que se funda este artigo – a saber, o
da Análise do Discurso francesa (doravante AD, Maingueneau 2005, 2008a,
2008b, 2010, 2012) – não se interessa propriamente pelo modo de definir
uma identidade, mas pelos discursos acerca de identidades. Assumindo que é
possível analisar e descrever discursos sobre uma possível identidade brasileira, o
ponto relevante das considerações de DaMatta é precisamente este: a associação
entre o futebol e uma identidade nacional, que surge frequentemente como
algo dado, inquestionável. Mas o discurso do brasileiro amante do futebol,
que assume, segundo DaMatta (1986), entre sorrisos que somos os melhores
do mundo, não é algo natural, mas uma construção histórica.
Esse discurso dá corpo ao que se costuma chamar genericamente de brasilidade2. Assim como o futebol, outros traços são considerados representativos
– ou típicos – do Brasil ou do brasileiro: a música, a dança, a sensualidade etc.
A quase mistura que há entre Brasil e brasileiro é marcante: o brasileiro seria o
que melhor caracterizaria o Brasil, mas ele se define, por seu turno, por traços
típicos do Brasil, a saber, o clima, as paisagens, as comidas. A importância da
natureza, nesse cenário, merece destaque.
Historicamente, a imagem de um paraíso terreal impregnou as narrativas
do descobrimento (Holanda [1959] 2010) e, no caso brasileiro, cristalizou-se
a ponto de fazer da natureza exuberante, colorida, uma espécie de influência
natural para o caráter nacional. Marcha para o Oeste, de Cassiano Ricardo
([1940] 1970), é exemplar sobre o tema: tratando da formação da sociedade
brasileira, através da mistura das raças, exalta-se o berreiro cromático que é o
Brasil: “parece que Deus derramou tinta por tudo”. Do escândalo de cores da
natureza – do céu aos animais – o autor faz um paralelo com mistura de raças
que formam o povo brasileiro: “todas as cores raciais na paisagem humana”.
81
14 (2)
Também na moda (Vilela-Ardenghi 2014) se observa de maneira bastante
clara a imbricação de todos esses elementos: o clima tropical favorece uma exuberância paisagística (em cores, formas, fauna) e permite ao povo uma leveza
no vestir – mesmo porque é na praia que ele está (ou para onde vai) – que o
faz ser mais solto, dançante. O calor do clima é transposto naturalmente para
a imagem de um povo caloroso, amistoso, envolvente. Para além da moda, os
discursos que cristalizam uma ideia de brasilidade circulam pelos mais variados
cenários: turismo, gastronomia, arquitetura e, para o que interessa aqui, esporte.
Considere-se um episódio ilustrativo e sua análise contrastiva (poderiam ser
evocados diversos outros lances memoráveis, como o drible de Pelé no goleiro
do Uruguai na Copa de 1970, os dribles de Garrincha, principalmente contra
a URSS, na Copa de 1958 etc.). O historiador Jorge Caldeira (2002), após
descrever minuciosamente os dois gols do Brasil contra a Alemanha na final
da Copa de 2002, trata brevemente do fato curioso de que os dois países, dos
mais relevantes no futebol mundial, nunca tinham disputado uma partida em
Copas do Mundo. E que, portanto, todos os debates sobre as diferenças entre
as duas culturas futebolísticas3 – que não se restringem ao campo de futebol
– eram como conversas “de noivas virgens e padres austeros discutindo sexo”
(Caldeira 2002: 13). E continua:
Havia dois mundos que não se tocavam, duas definições fundamentais de futebol praticadas como crenças absolutas, mas que jamais se provaram. O futebol
brasileiro era “alegre” ou “ingênuo”, apesar de sua eficiência estatística. Coisa
praticada por gente de talento, mas incapaz de se organizar – numa referência
análoga a algumas análises da economia do país. Já a Alemanha não perdia tempo
com fantasias, e construía seu caminho com vistas ao resultado, e não se perdendo
em firulas pelo caminho – assim como as fábricas do país e seus construtores.
(Caldeira 2002: 13-14).
Se Antunes (2004: 278) destaca que “a associação entre seleção brasileira
de futebol e unidade nacional possui raízes antigas e profundas, que remetem
a um discurso nacionalista e à ideia de brasilidade”, Hobsbawm (2004) mostra
– ao fazer uma espécie de trajetória do nacionalismo, sobretudo no cenário
europeu – que os atletas e as equipes de esportes contribuíram, a partir dos
anos pós-1918 (que ele chama de “apogeu do nacionalismo”), para a superação
do local em favor do nacional. Nesse contexto, as Olimpíadas e a Copa do
Mundo são, para Hobsbawm (2004: 170-171), o ápice de como os esportes
passaram a representar uma fonte de autoafirmação nacional: o torcedor, ao
se identificar com o atleta como um símbolo nacional, transfere o sentimento
de lealdade para com o time ou com a equipe para a nação, transformando-se,
ele também, num símbolo nacional4.
No período entre-guerras, os esportes funcionavam como uma forma civilizada de confronto com o outro – que forçava, em boa medida, uma definição
do nós. Antunes (2004: 234) observa que Nelson Rodrigues, por exemplo,
82
Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
“comparava uma partida de futebol a uma guerra entre nações inimigas, e a seleção ao próprio exército nacional” (a pátria em chuteiras). Assim, este panorama
coloca em lugar de destaque, nas sociedades contemporâneas, os espetáculos
esportivos, “lugares propícios à constituição de identidades coletivas, sejam elas
de grupos sejam mesmo nacionais, uma vez que permitem a conformação de
diferentes arranjos e experiências de integração social” (Antunes, 2004: 18).
No caso brasileiro, Mário Filho (Filho [1947] 2003) mostra quão imbricados
estão futebol e nacionalismo em dado momento de nossa história: as festividades cívicas (Independência do Brasil, Proclamação da República, por exemplo)
foram, por muito tempo, celebradas por meio de uma partida de futebol, em
que a seleção brasileira entrava em campo. Assim, para muitos brasileiros, “a
experiência da nacionalidade, da identidade nacional, dava-se unicamente por
intermédio de uma partida de futebol e das expectativas que envolviam sua
realização” (Antunes 2004: 135). Nessa mesma direção vai José Lins do Rego
(Rego 1949), em suas crônicas esportivas, apontando que “a identificação entre
o povo e o futebol assumiria, no Brasil, uma dimensão tão grande que, quando
a seleção vencia, tinha-se a impressão de que o povo brasileiro vencia com ela”
(Antunes 2004: 53). A história mostra, porém, que a vitória não é necessariamente
uma garantia da identificação do povo com a seleção nacional. Tomemos dois
exemplos emblemáticos: mesmo não tendo vencido, a seleção de 1982 é tomada
como símbolo do verdadeiro futebol brasileiro, enquanto a de 1994 – ainda que
tenha vencido a Copa – é lembrada a partir de uma memória negativa, i.e., ela
não teria representado o estilo brasileiro de jogar.
A questão é antiga: “quando se tratava de seleção brasileira, cabia ao jogador
representar integralmente o homem brasileiro, de preferência apenas em suas
qualidades” (Antunes 2004: 137). A seleção de Flávio Costa, que representou
o Brasil em uma sequência de amistosos pela Europa em 1956, por exemplo,
também foi um problema:
Para Mário Filho, a origem das críticas seria uma só: o brasileiro não se reconhecia
na seleção que Flávio Costa montara, tampouco reconhecia o futebol apresentado
como genuinamente brasileiro. Isso porque, na opinião do cronista, era o torcedor
que fazia a seleção ser portadora de seus ideais. Se o brasileiro não se identificasse
com a seleção, era como se ela não representasse o Brasil (Antunes 2004: 138).
Uma seleção com o selo made in Brazil precisa ter o quê, afinal? Em outras palavras, o que faz com que o torcedor “a cubra ou não com a bandeira
nacional” (Filho 1956 citado por Antunes 2004: 139)? Uma resposta para isso
parece estar relacionada à figura do jogador brasileiro.
2. A seleção: considerações em torno do jogador brasileiro
A conquista do tricampeonato mundial em 1970 pelo Brasil suscitou um
célebre ensaio de Pasolini ([1971] 1999)5 em que ele distingue um futebol
83
14 (2)
prosa de um futebol poesia. Enquanto aquele teria certa linearidade e ênfase no
jogo coletivo (vocação defensiva, triangulação, contra-ataque, cruzamento e
finalização), este seria marcado por dribles e gols, de modo que o individualismo do jogador seria decisivo. Pasolini finaliza seu texto de maneira que se
tornou emblemática ao se falar de um verdadeiro futebol brasileiro: “Sem fazer
distinção de valor, mas em sentido puramente técnico, no México [em 1970]
a prosa estetizante italiana foi batida pela poesia brasileira”.
O futebol poesia – como seria o caso do futebol brasileiro genuíno – demanda necessariamente certa genialidade que só pode ser individual, embora
toda a equipe se favoreça dela. Os dribles e toques de efeito teriam por resultado
a criação de espaços até então não imaginados no campo, o que, por seu turno,
permitiria que o gol “fosse inventado por qualquer um e de qualquer posição”.
A referência à individualidade do jogador brasileiro também surge nas
crônicas de Mário Filho ([1947] 2003). Há nelas, porém, outro tom. Após a
derrota na Copa de 1950, propõe uma explicação para a causa do Maracanaço:
o individualismo excessivo dos malabaristas da bola. Não é outra a razão da
sua crítica a Leônidas6:
Popular era Leônidas, o inventor da bicicleta. Mais do gosto do brasileiro. Pouco
importava que ele se metesse em escândalos, que não se pudesse contar muito
com ele. Talvez, inclusive, essa volubilidade de Leônidas ajudasse, tornando-o
ainda mais querido. O clube que o tivesse precisava conquistá-lo todos os dias,
todos os jogos. E o povo queria era isso, o discurso de praça pública, o improviso, a anedota, o passo de samba, a visagem do capoeira (Filho 1957, citado por
Antunes 2004: 173).
A ideia de que é a capacidade individual que faz do futebol brasileiro um
futebol poético exige, por outro lado, que se pense uma característica típica
do jogador brasileiro – na medida em que seria ela que daria a cara do futebol
nacional. E, de fato, há: o discurso que sustenta essa identificação é aquele
que encontramos – para tomar um exemplo magistral – em Gilberto Freyre
a respeito da miscigenação que deu origem ao povo brasileiro. Wisnik (2008:
414-415), sobre o tema, observa que há em Freyre “uma inacabada teoria da
mulatice” que “sugere afinal o mestiço, racial e cultural, como o intérprete por
excelência da ‘reciprocidade de culturas’ que forma a sociabilidade brasileira”.
No futebol, para Freyre, a mestiçagem teria provado seu poder de transmutação de veneno a remédio (Wisnik 2008) e transformado o futebol brasileiro
na sua expressão e, consequentemente, em motivo de orgulho nacional. Nesse
mesmo sentido, José Lins do Rego via no esporte um elemento da identidade
nacional e “o futebol mestiço ou mulato traduzia e sintetizava a brasilidade”
(Antunes 2004: 67). Leônidas era, para ele, o maior expoente dessa mestiçagem:
“um caso para os estudiosos da miscigenação brasileira” (Rego 1949 citado por
Antunes 2004: 65). Ainda para o cronista, “tanto nos aspectos bons quanto
nos maus, o futebol praticado no Brasil, lembrando os passos da capoeira, com
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Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
um gosto especial pelos floreios e pelo inusitado, definia o estilo emocional do
brasileiro” (Antunes 2004: 67).
As discussões em torno de um verdadeiro futebol brasileiro – marcado
por dribles, floreios, malabarismos e muitos gols, conforme vimos até aqui –
condensam, assim, uma série de discursos que acabam por remeter, em boa
medida, à ideia de um verdadeiro Brasil, daí estarem esses debates atrelados à
discussão identitária. A representação genuína desse nosso futebol é, não raro,
feita por meio de um conjunto de fórmulas (Krieg-Planque 2010) – futebol arte
e futebol moleque, por exemplo – que colocam em cena esses discursos que são,
em última análise, sobre uma propalada brasilidade. E são precisamente esses
discursos que o corpus organizado em torno dessas fórmulas pretende analisar.
3. Esquema tático: fórmulas, estereótipos e pequenas frases
Discutindo questões metodológicas para a AD, Maingueneau (2009) afirma que encontrar uma entrada a partir de uma fórmula, de um conector, de uma
metáfora, de uma frase, pode ser muito produtivo na constituição de corpora
para uma pesquisa, pois permite considerar um texto não por seu conteúdo,
mas por sua inserção em um determinado discurso e, consequentemente, no
interdiscurso. Nesse sentido, a noção de fórmula tal como proposta por Krieg-Planque (2010) oferece um quadro ao mesmo tempo teórico e metodológico
útil aos pesquisadores interessados em explorar a heterogeneidade e a circulação
de discursos no espaço social. Embora os estereótipos, as imagens e os provérbios
não possam ser considerados como fórmulas na acepção de Krieg-Planque,
esses elementos não raro encontram-se associados a uma fórmula específica e,
de certa maneira, acompanham sua circulação, participando ativamente dos
processos de produção de sentidos associados à fórmula.
Essa convergência de fatores (diferentes semioses, suportes e gêneros) em
torno da fórmula configura o que Maingueneau (2008: 18) chama de percurso
– uma unidade não-tópica de discurso, isto é, não institucionalizada, mas que
circula por diversos espaços.
A partir da reflexão sobre a natureza e a diversidade das unidades reivindicadas atualmente pelos analistas do discurso, o autor distingue duas grandes
categorias: as unidades tópicas e as unidades não-tópicas. Enquanto as primeiras
correspondem a espaços pré-delineados pelas práticas verbais (a exemplo do
discurso comunista e do discurso socialista), as segundas são construídas pelos
pesquisadores independentemente de fronteiras pré-estabelecidas, embora
profundamente inscritos na história e por ela justificados.
Um tipo peculiar de unidade não-tópica são os percursos, definidos como
unidades de diversas ordens (lexicais, proposicionais, fragmentos de textos)
extraídos do interdiscurso, sem procurar construir espaços de coerência ou
constituir totalidades. O que se pretende, em análises de percursos, ao contrário, é desestruturar as unidades instituídas, definindo um percurso imprevisto,
85
14 (2)
único para cada pesquisa. Trata-se, nas palavras do autor, de “explorar uma
dispersão, uma circulação” (Maingueneau 2008: 18).
Considerando o sintagma futebol arte como fórmula, pode-se configurar
um percurso que extrapola, de maneira significativa, o campo esportivo. É
frequentemente enunciada em mesas redondas, debates, artigos jornalísticos
das seções de esportes e em textos de autoria de comentaristas, jogadores e
ex-jogadores de futebol. E, para além da esfera esportiva, encontra-se em
outros campos discursivos7, configurando, então, mais claramente, um percurso8, que pode ser confirmado por sua circulação em domínios diversos,
entre os quais:
(a) Campo científico: pesquisas acadêmicas associadas à Associação Futebol
Arte (AFA), em parceria com a Faculdade de Educação Física (FEF) da
Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP); artigos na área das Ciências
Humanas (especialmente Sociologia e História), Linguística (Semântica,
Semiótica, Análise do Discurso), entre outras, além de livros com extensos
estudos sobre o tema, publicados nas áreas citadas ou em áreas afins;
(b) Campo literário: as crônicas de Nelson Rodrigues (1958) e de Chico
Buarque de Holanda (1998) que se confundem como literatura e jornalismo;
poemas de diversos autores, dentre os quais grandes poetas, como Drummond
(Futebol), Ferreira Gullar (Gol), João Cabral de Melo Neto (Ademir da Guia,
De um jogador brasileiro a um técnico espanhol, O futebol brasileiro evocado
na Europa), Vinícius de Moraes (O anjo de pernas tortas), Chico Buarque de
Holanda (O futebol);
(c) Campo publicitário: propagandas impressas ou veiculadas na TV e na
internet de grandes marcas como Brahma, Skol, RedBull, Coca-Cola, Antártica,
Claro, Tim, Fox, e marcas de materiais esportivos como Nike e Adidas;
(d) Campo das artes (artes plásticas, documentário etc.): Exposições como
a realizada no Iguatemi Shopping, em Campinas, em janeiro/fevereiro de 2014,
intitulada Futebol Arte (gravuras, ilustrações e fotografias); coletânea de imagens
publicada no livro Futebol-Arte do Oiapoque ao Chuí; documentários como
Santos: 100 anos de futebol-arte;
(e) Campo jornalístico: além dos textos nas seções de esporte na grande
maioria dos jornais impressos (que, aliás, têm uma versão digital das mesmas
seções em seus sites), podem-se encontrar artigos de opinião numa grande
diversidade de sites fora da esfera jornalística, como os textos veiculados no
Observatório da imprensa;
(d) Campo das mídias sociais digitais: blogs pessoais, redes sociais, comunidades e perfis no Facebook, perfis no Twitter etc., que tratam especificamente
de futebol arte, futebol moleque, verdadeiro futebol brasileiro e formulações
relacionadas.
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Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
A circulação por diversas instâncias sociais e discursivas é condição sine
qua non para que valha a pena analisar uma fórmula. Ela se torna objeto de
interesse tanto maior quanto mais for retomada, reformulada, (eventualmente)
recusada em diferentes posicionamentos e seja objeto de polêmicas.
Neste artigo, faremos alguns recortes do corpus, com vistas a priorizar os
textos que destacam, de alguma forma, o sintagma futebol arte e suas reformulações
para caracterizar o verdadeiro futebol brasileiro como um traço importante da própria identidade brasileira. O primeiro recorte diz respeito ao campo publicitário,
isolando um espaço discursivo composto por propagandas que circularam meses
antes da realização da Copa do Mundo no Brasil (primeiro semestre de 2014),
contribuindo para a construção de sentidos em torno do futebol brasileiro.
4. Futebol moleque: sinônimo de futebol arte ou novo sentido
para o futebol brasileiro?
A importância da publicidade para a compreensão das relações sociais
na atualidade é destacada por Maingueneau (2008b:72). Afirma que “os
estereótipos de comportamento eram outrora acessíveis às elites de maneira
privilegiada por meio da leitura dos textos literários; hoje esse papel é atribuído
à publicidade, sobretudo em sua forma audiovisual”.
Tomando o campo publicitário como base para a constituição do corpus,
analisamos, a seguir, o estereótipo de jogador brasileiro que, ligado a uma cena
de enunciação específica, emerge como um elemento constante em todos os
textos desse campo, embora a eles não se restrinja. Considerem-se os seguintes
enunciados:
(E1) Se antes eu era esporte, no Brasil eu virei arte, arte pintada com os pés.9
(E2)Para nós, o futebol não se traduz em termos técnicos e táticos, mas
em termos puramente emocionais.10
(E3) Quando você pensa que ele vai para a direita, ele vai para a esquerda.11
(E4)Gol de lata, viva o futebol moleque.12
(E5)Joga moleque, ouse ser brasileiro.13
(E6)A Copa Coca-Cola e o futebol moleque do Brasil.14
(E7) Coca-Cola apresenta as regras do futebol moleque: tudo o que se mexe
pode ser driblado. É algo que você inventa, do seu jeito. Qualquer
espaço entre duas coisas é gol.15
(E8)Camisetas “futebol arte moleque made in Brazil”: criadas para homenagear esta nova safra de craques que está surgindo no Brasil e
que provavelmente brilhará na copa de 2014.16
Maingueneau propõe o conceito de cena da enunciação para analisar textos
discursivamente – i.e., em oposição à noção de situação de comunicação, em que
somente o ponto de vista sócio-interacional é considerado. Para ele, “apreender
87
14 (2)
uma situação de discurso como cena de enunciação é considerá-la (...) através
da situação que a fala pretende definir, o quadro que ela mostra (no sentido
pragmático) no movimento mesmo de seu desdobramento” (Maingueneau
2010: 204). Divide a cena de enunciação em três dimensões simultâneas: cena
englobante, cena genérica e cenografia. A cena englobante corresponde ao tipo
do discurso, a cena genérica ao gênero discursivo. Já a cenografia é construída
pelo próprio texto17. Maingueneau explica que há discursos que se restringem
às cenas englobante e genérica. Ou seja, sua cenografia praticamente não varia
(lista telefônica, receita médica). Mas há discursos que se valem de cenografias
variadas, como o discurso publicitário. Alguns casos exemplares são comerciais
que recorrem a cenografias de conversação rotineira ou cenografias de discurso
científico/médico, como quando um dentista, a partir de seu consultório, fala
de afecções orais e problemas de saúde que serão prevenidos com o uso do
produto X. Exemplos como este são ilustrativos do que Maingueneau chama
de cena validada, ou seja, uma cena de fala cotidiana instalada no imaginário
social, na qual a cenografia se apoia.
No caso do corpus deste artigo, no que se refere à cena englobante, diremos apenas que se trata do campo publicitário, sem nos estendermos em sua
caracterização. No que se refere à cena genérica, ele permitiria um debate sobre
a natureza textual dos slogans (o que também não faremos; apenas remetemos
à teoria do autor expressa em Maingueneau [2012], obra que defende que os
slogans pertencem a um regime peculiar de enunciação, que chama de aforizante). Portanto, trataremos apenas da cenografia, e, quando for o caso, das
cenas validadas (uma retomada de cenas memoráveis) que ela evoca.
Na maioria dos enunciados em análise, a cenografia evoca conversações
informais, que remetem a uma interação entre amigos. Em E3, E4 e E5, esse
caráter informal é mais claro, na medida em que simulam diálogos simultâneos
durante um jogo de futebol. E3 é o comentário dirigido a um amigo: “Quando
você pensa que ele vai para a direita, ele vai para a esquerda”. E4 simula a narração do gol, seguida de uma saudação: “Gol de lata! Viva o futebol moleque!”.
E5 é uma frase que pode ser um grito de incentivo ao jogador “Joga, moleque!
Ouse ser brasileiro!”. “Moleque” caracteriza o futebol ou o jogador brasileiro,
pela audácia e pela imprevisibilidade.
E1 e E2 também recorrem à cenografia da conversação, com algumas particularidades. E1 evoca a cena de um depoimento, cujos índices são os verbos
ser e virar na primeira pessoa do singular, e o dêitico eu. Assim, o enunciador é
uma personificação do próprio futebol. Ainda assim se mantém o tom informal
da cena validada (voltar para casa), pois o “futebol” está voltando para seu lar,
o Brasil. No trecho final da propaganda, o enunciador pede que um provável
amigo ou parente próximo (e para todos os brasileiros!) ponha a cerveja para
gelar (uma cena validada, por ser comum e pelo que evoca – festa, alegria),
que em breve ele chegará, reforçando o grau de intimidade/informalidade na
88
Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
construção da cenografia. O que mais interessa destacar neste caso é a formulação “Se antes eu era esporte, no Brasil eu virei arte”, que retoma o lugar
comum que significa que o futebol brasileiro não é (apenas) um “esporte”,
que esse status aqui foi superado, está agora em um patamar superior, é arte.
E2 soa como uma pequena aula, talvez uma consideração de comentarista
especializado em esportes: “Para nós, o futebol não se traduz em termos técnicos e táticos, mas em termos puramente emocionais”18. De qualquer forma,
seu sentido coincide com uma ideia do futebol que não considera a rigidez
das táticas ou das questões relevantes para um atleta, mas vai na direção de
um contexto emocional, lúdico, artístico, coerente com a ideia de futebol arte.
Outro aspecto importante, que atravessa todos os enunciados aqui considerados, e se explicita particularmente em E7, é a informalidade das cenas
validadas. Um tema recorrente não só nas propagandas, mas também em outros
textos, é a pelada. Trata-se de uma modalidade do jogo descrita por Holanda
(1998) como matriz do futebol sul-americano. Caracteriza-se por seu caráter
não profissional:
É praticada, como se sabe, por moleques de pés descalços no meio da rua, em
pirambeira, na linha de trem, dentro do ônibus, no mangue, na areia fofa, em
qualquer terreno pouco confiável. Em suma, pelada é uma espécie de futebol que
se joga apesar do chão. (...) Todas as linhas são imaginárias - ou flutuantes, como
a linha da água no futebol de praia - e o próprio gol é coisa abstrata. O que conta
mesmo é a bola e o moleque, o moleque e a bola (Holanda 1998).
Retomando sentidos relacionados à prática da pelada, em E2, há menção
a esse futebol que “não se traduz em termos técnicos e táticos”; em E4, a formulação “gol de lata” indica que a bola não é a tradicionalmente utilizada nas
partidas oficiais; em E4, E5, E6 e E7, “moleque” é um adjetivo que predica
“futebol”; em E7, a despeito de haver regras, o que implicaria um jogo organizado, as orientações contradizem qualquer ideia de prescrição: “tudo o que
se mexe pode ser driblado. É algo que você inventa, do seu jeito. Qualquer
espaço entre duas coisas é gol”.
Estamos considerando apenas a dimensão verbal das propagandas. Se
levássemos em conta a dimensão não verbal desses textos, constataríamos um
grande investimento na cena validada pelada para a construção da cenografia.
São recorrentes imagens de jogos na praia, em campinhos de terra batida e em
outras áreas não profissionais.
A aproximação entre futebol arte e futebol moleque aparece materializada no
sintagma “futebol arte moleque, made in Brazil”, estampado em uma coleção de
camisetas da marca Futebolês, conforme E8. Este enunciado ainda acrescenta
que as camisetas foram “criadas para homenagear esta nova safra de craques
que está surgindo no Brasil e que provavelmente brilhará na Copa de 2014”,
o que permite duas interpretações: (a) moleque seria uma especificação (uma
variação, um acréscimo) de futebol arte. Nesse caso, também poder-se-ia dizer
89
14 (2)
que futebol moleque funciona como um hipônimo de futebol arte; (b) “arte” e
“moleque” seriam facetas de um mesmo futebol e, nesse caso, tanto “arte” como
“moleque” seriam predicativos equivalentes entre si para qualificar o mesmo
referente: o “verdadeiro futebol brasileiro”.
As ocorrências de futebol moleque no material analisado parecem apontar
para o segundo tipo de construção: “moleque“ e “arte“ mantém uma relação
metafórica de equivalência, compartilham o mesmo sentido básico de irreverência e inventividade. É esse moleque irreverente, alegre e imprevisível, cuja
performance vem de um savoir faire inato, oriundo da improvisação e da inspiração, refinado em peladas e em campos improvisados nas áreas mais pobres
da periferia, que corporifica o estereótipo do jogador brasileiro e de um futebol
inventivo, original e pentacampeão.
A cena validada configurada pelas imagens da pelada e do moleque apoia e
legitima a cenografia da conversa informal, de amigos assistindo ao (e comentando o) jogo de futebol, na maioria dos exemplos considerados. Em todos
esses textos, a cenografia é essencial ao processo de produção de sentidos, pois
é com a cenografia – o texto concreto – que o leitor se confronta.
É também nesse âmbito que entram em funcionamento os estereótipos
cristalizados numa determinada cultura. Segundo Amossy (2008: 125), os
estereótipos são representações coletivas cristalizadas ou esquemas culturais
preexistentes e compartilhados no mundo social que operam na maneira com
que a comunidade avalia e percebe o indivíduo, segundo categorias por ela mesma difundidas. Sobre isso, Mussalim e Fonseca-Silva (2011) acrescentam que
os estereótipos se apresentam como elementos constitutivos do texto publicitário e
lugares privilegiados de produção de sentido que possibilitam a inscrição do social
e do histórico no texto. O estereótipo é, dessa forma, também uma construção
de leitura, uma vez que ele somente emerge no momento em que o sujeito-leitor
recupera, no discurso, esses elementos espalhados e frequentemente lacunares,
para reconstruí-los em função de um modelo cultural preexistente (Mussalim e
Fonseca-Silva 2011: 147-148).
No momento da identificação, o leitor passa a ocupar a posição de coenunciador daquela cenografia. Eventualmente, há uma correspondência entre
a figura daquele que enuncia e a figura do coenunciador: no “nós” (todos os
brasileiros) de E2; naquele que vai pôr a cerveja para gelar e aguarda com
expectativa a volta do futebol para seu lar (o Brasil), em E1; no “você” genérico de E3 e E7; naqueles que vibram e torcem com as exclamações de “viva”,
“joga”, “ouse” em E4 e E5; naqueles que ouvem (e aplicam!) as regras simples
e, de certo modo, infantis de E7, para ficar apenas no recorte representado
por essas propagandas.
A noção de cenografia é, de fato, inseparável da noção de ethos discursivo,
já que ambas participam de um processo de enlaçamento paradoxal: “são os
conteúdos desenvolvidos pelo discurso que permitem especificar e validar o
90
Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
ethos, bem como sua cenografia, por meio dos quais esses conteúdos surgem”
(Maingueneau 2008b: 71). Segundo o autor, o ethos corresponde a uma instância subjetiva que se manifesta por meio do discurso e não pode ser concebida
como um estatuto, mas como uma voz, associada a um corpo enunciante historicamente especificado. Diferentemente da retórica, que relacionou o ethos à
oralidade, Maingueneau propõe que qualquer texto escrito tem uma vocalidade
específica que possibilita relacioná-la a uma caracterização do corpo do enunciador, que pode ser entendido como um fiador, já que é este que atesta o que
é dito por meio de seu tom. A figura do fiador torna bem mais vívida a ideia
que se tem do enunciador, pois implica o tom com que esse enunciador fala, a
partir de uma cenografia específica. Nesse sentido, o fiador seria a encarnação
do ethos. Explicando a relação entre ethos e fiador Maingueneau acrescenta:
(...) optei por uma concepção mais “encarnada” do ethos, que, nessa perspectiva,
recobre não somente a dimensão verbal, mas também o conjunto das determinações físicas e psíquicas associadas ao “fiador” pelas representações coletivas.
Assim, acaba-se por atribuir ao fiador um “caráter” e uma “corporalidade”, cujo
grau de precisão varia segundo os textos (Maingueneau 2008b: 65, grifamos).
Assim, a noção de ethos concebida por Maingueneau compreende não só
a dimensão verbal do enunciado, mas também o conjunto de determinações
físicas e psíquicas que constituem a figura do fiador, ou seja, uma corporalidade
(compleição física, maneira de se vestir e de se movimentar no espaço social –
exemplos seriam o jaleco branco e o estetoscópio em volta do pescoço no caso
dos médicos e o andar sensual e expressão de femme fatale características das
top models) e um caráter (uma gama de traços psicológicos: a felicidade esfuziante dos cantores de axé music quando retratados no material de divulgação
veiculado pelas gravadoras ou a ponderação e doçura das mães em publicidades
de produtos infantis).
Reforça-se, na articulação entre ethos e cenografia, a construção da já comentada brasilidade: trata-se de um jogador inventivo, imprevisível, alegre e
exuberante – eventualmente mestiço –, o que corresponde ao estereótipo do
próprio brasileiro. O jogador-moleque brasileiro é uma representação do brasileiro, um elemento importante da identidade nacional, conforme apontado
por José Lins do Rego (em Antunes, 2004). Não apenas o estereótipo corporal,
humano (o brasileiro), mas também uma representação geográfica, ambiental
(o Brasil) do próprio país, uma vez que
A incorporação do leitor ultrapassa a simples identificação a uma personagem
fiadora. Ela implica um “mundo ético” do qual o fiador é parte pregnante e ao qual
ele dá acesso. Esse “mundo ético”, ativado por meio da leitura, é um estereótipo
cultural que subsume determinado número de situações estereotípicas associadas
a comportamentos: a publicidade contemporânea apóia-se maciçamente em tais
estereótipos (o mundo ético dos executivos, dos esnobes, das estrelas de cinema
etc.). (Maingueneau 2008b: 65).
91
14 (2)
Em suma, a principal constatação da circulação de futebol arte pelo campo
discursivo da publicidade é o fato de as ocorrências do sintagma participarem
de um processo de constituição discursiva do verdadeiro futebol brasileiro como
parte significativa da construção da identidade brasileira.
5.Concluindo
O futebol brasileiro, em especial as fórmulas que o retomam, tem servido
como interpretante para as condições histórico-sociais do país, numa aproximação essencial entre história e discurso.
Se houvesse uma única resposta à pergunta “O que faz do brasil, Brasil?”,
Blatter não estaria errado ao associar alegria e futebol para caracterizar tanto
o país, quanto os brasileiros, pois essa caracterização estereotípica não vem de
uma interpretação pessoal, mas de condicionamentos históricos que fazem
parte da memória discursiva e que reaparecem nos discursos. Isso não significa
que o efeito desses condicionamentos seja sempre soberano, determinante ou
consensual, haja vista as várias manifestações contrárias à realização da Copa
no Brasil que, em alguns casos, pretenderam denunciar a alegria popular e o
gosto pelo futebol como alienação diante dos problemas sociais e políticos
enfrentados pelo país e da subserviência à FIFA. Pelo contrário, deflagrar polêmicas é uma das propriedades constitutivas das fórmulas discursivas (traço
pouco explorado nesse trabalho), que se tornam um lugar privilegiado para
“compreender a forma como os diversos atores sociais organizam, por meio
dos discursos, as relações de poder e de opinião” (Krieg-Planque 2010: 9).
Atravessando um território marcado por disputas e tensões, distingue-se
um discurso sobre brasilidade, que deságua em um discurso sobre o típico
(verdadeiro) futebol brasileiro. Esse futebol made in Brazil não se joga apenas
no campo, mas, parafraseando Carlos Drummond de Andrade, se joga na rua,
na praia e na alma. Está presente em muitas facetas do cotidiano, entre elas a
publicidade, conforme se pôde demonstrar. Para entendê-lo, recorre-se a uma
memória que se (re)constrói continuamente em (e por meio de) cenas validadas
que retratam um jogador alegre e imprevisível, na figura de um moleque, ao
mesmo tempo em que é genial e inimitável, na figura de um artista.
Notas
1
Considerada a “certidão de nascimento” do Brasil, nela encontram-se as primeiras
referências à “exuberância” das paisagens.
2 Cabe notar aqui que quando se fala em “brasilidade” são características (em geral
positivas) associadas ao Brasil e ao brasileiro.
3 O mau desempenho da seleção na Copa de 2014, realizada no Brasil, foi em grande
parte atribuído ao fato de o futebol praticado não ter sido o legítimo futebol
brasileiro ou, alternativamente, ao fato de a seleção não ter craques (jogadores
“moleques”), ou, ainda, de ter um só e depender dele.
92
Sirio Possenti, Ana C. Vilela-Ardenghi y Hélio de Oliveira: Futebol arte, o verdadeiro futebol brasileiro
4 Considere-se o filme Invictus, que mostra como Mandela transformou um campeonato mundial de rugby em evento que “uniu” todos os cidadãos da África do
Sul, apesar de este ser então, naquele país, um esporte de brancos.
5 “Il calcio ‘è’ um linguaggio con i suoi poeti e prosatori”, Pier Paolo Pasolini.
6 Não é casual a menção a Leônidas: trata-se de um jogador que foi considerado como
uma espécie de “síntese” do futebol “genuinamente” brasileiro na década de 1930.
7 Para os interesses deste artigo, os exemplos mencionados não representam a totalidade de textos encontrados a partir dos procedimentos de busca e coleta de
material. Mencionam-se apenas os principais exemplares de cada campo discursivo,
como amostra ilustrativa da circulação e da proficuidade do sintagma “futebol
arte”. Além disso, nem todas as amostras trazem o sintagma em seu título, mas
eventualmente o abordam no corpo dos textos.
8 Detalhes sobre a metodologia de busca/coleta de material, assim como procedimentos de seleção, organização e delimitação dos corpora diversos em que se mobiliza
a noção de fórmula em Análise do Discurso e em que se recorre às ferramentas de
busca podem ser encontrados em Baronas (2013) e Motta e Salgado (2011).
9 Propaganda da cerveja Brahma, disponível em<https://www.youtube.com/
watch?v=BLFQn0YnBdc>. Acesso em 15 maio 2014.
10 Propaganda da operadora de telefonia Claro, disponível em <www.youtube.com/
watch?v=KbstrL_ Fj2U>. Acesso em 15 maio 2014.
11 Propaganda da marca esportiva Nike, disponível em<http://www.mantosdofutebol.
com.br/neymar-estrela-novo-comercial-nike-encontre-sua-grandeza/>. Acesso em
15 maio 2014.
12 Propaganda do energético Red Bull, disponível em <http://hufsc.blogspot.com.
br/06/hufsc-informa-red-bull-gol-de-lata.html>. Acesso em 15 maio 2014.
13 Propaganda da Nike, disponível em <http://www.negociofitness.com.br/marketing/
nike-valoriza-os-estilos-de-jogo-da-selecao-brasileira/attachment/campanhamarketink-nike-copa-do-mundo-brasil-001-jeito-moleque/>. Acesso em 15 maio
2014.
14 Propaganda do refrigerante Coca-Cola, disponível em <http://www.norsa.com.br/
Imprensa/Lists/ Postagens/Post.aspx?ID=49>. Acesso em 15 maio 2014.
15 Propaganda do refrigerante Coca-Cola, disponível em <www.youtube.com/
watch?v=tKey2SOShns>. Acesso em 15 maio 2014.
16 Propaganda da marca Futebolês divulgada na página: <http://oglobo.globo.com/
blogs/pelada/ posts/04/06/futeboles-373131.asp>. Acesso em 15 maio 2014.
17 Para uma descrição mais detalhada desses conceitos, sugerimos a leitura de
Maingueneau (2005).
18 Essa propaganda é inspirada nas crônicas de Nelson Rodrigues, publicadas em
jornais nas décadas de 1950-1970, que a publicidade retoma para ressignificá-las
à sua maneira.
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das Letras.
Sírio Possenti é graduado em Filosofia pela Pontifícia Universidade Católica
do Paraná (1969), fez mestrado em Linguística na Universidade Estadual
de Campinas (1977) e doutorado em Linguística também na Universidade
Estadual de Campinas (1986). Atualmente, é professor titular no Departamento
de Linguística da Universidade Estadual de Campinas. Atua em diversas áreas
da Linguística, com ênfase em Teoria e Análise Linguística, principalmente
na sub-área da Análise do Discurso, em especial nos campos do humor e da
mídia. Coordena o Centro de Pesquisa “Fórmulas e estereótipos - teoria e
análise (FEsTA)”, com apoio do CNPq.
Correo electrónico: [email protected]
Ana Carolina Vilela-Ardenghi é graduada em Letras pela Universidade
Federal de Mato Grosso do Sul (2004), Mestra em Linguística pela Universidade
Federal de Uberlândia (2007) e Doutora em Linguística da Universidade
Estadual de Campinas (2014). É professora da Universidade Federal de Mato
Grosso do Sul, Campus de Ponta Porã. Tem experiência na área de Linguística,
atuando principalmente em Análise do Discurso. Faz parte do Centro de
Pesquisa “Fórmulas e estereótipos - teoria e análise (FEsTA)”.
Correo electrónico: [email protected]
Hélio de Oliveira é graduado em Letras pela UNIFEOB-SP, especialista em
Planejamento, Implementação e Gestão da Educação a Distância (PIGEAD)
pela UFF - Universidade Federal Fluminense, RJ, Mestre em Linguística pelo
Instituto de Estudos da Linguagem - IEL/UNICAMP, SP. Atualmente cursa
doutorado no IEL/UNICAMP, com projeto de pesquisa associado ao Centro
de Pesquisa “Fórmulas e estereótipos - teoria e análise (FEsTA)”, com apoio
da FAPESP.
Correo electrónico: [email protected]
95
ARTÍCULO
“Vamos todos cantar de coração”:
Discursos fundadores dos hinos
dos clubes brasileiros de futebol
RAFAEL DUARTE OLIVEIRA VENANCIO
Universidade Federal de Uberlândia
Resumen: El artículo analiza la forma en que los himnos de los clubes de fútbol
brasileños engendran, dentro del amplio campo del imaginario deportivo, el rol de
una gestión de la memoria que resulta en la identidad de estos equipos, así como
en una asociación inmediata. La idea que aquí se presenta es que esa propiedad de
los himnos reside en su construcción y representación de los discursos fundadores
que emergen de una colectividad hiperenunciativa, siguiendo la contribución
teórica de Maingueneau (2006, 2008).
Palabras-clave: lenguaje mediático, enunciación, fútbol, himnos, discurso.
Resumo: O artigo pretende analisar o modo pelo qual os hinos dos clubes brasileiros
de futebol engendram, dentro do amplo campo do imaginário esportivo, o papel
de uma gestão da memória que resulta em identidade desses times, bem como
imediata associação. A ideia aqui apresentada é que essa propriedade dos hinos
reside em sua construção e representação de discursos fundadores que emergem
uma coletividade hiperenunciativa, seguindo o arcabouço teórico de Maingueneau
(2006, 2008).
Palavras-chave: linguagem midiática, enunciação, futebol, hinos, discurso.
Abstract: This paper analyzes the way in which the anthems of Brazilian soccer
teams process the role of memory management within the broad field of sports
imagery, resulting in the identification with those teams, as well as immediate
association with them. The idea presented here is that this property of hymns
lies in their construction and representation of founding discourses that emerge
from a hiperenunciation community, following the theoretical contributions by
Maingueneau (2006, 2008).
Keywords: media language, enunciation, soccer, anthems, discourse.
Recibido: 05 de septiembre de 2014 • Aceptado: 11 de noviembre de 2014.
ALED 14 (2), pp. 97-112
97
14 (2)
Introdução
Mais respeitados nos estádios brasileiros do que o próprio Hino Nacional,
os hinos de clubes de futebol são uma tradição onde se entrecruza uma tradição
musical popular e uma configuração peculiar de suporte e torcida. Os hinos,
mais do que meras canções, são mecanismos identitários utilizados para os
clubes se distinguirem um dos outros.
Com isso, o presente artigo deseja analisar os discursos fundadores dessa
produção musical e futebolística. Tendo como corpus os hinos dos 101 clubes
brasileiros que disputaram o campeonato nacional de 2013 – sendo 20 da Série
A (Primeira Divisão), 20 da Série B (Segunda Divisão), 21 da Série C (Terceira
Divisão) e 40 da Série D (Quarta Divisão) –, os procedimentos metodológicos
seguem os princípios da linha francesa de Análise do Discurso, especialmente
focados em Dominique Maingueneau. Apresentamos no presente trabalho
apenas aqueles que se colocam enquanto mais representativos, seguindo uma
abordagem quasi-típica-ideal weberiana.
Os discursos fundadores ou discursos constituintes são aqueles que residem
na pressuposição de “não reconhecer outra autoridade além de sua própria,
de não admitir quaisquer outros discursos acima dele” (Maingueneau 2008:
37-38). São, assim, constituidores do “lugar-comum da coletividade, o espaço
que engloba a infinidade de ‘lugares-comuns’ que aí circulam” (Maingueneau
2008: 39). Eis aqui um “trabalho de fundação no e pelo discurso (...), [bem
como a] determinação de um lugar associado a um corpo de enunciadores
consagrados e uma gestão da memória” (Maingueneau 2008: 38).
É uma gestão da memória, realizada pelos discursos fundadores dos hinos
de futebol, que resultam em identidade dos clubes brasileiros, bem como
imediata associação. Afinal, certos versos como “Até a pé nós iremos”, “Vamos
todos cantar de coração” e “Existe um grande clube na cidade” se tornam,
inclusive, destacados da língua ordinária e apropriados por clubes tais como o
Grêmio, o Vasco da Gama e o Cruzeiro, respectivamente.
Com isso, o objetivo do presente artigo é desvelar tais mecanismos discursivos e, com isso, entender a função do hino de futebol na construção do
imaginário esportivo brasileiro. Afinal, imaginário esse que funda um discurso
coeso, mesmo na heterogeneidade e agonismo clubístico, de Nação.
1. Música como discurso
A ideia da música enquanto elemento lingüístico para uma análise de
discurso é amplamente defendida, pioneiramente inclusive, por Jean-Jacques
Nattiez, que se autodeclara um semiólogo musical. Nattiez (1990), inclusive,
descreveu um método de análise.
Tal método emerge daquilo que Nattiez chama de tripartição semiológica,
composta por três dimensões do fenômeno simbólico: a poiética, a estésica e o
98
Rafael Duarte Oliveira Venancio: Vamos todos cantar de coração: Discursos Fundadores dos Hinos ...
traço. Cada uma delas, é bem calcada em uma tradição pós-estruturalista dentro
das Ciências da Linguagem, tal como podemos verificar:
(a)A dimensão poiética: mesmo quando é vazia de todos os significados
pretendidos, como é aqui, a forma simbólica resulta de um processo
de criação que pode ser descrito ou reconstruído.
(b)A dimensão estésica: receptores, quando confrontados por uma forma
simbólica, colocam um ou vários significados para a forma; o termo
receptor é, no entanto, algo de traiçoeiro. Claramente no caso anterior,
nós não recebemos o significado de uma mensagem (já que o produtor
não queria uma), mas sim construímos significado no curso de um
processo perceptual ativo.
(c)O traço: uma forma simbólica é encarnada fisicamente e materialmente
sob a forma de um traço acessível aos cinco sentidos. Nós utilizamos a
palavra traço porque o processo poiético não pode imediatamente ser
lido dentro de suas linearidades, já que o processo estésico (se for em
parte determinado pelo traço) é altamente dependente na experiência
vívida do receptor (Nattiez 1990: 11-12).
Com isso, o programa semiológico de Análise do Discurso proposto por
Nattiez possui a análise pautada por essas três dimensões. Nattiez (1990: 17),
inclusive, reformula o modelo comunicacional de Shannon e Weaver, tendo
como base tais dimensões processuais semiológicas:
Proceso Poiético
Processo Estésico
“ProductorTraço“Receptor”
Esse processo de Nattiez, baseado nas ideias de Molino, imprime uma
mudança significativa no modelo de Shannon e Weaver. Tanto há uma reversão
do caminho posto no processo estésico, mas também podemos notar que o
processo semiológico, aqui, implica que:
a) Uma forma simbólica (um poema, um filme, uma sinfonia) não é um
intermediário qualquer no processo de comunicação que transmite o
significado pretendido por um autor para uma audiência;
b) É, ao contrário, o resultado de um complexo processo de criação (o
processo poiético) que tem a ver tanto com a forma bem como com o
conteúdo do trabalho;
c) É também o ponto de partida para um processo complexo de recepção
(o processo estésico) que reconstrói uma mensagem.
O processo poiético e o processo estésico não, necessariamente, correspondem.
Como Molino normalmente diz em discussões sobre a matéria, o poiético não é
99
14 (2)
necessariamente destinado para terminar em comunicação. O poiético não pode
deixar traços na forma simbólica em si; se ele deixa tais traços, eles nem sempre
podem ser percebidos. No campo da música, o exemplo mais óbvio, sem dúvida,
é a escala tonal de Schoenberg, sem mencionar as estruturas musicais autoconscientes de Webern ou Boulez (Nattiez 1990: 17).
O modelo de Nattiez, de fato, pode ser aplicado para qualquer forma comunicacional simbólica. No entanto, o seu objetivo – e objetivo também do
presente artigo – era pensar esse fluxo comunicacional sob o ponto de vista da
música. Com isso, pensando em uma música, o esquema posto anteriormente
se configura da seguinte forma (Nattiez 1990: 73):
Proceso Poiético
Partitura
Resultado Musical
Processo Estésico
Interpretaçao (Performance)
O objetivo do presente trabalho é analisar os discursos fundadores dessa
produção musical e futebolística composta pelos hinos de clubes de futebol.
Tais formas simbólicas são mecanismos identitários tão importantes quanto o
escudo, a camisa e o nome do time. Aliás, não só possuem igual importância,
mas também relação discursiva direta.
Então, aqui o importante não é o traço musical nem mesmo a capacidade
do receptor de dotar de significado o hino, mas sim os discursos que permeiam
a criação do hino, deixando rastros em sua forma simbólica. O trabalho aqui
proposto é um trabalho de análise da ordem do poiético enquanto discursivo.
Para notar a discursividade de tal poiesis, utilizaremos aqui a reflexão de
uma Análise do Discurso como foco enunciativo, tal como propõe Dominique
Maingueneau. E, se a questão é a fundação da criação de um hino, há apenas
dois elementos do discurso que não podemos nos furtar de observar: os discursos
fundadores e a cenografia da enunciação posta.
2. Discursos fundadores, pragmática e a cena enunciativa
Ora, dentro da Análise do Discurso, podemos colocar a enunciação enquanto mecanismo mais poderoso de análise pragmática. Esse conceito não
só serve para uma caracterização discursiva, mas também para verificar a ação
lingüística de determinado sujeito.
Para Maingueneau (2006: 52-53), “a enunciação é classicamente definida,
após Benveniste, como ‘a colocação em funcionamento da língua por um ato
individual de utilização’. Ela opõe-se, assim, ao enunciado como o ato distingui-se de seu produto.” Com isso, nos colocamos diante de três afirmações:
• A enunciação não deve ser concebida como a apropriação, por um indivíduo,
do sistema da língua: o sujeito só acede à enunciação através das limitações
múltiplas dos gêneros de discurso.
100
Rafael Duarte Oliveira Venancio: Vamos todos cantar de coração: Discursos Fundadores dos Hinos ...
• A enunciação não repousa sobre um único enunciador: a interação é preponderante. Como lembra Benveniste, “o ‘monólogo’ deve ser posto, apesar da
aparência, como uma variedade do diálogo, estrutura fundamental”.
• O indivíduo que fala não é necessariamente a instância que se encarrega da
enunciação. Isso leva Ducrot a definir a enunciação, independentemente do
autor da palavra, como “o acontecimento constituído pela aparição de um
enunciado” (Maingueneau 2006: 53).
Assim, o que estamos analisando aqui é, exatamente, aquilo que Maingueneau descreve enquanto uma cena da enunciação. Cena essa que é dominada
por um hiperenunciador.
O hiperenunciador é uma categoria do discurso onde há o apagamento de
uma marca autoral para ela se transformar em uma situação de perpétua citação,
tal como um clichê, que se mantém por sua presença em uso por múltiplos
sujeitos de fala. Eis aqui “um sistema de citação singular, a ‘particitação’, uma
palavra-valise que funde ‘participação’ e ‘citação’” (Maingueneau 2008: 93).
Todas as músicas de futebol – sejam os hinos, sejam os gritos de torcida –
são produtos de um hiperenunciador da ordem do coletivo. “Elas visam à fusão
imaginária dos indivíduos em um locutor coletivo que, por sua enunciação,
institui e confirma o pertencimento de cada um ao grupo” (Maingueneau
2008: 103).
A “particitação” – a palavra-valise criada por Maingueneau unindo “participação” e “citação” – de grupo posta pelos hinos é, sem sobra de dúvida,
militante.
Essas particitações permitem reforçar a coesão de uma coletividade, opondo-a a
um exterior ameaçador (slogans militantes, cantos de torcida, gritos de guerra...).
Diferentemente das participações sentenciosas, as militantes são produzidas por
um enunciador coletivo. Neste coletivo convém estabelecer uma distinção entre
grupo empírico dos locutores e a entidade de ordem institucional a que é atribuído
o PDV [ponto de vista]. Esta última não pode se reduzir aos indivíduos empíricos
que a constituem em um dado momento (Maingueneau 2008: 103).
Para ser mais preciso, podem-se distinguir três níveis distintos:
(a)Os locutores empíricos, os indivíduos que compõe o grupo; assim
considerados, eles não interessam à análise do discurso;
(b)O ator coletivo do qual eles participam: um partido, um conjunto de
manifestantes, uma associação;
(c)O hiperenunciador que funda os diversos PDVs expressos por esse ator:
a Esquerda, a Nação, o Clube etc. (Maingueneau 2008: 103).
O resultado dessa particitação, que são os hinos, nada mais nada menos,
é um conceito de Clube que é fundado por esse discurso. Por isso aqui que
101
14 (2)
podemos colocar a noção de Discurso Fundador, trabalhada, por exemplo,
por Eni Orlandi e pelo próprio Maingueneau, para dizer o que funda esse
hiperenunciador.
Para verificar a ampla cena de enunciação futebolística do Brasil, procederemos para verificar quais pontos de vistas são construídos nos hinos dos clubes
brasileiros profissionais que jogam uma das 4 Divisões nacionais. Em 2013,
foram 101 clubes: 20 da Série A (Primeira Divisão), 20 da Série B (Segunda
Divisão), 21 da Série C (Terceira Divisão) e 40 da Série D (Quarta Divisão).
São os hinos desses clubes que iremos analisar.
3. Os hinos do futebol brasileiro
O hino de futebol no Brasil possui a filiação mista entre a marchinha
de carnaval e o hino marcial em seu processo melódico. No entanto, em sua
designação, tal como o hino pátrio, ele retira o seu nome dos antigos cânticos
religiosos, cuja tradição pré-data os Salmos judaico-cristãos.
Na Idade Moderna, o hino deixou de ser uma forma de composição musical
exclusiva do âmbito religioso. Surge, então, o hino nacional (de devoção à nação
ou à pátria), o hino partidário (de devoção a um partido político), o hino de organizações em geral e o hino desportivo (de devoção a um clube ou agremiação).
De acordo com Olavo Bilac e Guimaraens Passos, num sentido contemporâneo,
“[r]igorosamente, dá-se hoje o nome de hymno a uma composição poética,
acompanhada ou não de música, em que se exalta alguém, ou se celebra algum
acontecimento, e com que se excitam os ânimos por uma entoação forte e elevada”, e o hino seria uma forma da poesia lírica que, muitas vezes, se confundiria
com outras duas formas, mais precisamente os cânticos e os salmos. Todavia, é
nas letras dos hinos dos clubes que a literatura se aliará em essência ao futebol e
à música, como ocorrera na aliança entre esporte e arte, na Antiguidade, pois as
letras de hinos, muitas vezes, apresentam um grau de sofisticação em termos de
elaboração, não obstante o fato do caráter popular que marca o futebol enquanto
fenômeno cultural de massa (Cornelsen 2012: 60).
A figura essencial aqui, no ponto de vista da composição, é Lamartine
Babo. Babo é o compositor que dará esse caráter misto de um hino marcial
com estilo de marchinha de carnaval que Cornelsen chama de hino popular.
Tudo aconteceu graças a um mecanismo midiático:
Embora alguns clubes brasileiros já tivessem hinos compostos nas décadas de 1920
e 1930, são as décadas de 1940, 1950, 1960 e 1970 que formarão o período áureo
de composição dos hinos e, em alguns casos, até mesmo de composição de novos
hinos populares para aqueles clubes que já possuíam hinos oficiais na década de
1920, como é o caso das principais equipes de futebol do Rio de Janeiro, além
do Corinthians, do Atlético Mineiro, do Villa Nova, do Paysandu, entre outros.
Podemos afirmar com segurança que a transição dos chamados hinos marciais
102
Rafael Duarte Oliveira Venancio: Vamos todos cantar de coração: Discursos Fundadores dos Hinos ...
para os hinos populares no âmbito do futebol se consolidou em meados da década
de 1940. Tal transição está associada a um nome em especial: Lamartine Babo,
famoso compositor de marchas de carnaval que compôs nada mais nada menos
do que os hinos de 11 clubes do Rio: América, time de coração do compositor,
Botafogo, Flamengo, Fluminense, Vasco da Gama, Bangu, todos considerados
grandes na época, e dos times pequenos Madureira, Olaria, São Cristóvão, Bonsucesso e Canto do Rio.11 Segundo consta, Lalá, como era conhecido, foi desafiado
pelo radialista Héber de Bôscoli, com quem compunha o Trio de Osso juntamente
com Yara Sales no programa Trem da Alegria, da Rádio Mayrink Veiga, a compor
um hino por semana para cada clube do Rio de Janeiro, desafio esse plenamente
cumprido pelo compositor.12 Aliás, Lamartine Babo faria escola também quanto
ao estilo dos hinos de futebol, compostos como marchas-rancho ou marchinhas,
como também eram conhecidas, e estas se diferenciavam das marchas militares em
sua cadência. De acordo com Paulo Jebaili, “[o] hino de futebol escolhe a marcha
porque é a festa. E a festa é sublimação da dor. A marcha é uma das primeiras
manifestações de pessoas que se reuniam em blocos na rua para cantar a vida de
forma lúdica” (Cornelsen 2012: 62-63).
E, com isso, Lamartine Babo coloca parâmetros para a composição dos
novos hinos, bem como até os topoi trabalhados. Ora, à guisa de rememoração, o topos é o lugar-comum da retórica clásica (Aristóteles 2005), ou seja, os
assuntos reincidentes para a construção de um discurso ou oração.
É através dessa tópica de Babo que os hinos foram construídos e são nelas
que encontraremos a ampla cena enunciativa de discursos fundadores dos clubes
brasileiros de futebol. Como, então, podemos esquematizar tais elementos?
Ora, os topoi dos hinos, locus de seus discursos fundadores, podem ser
agrupados em dois conjuntos. Um abarca os enraizamentos do clube, tais
como a localidade do clube ou mesmo a história geral de seu grupo social, bem
como elementos futebolísticos como as conquistas e sua torcida. Já os outros
são compostos de sentimentos, o pathos engendrado pelo clube tal como a
rememoração do passado, o amor ao clube, o jeito de jogar futebol do clube,
o sentimento de luta e o simbolismo clubístico.
Assim, entre enraizamentos e sentimentos, os hinos engendram discursos
que fundam esse hiperenunciador que é o Clube de futebol. Nas próximas
páginas, vamos falar um pouquinho de cada um dos topos engendrados.
3.1.Topoi de enraizamento
Um clube de futebol é, antes de tudo, uma Instituição. Possui sede, endereço, uma data de fundação e pessoas que trabalham, torcem e jogam por
ele. Sem tais elementos, um hino jamais representaria o clube dignamente e,
o mais importante, não o transformaria em uma situação de hiperenunciação:
não haveria particitação, não haveria a formação da identidade grupal.
Quatro topoi são utilizados nos hinos brasileiros de futebol: a torcida,
o local, a história desse local e as conquistas do clube. Muito mais que um
103
14 (2)
distintivo ou uma camisa, são elementos assim que fazem uma ideia de
coletividade encarnar em tempo, espaço e pessoas.
3.1.1.A torcida
Como forma de humanização do hiperenunciador, a torcida é um recurso posto pelos hinos para conduzir o enunciado. Isso pode ser feito tanto no
plural ou no singular.
No plural, um dos maiores exemplos é feito por Lupicínio Rodrigues.
Um dos maiores compositores de samba-canção de dor de cotovelo e conhecido com algumas marchinhas de Carnaval, Rodrigues resolveu fazer o hino
de comemoração aos 50 anos de seu clube de futebol, o Grêmio Foot-Ball
Porto-Alegrense, que logo se transformaria, não só no hino oficial do clube,
mas também um amplo exemplo de um hino cantado por um coletivo de
torcedores em enunciado e em enunciação:
Até a pé nós iremos
Para o que der e vier
Mas o certo e que nós estaremos
Com o Grêmio onde o Grêmio estiver
(...)
Nós como bons torcedores
Sem hesitarmos sequer
Aplaudiremos o Grêmio
Aonde o Grêmio estiver
No entanto, a forma coletiva não é a única maneira de representar os
torcedores. Lamartine Babo a utilizou, com maestria, no hino do Clube de
Regatas Flamengo. Há quem faça a piada que Babo encarnou o eu lírico de
sua música, mesmo sendo americano, se misturando no próprio mecanismo
de particitação. O hino é um clássico do Maracanã:
Uma vez Flamengo
Sempre Flamengo
Flamengo sempre eu hei de ser
É meu maior prazer vê-lo brilhar
Seja na terra, seja no mar
Vencer, vencer, vencer!
Uma vez Flamengo
Flamengo até morrer!
Na regata, ele me mata
104
Rafael Duarte Oliveira Venancio: Vamos todos cantar de coração: Discursos Fundadores dos Hinos ...
Me maltrata, me arrebata
Que emoção no coração!
Consagrado no gramado
Sempre amado
O mais cotado nos Fla-Flus é o ‹ai, Jesus!›
Eu teria um desgosto profundo
Se faltasse o Flamengo no mundo
Ele vibra, ele é fibra
Muita libra já pesou
Flamengo até morrer eu sou!
Os hinos de Grêmio e Flamengo mostram uma fórmula clássica de mostrar
a torcida: através do eu ou do nós da hiperenunciação. Com isso, no estádio
ou em qualquer lugar, basta cantar o hino para se formar uma noção de Clube.
Cada um que canta o hino, se torna parte da Instituição.
3.1.2.O local
Um clube nasce em um bairro, em uma cidade, em um Estado. Alguns
querem representar o Brasil inteiro, outros apenas a sua rua. A construção
magnânima do hiperenunciador Clube diz muito sobre a ideia de abrangência
que um clube deseja ter. Por exemplo, o Santos Futebol Clube, apesar de ser
um time bicampeão mundial, prefere se chamar no hino enquanto um time
de bairro, onde uma comunidade fechada nasce, morre e vive:
Sou alvinegro da Vila Belmiro
O Santos vive no meu coração
É o motivo de todo o meu riso
De minhas lágrimas e emoção
Sua bandeira no mastro é a história
De um passado e um presente só de glórias
Nascer, viver e no Santos morrer
É um orgulho que nem todos podem ter
Já tem clubes, tal como o Cruzeiro Esporte Clube, de Belo Horizonte, que
desejam indicar para o seu rival, logo na primeira linha de seu hino, que ele
é o time da cidade. Além disso, como sua cidade é a capital do Estado e, por
muito tempo, o campeonato de futebol de Minas Gerais se resumia aos times
de Belo Horizonte, ele expande tal construção para o Estado:
Existe um grande clube na cidade,
Que mora dentro do meu coração.
105
14 (2)
E eu vivo cheio de vaidade,
Pois na realidade é um grande campeão.
Nos gramados de Minas Gerais,
Temos páginas heróicas e imortais,
Cruzeiro, Cruzeiro querido,
tão combatido, jamais vencido.
Em um diálogo interdiscursiva, o maior rival do Cruzeiro, o Clube Atlético
Mineiro, em seu hino, parece pegar o ponto de chegada do rival, o estado de
Minas Gerais, para transformá-lo em ponto de partida. Afinal, em seu hino, o
Atlético se coloca enquanto um time que sai das fronteiras brasileiras:
Vencer, vencer, vencer
Este é o nosso ideal
Honramos o nome de Minas
No cenário esportivo mundial
Lutar, lutar, lutar
Pelos gramados do mundo pra vencer
Clube Atlético Mineiro
Uma vez até morrer
3.1.3.As conquistas
Talvez maior que a própria torcida ou a abrangência local de um clube,
estejam suas conquistas no futebol. O hino pode se transformar em um mecanismo egóico, tal como Lamartine Babo fez inteligentemente com o hino
do Botafogo de Futebol e Regatas:
Botafogo, Botafogo,
Campeão desde 1910
Foste herói em cada jogo,
Botafogo, por isso é que tu és
E hás de ser nosso imenso prazer
Tradições aos milhões tens também
Tu és o glorioso,
Não podes perder,
Perder para ninguém!
No entanto, não há necessidade de demarcar um título em especial para
falar de conquistas, tal como o hino do Botafogo faz com o Campeonato
Carioca de 1910. Há hinos que constroem seu hiperenunciador enquanto
um campeão em geral, tal como o faz a canção do Sport Club Internacional:
106
Rafael Duarte Oliveira Venancio: Vamos todos cantar de coração: Discursos Fundadores dos Hinos ...
Glória do desporto nacional
Oh, Internacional
Que eu vivo a exaltar
Levas a plagas distantes
Feitos relevantes
Vives a brilhar
Correm os anos, surge o amanhã
Radioso de luz, varonil
Segue a tua senda de vitórias
Colorado das glórias
Orgulho do Brasil
Junto com a torcida, as conquistas são os topoi de enraizamento que se
colocam mais próximos com os topoi de sentimento, pois são um mecanismo
de personalização do discurso fundador. Falar de conquistas significa falar de
feitos humanos dessa coletividade e, ao cantá-los, particitando-os, há a rememoração, (re)presentação e, o mais importante, identificação dos membros de
um clube com a ideia de Clube.
3.1.4.História geral
Curiosamente, ao invés de locais, há clubes que preferem se ligar a uma
tradição histórica. Tradição essa que, muitas vezes, não tem nada a ver com o
futebol. É o caso do hino do Clube de Regatas Vasco da Gama, também composto por Lamartine Babo, que faz ampla referência ao navegador português
homônimo, logo nos primeiros versos:
Vamos todos cantar de coração
A Cruz de Malta é o meu pendão
Tu tens o nome de um heróico português,
Vasco da Gama, a tua fama assim se fez!
3.2.Topoi de sentimento
Na Retórica, “depois de uma discussão inicial sobre a natureza da retórica,
Aristóteles a define como a faculdade de descobrir os meios de persuasão em cada
assunto. Ele, então, começa a distinguir dois tipos de provas: artificial e inartificial
ou artística e não-artística” (Kennedy 1963: 88). Enquanto as provas inartificiais/
não-artísticas, são aquelas que existem fora do universo do texto – algo que poderíamos chamar de “fatos” –, as provas artificiais/artísticas são “as provas fornecidas
pelo discurso [e] se distinguem em três espécies: umas residem no caráter moral
do orador, outras, nas disposições que se criaram no ouvinte; outras, no próprio
discurso, pelo que ele demonstra ou parece demonstrar” (Aristóteles 2005: 33).
Elas recebem, receptivamente os nomes de ethos, pathos e logos.
107
14 (2)
As três categorias denotam uma relação de produção textual – seja do texto
escrito ou do discurso falado – que relaciona o produtor do texto ao seu público.
Podemos dizer, à luz dos estudos atuais, que o logos trabalha com a dimensão
dos vários discursos nos quais tanto o autor como a audiência estão envolvidos.
O campo do logos é o campo dos entimemas. Entimema é uma espécie de
silogismo, ou seja, “a forma do raciocínio por excelência. É a relação de formas
proposicionais” (Joseph 2008: 160). Os silogismos funcionam na busca da
validez ou da invalidez (falácia, fundada em algum processo ilícito de algum
dos termos) e, dentro de um processo dialético, seriam a fonte da busca do
conhecimento. O entimema, por sua vez, estaria apenas na Retórica e acontece
quando as premissas são somente provavelmente verdadeiras, principalmente
aquela que é a omitida. Assim, nem sempre falamos a verdade quando enunciamos um entimema.
Já o ethos é o campo da construção da imagem de si do discurso. Um hino
de futebol constrói o ethos de um Clube, o hiperenunciador em si. No entanto,
não basta apenas falar de si, se fosse bastaria os topoi de enraizamento, há de
provocar e representar emoções em seu público: eis aqui o pathos.
Os topoi de sentimento, simplesmente, são o pathos dos hinos de futebol,
buscando a consolidação do processo poiético em processo estésico. Com
isso, encontramos lugares-comum nos hinos de amor, luta, passado, jogo e
simbolismo.
3.2.1.O amor
Hinos de futebol podem ser claramente uma prova de amor ao Clube e
essa situação pode estar claramente posta no processo poiético da composição
da canção e eternamente repetida pela particitação feita em cada execução do
hino. Esse é o caso do hino oficial do São Paulo Futebol Clube.
Em 1936, um dos fundadores e dirigentes do São Paulo, o então tenente
Porfírio da Paz passava por uma crise financeira – tal como o próprio clube
de futebol – e estava sendo despejado de sua casa. Nervoso com a situação,
começou a cantarolar um slogan, conclamando que o seu amor pelo clube o
salve, e vice-versa: “Salve o Tricolor Paulista”. Com isso nascia um hino de
amor ao clube que, até hoje, é o hino oficial da equipe, posta em pleno estilo
das marchas militares, mas com a paixão dos hinos populares:
Salve o tricolor paulista
Amado clube brasileiro
Tu és forte, tu és grande
Dentre os grandes és o primeiro
Ó tricolor
Clube bem amado
As tuas glórias
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Rafael Duarte Oliveira Venancio: Vamos todos cantar de coração: Discursos Fundadores dos Hinos ...
Vêm do passado
São teus guias brasileiros
Que te amam eternamente
De São Paulo tens o nome
Que ostentas dignamente
Ó tricolor
Clube bem amado
As tuas glórias
Vêm do passado
O amor pelo Clube é uma grande força-motriz do discurso fundador.
Eis aqui um mecanismo próximo daquele que Freud descreve da formação de
grupos. Aqui, o amor pelo Ideal de Eu posto pelo Clube, transforma todos os
membros do clube de futebol em uma massa.
Ora, para Freud, a massa é formada quando “o indivíduo abandona seu
ideal do ego e o substitui pelo ideal do grupo, tal como é corporificado no
líder” (Freud 1998: 104). Assim, “o homem (...) [é] um animal de horda.
A multidão é assim uma reedição da horda primitiva, na qual o amor que
o chefe supostamente dispensa por igual a todos os membros é apenas uma
idealização da perseguição de todos os membros pelo chefe da horda primitiva” (Mezan 1997: 494). E é isso que a tópica do amor nos hinos produzem
discursivamente.
3.2.2.A luta
Também como bom filho dos hinos militares, o hino de futebol pode
engendrar, discursivamente, uma fundação na luta. O caso mais patente disso
é o hino da Sociedade Esportiva Palmeiras, onde há uma metaforização do
jogo de futebol enquanto uma batalha, uma luta tal como o hino descreve:
Quando surge o alviverde imponente
No gramado em que a luta o aguarda,
Sabe bem o que vem pela frente.
Que a dureza do prélio não tarda!
E o Palmeiras no ardor da partida,
Transformando a lealdade em padrão.
Sabe sempre levar de vencida
E mostrar que, de fato, é campeão!
Defesa que ninguém passa.
Linha atacante de raça.
Torcida que canta e vibra
Por nosso alviverde inteiro,
109
14 (2)
Que sabe ser brasileiro,
Ostentando a sua fibra!
3.2.3.O jogo
No entanto, seria errôneo acharmos que o jogo de futebol sempre será
caracterizado enquanto uma batalha, uma guerra disputada entre quatro linhas
em um gramado verde. Há hinos que descrevem, claramente, o processo de
jogar futebol e fazem o jogar bem futebol a maior virtude de seu time. Eis um
exemplo tirado de um dos clubes menores do Estado de São Paulo, o Oeste
Futebol Clube, da cidade de Itápolis:
A minha alegria
É ver meu time jogar
Quando minha equipe está beleza
É alegria pra lá e pra cá
Mas quando o jogo aperta
Eu vejo é na moral
Oeste, aqui estou!
E dá-lhe rubro
É gol, é gol, é gol, é gol, é gol
3.2.4.O passado
Mas, talvez, a melhor forma de jogar bem o futebol seria representá-lo, em
canção, pela ideia do passado glorioso do Clube. Os hinos engendram isso de
maneira muito interessante, até mesmo separando do topos de enraizamento
da conquista. Um exemplo disso é o hino do Criciúma Esporte Clube:
Lembrando os heróis do passado
Que escreveram seus nomes na história
Oh! Tricolor predestinado
A um presente e futuro de glórias
Salve o Criciúma
No esporte Nacional
Salve o Criciúma
De patrimônio imortal
Na hora da decisão
Numa só voz grita feliz
O meu povão
Em uma tópica do passado, o importante é a consolidação, logo da fundação discursiva, da tradição de um determinado clube. O interessante é que,
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pensando que a tradição é um processo histórico, o hino acaba, por muitas vezes,
inserindo tradição extrahistórica. Ou seja, um Clube, em sua particitação, se
enuncia enquanto tendo tradição, mesmo sem ter essa sedimentação histórica.
3.2.5.O simbolismo
Em uma condição metalinguística, um hino de futebol, que é um símbolo
discursivo de um Clube, também pode falar sobre as outras marcas identitárias
do hiperenunciador, tal como fosse um “discurso de si sobre si”, um metaethos.
Alguns hinos, por exemplo, se calcam quase que inteiramente nisso, tal como
o da Associação Atlética Ponte Preta:
Estandarte desfraldado
preto e branco é sua cor
Ponte Preta vai pro campo
prá mostrar o seu valor
Ponte Preta inflamante
Ponte Preta emoção
Ponte Preta gigante
raça de campeão
Seu estádio é o Majestoso
seu nome uma glória
Ponte Preta sempre sempre
na derrota ou na vitória
És amada Ponte Preta
Orgulho de nossa terra
Ponte Preta de paz
Ponte Preta de guerra
Ponte Preta de paz
Ponte Preta de guerra
Além da plena repetição do nome do clube – dez vezes em dezoito versos –,
há também referência à bandeira, às cores e ao estádio do clube, todos símbolos
do hiperenunciador e postos em movimento linguístico pela particitação. Tal
como um mantra, o hino da Ponte Preta repete sua história de si insistentemente.
4. Considerações finais
Produto de uma hiperenunciação, a noção de Clube perpassa as vidas de
qualquer sujeito futebolístico. O torcedor ama, odeia, chora, vibra e canta pelo
seu time. O jogador se emociona com o canto da torcida e os profissionais
111
14 (2)
do clube se sentem representados por essas enunciações da ordem do musical
chamadas hinos.
Esses hinos são a representação mais plena daquilo onde o ideário de determinado time de futebol se calca discursivamente. Na nossa presente análise,
apresentamos um par de conjuntos que classificam tais discursos fundadores.
De um lado, temos o enraizamento. Um Clube, mesmo sendo o exercício
de hiperenunciação, de uma particitação grupal de hinos, cânticos e discursos
diversos, possui sede, conquistas e um arredor social e histórico composto por
pessoas. Com isso, temos hinos que falam desse material empírico daquilo que
faz um clube.
No entanto, há o outro conjunto: o sentimento, o pathos. Ora, futebol é uma
das práticas mais hearts and minds que os humanos se engajaram no século XX
e seguem o mesmo exemplo, em processo amplo de globalização, para o século
XXI. Sendo canções que mobilizam esse pathos, os hinos falam de amor e luta,
jogar bem e passado. Um hino se transforma mais do que um símbolo, se torna
o símbolo que fala de símbolos.
Com essa capacidade metalinguística, o hino de futebol possui o eterno fascínio de representar um clube mesmo em sua ausência (podemos dizer até mais,
em sua plena e perene ausência). Afinal, quando entoamos um hino, fazemos
uma performance, não só carregamos o traço de uma canção, mas também o
traço de um Clube, símbolo de sua poiésis.
Referências bibliográficas
Aristóteles 2005. Arte retórica e arte poética. Rio de Janeiro: Ediouro.
Cornelsen, E. L. 2012. Hinos de futebol nas Gerais: dos hinos marciais aos populares. Aletria 22, 2: 59-71.
Freud, S. 1998. Psicologia de grupo e análise do ego. In S. Freud. Edição eletrônica
brasileira das obras psicológicas completas de Sigmund Freud. vol. 18, Rio de
Janeiro: Imago.
Joseph, I. M. 2008. O Trivium: As artes liberais da lógica, gramática e retórica. São
Paulo: É.
Kennedy, G. 1963. The art of persuasion in Greece. Princeton: Princeton University Press.
Maingueneau, D. 2006. Termos-chave da análise do discurso. Belo Horizonte: Ed.
UFMG.
Maingueneau, D. 2008. Cenas da enunciação. São Paulo: Parábola.
Mezan, R. 1997. Freud, pensador da cultura. São Paulo: Brasiliense.
Nattiez, J.J. 1990. Music and discourse. Princeton: Princeton University Press.
Rafael Duarte Oliveira Venancio é Doutor em Meios e Processos Audiovisuais
pela Escola de Comunicações e Artes da Universidade de São Paulo e Professor
do curso de Jornalismo da Universidade Federal de Uberlândia.
Correo electrónico: [email protected]
112
Reseñas
Charaudeau, Patrick 2013. La conquête du pouvoir. Opinion, persuasion, valeur.
Les discours d’une nouvelle donne politique. 250 pps. L’Harmattan. Collection
Langue & Parole. ISBN: 978-2-343-010854.
Patrick Charaudeau nos ofrece un trabajo de sumo interés para los analistas políticos y del discurso. Luego de una introducción general, organiza el
libro en cuatro partes, cada una de ellas dedicada a los temas que anuncia en
los subtítulos de la obra, y se nutre de atinadas referencias bibliográficas del
campo de la filosofía, de la politología, de la sociología, de la psicología social
y de la comunicación.
En la introducción explica que la conquista del poder político se enmarca en una escenografía basada en un discurso de promesa dirigido a tres
categorías de electorado que componen lo que se conoce como la opinión
pública: el que vota por convicción, el que lo hace por tradición y el que
elige de acuerdo con sus intereses inmediatos. Apunta acertadamente que,
en el caso de las campañas presidenciales, los candidatos ponen en marcha
estrategias discursivas basadas más en las emociones que en la razón y dejan
en la vaguedad sus programas políticos. Pero no sólo las figuras políticas se
apropian de dichas estrategias, pues éstas al mismo tiempo circulan en el
espacio social, en las voces de los periodistas, los analistas y los movimientos
sociales, entre otros.
Refiriéndose en particular al contexto francés, Charaudeau describe el
mosaico de movimientos sociales, tanto de derecha como de izquierda, históricamente presentes. Se traza, como objetivo, analizar las opiniones, las estrategias persuasivas y los valores políticos a partir de los procesos enunciativos
escenificados por los candidatos en su lucha por el poder.
En la primera parte de la obra, el autor explica que la opinión pública se
construye en los discursos mediatizados de los movimientos sociales, así como
de los políticos, los encuestadores y los comentadores. Enfoca, en particular,
las encuestas y los sondeos de opinión y las categoriza de acuerdo con los
fines que persiguen: identificar las intenciones de voto, las preferencias y las
posiciones frente a problemas de sociedad. Estos sondeos constituyen actos de
habla cuyos resultados, muy diversos y pocas veces confiables, son difundidos
creando la ilusión de representar opiniones reales. Aunque advierte acerca de la
dificultad de identificar diferentes categorías de electores por la heterogeneidad
de sus orígenes, su composición social y sus motivaciones, se sustenta en datos
estadísticos y su profundo conocimiento de la realidad socio-política francesa
113
14 (2)
para establecer relaciones entre candidatos presidenciales y sus poblaciones
electorales específicas.
Charaudeau reflexiona acerca de la forma como el amplio abanico de
posturas electorales se concentra, al final de cada campaña presidencial, en
dos polos representados por el autoritarismo republicano, por un lado, y la
igualdad democrática, por el otro. Considera que la opinión pública, difícilmente caracterizable, se nutre de todos los discursos circulantes. La innegable
influencia que en ella tienen los actores políticos es examinada en la siguiente
parte de la obra, sobre los discursos de persuasión.
En esta segunda parte, el autor comienza por hacer un recorrido del
concepto de legitimidad, relacionando sus distintos matices con situaciones y
personajes de la vida pública francesa. Luego aborda cuestiones relativas a la
credibilidad y al carisma que proyectan los políticos en la imagen que construyen
de sí mismos y que otros perciben de ellos. Describe las condiciones necesarias
para lograr credibilidad y carisma, ambas imprescindibles en el ejercicio del
poder. Para Charaudeau, la credibilidad debe satisfacer condiciones de sinceridad, de conocimiento y de actuación mientras que el carisma es un factor
suplementario que cobra importancia específica en diferentes ámbitos, como el
religioso y el artístico, así como el político. El lingüista hace uso de abundantes
muestras discursivas para ilustrar de qué manera se interrelacionaron, o dejaron
de interrelacionar, ambas nociones en los candidatos que participaron en la
campaña presidencial de 2012 en Francia.
Es particularmente interesante la referencia que hace a los dos principales
contrincantes de esa campaña, Nicolas Sarkozy y François Hollande. Apunta
que las estrategias discursivas del candidato Sarkozy, entonces Presidente de la
República, no tuvieron el mismo éxito que en 2007. Considera el autor que
su imagen personal se vio degradada, entre otras razones, por un lenguaje y un
comportamiento transgresores. Muestra con elocuentes ejemplos discursivos de
qué manera el ex presidente proyectó en la campaña de 2012 una imagen que
condujo a su pérdida de legitimidad. Asimismo, aborda el caso del candidato
Hollande, quien, para el momento de la campaña de 2012, a diferencia de
Sarkozy, no había ejercido ningún cargo gubernamental y debía construirse
una legitimidad y una credibilidad ante un electorado variopinto. Charaudeau
muestra a través de ejemplos tomados de intervenciones televisadas y escritas
que Hollande utilizó hábilmente estrategias discursivas que lo situaban en
posición favorable y opuesta a la del candidato-presidente, cuya credibilidad y
legitimidad se habían desvanecido. Si bien el autor reconoce que el candidato
socialista adolecía del carisma que en su momento tuvo Sarkozy, estima que
su bien ganada credibilidad le confiere la legitimidad, simbólica y pragmática,
necesaria para gobernar el país. A fin de cuentas, supo construirse una imagen
de demócrata ante la imagen autoritaria que el ex-presidente Sarkozy se había
labrado.
114
Reseñas
En la tercera parte de la obra, Patrick Charaudeau se adentra en los conflictos discursivos que giran en torno a los valores tradicionales de la sociedad
francesa. El autor se extiende, en esta parte, sobre el concepto de democracia,
al cual contrasta con el concepto de república, y explica que, aunque ambos
tienen como objetivo el bien común, difieren en su modo de lograrlo. Destaca
que, si bien en ambas formas la soberanía popular se delega, la democracia se
distingue por las condiciones de vigilancia y control que impone. Mientras
que el concepto de república es de orden vertical, centrado en la autoridad
del estado, el de democracia es horizontal, pues en ella se juegan relaciones de
fuerza entre ciudadanos y dirigentes. Señala el permanente conflicto en la sociedad francesa entre un poder político representativo, pero elitesco, y un poder
político que involucra, idealmente, a todos los ciudadanos. Pero no se trata,
como explica, de una simple oposición entre partidos sino de dos ideologías
que contienen valores del imaginario colectivo. Se plantea entonces develar
cómo se distribuyen estos valores en el contexto francés.
Identifica claramente un pensamiento de izquierda que aboga por la solidaridad y el progreso social y un pensamiento de derecha conservador y liberal. Se
trata de dos pensamientos que se entrecruzan en los partidos y que dan origen
a conflictos internos. Argumenta que estas matrices ideológicas se funden en
un tercer ámbito, el del populismo, donde el discurso de los políticos deriva en
extremismos. Mientras el extremismo de derecha aboga por un estado fuerte
y autoritario, el de izquierda ataca a los distintos grupos elitescos, cada uno de
ellos con sus propios chivos expiatorios. Sin embargo, aclara Charaudeau, el
discurso populista, lejos de nutrirse de referencias ideológicas definidas, no es
sino una estrategia para ganar adeptos.
Con elocuentes muestras discursivas, el autor describe el caso de Marine
Le Pen, a la cabeza del partido de extrema derecha, Front National, quien se
deslinda de algunas temáticas defendidas por su padre, anterior líder del partido. Entre otros aspectos, esta candidata presidencial de 2012 refuerza el tema
de la identidad nacional. Lo hace por oposición a todo lo que le es diferente,
y por consiguiente amenazante, encontrando en el tema de la inmigración,
particularmente la de fe musulmana, un nuevo chivo expiatorio responsable
de todos los males que azotan a la sociedad. De igual modo, Charaudeau describe el radicalismo de izquierda, personificado durante la campaña de 2012
en Jean-Luc Mélenchon, cuyo discurso, a pesar de las distancias, se funde con
el de Marine Le Pen, especialmente cuando arremete contra el sistema financiero, las élites y el liberalismo. Tanto Mélenchon como Le Pen hacen uso de
tácticas de descalificación del adversario, usuales en el discurso populista. Sin
embargo, ambos tienen el mérito de haber renovado el discurso de sus respectivas tendencias partidistas, captando así votos motivados más por deseos de
venganza o de esperanza que por razones ideológicas.
Por su parte, Sarkozy, hacienda gala también de un discurso y un comportamiento populista, hizo suyos temas de la derecha como el de la inmigración, la
115
14 (2)
seguridad, el trabajo y la identidad nacional. Asimismo, y fundamentándose en
una amplia gama de ejemplos, Charaudeau muestra de qué manera desaparecen
los límites entre la derecha y la izquierda en las intervenciones discursivas de
François Hollande y de otros candidatos en la campaña presidencial de 2012.
En la última parte de la obra, el autor nos ofrece lúcidas reflexiones acerca de
la democracia y sus contradicciones. Reconoce que los dirigentes se encuentran
con frecuencia ante problemas como el de conciliar la libertad individual con
el interés general de la colectividad, o como el de dar respuesta a las exigencias
sociales sin ser tildado de demagogo, populista o bien de autócrata. En cuanto
a la campaña de 2012, concluye que en ella se expresó un fuerte antagonismo
entre democracia representativa y democracia participativa, dos movimientos
que, considera, deberían idealmente complementarse. Persisten, después de la
campaña presidencial, en los imaginarios sociales que se debaten entre el deseo
de autoridad republicana y la búsqueda de la igualdad democrática.
François Hollande, candidato socialista ganador de la contienda, se enfrenta ahora a una oposición de derecha dividida entre distintas figuras políticas y
fragmentada en diferentes movimientos, como el del “anti-matrimonio homosexual”, defendido por integristas católicos y extremistas de derecha, o el de la
“primavera francesa”, que tomó el lugar de la extrema derecha tradicional. Al
mismo tiempo, tiene ante si las demandas sociales del electorado que lo eligió
y de la izquierda radical, sin dejar de lado a los medios, ocupados en construir,
y destruir, su imagen. Pero el nuevo presidente se enfrenta sobre todo a una
situación de crisis económica, social e ideológica que lleva a Charaudeau a preguntarse si el modelo político está por llegar a su fin. Hace una advertencia que
reconoce como prematura cuando dice que la tensión entre el interés individual
y el interés general pareciera dar muestras de inclinarse hacia el primero. En su
reflexión final, nos invita a hacer una analogía entre el péndulo de Foucault y
los movimientos de la vida social: nada es definitivo, nada es estático.
Consideramos que su crítica visión de la dinámica política francesa de los
últimos años, con énfasis en los procesos que entraron en juego en la campaña
presidencial de 2012, y las abundantes muestras de intervenciones discursivas
en las que se sustenta, le permiten a Charaudeau describir atinadamente los
mecanismos y procesos que llevaron al actual presidente, François Hollande, al
poder. Este libro no deja de impactarnos con las inquietantes preguntas acerca
del devenir socio-político francés, en un momento en el que operan reacomodos
ideológicos que inciden en los imaginarios colectivos y que tendrán efecto en
los discursos dirigidos a conquistar el poder.
Frances D. de Erlich
Universidad Central de Venezuela
[email protected]
116
Reseñas
Shiro, Marta; Charaudeau, Patrick; Granato, Luisa (eds.). 2012. Los géneros
discursivos desde múltiples perspectivas: teorías y análisis. Madrid: IberoamericanaVervuert. 283 pp. ISBN 978-84-8489-680-7 (Iberoamericana) ISBN 978-386527-743-5 (Vervuert)
El estudio de los géneros discursivos se ha convertido en un importante
y provechoso campo de investigación y, en los últimos años, ha despertado
un interés especial entre los analistas del discurso debido a su pertinencia para
la formación académica y profesional. Sin embargo, el problema de la definición y clasificación de los géneros discursivos sigue suscitando discusiones
entre los investigadores y esta obra es una prueba de ello. Clasificar los textos
como pertenecientes a una categoría abstracta llamada género, constituye una
importante tarea para el analista del discurso que quiera estudiar la interacción
comunicativa en contextos específicos de comunicación.
Este libro, como bien señala Shiro en su Introducción, surgió como una
propuesta en el VI Congreso Internacional de la Asociación Latinoamericana
de Estudios del Discurso (ALED, Santiago de Chile, 2005) y viene a llenar
un vacío en un tema que, si bien ha sido abordado suficientemente, en habla
inglesa principalmente, ha tenido un tratamiento mucho más restringido en
el mundo hispanohablante. Por tanto, esta publicación constituye una valiosa
contribución para la discusión teórica y metodológica del problema de los
géneros discursivos en nuestra región latinoamericana.
Los editores estructuran la obra en dos partes. La primera parte referida a
las teorías en la que se presentan distintas perspectivas para abordar el estudio
de los géneros discursivos y, en la segunda parte, se exponen análisis de algunos
géneros discursivos específicos, siguiendo un enfoque teórico y metodológico
adoptado por cada autor.
El primer capítulo, Los géneros: una perspectiva socio-comunicativa, de
Patrick Charaudeau está orientado hacia el problema de la definición y clasificación de los géneros. Propone enfocar el estudio de los géneros a partir de la
vinculación entre las prácticas lingüísticas y los ámbitos de las prácticas sociales.
Ahora bien, ¿cómo articular esos ámbitos de la práctica social con la actividad
discursiva, para constituir ámbitos de práctica lingüística que permitan identificar regularidades discursivas con el fin de definir los géneros? La propuesta de
Charaudeau es caracterizar los géneros discursivos a partir de la relación entre
tres niveles de producción-interpretación del discurso, ya que cada uno de ellos
aporta un principio de clasificación que le es propio: a) el nivel situacional, b)
el de las restricciones discursivas y c) el de la configuración textual.
Agrega Charaudeau que “los intercambios lingüísticos se realizan siempre
en una situación específica” (p. 34) y ésta depende, a su vez, de una situación
global. De acuerdo con este autor, en este enfoque cada uno de los niveles señalados (situacional, discursivo, textual) participa en la definición del género; y
ninguno de los tres puede constituir de forma aislada el lugar de determinación
117
14 (2)
de éste. En síntesis, la propuesta de Charaudeau es tomar en consideración
el resultado de la combinación entre estos niveles, lo que permite poner en
evidencia los componentes de cada género discursivo.
En el capítulo dos, Los géneros: una perspectiva sistémico-funcional, Maite
Taboada muestra la relación entre el género y el registro como exponentes de
la vinculación entre la acción social y el lenguaje y refiere la controversia, por la
falta de consenso, en la delimitación entre género y registro en el enfoque de la
Lingüística Sistémico-Funcional (LSF). La autora propone una conceptualización en la que el género, que constituye un nivel superior sobre el registro y la
realización lingüística, está compuesto por elementos que penetran esos niveles.
Concluye el capítulo repasando las aplicaciones de la teoría de géneros desde
diversas perspectivas, para demostrar el amplio desarrollo que ha adquirido y
la aplicación a diversos campos del conocimiento.
En el capítulo tres, Los géneros: una perspectiva interaccionista, Florencia
Miranda define la noción de género discursivo distinguiendo, para efectos metodológicos, tres planos: a) psicológico (o psico-cognitivo) en el cual los géneros
constituyen modelos de producción e interpretación de los textos; b) el plano
social, en el que se observa cómo los géneros “son creados y recreados en y por
las propias prácticas colectivas para posibilitar la comunicación lingüística” (p.
74-75); y, c) el plano semiótico en el cual los géneros constituyen opciones de
organización lingüística que permite identificar estructuras textuales, si bien no
exclusivas, por lo menos específicas de cada género. Estas distinciones permiten
visualizar a los géneros organizados en un architexto, es decir, en un repertorio
de géneros relativamente estables, pero en constante movimiento, que pueden
ser utilizados por los miembros de una comunidad. Desde esa perspectiva el
texto es observado como resultado de una situación de comunicación que,
a su vez, es reflejo tanto del género adoptado y adaptado como del proceso
de adaptación a la situación de comunicación particular, lo que permite la
identificación y descripción de los aspectos considerados fundamentales para
la enseñanza de los géneros y su utilización en la vida social.
El capítulo cuatro, La lingüística de los géneros y su relevancia para la traducción, de Guiomar Ciapuscio tiene como propósito vincular los aportes del
estudio de los géneros discursivo, desde la perspectiva cognitivo-comunicativa,
con el desempeño del traductor. Este enfoque dirige la mirada, no a los textos
como producto, sino al proceso de comprensión y producción. Desde esa
perspectiva, se establece una distinción entre géneros y esquemas textuales.
Señala Ciapuscio que los primeros son vistos como “realizaciones textuales con
cualidades prototípicas en las distintas dimensiones” (p. 92) y los esquemas
textuales son entendidos como el conocimiento de la estructura genérica que
poseen los hablantes. Esta distinción permite el establecimiento de una tipología
de los géneros que toma en consideración el conocimiento de los esquemas
globales en niveles o dimensiones que definen al texto. Finalmente, Ciapuscio
concluye señalando la necesidad de incorporar a la competencia del traductor,
118
Reseñas
el conocimiento de los géneros, no sólo de la lengua de partida, sino también
de la lengua meta. La tipología multidimensional propuesta en este trabajo
pudiera constituir un instrumento valioso para alcanzar este fin.
El último capítulo dedicado a las teorías es el de Isolda Carranza, Los géneros
en la vida social: la perspectiva fundada en las prácticas sociales. El propósito de
su trabajo es presentar un enfoque del estudio de los géneros asociados con los
tipos de actividad social, ya que afirma que “el género no es una propiedad de
los textos, sino que constituye un conjunto de recursos sociales” (p. 100). El
foco, entonces, estaría en los participantes y los acontecimientos en los que se
producen los intercambios comunicativos. La investigación bajo esta perspectiva
está orientada, por un lado, al hecho de que el estudio de los géneros permite
la comparación entre las sociedades y, por el otro, en el reconocimiento de los
géneros por parte de los actores sociales como dato ineludible para el investigador. El enfoque presentado por Carranza permite estudiar las prácticas sociales
de una cultura desde la diversidad interna de los géneros y su relación entre esas
prácticas y los grupos sociales, así como los cambios que éstas padecen en la
vida social. Finalmente, puntualiza la autora, que estudiar los géneros a partir
de los aspectos situacionales e históricos permite ampliar la visión hacia los
cambios sociales y culturales mediados a través de la configuración discursiva
de los géneros.
La segunda parte del libro está dedicada al análisis de los géneros discursivos en diferentes contextos. Se inicia con el trabajo de Charaudeau, El
discurso de la propaganda. Un intento de tipologización, en el que se propone
establecer una tipología del discurso de la propaganda con base en la teoría
socio-comunicativa expuesta por el autor en el primer capítulo de este libro.
Partiendo del principio de alteridad (no hay un yo sin un tú), propone tres
aspectos, enmarcados en el contexto situacional, para caracterizar los discursos
propagandísticos: el aspecto prescriptivo, el aspecto informativo y el aspecto
incitativo. Así, distingue, entonces, los tipos de discurso propagandísticos en
publicitario, promocional, mediático y político. Charaudeau explica que el
discurso político presenta una distorsión del contrato discursivo, originado por
la intención de persuadir a todo costo, lo cual ha generado el uso recurrente
de estrategias manipulativas y, por ende, la configuración de subgéneros. Dos
de las formas de manipulación que este autor destaca son el populismo y la
propaganda, haciendo énfasis en el discurso de la manipulación extrema propio
de esta última. El autor finaliza puntualizando que las diferencias encontradas
en la gradación entre las estrategias de manipulación y las de persuasión diferencian los discursos propagandísticos, por lo que deja abierta la reflexión en
torno al papel de estos discursos en una democracia.
En el capítulo siete, Consideraciones acerca de la conversación coloquial, la
autora, Luisa Granato, se propone averiguar cuáles son los rasgos comunes de la
conversación cotidiana, a partir del análisis de un corpus utilizado en proyectos
de investigación sobre la conversación coloquial en la Universidad Nacional
119
14 (2)
de la Plata en Argentina. Presenta tres características como base para caracterizar la conversación coloquial: a) los modelos pre-existentes, en el sentido
de que la interacción social se construye a partir de los textos producidos con
anterioridad que están almacenados en la memoria como parte del contexto
de cultura; b) la intertextualidad, entendida como la relación entre las prácticas discursivas y las prácticas sociales y c) la interdiscursividad y coherencia,
referida al hecho de que en las conversaciones cotidianas se incrustan formas
genéricas de otros discursos y la coherencia se mantiene por el conocimiento
compartido de los participantes. El análisis del corpus focalizado en esas tres
características le permite a Granato afirmar que la conversación coloquial, si
bien no puede ser considerada un género discursivo, debe ser incorporada
como una forma de discurso dentro del contexto de cultura, en razón de que
la naturaleza de estos discursos se encuentra almacenada en la memoria de los
participantes. Finalmente, deja abierta la puerta para seguir indagando sobre
el tema, fundamentalmente acerca del estudio de la cohesión y la coherencia
en la conversación coloquial, fenómeno este que suscita mucho interés entre
los investigadores.
El capítulo ocho de Susana Gallardo, El discurso académico especializado:
aportes a la caracterización de la tesis doctoral, ofrece un exhaustivo análisis de
este género discursivo que, como bien señala su autora, tiene como propósito
principal presentar a los pares una investigación original. Además, tiene la
función secundaria de “persuadir a la audiencia sobre la validez de los resultados y la capacidad del tesista para ser considerado como investigador formado
con derecho a pertenecer a la comunidad científica” (p. 194). La autora realizó
su estudio en un corpus de Introducciones de 18 tesis doctorales en español
de biología y lingüística, con el fin de observar diferencias y similitudes entre
las disciplinas. Los hallazgos muestran que las tesis doctorales se ajustan a la
estructura general del artículo de investigación. Sin embargo, las del área de
biología concuerdan más con los movimientos retóricos convencionales que las
de lingüística. En estas últimas se observa mayor variación, ya que segmentos
extensos de la sección de Introducción presentes en las tesis del área de biología
son desarrollados también en las de lingüística pero en otros capítulos, por
ejemplo en el marco teórico. Complementa su análisis con el estudio de los
recursos evaluativos utilizados por los tesistas y ofrece evidencias del uso de
unidades léxicas que manifiestan la apreciación en forma explícita. La distinción
entre las disciplinas está en la entidad evaluada. En biología, la evaluación está
orientada hacia el tema y el objeto de estudio, mientras que, en lingüística, el
foco de la apreciación está en el marco teórico y en el corpus para demostrar
su adecuación con el propósito de la investigación lo que lleva a una valoración
de la propia investigación como contribución al saber científico. Finalmente,
concluye la autora que la tesis doctoral constituye un género discursivo con unos
propósitos claramente establecidos y las diferencias encontradas son producto
de las normas instituidas por las comunidades discursivas de cada disciplina.
120
Reseñas
Florencia Miranda nos presenta en el capítulo nueve su trabajo titulado,
Textos, identidad genérica y mezclas de géneros. Con base en el enfoque del
Interaccionismo Sociodiscursivo (ISD), presentado en el tercer capítulo de este
libro, la autora nos ofrece un instrumento de análisis que permite estudiar no
sólo los textos, sino también los géneros discursivos, ya que como ella misma
señala “el análisis textual implica el análisis genérico” (p. 202). El dispositivo de análisis contempla dos dimensiones: situacional y semiolingüística.
Miranda ilustra la aplicación del instrumento en tres textos pertenecientes
a los géneros publicitarios poniendo el foco en la intertextualización, la cual
caracteriza ampliamente como el proceso en el que se mezclan rasgos de dos
o más géneros diferentes. El análisis realizado le permite poner en evidencia
dos procesos identificados en la producción de un texto: la textualización que
consiste en la construcción de un texto siguiendo un modelo genérico y la
intertextualización que, como ya señalamos, implica la presencia de rasgos de
dos o más géneros en un mismo texto. Resulta interesante este trabajo no sólo
por la exhaustividad del instrumento presentado, sino porque logra establecer
claramente la relación entre los géneros y los textos.
En el capítulo diez de este libro, La construcción dialógica de un macrogénero: la Crisis Diplomática, Adriana Bolívar parte nuevamente del análisis del
diálogo y la evaluación como categorías centrales de análisis desde un enfoque
interaccional crítico y plantea un cambio en el foco de atención para ir desde
las acciones de las personas en eventos hacia los textos en los contextos sociales en los cuales se construyen, con el fin de estudiar la dinámica social de
las interacciones, a través de los actores responsables de iniciar y cerrar ciclos
comunicativos. En tal sentido propone la noción de macrogénero como:
un macrodiálogo en el que los participantes construyen un conjunto de géneros
y textos que se relacionan y encadenan mediante un proceso en el que, simultáneamente, los participantes activan la experiencia y el conocimiento del mundo
y realizan acciones verbales con propósitos definidos (p. 229).
En este trabajo, la autora muestra cómo se conforman estos macrogéneros
en las prácticas discursivas, sociales, mediáticas y políticas enmarcadas en eventos conflictivos. Tomando como corpus de estudio cuatro eventos conflictivos
ocurridos entre los años 2005 y 2008 en Latinoamérica, llega a la conclusión de
que los géneros discursivos que conforman el macrogénero “crisis diplomática”,
calificada de este modo por los medios, van más allá del contexto local y se
extienden globalmente, lo que nos permite observar las prácticas discursivas de
los actores sociales en la lucha por el poder y nos induce a estudiar el discurso
en la dinámica social de la cual formamos parte como marco general para la
interpretación crítica de los significados.
Finalmente, en el capítulo once, Shiro presenta su trabajo, El desarrollo de
los géneros en el habla infantil: el caso de la narración, y se propone caracterizar
el discurso narrativo oral, con el fin observar los procesos evolutivos del habla
121
14 (2)
infantil que permiten la apropiación de este género discursivo y su dominio en
la interacción social. Concibe los géneros discursivos desde la configuración de
la relación entre texto y contexto y sugiere que el estudio del desarrollo narrativo
en el lenguaje infantil permite observar cómo emergen las destrezas discursivas
en el proceso de adquisición de este género discursivo. Asume la narración
como una “constelación de géneros” (p. 256) en la que se puede distinguir la
narración de experiencia personal y la narración de un relato de ficción.
Uno de los hallazgos más relevantes es el uso del lenguaje evaluativo como
elemento para distinguir los dos géneros narrativos estudiados. Adicionalmente,
los datos pusieron en evidencia que el lenguaje evaluativo varía con la edad
y el nivel socioeconómico del niño. Esto también se confirma en el uso del
discurso reportado al que añade otra variable en el desarrollo de habilidades
narrativas: el sexo del hablante, debido al uso más frecuente de reportes en los
niños que en las niñas.
Estos datos le permiten concluir a Shiro, que el estudio de los rasgos
textuales no constituye un criterio suficiente para caracterizar los géneros
discursivos. Se requiere determinar los contextos de producción en los cuales
circulan los textos constituyentes e identificar los procesos evolutivos mediante
los cuales los miembros de una comunidad discursiva se apropian de las habilidades para usar los géneros específicos de su ámbito de acción discursiva.
Metodológicamente, esto lleva a la autora a plantearse que para el estudio del
desarrollo de las habilidades narrativas se requiere de corpus muy amplios,
inclusive pertenecientes a otras lenguas, con el fin de poder determinar realmente cuáles rasgos distinguen a la narración de aquellos que dependen de la
comunidad discursiva o de determinados géneros narrativos.
Como hemos visto, las tradiciones en el estudio de los géneros discursivos
expuestas en este libro no presentan visiones contradictorias, sino que varían
en su orientación y en los aspectos que consideran imprescindibles para su
análisis. Por lo tanto, podemos decir que complementan una visión compleja
sobre este fenómeno discursivo que permite a los analistas del discurso realizar
aproximaciones teóricas más complejas y que requiere asumir una postura
teórica cada vez que se utilice la noción de género discursivo como objeto de
cualquier investigación. Además, queremos resaltar la enorme contribución
de esta obra, la cual se constituye en una referencia obligada tanto para los
investigadores y profesores, como para los estudiantes de las distintas disciplinas
que se interesen en el estudio de los usos del lenguaje fundamentalmente en
el contexto latinoamericano.
Cristina D´Avolio
Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL)
[email protected]
122
Indice acumulado
Indice acumulado
VOLUMEN 1 (1) 2001
CHARAUDEAU, Patrick, De la competencia social de comunicación a las
competencias discursivas, 7-22.
MARCUSHI, Luiz Antônio, Aspectos da questão metodológica na análise da interaçao
verbal: o continuum cualitativo-cuantitativo, 23-42.
CARBÓ, Teresa, Tocar el lenguaje con la mano: experiencias de método, 43-67.
VAN DIJK, Teun, Algunos principios de la teoría del contexto, 69-81.
ESPAR, Teresa, Estrategias enunciativas en el discurso irónico: un artículo de opinión
de José Ignacio Cabrujas, 83-100.
Reseñas
Teun van Dijk (comp.), El discurso como estructura y proceso. Estudios del discurso:
Introducción multidisciplinaria, reseñado por Guillermo Soto, 103-125.
Giovanni Parodi Sweis (comp.), Relaciones entre lectura y escritura: una perspectiva
cognitiva discursiva. Bases teóricas y antecedentes empíricos, reseñado por Rebeca
Beke, 127-130.
Helena Calsamiglia Blancaflor y Amparo Tusón Vals, Las cosas del decir. Manual de
análisis del discurso, reseñado por Antonio Núñez, 133-137.
VOLUMEN 2 (1) 2002
VILLAÇA KOCH, Ingedore G., A construçã de objetos-de-discurso, 7-20.
CUCATTO, Mariana, Cómo “hacer hacer” cosas con palabras. La construcción
discursiva del estereotipo femenino en la publicidad de los 90. El caso de Slim
Center, 21-49.
WILLIAMSON, Rodney, Situación comunicativa y estructura genérica en la telenovela
mexicana, 51-68.
MADRIZ, María Fernánda, La noción de pueblo en el discurso populista, 69-92.
RUIZ ÁVILA, Dalia, Discurso autobiográfico e identidad sociocultural, 93-109.
Reseñas
Bob Hodge y Kam Louis, The politics of Chinese language and culture. The art of reading
dragons, reseñado por Irene Fonte, 111-114.
Susan Hunston y Geoff Thompson (eds.), Evaluation in text: Authorial Stance and the
Construction of Discourse, reseñado por Nora Kaplan, 115-121.
Ingedore Grunfeld Villaça Koch, Desvendando os segredos do texto, reseñado por Lenita
Vieira, 122-126.
123
14 (2)
VOLUMEN 3 (1) 2003
CADEMARTORI D., Yanina, La inscripción de las personas en textos de divulgación
científica, 9-27.
CHAMORRO MIRANDA, Diana, MIZUNO HAYDAR, Jorge y MOSS, Gillian,
Tergiversaciones y correspondencias: la metáfora y sus bemoles, 29-47.
GARCIA DA SILVA, Denise Elena, Discurso y cognición social en la “red” de las
metáforas, 49-69.
MARTINS FERREIRA, Dina María, La identidad en la posmodernidad: Lula y la
construcción discursiva del sujeto, 71-81.
VIEIRA, Lenita D., El mundo al revés. Humor en el discurso político, 83-91.
Reseñas
Leda Berardi (comp.), Análisis crítico del discurso. Perspectivas latinoamericanas, reseñado
por Luisa Martín Rojo, 93-96.
Luisa Martín Rojo (dir.), Ester Alcalá Recuerda, Aitana Gari Pérez, Laura Mijares,
Inmaculada Sierra Rodrigo y Mª Ángeles Rodríguez, ¿Asimilar o integrar?
Dilemas ante el multilingüísmo en las aulas, reseñado por Dalia Ruiz Ávila,
97-101.
Analia Brandolín y María Eugenia Rosboch, Transformaciones “al aire”: radio, medios
y poder, reseñado por Pedro Santander Molina, 102-107.
VOLUMEN 4 (1) 2004
ROMANO PACÍFICO, Soraya Maria y SOUSA ROMÃO, Lucília Maria,
Intertextualidade e humor: No país do carnaval “Muito riso e pouco siso” é o
lema nacional, 7-24.
ACOSTA V., Gladys Lucía, El Ser y el Hacer del DIRCOM: un análisis en la perspectiva
del discurso, 25-46.
RODRÍGUEZ ALFANO, Lidia y KOIKE, Dale April, La interacción en diálogos
transmitidos por la radio en la frontera, 47-72.
KICZKOVSKY, Silvia, Los relatos tradicionales como vehículos de valores éticos,
73-88.
HESS ZIMMERMANN, Karina, El desarrollo de la habilidad para manejar tiempos
verbales en la narración, 89-102.
Reseñas
Patrick Charaudeau, El discurso de la información. La construcción del espejo social,
reseñado por María Jesús Nieto y Otero, 103-104.
Dalia Ruiz Ávila, Tejiendo discursos se tejen sombreros. Identidad y práctica discursiva,
reseñado por Irania Malaver, 105-107.
Deborah Schiffrin, Deborah Tannen y Heidi E. Hamilton, (comps.) The handbook of
discourse analysis, reseñado por Nora Kaplan, 108-114.
124
Indice acumulado
VOLUMEN 4 (2) 2004
ZULLO, Julia y RAITER, Alejandro, Piquetes y piqueteros. Los actores sociales de la
pobreza en la prensa argentina, 7-26.
ESCAMILLA MORALES, Julio y MORALES ESCORCIA, Efraín, Imaginarios
culturales subyacentes en la canción vallenata, 27-53.
OSUNA, Zulaima, GALINDO VILLARDÓN, Ma Purificación y MARTÍN
VALLEJO, Javier, Análisis estadístico de datos textuales. Aplicación al estudio
de las declaraciones del Libertador Simón Bolívar, 55-62.
ALVAREZ, Guadalupe, Estudio sobre la representación del trabajo en el discurso de
los indigentes de la Ciudad de Buenos Aires, 63-89.
CHUMACEIRO, Irma, Las metáforas políticas en el discurso de dos líderes
venezolanos: Hugo Chávez y Enrique Mendoza, 91-113.
Reseñas
Gladys Acosta y Jorge Sánchez, Construcción de Identidad y Función Política en el discurso
del director de comunicaciones, reseñado por Olga Beatriz Muñoz, 115-119.
Michel Meyer (Ed.), Perelman. Le renouveau de la rhétorique, reseñado por Frances
D. de Erlich, 120-126.
Teun A. van Dijk, Racismo y discurso de las élites, reseñado por Leda Berardi, 127-133.
VOLUMEN 5 (1) 2005
BERTORELLO, Adrián, El estatuto de la subjetividad en la teoría polifónica de la
enunciación, 7-25.
RESENDE, Viviane De Melo, Y SEBBA RAMALHO, Viviane C., Análise de discurso
crítica: uma reflexão acerca dos desdobramentos recentes da teoria social do
discurso, 27-50.
MARTINS FERREIRA, Dina Maria, La construcción de la identidad de lo femenino:
pragmatismo, imaginario y simbolismo, 51-61.
SHARIM PAZ, Sarah y MUÑOZ ACEVEDO, Daniel, Una propuesta metodológica
para el análisis del diálogo: la Unidad Interaccional, 63-96.
BURDACH, Ana María y ROSS A., Paula, La construcción de la voz del enunciador en
el discurso político de Ricardo Lagos, ex-Presidente de la República, 97-112.
Reseñas
Marianne Peronard y Ximena Gómez García (Eds), El hombre y su palabra, reseñado
por Juana Marinkovich, 113-115.
Anamaría Harvey (comp.), En torno al discurso. Contribuciones de América Latina,
reseñado por Marianne Peronard Thierry, 121-125.
Giovanni Parodi (ed), Discurso especializado e instituciones formadoras, reseñado por
Carmen López Ferrero, 116-120.
125
14 (2)
VOLUMEN 5 (2) 2005
CONSTANTINO, Gustavo Daniel, Modalidades comunicativo-discursivas de participación en comunidades virtuales de aprendizaje: una propuesta para la
evaluación formativa, 7-32.
FLORES TREVIÑO, María Eugenia, La ironía y el humor en El Habla de Monterrey,
33- 47.
GALLUCCI, María José, Argumentación y funciones estratégicas en el discurso político
venezolano: el cierre de campaña del referéndum revocatorio presidencial, 49-75.
FONTE Irene y WILLIAMSON, Rodney, Marcos temporales y proyectos comunicativos:
el análisis de la temporalidad en la interacción verbal, 77- 94.
RODRÍGUEZ ALFANO, Lidia y ELIZONDO REGALADO, Gabriela, Dime a quién
citas y te diré quién eres. La co-construcción de la identidad en el diálogo, 95- 106.
SALGADO ANDRADE, Eva, Una nueva tipología para analizar la prensa en México,
107- 125.
Reseñas
Alexandra Álvarez Muro, Poética del habla cotidiana, reseñado por Ainoa Larrauri, 127- 133.
Jan Renkema, lntroduction to discourse studies, reseñado por María Valentina Noblía,
134- 137.
Rodney Williamson y Fernando de Diego, Verbo e Imagen en la Telenovela mexicana,
reseñado por Yoconda Correa Maneiro, 138- 146.
VOLUMEN 6 (1) 2006
OQUENDO, Luís y DOMÍNGUEZ, Mariluz, Género, étnia y actitudes lingüísticas en
hablantes bilingües wayuu, 5-20.
SOUSA ROMÃO, Lucília María, RIBEIRO PATTI, Ane y DE MACEDO RIBEIRO
PATTI, Antônia, Heróis da mídia na voz das crianças: efeitos de sentido sobre/
da infancia, 21-38.
MARCHESE, Mariana Carolina, La construcción del signo “indigente” en el discurso de
las instituciones estatales de la Ciudad de Buenos Aires, 39-62.
TRINDADE, Eneus y FABIANO ANNIBAL, Sergio, Os sentidos do espaço na enunciação
midiática publicitária, 63-76.
ESTRADA, Andrea, Originalidad vs. claridad en el discurso académico: la comprensión
del evidencial reformulativo ‘en todo caso’, 77-112.
Reseñas
Luís Alfonso Ramírez Peña y Gladis Lucía Acosta Valencia (comps.), Estudios del
discurso en Colombia, reseñado por Martha Shiro, 113-119.
Viviane de Melo Resende y Viviane Ramalho, Análise de discurso crítica, reseñado por
João Bosco B. Bonfim, 120-123.
Denise Elena García Da Silva, Nas instancias do discurso. Uma permeabilidade de fronteiras, reseñado por Lúcia Gonçalves de Freitas, 124-128.
Entrevista
Óscar Iván Londoño Zapata, El análisis crítico del discurso (ACD), una actitud de
resistencia. Entrevista a Teun A. van Dijk, 129-135.
126
Indice acumulado
VOLUMEN 6 (2) 2006
MASSONE, María Ignacia y BUSCAGLIA, Virginia Luisa, La cumbia villera (en)
red(ada) en el discurso. Una introducción al monográfico sobre cumbia villera
en Argentina, 5-20.
MASSONE, Manuel y DE FILIPPIS, Mariano, “Las palmas de todos los negros
arriba…” Origen, influencias y análisis musical de la cumbia villera, 21-44.
MARCHESE, Mariana Carolina, Tango: el lenguaje quebrado del desarraigo, 45-60.
SERPA, Cecilia, Estado argentino y cumbia villera, 61-82.
PARDO, María Laura, Cumbia villera en Argentina: un análisis crítico del discurso
de la posmodernidad, 83-95.
Reseñas
Daniel Cassany. Tras las líneas. Sobre lectura contemporánea, reseñado por Cristina
D’Avolio, 97-103.
Norman Fairclough. Language and globalization, reseñado por Viviane de Melo Resende, 104-111.
Teun A. Van Dijk. Dominación étnica y racismo discursivo en España y América Latina,
reseñado por Luisana Bisbe, 112-120.
VOLUMEN 7(1) 2007
GALLEGO MENGOD, Verónica, Metodología para el análisis de las publicaciones
periódicas: los géneros discursivos como señales de cambio (Ensayo Literario
1872-1874), 5-30.
KALTENBACHER, Martín, Perspectivas en el análisis de la multimodalidad: desde
los inicios hasta el estado del arte, 31-58.
SANTANDER, Pedro, Análisis Crítico del Discurso y análisis de los medios de comunicación: retos y falencias, 59-78.
XU, Shi, Reconstruyendo los paradigmas orientales de los estudios del discurso, 79-94.
VIEIRA, Lenita, Humor en editoriales de TalCual: Texto e imagen en el discurso
político, 95-114.
Reseñas
Adriana Bolívar (comp.). Análisis del discurso ¿Por qué y para qué?, reseñado por Francisco José Bolet, 115-123.
Neyla Pardo Abril. Cómo hacer análisis crítico del discurso. Una perspectiva latinoamericana, reseñado por Alicia Carrizo, 124-132.
Luis Alfonso Ramírez Peña. Comunicación y discurso. La perspectiva polifónica en los
discursos literario, cotidiano y científico, reseñado por Gonzalo Pubiano Bernal,
133-140.
127
14 (2)
VOLUMEN 7(2) 2007
ALVES, A., FERRAREZI, L. y SOUSA ROMÃO, L. M., Leitura de barraco: a semente
da leitura, o discurso e os movimentos do sujeito, 5-20.
BISBE BONILLA, L., El amerindio venezolano en los textos escolares: una representación discursiva desde la Gramática Sistémica Funcional, 21-48.
BOLET, F. J., Estrategias de divulgación de la ciencia en Venezuela a fines del siglo
XIX: El Zulia Ilustrado (1889-1896), 49-72.
GUALDA, R., As Eleições Presidenciais de 2002 nas páginas de “Veja”, 73-90.
MONTERO, A.S., Política y convicción. Memorias discursivas de la militancia setentista en el discurso presidencial argentino, 91-114.
Reseñas
Liliana Cubo de Severino (coord.), Los textos de la Ciencia. Principales clases del discurso
académico-científico, reseñado por Telma Piacente, 115-118.
Martha Shiro, La construcción del punto de vista en los relatos orales de niños en edad
escolar. Un análisis discursivo de la modalidad, reseñado por Guillermina Piatti,
119-123.
Patricia Vallejos Llobet (coord.), Los estudios del discurso. Nuevos aportes desde la investigación en la Argentina, reseñado por María Leticia Móccero, 124-128.
VOLUMEN 8(1) 2008
NÚMERO MONOGRÁFICO: HOMENAJE A LUIZ ANTÔNIO MARCUSCHI
SAITO MONTEIRO DE BARROS, Kasue, GARCIA DA SILVA, Denize Elena y
AGUIAR, Marigia Ana M., Apresentaçao.
DE ARRUDA C. DA CUNHA, Dóris, Reflexões sobre as nocões de leitor, autor e
polifonía no hipertexto, 9-18.
GARCIA DA SILVA, Denize Elena y RAMALHO, Viviane. Reflexões para uma
abordagem crítica dos géneros discursivos, 19-40.
BOLÍVAR, Adriana, El informe de arbitraje como género discursivo en la dinámica
de la investigación, 41-64.
SAITO MONTEIRO DE BARROS, Kasue, Estratégias de (im)polidez em interações
acadêmicas virtuais, 65-76.
PARDO ABRIL, Neyla Graciela, El discurso multimodal en Youtube, 77-108.
POSSENTI, Sírio, Um percurso: o caso “por qué no te callas?”, 109-118.
Reseñas
Luiz Antônio Marcuschi, Produção textual: análise e compreensão. Reseñado por Cristina
Teixera, 119-121.
Luiz Antônio Marcuschi, Cognição, Linguagem e Práticas Interaccionáis. Reseñado por
Judith C. Hoffnagel, 122-124.
Luiz Antônio Marcuschi, Fenómenos da linguagem. Reseñado por Viviane de Melo
Resende, 125- 124.
128
Indice acumulado
VOLUMEN 8(2) 2008
BIANCARDI, Maria Silvia, La representación de los “recursos naturales” en la prensa. El uso
de las nominalizaciones en crónicas de Clarín sobre Minera La Alumbrera, 5-23.
COLARES, Virginia, JARDIM, Natalia, PEDROSA, Bruno, BARROS, Lívia y SIMPLÍCIO Kamila, Buracos do Recife: estudo de uma decisão judicial, 25-44.
CORTÉS, Daniel F., Una mitigación reveladora: La Declaración de Principios de la
Marina argentina (noviembre de 1955), 45-60.
RAMALHO, Viviane, Anúncio publicitário de medicamento: discurso e ideologia, 61-79.
ROGERS, Rebecca, Entre contextos: un análisis crítico del discurso de la alfabetización
familiar, las prácticas discursivas y las subjetividades de la alfabetización, 81-132.
Reseñas
Patrick Charaudeau, Entre populisme et peopolisme. Comment Sarkozy a gagné, Reseñado
por Karina M. Ibañez, 133-137.
Beatriz Gabbiani e Irene Madfes, Conversación y poder. Análisis de interacciones en aulas
y consultorios, Reseñado por María Carolina Ferrari, 138-140.
María Laura Pardo, El discurso sobre la pobreza en América Latina, Reseñado por María
Lucía de la Vega, 141-147.
Entrevista
Claudia Gabriela D’Angelo, Tendencias actuales de los estudios multimodales. Entrevista
a Martin Kaltenbacher, 149-156.
VOLUMEN 9(1) 2009
NÚMERO MONOGRÁFICO
SOTO, Guillermo, Introducción: Relaciones entre la gramática y el discurso, 5-10.
CUCATTO, Andrea, Un enfoque lingüístico-cognitivo para trabajar la conexión en los textos
escritos. De la gramática al discurso, 11-43.
CUCATTO, Mariana, Narrar para describir; describir para argumentar. La operación lingüístico-cognitiva de la reificación en las secuencias penales de primera instancia, 45-65.
GONZÁLEZ V., Carlos y JÉLVEZ H., Lorena, Peso pragmático y éxito de la discusión en
la argumentación oral en sala de clases, 67-85.
OTEÍZA S., Teresa, De “la conspiración de silencio” al reconocimiento de voces alternativas.
Las violaciones a los derechos humanos en Chile según el Informe Valech (2003),
87-111.
PINUER R., Claudio A., La función focal en la gramática: implicancias teóricas y repercusiones metodológicas, 113-134.
SABAJ M., Omar, Gramática, Pragmática y Discurso: antecedentes de un desamor y una
reconciliación, 135-146.
Reseñas
Andrea Cucatto, Introducción a los estudios del lenguaje y la comunicación. Teoría y práctica, Reseñado por Alejandro Martín Errecalde, 147-150.
María José Serrano, Gramática del discurso, Reseñado por Yanira Becerra Ortiz, 151-156.
129
14 (2)
VOLUMEN 9(2) 2009
FERRARI, Laura D., Marcadores de modalidad epistémica y evidencial en el análisis
de las conclusiones de artículos de investigación de disciplinas distintas, 5-23.
DE FREITAS, Ernani C., Blocos semânticos e a construção do sentido no discurso,
25-42.
LUI, Gabriel Henrique e RIBEIRO DE ALMEIDA, J. Antônio, O discurso sobre a
gestão e a conservação da Amazônia em dois dos principais periódicos científicos internacionais, 43-61.
OLIVEIRA FARIA, Daiana e SOUSA ROMÃO, Lucília Maria, Che Guevara: sentidos
em confronto no discurso midiático, 63-80.
PIATTI, Guillermina, La función de la modalidad interrogativa en la conversación,
81-99.
Reseñas
Lourdes Molero de Cabeza y Julián Cabeza. El poder, el querer y el protestar, Reseñado
por Ana Mireya Uzcátegui Q., 101-110.
Teun Van Dijk, Discurso y poder. Contribuciones a los estudios críticos del discurso, Reseñado por Carlos del Valle Rojas, 111-114.
VOLUMEN 10(1) 2010
NÚMERO MONOGRÁFICO
BOLÍVAR, Adriana y CHUMACEIRO, Irma, Introducción: Crisis y cambios en la
democracia venezolana, 3-7.
ADRIÁN S., Thays, La metáfora conceptual en el discurso político venezolano: Rómulo
Betancourt y Hugo Chávez Frías, 9-33.
ÁLVAREZ, Alexandra y CHUMACEIRO Irma, ¡Con la Iglesia hemos topado…!
Aspectos de una interacción polémica entre el Presidente Chávez y el Cardenal
Urosa Savino, 35-63.
COURLEANDER HIDALGO, Vanesa, “El pueblo” en campañas electorales venezolanas: palabra e imagen en 1999 y 2006, 65-92.
D. ERLICH, Frances, Los cubanos en misiones de salud en Venezuela. Referencias
contrapuestas y polarización discursiva, 93-110.
MOLERO DE CABEZA, Lourdes, Crisis y cambio en el discurso político venezolano
de la primera década del siglo XXI: estrategias lingüístico-discursivas, 111-133.
PALACIOS, Euclides, Discurso y cambio constitucional en el VIII Plan de la Nación
del presidente Carlos Andrés Pérez 1989-1993, 135-152.
Reseñas
Rosa Graciela Montes y Patrick Charaudeau, El “tercero”. Fondo y figura de las personas
del discurso, Reseñado por Martha Shiro, 153-158.
Sírio Possenti, Humor, lingua e discurso, Reseñado por Cellina Rodríguez Muniz,
159-162.
130
Indice acumulado
VOLUMEN 10(2) 2010
BONNIN, Juan E., Dinámicas de la voz y producción de legibilidad en los Documentos
Finales de Medellín (1968). Un análisis genético-discursivo, 7-28.
CAMEJO, Estrella, Premio CAB Somos Patrimonio: construcción discursiva de la
identidad cultural venezolana en un contexto internacional, 29-53.
GÓMEZ C., Natalia, Violencia contra mujeres: voz y agencia en noticias de La
Nación, 55-76.
OLIVEIRA A., Fábio, Análise do discurso e psicoanálisis: a questão do sujeito, 77-85.
DE MELO RESENDE, Viviane e FILIPE ALEXANDRE, Marta, Representação
discursiva da pobreza extrema. Análise discursiva crítica de um testemunho
publicado em editorial da revista Casi, 87-105.
Reseñas
Beth Brait. Literatura e outras linguagens, Reseñado por Valdemir Miotello y Marina
Haber de F., 107-112.
Lésmer Montecino. Discurso, pobreza y exclusión en América Latina, Reseñado por
Leda Berardi, 113-119.
VOLUMEN 11(1) 2011
NÚMERO MONOGRÁFICO: HOMENAJE A TEUN A. VAN DIJK
BOLÍVAR, Adriana, EMILSSON, Elin y FONTE, Irene, Introducción: La ALED y
Teun van Dijk. Permanencia y fluir de un discurso, 3-8.
BOLÍVAR, Adriana y D. ERLICH, Frances, La práctica del análisis del discurso en
contextos políticos polarizados. Una reflexión crítica, 9-30.
CARBÓ, Teresa, Sobre la semiosis en textos verbales y visuales, 31-60.
CERUTI, Emilio, La americanización del discurso historiográfico. Un análisis crítico
del discurso sobre el 1898 puertorriqueño en un texto de amplia circulación para
la educación media superior, 61-77.
KOCH, Ingedore G.V., MORATTO, Edwiges M. y BENTES, Anna C., Ainda o
contexto: algumas considerações sobre as relações entre contexto, cognição e
práticas sociais na obra de Teun van Dijk, 79-109.
MONTECINO, Lésmer y VIDAL, Margarita, Representación del consumo de drogas
en historias de vida de personas en situación de calle en Santiago de Chile, 93PARDO ABRIL, Neyla Graciela, Construcción de opiniones públicas: preservación y
normalización de la dependencia, 111-127.
SHIRO, Martha, Usos del lenguaje evaluativo en el planteamiento del problema del
artículo de investigación, 129-148.
131
14 (2)
VOLUMEN 11(2) 2011
AMADIO, Débora, Las inocentes preguntas sobre el significado durante los testimonios,
5-22.
CÁRDENAS N., Camila, Análisis de tres modos de representación ideológica construidos en discursos especializados sobre juventud chilena producidos entre 1970
y 1990, 23-47.
DE FREITAS, Ernani C., Práticas de linguagem na atividade de trabalho: cenografia e
ethos em discursos socioprofissionais, 49-68.
GARCÍA N., María Marta, Sin duda y en principio: Modalización, desdoblamiento
enunciativo y heterogeneidad, 69-88.
LIBENSON, Manuel, La configuración discursiva de efectos incitativos en rumores
económicos, 89-111.
Reseñas
Neyla G. Pardo A. Discurso, impunidad y prensa, Reseñado por María Alejandra
Vitale, 113-120.
Carlos Piovezani y Vanice Sargentini (Orgs.) Legados de Michel Pêcheux: inéditos em
análise do discurso, Reseñado por Jefferson Voss, 121-124.
VOLUMEN 12(1) 2012
NÚMERO MONOGRÁFICO
D’ANGELO, Claudia Gabriela, Introducción: Multimodalidad: de la teoría a la
práctica, 3-5.
GARCIA DA SILVA, Denize Elena y RAMALHO, Viviane, Discurso, imagem e texto
verbal: uma perspectiva crítica da multimodalidade, 7-29.
MAGALHÂES, Célia M. y SANTIAGO ARAÚJO, Vera Lúcia, Metodologia para
elaboração de audiodescrições para museus baseada na semiótica social e multimodalidade: introdução teórica e prática, 31-55.
MENÉNDEZ, Salvio Martín, Multimodalidad y estrategias discursivas: un abordaje
metodológico, 57-73.
O’HALLORAN, Kay L., Análisis del discurso multimodal. Traducido por Claudia
Gabriela D’Angelo, 75-97.
PARDO ABRIL, Neyla Graciela, Exploraciones sobre la pobreza y el racismo en
Colombia. Estudio multimodal, 99-117.
Reseñas
Monika Bednarek y J.R. Martin (eds.). New Discourse on Language. Functional Perspectives on Multimodality, Identity, and Affiliation, Reseñado por Damián
Alvarado, 119-123.
Gunther R. Kress. Multimodality: A Social Semiotic Approach to Contemporary Communication, Reseñado por Julián Ezquerra, 124-130.
132
Indice acumulado
VOLUMEN 12(2) 2012
GUTIÉRREZ MORALES, Irma Mariana, Falacias en los discursos de los candidatos
presidenciales en México (2012), 11-31.
HARVEY, Anamaría, BAEZA, Patricia y SOLOGUREN, Enrique, La deixis de primera persona en la construcción discursiva del estudiante universitario, 33-52.
OLAVE ARIAS, Giohanny, Escenificación y multidestinación en el discurso presidencial
de Juan Manuel Santos, 53-79.
DE MELO RESENDE, Viviane y ALVES DOS SANTOS, Andreia, A representação
de pessoas em situação de rua quando vítimas de chacina: uma análise discursiva
crítica, 81-101.
SALGADO ANDRADE, Eva, Indígenas en la prensa mexicana en el contexto preelectoral de fines del foxismo, 103-128.
Reseñas
Londoño Zapata, O. I. (Ed.). Horizontes discursivos: miradas a los estudios del discurso,
Reseñado por Doris Martínez, 129-135.
Hodge, B. & Coronado, G. Mexico and its others: A chaos theory approach, Reseñado
por Rodney Williamson, 136-139.
VOLUMEN 13(1) 2013
ADRIÁN S., Thays, Divide y vencerás: la antonimia como estrategia ideológica de
polarización en el discurso de Hugo Chávez Frías, 9-32.
AGUAYO, Adriana, Una mirada a la discriminación en México desde el discurso de
la prensa escrita, 33-55.
DUARTE A., Mercedes, Redes de metáforas cognitivas en el discurso político: “el
socialismo del siglo XXI” de Hugo Chávez, 57-77.
DVOSKIN, Gabriel, Paradigmas en disputa, presupuestos compartidos, 79-98.
PÉREZ ARCE, Chery, GARRIDO OSSES, Sandra, LLANQUINAO LLANQUINAO, Gabriel, TURRA CHICO, Héctor, MERINO DICKINSON, María
Eugenia, La ciudad y el campo como referentes de identidad en adolescentes
mapuches de Temuco y Santiago, 99-114.
Reseñas
Bolívar, A. y Beke, R. (2011). Lectura y escritura para la investigación, Reseñado por
Laura Ferrari, 115-119.
Londoño Zapata, O. I. (2012). Los estudios del discurso: miradas latinoamericanas 1,
Reseñado por Juan Eduardo Bonnin, 120-123.
133
14 (2)
VOLUMEN 13(2) 2013
MACHADO, Ida L. e MENDES Emília, A Análise Semiolinguística: seu percurso e
sua efetiva tropicalização, 7-20.
MARTÍNEZ S., María C., Los géneros desde una perspectiva socio-enunciativa. La
noción de contexto integrado, 21-40.
MARTINS G., Lúcia H., LINO P., Maria A. e MAURO M., Rosane S., Modalização
em textos mediáticos: estratégias de construção de sentido, 41-61.
MONTES, Rosa G., DEL ROSAL, Gerardo y FIDELHOLTZ, James L., El principio
de alteridad en la construcción identitaria en el discurso, 63-80.
SALGADO A., Eva, La historia nacional como máscara en el discurso presidencial en
México (2006-2012), 81-97.
SEGOVIA L., Pablo y NIETO G., Maritza, El contrato de comunicación en dos
programas radiales chilenos, 99-120.
Reseñas
Charaudeau, Patrick (dir.). (2008) La médiatisation de la science. Clonage, OGM,
manipulations génétiques, Reseñado por Ma. de Lourdes Berruecos Villalobos,
121-128.
Charaudeau, Patrick (1992). Grammaire du sens et de l’expression, Reseñado por Wander
Emediato de Souza, 129-132.
VOLUMEN 14(1) 2014
CHARAUDEAU, Patrick, El investigador y el compromiso. Una cuestión de contrato
comunicacional, 7-22.
COMISARENCO M., Dina, Donde caben dos caben tres: la intertextualidad en la
fotografía y la pintura de Edward Weston, Tina Modotti y Diego Rivera, 23-42.
GUTIÉRREZ-RIVAS, Carolina, El discurso de Carmen Clemente Travieso a la luz
de las nociones de ideología y los enfoques feministas actuales sobre la comunicación, 43-57.
DE SÁ, Israel y SARGENTINI, Vanice, A esquerda na ditadura militar brasileira:
formação discursiva, memória e identidade, 59-76.
VILAR A., Josefina, Las señales del cuerpo emocionado. Un entrelazamiento entre
análisis del discurso y semiótica, 77-94.
Reseñas
Pardo Abril, Neyla Graciela (2012). Discurso en la web: pobreza en YouTube, Reseñado
por Luis Fernando García Núñez, 95-98.
Petri, Verli y Dias, Cristiane (2013). Análise do Discurso em Perspectiva: teoria, método
e análise, Reseñado por Fernanda Correa Silveira Galli y Dantielli Assumpção
Garcia, 99-104.
134
Instrucciones para las reseñas
· La reseña tendrá como encabezado el autor (o editor), el año, el título, el número
de páginas, la casa editorial y el ISBN de la obra reseñada.
· En la introducción se identificará el tema y el problema central.
· Se describirá la estructura de la obra (en capítulos, y partes, existencia de glosarios,
apéndices, etc.) y se hará una síntesis completa del contenido. Asimismo, se
especificará quiénes son los lectores potenciales del libro reseñado.
· El texto de la reseña será evaluativo y expresará la posición del autor frente a la obra
reseñada.
· El libro reseñado se pondrá en relación con otros trabajos sobre el mismo tema y/o
del mismo autor y se situará en el contexto del momento y lugar en que aparece
publicado.
· Se seguirán las convenciones de citas que se indican para el resto de las contribuciones
a la revista de la ALED.
· El texto de la reseña tendrá un límite máximo de 3.000 palabras (aproximadamente
diez cuartillas).
· Enviar dos copias en papel tamaño carta y una en disquete en formato de documento
Word (o compatible) a: Sírio Possenti, e-mail: [email protected] o Irene Fonte,
e-mail: [email protected]
Instruções para as resenhas
· No encabeçado da resenha devem ser indicados o autor (ou editor), o ano, o título,
o número de páginas, a casa editorial e o ISBN da obra resenhada.
· Na introdução serão indicados o tema e o problema central.
· Descrição da estrutura da obra (em capítulos, ou partes, a existência de glossários,
apêndices, etc.) e apresentação de uma síntese completa do conteúdo. É importante
a informação sobre os leitores potenciais do livro resenhado.
· O texto da resenha será avaliativo e expressará a posição do autor frente à obra
resenhada.
· Comentar-se-á a relação entre o livro resenhado e outros trabalhos sobre o mesmo
tema, alheios ou do autor considerado, e situar-se-á a obra no seu contexto temporal
e espacial.
· Para as citações, serão seguidas as mesmas convenções que se indicam para o resto
das contribuições da revista da ALED.
· O texto da resenha terá um limite máximo de 3.000 palavras (aproximadamente
dez páginas).
· Enviar duas cópias em papel tamanho carta e uma em disquete em formato Word
(ou compatível) a: Sírio Possenti. E-mail: [email protected] e Irene Fonte, e-mail:
[email protected]
135
Instruções para os autores
- Política Editorial. A Revista Latinoamericana de Estudos do Discurso publica trabalhos originais e inéditos dos
pesquisadores membros da Associação. Os trabalhos recebidos, preferivelmente artigos de investigação, serão
submetidos a parecer por especialistas de prestígio reconhecido. Assim, o Comitê Editorial se reserva o direito
de sugerir modificações formais aos artigos que sejam aceitos, bem como publicá-los no número que considere
mais conveniente.
- Instruções para os autores: Os pesquisadores interessados em publicar seus trabalhos na Revista Latinoamericana
de Estudos do Discurso deverão seguir as seguintes instruções:
1. Os trabalhos devem ser enviados em arquivo anexo aos endereços eletrônicos seguintes:
[email protected]
[email protected]
[email protected]
2. Os artigos deverão ser escritos em formato Word (ou compatível), em espaço 1,5 e fonte Times New Roman
12. A extensão máxima é de 7500 palavras, incluindo notas e bibliografia. Tanto as imagens, como os gráficos
ou tabelas devem vir em anexo em seu formato original (preferivelmente jpg, tif ou gif ).
3. O título, em itálico, deve sintetizar de maneira muito concisa o conteúdo do artigo. Seguem-se o nome
do(s) autor(es) e a instituição a qual pertence(m). O texto do artigo deve vir precedido de um resumo em
português, espanhol (resumen)e inglês (abstract) de, no máximo, 150 palavras. Ao final, devem incluir-se até
seis palavras-chave. O título da primeira seção é Introdução, sem numeração. Os demais títulos e subtítulos
terão numeração segundo sua hierarquia no texto. As imagens, gráficos e tabelas devem ser enumerados,
seu conteúdo deve ser claro e devem ser acompanhados de título explicativo. É necessário que cada um seja
explicado ou mencionado no texto do artigo.
4. Todos os artigos devem ser acompanhados por uma breve informação biográfica e acadêmica escrita em uma
extensão entre 50 e 100 palavras. Adicionalmente, deve-se indicar com claridade o nome completo do(s)
autores, nome, endereço eletrônico e postal para o recebimento de correspondência, bem como da instituição
onde trabalha, telefone e fax.
5. Toda citação textual deve indicar a fonte correspondente entre parênteses (autor data: número de página). Se
a citação tem menos de 40 palavras, vai dentro do parágrafo entre aspas. Se tem mais de 40 palavras, deve-se
observar uma sangria de 1cm a cada lado e um espaçamento de 1 linha, seguido da fonte entre parênteses
(autor ano: número de página). Exemplo: (Romano e Sousa 2004: 17), (Charaudeau 2003:25).
6. Em caso de referenciação, sem citação textual, quando o conteúdo requer explicitar a fonte da citação, deve-se
pôr entre parênteses o nome do autor e o ano de publicação (Charaudeau 2003, Romano y Sousa 2004).
7. As notas devem vir enumeradas consecutivamente e estar ao final do texto, antes das Referências Bibliográficas.
8. Todas as referências bibliográficas devem ser ordenadas alfabeticamente depois das notas. Toda referência
incluída na lista bibliográfica deve ser mencionada no texto e toda referência mencionada no texto deve
aparecer na lista bibliográfica. Abaixo o formato a ser seguido:
Livros:
Ruíz Ávila, D. 2003. Tejiendo discursos se tejen sombreros. Identidad y práctica discursiva. México: Fomento
Editorial.
Chilton, P. y Schäffner, C. (eds.). Politics as text and talk. Analytic approaches to political discourse. Amsterdam/
Philadelphia: John Benjamins Publishing Company.
Capítulo de livro:
Donaire, M. L. 2004. La polifonía, una relación binaria. In E. Arnoux y M. M. García Negroni (comps.).
Homenaje a Oswald Ducrot, pp. 117-133. Buenos Aires: Eudeba.
Wodak, R. 2003. De qué trata el análisis crítico del discurso (ACD). Resumen de su historia, sus conceptos fundamentales y sus desarrollos. In R. Wodak y M. Meyer (eds.). Métodos de análisis crítico del
discurso, pp.17-43. Barcelona: Gedisa.
Artigosem revistas especializadas:
Chumaceiro, I. 2004. Las metáforas políticas en el discurso de dos líderes venezolanos. Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso 4, 2: 91-112.
Texto consultado na web:
Charaudeau, P. 2011. [Disponível online em www.patrick-charaudeau.com]. Que vaut la parole dún chroniqueur á la télevision? L´affaire Zemour, comme symptôme d´une dérive de la parole médiatique.
Réseaux 6: 135-161[Consulta: 26 de agosto de 2014].
Devem-se usar as letras a, b, c anexadas à data de publicação para referenciar trabalhos de um mesmo autor
publicado no mesmo ano. Exemplo: (van Dijk 2010a, 2010b).
9. Uma vez que o artigo seja recebido e aceitado, cada autor deverá assinar cartas de originalidade e cessão de
direitos autorais. Os autores receberão o modelo da carta que deverão preencher, assinar e escanear para
reenvio aos endereços eletrônicos acima mencionados.
10.Cada autor receberá dois exemplares do número da revista na qual aparece seu trabalho.
Adriana Bolívar e Martha Shiro
Editoras da Revista Latinoamericana de Estudos do Discurso
136
REVISTA
Instrucciones para los autores
Revista Lationamericana de Estudios del Discurso
Revista Latinoamericana de Estudos do Discurso
- Política Editorial. La Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso publica trabajos originales e inéditos de
los investigadores miembros de la Asociación. Los trabajos recibidos, preferiblemente artículos de investigación,
serán sometidos a arbitraje por parte de especialistas de reconocido prestigio. Como consecuencia, el Comité
Editorial se reserva el derecho de sugerir a los autores modificaciones formales a los artículos que sean aceptados,
así como publicarlos en el número que considere más conveniente.
- Instrucciones para los autores: Los investigadores interesados en publicar sus trabajos en la Revista Latinoamericana
de Estudios del Discurso deberán seguir las siguientes instrucciones:
1. Los trabajos deben ser enviados en archivo anexo a las siguientes direcciones electrónicas:
[email protected]
[email protected]
[email protected]
2. Los artículos deberán ser escritos en formato Word (u otro compatible), a espacio y medio en Times New Roman
12. La extensión máxima es de 7500 palabras, incluyendo notas y bibliografía. Tanto las imágenes, como los gráficos
o tablas deben anexarse en su formato original (preferiblemente jpg, tif, gif).
3.El título, en cursiva, debe sintetizar de manera muy concisa el contenido del artículo. Le sigue el nombre
del(os) autor(es) y la institución a la cual pertenece(n). El texto del artículo debe ir precedido por un resumen
en español, portugués (resumo) e inglés (abstract) de no más de 150 palabras. Se incluirán hasta seis palabras
clave. Los títulos generales y de las secciones deben ser breves y explícitos. El título de la primera sección
es Introducción y no tiene numeración, los demás títulos y subtítulos llevan numeración según la jerarquía
en el texto.Las imágenes, los gráficos y las tablas deben ser numerados, su contenido debe ser claro y deben
llevar un título explicativo. Es necesario que cada uno se explique o mencione en el texto del artículo.
4.Todo artículo debe estar acompañado por una breve información biográfica y académica escrita en una
extensión entre 50 y 100 palabras. Adicionalmente, se debe indicar con claridad el nombre completo del o
los autores, nombre, correo electrónico, dirección postal donde puede recibir correspondencia, dirección de
la institución donde labora, teléfono y fax.
5. Toda cita textual debe dar la fuente correspondiente entre paréntesis (autor fecha: nro. de página). Si la cita
tiene menos de 40 palabras, va dentro del párrafo entre comillas. Si tiene más de 40 palabras deben tener una
sangría de 1cm a cada lado y un interlineado a un solo espacio, seguido de la fuente entre paréntesis (autor
año: número página). Ejemplo: (Romano y Sousa 2004: 17), (Charaudeau 2003:25).
. Si no es una cita textual, pero el contenido requiere dar la fuente de la información se pone entre paréntesis
el nombre del autor y el año de publicación (Charaudeau 2003, Romano y Sousa 2004).
7. Las notas deben numerarse consecutivamente y colocarse al final del texto, antes de las Referencias Bibliográficas.
8. Todas las referencias bibliográficas deben ser ordenadas alfabéticamente después de las notas. Toda referencia
incluida en la lista bibliográfica debe ser mencionada en el texto y toda referencia mencionada en el texto
debe aparecer en la lista bibliográfica. Se muestra a continuación el formato a seguir:
Libros:
Ruíz Ávila, D. 2003. Tejiendo discursos se tejen sombreros. Identidad y práctica discursiva. México: Fomento
Editorial.
Chilton, P. y Schäffner, C. (eds.). Politics as text and talk. Analytic approaches to political discourse. Amsterdam/
Philadelphia: John Benjamins Publishing Company.
Capítulo de libro:
Donaire, M. L. 2004. La polifonía, una relación binaria. En E. Arnoux y M. M. García Negroni (comps.).
Homenaje a Oswald Ducrot, pp. 117-133. Buenos Aires: Eudeba.
Wodak, R. 2003. De qué trata el análisis crítico del discurso (ACD). Resumen de su historia, sus conceptos fundamentales y sus desarrollos. En R. Wodak y M. Meyer (eds.). Métodos de análisis crítico del
discurso, pp.17-43. Barcelona: Gedisa.
Artículos en revistas especializadas:
Chumaceiro, I. 2004. Las metáforas políticas en el discurso de dos líderes venezolanos. Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso 4, 2: 91-112.
Texto consultado en la web:
Charaudeau, P. 2011. [Disponible en línea en www.patrick-charaudeau.com]. Que vaut la parole dún
chroniqueur á la télevision? L´affaire Zemour, comme symptôme d´une dérive de la parole médiatique.
Réseaux 6: 135-161[Consulta: 26 de agosto de 2014].
Se deben usar las letras a, b, c, anexadas a la fecha de publicación, para referenciar trabajos de un mismo
autor publicados en el mismo año. Ejemplo: (van Dijk 2010a, 2010b).
9. Una vez que el artículo sea recibido y aceptado, cada autor deberá firmar cartas de originalidad y de cesión
de derechos para la difusión de su artículo. Los autores recibirán el modelo de la carta que deberán llenar,
firmar y escanear para reenviarla a los correos electrónicos arriba mencionados.
10.Cada autor recibirá dos ejemplares del número de la revista donde aparece su trabajo.
Adriana Bolívar y Martha Shiro
Editoras de la Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso
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