Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica Vol. 30 Núm. 2 (Julio-Diciembre 2015) ISSN: 0214-2813 Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica CUARTA ÉPOCA. AÑO 2015 (Julio-Diciembre). VOL. 30. Nº 2 BOLETÍN DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HIDROLOGÍA MÉDICA Fundado en 1877 como “Anales de la Sociedad Española de Hidrología Médica”, con ISSN 0214-2813 y Depósito Legal: M. 15.724-1962 es la publicación oficial de la Sociedad Española de Hidrología Médica. Lagasca, 40 - 1º Izq. – 28001 Madrid Telf. 639 739 738 www.hidromed.org – [email protected] Presidente Vicepresidente Secretaria General Tesorero Vocales Juan Carlos San José Rodríguez Francisco Maraver Eyzaguirre Mª Ángeles Ceballos Hernansanz Miguel Ángel Colomer Rodríguez Francisco Armijo Castro Marta Arribas Rioja Juan Andrés Barroso Fernández Alberto Cerrada Fernández Pilar Diestro Sáncho Nuria Gonzalo García Inés Martínez Galán Luís Ovejero Ovejero Mª Jesús Pascual Segovia Manuel Andrés Perea Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2 Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica órgano oficial de la Sociedad Española de Hidrología Médica, está dirigido y coordinado en la Cátedra de Hidrología Médica Facultad de Medicina - Universidad Complutense de Madrid Plaza Ramón y Cajal s/n 28040 Madrid Teléfono: +34 91 3941667 Fax: +3491 3941417 [email protected] http://www.hidromed.org/hm/ Directores Francisco Maraver. Universidad Complutense de Madrid Juan Carlos San José. Presidente SEHM Secretaria Francisco Armijo. Universidad Complutense de Madrid Iluminada Corvillo. Universidad Complutense de Madrid. Consejo de Redacción Lourdes Aguilera. Universidad Complutense de Madrid Alberto Cerrada. Centro de Talasoterapia Elba. Estepona, Málaga Pilar Diestro. Balneario de Baños de Montemayor, Cáceres Ana Isabel Martín-Megías. Servicio de Termalismo. IMSERSO, Madrid Carla Morer. Thalasso Center. San Pedro del Pinatar, Murcia Icíar Vázquez. Instituto Geológico Minero. Tres Cantos, Madrid Mª Lorena Vela. Balneario Cadas de Boí, Lérida Consejo Asesor Antonio Álvarez-Badillo. Universidad Complutense de Madrid Marta Arribas. Balneario Isla de La Toja, Pontevedra Juan Andrés Barroso. Balneario de Archena, Murcia Julio Cascallar. Gran Hotel La Toja, Pontevedra Mª Ángeles Ceballos. Universidad Europea de Madrid José Manuel Carbajo. Laboratorios Skinwine. Jerez de la Frontera Miguel Ángel Colomer. Balneario de Archena, Murcia Concepción Cuenca. HU Clínico San Carlos, Madrid Mª Dolores Fernández-Marcos. Balnearios de Caldaria Termal, Ourense Miguel Ángel Fernández-Torán. Hervideros de Cofrentes, Valencia Ramón Figuls. Termas Victoria. Caldas de Montbuy, Barcelona Antonio Freire. Gala Termal. Mondariz, Pontevedra Idoia Garaizabal. Balneario de Cestona, Guipuzcoa Nuria Gonzalo. HU Infanta Sofía. San Sebastián de los Reyes, Madrid Joaquín Guillén. Estación Termal Sicilia-Serón. Jaraba, Zaragoza Miguel Martín-Matali. Balneario de Retortillo, Salamanca Consejo Asesor Inés Martínez-Galán. Universidad de Castilla-La Mancha Rosa Meijide. Universidad de La Coruña Encarnación Montejo. Balneario de Ledesma, Salamanca Lourdes Mourelle. Universidad de Vigo Araceli Muela. Estación Termal La Roche-Posay, Francia Jaime Murillo. Baños de Fitero, Navarra Eduardo Navarro, Universidad de La Laguna Luís Ovejero. Balneario de Archena, Murcia Víctor Palencia. Termas Pallarés. Alhama de Aragón, Zaragoza Manuel Andrés Perea. Madrid Enrique Piedras. Talaso Louxo La Toja. Pontevedra Pilar Rodríguez-Espinosa. Balneario de Lanjarón, Granada Luís Rodríguez-Míguez. Universidad de Vigo Juan Antonio Rodríguez-Sánchez. Universidad de Salamanca Margarita Romero. Universidad Complutense de Madrid Carmen San José. Universidad de Sevilla Ascensión Sánchez-Carrión. Balneario Termas Romanas, Lugo Pablo Saz. Universidad de Zaragoza Concepción Serrano. Balneario de Alange, Badajoz Silvia Torres. Universidad de Extremadura Vasilio Varas. Balneario de La Hermida, Cantabria Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica ISSN: 0214-2813 Vol. 30, Núm. 2 Julio-Diciembre 2015 ........................................................................................................................................................................................ Sumario Pág. Editorial La especialidad de Hidrología, cumple 60 años F. MARAVER 119-120 Artículos El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral M. SAN JOSÉ-DE LEÓN, JC. SAN JOSÉ-RODRÍGUEZ 123-134 O termalismo na Região Centro F. TEIXEIRA 135-170 Características físico químicas y componentes mineralizantes de las aguas de la Fuente Santa. Isla de La Palma: indicaciones terapéuticas E. NAVARRO, J. ALONSO, I. GUEDEZ, K. CONCHA, R. NAVARRO Controlo de qualidade do recurso das Termas de Longroiva LM. FERREIRA-GOMES, PJ. COELHO-FERREIRA, SL. DIAS-MORGADO Efecto en pacientes ambulatorios de barro y balneoterapia sobre la perfusion tisular medida con lasser Doppler en trabajos relcionados con las extremidades superiores y síndromes por sobreexfuerzo VR.TUULIK, V. PILLE, M. TAMM, V. TUULIK, P. TINT, M. TILK, S. SAARIK, T. VARE Aspectos negativos de la cura termal AI. MARTÍN-MEGÍAS 171-179 181-192 193-204 205-215 Reseñas Índice de autores Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 113 113 Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica ISSN: 0214-2813 Vol. 30, Núm. 2 July-December 2015 ........................................................................................................................................................................................ Contents Pag. Editorial Medical Hydrology specialty is 60 years old F. MARAVER 119-120 Articles The Halliwick concept in children with cerebral palsy M. SAN JOSÉ-DE LEÓN, JC. SAN JOSÉ-RODRÍGUEZ 123-134 The thermalism in the Centre Region F. TEIXEIRA 135-170 Physicochemical and chemical parameters of waters of Fuente Santa. La Palma Island: therapeutic uses E. NAVARRO, J. ALONSO, I. GUEDEZ, K. CONCHA, R. NAVARRO Quality control of the spa Longroiva resource LM. FERREIRA-GOMES, PJ. COELHO-FERREIRA, SL. DIAS-MORGADO The effect of outpatient mud and spa-therapies on the tissue perfusion measured with laser Doppler in work related upper extremities overuse syndromes VR.TUULIK, V. PILLE, M. TAMM, V. TUULIK, P. TINT, M. TILK, S. SAARIK, T. VARE Negative sides of thermal cure AI. MARTÍN-MEGÍAS 171-179 181-192 193-204 205-215 References Index of Authorths Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 115 115 EDITORIAL Editorial La especialidad de Hidrología cumple 60 años Francisco MARAVER(1-2-3) (1) Escuela Profesional de Hidrología Médica, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España (2) Departamento de Medicina Física y Rehabilitación. Hidrología Médica, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España (3) Grupo de Investigación UCM-911757 HIDROLOGÍA MÉDICA, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España [email protected] Recibido: 18-06-15 Aceptado: 20-06-15 Desde 1955 (Ley de 20 de julio sobre Enseñanza, título y ejercicio de las especialidades médicas. BOE núm 202 de 21 de julio de 1955. pp. 4440-4442) la especialidad de Hidrología Médica está reconocida en nuestro país. Por tanto, la especialidad cumple 60 años, y desde 1978 se obtiene en la Escuela Profesional de Hidrología Médica e Hidroterapia de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, a la que se accede, al menos hasta este año, vía MIR como sucede con el resto de especialidades2-5. Por otra parte, el Real Decreto 1277/2003, que establece las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, especifica en su Anexo II que en los Servicios Sanitarios de los Balnearios existe la unidad asistencial, denominada U.58 Hidrología, «en la que un médico especialista en Hidrología Médica es responsable de la utilización de aguas mineromedicinales y termales con fines terapéuticos y preventivos para la salud»6-9. Con estas premisas, no es de extrañar que en las “Jornadas de reflexión del sector balneario” organizadas por la Asociación Nacional de Balnearios (ANBAL) celebradas el pasado año en Alhama de Aragón y recientemente en Alange, se llegara a la conclusión de la necesidad de mantener, desarrollar y apoyar la especialidad para el mejor devenir del sector. No obstante, el momento presente es fruto de la promulgación, hace justamente un año, del RD de troncalidad del sistema de formación especializada en Ciencias de la Salud, ya que su “Disposición adicional séptima. Especialidades en régimen de alumnado” especifica en su punto primero que: “a partir de la convocatoria de pruebas selectivas 2015 para el acceso en 2016 a plazas de formación sanitaria especializada, no se ofertarán plazas en formación en régimen de alumnado de las Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 119-120 119 ISSN: 0214-2813 Maraver F La especialidad de Hidrología cumple 60 años especialidades de Hidrología Médica, Medicina de la Educación Física y el Deporte, Medicina Legal y Forense y Farmacia Industrial y Galénica”8. Lo anterior es consecuencia del plan de convergencia, a todos los niveles, de la formación médica superior en los países comunitarios, a la que nuestra especialidad no es ajena. De ahí el momento paradigmático en el que nos encontramos, en el cual todas las partes implicadas: Comisión Nacional de la Especialidad, Sociedad Científica, Escuela Profesional de Hidrología Médica e Hidroterapia, ANBAL, Asociaciones Autonómicas y Comunidades Autónomas, se prestan a dar todas las facilidades a la Dirección General de Recursos Humanos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, al objeto de conseguir el tránsito de nuestra especialidad de régimen de alumnado al de residencia en la troncalidad de medicina1-3-4-7. No quiero finalizar sin recordar que el próximo año celebraremos otro aniversario señalado para las personas que nos dedicamos a la Hidrología Médica como es el segundo centenario de la creación del Cuerpo de Médicos de Baños. REFERENCIA NORMALIZADA Maraver F. Editorial. La especialidad de Hidrología cumple 60 años. Bol Soc Esp Hidrol Med. 2015; 30(2): 119-120 BIBLIOGRAFIA 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 120 Fernández-Pardo J Formación especializada en España: del internado rotatorio a la troncalidad. Educ Med. 2015;16(1):57-67. Ley de 20 de julio de 1955 sobre «Enseñanza, título y ejercicio de las Especialidades Médicas». BOE 1955;202:4440-4442. Maraver F, Morer C. Medical hydrology teaching adapted to European education area. Press Therm Climat 2010; 147: 33-35. Maraver F, Álvarez-Badillo A, Gómez F, Romero M, Meijide R, Armijo F. Propuesta de programa de la especialidad de “Hidrología Médica”. Anal Hidrol Med 2010; 3: 157-206 Maraver F, Álvarez-Sala JL, Armijo F, Crego M, Cuenca, C, De Jorge J, RodríguezSánchez JA. Cien años de la Cátedra de Hidrología Médica. Madrid: Servicio de publicaciones de la Universidad Complutense de Madrid – Balnea 7, 2012. 316 pp. Maraver F, Corvillo I, Martín-Megías AI, Armijo F. Hidrología Médica, una especialidad poco conocida. Med Clin (Barc). 2013;141(12):556-7. Maraver F. Formación en Hidrología. La especialidad de Hidrología Médica. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2014; 29(1): 17-21 Real Decreto 639/2014, de 25 de julio, por el que se regula la troncalidad. BOE 2014;190:63130-63167 RD 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios. BOE 2003;254:3789337902. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 119-120 ARTICULOS El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral San José-de León M(1), San José-Rodríguez JC(2) (1) Grado de Enfermería, Universidad Católica de Murcia, Murcia, España (2) Sociedad Española de Hidrología Médica, Madrid, España [email protected] Recibido: 28-05-15 Aceptado: 06-06-15 Resumen El concepto Halliwick se viene aplicando a niños con parálisis cerebral desde mediados del siglo XX. Con el objetivo de describir el método Halliwick y conocer su nivel de evidencia científica en la parálisis cerebral, hemos realizado una revisión bibliográfica consultando las principales bases de datos de ciencias de la salud. La conclusión es que hay escasos ensayos clínicos y con poca fuerza de evidencia; pero a pesar de ello, el concepto Halliwik se puede considerar una buena práctica clínica. Palabras clave: Halliwick, parálisis cerebral, neurorehabilitación, terapia acuática The Halliwick concept in children with cerebral palsy Abstract The Halliwick concept has been applying to children with cerebral palsy since the middle of the 20th century. With the objective to describe the Halliwick method and to know its level of scientific evidence in cerebral palsy, we have realized a bibliographic review consulting the health sciences main database. The conclusion is that there are few clinical trials and with little strenght of evidence, however, despite this, the Halliwick concept can be considered as a good clinical practice. Key words: Halliwick, cerebral palsy, neurorehabilitation, aquatic therapy REFERENCIA NORMALIZADA San José-de León M, San José-Rodríguez JC. El concepto Halliwick en niños con paralisis cerebral. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2015; 30(2): 123-134 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 123 ISSN: 0214-2813 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral INTRODUCCION La parálisis cerebral infantil (PCI) no es una enfermedad propiamente dicha. En la actualidad existe un consenso ratificado por la Asociación Española de Pediatría en considerar la parálisis cerebral infantil como "un grupo de trastornos del desarrollo del movimiento y la postura, causantes de limitación de la actividad, que son originados por una agresión no progresiva sobre un cerebro en desarrollo, en la época fetal o primeros años" La incidencia de la parálisis cerebral infantil en España oscila entre 2 y 2,5 casos por cada mil nacidos vivos, es decir, afecta a una de cada 500 personas. La prevalencia nacional de la PCI asciende a 120.000 casos. Es importante resaltar que la PCI tiene una relación directa con la prematuridad y la neonatalidad. Los prematuros que pesan al nacer entre 500 y 1.250 gr. son los que tienen mayor riesgo de presentar daños neurológicos. En los últimos 30 años la incidencia de la PCI no ha disminuido, incluso ha aumentado. Este hecho se debe a los avances en los cuidados intensivos neonatales que logran una mayor supervivencia de los grandes prematuros y de los niños de bajo peso al nacer. Las causas de PCI son diversas y, a veces, no se llegan a conocer con certeza. La causa más frecuente es la isquemia en un encéfalo en desarrollo debida a hemorragias, inflamación o ictus. La PCI se puede acompañar de un gran número de comorbilidades: retraso mental, epilepsia, trastornos de la deglución, atrofia óptica, estrabismo, así como el desarrollo de deformidades ortopédicas graves. En la PCI la calidad de vida está reducida por las alteraciones psicomotrices y las alteraciones cognitivas, con las consecuentes repercusiones en la esfera emocional y social. En todos los casos de PCI la atención terapéutica debe ser precoz para aprovechar al máximo la plasticidad cerebral, y requiere un enfoque multidisciplinar, para conseguir un máximo desarrollo funcional y la mejor calidad de vida posible Los procesos de recuperación, adaptación, y rehabilitación en la PCI requieren tanto de terapias convencionales como integrativas, por ello el concepto Halliwick, es una herramienta beneficiosa para estos niños, tal como se viene demostrando en diversos estudios científicos. El concepto Halliwick consiste en realizar una serie de actividades protocolizadas dentro del agua. Se denomina concepto porque su estudio y puesta en práctica está abierto a tanto a profesionales de diferentes disciplinas sanitarias, como no sanitarias. Así, no se considera competencia exclusiva de ninguna profesión. Su filosofía se centra en conseguir mejoras físicas, psicológicas, relacionales y sociales en personas discapacitadas físicamente o con dificultades de aprendizaje, logrando una mejora holística, y por ende, una mejoría en la calidad de vida de estas personas. El concepto Halliwick, además de utilizarse en la PCI, también se emplea en niños con trastornos del espectro autista, niños con secuelas de poliomelitis, y en 124 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral adultos con problemas del equilibrio consecuencia de accidentes cerebrales o de la E. de Parkinson. En este artículo nos centramos exclusivamente en la PCI. ANTECEDENTES El origen del concepto se remonta a 1949, cuando el entrenador del club londinense de natación Southgate Seals Swimming invitó a las niñas discapacitadas de la escuela Halliwick de Londres a una gala benéfica de natación. Tras la gala, las chicas discapacitadas declaraban frustadas y apenadas no poder realizar ninguna actividad acuática. Conmovido por sus lamentaciones, James Mc Millan (19131994), (el organizador de la gala), se preguntó por qué no podrían nadar las chicas de la escuela Halliwick, si al fin y al cabo eran niñas al igual que las que participaban en la gala. Mc Millan, ingeniero de mecánica de fluidos, basándose en sus conocimientos científicos, creó un programa de 10 puntos que interrelacionaba los cuerpos de diferentes formas y tallas en el agua, con el control, la habilidad y la seguridad en el medio acuático. Junto a su esposa Phyl, y con el visto bueno de dos médicos cirujanos (Oliver Vaughan y Kathleen Alford) emprendió el proyecto de enseñar a nadar a las niñas discapacitadas de la escuela Halliwick. Comenzaron con 12 niñas voluntarias entre 9 y 15 años que mostraban diferentes discapacidades. Con el transcurso de las sesiones del programa de los 10 puntos, las niñas consiguieron encontrar y controlar el equilibrio, aprendieron a flotar y a desplazarse en el agua sin ningún dispositivo de flotación como anillos o manguitos. Las niñas paralelamente mejoraron el desarrollo del lenguaje, la autoestima, y la sensación de éxito. Ante el evidente éxito, Mc Millan decidió llamar a su programa de 10 puntos "The Halliwick Method". METODOLOGÍA Con el descriptor "Halliwick" hemos realizado una búsqueda bibliográfica en diferentes bases de datos de Ciencias de la Salud, tanto de Medicina, como de Fisioterapia y de Enfermería. Han sido las siguientes: BDENF, Cuidatge, CUIDEN, DART-Europe, Dialnet, Digital Library of MIT Theses, DOCUMED, ENFISPO, Gredos, IBECS, LILACS, MEDES, NDLTD, Open Thesis, PEDro, Physiotherapy Choices, PQDT open, PubMed, REAHBDATA, TDR, TESEO, Cochrane Library Plus, Google Académico, SciELO y MedlinePlus. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 125 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral EL MÉTODO HALLIWICK El medio acuático es un fuerte estimulo propioceptivo y exteroceptivo. Es conocido que con la práctica de terapias neurorehabilitadoras en ambientes estimuladores se mejora la respuesta adaptativa, es decir, que se mejora el aprendizaje (lenguaje, lectoescritura, manejo del dinero, etc.), las habilidades sociales (responsabilidad, autoestima, seguimiento de normas etc.) y la práctica de actividades de la vida diaria1. Para los niños con PCI, el concepto Halliwick se convierte en un programa de aprendizaje que les facilita el proceso de asimilación de patrones posturales y funcionales, así como la reducción de movimientos anormales. Las metas de este programa son potenciar al máximo las habilidades funcionales de los discapacitados y la integración social. El método Halliwick se basa en el desarrollo de un programa de 10 puntos. Este programa es un proceso estructurado de aprendizaje, con el que un niño puede progresar hacia la independencia en el agua gracias a al dominio de sus movimientos corporales. A través de los 10 puntos los niños consiguen mejorar la respiración, el equilibrio y el control del movimiento corporal. A medida que se va completando el programa estos niños comienzan a sentirse más seguros en el agua, y experimentan una sensación mayor de libertad en el medio acuático. En este método, es el instructor quien favorece el cambio de patrones del niño, ya que utiliza estímulos del medio acuático para que el niño busque soluciones para dominar una tarea específica. No se utilizan flotadores de apoyo. La metodología de trabajo es ''one-to-one''; donde un instructor otorga al discapacitado el apoyo suficiente para que aprenda a manejarse en el agua sin recursos de flotación. Gradualmente los niños discapacitados inician el control de sus movilizaciones con el abandono paulatino del soporte del instructor. El trabajo en el agua con los niños se desarrolla siguiendo un protocolo o programa que consta de 10 puntos, que es la base del concepto Halliwick. Los 10 puntos son: 1. Ajuste mental En el agua, la gravedad terrestre queda anulada creando una gran confusión postural. Es por ello, que la persona en el agua tiene que aprender a responder adecuadamente al nuevo entorno y a las tareas que se le exige en este nuevo medio. El ajuste mental hace referencia al periodo de adaptación de la persona al medio acuático. Es un proceso largo que se consigue a través de posturas y movimientos conscientes dentro del agua. El ajuste mental se alcanza definitivamente tras los 10 puntos del programa. Para lograr una correcta adaptación al medio acuático es necesario el aprendizaje del control respiratorio, no sólo porque es esencial para poder nadar, si no que el control respiratorio ayuda a mejorar los movimientos anormales de la cabeza pro126 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral ducidos por la PCI. Los niños, una vez dentro del agua, deben aprender a soplar cuando el agua les llegue cerca de la cara y a expulsar el aire lentamente cuando se encuentren debajo del agua (Figura 1)*. Figura 1 – Ajuste mental Una manera de fomentar el ajuste mental es que el niño considere el medio acuático positivo. Esto se consigue haciendo que el niño se divierta estando en el agua. 2. Desvinculación La desvinculación es un proceso continuo durante el aprendizaje por el cual el niño comienza la independencia física y mental del soporte que le ofrece el instructor (Figura 2). Figura 2 – Ejercicio de desvinculación es que el niño dé la espalda al instructor *Figuras: The Halliwick Concept 2010, International Halliwick Education and Research Committee. Disponible en: www.halliwick.org Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 127 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral 3. Control de las rotaciones transversales Es la habilidad de controlar los movimientos del eje transversal (Figura3). Figura 3 – Control de las rotaciones transversales. Un ejemplo es pasar de la posición de decúbito supino sobre el agua, a una posición vertical 4. Control de las rotaciones sagitales Es la habilidad que controla los movimientos laterales alrededor del eje anteroposterior o eje sagital (Figura 4). Figura 4 – Rotaciones sagitales. Un ejemplo es que desde una posición vertical, se ponga una oreja en el agua 5. Control de las rotaciones longitudinales Es la habilidad de controlar los movimientos a lo largo del eje longitudinal (Figura 5). 6. Control de la rotación combinada Es la habilidad de controlar los movimientos usando cualquier combinación de rotaciones (Figura 6). Esto confiere al niño el control del movimiento en el agua en las tres dimensiones. 128 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral Figura 5 – Rotaciones longitudinales. Un ejemplo es girar sobre uno mismo en la posición vertical Figura 6 – Rotación combinada 7. Empuje ascendente El empuje ascendente es la propiedad física del agua que posibilita flotar. Es la puesta en práctica del Principio de Arquímedes. Este proceso también es llamado inversión mental, porque es el punto del programa en que se enseña a los niños a sumergirse bajo el agua. Los niños deben invertir su pensamiento y comprender que no se hundirán, ya que el empuje ascendente les subirá a la superficie (Figura 7). Figura 7 – Empuje ascendente. Sumergirse hasta coger objetos ubicados en el suelo de la piscina permite experimentar la fuerza de empuje del agua, que les devuelve a la superficie con muy poco esfuerzo Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 129 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral 8. Equilibrio en reposo Es la habilidad que se alcanza cuando se es capaz de permanecer inmóvil, en una posición relajada en el agua. Flotar es un ejemplo de equilibrio en calma (Figura 8). Figura 8 – Equilibrio en reposo 9. Deslizamiento con turbulencias Es una forma dinámica de continuar el punto anterior. Una vez que el niño mantiene el equilibrio por si sólo en la posición de flotación es desplazado por las turbulencias que crea el instructor moviendo sus manos debajo de los hombros del niño sin necesidad de ningún contacto físico (Figura 9). Figura 9 – Deslizamiento con turbulencias El niño tiene que controlar las rotaciones no deseadas para no desequilibrarse y no hacer movimientos propulsivos. 10. Progresión simple y estilo de natación básico La progresión simple es una representación de los movimientos simples de propulsión (Figura 10). Esto es posible con un movimiento de hombro, pierna o cualquier movimiento del tronco. Algunos ejemplos de ejercicios de progresión simple son: aletear en posición de flotación con las manos en los laterales del cuerpo, o remar con los brazos, o patalear en el agua. Figura 10 – Progresión simple 130 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral Una vez interiorizado el programa, el niño habrá alcanzado la independencia en el agua, será capaz de enfrentarse a una amplia variedad de actividades como jugar, sumergirse, o competir y aprender estilos de natación. RESULTADOS Apenas hay publicados ensayos clínicos sobre la terapia Halliwick en la parálisis cerebral. Únicamente hemos encontrado nueve. Jorgic B et al2 en 2012 evaluaron los resultados de la terapia Halliwick durante 6 semanas en un grupo de 7 niños con parálisis cerebral. Valoraron la función motora gruesa, el ajuste mental para el medio acuático y la capacidad de moverse en el agua y nadar. Concluyeron que mejoraban significativamente estos parámetros. Xiaohui et al3 en 2013 realizaron un estudio controlado en un grupo de 24 niños con parálisis cerebral en edad escolar, encontrando mejorías significativas en la marcha. Youngeun et al4, en 2013, comunicaron un estudio en 8 niños de 6 a 18 años de edad con parálisis cerebral, en donde valoran la marcha y la rotación del tronco con el método Halliwick. Las sesiones se realizaron una vez por semana durante 8 semanas, con una duración de 35 minutos por sesión. Los autores encontraron mejoras significativas tanto en la marcha como en la rotación del tronco. Arellano-Martínez et al5, en 2013, comparan la eficacia en la rehabilitación de la marcha del método Halliwick frente a la ortesis "Lokomat" (especie de exoesqueleto). El estudio se hizo en dos grupos de 7 niños con parálisis espástica. En la valoración final, los niños que utilizaron la ortesis mostraron mejores patrones de marcha. Declerk et al6, en 2013, valoraron la habilidad manual, función motora gruesa y calidad de vida en un grupo de 7 niños de 10 años de edad media con PCI, encontrando mejorías significativas. Guevara y Flores7, en 2014, evaluaron el método Halliwick en un grupo 30 niños entre 2 y 11 años con parálisis cerebral. Valoraron la relajación muscular, el control postural y el estado psicológico. En los resultados, todos mejoraron el control postural y los patrones anormales de movimientos, así como la autoestima, participación, integración social, y alegría. Recientemente, Meyer et al8, en 2015, comunican un estudio randomizado de un grupo de 15 niños de 4 a 14 años con espasticidad, comparando el método Halliwick (que no utiliza flotadores) con la terapia acuática clásica que usa flotadores de apoyo. Los autores concluyen que el método clásico aumenta el rango de movimiento principalmente en las articulaciones distales, mientras que Halliwick lo aumenta en las proximales con efectos más específicos que el método clásico. Resultados parecidos fueron comunicados por los mismos autores en un estudio similar en 20139. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 131 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral DISCUSIÓN En la bibliografía encontrada todas las muestras son muy pequeñas. Ninguno ensayo es ciego, sólo uno es randomizado8, y sólo otro tiene grupo control pero no es aleatorio. Siguiendo los criterios sobre evidencias científicas de las instituciones CEBM10 y SIGN11, los estudios reseñados anteriormente tienen poca fuerza de evidencia. Sin embargo el concepto Halliwick cumple con los criterios de buena práctica clínica de la SIGN11, que la define como "aquella terapia basada en la experiencia clínica, que sin tener fuerza de evidencia tiene aspectos prácticos significativos y no se cuestiona habitualmente" El método Halliwick resulta recomendable por ser más motivador y más integrativo para los niños que otras terapias complementarias. No tiene movimientos pasivos, los niños tienen un papel activo, lo que les facilita la rehabilitación neuromuscular, la coordinación y equilibrio, y mejora su esfera emocional y relacional. Generalmente, a los niños les gusta el agua, ya que lo ven como un medio de gran diversión, donde se sienten interesados y motivados. En el medio acuático necesitan menos energía para el movimiento y para mantener la postura. Se mueven con más facilidad en sus posibilidades, y no tienen riesgo de caídas. Experimentan altas dosis de información por el estado de alerta mental mientras están en el agua; y en el agua no se sienten tan diferentes. CONCLUSIÓN El concepto Halliwick es una buena práctica clínica. Constituye un complemento importante dentro del tratamiento integral de la PCI, tanto para la discapacidad física como para la esfera emocional. Se observa la necesidad de estudios de mayor evidencia para acrecentar la base científica de este método. BIBLIOGRAFIA 1. 2. 132 Güeita-Rodríguez J, Lambeck J, Jimenez-Antona G. El concepto Halliwick en pediatría. En: Cano R, Collado S. Neurorehabilitación. Metodos específicos de valoración y tratamiento. Ed Panamericana. Madrid 2012, 369-378. Jorgic B, Dimitrijević L, Aleksandrovic M, Okicic T, Dejan M, Radovanovic D. The Swimming Program Effects on the Gross Motor Function, Mental Adjustment to the Aquatic Environment, and Swimming Skills in Children with Cerebral Palsy: a Pilot Study. Specijalna edukacija i rehabilitacija. 2012; 11(1): 51-66. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral 3. Xiaohui H, Yuhe L, Chunyang W, Xiaodong Y, Yu W, Yonghui F. Effect of Halliwick Technique on the Gross Motor Function of Preschool Children with Cerebral Palsy. Chinese Journal of Sports Medicine 2013 (10), 27-32 4. Youngeun L, Hyunjoo L, Younghwa K, Hoseung L, Namdong JH. Aquatic research the effect of aquatic therapy on the improvement of functional balance and walking ability in cerebral palsy. Turkish Journal of Physiotherapy and Rehabilitation 24 (2) 2013. 1st European Conference on Evidence Based Aquatic Therapy. p S94 5. Arellano-Martinez IT, Rodriguez-Reyes G, Quinones-Uriostegui I, ArellanoSaldana ME. Analisis espacio temporal y hallazgos clinicos de la marcha. Comparacion de dos modalidades de tratamiento en ninos con paralisis cerebral tipo hemiparesia espastica. Reporte preliminar. Cirugia y cirujanos. 2013, 81 (1), 14-20. 6. Declerck M, Feys H, Daly D. Benefits of swimming for children with cerebral palsy: a pilot study. Serbian Journal of Sports Sciences 2013, 7(2): 57-69. 7. Guevara K, Flores D. Eficacia de la aplicación del concepto hidroterapeútico Halliwick en niños con parálisis cerebral infantil en las instalaciones del complejo acuático de la Universidad Técnica del Norte. Periodo 2013. Tesis. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Técnica del Norte. 2014. Ibarra, Ecuador. 8. Meyer E, Vanheuverzwijn A, Lambeck J. Comparison of the passive range of motion of the upper and lower extremities after a session of classical hydrotherapy versus « Halliwick » in children with cerebral palsy: randomized clinical trial. The second European conference on evidence based aquatic therapy will be held in Leuven. Poster. Belgium, April 15 – 18, 2015. 9. Meyer E, Fakhry A, Lambeck J. Pediatrics comparison between a session of classical aquatic therapy and specific according to the halliwick concept on the modification of spasticity in children with cerebral palsy. Turkish Journal of Physiotherapy and Rehabilitation 24 (2)2013 1st European Conference on Evidence Based Aquatic Therapy pag S88. 10. CBME [Internet]. Reino Unido: Centre for Evidence-Based Medicine; c2014 [citado 25 May 2015]. Disponible en: http://www.cebm.net/. 11. Scottish Intercollegiate Guidelines Network. SIGN 50: a guideline developer's handbook [Internet]. Edinburgo: SIGN; 2014 [citado 5 May 2015]. Disponible en: http://www.sign.ac.uk. Bibliografía recomendada Calderón-Porras SE, Mancilla-Ramírez A, Rolón-Lacarriere OG. Eficacia del programa acuático con técnicas de hidrocinesiterapia y Halliwick en niños con mielomeningocele con nivel funcional motor L3 o inferior. Rev Mex Neurocienc 2012, 13(2), 86– 92 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 133 San José-de León M, San José-Rodríguez JC El concepto Halliwick en niños con parálisis cerebral Campion MR. Hidroterapia: princípios e pratica. Ed. Manole. Sao Paulo. 2000 Becker BE, Cole AJ “Comprehensive aquatic therapy. 3rd Edition” Ed. Washington State University Publishing. 2011 García-Giralda ML El concepto Haliwick como base de la hidroterapia infantil. Fisioterapia 2002, 24(3, 160-164 Groleger Srsen, K., Vrecˇar, I., & Vidmar, G. (2010). The Halliwick concept of teaching swimming and assessment of swimming skills. Rehabilitation (Stuttg), 9, 32-39. Kokaridas D, Aggelopoulou-Sakadami N, Walters B. An intervention in the Halliwick Method procedures (swimming) for a group of individuals with Down’s syndrome. European Journal of Special Needs Education. 2000 Jun 15 (2): 218-231 Lambeck J, Coffey Stanat FC. The Halliwick Concept-Part I. J. of Aquatic Physical Therapy, 8 (2), 2000, 6-11. Mackinnon, K. An evaluation of the benefits of Halliwick swimming on a child with mild spastic diplegia. A.P.C.P. Journal, December: 30-39, 1997 Maes JP, Gresswell A. The Halliwick Concept for clients with cerebral palsy or similar conditions [Internet]. Reino Unido: International Halliwick Association; 2010 [citado 6 Mar 2015]. Disponible en: www.halliwick.org.uk Mortimer R, Privopoulos M, Kumar S. The effects of a physical therapy-directed aquatic program on children with autism pectrum disorders: a systematic rewiew. J Multidiscip Healthc. 2014; 7: 93–104 Ochoa Martínez PY, Hall Lopez JA, Mateos Valenzuela AG. Hydrokinesitherapy program using the Halliwick method on strength endurance and flexibility in a person with poliomyelitis sequelae. Nutr Hosp 2014, 31 (3), 1452-1454 Pan CY. The efficacy of an aquatic program on physical fitness and aquatic skills in children with and without autism spectrum disorders. Research in Autism Spectrum Disorders 5 (2011) 657–665 Pérez BC, Moreno JA. Importancia de la respiración en el aprendizaje acuático: fundamentación teórica e implicaciones prácticas. Revista Iberoamericana de Psicomotricidad y Técnicas Corporales. 2007, 27, 7(3), 39-56 Sanz Ml. Efectividad de la Terapia Acuática basada en la evidencia. Tesis. 2012 Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. Universidad Abierta Interamericana. Buenos Aires. Argentina Tripp F, Krakow K. Effects of an aquatic therapy approach (Halliwick-Therapy) on functional mobility in subacute stroke patients: a randomized controlled trial. Clin Rehabil 2014, 28 (5), 432-439. Weisleder P. Unethical prescriptions: alternative therapies for children with cerebral palsy. Clin Pediatr (Phila). 2010, 49(1), 7-11. 134 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 123-134 O termalismo na Região Centro (*) Teixeira F(1-2) (1) Instituto de Climatologia e Hidrologia, Faculdade de Medicina da Universidade de Coimbra (2) Presidente da Comissão de Avaliação Técnica (Direcção Geral de Saúde) [email protected] Recibido: 06-10-13 Aceptado: 10-01-14 Resumo Começa-se pela apresentação dos princípios gerais do Termalismo, definindo conceitos, apresentando as classificações de águas minerais naturais, caracterizando as técnicas termais mais habituais, falando nas suas indicações, contra-indicações e riscos. A intenção é conduzir o leitor para uma visão global do termalismo como uma técnica terapêutica a utilizar complementarmente com qualquer outra técnica terapêutica, e para uma visão global das águas minerais naturais como um medicamento, diferente de estância termal para estância termal, embora por vezes com potencialidades semelhantes. Como tal, como um medicamento e como uma técnica terapêutica complementar, a deverem ser prescritos, orientados e vigiados por um médico especializado – e existe a “Competência em Hidrologia Médica” da Ordem dos Médicos -, tal como a legislação portuguesa determina (Decreto-Lei nº 142/2004). As referências ao “Termalismo na Zona Centro” vão sendo feitas ao longo do texto, através das figuras e quadros utilizados. Aí se referem as localizações das estâncias termais (Figura 1) e se definem as características físico-químicas das suas águas (Figura 1 e Quadro 1). Depois (Quadro 2), se referem as respectivas vocações terapêuticas oficialmente reconhecidas e se exemplifica a sua importância relativa através do número de termalistas que as frequentaram em 2009 (Quadro7). Globalmente, poderá dizer-se que, das 35 a 40 estâncias termais que têm estado em funcionamento em Portugal, 22 delas se encontram na Zona Centro (20 em funcionamento durante 2009, mais de 57% do total das estâncias portuguesas), não referindo para já algumas em funcionamento condicionado a estudos clínicos que aí decorrem para efeitos de definição das suas vocações terapêuticas. No seu total, as estâncias termais da Zona Centro são frequentadas por cerca de 69% do total de termalistas, gerando mais de 11 milhões de euros de receita (Quadro 7). Palavras chave: termalismo, terapêutica termal, crenoterapia, estâncias termais, vocações terapêuticas do termalismo, água mineral natural (*) Publicado em “Águas Minerais Naturais e de Nascente da Região Centro” de Portugal, coordenação de José António Simões Cortez, ed. “Mare Liberum – FEDRAVE”, pp. 261-300, Novembro de 2012. (com a devida autorização) Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 135 ISSN: 0214-2813 Teixeira F O termalismo na Região Centro The thermalism in the Centre Region Abstract We start by presenting the general principles of thermalism, defining concepts, presenting the classifications of natural mineral waters, featuring the most common thermal techniques, describing their indications, contraindications and risks. The aim is to lead the reader to an overview of thermalism as a therapeutic technique to use in addition to any therapeutic technique, and an overview of the natural mineral water as a medicine, different from spa to spa, even though sometimes with similar capabilities. As such, as a medicine and as a complementary therapeutic technique, to be prescribed, directed and supervised by a specialized doctor - and there is a "Competence in Medical Hydrology" of the Medical Doctor’s Association - as determined by the Portuguese legislation (Decree law No. 142/2004). References to the "Thermalism in the Centre Region" (Thermal Stations or Thermal Spas) will be made throughout the text, through the figures and tables used. There, the places of specific thermal spas are acknowledged (Figure 1) and the physical and chemical characteristics of its waters are described (Figure 1 and Table 1). Then (Table 2), their officially recognized therapeutic indications are described, exemplifying its relative importance with the number of individuals who attended each thermal spa in 2009 (Table 7). Overall, we can say that, from 35 to 40 thermal spas that have been operating in Portugal (35 during 2009), 22 of them are in the Centre Region (20 during 2009, more than 57% of all the Portuguese thermal spas), not referring to some still in conditional activity on clinical studies in order to determine their therapeutic vocations. In conclusion, during 2009 the spas of the Centre Region were frequented by about 69% of the total thermal attendees, profiting more than 11 million euros (Table 7). Key words: thermalism, thermal therapeutics, crenotherapy, thermal stations, spas, therapeutic indications for thermalism, natural mineral water REFERENCIA NORMALIZADA Teixeira F. O termalismo na Região Centro. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2015; 30(2): 135-170 CONCEITOS E DEFINIÇÕES Antes da abordagem de quaisquer aspectos relacionados com o termalismo, é condição sine qua non que se adoptem critérios de linguagem e/ou de classificação uniformes, o que nem sempre acontece de país para país e, mesmo dentro no nosso país, dificilmente tem sido conseguido. Algumas directivas europeias e a nova legislação nacional introduzida com o Decreto-Lei nº 142/2004, de 11 de Junho, porém, poderão agora permitir-nos o apelo ao respeito por essa uniformidade de linguagem. 136 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Nesse contexto, “termalismo” foi definido como o uso da água mineral natural e outros meios complementares para fins de prevenção, terapêutica, reabilitação ou bem-estar; “termas” como os locais onde emergem uma ou mais águas minerais naturais adequadas à prática de termalismo; “balneário ou estabelecimento termal” como a unidade prestadora de cuidados de saúde na qual se realiza o aproveitamento das propriedades terapêuticas de uma água mineral natural para fins de prevenção da doenças, terapêutica, reabilitação e manutenção da saúde, podendo, ainda, praticar-se técnicas complementares e coadjuvantes daqueles fins, bem como serviços de bem-estar termal; “termalista” como o utilizador dos meios e serviços disponíveis num estabelecimento termal; e “estância termal” como a área geográfica devidamente ordenada na qual se verifica uma ou mais emergências de água mineral natural exploradas por um ou mais estabelecimentos termais, bem como as condições ambientais e infra-estruturas necessárias à instalação de empreendimentos turísticos e à satisfação das necessidades de cultura, recreio, lazer activo, recuperação física e psíquica asseguradas pelos adequados serviços de animação. Num balneário ou estabelecimento termal têm, por isso, lugar: “serviços fundamentais”, isto é, os que são prestados mediante “técnicas termais” com fins de prevenção de doenças, terapêuticos, de reabilitação e de manutenção da saúde; “serviços complementares”, isto é, os que utilizam “técnicas complementares” que contribuem para o aumento da eficácia dos serviços fundamentais; e “serviços acrescentados ou colaterais”, isto é, os que, sendo independentes dos serviços fundamentais e dos complementares ministrados, integram “serviços de bem-estar termal”, mais ou menos ligados à estética, à beleza, ao relaxamento e que, pelas características próprias do estabelecimento termal e zona envolvente, podem ser ministradas com recurso à utilização da água mineral natural e técnicas termais. Estes serviços vêm a conjugar-se para a definição de “tratamento termal” como o conjunto de acções terapêuticas indicadas e praticadas a um termalista, sempre sujeito à compatibilidade com as indicações terapêuticas que foram atribuídas ou reconhecidas à água mineral natural utilizada para esse efeito. De certo modo, esta definição legal virá a aproximar-se do conceito tradicional de “cura termal”, quando era esta considerada como o conjunto das diversas atitudes terapêuticas assumidas durante uma estadia de 14 ou 21 dias numa estância termal, nelas incluindo as técnicas termais propriamente ditas, mas também outras técnicas complementares como a electroterapia, as massagens, a dietética, o repouso ou o exercício físico controlados ou, até ainda, o ambiente envolvente, a estadia fora do domicílio ou do emprego, a definição e educação de novos hábitos ou de um novo projecto de vida em que interferem os próprios outros doentes e é importante o médico hidrologista. Ficarão por definir os conceitos de crenoterapia e hidroterapia ou balneoterapia. A “crenoterapia” é a utilização da água mineral natural como medicamento, quer tal se processe por utilização interna ou por aplicação externa da água. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 137 Teixeira F O termalismo na Região Centro Isto é, pressupõe a utilização terapêutica das acções da água mineral natural resultantes da sua composição físico-química (incluindo a eventual participação dos oligoelementos), por razão directa de cada um ou alguns dos seus elementos ou pelos equilíbrios condicionados em termos de pH, condutividade, etc., isto é, os seus efeitos bioquímicos, a sua actividade sobre os problemas fisiopatológicos. A “hidroterapia” ou “balneoterapia” praticada nas estâncias termais (porque a hidroterapia pode ser praticada fora do âmbito do termalismo), com água mineral natural, somará às acções anteriores as resultantes das acções próprias da hidroterapia em sentido lato: a utilização terapêutica das propriedades mecânicas e das propriedades térmicas da água. Isto é, o efeito térmico (estimulante ou relaxante sobre múltiplas funções orgânicas) dos banhos, duches, etc. mais os efeitos mecânicos de impulsão, de massagem, de compressão, etc. que a imersão e movimentação em piscina podem facilitar, que um duche pode desenvolver, que um banho de imersão com bolha de ar ou com duche subaquático pode constituir. ANÁLISE E CLASSIFICAÇÃO DAS ÁGUAS MINERAIS NATURAIS A análise de uma água mineral natural tem por objectivo definir as suas características físicas (débito, temperatura, radioactividade, etc.) e as suas características químicas (mineralização, gás, etc.). Tais características resultam do trajecto e estadia subterrânea da água, da natureza dos terrenos que atravessa ou daqueles em que estagia. De qualquer forma, haverá depois sempre a considerar quais os elementos principais e os elementos vestigiários (oligoelementos), no seu conjunto fazendo com que, mesmo quando consideradas do mesmo tipo ou até semelhantes, uma água mineral natural nunca é igual a outra. E isso porque, daquelas diferenças mesmo que mínimas, poderão advir características diferentes na força iónica, na estabilidade, na absorção orgânica, nos efeitos biológicos. Classificação quanto à temperatura É frequente ouvirem-se referências à temperatura das águas como “hipertérmicas”, “isotérmicas” ou “hipotérmicas”, quando tal nomenclatura diz respeito somente à sensação térmica colhida, isto é, a consideração da temperatura em relação à temperatura corporal. Todavia, quando se pretendem classificar as águas minerais naturais quanto à temperatura na emergência há que considerar que estas podem ser: Frias – se emergem a temperaturas inferiores a 25 ºC. Quentes ou “Caldas” – se emergem a temperaturas iguais ou superiores a 25 ºC. 138 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Estas, por sua vez, ainda se subdividem em: Hipotermais (se emergem a temperaturas entre 25 ºC e 35 ºC), Mesotermais (se emergem a temperaturas superiores a 35 ºC e iguais ou inferiores a 50 ºC) e Hipertermais (se emergem a temperaturas superiores a 50 ºC)(1). Na Região Centro de Portugal – Figura 1 e Quadro 1 -, são exemplos de: - águas frias: Carvalhal, Cró, Curia, Luso, Monte Real, Piedade, S. Jorge, Vale da Mó; - águas hipotermais: Azenha, Cavaca, Longroiva, Monfortinho, Unhais da Serra; - águas mesotermais: Caldas da Rainha, Felgueira, Manteigas, Sangemil; - águas hipertermais: Alcafache, Aregos, S. Pedro do Sul. Figura 1 – Principais Termas da Zona Centro (1) Embora etimologica mente não seja correcto, todas as águas minerais naturais utilizadas em Balneários são tradicionalmente designadas por “águas termais”. Todavia, nos livros alemães continua a aparecer que “águas termais” são apenas as que emergem a temperatura superior a 20 ºC e o Código Alimentario Español continua a dizer que “águas termais” são as que emergem a 4 ºC acima da temperatura média do local. Apesar disso, este mesmo Código continua a chamar “águas frias” às que não excedem 20 ºC, “hipotermais”, às que brotam a temperaturas entre 20 ºC e 30 ºC, “mesotermais”, quando entre 30 ºC e 50 ºC e “hipertermais”, quando de temperaturas superiores a 50 ºC, no que é seguido por M.Armijo e J.San-Martin (da Universidade Complutense de Madrid) que apenas dele diferem ao considerarem “mesotermais” as águas entre 30 e 40 ºC e “hipertermais”, quando acima de 40 ºC. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 139 Teixeira F O termalismo na Região Centro Quadro 1 – Principais Estâncias Termais da Zona Centro de Portugal (Algumas características físico-quçimicas) TERMAS Temperatura ALCAFACHE (1;2) ALMEIDA (2;3) AREGOS (1) AZENHA(1) Silica (SiO2) pH (mg/l) Radioactiv. (mC/l) Sulfúrea (1,2) Sódica (92) Fluoretada (14,0) Bicarbonatada (187) 52 8,4 18,4 Fria (20ºC) Fraca/. mineralizada (384 mg/l) Sulfúrea (6,3) Sódica (120) Fluoretada (17,0) Bicarbonatada (173) 39 8,5 NR Hipertermal (62ºC) Fraca/. mineralizada (313 mg/l) Sulfúrea (22,1) Sódica (84) Fluoretada (19,2) 53 9,2 ? Hipotermal (28ºC) Mesomineralizada (680 mg/l) Cloretada (200) Sódica (118) Bicarbonatada (239) 13 7,3 NR Forte/. mineralizada (2.990 mg/l) Sulfúrea (57,1) Cloretada (1007) Sulfatada (641) Bicarbonatada (315) Sódica (660) Calc.(270)/ Mg (57) 18 6,9 ? Sulfúrea (24,9) Fluoretada (21,4) Sódica (87) Bicarbonatada (92) 56 9,3 32,5 Sulfúrea (8,5) Fluoretada (14,6) Sódica (87) Bicarbonatada (163) 56 8,3 42,9 Hipotermal (28ºC) Fraca/. mineralizada (336 mg/l) Fraca/. mineralizada (360 mg/l) CRÓ (1;3) Fria (23ºC) Fraca/. mineralizada (351 mg/l) Sulfúrea (5,89) Fluoretada (17,0) Sódica (109) Bicarbonatada (151) 55 8,3 4,9 CURIA (1) Fria (23ºC) Forte/. mineralizada (2.375 mg/l) Sulfatada (1454) Bicarbonatada (217) - Ca( 591)/Mg(51) 10 7,4 NR ENVENDOS Fria (22ºC) Mto Fraca/. Mineral. (26 mg/l) 10 4,7 ? FELGUEIRA (1) Mesotermal (36ºC) Fraca/. mineralizada (414 mg/l) Sulfúrea (6,8) Fluoretada (15,8) Sódica (111) Bicarbonatada (157) 47 8,4 25,3 LONGROIVA (2) Mesotermal (45ºC) Fraca/. mineralizada (462 mg/l) Sulfúrea (4,3) Fluoretada (22,2) Sódica (126) Bicarbonatada (154) 65 8,8 NR Fria (22ºC) Mto Fraca/. Mineral. (40 mg/l) 11 5,4 29,2 29 9,4 2,4 18 5,7 ? LUSO(1) MANTEIGAS (1,2) Mesotermal (40ºC) Fraca/. mineralizada (169 mg/l) MONFORTINHO(1) Hipotermal (27ºC) Mto Fraca/. Mineraliz. (49 mg/l) MONTE REAL (1) Fria (18ºC) PIEDADE (1) Fria (24ºC) SANGEMIL (1) Mesotermal (48ºC) Fria (23ºC) S. JORGE (1) S. PEDRO SUL (1) 140 Tendencialmente Potencialmente Fraca/. mineralizada (360 mg/l) Fria (23ºC) CAVACA (1;2) Composição Química Classificação Hipertermal (51ºC) CALDAS da RAINHA (1) Mesotermal (38ºC) CARVALHAL (1) Mineralização (mineralização total) Hipertermal (68ºC) UNHAIS DA SERRA (;31) Hipotermal (37ºC) VALE DA MÓ (1) Fria (28ºC) Forte/. mineralizada (2.620 mg/l) Sulfúrea (10,1) Fluoretada (9,9) Sódica (43) Sulfatada (1575) - Cálcica (626) Bicarbonatada (126) Cloretada (142) 15 7,2 ? Cloretada (990) Sulfatada (207) Bicarbonatada (393) Na(644) / Ca(160) 12 7,0 ? Fraca/. mineralizada (469 mg/l) Sulfúrea (20) Fluoretada (17) Sódica (114) Bicarbonatada (171) 82 8,4 63,1 Mesomineralizada (690 mg/l) Sulfúrea (62) Cloretada (201) Fluoretada (17) Bicarbonatada (161) Sódica (209) 62 8,6 ? Sulfúrea (23,1) Fluoretada (17,2) Sódica (87) Bicarbonatada (104) 70 8,9 4,4 Sulfúrea (14,8) Fluoretada (17,1) Sódica (72) 58 8,6 NR Ferruginosa (8,6) Sódica (12) Bicarbonatada (89) 9 6,6 NR Forte/. mineralizada (2.444 mg/l) Fraca/. mineralizada (341 mg/l) Fraca/. mineralizada (270 mg/l) Fraca/. mineralizada (165 mg/l) Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Classificação quanto à radioactividade Outrora muito valorizado o conteúdo em radão das águas minerais naturais, hoje tal é praticamente desvalorizado sob o ponto de vista de interesse terapêutico, a não ser, e em sentido negativo, em termos de segurança. Por sua vez, as classificações das águas minerais naturais quanto à radioactividade variam de país para país. Em Portugal, M. D’Almeida e J. D. Almeida, no Inventário Hidrológico de Portugal, de 1975, respeitam ainda a classificação de: “Não radioactivas” e “Radioactivas” – estas quando com radioactividade superior a 2 mµC/litro e, por sua vez, subdivididas em “fracamente radioactivas” (> 2 < 10 mµC/litro), “bastante radioactivas” (> 10 < 20 mµC/litro), “fortemente radioactivas” (> 20 < 40 mµC/litro) e “muito fortemente radioactivas” (> 40 mµC/litro). Por uma razão de simplificação, é hoje defendida uma classificação mais simples, a saber: Águas não radioactivas – quando, em termos de radão, a radioactividade é menor do que 2 mµC/litro; Águas radioactivas – quando aquela radioactividade é igual ou superior a 2 mµC/litro e inferior a 5 mµC/litro (enquanto em Espanha assim se consideram se ≥ 1,82 mµC/litro). Águas fortemente radioactivas – quando aquela radioactividade é igual ou superior a 5 mµC/litro (Alemanha mantém os valores de ≥ 20 mµC/litro, tal como a primeira classificação acima referida; Itália apenas assim as considera se ≥ 50 mµC/litro). As termas portuguesas mais radioactivas, não propriamente pelo teor em radão (da ordem dos 40 a 50 mµC/litro) mas porque tinham significativa quantidade de rádio, eram as de Caria ou Águas Radium, a sul de Belmonte, desactivadas há já muitos anos. Deverá, porém, referir-se que algumas das águas hipomineralizadas e/ou hipomineralizadas sulfúreas da Região Centro, pela sua natureza e pelos terrenos que atravessam (terrenos xisto-graníticos e/ou proximidade da Urgeiriça), são também águas radioactivas (Cró, 5 mµC/litro; Longroiva, 4 mµC/litro; Manteigas, 2,4 mµC/litro; S. Pedro do Sul, 4,4 mµC/litro), fortemente radioactivas (Alcafache, 18 mµC/litro; Carvalhal, 32 mµC/litro; Felgueira, 25 mµC/litro; Luso, 29 mµC/litro) ou, até, muito fortemente radioactivas (Cavaca, 43 mµC/litro; Sangemil, 63 mµC/litro). Bem pelo contrário, as águas de terrenos do secundário ou do terciário e quaternário, tais como as da Curia e Azenha, são praticamente desprovidas de radioactividade (da ordem dos 0,4 mµC/litro). Classificação quanto à mineralização A linguagem outrora utilizada, sobretudo por influência da Escola de Lisboa que a tem continuado a utilizar, foi a de “águas hipossalinas”, “águas mesossalinas” e “águas hipersalinas”. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 141 Teixeira F O termalismo na Região Centro Não apenas porque nunca foi essa a linguagem utilizada pela Escola de Coimbra, que sempre preferiu referir-se à “mineralização” das águas termais, mas também porque a linguagem proposta pela União Europeia para as águas engarrafadas prefere referenciá-las segundo o respectivo grau de “mineralização”, entendemos que tal forma de classificação poderá estender-se à actividade do termalismo e, então, classificarem-se as águas minerais naturais em: Água muito fracamente mineralizada(1) – quando com uma mineralização total igual ou inferior a 50 mg/litro. Água fracamente mineralizada(1) – quando com uma mineralização total igual ou inferior a 500 mg/litro. Água meso ou mediomineralizada - quando com uma mineralização total situada entre os 500 e os 1.500 mg/litro. Água fortemente mineralizada(2) - quando com uma mineralização total igual ou superior a 1.500 mg/litro. Classificação quanto à composição química Segundo o mesmo diploma da então CEE hoje EU, que sobretudo pretende harmonizar a linguagem utilizada nos diversos países e mesmo dentro do mesmo país, só adquirem “identidade” própria as águas minerais naturais que atingem determinados valores ou para os aniões ou para os catiões. Assim: Águas Bicarbonatadas – são aquelas que possuem um teor de bicarbonatos (HCO3-) superior a 600 mg/litro. Águas Sulfatadas – são aquelas que possuem um teor de sulfatos (SO42-) superior a 200 mg/litro. Águas Cloretadas - são aquelas que possuem um teor de cloretos (Cl-) superior a 200 mg/litro. (1) As águas fracamente mineralizadas e as muito fracamente mineralizadas eram anteriormente designadas, no seu conjunto, por “hipossalinas” (Lisboa) ou “hipomineralizadas” (Coimbra). Porque as águas “fracamente mineralizadas” englobam as “muito fracamente mineralizadas”, em abrangência e por uma razão de simplificação linguística, as duas continuam ainda hoje a ser designadas por “hipomineralizadas”, quer entre nós quer noutros países. O Código Alimentario Español continua a falar de águas de “mineralização débil” (entre 250 e 500 mg/L), “mineralização muito débil (entre 100 e 250 mg/L) e “oligometálicas” (< a 100 mg/L). (2) Em alguns países consideram-se ainda as “águas de mineralização marinha ou hipermarinha”, quando a sua mineralização total atinge ou ultrapassa a concentração da água do mar. Não existem em Portugal. 142 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro E todas estas podem ser: Sódicas – quando o seu teor em ião sódio (Na+) é superior a 200 mg/litro(1). Cálcicas – quando o seu teor em ião cálcio Ca2+) é superior a 150 mg/litro. Magnesianas – quando o seu teor em ião magnésio (Mg2+) é superior a 50 mg/litro. Nas águas de fraca mineralização praticamente nunca se atinge qualquer daqueles teores minerais, pelo que, nesses casos, será errado utilizar aquelas designações para a classificação dessas águas. Quando muito, poderá dizer-se “água fracamente mineralizada (ou hipomineralizada), tendencialmente (ou “quanto ao ião predominante (2)) bicarbonatada, cloretada, sulfatada, etc”. Todavia, aquela regulamentação da CEE (EU) admite que uma água hipomineralizada adquira identidade própria nos casos em que o enxofre titulável (HS-; H2S; HSx-) seja igual ou superior a 1 mg/litro – “águas sulfúreas” – e, por extensão, também quando é igual ou superior a 1 mg/litro(3) o flúor (F-) – “águas fluoretadas” – ou a 1 mg/litro(4) o ferro bivalente (Fe2+)– “águas ferruginosas”. Independentemente do seu grau de mineralização, poderão considerar-se também as “águas silicatadas”, quando o seu teor em sílica coloidal (silício - SiO2) é igual ou superior a 10 mg/litro. Em relação ao teor de gases na emergência, as águas consideram-se “carbogasosas” (a designação mais utilizada em Portugal) ou “aciduladas” quando possuem um teor em gás carbónico livre superior a 250 mg/litro. De salientar, na Região Centro – Figura 1 e Quadro 1 –, a distribuição das águas sulfúreas sódicas (numa mancha interior que vai de Manteigas e Unhais da Serra até Aregos, e se continua depois por Entre-Douro e Minho até Monção) e das sulfatadas e/ou cloretadas, já muitas vezes cálcicas ou mistas (numa mancha de terrenos do secundário ou do terciário e quaternário e que vai desde Curia (ou até já desde S.Jorge) até Caldas da Rainha e Piedade). De salientar também o elevado conteúdo em sílica (“águas ricas em sílica” ou “águas silicatadas” – se com teor em sílica livre coloidal (silício – SiO2 - superior a 10 mg/litro) de praticamente todas as águas da Região Centro e, muito particularmente, de todas as águas sulfúreas sódicas. Destas, de salientar ainda que todas elas são fluoretadas, por vezes mesmo fortemente fluoretadas. (1) Nas águas de mesa, torna-se por vezes importante a utilização da designação de “água hipossódica”, quando o seu teor em ião sódio é inferior a 20 mg/litro. (2) Em Espanha, considera-se que há um ião predominante quando ele representa mais de 20 % da massa iónica correspondente, expressa em mEq/litro. Em França, refere logo mais de 12 mEq/litro. (3) Em Espanha > 2 mg/litro (4) Em Portugal e Espanha > 5 mg/litro; Na Alemanha, > 10 mg/litro. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 143 Teixeira F O termalismo na Região Centro VOCAÇÕES TERAPÊUTICAS DAS ESTÂNCIAS TERMAIS Por proposta da então existente Comissão Nacional do Termalismo, foi publicado no D.R. de 23/05/89 o Despacho Conjunto dos Ministérios da Saúde e do Comércio e Turismo de 04/05/89 que, em relação às Termas então em funcionamento na Região Centro, fixou as respectivas “vocações terapêuticas”, num máximo de quatro, tal como consta no Quadro 2. Quadro 2 – Indicaçoes terapéuticas das Estâncias Termais da Zona Centro de Portugal DOENÇAS TERMAS Alcafache MetabolicoEndócrinas Do Sangue (1) (2) Do Sistema Nervoso (3) Do Aparelho Circulatório (4) Do Aparelho Respiratório (5) Do Aparelho Digestivo (6) Do Aparelho Nefro-urinário (7) Da Pele (8) X X Aregos X X Almeida X(b) X(b) X Azenha(1) X Caldas da Rainha X Carvalhal X X X X Cró(2) X(a) X X X X(b) X(b) Luso X Monfort.o (b) X Mte. Real (b) X Piedade(1) X X Sangemil X X X Manteigas X X X X U. Serra X X X(b) X X X X X(b) X X S. Jorge Vale Mó X(a) X X X Longroiva S.P. do Sul X X X X Felgueira X X(a) X Envendos X X Cavaca Curia 144 Reumáticas e Musculoesqueléticas (9) X X X X X Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Muito sumariamente, uma tal classificação visou: por um lado, introduzir alguma moderação na atribuição de potencialidades terapêuticas, arbitrariamente assumidas por cada estância termal, e disciplinar a respectiva publicidade de modo a evitar processos de menor credibilidade científica; por outro lado, dotar os serviços de Segurança Social (Serviço Nacional de Saúde e os diversos Sub-sistemas de Saúde) de um documento-base de apoio na regulamentação das respectivas comparticipações com os custos termais. Por sua vez, aquela classificação foi organizada: por um lado, com base nas “tradições” de cada uma daquelas Termas, critério fundamentalmente baseado na respectiva frequência termal ao longo dos anos, isto é, no número de “termalistas” por patologia; por outro lado, na correlação entre tal frequência relativa e a composição físico-química das respectivas águas minerais naturais, desde os princípios do século XX repetidamente alvo de estudos sobre o seu respectivo interesse terapêutico. Prevista a adopção de critérios mais objectivos e científicos, aplicáveis a cada uma das termas e a cada uma das “vocações terapêuticas”, não chegou a Comissão Nacional de Termalismo a fazê-lo, porque entretanto foi extinta em 1991. Recentemente, o Decreto nº 142/2004, de 11 de Junho, veio introduzir novas exigências na consideração das novas indicações terapêuticas a atribuir a cada estância termal - a realização de estudos apropriados que as fundamentem cientificamente -, num claro sentido de ainda maior dignificação científica do termalismo. Com este objectivo, realizaram já estudos clínicos para efeitos de definição ou nova atribuição de vocações terapêuticas, na zona Centro, as Termas de Almeida, Cró, Longroiva e Unhais da Serra – Ver Quadro 2. Todavia, aquele mesmo Decreto nº 142/2004 permite também exactamente o contrário quando, nas suas disposições transitórias, anula todo o trabalho daquela Comissão Nacional do Termalismo ao dizer que as estâncias termais que o desejarem poderão requerer outras indicações terapêuticas desde que elas constem do Anuário Hidrológico Nacional ou outros documentos oficiais da Direcção Geral de Saúde – Ver Quadro 2. Continuando a considerar, agora apenas por uma questão de princípio e dentro dos conceitos genéricos atrás referidos, que o interesse terapêutico específico (os efeitos crenoterápicos) de cada uma das águas minerais naturais resultará da sua composição físico-química, poderão considerar-se: Águas Bicarbonatadas Têm estas águas como característico o predomínio de iões bicarbonato/carbonato entre os aniões e de iões alcalino-terrosos ou alcalinos entre os catiões sendo, por isso, designadas por sódicas, cálcicas ou mistas, e muitas vezes ainda, quando é o caso, carbogasosas. Possuem quase sempre uma “acidez iónica” na emergência mas, após utilização, passam a manifestar a sua actividade “alcalina”. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 145 Teixeira F O termalismo na Região Centro Sob o ponto de vista terapêutico, aproveitam-se a sua capacidade antiácida ou alcalinizante digestiva e, particularmente quando ingeridas em jejum, a sua capacidade de interferir sobre a reserva alcalina a nível sistémico. Daí que, em doses pequenas e repetidas, se utilizem sobretudo para tratamento das afecções gastroduodenais com hiperacidez e hipermotilidade; em doses maiores e às ou após as refeições, sejam facilitadoras da secreção e evacuação gástricas, estimulantes das secreções pancreáticas com aumento do poder saponificante da bile (sobretudo as cálcicas) ou estimulantes da actividade hepatovesicular (mais quando também cloretadas e/ou sulfatadas). Pelo aumento da reserva alcalina sistémica, favorecem não só a mobilização dos metabolitos ácidos com interferência favorável nos obesos, hiperuricémicos (gota) e diabéticos (nestes parecendo ainda aumentar a sensibilidade à insulina) como, pela alcalinização da urina, também a sua eliminação renal. Quando cálcicas e magnesianas, podem ter alguma actividade sedativa sobre a excitabilidade neuromuscular e de transmissão sináptica, bem como algum efeito de vasodilatação arteriolar, capilar e venosa, particularmente quando se lhe associa a actividade carbogasosa directa pelos banhos. Em resumo, as principais vocações terapêuticas das águas bicarbonatadas serão as afecções do aparelho digestivo (gastrintestinais e hepatovesiculares), transtornos metabólicas e afecções das vias urinárias (particularmente litíase úrica). As doses diárias não deverão ultrapassar 1.000 a 1.200 ml, subdivididas em 5 a 6 tomas de 100 a 200 ml. As águas bicarbonatadas não são isentas de efeitos secundários e riscos: sintomas clínicos de alcalose (cefaleias, irritabilidade, dores musculares, diminuição do apetite); colite atónica, obstipação e litíase de fosfatos e oxalatos (nas cálcicas); agravamento ou hemorragia nas gastrites ou úlceras pépticas (quando carbogasosas), contra-indicadas nos hipertensos e nos insuficientes renais (nas sódicas com elevada mineralização). Na Região Centro não existem quaisquer termas que mereçam esta designação. Tendencialmente bicarbonatadas, porém, são quase todas elas, embora se deva desde já dizer que as sulfúreas não são praticamente utilizáveis por ingestão oral devido às suas características organolépticas e muito elevado pH. Águas Cloretadas Nas águas cloretadas predomina o anião cloro e o catião sódio e, por isso, são quase sempre desde logo designadas por “cloretadas sódicas”. Deverá, porém, ter-se em conta que, na maioria dos casos, possuem quantidades significativas de outros iões, tais como bicarbonatos, sulfatos, cálcio, etc., que, pela sua presença, influenciarão também as respectivas actividades e vocações terapêuticas. As águas cloretadas de relativamente menor mineralização (inferior à do soro fisiológico), como o são todas as existentes em Portugal, permitem a sua ingestão oral, sendo então estimulantes das secreções, motilidade e trofismo a nível gastrin146 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro testinal, e hepatovesicular, podendo ainda, e em consequência, interferir sobre os processos metabólicos e hidroelectrolíticos. As de maior mineralização são mal toleradas e dotadas de por vezes intensa actividade purgativa. Por aplicação externa ou tópica, quer em banhos, duches, irrigações, pulverizações ou inalações, terão: por um lado, efeito cicatrizante; por outro lado, efeito estimulante, resolutivo e anti-inflamatório, com consequente efeito analgésico, tanto maior quanto maior for o seu conteúdo em cloretos. Daqueles dois tipos de possibilidades de intervenção resultarão as suas principais vocações terapêuticas: Afecções do aparelho digestivo (discinésias vesiculares e situações de hipotonia intestinal); afecções dermatológicas (como cicatrizantes e em afecções crónicas não exudativas); afecções ginecológicas crónicas; doenças do aparelho respiratório (rinites, sinusites, laringites); doenças reumáticas e músculoesqueléticas (sequelas pós-traumáticas e situações com algum compromisso edematoso e álgico). Por ingestão oral, as doses a utilizar deverão ser cuidadosamente adaptadas à tolerância individual, começando por 50 a 60 ml, duas a três vezes por dia, de manhã e em jejum, com intervalos de 15 a 30 minutos, indo aumentando aquela dose até ao máximo de 180 ml. As águas cloretadas são em regra bem toleradas se forem respeitadas aquelas posologias, mas com alguma frequência surgem, pelo terceiro ou quarto dia de tratamento, mal-estar, cefaleias, palpitações e transtornos digestivos que obrigam à diminuição da dose ou mesmo à suspensão temporária. Há que ser prudente ou mesmo evitar a sua ingestão sempre que haja processos digestivos com hipersecreção (gastrite hipersecretora, úlcera péptica e colite ou enterocolite ulcerativa). Pelo seu conteúdo em sódio, estão contra-indicadas sempre que há insuficiência renal ou cardíaca e em situações de hipertensão arterial. Na Região Centro, são cloretadas sódicas as termas de Azenha e Piedade, sendoo ainda, para além de sulfúreas, as de S. Jorge e, para além de sulfúreas mistas e sulfatadas, as de Caldas da Rainha. Águas Sulfatadas Consideram-se águas sulfatadas aquelas em que predomina o anião sulfato, muito embora possam possuir também outros iões, e que entre os catiões contam com sódio, cálcio ou magnésio, por vezes também em associação. As águas sulfatadas têm um sabor residual de amargo, particularmente quando também magnesianas. Em virtude da sua hipertonia e dos seus factores mineralizantes específicos, as águas sulfatadas são estimulantes das secreções digestivas, nomeadamente pancreáticas, hidrocoleréticas e colecistocinéticas e laxantes ou purgativas. Estas propriedades são menos evidentes nas águas sulfatadas cálcicas hipo ou isotónicas, permitindo uma maior ingestão oral e consequente utilização na procura de efeitos sistémicos: estimulação hepatovesicular suave, significativa acção diurética, solubilização com melhor eliminação renal de metabolitos ácidos tais como o ácido úrico e os provenientes do metabolismo de obesos, diabéticos, etc. (a que não será alheia Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 147 Teixeira F O termalismo na Região Centro a sua tendencial riqueza em bicarbonatos e pH entre 7,2 e 7,4). Foi também atribuída às águas sulfatadas cálcicas a possibilidade de interferir com o sistema nervoso vegetativo, originando uma situação de parassimpaticotonia suave e persistente. Dos efeitos atrás referidos, decorrerão as principais vocações terapêuticas: das sódicas e magnesianas, essencialmente afecções das vias digestivas (discinesias vesiculares, como laxantes e purgativas); das cálcicas, afecções digestivas (discinesias vesiculares), doenças metabólico-endócrinas em que seja importante favorecer a eliminação urinária (hiperuricemia e litíase renal) e como diuréticas (hipertensão arterial). As doses a utilizar deverão ser cuidadosamente calculadas de acordo com a sensibilidade individual, iniciando-se com 50 a 60 ml, de manhã, em jejum e repetida por três vezes com intervalos de 20 a 30 minutos, aumentando depois aquela dose até ao máximo de 120 a 180 ml, de acordo com a tolerância individual e o peso corporal de cada doente. Poderá reforçar-se esta posologia com a repetição daquele esquema duas a três vezes durante a tarde, sempre respeitando um intervalo de três ou mais horas após as refeições e nunca ultrapassando a dose diária de 1.000 ml. Como efeitos secundários das águas sulfatadas cálcicas, contam-se os decorrentes da sua acção colerética e purgativa, com manifestações frequentes de crise termal pelo terceiro ou quarto dia, traduzida por cefaleias, mal-estar, náuseas ou vómitos e diarreia. Como precauções especiais, ou até de contra-indicação, conta-se a existência de afecções crónicas intestinais (cólon irritável), a úlcera péptica, estados de debilidade geral. As termas de águas sulfatadas em Portugal são: Monte Real (cálcica) e Curia (cálcica e magnesiana). São também sulfatadas: para além de cloretada, Piedade; para além de sulfúrea e cloretada, Caldas da Rainha. Águas Sulfúreas Embora de baixa mineralização, ganham individualidade e são assim denominadas as águas com mais de um mg/litro de enxofre titulável, na forma reduzida, bivalente, em combinações várias em contínua transformação dada a sua grande instabilidade, que confere a estas águas o seu gosto e cheiro característicos a ovos pôdres. Todas elas contêm, em proporções muito variáveis, matéria orgânica solúvel, sulfobactérias e algas que integram a denominada “sulfurária” que lhes confere uma certa untuosidade ao tacto e que tanto é valorizada na preparação de “pelóides” ou “lodos”. O enxofre entra na composição de diversas hormonas (por exemplo, a insulina tem 6 átomos de enxofre), interfere na síntese enzimática (H2S, HS-, S2-) e dos peptidoglicanos das cartilagens (HS-). Na forma de sulfatos leva a estimulação das secreções e do peristaltismo. Tem, para além disso e por acção directa, potente efeito redutor, antisséptico, ceratolítico, dessensibilizante e de estimulação celular (secreções, movimentos ciliares). O enxofre das águas minerais naturais exercerá a sua actividade directamente sobre a pele e mucosas. Para além disso, porém, porque 148 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro é bem e rapidamente absorvido por via digestiva, respiratória e pele, alcança a corrente circulatória em concentrações significativas e distribui-se por todo o organismo, interferindo praticamente com todos os processos de oxidação-redução, assim manifestando o seu potencial antitóxico, anti-anafiláctico, dessensibilizante, estimulante metabólico, estimulante vascular e do trofismo celular com consequente regulação da permeabilidade vascular, acções particularmente evidentes a nível respiratório e ósteo-articular, em particular do tecido cartilagíneo. Dos pressupostos anteriores resultam as possíveis vocações terapêuticas das águas sulfúreas: Com franca indicação terapêutica, nas afecções do aparelho respiratório (rinite, faringite, laringite, bronquite, asma brônquica), nas dermatoses (eczemas crónicos de evolução tórpida, seborreia e acne, psoríase), nas doenças reumáticas (articulares, abarticulares, com componente tendinoso, nervoso ou neuromuscular, sequelas pós-traumáticas ou pós-cirúrgicas), nas doenças ginecológicas (processos catarrais e congestivos ou atrofia pós-menopáusica). Menos frequentemente, pela dificuldade na sua ingestão (cheiro e sabor) e pelo seu demasiado elevado pH, mas com possível utilização, nas doenças do metabolismo (hiperuricemia com crises de gota, tofos e litíase) e nas afecções digestivas (acção anti-ácida, colerética e estimulante do peristaltismo intestinal). Neste caso, as doses aconselhadas deverão iniciar-se por 40 a 50 ml, duas a três vezes, de manhã, em jejum e com intervalos de 30 minutos, só aumentando aquela dosagem em função da sensibilidade individual, mas nunca ultrapassando os 120 ml por dose. Os efeitos secundários mais frequentes com as águas sulfúreas são as náuseas e os vómitos (função do seu cheiro e sabor) e as perturbações digestivas quer de diarreia quer de obstipação (dependentes do elevado pH da sua quase totalidade, de erro no diagnóstico ou na prescrição em doses elevadas). Há também que estar atento à excitabilidade nervosa e à agudização de alguns processos crónicos (agora quase sempre pela utilização de técnicas termais impróprias, durante tempo exagerado ou a temperaturas incorrectas). Embora com graus de sulfuração total muito variáveis, que vão de 1,2 mg/litro a 62 mg/litro, catorze das vinte e duas Termas da Zona Centro, constantes do Quadro I, são sulfúreas sódicas – Alcafache, Almeida, Aregos, Carvalhal, Cavaca, Cró, Felgueira, Longroiva, Manteigas, Sangemil, S. Jorge, S. Pedro do Sul, Unhais da Serra – ou sulfúreas cálcicas – Caldas da Rainha (em rigor, sulfúrea mista). Águas Fraca e Muito Fracamente Mineralizadas (Águas “Hipomineralizadas”) Tal como atrás se disse, o que caracteriza estas águas é a sua baixa mineralização. Nalguns casos, porém, o número de catiões e aniões (sódio, cálcio, magnésio, ferro ou bicarbonatos, fluoretos, sulfatos) e o seu respectivo equilíbrio, ou o seu conteúdo em sílica, conferem-lhes alguma especificidade terapêutica. Porque de fraca ou muito fraca mineralização, e sobretudo quando são inodoras, incolores e insípidas, estas águas dão excelentes “águas de mesa”. Por outro lado, porque hipotónicas, são muito rapidamente absorvidas por via digestiva, podendo Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 149 Teixeira F O termalismo na Região Centro induzir uma certa hemodiluição, distribuem-se rapidamente pelos tecidos e levam a significativa dilatação glomerular. As alterações osmóticas induzidas, conjuntamente com o aumento da volemia, vão determinar uma série de respostas neurohormonais que vão desencadear um rápido aumento da diurese, não exclusivamente hídrica, mas podendo arrastar também diversos catiões e, sobretudo quando são pobres em sódio e tendencialmente bicarbonatadas ou cálcicas, arrastar ainda ureia e ácido úrico, para além de interferir com a precipitação, diminuindo-a, de uratos, oxalatos, fosfatos e cisteína. Entre estas águas hipomineralizadas, as que pelo seu conteúdo em ferro adquirem identidade própria e passam a designar-se de “ferruginosas” somam àquelas acções a capacidade de um aporte suplementar de ferro. De igual modo, as que pelo seu conteúdo em sílica podem ser designadas de “silicatadas” ou “ricas em sílica”, e particularmente se também tendencialmente bicarbonatadas, virão a beneficiar da acção tamponante do silício sobre a pele e mucosas (vaginal) ou a nível gástrico. As vocações terapêuticas decorrentes da composição química, independentemente dos dois casos especiais referidos (as águas ferruginosas e as águas silicatadas) e do recurso a técnicas de aplicação externa (efeitos gerais da hidroterapia – mecanoterapia e termoterapia), são, por isso, as afecções do aparelho urinário, algumas doenças metabólico-endócrinas e as hepatopatias, em particular através da procura do efeito diurético e da acção de lavagem com prevenção de precipitados urinários. As doses a utilizar dependem muito do efeito pretendido, mas, como regra, aconselham-se tomas de 120 ml, três a cinco vezes por dia, podendo-se ir aumentando até duplicar aquela dose. Os efeitos secundários das águas de baixa ou muito baixa mineralização são praticamente inexistentes. Haverá, porém, lugar a alguma prudência em situações renais, hepáticas ou cardíacas que contra-indiquem uma sobrecarga hídrica. Na Zona Centro, há: entre as águas fracamente mineralizadas, Vale da Mó (ferruginosa e tendencialmente bicarbonatada); entre as águas muito fracamente mineralizadas, Envendos e Luso (moderadamente silicatadas, 10 e 11 mg/L de SiO2) e Monfortinho (significativamente silicatada, 18 mg/L de SiO2). PRINCIPAIS TÉCNICAS TERMAIS Deverão entender-se como “técnicas termais”, e tal como a Lei as define, “o conjunto de meios que fazem uso de uma água mineral natural” e dos seus derivados (gás, lodos, etc.), “coadjuvados ou não por técnicas complementares, para fins de prevenção, terapêutica, reabilitação e bem estar”. Distinguem-se, assim, das “técnicas complementares” que a Lei também define como “as técnicas utilizadas para a promoção da saúde e prevenção da doença, a terapêutica, a reabilitação da saúde e a melhoria da qualidade de vida, sem recurso à 150 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro água mineral natural e que contribuem para o aumento da eficácia dos serviços prestados no estabelecimento termal”, assim como dos “serviços de bem estar termal” ligados à estética, beleza e relaxamento, embora estes sejam “susceptíveis de comportar a aplicação de técnicas termais, com possibilidade de utilização de água mineral natural”. As técnicas termais compreendem técnicas gerais (de administração interna ou por aplicação externa) e técnicas especiais (que visam obter um efeito local – resultante de administração interna ou de aplicação externa). Nas técnicas de administração interna, utilizam-se especificamente os efeitos dependentes da composição físico-química das águas minerais naturais. Nelas se poderão incluir: a)- A ingestão oral de água ou hidropinia; b)- A injecção de água mineral natural; c)- A administração de água por via colo-rectal (para efeito de absorção dos seus elementos). Nas técnicas de aplicação externa, para além das propriedades físico-químicas específicas de cada água mineral natural, aproveitam-se também os factores hidromecânicos e hidrotérmicos comuns a toda a hidroterapia. Nelas se poderão incluir, entre outras: Os banhos, os duches, os vapores, os duches-massagem, os pelóides, as diversas técnicas para aplicação nas vias respiratórias, etc. Técnicas de administração interna Ingestão oral de água Todas as águas minerais naturais podem ser bebidas, muito embora algumas delas o sejam com alguma dificuldade: As sulfúreas (pelo seu cheiro e sabor), as sulfatadas e as cloretadas quando com média ou elevada mineralização (pelo seu sabor), as de muito baixa ou de muito elevada temperatura (que então terão de ser aquecidas ou arrefecidas). Com a ingestão oral poderá procurar-se a sua acção directa a nível a nível das afecções digestivas (efeito tamponante ou interferência sobre a motilidade hepatovesicular e intestinal) ou a sua absorção com os consequentes efeitos sistémicos da água e dos seus constituintes (sobrecarga hídrica, aumento da diurese, alteração do pH sanguíneo e urinário, incorporação orgânica da respectiva mineralização). Poderá ser o factor principal de tratamento – aumento da diurese (litíase renal, hipertensão arterial), alterações da motilidade vesicular e intestinal, doenças metabólico-endócrinas (diabetes, hiperuricemia), doenças hematopoiéticas -, ou ser um complemento terapêutico – doenças reumáticas, afecções respiratórias. Dela poderá resultar um efeito imediato (a acção purgativa, a maior diurese) ou um efeito retardado e tardio (a acção metabólico-endócrina e a acção hematopoiética). Daqui se depreenderá que a sua administração terá sempre de ter em consideração: a adaptação da dose consoante as características da água e a afecção ou a sensibilidade do doente, mas, como regra, utilizando sempre doses repartidas, inicialmente mais baixas e depois progressivamente crescentes; um horário próprio, a maioria das vezes previlegiando as tomas matinais e em jejum. Por exemplo: Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 151 Teixeira F O termalismo na Região Centro Quando se procura um efeito diurético, um efeito alcalinizante sistémico ou acção sobre os processos hepáticos e intestinais, estarão indicadas as doses maiores de manhã e em jejum; quando se pensa na interferência sobre os sistemas metabólicoendócrinos ou sobre transtornos de secreção e motilidade gastrintestinal, procurarse-á que as tomas se façam com o estômago em vacuidade, mas elas devem ser iguais ao longo do dia. Injecções de água mineral natural As injecções de água mineral natural são sempre possíveis sob o ponto de vista microbiológico, uma vez que aquela tem de ser bacteriologicamente sã (e o seu controlo periódico, exigido por lei, assim o garante). Terá, porém, de possuir uma mineralização pela qual obedeça à condição de ser isotónica ou próxima da sanguínea, sem a qual as injecções (em regra intramusculares ou periarticulares) se poderão tornar dolorosas. A administração de uma água mineral natural por via parentérica pretende induzir um maior aporte e consequente concentração de determinada mineralização, por vezes, de oligoelementos. Tal prática é frequente em algumas termas estrangeiras de águas sulfúreas (Aix-les-Thermes, Rochefort-sur-Mer, Uriage). Em Portugal, apenas se tem praticado no Vidago, com a água de uma das suas fontes – na urticária atópica e algumas formas crónicas de tipo alérgico, nomeadamente na asma brônquica. Administração de água por via colo-rectal A administração de uma água mineral natural sob a forma de clisteres de pequenos volumes (“clisteres de retenção”) ou a utilização de sistemas de gota-a-gota rectal, de modo a evitar o reflexo da defecação, poderá permitir o aproveitamento, não apenas dos efeitos tópicos dessa água, mas ainda a absorção lenta dos seus iões para a corrente sanguínea. Tal prática existe em algumas estâncias termais da Zona Centro, tais como Carvalhal e Monfortinho. Técnicas de aplicação externa Não considerando aqui os factores circunstanciais (psicológicos, ambientais, climáticos, etc.) inerentes a uma estadia numa estância termal, nas técnicas de aplicação externa com água mineral natural, o efeito terapêutico poderá resultar de três grupos de factores: dois, os factores básicos de toda a hidroterapia – os factores hidromecânicos e os factores hidrotérmicos; um, os factores específicos da crenoterapia – os factores químicos Quadro 3. Os factores hidromecânicos subdividem-se em dois tipos: Hidrostáticos – força de flutuação (“Princípio de Arquimedes”), pressão hidrostática, tensão superficial, força de coesão, viscosidade; Hidrodinâmicos – utilização da resistência da água de acordo com superfície a deslocar, direcção, velocidade do movimento, turbulências, etc.. 152 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Quadro 3 – Indicaçoes terapéuticas das Estâncias Termais da Zona Centro de Portugal A – Efeitos comuns (Hidroterapia e Crenoterapia) 1 – Mecânicos Flutuação (P. de Arquimedes) Facilitação dos movimentos Pressão hidrostática Efeitos cardiovasculares Facilitação da circulação de retorno dos membros inferiores Densidade, viscosidade Resistência hidrodinâmica tensão superficial ao movimento 2 – Térmicos Temperatura Efeitos vasculares periféricos Efeito sedante e analgésico Relaxamento muscular (Controlo de contracções musculares, de fadiga muscular) Activação geral dos mecanismos de defesa orgânica (Síndrome do tipo de adaptação geral) B – Efeitos próprios da água mineral (Crenoterapia) Mineralização da água Acção farmacológica específica acção directa sobre pele e mucosas após absorção através da ingestão oral, da pele, ou por via respiratória C – Efeitos inespecíficos do ambiente termal) Ambiente, Clima, Convívio Efeitos psicoterápicos Relaxamento termal/Bem estar termal Cuidados higiénico-dietéticos Estes factores atingirão particular importância na hidrocinesiterapia (sensação de diminuição do peso corporal e facilitação de movimentos, condicionando autoconfiança e adesão aos tratamentos; graduação da resistência suave e contínua aos movimentos, atenuando a dor do movimento; esvaziamento dos membros inferiores, em caso de perturbação da circulação de retorno; etc.). Todavia, poderão também representar riscos (esvaziamento periférico, com consequente encharcamento central, nomeadamente edema pulmonar em caso de insuficiência cardíaca; exagero de autoconfiança, com desequilíbrios e quedas, etc.). Os factores hidrotérmicos estão em relação com o elevado calor específico, a alta capacidade calorífica e a considerável condutibilidade térmica da água, bem assim como o alto valor de calor da vaporização, factores que lhe permitem armazenar ou perder, levar ou retirar lentamente calor dos corpos com que contacta – principalmente por condução (aplicação directa), por convexão ou por advenção (diferença de temperaturas). Os efeitos hidrotérmicos estarão dependentes da temperatura da água ou dos vapores mas, também, da extensão corporal em contacto, da duração da aplicação e da Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 153 Teixeira F O termalismo na Região Centro sensibilidade individual, havendo sempre a considerar, por um lado, efeitos locais e efeitos gerais e, por outro lado, efeitos precoces (“defensivos”) e efeitos tardios (“restauradores”). Esquematicamente, apresenta-se no Quadro 4 uma classificação quanto à temperatura da água dos banhos ou duches e os consequentes efeitos de sedação ou estimulação. Todavia, poderão assim resumir-se os principais efeitos benéficos e os riscos da temperatura da água acima dos 37 ºC sobre os diversos aparelhos, sistemas ou funções: Quadro 4 – Temperaturas e efeitos hidroterápicos (Banhos e duches) Muito Frios < 23ºC - Crioterapia (anti-inflamatório; anti-edematoso) - Estimulação geral Frios ≥23ºC≤32ºC - Estimulantes Tépidos ≥33ºC≤36ºC - Indiferentes - Sedantes Quentes ≥36ºC≤40ºC Muito Quentes ≥39ºC≤43ºC 41ºC≤45ºC - Relaxamento muscular - Sedacção geral - Analgésicos - Vasodilatação (>37ºC) - Intensa vasodilatação - Fortemente análgésicos - Estimulantes Sistema cardiovascular: Dilatação capilar e arteriolar com diminuição do tono simpático vasoconstritor --> diminuição da resistência vascular periférica (por um lado, com aumento da irrigação articular e muscular; por outro, com possibilidade de hipotensão arterial) e aumento da repleção cardíaca (sístole mais efectiva); venodilatação cutânea, mas venoconstrição esplâncnica. Daí os riscos: Hipotensão exagerada, taquicardia reflexa (riscos nos doentes coronários) ou dilatação venosa exagerada (riscos nas varizes). Sistema músculo-esquelético: A diminuição do tono simpático vasoconstritor e o aumento do tono vagal favorecerão uma maior irrigação muscular e articular. Ao mesmo tempo, os factores hidrotérmicos exercerão um efeito relaxante muscular imediato (diminuindo o tono, a excitabilidade e a fadiga muscular), seguindo-se um efeito tonificante sobre a contractilidade activa. No final, ao aumento da irrigação 154 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro muscular/articular somar-se-á um efeito analgésico, anti-espástico e sedativo. Se tais efeitos poderão beneficiar processos crónicos (musculares, tendinosocapsulares ou articulares), não poderão esquecer-se os respectivos riscos em caso de situações exsudativas ou em situações em fase de agudização. Sobre o aparelho respiratório, uma termalidade elevada, na presença de água ou de vapor de água, leva, por um lado, a “polipneia respiratória”, com as respectivas vantagens, mas com os respectivos riscos de alcalose respiratória, mal estar, tonturas, lipotímias; por outro lado, a broncodilatação, aumento das secreções respiratórias e a estimulação das respectivas actividades tróficas, efeito tão procurado na asma ou nos doentes com doença pulmonar obstrutiva crónica. Sobre o sistema metabólico-endócrino, um banho quente de água ou de vapor levará a estimulação metabólico-endócrina generalizada, onde são visíveis e demonstradas o aumento da actividade corticosuprarrenal, a maior utilização periférica da glicose e o aumento do metabolismo do colesterol, com consequente s diminuições das respectivas taxas sanguíneas, ao mesmo tempo que se verifica uma ligeira subida do pH urinário, facilitando-se uma maior solubilização e eliminação urinária dos metabolitos ácidos. Os factores crenoterápicos, dependentes das características físico-químicas de cada água e, por isso, específicos de Estâncias Termais, incluem não apenas os resultantes da acção directa sobre a pele e mucosas (particularmente evidentes com as águas sulfúreas, cloretadas e silicatadas), como também os resultantes da acção tópica e/ou sistémica dos elementos químicos ingeridos oralmente (com acção directa a nível gastrintestinal ou após a sua absorção) – ver atrás, em “técnicas internas” -, ou absorvidos por via inalatória ou percutânea, com consequente acção de estimulação metabólica geral, enzimática ou corticosuprarrenal (sulfúreas, sulfatadas, cloretadas, bicarbonatadas), ou acção após incorporação celular ou tecidular (na cartilagem e líquido sinovial – sulfúreas e sulfatadas; no músculo esquelético sulfúreas e sulfatadas, estas sobretudo quando cálcicas e magnesianas; ou no sistema hematopoiético – ferruginosas). Postos estes considerandos prévios, entre as técnicas de administração externa de água mineral natural contam-se: Banhos de agua. gerais ou locais (pedilúvio, manilúvio, semicúpio ou “banho de assento”, etc.); simples (banho de imersão simples) ou associados (carbogasosos, com bolha de ar, com hidromassagem, com duche subaquático, associado a outras técnicas, como a massagem, etc); em banheira, em tanque individual e em tanque ou piscina colectivos. Aos banhos de água não podem ser adicionados quaisquer aditivos que alterem a composição físico-química da água (água mineral natural), excepto os que se destinam exclusivamente à desinfecção, no casos de banhos colectivos. A duração de um banho deve ser de 15 a 20 minutos, e a temperatura a seleccionar dependerá dos objectivos a alcançar: os banhos gerais muito frios (< 23 ºC) não são geralmente utilizados, mas os locais poderão ser, com efeitos estimulantes ou Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 155 Teixeira F O termalismo na Região Centro anti-inflamatórios e anti-edematosos (crioterapia); os banhos frios a tépidos (23 ºC < 36 ºC), com efeitos estimulantes a sedativos e/ou indiferentes; os banhos quentes (>3 6,5 ºC < 40 ºC), relaxantes musculares, efeito sedativo geral, analgésicos e originando vasodilatação quando em temperatura superior à corporal. Nos banhos com hidromassagem poderão usar-se temperaturas entre os 38 ºC e os 43 ºC. De notar que os banhos deverão ter uma duração menor quando se utilizam as temperaturas extremas. Duches de água. gerais ou regionais; simples ou associados (a banhos: subaquáticos, em banheira ou em piscina; a massagens: duche-massagem - “tipo Vichy” ou “tipo Aix” (Aix-le-Bains); manuais ou automatizados. Podem ainda ser de pressão muito fraca (em “chuveiro” ou em “crivo”), de pressão média (em leque ou em jactos paralelos), de pressão forte (em “cascata”, de “jacto quebrado” ou de “jacto pleno”, ou de pressão muito forte (jacto “filiforme”). A duração de um duche oscila entre os 3 minutos e os 5 minutos, consoante o efeito pretendido e o estado geral do termalista. A temperatura oscilará entre: os duches muito frios (<23 ºC) e os duches frios (> 23 ºC < 32 ºC), estimulantes e contra-indicados em idosos; os duches tépidos ou indiferentes (33 ºC < 36 ºC), sedativos; os duches quentes (37 ºC < 40 ºC), anti-espasmódicos, sedativos ou estimulantes); os duches muito quentes (>41 < 45 ºC), estimulantes, fortemente vasodilatadores e fortemente analgésicos. Há ainda o chamado “duche escocês” ou “duche de contraste quente/frio”, com alternâncias de duche quente/duche frio/duche quente, que alterna a sedação com a estimulação geral, grandemente tonificante mas, e sobretudo, útil no tratamento de algumas afecções nervosas. Banhos e Duches de vapor. Os banhos de vapor podem ser gerais, utilizando cabines individuais ou, o que é mais frequente, praticados colectivamente em grutas ou estufas, naturais ou artificiais, ou em salas próprias, com vapor (ou gás) para aí emanado directamente ou produzido artificialmente, e sob a forma de emanatório (gás) ou nevoeiro (cabem aqui os chamados “banhos turcos”); ou parciais, em caixas que englobam todo o corpo menos a cabeça, ou em caixas para vapores nos membros superiores, só mãos, membros inferiores ou só pés. Estes banhos parciais de vapor são muitas vezes designados por duches de vapor. Ora, neles, há apenas contacto de uma zona corporal com o vapor e não projecção do vapor directamente sobre uma zona corporal a tratar – “duche”. Os duches de vapor englobam diversas técnicas, desde os clássicos Berthollet aos obtidos com modernos equipamentos, envolventes e estanques, alguns deles preparados para banho de vapor e para duche de vapor (e, este, até a diversas temperaturas de contraste). Uns e outros conjugam os efeitos térmicos do vapor (sudação, estimulação metabólico-endócrina, acções sedativa, anti-espasmódica, broncodilatadora e expectorante, etc.) com os efeitos crenoterápicos, específicos de cada água (por acção tópica directa ou após absorção percutânea dos respectivos elementos químicos, facilitada pela intensa vasodilatação). A sua duração é variável segundo a técnica ou a aparelhagem utilizada, mas em média ronda os 20 minutos (por vezes mais nos 156 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro banhos parciais, mas nunca superior a 30 minutos), a temperaturas que vão desde os 40 aos 45 ºC, nos banhos de vapor, ou desde os 40 aos 50 ºC nos duches de vapor sobre uma pequena zona afectada (e, nas temperaturas mais altas, durante um máximo de 10 a 15 minutos). Nunca esquecer a potente acção vasodilatadora dos banhos gerais de vapor, com os consequentes riscos de hipotensão e consequente aumento da frequência cardíaca – contra-indicação nos insuficientes coronários -, bem assim como a possível polipneia respiratória – risco acrescido de lipotímias – e a temporária subida de temperatura corporal – por vezes com mal-estar geral e muito intensa sudorese posterior. Pelóides, Lamas, Lodos, Fangos. são produtos formados por uma mistura espontânea ou artificial de uma água mineral natural, de água do mar ou de lago salgado, com uma componente sólida (orgânica ou inorgânica) e que se utilizam com fins terapêuticos na forma de banhos (gerais ou locais) ou de cataplasmas. Existem, por isso, pelóides naturais (em Portugal era apenas referida a sua existência nas termas dos Cucos, actualmente encerradas) e pelóides artificais, preparados através da maturação de lamas ou argilas em água mineral natural durante um determinado período de tempo, de modo a dar-se, por um lado, a impregnação dos elementos químicos da água na argila ou lama e, por outro lado, a dar-se o desenvolvimento da flora existente na respectiva água e o consequente enriquecimento do pelóide com os produtos produzidos pela flora e pela respectiva maturação (nas águas sulfúreas, a sulfurária, enriquecedora em iões de enxofre reduzido e produtora de substâncias diversas com actividade de tipo esteróide – os ácidos húmicos). Em Portugal, tal era praticado em Vizela e, na zona Centro, em Aregos. Hoje, são utilizadas “lamas” ou “fangos” em diversas estâncias termais, também da Zona Centro, em que apenas se junta a água mineral à argila (em preparação extemporânea, isto é, não há qualquer período de maturação), se aquece a respectiva mistura à temperatura desejada e, depois, se procede à respectiva aplicação sobre a zona corporal pretendida, em aplicação directa ou, mais vezes, sob a forma de cataplasmas. São aplicadas a uma temperatura que ronda os 45 ºC, durante um período de 20 minutos, actuando: nas cataplasmas, de modo semelhante à técnica complementar designada como “calores húmidos”; nas aplicações directas, também beneficiando da composição das argilas utilizadas e, embora em muito pequena parte, do quimismo da respectiva água mineral. Técnicas específicas de alguns aparelhos e sistemas. Em regra, apenas para efeitos de acção local, por contacto directo com uma região especial da pele ou das mucosas, e visando associar as propriedades dependentes da constituição físico-química da respectiva água mineral natural (ver) às propriedades mecânicas (de lavagem, de massagem, de estimulação mecânica) e térmicas (estimulantes, relaxantes, resolutivas) comuns a toda a hidroterapia, há uma série de técnicas termais que cada estância termal pratica de acordo com as suas respectivas vocações terapêuticas. Sem grande desenvolvimento, citam-se aqui apenas algumas dessas técnicas: Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 157 Teixeira F O termalismo na Região Centro Para otorrinolaringologia e vias aéreas superiores: os gargarejos, a pulverização (da boca e da orofaringe), os duches nasais (dirigidos ou em irrigação nasal), a inalação nasal de vapor, a insuflação tubo-timpânica (técnica médica). Mais especificamente para as vias respiratórias inferiores, tráqueo-bronco-alveolares: as inalações orais e os aerossóis (simples ou medicamentosos), praticadas isolada ou associadamente à cinesiterapia respiratória. Em afecções digestivas, por via rectal: os clisteres de lavagem ou enteroclise, os duches intestinais (algumas formas de enteroclise são também assim praticadas), a gota-a-gota rectal. Em afecções vaginais: a irrigação vaginal e/ou o duche vaginal, simples ou praticado em subaquático. Em dermatologia: para além dos banhos gerais e locais, compressas, pulverização, duche filiforme (técnica médica), pelóides (gerais, locais, “em camada fina”). PRINCÍPIOS TERAPÊUTICOS DO “TRATAMENTO TERMAL” Antes de qualquer outra consideração, é necessário desmistificar, de uma vez por todas, o conceito de Termalismo: Termalismo não é beber água ou fazer uns banhos – “ir a banhos”. Não é uma “medicina alternativa” – “naturismo”. Não é algo para onde se enviam os doentes quando não se sabe mais o que lhes fazer – “para os velhos”. Não é “água de juventude”, “águas santas”, “águas milagrosas” – “panaceia”. Não é “passar férias” ou “ocupação dos tempos livres” – “turismo”. Termalismo é, tem como base fundamental, a crenoterapia (aproveitamento do quimismo de uma determinada água, a água como medicamento) mais a hidroterapia (aproveitamento dos factores hidrodinâmicos e dos factores hidrotérmicos da água, qualquer água). Mas, termalismo é também, aproveita também, aliás como muitas outras técnicas terapêuticas o fazem, a psicoterapia, a climatoterapia e a educação do doente, com correcção de factores de risco (na postura, no repouso ou no exercício orientados, no regime alimentar) e com o desenvolvimento de novos hábitos de vida. E termalismo é também o sentir-se bem, ou o sentir-se melhor, o promover a saúde, no conceito máximo de bem-estar físico, mental e social. Aliás, e tal como se escreve no início, é a própria “Lei do Termalismo” de 2004 que diz ser o termalismo “o uso da água mineral natural (através de “técnicas termais” integradas nos “serviços fundamentais”) e outros meios complementares (“serviços complementares que contribuem para o aumento da eficácia dos serviços fundamentais”) para fins de prevenção, terapêutica, reabilitação ou bem-estar” (aqui, podendo ainda recorrer a “serviços acrescentados ou colaterais” integráveis num conjunto de “serviços de bem-estar termal”). 158 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Mas a “Lei do Termalismo, de 2004, naquela definição de “Termalismo” respeita uma determinada ordem. E, com certeza, não o faz por acaso. Postos estes considerandos gerais de que o termalismo é sempre uma atitude terapêutica, é fundamental também considerar que, tal como acontece com todas as atitudes terapêuticas, também a terapêutica termal tem as suas possibilidades e limitações, as suas vantagens e os seus inconvenientes. Isto é, as suas indicações, contra-indicações e riscos. Indicações Terapêuticas Muito esquematicamente, e considerando agora mais especificamente a crenoterapia, poderá dizer-se que na terapêutica termal caberão: i - Algumas doenças orgânicas crónicas; ii - alterações funcionais rebeldes à terapêutica medicamentosa; iii - situações de convalescença e/ou reabilitação física ou funcional. Em qualquer daqueles casos, a terapêutica termal terá sempre em vista uma terapêutica preventiva, uma terapêutica curativa ou uma terapêutica de reabilitação ou melhoria da situação – Quadro 5. Quadro 5 – Indicaçoes da Terapêutica Termal 1 – Doenças orgânicas crónicas Afecções Objectivos Reumatismos D. respiratórias D. de OTR D. da pele Sequelas de A.V.C. Deficientes neurológicos D. metabolismo Auxiliar na regressão ou até na cura Impedir a fixação de lesões Melhorar tolerância a lesões Redução de medicamentos Desintoxicação a medicamentos 2 – Alterações funcionais rebeldes Afecções Objectivos D. Digestivas crónicas Pert. Arteriovenosas Modificar reactividade muscular de mucosas imunológica Asma brônquica Complementar quimioterapia 3 – Convalescença e reabilitação Afecções Objectivos Politraumatizados Pós- Cirurgia D. Neuropsíquicas Stresse Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Apressar restabelecimento Impedir sequelas Educação comportamental higiénica alimentar Repouso / Exercício 159 Teixeira F O termalismo na Região Centro Tais pressupostos têm levado a que as afecções responsáveis pela maior frequência termal em Portugal tenham sido sempre as reumatismais, as digestivas e as do foro respiratório ou de otorrinolaringologia – Figura 2. Só a grande distância surgem as doenças metabólico-endócrinas, as nefro-urinárias e as da pele Quadro 6. Figura 2 – Evolução dos três principais grupos de doenças tratadas nas Estâncias Termais portuguesas. (Dados de D.G.C. Saúde Primários, 1992; ATP, 2002, 2007) Mesmo entre essas afecções, será interessante verificar a variação de posições ocorridas a partir de determinada época - a grande subida das doenças reumatismais e das doenças do foro respiratório e de otorrino e a queda progressiva do interesse pelas doenças digestivas – Figura 2 -, aliás, tal como se verifica também em relação à queda das doenças metabólico-endócrinas e cardiovasculares – Quadro 6. A tal evolução não será estranho: Em relação às doenças digestivas, o aparecimento dos potentes anti-ulcerosos (anti-histamínicos H2 e inibidores da bomba de protões) e dos modificadores da motilidade ou do tono muscular liso; em relação às doenças reumatismais e respiratórias crónicas, a continuação de inexistência de medicamentos eficazes e seguros ou, mesmo, os progressivos alertas sobre alguma da sua toxicidade (por exemplo, dos anti-inflamatórios não esteróides). E o mesmo raciocínio será aplicável às doenças metabólico-endócrinas e às cardiovasculares 160 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro (nomeadamente o aparecimento de eficazes e relativamente seguros antidislipidémicos, antihipertensores e psicomodificares). Quadro 6 – Indicaçoes da Terapêuticas em Portugal 1980 1989 1991 1997 2006 D. Metabólicas 8,6% 5,6% 5,1% 4,2% 2,9% D. Renourinárias 6,1% 4,2% 3,7% 4,5% 3,5% D. Cardiovasculares 5,4% 5,2% 3,1% 2,8% 2,8% D. da Pele 2,5% 2,4% 2,3% 2,6% 2,2% Outras 4,5% 3,4% 1,5% 0,7% 1,9% 27,1% 20,8% 15,7% 14,8% 13,3% Em relação à Zona Centro, para além do constante no Quadro 2 e do referido no texto, poderá sistematizar-se um aconselhamento, em relação a determinada afecção ou patologia versus Estância Termal a preferir, de acordo com o que se resume nos esquemas 8 que se seguem. De notar que, em tal critério, se considerou: Em primeiro lugar, o oficialmente reconhecido em termos de vocações terapêuticas (Quadro 2); depois, o atrás comentado a propósito da classificação físico-química de cada uma das águas minerais naturais e as respectivas indicações terapêuticas; depois, alguma ordenação de preferência segundo o respectivo tipo de água mineral (preferência pessoal). A este aconselhamento, porém, não deverá ser totalmente alheia a consulta do Quadro 7, onde se apresentam os valores de termalistas que frequentam aquelas Estâncias Termais da Zona Centro do País (dados referentes a 2009) e/ou da situação em que se encontram os respectivos balneários (encerrados, em deficientes condições, renovados, recentemente construídos), a tecnologia ali praticada e a relação custos (com tratamento e a alojamento) versus qualidade. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 161 Teixeira F O termalismo na Região Centro Quadro 7 – Movimento Termal em 2002 Nº de Termalistas Termas da Zona Centro Posição Nacional ALCAFACHE (1;2) 11 3.413 ALMEIDA (2) Em edificação 23 749 Encerrada AREGOS (1) AZENHA(1) Gastos (em ) Observações 528.000 Privado Autarquia (a abrir, novo) Privado 161.000 Em ruínas 19 1.481 169.000 S.N.S. (Hspital) CARVALHAL (1) 13 2.540 274.000 Autarquia CAVACA (1;2) Encerrada Autarquia/Inatel? CRÓ (1) 31 447 (Condicional, em experimentação) Autarquia CURIA (1) 9 3.814 516.000 ENVENDOS 26 640 137.000 2 6.190 2.112.000 CALDAS da RAINHA (1) FELGUEIRA (1) LONGROIVA (2) (Encer./a reabrir?) (a abrir, novo) Privado Privado (Grupo MVPS) Privado Autarquia Em edificação (a abrir, novo) LUSO(1) 17 1.659 365.000 Privado (Centralcer) MANTEIGAS (1,2) 15 1.886 373.000 Inatel MONFORTINHO(1) 12 3.095 531.000 Privado MONTE REAL (1) 6 4.291 638.000 Privado (Grupo Lena) PIEDADE (1) SANGEMIL (1) S. JORGE (1) S. PEDRO SUL (1) UNHAIS DA SERRA (1) VALE DA MÓ (1) Total Zona Centro (16 Estâncias em 2002) Total Nacional (35 Estâncias) (Grupo Espírito Santo) Privado Encerrada 18 1.577 414.000 Autarquia/Privado 10 3.436 619.000 Autarquia 1 25.453 3.813.000 Autarquia 28 580 74.000 Em 2002 (temporariamente encerrada) Autarquia (a reabrir, renovado) Autarquia 61.251 (64,1%) 10.724.000 (66,5%) 175,08 /Termalista 95.586 16.136.000 168,81 /Termalista Doenças Reumáticas e Músculo-Esqueléticas Indicações Reacções crónicas degenerativas (artroses, espondilartrose, coxartrose, gonartrose, etc.) Reacções crónicas inflamatórias em fase não aguda 162 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro - Artrite reumatóide - Espondilite anquilopoiética - Artrite psoriática Reacções abarticulares (periartrites, ombro doloroso, lumbago, etc.) Reacções metabólicas (gota/artrite gotosa) Reacções psicogéneas Sequelas pós-traumáticas Contra-indicações/não indicações Fases activas (agudas, sub-agudas ou crónicas muito evoluídas) de reacções agudas Reumatismos infecciosos Lúpus Osteopatia hipertrofiante pnêumica, osteomalácea, Doença de Paget Complicações osteoarticulares de doenças sanguíneas (púrpura, hemofilia, leucemia, mielomas, Doença de Hodgkin Lesões cutâneas graves, fístulas, escaras Conjuntivites virais Transtornos periféricos graves (varizes, tromboflebites) Incontinência de esfíncteres, alterações de coagulação, afecções neurológicas periféricas (nevrites) Termas da Zona Centro Sulfúreas: Alcafache, Almeida, Aregos, Caldas da Rainha, Carvalhal, Cavaca, Cró, Felgueira, Longroiva, Manteigas, Sangemil. S. Jorge, S. Pedro do Sul, Unhais da Serra Sulfatadas: Curia, Monte Real Cloretadas: Piedade (encerrada) Hipomineralizadas: Envendos, Luso, Monfortinho Doenças do Aparelho Respiratório e OTR Indicações Rinopatias crónicas - Sinusite crónica - Faringite crónica - Laringite crónica inespecífica Otite média - Otite média crónica Asma - Bronquite de repetição/Bronquite crónica - Bronquites espásticas Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 163 Teixeira F O termalismo na Região Centro Contra-indicações/não indicações Rinite estacionária isolada - Rinite espasmódica - Sinusite de origem dentária ou por obstrução mecânica Mucoviscidose - Coleasteatoma congénito ou muito evoluído Insuficiência respiratória severa com oxigenoterapia Termas da Zona Centro Sulfúreas: Alcafache, Almeida, Aregos, Caldas da Rainha, Carvalhal, Cavaca, Cró (a abrir), Felgueira, Longroiva, Manteigas, Sangemil, S. Jorge, S. Pedro do Sul. Sulfatadas: Monte-Real Hipomineralizadas: Luso, Monfortinho Doenças do Aparelho Digestivo Indicações Dispepsias funcionais - Refluxo gastro-esofágico - Úlcera péptica benigna - Tendência à obstipação - Hemorróides (aplicação local) Afecções hepato-vesiculares: - Cirrose (só em pré-cirrose) - Colecistite e colelitíase (apenas fora da fase aguda) -Disfunções vesiculares, do esfíncter de Oddi, do colédoco -Icterícias intra-hepáticas sem litíase nem processos inflamatórios Contra-indicações/não indicações Processos agudos ou em agudização - Lesões tumorais - Processos ulcerosos activos - Afecções que exijam intervenção cirúrgica (apendicite, hérnia, estenoses) Cirrose estabelecida - Hepatopatia aguda, necrose ou atrofia hepática Colangite em fase aguda - Obstruções das vias biliares -Estenose pilórica -Processos de diarreias agudas - Colite grave Termas da Zona Centro Sulfatadas: Monte-Real Hipomineralizadas: Envendos, Monfortinho, Vale da Mó 164 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Sulfúreas: Carvalhal, Cavaca, Unhais da Serra (hemorróides) Doenças Metabólico-Endócrinas Indicações Diabetes Hiperuricemia Obesidade Contra-indicações/não indicações Diabetes não estabilizada Ataque recente de gota Insuficiência renal Termas da Zona Centro Sulfatadas: Curia Sulfúreas: Alcafache, S. Pedro do Sul Doenças do Aparelho Nefro-Urinário Indicações Cistites de repetição (mesmo na fase aguda) HBP (não prostatite) Litíase urinária Contra-indicações/não indicações Síndrome nefrótica, glomerulonefrite Insuficiência renal aguda Insuficiência renal grave (III e IV) Prostatite Cálculos de grandes dimensões e encravados Termas da Zona Centro Sulfatadas: Curia Hipomineralizadas: Luso Doenças Cardiovasculares Indicações Arteriopatias funcionais (diabéticas, por hipertensão arterial) Venopatias (insuficiência venosa crónica, varizes, hemorróides) Linfopatias (Linfedema) Hemopatias (anemia ferropénica) Contra-indicações/não indicações Insuficiência cardíaca instável Insuficiência coronária instável Enfarte do miocárdio há menos de 6 meses Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 165 Teixeira F O termalismo na Região Centro AVC há menos de 6 meses HTA grave não controlada Gangrena Intervenção vascular há menos de 3 meses Flebites há menos de 3 meses Termas da Zona Centro Sulfatadas: Curia (efeito diurético) Hipomineralizadas: Luso (efeito diurético) Sulfúreas: Unhais da Serra (hemorróides, aplicação tópica) Doenças da Pele Indicações Eczemas (dermatite atópica, eczemas varicosos, eczemas de contacto) Psoríase Ictiose Líquen plano Prurido incaracterístico Cicatrização de feridas e de queimaduras Contra-indicações/não indicações Infecções bacterianas, víricas, fúngicas Processos em agudização Termas da Zona Centro Sulfúreas: Carvalhal, S. Jorge Hipomineralizadas silicatadas: Envendos, Monfortinho Doenças do Foro Ginecológico Indicações Vulvovaginite atrófica senil Sequelas de processos agudos (vulvovaginite, vulvite, prurido vulvar) Puberdade – estimulação geral em caso de atraso do desenvolvimento uterino e ovárico Pré-menopausa e menopausa Contra-indicações/não indicações Processo inflamatório em fase aguda Cancro genital Alterações do ritmo menstrual (O período menstrual e a gravidez não são contra-indicações. Mas há necessidade de ponderação individual das técnicos termais possíveis). 166 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro Termas da Zona Centro Sulfúreas: Carvalhal Hipomineralizadas: Monfortinho Contra-Indicações da Terapêutica Termal Com já foi dito, tal como qualquer outra técnica terapêutica, também a terapêutica termal tem não só “indicações” como “contra-indicações”. Umas e outras podem ser: Específicas (relativas ou absolutas), isto é, em relação à própria situação que se pretende tratar ou condicionada por outras situações que simultaneamente existem; gerais (também relativas ou absolutas), agora situações gerais que nem sequer deveriam ser enviadas às estâncias termais. Sobre as contra-indicações gerais, poderão estas sumariar-se em: a)- Processos agudos e crises de agudização de processos crónicos: Estarão nesta situação todos os processos inflamatórios agudos; os processos infecciosos evolutivos (excepto cistite); doenças evolutivas agudas (v.g., tuberculose, colagenoses; deficiências imunitárias complicadas). Todavia, também é certo que situações tais como sinusites, faringites e laringites não infecciosas poderão beneficiar com algumas técnicas termais e estas poderão até ser aconselhadas o mais cedo possível (conjuntamente com medicação apropriada ou substituindo medicação, por exemplo durante a gravidez, em que aquela possa estar contra-indicada). O mesmo se poderá dizer para situações de agudização de bronquite crónica. b)- Processos tumorais malignos: São situações que nem sequer deveriam ser enviadas à estância termal, a não ser que acompanhadas de recomendações médicas que depois não colidissem com a decisão termal. c)- Existência de lesões orgânicas ou funcionais graves, tais como insuficiência cardíaca descompensada, insuficiência hepática grave (cirrose hepática estabelecida), insuficiência renal grave – situações onde até a simples ingestão oral de água pode estar contra-indicada. d)- Estado de mau estado geral, por doenças inter-correntes ou, por exemplo, por senilidade acentuada. e)- Afecções psíquicas graves – não só em termos de contra-indicação para o próprio doente como, também, em termos de possibilidade de problemas na estância termal. Efeitos Secundários e Riscos da Terapêutica Termal Os efeitos secundários e os riscos da terapêutica termal podem dever-se à própria composição físico-química da respectiva água mineral, a erros de indicação terapêutica, a não respeito pelas contra-indicações relativas ou absolutas, a erro na escolha da(s) técnica(s) de administração utilizada(s), a erros técnicos na aplicação Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 167 Teixeira F O termalismo na Região Centro dessas técnicas termais ou, também, a acidentes ocasionais previsíveis mas não acautelados e a acidentes ocasionais não previsíveis. Alguns efeitos secundários ou riscos previsíveis e específicos de cada água mineral natural estão já referidos em capítulo próprio, referente à classificação físicoquímica das águas. Todavia, de um modo geral, poderá dizer-se que nos principais efeitos secundários e/ou riscos se podem incluir: 1.- Agravamento do processo que motivou o recurso à terapêutica termal: Por razão desconhecida ou, e não raramente, por insuficiente diagnóstico (processo com agudizações e inserido em tratamento termal em fase ainda de não acalmia, por exemplo, numa artrite reumatóide; processo que exige uma técnica termal devidamente adaptada, mas não considerada no caso, como, por exemplo, um banho de imersão ou aplicação de pelóides a elevada temperatura numa psoríase). 2.- Exacerbação ou disseminação de processos latentes: Traduz muitas vezes um insuficiente diagnóstico, uma má prescrição ou uma má vigilância da terapêutica termal. Inclui-se aqui também o agravamento de doenças orgânicas até então compensadas. 3.- Agravamento de situações ou acidentes quando há contra-indicação termal para aquela água ou apara aquela técnica termal, por erro médico, por ignorância ou por não cumprimento da prescrição. São exemplos: - A ingestão de águas cloretadas em hipertensos, em insuficientes cardíacos; a ingestão de águas alcalinas em caso de litíase por oxalatos. - As crises hipotensivas e lipotímias em banhos a temperaturas elevadas e sem respeito pela duração aconselhada e/ou prescrita. - As equimoses devidas a duches tecnicamente mal realizados ou sem a devida atenção a sensibilidades individuais (ou medicação associada, como por exemplo, de anticoagulantes orais). - As queimaduras por electroterapia mal prescrita e pelóides mal preparados ou aplicados a temperaturas e durante um espaço de tempo não aconselhados. 4.- “Crise termal”: Fenómeno que pode ocorrer por erro técnico e/ou de prescrição, caracterizado por uma reacção sistémica geral exagerada (acentuado mal-estar, astenia, cefaleias, insónia, estado febril, dores articulares generalizadas, etc.) ou consequente à própria água termal, embora também dependendo da sensibilidade individual, da situação patológica do momento ou até de erros técnicos. São exemplos, na Zona Centro, a crise termal na Curia (semelhante à que acontece no Gerês) que surge pelo terceiro ou quarto dia, com cefaleias, náuseas e vómitos, diarreia, mal estar geral – ou por hipersensibilidade vesicular num doente já discinético, ou porque a adaptação a doses crescentes de ingestão de água não foi respeitada; ou a agudização da sintomatologia de gota (crises de podagra, por exemplo), a que não serão alheios erros técnicos de utilização de banhos a tempera- 168 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Teixeira F O termalismo na Região Centro turas muito elevadas sem a devida hidratação e/ou a suspensão súbita da medicação (alopurinol) que cronicamente vinha sendo adoptada. 5.- “Saturação termal”: Trata-se de uma situação hoje cada vez mais rara, mas que surgia com alguma frequência quando os tratamentos termais se praticavam durante 21 dias(1). Será devida quer a um excesso de tratamento (em termos de número de técnicas prescritas ou em termos de temperaturas utilizadas ou em termos de duração de algumas das técnicas) quer à globalidade do tempo de permanência na estância termal. Tal “saturação termal” poderá manifestar-se por sintomatologia de foro psicológico (agitação, insónia, cansaço, mal-estar geral) ou mesmo por sintomatologia de agravamento da situação orgânica que motivou o recurso à terapêutica termal. (1) Só muito recentemente se começou a discutir, com argumentos científicos, quanto deve durar um período de tratamento termal, quantas vezes deve ser praticado por ano, etc. Em relação ao número de vezes por ano, tal problemática esbarrava na realidade do funcionamento sazonal das Termas (a maioria entre Maio e Outubro) e só recentemente se começa a considerar com a existência de algumas Estâncias já em regime de funcionamento permanente (Na Zona Centro: Curia, S. Pedro do Sul, Caldas da Rainha, Monfortinho). Em relação à duração de cada período termal, tal foi variando desde a antiguidade, onde se falava num período mínimo de 9 dias (a “novena”), à tradição grego-hebraica dos períodos múltiplos de 7 – 14 a 21 dias. A evolução dos hábitos sociais (férias mais curtas e repartidas) e os custos com a estadia numa Estância Termal foram criando o hábito dos 14 dias ou até períodos inferiores. Num estudo realizado em 2003 e publicado na Rev. Esp. Geriat. Geront., 2004; 39 (3): 166.173, cuja leitura se aconselha, conclui-se por : a)- Um mínimo de 9 dias, para obtenção de alguma melhoria física; b)- Um efeito altamente significativo sobre o stress oxidativo, e ainda sem sinais de saturação, aos 14 dias (fora, porém, este o número de dias estabelecido no protocolo de estudo). BIBLIOGRAFIA AETS (Agencia de Evaluación de Tecnologias Sanitárias). Técnicas y tecnologias en hidrologia médica e hidroterapia. Instituto de Salud Carlos III Ed, Madrid, 2006. Armijo M, San Martin J. La salud por las aguas termales. EDAF, Edicionesdistribuciones SA Ed, Madrid, 1984. Direcção Geral de Geologia e Minas – Termas e Águas Engarrafadas em Portugal. Lisboa, 1992. Marques da Mata, M. Anuário Médico-Hidrológico de Portugal. Ed. Direcção Geral de Saúde. Min. da Saúde e Assistência, Lisboa, 1963. Pomerol C, Ricour J. Terroirs et thermalisme de France. Éditions du BRGM, Orleans, 1978. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 169 Teixeira F O termalismo na Região Centro ProTurismo- Termas em Portugal: A oferta e a procura em 2009. www.turismodeportugal.pt Teixeira, F. Termas e Saúde. Publ. Inst. Climatol. Hidrol. 1990; 30: 5-17. Teixeira, F. A evolução do termalismo médico em Portugal. Publ. Inst. Climatol. Hidrol. 1997; 35: 1-24. Teixeira, F. Hidrologia Médica. Colecção Diaporama de Hidrologia Médica, Coimbra, 2007. Teixeira, F. Água. Fonte de Vida. In: “À Beira da Água”, Ed. CCRC, Coimbra, 2009, pp 104- 124. Armijo M, San Martin J. Curas balnearias y climáticas: Talasoterapia y Helioterapia. Editioral Complutense, Madrid, 1994. Armijo M. Compêndio de Hidrologia Médica. Editorial Científico-Médica, Madrid, Barcelona, 1968. 170 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 135-170 Características físico químicas y componentes mineralizantes de las aguas de la Fuente Santa. Isla de La Palma: indicaciones terapéuticas Navarro E(1-3), Alonso J(2-3), Guedes I(3), Concha K(3), Navarro R(3) (1) Departamento de Farmacología, Unidad de Hidrología Médica, Facultad Medicina, Universidad La Laguna. (2) Centro de Salud Barranco Grande, Barranco Grande, S/C de Tenerife (3) Instituto de Hidrología y Climatología Médicas de Canarias, Villa de Firgas, Gran Canaria [email protected] Recibido: 19-01-15 Aceptado: 10-02-15 Resumen Introducción: Las aguas de la Fuente Santa de La Palma (FSLP), fueron consideradas medicinales desde finales del siglo XV. Tuvieron gran predicamento hasta que fueron sepultadas por la erupción del volcán de San Antonio en 1677. Declaradas MineroMedicinales-Termales en 2009. Métodos: Se han estudiado los parámetros físico-químicos y los componentes mineralizantes de las aguas de la FSLP. Recuperado los usos terapéuticos que se hacían de las mismas y valorado las indicaciones clínicas que, en la actualidad, estas aguas, poseen cuando se administran por las diferentes vías. Resultados: Las aguas de la FSLP brotan espontáneamente, con un caudal de 2 l/s. Son incoloras, innodoras y de sabor salado intenso. Emergen a 42 ºC; pH=7,89; Conductividad = 37200µS/cm; Residuo seco =30194mg/L; Dureza 484,4 ºF; (SiO2)=129m/L; (CO2)=398mg/L. Aguas hipertermales, alcalinas, de mineralización muy fuerte, extremadamente duras, silíceas y carbogaseosas. Componentes mineralizantes (mg/L): Aniones: Cl- =14900; SO42- =3090; CO3H- = 1878; Br=63,8; Cationes: Na+ =8632; Mg++ = 911; K+ =521,7; Ca++ =454,9. Aguas CloruradoSódicas. Usadas en los siglos XVI-XVII para tratamiento de: sífilis, lepra, afecciones de la piel y aparato locomotor, heridas, dolores musculares. Por vía oral y a pequeñas dosis son útiles en los trastornos gastrointestinales. Por vía aérea están indicadas en asma, EPOC, bronquiectasias, enfisema, etc. En balneación: Reumatismo crónico, artritis, artrosis, psoriasis, afecciones de piel. Al tratarse de aguas silíceas, presentan capacidad para mineralizar los tejidos. Las principales indicaciones de la carbocrenoterapia se centran en las arteriopatías obliterantes, en úlceras y retardos de cicatrización, y en enfermedad de Raynaud. Conclusiones: Las aguas de la FSLP son mineromedicinales termales. Por sus interesantes características físico-químicas y químicas deben ser estudiadas en mayor profundidad, desde los puntos de vista experimental y clínico. Palabras clave: Fuente Santa, Isla de La Palma, parámetros físico-químicos, componentes mineralizantes, usos terapéuticos Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 171 ISSN: 0214-2813 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma Physicochemical and chemical parameters of waters of Fuente Santa. La Palma Island: Therapeutic uses Abstract Introduction: The aim of this study was to investigate the history, pharmacological activity and therapeutic uses of mineral medicinal waters of Fuente Santa in La Palma Island, among 1500-2014.The waters of Fuente Santa of La Palma have been considered Medicinal Waters since the end of the fifteenth century. The spring was buried by sand and rock of San Antonio volcano in 1776. Many researchers have studied the medical properties from Fuente Santa waters. For example, Fray Abreu y Galindo in 1632 and Eduardo Navarro in 2012. Rediscovered in the early XXI century and declared medicinal mineral waters in 2009. The spring is located in the municipality of Fuencaliente on the island of La Palma. Methods: Physicochemical and chemical parameters have been analyzed. Pharmacological actions and therapeutic uses have been revised. Results: Temperature=42 ºC; Dry residue=30194 mg/L; Conductivity=37200 µS/cm; Hardness=484.4 ºF; Silica (SiO2)=129 mg/L; Carbon dioxide (CO2)=398 mg/L. Chemical parameters: Anions: Cl- =14900; SO42- = 3090; CO3H- = 1878; Br- = 63,8; Cations: Na+ = 8632; Mg++ = 911; K+ = 521,7; Ca++ = 454,9. Therefore, are chlorided sodic mineral waters. The Fuente Santa waters have been used between XVI XVII centuries to treatment of: syphilis, leprosy, skin disorders, et cetera. Conclusions: At present, chlorided sodic waters show clinical indications well defined. Orally: gastrointestinal disorders. Respiratory tract: asthma, COPD, bronchiectasis, emphysema, et cetera. Balneoterapy: chronic rheumatism, arthritis, arthrosis, psoriasis, skin disorders. Key words: Fuente Santa, La Palma, History, physicochemical and chemical parameters, therapeutic uses REFERENCIA NORMALIZADA Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R. Características físico químicas y componentes mineralizantes de las aguas de la Fuente Santa. Isla de La Palma: indicaciones terapéuticas. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2015; 30(2): 171-179 INTRODUCCIÓN Las aguas de la Fuente Santa de La Palma, situadas en el municipio de Fuencaliente, (Figura 1 y 2) fueron consideradas medicinales desde finales del siglo XV1. Tuvieron gran predicamento hasta que fueron sepultadas por la erupción del volcán de San Antonio en 16771. Es a principios del siglo XXI cuando fueron redescubiertas, gracias a la intervención del Gobierno de Canarias, en el paraje conocido Caleta de Ancón, cerca de la Playa de Echentive, a 5 km de Fuencaliente y 20 de Santa Cruz de La Palma. 172 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma Figura 1 – Fuencaliente en la isla de La Palma Figura 1 – Manantial de la Fuente Santa Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 173 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma Al punto de emergencia se llega a través de una galería de 219 metros de longitud, 2.5 metros de alto y 6 metros de ancho y se divide en dos tramos (Figura 2). Fueron declaradas Minero-Medicinales-Termales en julio de 2009 (BOE Nº 160, 03/07/2009)2. En este trabajo se han estudiado los parámetros físico-químicos y los componentes mineralizantes de las aguas de la Fuente Santa de la Palma3, recuperado los usos terapéuticos de las mismas y valorado las indicaciones clínicas que, en la actualidad, estas aguas, poseen cuando se administran por las diferentes vías. Según documentación bibliográfica estas aguas fueron usadas en los siglos XVI y XVII para el tratamiento de: sífilis, lepra, sarna, afecciones de la piel y aparato locomotor, cicatrización de heridas, etc. En la actualidad estas aguas cloruradosódicas tienen sus indicaciones clínicas bien definidas. MÉTODOS Determinaciones Físico-Químicas y Químicas de las Aguas de la Fuente Santa: Se estudiaron los parámetros físico-químicos y la composición química (aniones y cationes)3 de las aguas del manantial de “Agua de la Fuente Santa”. Equilibrio Iónico: Se estudió el equilibrio iónico entre los aniones y cationes mayoritarios. Se comparó la analítica realizada en el año 2005 con la realizada en 2014 para estudiar la constancia diacrónica de los iones mayoritarios. Históricos usos terapéuticos: Se revisan los usos históricos de las Aguas de la Fuente Santa: sífilis4-5, lepra6-7 y sarna8. Acciones farmacológicas e indicaciones clínicas de las Aguas Clorurado sódicas: Se revisan las acciones farmacológicas y las indicaciones terapéuticas de las aguas clorurado-sódicas9-10. RESULTADOS Determinaciones Físico-Químicas y Químicas de las Aguas de la Fuente Santa Las aguas de la Fuente Santa de La Palma, emergen del fondo de una galería horizontal que se encuentra en el municipio de Fuencaliente (La Palma), brotan espontáneamente, con un caudal de 2 L/s. Características organolépticas: Son incoloras, sin olor anómalo y de sabor salado intenso. Según el análisis practicado se trata de aguas que emergen a 42 ºC; poseen un pH = 7,89; Conductividad = 37200 µS/cm; Residuo seco =30194 mg/L; Dureza 484,4 ºF; Sílice (SiO2) = 129 mg/L; Anhídrido carbónico (CO2)= 398 mg/L. Por lo tanto, se trata de aguas hipertermales, alcalinas, de mineralización muy fuerte, extremadamente duras, silíceas y carbogaseosas. Principales componentes mineralizantes (mg/L): Aniones: Cl- = 14900; SO42- = 3090; CO3H- = 1878; Br- = 63,8. Cationes: Na+ = 8632; Mg++ = 911; K+ = 521,7; 174 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma Ca++ = 454,9. Por lo tanto se trata de aguas Clorurado-Sódicas, ricas en sulfato bicarbonato y magnesio. Al comparar la analítica realizada en 2006 con la obtenida en 2014 se pudo constatar la constancia diacrónica entre sus componentes mayoritarios, así como la de sus parámetros físico-químicos. Las principales acciones farmacológicas e indicaciones terapéuticas de las aguas clorurado-sódicas, hipertermales y carbogaseosas de la Fuente Santa se muestran sintetizadas en la Tabla 1. Tabla 1 – Acciones farmacológicas e indicaciones clínicas Aguas clorurado-sódicas de la Fuente Santa de La Palma Acciones Farmacológicas Indicaciones Clínicas Autor Antibacteriana Antibacteriana Sífilis Lepra Abreu y Galindo 1632; P. del Cristo 1679; Pinto de Guisla 1680; Viera y Clavijo 1779 Acción antiinflamatoria Enfermedades cutáneas Dermatitis, Cicatrización de heridas, Herpes, etc. Afecciones respiratorias Asma, EPOC, Bronquiectasias, Enfisema, etc. Reumatismos crónicos (artritis, espondilitis anquilosante), etc. Aparato locomotor J.A. Pérez 1838; Pascual Madoz 1850; Denis Greck 1865; F. del Busto 1864. C. de Arribas y Sánchez 1900; S. Brow 1911. F. Toledo 2001; E. Navarro 2012 Indicaciones clínicas La primera noticia del uso terapéutico de las aguas de la Fuente Santa se remonta a 1535 cuando D. Pedro de Mendoza es tratado de sífilis1. La sífilis conocida, entre otros, con los nombres de avariosis, búa o lúes venérea, es una enfermedad infecciosa de transmisión sexual, crónica y producida por una bacteria espiroqueta denominada “Treponema pallidum”. Sobre el origen de esta infección hay tres teorías: La precolombina, la del intercambio precolombino y la teoría de la guiñada. La precolombina sustenta que las lesiones en esqueletos de la edad neolítica se deben a la sífilis. Algunos investigadores piensan que la sífilis pudo ser introducida en América tras los contactos entre vikingos y nativos canadienses, que supuestamente sucedieron alrededor del año 13004. La teoría del intercambio sostiene que la sífilis era una infección de transmisión sexual del Nuevo Mundo que la tripulación Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 175 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma de Cristóbal Colón habría llevado a Europa. La teoría de la guiñada según el historiador Alfred Crosby5 sugiere que las dos teorías anteriores son correctas y que la sífilis es una forma de la infección tropical de la piel, los huesos y las articulaciones. También llamada guiñada, frambesia trópica, polypapilloma trópicum, etc. y causada por la bacteria espiroqueta Treponema pertenue. El investigador canario Abreu y Galindo, en 1632, dice que los antiguos del lugar donde manaba el agua, llamaban a ese sitio Tagragito que quiere decir “agua caliente” que cura muchas enfermedades11. Pérez del Cristo en 1679 dice que en La Palma hay una fuente conocida como Fuente Santa por las curaciones que producía 12 . Siendo el investigador George Glas en 1764 quien da a conocer las propiedades salutíferas de la Fuente Santa en Europa13. El licenciado Juan Pinto de Guisla afirma, en 1680, que a la Fuente Santa concurrían muchos enfermos de diferentes partes14. El polígrafo y científico Viera y Clavijo sostiene, en 1779, que gran cantidad de dolientes acudían a curarse de diversas enfermedades especialmente del mal venéreo15. Madoz en 1850 dice que las aguas termales curaban múltiples enfermedades cutáneas y venéreas16. El Dr. Juan Antonio Pérez en 1838 dice que las salutíferas aguas curaban variadas enfermedades y se debe recuperar el manantial17. El Dr. Denis Greck en 1865 dice que son aguas sulfurosas que poseían efectos muy saludables 18. El Dr. del Busto, en 1864, describe que las aguas de la Fuente Santa son sulfurosas útiles en enfermedades venéreas y cutáneas como sífilis o la lepra, muy comunes en esa época19. La lepra es una enfermedad infecciosa que no se trasmite cuando está debidamente tratada. Fue históricamente una dolencia incurable, mutilante y vergonzosa de la cual se sabe que afecta a la humanidad desde hace al menos 4000 años. Siendo en el año 2009, en una excavación arqueológica llamada Balathal situada en Rayastán, estado al noroeste de India, cuando se encontraron los restos óseos de un varón adulto de unos 30 años de edad con muestras de haber padecido lepra y no haber recibido ningún tipo de tratamiento para curarla6. Cuando los pacientes de lepra no reciben tratamiento, o cuando éste es inadecuado, sí constituyen una fuente de contagio, debido a la reacción inmune a la bacteria Mycobacterium leprae o la Micobacterium lepromatosi7. La primera fue descubierta en 1874 por el médico noruego Gerhard Armauer Hansen, debido a lo cual se le denomina bacilo de Hansen. La segunda es una bacteria que presenta muchas similitudes con Mycobacterium leprae y que fue identificada en el año 2008 en la Universidad de Texas. El investigador y farmacéutico canario Cipriano de Arribas dice, en 1900, que las aguas de la Fuente Santa son célebres por su gran eficacia en toda clase de afecciones cutáneas como la sífilis, lepra y sarna20. Existe gran cantidad de documentación sobre el antiguo uso de las aguas mineromedicinales, clorurado sódicas en la sarna. Por ejemplo, en Baños de San Juan de la Font Santa (Mallorca) de aguas clorurado sódicas, existía también, adosado al Oratorio, un cuarto en donde se encontraba un pozo del agua termal al que llamaban cuarto de los sarnosos y pozo de los sarnosos por ser los pacientes con ésta enfermedad los que acudían allí a 176 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma tratarse de sarna. Debido a la bondad de las aguas de la Font Santa para este tipo de dolencias, también fueron usadas con acierto para otras enfermedades cutáneas propias de aquellos tiempos como eran la sífilis o lepra. La escabiosis o sarna es una enfermedad de la piel causada por el ácaro parásito Sarcoptes scabiei, llamado comúnmente arador de la sarna. Es una ectoparasitosis distribuida mundialmente en todas las razas. Es una afección cosmopolita, extremadamente contagiosa, que se observa en particular en las personas que viajan a menudo. Alcanza a todas las capas de la población y constituye una dermatosis muy frecuente y de fácil tratamiento. La sarna puede presentarse en un considerable número de especies de animales domésticos y salvajes. Los ácaros que causan estas infestaciones - acariasis- son de diferentes especies y subespecies de sarna según sea el caso8. El escritor Samler Brow en 1911 describe la Fuente Santa como un manantial con cuyas aguas se curaban diversas enfermedades y que desapareció en 1677 21. En 1945 el Dr. San Román, catedrático de Hidrología Médica de la Universidad de Madrid, aporta en su libro de Hidrología Médica, un mapa de Canarias que representa la 9ª Región Hidrológica y donde sitúa la Fuente Santa en la isla de La Palma, como manantial de gran predicamento en tiempos pretéritos22. El Dr. Toledo en 2001 ensalza las propiedades medicinales de la Fuente Santa23. El Dr. Navarro en 2012 sintetiza las acciones farmacológicas e indicaciones terapéuticas de las aguas de la Fuente Santa24. En la actualidad es conocido que las aguas clorurado sódicas estimulan la secreción clorhídrica, y biliar la motilidad gástrica e intestinal, actividad diurética. Por vía tópica poseen acción vasodilatadora y antiespasmódica. Indicadas en reumatismos crónicos, afecciones cutáneas, óseas, etc.9-10. DISCUSIÓN Las aguas de la Fuente Santa fueron clasificadas por diversos investigadores como aguas sulfurosas y termales11-13. En la actualidad son clasificadas como clorurado-sódicas-termales y carbogaseosas24, con sulfato como componente más abundante después del anión cloruro y del catión sodio3. Desde finales del siglo XV y hasta que el volcán de San Antonio sepultó el manantial en 1677, se estuvieron utilizando para el tratamiento de la sífilis, lepra, afecciones cutáneas, etc. 11-16. Son muchos los trabajos de investigación en los cuales se describe el uso de las aguas mineromedicinales en el tratamiento de enfermedades infecciosas como sífilis, lepra o sarna25. El uso de las aguas de la Fuente Santa tuvo tanto predicamento durante los siglos XVI y XVII, que importantes investigadores de los siglos XVIII-XXI se han preocupado de su estudio desde todos los puntos de vista. Siendo a principios del siglo XXI cuando se produce su redescubrimiento1. A partir de 2006 es cuando se comienza el estudio de sus componentes mineralizantes, acciones farmacológicas, mecanismo de acción y usos terapéuticos, comparando los resultados con los Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 177 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R Fuente Santa. Isla de La Palma aportados en tiempos anteriores24. Se confirma que las aguas de la Fuente Santa cuando son administradas por vía tópica tienen utilidad en las afecciones de la piel como psoriasis, cicatrización de heridas, dermatitis, acné, úlceras varicosas, en las arteriopatías obliterantes, etc. En reumatismos crónicos (artritis reumatoide, artrosis, espondilitis anquilosante, etc.). Cuando se administran por vía aérea en afecciones respiratorias, asma, EPOC, bronquiectasias, enfisema, etc. Acciones farmacológicas e indicaciones clínicas bien definidas y descritas por diferentes investigadores9-10. CONCLUSIONES Las aguas de la Fuente Santa de la Palma tienen una historia tan interesante y acreditada que merece la pena que se siga aportando documentación sobre sus propiedades salutíferas. Durante mucho tiempo fueron utilizadas para el tratamiento de diversas patologías en las islas Canarias con gran aceptación. Por otra parte, el hecho de que se haya redescubierto recientemente el manantial y se hallan clasificado sus aguas como clorurado sódicas, carbónicas e hipertermales, implica que se deba seguir realizando trabajos de experimentación animal y clínicos para que la isla de La Palma pueda disponer de un importante centro termal de características similares a los mejores nacionales y europeos. BIBLIOGRAFIA 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 178 Soler Liceras C. La Historia de la Fuente Santa. Editorial Turquesa. Santa Cruz de Tenerife. 2007. 431 pp. BOE. Declaración de Agua Minero-Medicinal Termal a las aguas del manantial de la Fuente Santa de La Palma Boletín Oficial del Estado. Nº 160. 3 de Julio. 2009. Rodés O. Informe Analítico de las aguas de la Fuente Santa de La Palma. Laboratorio del Dr. Oliver Rodés. Barcelona. España. 2006. Keys D. English syphilis epidemic pre-dated European outbreaks by 150 years. Independent News and Media Limited. 2007. Crosby A. The Early History of Syphilis: A Reappraisal. American Anthropologistist. 1969. 71. Sasaki S, Takesita F, Okuda K, Ishii N. Mycobacterium lepra and leprosy: a compendium. Microbiol Immunol. 2001. 45(11). 729-736. Holden C. Skeleton pushes back leprosy´s origin. Science Now. 2009. 1. 527. Hay RJ. Scabies and pyodermas-diagnosis and treatment. Dermatol Ther. 2009. 22(6) 466-474. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 Navarro E, Alonso J, Guedes I, Concha K, Navarro R 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. Fuente Santa. Isla de La Palma San José C. Hidrología Médica y Terapias Complementarias. Ed. Universidad de Sevilla. 2001. 245 pp. Armijo M, San Martín J. Curas balnearias y climáticas. Talasoterapia y helioterapia. Editorial Complutense. 1994. 688 pp. Abreu y Galindo F.J. La Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria. Imprenta, Litografía y Librería Isleña. Regente Miguel Miranda. S/C de Tenerife. 1632. 232 pp. Pérez del Cristo, C. Excelencias y Antigüedades de las Siete Islas de Canaria. Museo Canario. Las Palmas de Gran Canaria. Islas Canarias. España. 1679. 130 pp. Glas G. The History of the Discovery and Conquest of the Canary Islands. Printed for R. and J. Dopsley, in Pall-Mall and T. Durham, in the Strand. London. 1764. 235 pp. Pinto de Guisla J. Libro de Visitas Pastorales, Parroquia de San Blas. Municipio de Mazo. La Palma. Islas Canarias. España. 1680. Viera y Clavijo J. Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias. Editorial: Exma. Mancomunidad de Cabildos de Las Palmas de Gran Canaria. 1982. 586 pp. Madoz P. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar. Madrid. España. 1845-1850. 250 pp. Pérez JA. Interés público de las aguas de la Fuente Santa. Acta de la Junta de la Diputación Provincial de Canarias. 30 de Abril de 1838. Denis Greck D. Historia de Canarias. (Manuscrito). Museo Canario. Las Palmas de Gran Canaria. Islas Canarias. España. 1855. Busto y Blanco F. Topografía Médica de las Islas Canarias. Imprenta de Andalucía. Monsalves 29. Sevilla 1864. 528 pp. Arribas y Sánchez C. A través de las Islas Canarias. Ed. A. Delgado Yumar. 1ª Ed. Santa Cruz de Tenerife. Islas Canarias. 1900. 235 pp. Samler Brown A. Madeira and the Canary Islands. Eleven Edition. Simkin, Marshsall, Hamilton, Kent & Co. LTD. London. 1911. San Román y Rouger J. Hidrología Médica. Salvat Editores S.A. Barcelona. 1945. 403 pp. Toledo FM, Hernández M. Historia de la Medicina Palmera y sus protagonistas. Centro de la Cultura Popular Canaria. La Laguna. Tenerife. 2001. 471 pp. Navarro E. La Fuente Santa de La Palma. En: Teror. La Fuente Agria y el Histórico Balneario. Ed. Instituto Museo Canario del Agua. IMCA. Gran Canaria. 2012. 384 pp. De la Rosa MC, Mosso MA. Historia de las Aguas Mineromedicinales en España. Observatorio Medioambiental. 2004. 7. 117-137. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 171-179 179 Controlo de qualidade do recurso das Termas de Longroiva Ferreira-Gomes LM(1), Coelho-Ferreira PJ(2), Dias-Morgado SL(3) (1) Termas de Longroiva. Universidade da Beira Interior (2) C. M. de Mêda (3) Natura Empreendimento SA Recibido: 20-11-14 Aceptado: 12-12-14 Resumo As Termas de Longroiva são um exemplo típico de umas Termas novas, agora reconhecidas como tal pelas entidades que tutelam o setor, e que até esta época constituíam uma unidade termal com tradição local no domínio do termalismo mas sempre em atividades precárias, pois só recentemente o seu recurso foi classificado como água mineral, após a construção de uma captação adequada para produção de água sulfúrea relativamente quente. Fizeram-se estudos médico-hidrológicos num balneário antigo adaptado para o efeito, e no seguimento foi possível construir um balneário novo completamente de raiz, fazer arranjos paisagísticos na área envolvente às termas, e atualmente encontra-se em construção um eco-hotel semi-enterrado com aproveitamento geotérmico para seu aquecimento a partir do geocalor da água mineral. No presente trabalho, após um breve enquadramento geográfico das termas de Longroiva, breve historial, caraterização do seu recurso, de entre outros, apresentam-se os principais elementos do sistema de monitorização do recurso, e as principais dificuldades resultantes da implementação do mesmo. Apresentam-se situações de resultados, de casos considerados típicos, sendo comparados com os resultados em termos de qualidade obtidos pelo controlo analítico físico-químico clássico. Por fim, tecem-se algumas considerações finais sobre as vantagens de implementar um sistema de monitorização numas Termas. Palavras chave: Longroiva, agua mineral, agua subterránea sulfurada Quality control of the spa Longroiva resource Abstract The Longroiva SPA are a typical example of a new medical Spa, now recognized as such by the entities responsible for the sector, and that until this time constituted a thermal unit with local tradition in the field of hydrotherapy but always in precarious activities, because only recently your resource was classified as mineral water, after the construction of adequate abstraction to produce groundwater sulphurous relatively warm. Medical and hydrological studies were performed in an ancient thermal bathhouse adapted for the purpose, and as a result was possible to build a new thermal center completely from scratch, doing Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 181 ISSN: 0214-2813 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva landscaping in the surrounding area of the spa, and now lies in building an eco-hotel halfburied, with geothermal utilization from geo-heat of the mineral water. In this paper, after a brief geographical setting of Longroiva medical SPA, brief history, characterization of its mineral water, among others, we present the main elements of the monitoring system and the main difficulties of implementation. The results of typical situations are presented and compared with the results in terms of quality obtained by classical physicochemical analytical control. Finally, we mention some final considerations about the advantages of implementing a monitoring system for each medical SPA. Key words: Longroiva, Longroiva, mineral water; sulphurous groundwater REFERENCIA NORMALIZADA Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do recurso das Termas de Longroiva. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2015; 30(2): 181-192 INTRODUÇAO As Termas de Longroiva, localizam-se na freguesia do mesmo nome, Concelho de Mêda e Distrito da Guarda, na região centro-norte e interior de Portugal (Figura 1). Apresentam neste momento o recurso classificado como água mineral para termalismo e em simultâneo classificado também como recurso geotérmico devido ao contributo no aquecimento do balneário. Apesar das Termas de Longroiva, terem uma longa história, só em 2005 (DR,2005) se institucionalizou a Concessão das Termas de Longroiva, e só em 2008 (DR, 2008) se verificou a legalização definitiva com a atribuição das indicações terapêuticas para o seu recurso. Para aqueles diplomas terem sido publicados muitos estudos foram realizados (Ferreira Gomes 1999, 2001a,b, 2002 e Santos Silva (2003), dos quais se salienta o facto de se ter conseguido uma captação de excelente qualidade constituída por um furo vertical (Furo AC1A) de 211,7 m de profundidade, que permite obter o recurso em artesiano (sem bombagem), com 6,3 L/s, com uma temperatura de 47,3ºC, pH de 8,7 e condutividade de 580 S/cm aproximadamente. A altura piezométrica da água no furo é de 11m acima da superfície topográfica. As indicações terapêuticas são as doenças do foro reumático e músculo-esquelético e do aparelho respiratório. Salienta-se ainda o facto de em 2011 se ter legalizado o recurso como geotérmico (DR,2011) tendo contribuído paro o mesmo o estudo de Ferreira Gomes (2011). Nesta fase recente, muitos investimentos se efetuaram no local, nomeadamente com o novo Balneário e agora, a decorrer, o novo e primeiro Eco-Hotel de apoio às Termas, e que em definitivo, ambos os equipamentos irão contribuir para que Longroiva venha a ser um verdadeiro destino termal. 182 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Figura 1 – Localização geográfica das Termas de Longroiva Termas de Longroiva Os principais resultados em termos geológicos, hidrogeológicos, qualidade do recurso, de entre outros, têm sido apresentados em eventos vários e publicados em vários trabalhos, merecendo referência Ferreira Gomes et al. (2001, 2008) e Coelho Ferreira et al. (2013, 2015). Salienta-se que se está perante um sistema aquífero fissural granítico, do tipo confinado a semi-confinado, levando a que a água mineral seja explorada apenas por artesianismo QUALIDADE DO RECURSO Sobre a qualidade da água merece referir os estudos realizados em fase de legalização, em 1999/2000 (Ferreira Gomes,2001a), e que, de entre outros, a sua franca estabilidade físico-química foi fundamental para classificar o recurso como água mineral. No seguimento, o controlo físico-químico tem continuado a ser realizado com várias análises anuais, tendo sido os seus resultados alvo de um estudo detalhado por Coelho Ferreira et al. (2013), cujos resultados principais em termos estatísticos se apresentam na Tabela 1. As análises físico-químicas são efetuadas sistematicamente ao longo do tempo, como complemento aos registos a partir do sistema de monitorização, que permite obter alguns parâmetros-chave praticamente em contínuo, ao longo do tempo. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 183 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Tabela 1 – Resultados em termos estatísticos dos parâmetros físico-químicos principais da água da Captação AC1A das Termas de Longroiva, durante o período de controlo de 2001-2012 (Coelho Ferreira et al., 2013) Parâmetros pH Condutividade Sulfuração Total Dureza Total Sílício Total (Si) Sílica (SiO2) Resíduo Seco (a 180ºC) Mineralização Total (Na+) (Ca2+) Catiões (K+) (Mg2+) (Li+) (NH4+) (HCO3-) (Cl-) (SO42-) (F-) Aniões (CO32-) (NO3-) (NO2-) HS-) (H3SiO4-) Unidade N.º Mínimo Média μS cm–1 (em I2 0,01N) ml/L (pp105 of CaCO3 ºF) mg/L mg/L 37 37 37 8,60 527,00 35,00 8,81 541,69 42,41 8,94 688,00 48,00 0,09 25,73 3,30 1,02 4,75 7,77 37 4,70 6,26 8,00 0,74 11,86 37 37 37 67,00 61,00 367,00 72,46 66,05 382,46 79,00 73,00 398,00 2,75 2,80 7,16 3,80 4,24 1,87 37 37 37 37 37 37 37 37 37 36 37 37 37 36 35 36 437,50 119,00 1,90 3,70 <0,1 0,44 0,23 134,00 41,40 11,40 23,00 4,90 <0,3 <0,005 6,10 6,20 456,91 124,70 2,49 4,86 <0,1 0,73 0,66 150,54 45,66 13,55 23,73 6,95 <0,3 6,97 10,19 475,00 129,00 3,00 8,70 <0,1 0,79 0,80 160,00 51,00 19,00 26,00 9,70 <0,3 <0,01 7,90 14,00 7,58 2,86 0,26 1,13 0,05 0,09 4,74 1,69 1,79 0,65 1,01 0,48 1,81 1,66 2,29 10,26 23,19 7,28 13,60 3,15 3,70 13,17 2,72 14,49 6,93 17,79 mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L Máximo Desvio Padrão DPR (%) QUALIDADE DO RECURSO A implementação do sistema de monitorização foi efetuada em 2004, no entanto só a partir de Janeiro de 2005, se consideraram os registos com alguma confiança. O sistema de monitorização, instalado junto à captação AC1A, no interior de uma caseta de betão, permite o registo dos seguintes parâmetros: caudal, pressão, temperatura, pH, e condutividade. Na Figura 2 apresenta-se a localização dos vários sensores, salientando-se que a temperatura é medida na cabeça do furo, estando logo de seguida instalado o medidor de pressão e caudalímetro, para no seguimento existir uma descarga em contínuo até um painel instalado na vertical, na parede da caseta, onde estão os medidores de pH e de condutividade. 184 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Figura 2 – Imagens sobre a localização dos vários sensores de registo no interior da caseta de monitorização das Termas de Longroiva Os registos podem ser observados numericamente em outro painel na proximidade do anterior, no entanto eles são emitidos em continuo, via rádio, para o interior do balneário, onde podem ser observados numericamente em tabelas e em gráficos em computador exclusivo para a monitorização, além de poderem ser obtidos em qualquer local desde que esteja disponivel uma linha telefónica. Imagens do esquema de princípio global sobre os sistemas de monitorização e fotografias associadas do sistema de emissão, de receção e de observação de resultados dos parâmetros monitorizados podem observar-se na Figura 3. Um esquema sobre o modo em que os resultados são apresentados em tabelas Excel apresenta-se na Figura 4. Os resultados são tabelados em termos diários, mensais e anuais. Um exemplo de uma situação mensal apresenta-se na Figura.5. Sobre dificuldades na otimização do sistema de monitorização, salienta-se que o layout global numa primeira fase consistia da instalação das sondas de pH e condutividade num pequeno tubo em paralelo à conduta de água mineral, de modo a que a água mineral saia e retomava a mesma conduta, após os registos. Ora deste modo os valores obtidos não se enquadravam dentro dos parâmetros à partida normais, atribuindo-se tal situação a aparentes fluxos turbulentos que eram gerados, levando a que os registos sofressem significativas alterações. A situação resolveu-se fazendo com que a pequena derivação descarregasse em contínuo diretamente para a rua, após ter passado num painel onde estão associadas os sensores (Figura 2), não retomando a conduta inicial. O caudal usado neste processo é de aproximadamente 0, 1 L/s, podendo oscilar um pouco função do momento de exploração, pois quando o recurso é consumido no balneário há a tendência deste caudal baixar ligeiramente. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 185 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Figura 3 – Imagens do esquema de princípio global sobre o sistema de monitorização e fotografias associadas do sistema de emissão, de receção e de observação de resultados dos parâmetros monitorizados das Termas de Longroiva Ainda sobre dificuldades do sistema global, salienta-se que por vezes em relação aos valores de qualidade (pH e condutividade) são obtidos pontualmente alguns valores singulares, como é o caso do valor de condutividade de 961 S/cm, na tabela da Figura 5, que não tem sentido, e o próprio software deveria ter capacidade de os eliminar. Esta situação é delicada, pois pode-se subentender que se estão a adulterar dados, mas é importante ser-se capaz de minimizar pressões alarmantes sobre a potencial contaminação do recurso, pois caso contrário os sistemas de alarmes do próprio programa estão frequentemente a disparar sem haver necessidade, pois quando há problemas de contaminação não aparecem valores repentinos e singulares, eles poderão ser até repentinos mas serão repetitivos durante o período em que a frente de contaminação se manifesta. Entretanto, a presente concessão, durante o ano 2010, foi selecionada pela Direção-Geral de Energia e Geologia (DGEG), no sentido de fazer parte do Projeto Hidromonitor (DGEG,2010). Este consistiu num projeto-piloto de implementação da monitorização de recursos hidrominerais, em harmonização sistemática entre Diretor Técnico (DT), Concessionário e a Tutela (DGEG). Nas Termas de Longroiva, em relação ao sistema de monitorização já implementado instalou-se um “Data Logger + Modem GSM/GPRS” e ainda em relação aos sensores foi acrescen186 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Figura 4 – Esquema sobre o modo em como os registos são efetuados e apresentados do sistema de monitorização das Termas de Longroiva tado o termómetro de temperatura ambiente. Diariamente, o DT e Concessionário, recebem os registos do dia anterior, a partir do sistema central – DGEG. Na Figura 6 apresenta-se um exemplo de registos sendo de salientar que são recebidos em vários formatos, incluindo o formato Excel, o que possibilita com alguma facilidade a realização de gráficos sobre a evolução temporal das várias variáveis. Na Figura 7 apresentam-se os gráficos resultantes dos registos de um dia considerado típico para a exploração das Termas de Longroiva, de onde se verifica que o maior consumo de água ocorreu entre as 8 e 11 horas e depois entre as 15 e 17 horas; consequentemente ao aumentar o caudal verifica-se um abaixamento na pressão e salienta-se ainda Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 187 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva em particular um aumento de temperatura. É muito importante que se faça a comparação dos resultados obtidos por este processo com aqueles que são obtidos pelos métodos clássicos de análises físico-químicas laboratoriais e que no presente trabalho, para as termas de Longroiva, estão apresentados na Tabela 1. Figura 5 – Exemplo de registos mensais da monitorização das Termas de Longroiva pelo sistema inicial No presente caso os valores de pH verificados ao longo do dia considerado típico integram-se perfeitamente entre o mínimo e o máximo (8,60 a 8,94), já o caso da condutividade, os valores mais baixos verificados naquele dia apresentam-se abaixo do intervalo obtido pelas análises físico-químicas clássicas e mais fiáveis (527 a 688 S/cm). Estas situações orientam no sentido de haver necessidade de calibrações das sondas de registo mais vezes do que o que tende a acontecer, propondo-se que não se ultrapasse os 3 meses para a sonda de pH e 6 meses para a sonda de condutividade, pois só com os sistemas bem calibrados, os seus registos serão fiáveis e úteis. Por fim, nesta fase, merece ainda referir que atualmente com a construção do Eco-Hotel, há necessidade deste ser beneficiado na sua climatização com o geocalor da água mineral, e havendo necessidade de maximizar o caudal de exploração, sem ultrapassar o valor máximo de artesianismo (6,3 L/s), leva a estudar novas maneiras dos sistemas de exploração e monitorização. A situação à partida mais adequada é fazer-se o armazenamento de água em reservatórios a cota inferior à boca da captação, para que esta possibilite debitar o seu caudal máximo, e nessa altura tor- 188 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Figura 6 – Exemplo de registos diários da monitorização pelo sistema associado ao Programa Hidromonitor para as Termas de Longroiva na-se impossível circular água mineral de acordo com a situação atual, em artesianismo, até ao painel de monitorização instalado na parede da caseta de monitorização e a cota superior à boca da captação. A situação está a ser estudada, mas passa por se instalar o painel de registo com os sensores a cota inferior à boca da captação. NOTAS FINAIS Com o sistema de monitorização, tal como refere a DGEG (2010), há as seguintes vantagens imediatas na implementação do mesmo: - obtenção de informação em tempo real; - gestão de alarmes em caso de ultrapassagem de valores limite dos parâmetros de monitorização estabelecidos; - permitir atuar mais rapidamente no sentido da resolução de problemas; - será possível fazer a análise de históricos da informação operacional (gráficos e tabelas de valores); - valorização do recurso em termos técnico-económicos. Salienta-se que estando o sistema de monitorização instalado e bem operacionalizado, todos os intervenientes, nomeadamente o Diretor Técnico conseBol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 189 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva Figura 7 – Evolução dos parâmetros registados no sistema de monitorização integrado no Programa Hidromonitor num dia considerado típico de exploração para as das Termas de Longroiva gue estar em elevada sintonia com a exploração do recurso, que é absolutamente fundamental para a preservação da qualidade da água mineral, das captações, e naturalmente dos sistemas aquíferos. Categoricamente que um bom sistema de monitorização implementado é uma garantia do Diretor Técnico conseguir responder mais facilmente a perguntas, por vezes terrivelmente difíceis, que lhe são colocadas no exercício da sua atividade; por exemplo: afina porque a água mineral deu imprópria nos resultados? Quando tudo corre bem, tudo é fácil, mas relembra-se quantos dramas resultaram, resultam e poderão resultar com a contaminação da água mineral. Ora, como se referiu, com a monitorização, associada a sistemas de alarmes, garante-se uma adequada exploração dos sistemas aquíferos e naturalmente teremos melhores termas, melhor saúde e melhor sociedade. 190 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva BIBLIOGRAFIA Coelho Ferreira, P. J.; Ferreira Gomes, L.M.; Carvalho, P.E.M.; e Oliveira, A. S. (2013). Water quality in deep and confined aquifer systems of granite rocks the case of sulphurous water from Longroiva, Portugal. Proceedings of the International Conference on Civil Engineering (Towards a Better Environment) - CE13. Published by CI- Premier PTE LTD, Singapure, ISBN:978981-07-6066-3. pp.CE-115-CE124. Coelho Ferreira, P. J, Ferreira Gomes, L M, Oliveira, A S), Carvalho, P E M (2015). Contribution to the knowledge of the geothermal potential of the Municipality of Meda (Portugal) Proceedings World Geothermal Congress 2015; Melbourne, Australia, 19-25 April 2015. DGEG (2010). HIDROMONITOR - Projecto piloto de implementação de um sistema de monitorização dos recursos hidrominerais. Apresentação em Power Point, aos concessionários envolvidos. MEID, Ministério da Economia, da Inovação e do Desenvolvimento. DR (2005). Diário da República, IIIª Série - N.º 18 de 26 de Janeiro de 2005, para atribuição de Área de Concessão, correspondente ao número HM-53 de cadastro de designação “Longroiva” . DR (2008). Diário da República, IIª Série - Nº 55, 18 de Março de 2008. Despacho n.º 8045//2008, para atribuição às Termas de Longroiva as indicações terapêuticas; p.11829. DR (2011). Diário da República, IIª Série - Nº 167, 31 de Agosto de 2011. Contrato (extracto) n.º 770/2011. Extracto da Adenda ao Contrato de concessão de exploração, de modo ao recurso ficar classificado também como geotérmico; p. 35494. Ferreira Gomes, L.M. (1999). “Estudos, Notas e Trabalhos sobre recursos hidrominerais e geotérmicos das Termas de Longroiva”. Relatório Interno, UBI, Câmara Municipal de Mêda. Ferreira Gomes, L.M. (2001a). “Estudo Hidrogeológico para enquadramento legal das Termas de Longroiva”. Relatório Interno, UBI, Câmara Municipal de Mêda. Ferreira Gomes, L.M. (2001b). “Plano e Exploração das Termas de Longroiva. Aditamento ao Estudo Hidrogeológico para enquadramento legal das Termas de Longroiva”. Relatório Interno, UBI, Câmara Municipal de Mêda. Ferreira Gomes, L.M. (2002). “Perímetro de Protecção das Termas de Longroiva – Mêda”. Relatório Interno, UBI, C. M. de Mêda. Ferreira Gomes, L.M. (2011). Qualificação da Água Mineral das Termas de Longroiva também como Recurso Geotérmico e revisão do Plano de Exploração. Relatório Interno; Câmara Municipal de Mêda. Ferreira Gomes, L.M.; Daniel, J.; e Pissarra Cavaleiro, .M. (2001). O recurso hidromineral das Termas de Longroiva como uma nova água mineral em clasBol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 191 Ferreira-Gomes LM, Coelho-Ferreira PJ, Dias-Morgado SL Controlo de qualidade do…Longroiva sificação. II Sem. de Rec. Geológicos, Ambiente e Ord. do Território. UTAD. Vila Real. pp.CO-85 a CO 97. Ferreira Gomes, L.M.; Santos Silva, A. J., Dias Morgado, S. L. e Lemos Amaral, P. J. (2008). A nova água mineral, suas indicações terapêuticas e a nova unidade termal de Longroiva. XVI Enc.Nac. Eng.Geológica e Minas da Ordem dos Engenheiros, 5 a 8 de Dezembro de 2008. Ordem dos Engenheiros; 16p. Livro de Resumos: p.15. Santos Silva, A. J. (2003). “Estudo médico-hidrológico para as Termas de Longroiva”. Relatório Interno; Câmara Municipal de Mêda. 192 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 181-192 The effect of outpatient mud and spa-therapies on the tissue perfusion measured with laser Doppler in work related upper extremities overuse syndromes Tuulik VR(1), Pille V(3), Tamm M(2), Tuulik V(1), Tint P(3), Tilk M(1), Saarik S(1), Vare T(1) (1) Tallinn University Haapsalu College, The Centre of Excellence in Health Promotion and Rehabilitation (2) SPA Laine (3) Tallinn University of Technology [email protected] Recibido: 30-05-15 Aceptado: 11-06-15 Abstract Introduction and objectives. The work related musculo-skeletal disorders (MSD) affecting the upper body and limbs are now recognized as one of the leading causes of pain and disability in the occupational health. The impairment of circulation could be one of the explanations for the work related musculoskeletal overuse syndromes. There is a long tradition of using of spa treatment in case of musculosceletal problems. The goal of this study is to detect the effect of outpatient mud and spa therapies on the perfusion in the upper limbs in case of the professional overuse. Methods. Two factories where the previous work place risk analyses showed the upper extremities overuse for the workers were chosen into the study by the occupational medicine unit. The Standardised Nordic questionnaires for the musculoskeletal symptoms were used by the occupational medicine doctor to measure the individual level of MS pain of the upper extremities. The perfusion measurements on the forearms with laser Doppler before and in the end of spa treatments were done by the Physical Medicine and Rehabilitation doctor. Results We found the significant changes in the perfusion, rest flow and peak flow measured by the laser Doppler after the 9 spa therapy sessions in the medium pain group. Conclusions. in the case of upper extremities overuse syndrom with medium pain spa treatment restored microcirculation in the upper extremities exposed to the regular professional overuse. Spa treatment could be the method for the healh promotion in this subgroup. Key words: upper extremity overuse, musculoskeletal disorders, circulation, laser-doppler, balneotherapy Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 193 ISSN: 0214-2813 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies Efecto en paciente ambulatorio de barro y balneoterapia sobre la perfusion tisular medida con lasser Doppler en trabajos relacionados con las extremidades superiores y síndromes por sobreesfuerzo Resumen Introducción y objetivos. Los trastornos relacionados con el trabajo musculoesquelético (MSD) que afectan a la parte superior del cuerpo y las extremidades son ahora reconocidos como una de las principales causas de dolor y discapacidad laboral. El deterioro de la circulación podría ser una de las explicaciones de trabajos relacionados con síndromes por sobrecarga muscular. Hay una larga tradición en el uso de tratamientos balneoterápicos en casos de trastornos musculares. El objetivo de este estudio es detectar en pacientes ambulatorios el efecto de la peloterapia y balneoterapia en la perfusión tisular en las extremidades superiores en casos de sobrecarga muscular. Métodos. Los trabajadores fueron seleccionados por la unidad de Medicina del Trabajo de dos fábricas que con anterioridad mostraron riesgos por el uso excesivo de las extremidades superiores por los trabajadores. El médico de Medicina del Trabajo utilizó los cuestionarios estandarizados nórdicos para síntomas musculoesqueléticos, para medir el nivel individual de MS dolor de las extremidades superiores. Las mediciones de perfusión en los antebrazos con láser Doppler antes y al final de los tratamientos balneoterápicos se realizaron por un Médico Rehabilitador. Resultados. Se encontró cambios significativos en el flujo de perfusión, el flujo de descanso y pico medidos por el láser Doppler después de las 9 sesiones de balneoterapia en el grupo de dolor medio. Conclusiones en el caso de síndrome de sobreesfuerzo por uso de las extremidades superiores con dolor medio, el tratamiento balneoterápico, restaura la microcirculación en las extremidades superiores expuestas al uso excesivo profesional regular. La Balneoterapia podría ser el método para la promoción de la salud en este subgrupo Palabras clave: sobrecarga de las extremidades superiores, trastorno musculoesquelético, circulación, láser-doppler, balneoterapia REFERENCIA NORMALIZADA VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V. Tuulik, P. Tint, M. Tilk, S. Saarik, T. Vare. The effect of outpatient mud and spa-therapies on the tissue perfusion measured with laser Doppler in work related upper extremities overuse syndromes. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2015; 30(2): 193-204 INTRODUCTION Work-related musculoskeletal disorders describe a wide range of inflammatory and degenerative diseases and disorders. These conditions result in pain and functional impairment and may affect the neck, shoulders, elbows, forearms, wrists and 194 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies hands. For example in the Netherlands and Belgium approximately 30% and 40% of workers reported neck or upper limbmusculoskeletal disorders, respectively1. The work related MSDs affecting the upper body and limbs are now recognized as one of the leading causes of pain and disability in occupational health2. Musculoskeletal discomfort (especially pain symptoms) that is at risk of worsening with work activities, and that affects work ability or quality of life, needs to be identified. Unpleasant sensations from the musculoskeletal system are experienced by everyone and can be adaptive in circumstances when muscle soreness is experienced after physical training, for example. In prevention of work-related MSDs, we need to assess musculoskeletal symptoms that have a potential of affecting workers’ health in a negative way. Symptoms at risk of worsening (e.g. paraesthesia as a first phase before pain may be present in entrapment syndromes) which reduce work ability or impair quality of life should be targeted3. Usually MSD-s develop slowly, usually over a number of years, their symptoms in the initial stage of the disorder are nonspecific by nature. The main causes of repetitive strain injuries physical overload diseases are long-term work in a forced position, static tension of a single muscle groups, frequent repetitive stereotypic movements, manual displacement of weights. Prolonged work will cause hypoxia in muscles, most of the energy will be produced anaerobically, lactic acid will start accumulating in the muscles, causing muscle fatigue. Increased oxygen consumption in case of physical labour is not the only cause of muscle hypoxia, it may also be caused by contraction of blood vessels due to increased muscle tone and in this way to a number of biochemical processes, could produce a pain4. Insufficient blood supply to muscles, as well as unfavourable metabolic processes plays a primary role in the development of overload disease. Fatigue is a subjective manifestation of onerous physical work. Overloaded motor units, Cinderella units, develop in encumbered muscles and are replaced by other motor units; however, inflammatory changes will develop in muscles later on5. Work which does not allow compensating changes in an organism by rest will result in chronic damage and overload-based diseases not only in muscles, but also in tendons and joints as well as in the form of pinched nerves (carpal tunnel syndrome) and functional disorders. That is why it is essential to pay special attention to the development of muscle fatigue, availability of sufficient rest breaks, to primary complaints and individual assessment of physical workload6. The goal of this study is to detect the effect of outpatient mud and spa therapies on the perfusion in the upper limbs in case of the professional overuse. We are looking for the new health promotion and treatment methods that could help prevent MSDs development and loss of permanent work ability in the working age population. The information about the circulatory system is very valuable because perfusion abnormalities are often an early stage in different malfunctions (e.g. overuse syndromes). Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 195 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies The perfusion measurements by Laser Doppler flowmetry (LDF) LDF is well known techniques used to measure the total local microcirculatory blood perfusion. As a consequence of the large normal variations observed in the microcirculatory blood flow, provocations are often used to facilitate data interpretation. The provocation test with the occlusion the upper extremity vessels with cuff for the post-occlusive reactive hyperemia (PORH), are used in this study. The PORH test has been proposed to assess the microvascular function. The local blood perfusion, e.g., distal extremity, is measured before, during and after performing arterial occlusion, to record the response upon releasing the occlusion. Combining LDF with post-occlusive reactive hyperaemia (PORH) provides simple, non-invasive method for examining microvascular and endothelial function 7 . The physiological responses to termostress and spa therapy The general response of organism to environmental factors, called stressors, is to sustain the internal homeostasis. Rise of the temperature either locally or generally activates protective tissue responses to diminish the energy load. The heated location is flushed with blood as a coolant and this process is controlled by local biochemical and neural mechanisms. If chronic pathology is present, harming normal function of local nervous system or functionality of the blood vessel, these mechanisms may fail. If heat is induced to the sufficient surface of extremities, the core temperature starts to rise. The objective is that the blood carries the heat off from exposed areas dissipating it to the relatively colder areas. The effects of mud-packs and thermal baths are partially related to temperature. The warm application of mud, increases the surface temperature of the specific area of the body where applied and stimulates its warmth receptors, causing vasodilatation. Due the effects of vasodilatation improves the blood flow, blood viscosity reduces, the delivery of leukocytes and lymphatic circulation rise due to increase in permeability of capillary, which helps in removal of waste product. A mean temperature of 41.7+/-0.9 degrees C in heated tissue capillary fronts is a threshold temperature for heat-induced angiogenesis. Hot stimuli may influence muscle tone and pain intensity, helping to reduce muscle spasm and to increase the pain threshold in nerve endings. According to the ‘‘gate theory’’, pain relief may be due to the temperature and hydrostatic pressure of water on the skin8. The increase in beta-endorphin demonstrated to occur with various spa therapy techniques has an analgesic and antispastic effect that is particularly important in patients for whom pain is the prevalent symptom. It has been revealed that the application of mature thermal mud in healthy individuals brings about a rapid increase in plasma beta-endorphin, which returns to pre-treatment levels within the 196 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies period of so-called thermal reaction. This increase in beta-endorphin is probably the key factor in the mechanism of individual tolerance to thermal mud baths9. Mud-pack is defined as a natural product that consists of a mixture of mineral or mineral-medicine water with organic or inorganic material produced from biological and/or geological processes and used as a therapeutic treatment in the form of a mud wrap applied locally or to the whole body. 76 269 mud treatment procedures were done in Estonia in 2013 based on the database of The National Institute for Health Development in Estonia. Due to its specific geological and geomorphological characteristics there are several important deposits of lake and marine curative mud, with public health and commercial benefits in Estonia. At present, five deposit areas, containing about 174 320 tons of healing mud, are in active use. However, the mud resources are underutilized if compared to their earlier use during the 20th century. A complex geochemical characterization of Estonian curative mud deposits has been done in the mud laboratory by Tallinn Univesity Haapsalu College. The Haapsalu Bay mud has been used in this study. Spatial distribution of organic matter and heavy metals of Haapsalu Bay surface sediments were mapped using inorganic methods: thermogravimetric analysis and energy-dispersive X-ray fluorescence spectrometry. The average concentrations of selected heavy metals in all Estonian curative mud deposits were compared against the Estonian and international reference values for soils and sediments, to prove the safety of the therapeutic mud10. There is a long practice of using the spa therapy for the chronic pain syndromes11-12, rheumatological rehabilitation13-14, fibromyalgia15-16 and also for the specific hand problems17-18. Spa therapy may have beneficial effects on muscle tone, joint mobility and pain intensity. The rehabilitation methods for the work related MSDs should be developed and spa therapy could be one of the possibilities. METHODS Two factories where the previous workplace risk analyses showed the upper extremities overuse for the workers were chosen to the study by the occupational medicine unit. The Standardised Nordic questionnaires on the musculoskeletal (MS) symptoms were used by the occupational medicine doctor to measure the individual level of MS pain of the upper extremities on the Visual Analogue Scale (VAS) 0 to 10. The perfusion measurements on the forearms with laser Doppler before and in the end of spa treatments were done by the PRM doctor. For the investigation 85 garment workers were questioned. The self -assessment of workers about musculoskeletal and other health disturbances based on the Work Ability Index and the Standardised Nordic questionnaires had been done. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 197 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies PRM doctor prescribed an one of the next spa-treatment: mud (hole body or local for the hands), bath or paraffin for the hands. The questionnaire was filled and microcirculation measurements were done before the first and the ninth of the treatment. Laser Doppler instruments with a probe with standard fiber separation (0.25 mm), and a 780 nm wavelength laser was used. A standard laser Doppler probe for the PORH test was placed distal to the cuff which is then inflated to a pressure well above the systolic blood pressure. After 3 to 5 minutes occlusion, pressure is released instantly and the laser Doppler signal is evaluated. The microcirculation: perfusion (PU), rest flow (RF) and peak flow (PF) in the post-occlusive reactive hyperaemia (PORH) test were monitored before the first and after the 9th of spa therapies. The post-occlusive reactive hyperaemia test involves blood perfusion measurements before, during and after occlusion. RESULTS Group A: 10 persons (9 women, 1 man) in the pain free group. An average age 50,6 (35-63), the length of service 14,6 (3-32), BMI 26,3 (21-35) and an average arterial blood pressure 109 and diastolic 75. Group B: 35 persons (25 women, 10 men) in the group where the pain in no of the neck, shoulder, elbow or hand region was not over 5 on the pain VAS The average pain VAS in the neck was 2,9, shoulder 2,6, in the elbow 2.3 and hand 3,4. An average age 51,2 (23-68), the length of service 20,6 (4-47), BMI 28,0 (19-43), age average arterial blood pressure 131 and diastolic 87. Group C: 40 persons (33 woman, 7 men) in this group with the pain at least in one of the region more than 5: average pain in the neck 4,6; shoulder was 5,1; in the elbow 4,3 and arm 6,2. An average age 49,2 (22-64), the length of service 15,0 (0.548), BMI 28,3 (21-50), an average arterial blood pressure 121 and diastolic 80. The perfusion change after the spa were statistically important only in the medium pain group (Table 1, Figure 1). The rise in two other microcirculation measurements- rest flow and peak flow in the PORH test were also found in the medium pain subgroup. The average rest flow before the treatment (RF 1) was 252,9 and in the end of treatment (RF2) was 13,9 in the medium pain group. The rise was 19.4 %. The average peak flow before the treatment (PF1) was 348,1 and in the end (PF2) was 390,2 in the medium pain group. The rise was 10,8 % (Table 2 y 3, Figure 2). 198 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies Table 1 – The perfusion in the three groups Perfusion before 9 spa therapies Perfusion after 9 spa therapies % t-test 287.3 258.9 302.0 317.3 300.7 301.7 9.5 14.0 0 p< 0.4 p< 0.05 p< 0.3 A - no pain B - medium pain C - strong pain Figure 1 – Perfusion before and after spa therapies Table 2 – The average rest flow in the three groups Rest flow before 9 spa therapies Rest flow after 9 spa therapies % t-test 268,0 252,9 300,7 304,7 313.9 294,1 12% 19,4% -2,2% p< 0.3 p< 0.005 p< 0,74 A - no pain B - medium pain C - strong pain Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 199 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies Table 3 – The average peak flow in the three groups A - no pain B - medium pain C - strong pain Peak flow before 9 spa therapies Peak flow after 9 spa therapies % t-test 388,9 348.1 384,2 404,6 390,2 410,7 3,9% 10,8% 6,4% p< 0.6 p< 0.02 p< 0,37 Figure 2 – Rest and peak flow before and after the spa therapies in the medium pain group There were 10 women and 8 men in medium pain group, who passed body mud therapy 9 times. The average age was 51,6, the length of service 31,4. And average BMI 28,3. Laser-Doppler measurements in the subgroup showed statistically important changes in the perfusion, rest flow and peak flow. The perfusion rose 19.1 %, rest flow 20.58% and peak flow 13.74% in the medium pain group where people get hole body mud treatment 9 times (Table 4, Figure 3). 200 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies Table 4 – Medium pain (group A) mud therapy subgroup Before 9 mud therapies After 9 mud therapies % t-test 253.6 257.3 335.8 313.5 324.0 389.3 19.1 20.6 13.7 p< 0.04 p< 0.01 p< 0.02 Perfusion Rest flow Peak flow Figure 3 – Microcirculation changes due the mud therapy in the medium pain group DISCUSSION In the group A including people who did not report pain in their upper extremities, perfusion was quite high (average PU 287.3) already before the treatment and the rise due therapy was not statistically important. The soft tissue response to repeated heating is mainly due the capillary vascularisation and heat dissipation due blood flow. Capillary densities in heated tissue capillary fronts could triple from 2 to 7 weeks 19. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 201 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies The response is depended of the initial vascular density in the manner that better vascularised tissue show less effort to achieve the goal - to sustain the internal homeostasis. But if there is enough capacity to achieve to the goal, the internal homeostasis, with the existing capillary system, then there is probably no need to double or triple the vascular system and then we do not get long lasting effect from the repeated heating. In the medium pain group B the most of persons had quite low perfusion (below 250). Due the spa therapy the statistically significant changes of the perfusion (PU). We saw also statistically important changes in the PORH test in the this medium pain group B: the peak flow before the therapy course was 348,1 and raised up to 390.2 after the 9th treatment (p< 0.02). Post-Occlusive Reactive Hyperaemia (PORH) is an objective method to study the endothelium and assess the subject's endothelium dependent and endothelium independent vasodilation when subjected to local heating. Though, this change is a marker of positive changes in the endothelial function due the repeated heating. There were no statistically significant changes also in the strong pain group C, where we saw also quite high PU prior the treatment. The explanation of the no statistical important results in the strong pain group could be that in this case we have to talk about so called acute pain model. An acute pain at an intensity of 5 on a VAS of 0-10 caused autonomic changes such as sweating and blanching in these healthy subjects. Since pain-related autonomic changes such as sweating and blanching are rarely, if ever, observed in patients with work-related overuse syndromes, yet pain scores of 5 on a 10 point VAS scale are commonly reported by them, these patients may have an average level of pain that is an order of magnitude less than that fostered in the above acute pain model 20. In our study laser Doppler data shows, that also in a case of pain at an intensity of 5 and more on a VAS in the case of the professional overuse syndromes without clear autonomic changes like sweating and blanching, we have reason to talk about the acute pain model in the local vascular system based on laser Doppler data. CONCLUSIONS Repetitive tasks with hands can cause often the loss of work capacity in long term practice. We need good tools to prevent and rehabilitate these conditions before the permanent loss of work capacity appears. The traditional spa therapy is quite expensive. We were looking for the effective methods to use the traditional spa treatments in the less expensive way in the out- patient practice. The soft tissue response to repeated heating is mainly due the capillary vascularisation and heat dissipation due blood flow. In our study the rise of microcirculation due the repeated heating was statistically important in the medium pain group. The 202 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies medium pain subgroup, who got hole body mud therapy the perfusion rose 19.1 % (p 0.039), rest flow 20.58% (p 0.011) and peak flow 13,74% (p 0.017) after 9 times therapy. The better understanding of physiological background of the work-related musculoskeletal pain syndrome (e.g. microcirculation status) could help to prevent the musculoskeletal health problems on the workplaces with the ergonomic risks or plan an appropriate treatment for the persons with overuse syndromes. Acknowledgements A Centre of Excellence in Health Promotion and Rehabilitation by Tallinn University Haapsalu College. REFERENCES 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. Buckle P.W, Devereux J.J. The nature of work-related neck and upper limbmusculoskeletal disorders. Applied Ergonomics. 2002;33:207–17. Kahn H, Moks M, Pille V, Vain A. Füüsilisest ülekoorusest põhjustatud tööga seotud haigused on Eesti töötervishoiu aktuaalne probleem. Eesti Töötervishoid. 2007;3:44-7. Hagberg M, Violante F, Bonfiglioli R, Descatha A, Gold J, Evanoff B, Sluiter J. Prevention of musculoskeletal disorders in workers: classification and health surveillance–statements of the Scientific Committee on Musculoskeletal Disorders of the International Commission on Occupational Health. Available in: http://www.biomedcentral.com/content/pdf/1471-2474-13-109.pdf Vain A. Role of skeletal muscle tone and elasticity in the workability restoration of male cross-country skiers. Acta Acadamiae Olympiaque Estoniae. Tartu 2002; p. 95-108. Kitahara T, Schnoz M, Läubli T, Wellig P, Krueger H. Motor-unit in the trapezius muscle during rest, while inputting data, and during fast finger tapping. Eur J Appl Physiol. 2000; 181-189. Toomingas A, Mathiassen S.E, Tornqvist E.W. Occupational Physiology, Published:December 20, CRC Press.2011; 89-94. Roustit M, Blaise S, Millet C, Cracowski J L. Reproducibility and methodological issues of skin post-occlusive reactive hyperemia assessed by single-point laser Doppler flowmetry. Microvasc Res. 2010;79:102-10. Melzack R, Wall PD. Pain mechanism: a new theory. Science. 1965;150:971– 9. Fioravanti A, Cantarini L, Guidelli GM, Galeazzi M. Mechanisms of action of spa therapies in rheumatic diseases: what scientific evidence is there? Rheumatol Int. 2011;31:1–8. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 203 VR.Tuulik, V. Pille, M. Tamm, V et al The effect of outpatient mud and spa-therapies 10. Kapanen G, Terasmaa J, Marzecova A, Rautam S.A. Comparative Geochemical Characterization of Curative Mud in Major Estonian Deposits, Procceding of 4th international Symposium of Sediment Management, 2014. 11. Bender T, Karagülle Z, Bàlint GP, Gutenbrunner C, Bálint PV, Sukenik S. Hydrotherapy, balneotherapy, and spa treatment in pain management. Rheumatol Int. 2005;25:220-4. 12. Strauss-Blasche G, Ekmekcioglu C, Vacariu G, Melchart H, Fialka-Moser V, Marktl W. Contribution of individual spa therapies in the treatment of chronic pain. Bull Acad Natl Med. 2009; Jun;193:1345-56. 13. Nicholas J.J. Physical modalities in rheumatological rehabilitation. Arch Phys Med Rehabil. 1999;75:994-1001. 14. Sukenik S, Flusser D, Abu-Shakra M. The role of SPA therapy in various rheumatic diseases. Rheum Dis North Am. 1999;25:883-897. 15. Giannitti C, Bellisai B, Iacoponi F, Petraglia A, Fioravanti A. [New evidences on spa therapy in fibromyalgia]. Clin Ter. 2008 Sep-Oct;159(5):377-80. 16. Dönmez A, Karagülle MZ, Tercan N, Dinler M, Işsever H, Karagülle M, Turan M. SPA therapy in fibromyalgia: a randomised controlled clinic study. Rheumatol Int. 2005 Dec;26(2):168-72. 17. Horváth K, Kulisch Á, Németh A, Bender T. Evaluation of the effect of balneotherapy in patients with osteoarthritis of the hands: a randomized controlled single-blind follow-up study. Clin Rehabil. 2012; May;26:431-41. 18. Dilek B, Gözüm M, Şahin E, Baydar M, Ergör G, El O, Bircan Ç, Gülbahar S. Efficacy of paraffin bath therapy in hand osteoarthritis: a single-blinded randomized controlled trial. Arch Phys Med Rehabil. 2013;94(4):642-9. 19. Seese T.M, Harasaki H, Saidel G.M, Davies C.R. Characterization of tissue morphology, angiogenesis, and temperature in the adaptive response of muscle tissue to chronic heating. Lab. Invest. 1998;73:270–4. 20. James A. Ashton-Miller, Ph.D. Response of Muscle and Tendon to Injury and Overuse. National Research Council (US) Steering Committee for the Workshop on Work-Related Musculoskeletal Injuries: The Research Base. Washington (DC): National Academies Press (US); 1999. 204 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 193-204 Aspectos negativos de la cura termal Martín Megías AI(1-2-3) (1) Servicio de Termalismo, Imserso, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Madrid, España (2) Departamento de Medicina Física y Rehabilitación. Hidrología Médica, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España (3) Grupo de Investigación UCM-911757 HIDROLOGÍA MÉDICA, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España [email protected] Recibido: 11-05-15 Aceptado: 15-06-15 Resumen El uso de una herramienta terapéutica como el agua mineromedicinal puede dar lugar tanto a un evidente beneficio en el estado de salud como a una serie de efectos adversos o no deseados, o bien producir intolerancias o constituir algún tipo de contraindicación, como ocurre con cualquier otro recurso terapéutico. El propósito de esta revisión es contribuir a completar el “prospecto” de las aguas mineromedicinales como agente terapéutico en todos aquellos aspectos que puedan considerarse como negativos en la cura termal. Palabras clave: efectos no deseados-adversos, contraindicaciones, advertencias de uso, cura termal Negative sides of thermal cure Abstract The mineral medicinal waters used as a therapeutic tool can lead to an obvious benefit in health status, but also to a number of adverse or unwanted effects, or cause intolerances or constitute a contraindication, as it occurs with any other therapeutic resource. The purpose of this review is to help completing the "leaflet" of the mineral medicinal waters as a therapeutic agent in all those aspects that may be considered negative in the thermal cure. Key words: unwanted-side effects, contraindications, use warnings, thermal cure REFERENCIA NORMALIZADA Martín Megías AI. Aspectos negativos de la cura termal. Bol Soc Esp Hidrol Med, 2015; 30(2): 205215 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 205 ISSN: 0214-2813 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal INTRODUCCION A pesar de los demostrados beneficios de la cura termal en gran número de procesos patológicos de la práctica totalidad de órganos y aparatos, no podemos olvidar que la crenoterapia, en definitiva, consiste en el uso de una herramienta terapéutica, el agua mineromedicinal, que, como tal, puede dar lugar a una serie de efectos adversos o no deseados, o producir intolerancias o constituir algún tipo de contraindicación en alguno de los estados patológicos o de los procesos que presentan los termalistas que acuden a recibir tratamiento en un balneario. Se ha extendido la creencia generalizada de que el tratamiento termal es esencialmente saludable en todos los casos, y no somos tan dados a buscar inconvenientes para este tipo de cura, o no al menos como lo hacemos con otros remedios, como los farmacológicos, de los que nos leemos desde las reacciones adversas hasta los efectos secundarios, sin olvidar las contraindicaciones y todas las posibles interacciones medicamentosas. Los establecimientos termales contribuyen a este estado de general ignorancia ya que, como es lógico, no acostumbran a publicitar los inconvenientes que pueden presentarse durante la cura. El propósito de este trabajo es completar el “prospecto” de las aguas mineromedicinales como agente terapéutico en todos aquellos aspectos que se puedan considerar negativos en la cura termal, y que puedan obligar a reconsiderarla, e incluso desaconsejarla, o al menos valorar su idoneidad en cada caso. ADVERTENCIAS DE USO En torno a la cura balnearia intervienen una serie de factores que, de ser ignorados, pueden sorprender negativamente al paciente que trata de acercarse a este tipo de terapia, o alejar de ella a algunos sectores de población, o hacerla parecer menos asequible o accesible que otras. Pero en realidad la oferta balnearia es tan amplia y diversa en España que seguro es posible encontrar la solución más adecuada o adaptada a las necesidades de cada paciente, por lo que bien podrían ocupar en nuestro “prospecto” el apartado de “Advertencias de uso”. En este sentido, los aspectos negativos o inconvenientes que la mayoría podemos asociar a la cura termal incluyen: Su elevado precio en relación con otro tipo de terapias, así como el hecho de que no es un tipo de tratamiento incluido en la cartera básica de servicios del sistema nacional de salud y farmacia, lo que hace aconsejable que cuente con algún tipo de ayuda o subvención por parte de organismos públicos. Pero esa es una realidad que sólo afecta hoy por hoy a los pensionistas y a algunas asociaciones de personas con discapacidad, a través de programas de termalismo 206 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal público, como los del Imserso, de ámbito estatal, o los de algunas comunidades autónomas. La accesibilidad y el transporte pueden llegar a suponer un problema, dado que los balnearios se sitúan siempre en torno al punto de emergencia del manantial de agua mineromedicinal. Son pocos los establecimientos de este tipo que se encuentran dentro del casco urbano o en sus proximidades. El desplazamiento al centro termal puede llegar a constituir un impedimento: en ocasiones hay una mala combinación de medios de transporte público, o es necesaria la previsión y provisión de medios de transporte adaptados. O puede que su localización, lejos de centros urbanos o rurales con servicios de atención sanitaria de referencia, nos lleve a replantearnos la elección de balneario en pacientes con necesidades concretas. En cualquier caso, la localización y la cercanía a centros de interés pueden y deben ser advertidas. La duración recomendada de la cura termal, según los estudios publicados, exige estancias de dos semanas, frente a otro tipo de paquete turístico que suele ser objeto de promoción, como alojamiento y tratamiento de fin de semana, o de cuatro días. Incluso los programas públicos han ido acortando el periodo de estancia a lo largo del tiempo, para tratar de ajustarse a la demanda. Estas estancias más cortas suelen ser más asequibles económicamente y más compatibles con la vida laboral, escolar y familiar de nuestros pacientes, mientras que estancias de catorce días obligan a disponer de una parte del periodo vacacional del paciente y su familia, cuando son las más aconsejables desde el punto de vista de los efectos terapéuticos. Por otra parte, hay determinados estados o circunstancias del paciente que, al revisar los tratados clásicos, y muchas de las publicaciones e incluso clases actuales, han sido tradicionalmente incluidos entre las contraindicaciones, cuando más bien habrían podido ser considerados como simples limitaciones, o más bien, como advertencias de uso, por lo que propongo desde aquí su inclusión en este apartado. Este tipo de procesos incluye la incontinencia de esfínteres, que, lejos de constituir una contraindicación por sí misma, lo que sí supone es un inconveniente que obliga necesariamente a la individualización o adaptación del tratamiento en tanques o bañeras individuales, y a la adopción de una serie de medidas de carácter preventivo. Pero también la menstruación ha sido en ocasiones mencionada como un “estado” en el que se aconseja no recibir tratamiento termal, cuando se trata de un estado fisiológico, una fase de un ciclo hormonal, que, como mucho, puede resultar una molestia o una incomodidad para la propia termalista. El mismo tratamiento puede ser aplicado a las personas con lesiones cutáneas, heridas, e incluso ulceraciones, que hoy pueden ser aisladas de su contacto con el agua durante ciertas aplicaciones terapéuticas, gracias a la disponibilidad en Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 207 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal el mercado de apósitos impermeables de gran eficacia, o, sin necesidad de cubrirlas, a la aplicación de medidas de aislamiento adecuadas a cada caso. Las personas sometidas a oxigenoterapia u otros tratamientos especiales, deben ser convenientemente advertidas de que los balnearios no necesariamente son considerados centros sanitarios, pese a que quizá sería beneficioso que la normativa, en este caso de las diferentes comunidades autónomas, se pronunciase en ese sentido. Por tanto, el paciente no debe dar por sentado que en el establecimiento termal de destino vayan a disponer de bombonas de oxígeno, o vayan a poderle administrar inyectables, o realizar curas, o analíticas de control de anticoagulantes. De hecho, ni siquiera debería contar con que dispondrán de recetas del sistema nacional de salud, lo que demandan con mucha frecuencia. Para completar este apartado de advertencias habría que tener en cuenta que las mismas propiedades químicas que confieren al agua mineromedicinal sus propiedades terapéuticas, le otorgan, en ocasiones, unas propiedades físicas que pueden no resultar del agrado de todos los termalistas. Así, igual que ocurre con determinados preparados farmacológicos, puede ser conveniente advertir de que las propiedades organolépticas del agua nos pueden sorprender la primera vez: el olor de las aguas sulfuradas, el sabor de las sulfatadas y ferruginosas, o el color de estas últimas. LIMITACIONES DE LA CURA TERMAL Existen una serie de estados o circunstancias del paciente que pueden entenderse como limitaciones, hasta el punto de poder desaconsejar e incluso impedir su acceso a un centro termal. Estas limitaciones son la base de buena parte de los requisitos de orden médico que rigen en las iniciativas de termalismo público, tanto de ámbito estatal como autonómico, y que comprenden, básicamente: La falta de autonomía en el desempeño de las actividades básicas de la vida diaria, que puede suponer un importante impedimento durante la estancia en el balneario, ya que no está prevista la presencia en plantilla de personal auxiliar para dar cobertura a este tipo de problemas. Esto se subsana con la compañía del cuidador habitual, pero obliga a detectar este tipo de situaciones incapacitantes antes de la llegada al balneario, para adaptar la estancia de nuestro paciente de manera que podamos optimizar el rendimiento de la cura. La falta de previsión de los pacientes y a veces de su familia ha dejado sin tratamiento a más de un curista, incluso después de haber realizado el desplazamiento hasta el balneario. La presencia de una enfermedad transmisible en el ámbito de convivencia en régimen de colectividad, como ocurre en el ambiente balneario, puede deter- 208 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal minar que se impida el acceso, al menos hasta que el periodo de contagiosidad del proceso esté superado. La presencia de trastornos psíquicos o del comportamiento, si bien no de forma genérica, pero sí si éstos pueden suponer una alteración en la convivencia, dado que, una vez más, el régimen de vida en un establecimiento de este tipo, obliga a compartir espacios públicos y la convivencia se considera incluso parte del proceso curativo. Se trata de medidas que los establecimientos están obligados a adoptar para salvaguardar la seguridad y el bienestar del agüista en el primer caso y del grupo en los otros dos, y que constituyen verdaderas limitaciones para el acceso a este tipo de terapia. Para aquellos pacientes para los que todos estos aspectos no supongan inconveniente, y les pueda ser prescrita la cura termal, siempre de manera individualizada y siempre por el equipo o dirección médica del balneario, convendría tener en cuenta que el prospecto puede incluir, además: REACCIONES ADVERSAS O EFECTOS NO DESEADOS Las reacciones adversas, o efectos no deseados, que pueden aparecer a las dosis habituales de aplicación de las técnicas de tratamiento con aguas mineromedicinales y que se recogen en la literatura, son fundamentalmente de dos tipos: Las relacionadas con una reagudización de un proceso crónico, inducida por el propio tratamiento termal. Éstas incluyen desde un despeño diarreico, hasta la aparición de un brote artrítico, generalmente monoarticular, pasando por la aparición de una crisis asmática o de hiperreactividad bronquial, o el desencadenamiento de un proceso cólico al producirse la expulsión dolorosa de un cálculo en la vía biliar o en las vías urinarias, lo que puede ocurrir si el o los cálculos que se movilizan son de un tamaño importante. Se han descrito cuadros relacionados con el efecto del agua mineromedicinal, como la congestión en las mucosas accesibles, desde blefaritis o conjuntivitis, hasta la denominada hidrorrea termal en mujeres susceptibles. O bien la rubefacción o la cefalea que aparece por la vasodilatación producida por inhalación del vapor de aguas carbogaseosas. De hecho se aconseja y es muy frecuente en la práctica aislar la vía respiratoria de la emanación de vapores durante la balneación. En este caso el efecto vasodilatador es el que realmente buscamos, pero no así las molestias que provoca. Las que dependen de una respuesta del organismo ante el estímulo de la cura termal, cuando éste se puede considerar excesivo, y que incluyen, a su vez: Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 209 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal - Crisis termal Se define como la aparición, entre el tercer y octavo día de tratamiento termal, y raramente antes o después, de una clínica totalmente inespecífica que recuerda mucho a los síntomas de un enfriamiento, con malestar general, dolores musculares o articulares, sensación de cansancio, malestar digestivo con dolor o sensaciones dispépticas, náuseas e incluso vómitos, alteraciones del ritmo intestinal con diarrea en algunos casos, o en otros estreñimiento, alteraciones del sueño, o del apetito, fiebre, síntomas que pueden combinarse entre sí de forma variable. - Fiebre termal Podríamos definirla como un tipo de crisis termal en la que el síntoma predominante es la fiebre, acompañada o no de otros síntomas descritos en la crisis propiamente dicha. - Brote termal Quedaría definida como un tipo de crisis termal en la que lo predomina es una reacción cutánea de carácter urticarial, se acompañe o no de otros síntomas más generales. - Crisis postermal Es un tipo de crisis termal que aparece con posterioridad a la recepción de la cura, e incluso después de haber regresado el curista a su domicilio, tras su estancia en el balneario. - Cansancio termal Descrito como un cuadro de saturación en la que el agua provoca una cierta aversión o un verdadero empacho, acompañado o no de molestias inespecíficas de todo tipo, desde cambios de humor o insomnio a dispepsia y malestar general. La diferencia con un cuadro gripal, o febril o urticarial, no provocado por la cura está en su carácter autolimitado en el tiempo, no superior a las 48 horas tras ser suspendido el tratamiento crenoterápico. Esto incluye la crisis postermal, si bien en este caso, por definición, no es preciso suspender ya el tratamiento, sino sólo atender a su breve evolución con el soporte de unas medidas higienicodietéticas adecuadas. Durante mucho tiempo han sido objeto de controversia y falta consenso en cuanto a lo que se puede y no considerar una crisis o reacción termal, y su significado. Incluso se ha discutido y mucho sobre si considerar este tipo de reacciones como adversas o beneficiosas, en cuanto a que significan que el tratamiento está resultando efectivo. Finalmente parece aceptable considerar este tipo de respuesta como molesta y no deseada. 210 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal En la literatura aparecen relacionadas determinadas respuestas específicas en relación con la utilización de los distintos tipos de agua mineromedicinal: o Las aguas cloruradas producen, con mayor frecuencia, aparición de palpitaciones, molestias gástricas o alteraciones del ritmo intestinal. o Las aguas bicarbonatadas se han relacionado con la aparición de brotes congestivos hepáticos, despeños diarreicos, e incluso tendencia alcalósica o litiásica. o Las aguas sulfatadas con cuadros de irritación intestinal, cólicos biliares y procesos obstructivos de las vías urinarias. o Las aguas sulfuradas con congestión del territorio ORL en general, angina termal, reacciones cutáneas e hidrorrea termal. o Las aguas radiactivas con síntomas neurológicos como vértigos y cefaleas, o trastornos digestivos. Ambos grupos de reacciones anormales o adversas comparten características comunes: o Su aparición es tanto más frecuente cuanto más reactivas son las aguas mineromedicinales aplicadas, esto es, las de mineralización fuerte, sulfuradas y/o de mayor termalidad. o El abordaje terapéutico de este tipo de cuadros o reacciones consiste en la suspensión de la cura termal junto con la implantación de un tratamiento sintomático, reposo y una dieta suave. o Una vez desaparece la clínica, se aconseja reiniciar la cura termal, si bien con una pauta de dosificación más suave o menos agresiva, para evitar la reaparición de los síntomas reactivos. o Con carácter preventivo, se recomienda en general la implantación de pautas progresivas de tratamiento, atendiendo a la tolerancia y a la respuesta individual del paciente, en evitación de la aparición de este tipo de respuestas. CONTRAINDICACIONES Contraindicación es la consideración de un agente terapéutico como perjudicial en un determinado estado patológico concreto, y, como tal concepto, es aplicable a cualquier herramienta terapéutica, sea ésta un fármaco, una intervención quirúrgica o la aplicación de una determinada técnica crenoterápica con un agua mineromedicinal concreta. Como todas las contraindicaciones conocidas, dependerá siempre de tres factores: Los dependientes de la cura, que en el caso de las aguas mineromedicinales son su composición química y las condiciones de aplicación como la temperatura, presión y técnica empleada, en definitiva. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 211 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal Los dependientes de la enfermedad o proceso patológico, y su estado evolutivo en el momento de la valoración. Los dependientes del terreno o el estado del paciente, que resulta determinante siempre a la hora de decidir la pauta terapéutica, más que la “etiqueta” que exhibe el paciente en virtud de su o sus diagnósticos. Contraindicaciones relacionadas con la cura termal Según su composición, por razones obvias, se desaconseja el uso en forma de cura hidropínica de las aguas mineromedicinales ricas en: Sodio en pacientes hipertensos y con complicaciones cardiovasculares y renales. Hierro en pacientes con enfermedades de depósito por hierro, como la hemosiderosis o hemocromatosis. Calcio en pacientes con tendencias litiásicas (cálculos de pirofosfato cálcico). Cualquier componente o soluto que produzca alergia reconocida como tal. Según su forma de aplicación: Se desaconseja la temperatura elevada en: o Insuficiencias venosas de moderadas a severas, lo que incluye el síndrome hemorroidal, y no sólo las insuficiencias de retorno de miembros inferiores. o Determinados cuadros sintomáticos de enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple o la enfermedad de Parkinson, no tanto por el efecto negativo que la cura termal pueda tener en la evolución del proceso, como por la posibilidad de que empeore el complejo sintomático (por ejemplo, el temblor o la dificultad para la marcha). Se desaconseja la aplicación de técnicas a presión en: o Osteoporosis con riesgo elevado de fractura. o Trastornos de coagulación con tendencia hemorragípara, como insuficiencia hepática importante o pacientes con tratamiento anticoagulante. Contraindicaciones relacionadas con la enfermedad y su evolución El conocimiento de las enfermedades que aquejan al curista y de su estado evolutivo depende siempre de una adecuada anamnesis y valoración en la consulta previa a la iniciación del tratamiento termal. De ahí la importancia del papel del médico en el balneario, que me interesa resaltar aquí, ante la práctica, cada vez más frecuente, de hacer firmar al cliente del establecimiento termal a su llegada un documento de aceptación bajo su responsabilidad de un paquete termal determinado sin la supervisión de la dirección médica, que queda eximida así de cualquier posible reclamación ante la aparición de eventuales complicaciones. Si bien la literatura está llena de descripciones de multitud de procesos y estados que pueden constituir una contraindicación al tratamiento termal, los textos clásicos y de referencia resumen en dos bien diferenciados los grupos de estados patológicos 212 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal o posibles contraindicaciones que deben hacernos reflexionar sobre la viabilidad e idoneidad de implantar una pauta crenoterápica. Ya en el año 1968, el profesor Armijo Valenzuela, con gran capacidad de síntesis, escribía en su compendio “no es recomendable su empleo en fases agudas o brotes de agudización ni cuando el grave estado general del enfermo haga peligrosa su utilización”. Esto nos permite reducir las contraindicaciones generales de la cura termal, atendiendo al estado de la enfermedad, tal como aparecen en el Vademécum I de aguas mineromedicinales españolas, a: o “Todo proceso que curse de manera aguda o sintomática en el momento de la prescripción o durante el desarrollo de la cura, obligando a su suspensión hasta producirse el adecuado control del proceso, o, en su defecto, la derivación del paciente al recurso sanitario indicado, y puede tratarse de un proceso agudo que debuta de forma abrupta, o de una reagudización, brote, empeoramiento o complicación de un problema crónico”. Este capítulo es muy amplio y abarca toda clase de procesos agudos de todos los órganos y aparatos del cuerpo humano. o “Estados consuntivos asociados a procesos crónicos avanzados y enfermedades e insuficiencias orgánicas terminales”. Se trata de estados caquécticos, con un deterioro importante, en los que la escasa capacidad reaccional desaconseja claramente que se sometan al sobreesfuerzo de la cura termal. Contraindicaciones relacionadas con el estado del paciente Tres son los factores relacionados con la posibilidad de contraindicar la cura termal en relación con el terreno: la edad del paciente, el embarazo y la ya mencionada fase menstrual en mujeres en edad fértil. La edad no es ninguna contraindicación pero se desaconseja el uso de las aguas mineromedicinales como herramienta terapéutica en edades extremas de la vida. Los bebés y niños menores de tres años se consideran muy sensibles a este tipo de tratamiento, si bien cada vez es más frecuente encontrar estudios que incluyen menores de corta edad en sus ensayos, y con buenos resultados clínicos. Las personas mayores constituyen el grupo más numeroso de pacientes que acuden a recibir tratamiento en estaciones termales, en parte por su perfil patológico, y en parte por su mayor facilidad de acceso a través de programas subvencionados de carácter público, si bien más importante que la edad en sí misma es su estado de salud en el momento de la valoración, lo que determina si se contraindica o no la cura termal, como se indicaba en el apartado anterior. De hecho, es el estado de recuperación o convalecencia después de un traumatismo importante, o después de una intervención quirúrgica o de un empeoramiento o reagudización o brote de un proceso crónico, más que la propia edad del paciente, Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 213 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal lo que aconsejará o desaconsejará la implantación de un régimen de tratamiento con aguas mineromedicinales. De la misma manera se desaconseja el tratamiento termal en los periodos extremos del embarazo, al principio por la posibilidad de complicaciones relacionadas con la adecuada implantación del feto, con riesgo de aborto, y muy a término, por la posibilidad de favorecer o desencadenar la aparición de complicaciones perinatales, con riesgo de precipitar el parto. Podemos descartar finalmente la fase menstrual, puesto que nunca ha sido realmente considerada una contraindicación por sí misma, con la propuesta de incluirla entre las advertencias de uso, sobre todo por la comodidad de la paciente durante la cura. BIBLIOGRAFIA RAMÓN ARBUÉS E. Crenoterapia. Caracteristicas de las aguas mineromedicinales y sus usos terapéuticos. Revista Electrónica de Portales Médicos, 18/04/2012, URL disponible en: http://www.portalesmedicos.com/revista/index.htm, último acceso 16.12.2014. ACHIARDI TAPIA O. Hidroterapia - Universidad Pontificia de Valparaíso - Chile 2011. SAZ P, GÁLVEZ J.J, ORTIZ M, SAZ S. Agua y salud. Balneoterapia -Offarm Vol. 30. Núm. 06; Diciembre 2011. Disponible en: http://dfarmacia.com, último acceso 16.12.2014. HERNÁNDEZ TORRES A, RAMÓN JR, CASADO Á, CUENCA GIRALDE E, POLO DE SANTOS MM, GARCÍA MATAS Á.Aguas minero medicinales y efectos antioxidantes en el envejecimiento..; 2009. Disponible en: http://fundacionbilbilis.es/pdf/aguas_minero_medicinales_y-efectos_antioxidantes_en_el_envejecimiento_capit_23.pdf, último acceso 08. 01.2015. MARTÍN CORDERO J.E et al. Agentes físicos-terapéuticos. Ed. Ciencias Médicas – La Habana; 2008. HERNÁNDEZ A, SAN MARTÍN J, PEREA M, MARTÍNEZ I, MEIJIDE R, CEBALLOS MA et al. Técnicas y tecnologías en hidrología médica e hidroterapia. Informe de Evaluación de Tecnologías Sanitarias. Madrid: Instituto de Salud Carlos III; 2006. MARAVER F, AGUILERA LÓPEZ L, ARMIJO CASTRO F, MARTÍN MEGÍAS AI, MEIJIDE FAILDE R, SOTO TORRES J.- Vademécum de aguas mineromedicinales españolas. Instituto de Salud Carlos III; 2004. PÉREZ FERNÁNDEZ M. Principios de hidroterapia y balneoterapia. Madrid: McGraw-Hill Interamericana; 2005. CEBALLOS, MA. Glosario de hidrología médica. Madrid, Universidad EuropeaCEES Ediciones; 2001 214 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 Martín Megías AI Aspectos negativos de la cura termal ARMIJO VALENZUELA M, SAN MARTÍN BACAICOA.J Curas balnearias y climáticas. Talasoterapia y helioterapia. Madrid: Univ. Complutense; 1994. ARMIJO VALENZUELA M. Compendio de hidrología médica. Ed. CientíficoMédica. Barcelona; 1968. Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 205-215 215 RESEÑAS Souto Figueroa MG (coordinadora). Ourense unha provincial singular, enigmática e sorprendente. Ourense: Deputación Provincial de Ourense. 2014, 300 pp. ISBN 978-84-92554-69-0 María G. Souto Figueroa, ha coordinado un libro también singular, enlazando la hidrología con la historia, la geografía y los caminos de una tierra enigmática y sorprendente. El texto lo forman doscientas ochenta y cinco páginas en donde quince autores componen con sus capítulos un mosaico de amena lectura, en donde destaca su apego por el territorio orensano y esencialmente por sus aguas. A las aguas dedican sus capítulos varios autores; Marita Souto, a las de las fuentes termales de Orense y a las del río Barbaña, Celso Rodriguez Cao a las de las Burgas, Teresa Pacheco a las del rio Limia, José Ramon Seara a las del sondeo termal de Puente de Y, y Mayte Suárez a las que acompañan al Camino a Santiago, llamado mozárabe. En estos capítulos el hilo conductor es el agua, desde diferentes puntos de vista, pero actuando como cañamazo sobre el que tejer las historias. Luego bajo el epígrafe de Historia se agrupan trabajos en los que se entrelazan los santuarios rupestres con los monasterios, las iglesias y los caminos mágicos, la prehistoria con las biografías de personajes ficticios como don Servando o tan reales como el padre Feijoo o las primeras mujeres que se incorporaron a los estudios en el Instituto de Orense. Con todo este material y la coordinación de Marita Souto, la Diputación de Orense ha editado un libro profusamente ilustrado con fotografías y dibujos que cuente con un prólogo de Luis González Tosar y otro de Luis Rodriguez Míguez cuya pluma nos da un paseo por la historia de la Ciencia en dos jugosas páginas. Francisco Armijo Castro Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 219-222 ISSN: 0214-2813 Reseñas Carbajo JM, Mestre J, del Tío R, Ruiz R. Estética Hidrotermal. Madrid: Editorial Videocinco. 2014, 361 pp. ISBN: 978-84-96699-02-01 Se trata de una reedición actualizada de la de 2007, publicada por el mismo equipo, para adecuarse al programa de Formación Profesional de la LOE de 2014. La demanda de los tratamientos naturales en los últimos años ha fomentado significativamente los cuidados corporales a través del agua, no sólo desde el punto de vista de la salud y del bienestar, sino también del estético, resurgiendo así las instalaciones termales que ofrecen tratamientos hidrotermales terapéuticos y estéticos, y aumentando el interés por el conocimiento de los mismos. Estética Hidrotermal es un libro de estudio y consulta fácil para todo el que quiera aprender y practicar las diferentes técnicas hidrotermales utilizadas en estética, como son profesionales y alumnos -futuros profesionales- de centros hidrotermales, SPAs y centros de belleza; así como empresarios del sector que deseen ampliar sus conocimientos sobre las técnicas y la estética hidrotermales; y, en general, a cualquier persona interesada en el conocimiento de estas prácticas saludables. La lectura-estudio de Estética Hidrotermal resulta de todo punto interesante por su estructura y contenido, ordenados en 21 temas: 1.- El agua como fuente de salud y bienestar. 2.- El agua como agente físico: Efectos mecánicos y térmicos. 3.Aguas mineromedicinales y marinas. 4.- Permeabilidad y crenoterapia cutáneas. 5.Aplicaciones generales sin presión: Balneación general y parcial. 6.- Aplicaciones generales con presión e instalaciones colectivas de baño. 7.- Termas, Saunas y Baños de vapor. Termoterapia y Crioterapia superficial. 8.- Geoterapia: Arcillas, Peloides, Limos, Parapeloides y Paralimos. 9.- Neurocosmética. 10.- Cosmética marina. 11.- Cosmética de la uva y del vino. 12.- Cura balnearia. 13.- Talasoterapia y técnicas asociadas. 14.- Establecimientos SPA. 15.- Instalaciones y dispositivos técnico hidroterapéuticos. 16.- Clientes, personal y servicios de un Centro Hidrotterápico. 17.- Identificación de las necesidades del usuario en los servicios hidrotermales. 18.- Protocolos de trabajo en centros de hidroterapia. 19.- Riesgos en los centro de belleza. 20.- Higiene de un Centro de Hidroterapia. 21.- Normativa y calidad en los centros de hidroterapia. 220 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 219-222 Reseñas En cada tema se incluye el índice de su contenido y una breve introducción; y al final, un resumen con las ideas fundamentales y actividades relacionadas con la materia desarrollada en el mismo. Estética Hidrotermal nos brinda la posibilidad de conocer la historia, concepto, características, propiedades, técnicas y aplicaciones de las aguas mineromedicinales y marinas, de los peloides y parapeloides; de los limos y paralimos. Describe las diferentes instalaciones y servicios de centros termales, SPAs y estéticos. Contiene indicaciones de ayuda para favorecer la relación con el cliente y protocolos de los tratamiento hidrotermales. Incluyendo conocimientos de la más novedosa cosmética del la uva y del vino. Al final del libro se incluyen Recursos didácticos adicionales con esquemas de anatomía, describiendo algunos efectos hidrotermales sobre los distintos sistemas o aparatos del cuerpo humano. Iluminada Corvillo Martín Da Fonseca Henriques F. Aquilégio Medicinal. Lisboa: Direçao-Geral de Energia e Geologia. 2014, XV + 288 pp. ISBN 978-972-8268-40-4 Edición faccimil cuidada del “Aquilegio medicinal: en que se da noticia das agoas de caldas, de fontes, rios, poços, lagoas, e cisternas do Reyno de Portugal e dos Algarves…”, obra impresa en Lisboa, en la Oficina de la Música, en 1726. Se trata, como refiere Mª Rosario Norton, presidenta de la Academia del Agua, en las notas biográficas que incluye sobre el autor, del primer tratado hidrológico conocido en Portugal. El libro contiene siete capítulos: Caldas, Fuentes calientes, Fuentes frías, Ríos, Pozos, Lagunas y Cisternas, en orden decreciente desde el punto de vista médico. Haciendo mención a los principales centros termales del país: Caldas da Reinha, Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 219-222 221 Reseñas Chaves, San Pedro do Sul, Alcafache, Aregos, Monçao, Geres, Monfortinho, Envendos, Monchique, Unhais da Serra, Vizela, Manteigas, Luso… Como destaca en la presentación, Pedro Henrique Gomes Cabral, Director General de Energía y Geología, institución de la que dependen los recursos hidrotermales en el país vecino, la obra se encuadra en un proyecto de la Dirección General para divulgar y dar a conocer mejor estos recursos fomentando el interes por su aprovechamiento. Francisco Maraver Eyzaguirre Quintana C. Medio siglo de turismo termal en Uruguay (1957-2007). Políticas públicas y territorio. Paysandú: Ed. Mónica Cabrera y Carol Guillemot. 2014, 103 pp. ISBN 978-9974-99-629-8 Se estudia el papel que juega la gestión pública en un escenario de cambio turístico, para ello se centra en el caso de las Termas de Guaviyú, en el Departamento de Paysandú en la República Oriental del Uruguay. Como señala el autor, sus aguas surgen de uno de los recursos hidrogoelógicos más importantes del planeta: el Sistema Acuífero Guaraní. En la década del 1940 y 1950 se realizarón perforaciones en el norte del litoral uruguayo en búsqueda de petróleo. En vez de petróleo se encontró agua termal. Con el tiempo, estos lugares comenzarón a ser explotados con fines turísticos, dotándolos de distintas infraestructuras, equipamientos y generando diferentes modelos de implantación. En el caso de las Termas de Guaviyú, se trata de las mayores del Departamento, la perforación es de 1957 y la gestión ha sido mayoritariamente pública Francisco Maraver Eyzaguirre 222 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 219-222 Indice de Autores Alonso J: 171-179 Armijo F: 89-98, 110, 219 Navarro E: 171-179 Navarro R: 171-179 Bernabé BV: 37-55 Briviesca E: 73-88 Pille V: 193-204 Capdevila M: 89-98 Coelho-Ferreira PJ: 181-192 Concha K: 171-179 Corvillo I: 89-98, 220-221 Saarjk S: 193-204 San José-de León M: 123-134 San José-Rodríguez JC: 101-105, 123-134 Silva JBF: 15-36 Sousa-Oliveira A: 57-71 Dias-Morgado SL: 181-192 Ferreira-Gomes LM: 181-192 Florez DA: 37-55 Fulgencio C: 73-88 Gomes CSF: 15-36 Gomes JHC: 15-36 Guedez I: 171-179 Maraver F: 9-11, 89-98, 109, 119-120 Martín-Megías AI: 205-215 Bol Soc Esp Hidrol Méd 2015, Vol. 30, Núm. 2, 223 Tamm M: 193-204 Teixeira F: 135-170 Tenas MD: 89-98 Tilk M: 193-204 Tint P: 193-204 Tuulik V: 193-204 Tuulik VR: 193-204 Vare T: 193-204 Vázquez L: 89-98 223 ISSN: 0214-2813 Boletín Sociedad Española Hidrología Médica A los autores El Boletín de la Sociedad Española de Hidrología Médica (BSEHM) es una revista científica, dedicada a la medicina termal, balneología, crenobalneoterapia, cura balnearia, talasoterapia, hidroterapia, terapia acuática, peloterapia, hidrología y climatología médica; así como las ciencias auxiliares dedicadas a su conocimiento. Incluye todas las actividades médicas originadas y desarrolladas en Estaciones Termales que basadas en la evidencia científica tienen por objeto promover la salud, prevención, tratamiento y rehabilitación. También el estudio de las sustancias utilizadas por la medicina termal: las aguas (agua mineromedicinal, agua mineral natural, agua marina, agua de consumo humano), peloides, y gases naturales. BSEHM es la publicación oficial de la Sociedad Española de Hidrología Médica (SEHM). Publica artículos preferentemente en español o inglés. Incluye, de forma regular, artículos sobre investigación clínica o básica, revisiones, editoriales y cartas al editor Todas las contribuciones originales y revisiones serán evaluadas antes de ser aceptadas por revisores expertos designados por los Editores. El envío de un artículo al BSEHM implica que es original y que no ha sido previamente publicado ni está siendo evaluado para su publicación en otra revista. Los trabajos que sean aceptados para su publicación quedarán como propiedad de la Sociedad Española de Hidrología Médica, y para ser reproducidos parcial o totalmente precisarán de la correspondiente autorización. El envío de un trabajo para su publicación implica la aceptación de estos derechos RESPONSABILIDADES ÉTICAS Los autores firmantes de los artículos aceptan la responsabilidad definida por el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas (en www.icmje.org). Los trabajos que se envían al BSEHM y para su evaluación deben haberse elaborado respetando las recomendaciones internacionales sobre investigación clínica (Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial revisada recientemente [www.wma.net/e/policy]) y con animales de laboratorio (Sociedad Americana de Fisiología). Bol Soc Esp Hidrol Méd ISSN: 0214-2813 A los autores Consentimiento informado Si se reproducen fotografías o datos de pacientes, éstos no deben permitir identificar al sujeto. En todos los casos, los autores deben haber obtenido el consentimiento informado escrito del paciente que autorice su publicación, reproducción y divulgación en soporte papel y en Internet en el BSEHM. Conflictos de intereses Los autores deben indicar cualquier relación financiera que pudiera dar lugar a un conflicto de intereses en relación con el artículo publicado. Incluso si los autores consideran que no los hay, deberán indicarlo Protección de datos Los datos de carácter personal que se solicitan van a ser tratados en un fichero automatizado del que es titular la SEHM con la finalidad de gestionar la publicación del artículo redactado por el autor/es en el BSEHM. Salvo que indique lo contrario, al enviar el artículo el autor, autoriza expresamente que sus datos relativos a nombre, apellidos, dirección profesional y correo electrónico sean publicados en el BSEHM, con la finalidad de que se conozca la autoría del artículo y de que los lectores se puedan comunicar con Vd. INSTRUCCIONES PARA LOS AUTORES Todos los manuscritos se adecuarán a las normas de publicación. Se entiende que el autor de correspondencia de la publicación se responsabiliza de la normativa y que el resto de los autores conocen, participan y están de acuerdo con el contenido del manuscrito. 1. Artículos originales Presentación del documento: A doble espacio, con márgenes de 2,5 cm y páginas numeradas. Tiene una extensión máxima de 5.000 palabras, contando desde la página frontal hasta el final y excluyendo únicamente las tablas. Consta de dos documentos: primera página y manuscrito El manuscrito sigue el siguiente orden: a) resumen estructurado en español e inglés y palabras clave, en español e inglés; b) cuadro de abreviaturas; c) texto; d) bibliografía; e) pies de figuras; f) tablas (opcional), y g) figuras (opcional). Bol Soc Esp Hidrol Méd A los autores Primera página Título completo (menos de 150 caracteres) en español e inglés. Nombre y apellido de los autores en este orden: primer nombre, inicial del segundo nombre si lo hubiere, seguido del primer apellido. Se podrá incluir el segundo apellido separado con un guión. Centro de procedencia (departamento, institución, ciudad y país) y fuente de financiación, en su caso. Dirección postal completa del autor a quien debe dirigirse la correspondencia, teléfono, fax y dirección electrónica. Se especifica el número total de palabras del manuscrito (excluyendo únicamente las tablas). Resumen estructurado El resumen, con una extensión máxima de 250 palabras, está estructurado en cuatro apartados: a) Introducción y objetivos; b) Métodos; c) Resultados, y d) Conclusiones. Es comprensible por sí mismo y no contiene citas bibliográficas ni abreviaturas (excepto las correspondientes a unidades de medida). Incluye al final entre 3 y 10 palabras clave. Que han sido seleccionadas preferentemente a partir del Medical Subject Headings (MeSH) de la National Library of Medicine. Disponible en: www.nlm.nih.gov/mesh/meshhome.html Texto Consta de los siguientes apartados: a) Introducción; b) Métodos; c) Resultados; d) Discusión, y e) Conclusiones, cada uno de ellos adecuadamente encabezado. Utilice subapartados adecuadamente subtitulados para organizar cada uno de los apartados. Se han utilizado abreviaturas, que han sido convenientemente explicadas. Asimismo, se indicarán la primera vez que aparezcan en el texto del artículo. Los agradecimientos figuran al final del texto. Bibliografía Las referencias bibliográficas se citan en secuencia numérica, en formato superíndice, de acuerdo con su orden de aparición en el texto. No se incluyen, entre las citas bibliográficas, comunicaciones personales, manuscritos o cualquier dato no publicado. Para la referencia a revistas médicas se utilizan las mismas abreviaturas que aparecen en el Index Medicus: List of Journals Indexed, tal y como se publican en el número de enero de cada año. Disponible en: www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/citmatch_help.html#JournaLists La bibliografía se remitirá como texto estándar, nunca como notas al pie. Se incluirán 40 referencias bibliográficas como máximo Bol Soc Esp Hidrol Méd A los autores Ejemplos de citación Revista médica. Lista de todos los autores. Si el número de autores es superior a seis, se incluirán los seis primeros, añadiendo la partícula latina et al. Ejemplo: Forestier R, Desfour H, Tessier JM, Françon A, Foote AM, Genty C, et al. Spa therapy in the treatment of knee osteoarthritis: a large randomised multicentre trial. Ann Rheum Dis. 2010;69(4):660-5. Libros y otras monografías Autor(es) personal(es). Ejemplo: Bruce BE, Cole AJ. Comprehensive aquatic therapy. 3rd ed. Washington: Washington State University Publishing; 2011. 558 pp. Capítulo de un libro. Ejemplo: Hattori I. Pelotherapy. In: Licht S, (Ed.). Medical Hydrology. Baltimore: Waverly Press; 1963: 273–90. Material electrónico. Artículo de revista en formato electrónico. Ejemplo: EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition, and Allergies (NDA). Scientific Opinion on Dietary reference values for water. EFSA Journal 2010; 8(3):1459. [48 pp.]. (accessed 12/04/2013). Available at: http://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/doc/1459.pdf Figuras Las figuras correspondientes a gráficos y dibujos se envían en formato TIFF o JPEG preferentemente, con una resolución no inferior a 300 dpi y utilizando el color negro para líneas y texto. Están ordenadas con números arábigos de acuerdo con su orden de aparición en el texto. Las gráficas, símbolos, letras, etc., son de tamaño suficiente para poderse identificar claramente al ser reducidas. Los detalles especiales se señalan con flechas, utilizando para estos y para cualquier otro tipo de símbolos el trazado de máximo contraste respecto a la figura. Los pies de figuras se incluyen en hoja aparte. Al final se identifican las abreviaturas empleadas, por orden alfabético. Las figuras no incluyen datos que permitan conocer la procedencia del trabajo o la identidad del paciente. Las fotografías de personas deben realizarse de manera que no sean identificables o se adjuntará el consentimiento de su uso por parte de la persona fotografiada. Tablas Se numeran con números arábigos de acuerdo con su orden de aparición en el texto. Cada tabla se escribirá a doble espacio en una hoja aparte. Incluyen un título en su parte superior y en la parte inferior se describen las abreviaturas empleadas por orden alfabético. Bol Soc Esp Hidrol Méd A los autores El contenido se explica por sí mismo y los datos que incluyen no figuran en el texto ni en las figuras. 2. Revisiones Trabajo de revisión, preferiblemente sistemática, sobre temas relevantes y de actualidad para la medicina termal A doble espacio, con márgenes de 2,5 cm. El título (en español e inglés), los autores, centro de procedencia y dirección Extensión entre 3.000 y 9.000 palabras (10-15 páginas). Debe ir precedida de un resumen/abstract (en español e inglés) no estructurados con un máximo de 150 palabras. En la introducción se evitará una excesiva profundización histórica, insistiendo sin embargo en la problemática reciente. Se recomiendan subapartados para facilitar la lectura. En caso necesario puede acompañarse de tablas, figuras o esquemas personales adaptados a la normativa general de la revista. La bibliografía seguirá la norma general de la publicación. Se incluirán 55 referencias bibliográficas como máximo 3. Cartas al Editor Debe remitirse a este apartado la correspondencia sobre temas editoriales o relacionadas con artículos publicados en la Revista. Solo se admitirá para valoración las cartas recibidas en las 8 semanas posteriores a la publicación del artículo de referencia y que no incluyan datos originales. A doble espacio, con márgenes de 2,5 cm. El título (en español e inglés), los autores (máximo cuatro), centro de procedencia, dirección y figura o tabla se especifican de acuerdo con las normas ya descritas para los artículos originales. Tiene una extensión máxima de 800 palabras. Contiene un máximo de una figura o una tabla. Se incluirán 10 referencias bibliográficas como máximo Bol Soc Esp Hidrol Méd