Julio-Diciembre 2010
los de Klare y los otros autores señalados. En materia
combustibles fósiles del mundo será quizá de mil
trescientos años, y el período de mayor intensidad
de análisis de actualidad, permitámonos añadir otro, de
del ciclo (aquel que comprende todo él excepto los
Joaquín Sempere, profesor de sociología de la Univer-
períodos de extracción y combustión del 10 por 100
inicial y del 10 por 100 final del combustible) será
Como quiera que sea, abundan los análisis como
sidad de Barcelona:
La realidad misma nos va a imponer el raciona-
miento, nos va a provocar colapsos, un caso clarísimo es el del petróleo, que se va a acabar y todo
Ante pronósticos como éstos, sorprende la ilusión
el mundo lo sabe aunque nadie lo diga y, de hecho,
del mito del desarrollo sostenible, especie de versión
hay quien sostiene que ya actualmente hemos en-
ilustrada del movimiento perpetuo. Por así decirlo, quien-
trado en la fase de declive y, realmente, puede ser
quiera que crea en los mitos de la energía limpia y del
que sea así. Es el dicho: ¿ no quieres dejar el con-
desarrollo sostenible reprobó asignaturas como termodi-
sumo, parar de consumir? Tranquilo que l/a realidad
námica, ecología y bioética global en forma simultánea .
te va a obligar a ello, te lo va a imponer.
si no hay
gente que ha hecho ese discurso de debrecimiento, crecimiento cero, de la frugalidad, si nadie ha
pensado en eso ni lo ha divulgado, seguiremos con
los mismos mitos de que es posible seguir crecien-
Desconocer el principio de realidad acarrea consecuen-
do y hay que acabar con ellos.
(. ..) A lo que creo, en general, es que, más que a
dicha en 1969:
Un inventario de los últimos cien años parece demos-
una reducción del consumo voluntaria, iremos a una
trar que la ciencia ficción pudiera convertirse un día
en amarga realidad. (.. .) Siempre que el hombre, en
r
~ OA6
Bioética
sólo de unos trescientos años
frugalidad impuesta por la realidad misma y que, si
no hay programas de acción individual, colectiva
y política también para administrar adecuadamente esta escasez de recursos que se nos viene
encima, si no hay racionalidad en este punto yes-
cias funestas para nuestra civilización.
Sin embargo, este pesimismo moderado de otrora en
comparación con la situación actual no fue tan uniforme,
como lo ilustra una apreciación de Jürgen Voigt (1971)
el curso de su historia, intervino en la estructura viva
de su ambiente, con formándolo y destruyéndolo, vulneró reiteradamente una ley que rige para él como
para todo ser vivo: la ley del equilibrio.
píritu de solidaridad, podemos entrar en una fase
regresiva de decadencia de la civilización, de disgregación social y de conflictividad dentro y fuera
y.
en relación con la desmesura de la sociedad indus-
trial, ofrece esta conclusión demoledora:
Bueno, los hechos son tozudos . De btra parte,
Pero la reserva de oxígeno de la Tierra es limitada . Incluso hay científicos que profetizan que quizá
llegue un día en el que a nuestros descendientes
cuando se revisa la literatura más antigua sobre este
les "falte el aire", pues el progreso técnico consume
tema, se descubre que algunos de los pronósticos
oxígeno en cantidades ingentes. He aquí un cálculo
de los países (Regueira, S. 2010) .
i
de unas cuatro o cinco décadas atrás eran bastante
hecho en los Estados Unidos: en 1968, se consumió
menos pesimistas en comparación con el momento
actual, sin ser por ello precisamente halagüeños. Para
en la incineración de materias combustibles fósiles
(carbón, petróleo) una cantidad de oxígeno equiva-
la muestra, M . King H ubbert (1975) dejó este pronós-
lente a 30 tanques de 10 kilómetros de largo, ancho
tico hacia el año 1971:
Es difícil que la gente de nuestros días, acostumbrada a un aumento exponencial constante del consumo de energía procedente de combustibles fósiles,
y alto. iTreinta tanques, cada uno más alto que el
monte Everest! Pero la vegetación de la zona sólo
era capaz de reponer el60 por 100 de la cantidad de
oxígeno consumida.
se dé cuenta de lo efímera que es la era de los combustibles fósiles, contemplada desde una perspectiva histórica. Situémonos en una perspectiva de diez
voro de la sociedad industrial es el calambre mental con-
mil años, la mitad de ellos anteriores al momento
presente y la otra mitad posteriores. En Isemejante
escala, el ciclo completo de la eXPlotal ión de los
A mi juicio, un síntoma diciente del carácter energítemporáneo de los mal llamados biocombustibles (una
denominación menos torpe es la de agrocombustibles),
solución insensata y errada por completo a fin de superar
r v latlnoam bloet / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/Número 2 1 ElJición 19 / Páginas 34-57 /2010
LA ENERGíA COMO UN LEITMOTIV PARA LA BIOÉTlCA GLOBAL / Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
la situación presente de agotamiento de los recursos
energéticos no renovables. Acerca de esto, cabe encontrar en la actualidad un buen número de estudios que
reflejan bien tal insensatez. Entre éstos, señalemos aquí
uno elaborado con rigor por Aurelio Suárez (2008), del
cual extractamos algunos datos relevantes .
En primera instancia, Suárez deja claro que los agrocombustibles apuntan a conformar una nueva matriz
energética que permita la salvaguarda de los intereses
económicos del Primer Mundo, lo cual significa que
tales economías son vulnerables en virtud de la superproducción, el déficit energético y las crisis financieras
recurrentes . Además, el Primer Mundo carece de la suficiente superficie agrícola que le permita producir la
suficiente biomasa para la producción de agrocombustibies (biodiesel y bioetanol) . Por tanto, dicho Mundo
presiona al Tercero para que aporte las hectáreas faltantes, situación que conlleva la destrucción de los sistemas agrícolas y alimentarios tradicionales , amén de
la aniquilación ambiental. Por así decirlo, mientras el
Primer Mundo se queda con la parte del león, al Tercero
le corresponde la parte del ratón .
En segunda instancia, el impacto ambiental de lo
que cabe denominar mejor como necrocombustibles
queda reflejado en el hecho que el etanol proveniente
de la canola y el maíz produce, respectivamente, el 70%
y el 50% más de gases de efecto invernadero que los
combustibles fósiles tradicionales, según demostró un
equipo de investigación dirigido por Paul Crutzen, recipiendario del premio Nobel de Química y una de las
principales autoridades sobre clima en el mundo. De otro
lado, Simon Johnson, economista jefe del FMI, ha acotado esto que sigue (Suárez, A. 2008) : "La fabricación de
etanol a partir de maíz no genera mucha energía neta: se
utiliza casi la misma cantidad de petróleo para producir
y transportar etanol que para generar el equivalente de
gasolina ; además, tampoco se reducen en gran medida
las emisiones de carbono. Pero sí se eleva el precio del
maíz". Como se ve, la estupidez campea a sus anchas,
el conocimiento de las limitaciones impuestas por los
principios termodinámicos no forma parte de la cultura
científica de los tecnócratas . Para colmo, el boom de los
agrocombustibles implicará la muerte por hambre y sed
de 3000 millones de seres humanos, casi media humani-
Los propios padres fundadores de la termodinámica
temieron los peores efectos
del desarrollo de la sociedad industrial. En realidad, si
rastreamos con atención el
despliegue del industrialismo desde entonces, suele
destacar la asimilación entusiasta de las aplicaciones técnicas de la termodinámica casi sin parar mientes en las limitaciones impuestas por la fuerza legislativa de dicha disciplina,
sobre todo por la segunda
ley, tan mal comprendida
entonces como ahora .
dad. Sencillamente, no hay derecho.
Concluyamos este aparte con E. F. Schumacher, autor
de un libro memorable, Lo pequeño es hermoso. En el
mismo, hacia 1973, señalaba que la humanidad debía
rev latinoam bloet IISSN 1657-4702 / Volumen 10 I Número 2 / Edición 19 / Páginas 34-57 / 2010
Julio-Diciembre 2010
desarrollar sociedades que fuesen menos exa~eradas en
el uso de la electricidad Y otras formas de energía. Es
más, estimaba que este cambio de dirección debía ser
inmediato y urgente (Schumacher, E F. 1983). De hecho,
consideraba como una transgresión sin precedentes en
contra de la vida misma los peligros inherentes a la energía nuclear, una transgresión tal que es una monstruosidad ética, espiritual y metafísica, puesto que significa
conducir los asuntos económicos como si la gente careciese de importancia. Además, el fenómeno tecnológico se conduce de acuerdo con unas leyes distintas a las
naturales, esto es, mientras la naturaleza siempre sabe
dónde y cuándo detenerse, tendlenoo al equilibrio, no
ocurre asr con la tecnología, con el hombre dominado por
la tecnologla y la especialización, puesto que la tec nología no reconoce princlpío alguno de autolimltación, en términos de tamaño, velocidad o violencia. De este modo,
la tecnología no está en sintonía con el equili~rio, siendo
un cuerpo extraño en el sistema sutil de na1Jura. De ahí
que el consumo energético sea desmesurado en la sociedad industrial. Y es justo lo que Iván IlIich, el crítico más
lúcido de la sociedad de marras, denominó con certeza
como tecnología dominante, por contraste con la tecnología convivencial (2006bl, eje central del aparte que sigue .
LA CORRUPCiÓN DEL VOCABLO ENERGíA Y
SU CAMPO SEMÁNTICO
Los ejemplos brindados hasta ahora son apena s una
selección exigua. Hay muchos más, pero apuntan a lo
mismo: la creencia ingenua en los mi to s del desa rro llo sostenible y la energía limpia, fruto de la incomprensión insensata de las limitaciones al crecimiento economico Impuestas por la fuerza legislativa de la termod inámica. Como
quiera que sea, la incultura científica campea por doquiera,
En primera instancia, Suárez
deja claro que lo~ [3 rocolnbustibles ap Jn '1n
con x
mar una nueva matriz energética que permita la salvaguarda de los intereses económicos del Primer Mundo,
lo cual significa que tales
economías son vulnerables
en virtud de la superprodLlcción, el déficit energéticc y
las crisis financieras recurrentes. Además, el PritTler
Mundo carece de la suficiente superficie ag rícola que le
perm-ta produci r la suficiente biomasa para la producción de agrocombustibles
(biodiesel y bioetanol) .
máxime que la energía como concepto no permea a la tecnocracia de hoy. Tampoco como intuición. Para colmo
~ 048
Bioética
de males, tamaña incultura infecta la formación científica y técnica en las instituciones de educación superior, situación fomentada por la propia corrupción
del lenguaje. Y, si de formar la conciencia bioética
global rigurosa se trata, es menester separar el oro de la
paja como he procurado alertar en otras ocasic>nes (S ierra ,
C. 2010a) Esto quiere decir que se impone el deber intelectual de elucidar el campo semántico correspondiente.
En rigor, hay autores que, desde hace ~iempo, han
intentado poner los puntos sobre las íesl al respecto cuando han alertado acerca de la crisi~ ecológica.
rev latinoam bloet./ ISSN 1657-4702 /Vol umen 101 Nú mero 2 1 Bdición 191 Páginas 34-57 / 2010
LA ENERGíA COMO UN LEITMOTIV PARA LA 810ÉTlCA GL08AL / Carlos Eduardo de Jesús Sierro Cuartos
Barry Commoner habla de una masacre termodinámica
fuertes En el discurso político, "entropía" toma un giro
cuando señala la forma insensata de generar, transpor-
científico falaz Y, como apunta IlIich: "enmascara una
tar y distribuir la energía eléctrica Jeremy Rifkin y Ted
Howard (1990) potencian el análisis económico al tomar
perversión moral que, de otra manera, descompondría
en cuenta los principios termodinámicos y sus limitaciones al crecimiento económico. Enza Tiezzi (1990), quien
conoció a Commoner, y tomando en cuenta a Rifkin y
al locutor, pues da la impresión de que lo que formula
es científico y está cargado de sentido ".
En consecuencia, esta situación requiere un nuevo
Howard, va más lejos al destacar que los ritmos propios
término capaz de dar cuenta de la degradación cultural.
IlIich ofrece la palabra "desvalor" :
de la sociedad industrial implican un ritmo de generación
El término que denomina esta desviación debería
de entropía que excede los de natura, situación que signi-
ser tal que denotara la naturaleza histórica y moral
fica el suicidio de tal modelo de sociedad, puesto que ello
implica que tal modelo va en contravía a lo prescrito por
el teorema de mínima producción de entropía de Prigogine, esto es, si un sistema termodinámico abierto funcio-
de nuestra tristeza, la perfidia y la depravación que
causan la pérdida de la belleza, de la autonomía
y de esta dignidad que da su valor al trabajo del
hombre. La entropía implica que la devastación es
na en estado estacionario, se genera entropía a un ritmo
mínimo. Así las cosas, la sociedad industrial, vista como
una ley cósmica, que comenzó con el Big-Bang.
Ahora bien, la degradación social que hay que de-
sistema termodinámico, al estar lejos de este mínimo, no
está en un estado estacionario, o sea, consume recur-
signar no coexiste con el universo; es algo que, en
la historia de la humanidad, tiene un inicio, y a la
sos naturales a una velocidad mayor a la que la naturaleza
que, entonces, se le podría poner un fin.
puede reponerlos, a la vez que contamina en cantidades
ingentes con el deterioro ambiental consecuente, por lo
que su colapso resulta inevitable a la postre.
En estas circunstancias, el término" desvalor" denota
la degradación del valor, la destrucción de los ámbitos de
tiene su talón de Aquiles, cuestión sobre la que reparó
comunidad y de las culturas, del mismo modo que "entropía" lo hace con la degradación de la energía hacia formas
con rigor Iván IIlich (2008a), quien va más lejos . En una
inútiles. De esta suerte, se procura evitar las contradic-
conferencia dada el 9 de noviembre de 1986 ante la En-
ciones entre la degradación social y la degradación física.
Ahora bien, esta forma de abordar las sociedades
tropy Society de Japón, exploró los límites en los que
la noción de entropía puede aplicarse en forma útil a
los fenómenos sociales, esto es, fuera del ámbito tecnocientífico. A poco de empezar, IlIich hizo ver que la
gente se apropia de la no palabra "entropía " con el fin
de incluir la degradación social engendrada por el capitalismo como un caso más de una ley natural general. Empero, la degradación de la diversidad cultural por
En concreto, mientras el trabajo físico aumenta la entropía, la productividad económica de este trabajo es posible
merced a la desvalorización de las actividades culturales
tradicionales, esto es, el valor económico se acumula por
obra y gracia de la devastación de la cultura ,
La conferencia mencionada concluye con la advertencia de la imposibilidad actual de lograr la igualdad
entre los hombres, lo mismo que de una oportuni-
el hecho que las palabras creadas a partir de nociones
técnicas son inadecuadas para un uso metafórico, es
decir, al pasar los términos técnicos a un discurso ético,
dad igual de sobrevivencia . Mucho antes, en La
sociedad desescolarizada, IIlich (2006c) dejó
claro que ni siquiera los Estados Unidos,
la nación más rica del planeta y con mayor
desarrollo tecnocientífico, estaba en capacidad de darle educación superior a todos
los estadounidenses, habida cuenta que los
sistemas educativos aún dominantes están basados en
el flujo de cantidades ingentes de materia y energía.
Y, claro está, a despecho de lo que diga la economía
suelen eclipsar el significado moral dada su carencia de
connotaciones. De esta forma, en el lenguaje corriente,
"entropía" pierde el poder de designar una fórmula , a la
vez que pierde el género de connotación de las palabras
neoclásica, la naturaleza no es una cornucopia.
A grandes rasgos, el motivo central de la obra de
IIlich es la crítica al modo de producción capitalista,
más pertinente hoy, en pleno liberalismo económico, el
parte del modo de producción capitalista no es una ley
natural, sino el fruto de la codicia . En otros términos ,
hay un abuso al comparar la devastación de la diversi dad cultural con la degradación cósmica , En palabras
de IIlich: "En cuanto metáfora, la entropía puede ser
reveladora . Pero, en cuanto análogo, sólo puede ser
engañosa", El conspicuo intelectual hacía hincapié en
rey latlnoam bioet / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/Número 2 / EdiCión 19 / Páginas 34·57 /2010
~17
1
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t
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Julio-Diciembre 2010
capitalismo postmoderno. Sin embargo, la suya no es
el previsible colapso de la civilización, con la crisis ener-
crítica marxista, pues, su factura cristiana e~ patente.
gética mundial de por medio. Ahora bien, a diferencia
De ahí que no sorprenda que la bioética, en el sentido
de las megamáquinas antiguas, la de ahora se caracte-
de bioética clínica, sea objeto de su crítica demoledo-
riza por su dimensión global, al punto que el capitalismo
ra _ En un debate realizado el 20 de noviembre de 1987
postmoderno se ha transformado en el principal agente
en la Facultad de Medicina de la Universidad 8e Illinois,
geomorfológico. Es decir, el sistema urbano-agro-indus-
Iván IIlich y Robert Mendelsohn (1IIich, 1. 2008c) hicie-
trial de hoy mueve un tonelaje de materias primas muy
ron un llamado a desmontar la bioética, alegando que
superior a cualquier fuerza geológica . Por ejemplo, el
la ética médica es un oxímoron como el que más. Con-
uso medio de materiales en los Estados Unidos es de
sideraban que, desde 1970, la bioética se prdpagó cual
80 toneladas per cápita; en la Unión europea, de 45; en
epidemia, creando una imagen de elección moral en un
China, de 19; y de 7 en los espacios periféricos no emer-
contexto intrínsecamente inmoral. En suma, sle trata de
gentes (Durán, 2010) . Para decirlo en forma lapidaria, la
una crítica a la bioética clínica que parece convergente
sociedad global es energívora a más no poder En fin,
con la denuncia constante de Van Rensselaerl Potter en
como señala Mitcham, si bien la megamáquina aporta
cuanto a que la bioética de marras no correspondía a
beneficios materiales extraordinarios, esto es posible
su concepción de la bioética como global, denluncia que
sólo a expensas de una limitación de las actividades y
quedó plasmada en su libro Global Bioethics (Potter,
aspiraciones humanas, lo cual es, desde luego, deshu-
VR. 1988), en el cual señala la manipulación iKJeológica
manizante. O sea, la mega máquina genera desvalor a la
que, de la bioética, llevó a cabo el neoliberalismo en con-
par que entropía . El propio Lewis Mumford decía lo si-
I
formidad con sus fines crematísticos .
guiente: "Para salvar en sí misma a la técnica, tenemos
En todo caso, IIlich y Mendelsohn señalaron que la
que establecer límites en su hasta ahora incompetente
medicina ya no estaba interesada en el sufrimifnto de la
expansión". El resultado de tal enfoque corresponde a lo
persona enferma, sino que el objeto de sus cuidados es
que Illich llama la tecnología convivencial.
~e
ahora algo llamado "la vida humana", objeto
la ges-
Bien mirado el asunto, no sorprende el panorama
tión médica, profesional y administrativa, por lo que es-
actual de capitalismo global, postmoderno, energívoro.
tamos ante una empresa viciada. En semejanfe estado
de cosas, caben dos soluciones: (1) cambiar el vo--
~ 050
Bloetico
cablo "bloética" por otro acorde con
19
En La rebelión de las masas, José Ortega y Gasset aclara
esto que sigue (Ortega & Gasset J. 1961):
concep-
1 ción potteriana; o (2) mantener dicho vocablo de
Hace algunos años destacaba el gran economista
Werner Sombart un dato sencillísimo, que es ex-
la mano con la recuperación de su sentid? prístino.
traño no conste en toda cabeza que se preocupe
Así las cosas, es de utilidad la elucidación hecha de
de los asuntos contemporáneos. Ese simplicísimo
dato basta por sí solo para aclarar nuestra visión de
la Europa actual, V si no basta, pone en la pista de
todo esclarecimiento. El dato es el siguiente: desde
que en el siglo VI comienza la historia europea hasta
la energía y su campo semántico de suerte qUf permita
reducir en forma significativa la carga ideológica de la
denominación bioética global causada por los corifeos y
prosélitos del liberalismo económico. En otras Ipalabras,
procurar que el concepto de energía haga las veces de
I
leitmotiv para la bioética global.
Habiendo puesto en claro los contextos de los tér-
el año 1800, por tanto, en toda la longitud de doce
siglos, Europa no consigue llegar a otra cifra de población que la de 180 millones de habitantes. Pues
minos entropía y desvalor, podemos entender mejor
bien: de 1800 a 1914, por tanto, en poco más de un
la noción de mega máquina, término debido a Lewis
Mumford (Mitcham, C. 1989). De facto, nd es una
siglo, la población europea asciende de 180 a ¡460
millones! Presumo que el contraste de estas cifras no
noción asociada al capitalismo reciente, pues, sus oríge-
deja lugar a duda respecto a las dotes prolíficas de la
última centuria. En tres generaciones ha producido gigantescamente pasta humana lque, lanzada como un
torrente sobre el área histórica, la ha inundado
nes datan de cinco milenios atrás, con ejemplbs como
los grandes ejércitos y las cuadrillas de trabajo organizadas para la construcción de las pirámides
V la
Gran
Muralla China. Así mismo, Ramón Fernández Durán
(2010) hace uso de tal noción a fin de describi~ la situa-
En otras palabras, el auge dell modo de producción
ción presente de crisis del capitalismo postmoderno y
capitalista quedó facilitado por el incremento de la
rev latinoam bioet ¡ ISSN 1657-4702 ¡Volumen 10 ¡ Número 2 ¡ Edición 19 ¡ Páginas 34-57 ! 2010
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LA ENERGíA COMO UN LEITMOTIV PARA LA BIOÉTlCA GLOBAL / Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
población entre otros factores, incremento favorecido a
su vez por el desarrollo tecnológico, panorama correspondiente al reinado del hombre-masa analizado con
tanta lucidez por el insigne filósofo español, un hombremasa devoto al extremo de la tecnología y de espaldas
al humanismo y la alta cultura. No obstante, conviene
advertir que este panorama de crisis de civilización no
es obra exclusiva del modo de producción capitalista,
puesto que, así mismo, el modo de producción socialista soviético es tan culpable como el capitalismo occidental, habida cuenta que ambos modos de producción
comparten su fidelidad al paradigma baconiano de conquista de la naturaleza . Por su parte, Hans Jonas (2004)
fue claro al señalar que, si acaso, el marxismo soviético
ha sido un poco menos dañino del ambiente. Pero, la diferencia no es mucha. Por ejemplo, baste pensar en el
deterioro ambiental de la cuenca del mar Aral en el Asia
central soviética, catástrofe ecológica todavía vigente .
Incluso, ciertos intelectuales de izquierda han aportado
críticas duras al marxismo soviético . A guisa de ejemplo a este respecto, mencionemos aquí las críticas de
Enza Tiezzi y Laura Conti, cuando ambos destacan que,
a mayor demanda de reivindicaciones materiales para
los obreros, mayor impacto ambiental (Tiezzi, E. 1990) .
O las críticas de Heinz Dieterich (2003) al distinguir la
concepción del socialismo del siglo XXI de la del marxismo soviético, concepción en sintonía con la sana
armonía entre hombre y naturaleza. En suma, ambos
modos de producción han sido nefastos para el bienestar de Gaia, la cual, como señala James Lovelock
(2007). terminará por expulsarnos de su seno al habernos comportado como unos gamberros.
Por supuesto, la insensatez de la noción de megamáquina prosigue al plantearse soluciones tecnológicas dominantes de cara al problema de la crisis ecológica . Es justo la concepción de la geotecnología o ingeniería planetaria, cuyo error radica en tratar de solucionar el problema de marras sin cuestionar las contradicciones de fondo de la sociedad industrial, el paradigma
de civilización vigente. En estas condiciones, aún falta
mucho para llevar a la práctica la concepción de IIlich
de una sociedad convivencia!.
La ciencia ficción permite captar el absurdo inherente a las soluciones tecnológicas dominantes de alcance
planetario . Tomemos un ejemplo de un libro de Sergio
Palacios (2008): la película Soy/ent Green, un clásico
del cine de ciencia ficción protagonizado por Charlton
Heston, quien hace el papel de un detective, Robert
Thorn, cuya investigación de unas muertes termina por
descubrir la clave de la fuente de alimentación de la humanidad en un futuro cercano a nuestro tiempo: el año
2022 . El alimento de la gente de todo el planeta son
unas galletas verdes, denominadas Soy/ent Green, un
producto que, según los fabricantes, estaba hecho con
soya. Por desgracia, como descubre Thorn, tales galletitas están hechas de ... cadáveres humanos. De tacto,
los fabricantes procesan en sus plantas los cuerpos de
todos los que fallecen. Pero, como advierte Sergio Pa lacios, ¿es una forma práctica de alimentar a la población mundial? Al hacer unos cuantos cálculos, Palacios
concluye que, para alimentar a una persona en un año,
es menester contar con siete difuntos enteros. Si aplicamos esto al momento actual, sería menester contar
con unos 35 mil millones de cadáveres ... al año. La solución es absurda a más no poder.
También con gran lucidez, Leonardo Boff (2008)
alerta en este sentido cuando analiza los pormenores de
la nanotecnología. En torma concreta, para el problema
del calentamiento global, se ha propuesto la colocación
de nanopartículas en la superficie de los océanos o en la estratosfera con objeto de enfriar
la Tierra y reequilibrar los climas. Empero,
como reza el refrán, 'de eso tan bueno no
dan tanto', puesto que, como se sabe de un
experimento hecho en el mar que se extiende entre Nueva Zelanda y la Antártida, en el
que se esparcieron nanopartículas de hierro de 20 nanómetros con el fin de producir plancton como medio
para absorber el anhídrido carbónico y, de paso, reducir
la temperatura, de forma sorprendente y aterradora, el
efecto fue mucho mayor de lo esperado, lo que llevó a
uno de los científicos involucrados a declarar lo siguiente: "Si tuviera medio petrolero de nanopartículas, podría
ocasionar una nueva era glaciar en el planeta" . Así, se
ve que no estamos en posición de controlar el poder
Inmenso que la tecnociencia ha puesto en nuestras
manos . Seguimos siendo una civilización del tipo cero,
en plena adolescencia tecnológica.
La adolescencia de marras queda bien plasmada en
las certeras críticas de Brodianski (1989) a la energética
actual, atrapada en un callejón sin salida Al concluir su
maravilloso libro sobre la historia del movimiento perpetuo, él deja claro que, hoy día, se da una "concentración de
la ignorancia", hecho todavía más notorio si consideramos
que los promotores actuales de móviles perpetuos son
doctores Y candidatos a doctor en ciencias e ingeniería,
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lo que sugiere una comprensión deplorable de las leyes
la termodinámica a pupitrazo limpio. Sin ambages, esto
naturales a despecho de esa educación tecnocientífica de
significa que el grueso de la humanidad ignora las implica-
alto nivel. Este fenómeno ha sido de lo más evidente con
ciones mismas de la termodinámica.
un episodio del pasado cercano, el de la máquina ener-
gética de Joe Newman, otra pretensión de móvil perpe-
DIMENSiÓN EDUCATIVA ALTERNATIVA
tuo, cuya notoriedad reside en el ruido que se le hizo en
el propio Congreso de los Estados Unidos según relata
La revisión de la literatura educativa de las últimas
el asunto Robert Park (2001) con pelos y señales, puesto
seis décadas, lapso en el que se ha dado el aumento
que varios senadores norteamericanos presionaron para
dramático del consumo de energía en el mundo por
que se le diese una patente a la máquina en cuestión, lo
obra y gracia de la exacerbación del programa baco-
que equivale a decir que trataron de derogar las leyes de
niano, demuestra el descuido craso de la crisis de civilización actual por parte del colectivo de los educadores, reflejo mismo de su obnubilación con modas pedagógicas que van y vienen, como el constructivismo,
típico discurso anticiencia que poco o ningún servicio le
presta a la causa de la cultura y de la formación integral
real del ser humano. Al fin y al cabo, el constructivismo, parte de la ideología postmoderna, no es ajeno a
la lógica cultural del capitalismo tardío, su aparato ideológico y las consecuencias nefastas de semejante discurso conciernen así mismo a la educación ambiental
El rigor intelectual exige
escoger la literatura educativa que se encuentre
en armonía con la preservación de la vida. Sobre
esto, las últimas dos décadas han visto la aparición de múltiples obras
en tal sentido, sobre todo
procedentes del ámbito
de los medios alternativos de comunicación, y
cuyos autores, con amplia
solvencia moral e intelectual, profesan en diversas
universidades.
Botón de muestra, un artículo de Julie Cupples (20091.
de factura postmoderna y relativista típica, dice mucho
al respecto. Su cuarta sección se titula The social cons-
truetian Di ajr palfution como si el consenso de una
comunidad fuera el garante de la existencia o no de la
contaminación de una zona, a despecho de la evidencia
fáctica. Desde luego, negar la contaminación apelando
a un consenso resulta bastante ventajoso para los intereses de los gobiernos y las transnacionales. Y estamos
hablando de un artículo de uso amplio en postgrados
del área de ingeniería ambiental por parte de personas
desaprensivas que no disimulan su enemistad con el
pensamiento científico genuino, lo cual da una buena
idea de la chatarra ideológica con que envenenan la
mente y el espíritu de los ingenieros de hoy, cuya matriz
humanista es bastante enclenque de por sí.
Siendo así, el rigor intelectual exige escoger la literatura educativa que se encuentre en armonía con la preservación de la vida Sobre esto, las últimas dos décadas
han visto la aparición de múltiples obras en tal sentido,
sobre todo procedentes del ámbito de los medios alternativos de comunicación, y cuyos autores, con amplia
solvencia moral e intelectual, profesan en diversas universidades. Al respecto, señalemos un libro reciente
de Enrique Javier Díez Gutiérrez, Profesor Titular de la
Universidad de León (Díez, EJ. 2009). Lo que lo hace
atípico es su consideración de la dimensión educativa a
rev latlr10am bioet / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/Número 2/ EdiCión 19 ¡ Páginas 34-57 f 2010
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LA ENERGíA COMO UN LEITMOTIV PARA LA 810ÉTlCA GL08AL / Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartos
tono con la crisis de civilización contemporánea. Desde
el principio, toma en cuenta la crisis del modo de producción capitalista a fin de ubicar la crisis educativa y el plan-
El hecho que la educación de hoy, dominante y para
nada convivencial, genere mucha entropía no sorprende si
tomamos en cuenta la famosa Paradoja de Jevons. Éste,
teamiento consecuente de alternativas a ésta, centradas
en un informe al Parlamento Británico en 1865, planteó
en la necesidad de un nuevo paradigma de civilización, el
que la mejora en la eficiencia de las máquinas de vapor no
postcapitalismo, habida cuenta que el actual ha llegado a
implicaba un consumo menor de carbón, sino que, antes
un callejón sin salida. En su concepción alternativa, Díez
al contrario, fomentaba una mayor expansión de la indus-
conecta con acierto conceptos como democracia real, li-
trialización y el consumo. Bueno, sucede que las nuevas
bertad, equidad, justicia, seguridad común, paz y ciuda-
tecnologías de la información y la comunicación adolecen
danía real con lo que llama el uso sostenible de los recur-
también de esta paradoja dada su mayor eficiencia, esto
sos naturales y su apropiación social. Esto implica el pre-
es, facilitan la masificación al promover un uso mayor de
dominio del valor de uso sobre el valor de cambio, idea
los recursos, masificación que, así mismo, pone al alcan-
que evoca el pensamiento convivencial de Iván IIlich. En
ce de las manos de más gente el poder propio de la tec-
suma, una sociedad en equilibrio entre sí, con el ambien-
nociencia, el cual, manejado con irresponsabilidad, incre-
te y con la biocapacidad del planeta . Obsérvese que esto
menta en forma explosiva la capacidad depredadora de la
implica replantear la educación en forma radical, algo to-
naturaleza por parte de esta civilización demencial (Fer-
talmente nuevo en la historia de la humanidad.
nández, R 2010) . En otras palabras, crece más y más el
La reciente serie de televisión titulada El Armagedón, presentada por el Historv Channel, al considerar el
deterioro inevitable de las obras humanas una vez co-
consumo de energía en sintonía con el mito del desarrollo
sostenible, oximórico como el que más.
Por si acaso no bastasen los análisis sesudos de IIlich,
lapsa esta civilización por una u otra causa, en uno de
Rifkin, Howard y Fernández, entre otros autores por el
sus capítulos, abordó un aspecto provocativo, a saber:
estilo, la tozudez de los hechos nos vuelve al camino del
la mutación sufrida por la educación. En pocas palabras,
rigor intelectual. Un grupo entusiasta de estudiantes de
se trata del hecho que, en tales condiciones, las univer-
postgrado españoles, bajo la inspiración de su maestro,
sidades y otras instituciones de similar jaez desapare-
Carlos Fernández Liria, ha ofrecido unos análisis de lo más
cen (gracias a Dios) y la humanidad sobreviviente debe
Interesantes acerca de la mercantilización de la educación
reinventar la educación. Lo presentado en dicho progra-
europea por obra y gracia de la Declaración de Bolonia
ma muestra la reaparición de formas educativas casi ex-
(Alegre, L. & Moreno, V. 2009) . Para decirlo en forma la-
tintas en la actualidad ante el auge avasallador de los
pidaria, el testimonio de tales estudiantes, antiguos parti-
flamantes sistemas educativos de hoy, negadores de la
cipantes en las protestas contra Bolonia unos años atrás.
autonomía humana En concreto, las formas educativas
que reaparecen están a buen tono con la educación con-
han quedado configurados en sintonía con los pre-
vivencial analiza?a con tino por Iván IIlich (2006c) varias
ceptos de la sociedad industrial y su programa
deja bastante claro que los sistemas educativos actuales
décadas atrás De suerte que los realizadores de dicha
baconiano, diagnóstico en perfecta sintonía
serie han demostrado un gran sentido común al plan-
con lo brindado por Enrique Javier Diez Gutié-
tear formas educativas convivenciales en un escenario
rrez y tantos otros autores que han aportado a
este respecto hacia las últimas dos décadas.
de colapso de la civilización energívora. Y no puede ser
de otro modo, habida cuenta que Jeremy Rifkin y Ted
Howard (1990) dejaron bien establecido que la educación de nuestro tiempo, orientada hacia la especialización, genera mucha entropía, hecho notorio si reparamos en la cantidad ingente de recursos requeridos para
En estas condiciones, la educación dominan-
Recuérdese que ni siquiera los propios Estados Unidos
te actual. en todos sus niveles, provoca nauseas al cohonestar la depredación y destrucción sin limites de Gaia . Y,
si en Europa llueve, por aquí no escampa . Esta situación
de hoy, de franca depravación cultural, contrasta sobremanera con la concepción de la educación superior según
Wilhelm von Humboldt (2005): "El Estado no debe tratar
están en posición de darle educación superior a todos
sus universidades ni como centros de educación secun-
los norteamericanos. Educación convivencial, investi-
daria ni como escuelas especiales, y no ha de valerse de
su academia como si fuera una diputación técnica o científica" . En esta perspectiva, Humboldt no perdía de vista
educar a un porcentaje bastante exiguo de la población.
gación convivencial, civilización convivencial, he ahí la
clave desde la óptica del uso racional de la energía.
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Julio-Diciembre 2010
el papel de la Universidad en tanto reserva moral, idea a
tono con lo que, mucho tiempo después, dirá José Ortega
y Gasset sobre lo que, se supone, es la Universidad: "La
inteligencia como institución " Por desgracia, las concepciones de Humboldt y Ortega han caído en el olvido.
El hecho incontestable de las contrarreformas neoliberales del último cuarto de siglo no es, ni mucho
y Gasset: a los técnicos de hoy, científicos, médicos e
ingenieros, les importan un bledo los principios de la civilización y la alta cultura . Por tanto, ¿cómo lograr que
asimilen el espíritu de un paradigma de civilización convivencia17 Sin duda, éste es un gran reto para el remozamiento genuino de la educaCión
James Lovelock (2007) es muy preciso, en las últi-
menos, una situación nueva, no hay creatividad alguna al
mas páginas de su libro, al proponer un nuevo paradigma
respecto . Ortega y Gasset nos brinda una buena pista de
de civilización, con una población humana mucho menor,
ello en La rebelión de las masas (Ortega, J. 1961) :
Pero las ciencias experimentales si necesitan de la
masa, como ésta necesita de ellas, so pena de sucumbir, ya que en un planeta sin fisicoquímica no puede
entre quinientos y mil millones de habitantes, paradigma
sustentarse el número de hombres hoy existentes.
( .) La desproporción entre el beneficio constante y
dinámicos, base que, en palabras de IlIich, no debe superar cierto umbral. A guisa de ejemplo. en el caso de
patente que la ciencia les procura y el interés que por
los sistemas de transporte, este umbral está en los 25
acorde con una existencia armoniosa entre los humanos
y Gaia . Por ende, con una base energética en conformidad con los límites impuestos por los principios termo-
ella muestran es tal, que no hay modo de sobornarse a
kilómetros horarios, por encima del cual, según cuidado-
sí mismo con ilusorias esperanzas, y esperar más que
sa argumentación de IlIich, resulta inevitable la inequidad
barbarie de quien así se comporta Máxime si, según
social y la destrucción de la naturaleza (1lIich, 1. 2006a).
veremos, este despego hacia la ciencia como tal apa-
Por otro lado, Lovelock no defiende la continuidad de
rece, quizá con mayor claridad que en ninguna otra
instituciones educativas como las universidades en un
parte, en la masa de los técnicos mismos -de médi-
mundo posterior al colapso civilizatorio. Es práctico, pues,
cos, ingenieros, etc., los cuales suelen ejercer su pro-
propone la escritura de una guía, en papel de calidad y
fesión con un estado de espíritu idéntico en lo esen-
duradero, cuyo coste energético es bajo, que ayude a los
cial al de quien se contenta con usar del automóvil o
sobrevivientes de la catástrofe a reconstruir la ci vilización
comprar el tubo de aspirina-, sin la menor solidaridad
sin repetir los errores de ésta Sucede que los medios
íntima con el destino de la ciencia, de la civilización.
de hoy (televisión, radio, libros, revistas , periódicos , Inter-
Ésta es una situación de fácil constatación en cualquier facultad de ciencias o ingeniería. De nuevo, los
bien inútiles, diagnóstico que incluye a las publicaciones
científicas y académicas, de las que están muy bien pa-
hechos son tozudos al respecto . Ese ánimo de los
gados el grueso de sus autores, tan vanidosos las más de
técnicos por obtener el mayor "beneficio constan-
las veces. ¡Vaya ironía I Como señala Lovelock, los artícu-
net, etc.) poco dicen al respecto, lo que los torna en más
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Bi o ético
te y patente" de la ciencia queda reflejado en sus
los y libros científicos están escritos en un lenguaje tan
instrumentos. Ejemplos son las herramientas de
arcano que incluso los propios científicos sólo entienden
cálculo, pues, si reparamos en la historia correspondiente del siglo XX, la regla de cálculo, primero, y, después,
las calculadoras, mecánicas y electrónicas, junto con
los de su especialidad. De manera, pues, que, una vez
colapse esta civilización de la sinrazón , los medios de in-
los potentes ordenadores de hoy día, han posibilitado
el diseño y la realización de megamáquinas mucho más
formación serán inútiles para efectos prácticos. cuestión
que implica un replanteo radical de la educación, de factura convivencial propiamente dicha
impresionantes que las de otrora, merced a las cuales
se ha llegado a la situación actual de una civilización con
brinda una serie de sugerencias para el cuidado de Gaia,
poderes geomorfológicos evidentes, con un amplio despliegue de flujos de materia y energía. En consecuencia.
el paso a un nuevo paradigma de civilización postcapitalista connota el replanteamiento radical de la formación
de los técnicos, irresponsables como los que más con
el inmenso poder que la tecnociencia ha puesto en sus
manos. No olvidemos la sensata advertencia de Ortega
Influido por Lovelock y su libro, Leonardo Boft (2008)
concebidas a fin de educar a toda la gente en general, no
a los reductos de especialistas envanecidos con su supuesta sapiencia, como si éstos fueren hombres condenados a vivir entre bestias. Son sugerencias que apuntan
a cambios en nuestra mente, en la vida cotidiana, en las
relaciones con el ambiente, etc Al fin y al cabo, la bioética global propiamente dicha, purgada de la demencial
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LA ENERGíA COMO UN LEITMOTIV PARA LA BIOÉTlCA GLOBAL / Carlos Eduardo de Jesús Sierro Cuartos
carga ideológica neoliberal, por tanto, una bioética global
tema central. Ante todo, ambos defienden el rigor cientí-
saturada de convivencialidad, compete a todos los seres
fico en el tratamiento del tema en todo lo posible, aspec-
humanos sin ir más lejos. Sin embargo, como no hay
to clave para la toma de decisiones. Por su parte, Daniel
peor ciego que aquel que no quiere ver, a despecho de
Reséndiz Núñez (2008), a propósito de la formación de
la lectura que cabe hacer de la bioética global desde la
ingenieros, no pasa por alto la necesidad de la dimensión
energía como leitmotiv, el panorama actual es en extre-
humanista y ética. Por desgracia, peca de ingenuo al con-
mo preocupante, puesto que nos estamos jugando nues-
siderar la opción de persistir en la formación de ingenieros
tra propia continuidad sobre la Tierra . Es una ceguera in-
en sintonía con el mito del desarrollo sostenible.
ducida por la cosmovisión occidental de acuerdo con lo
aclarado por Ramón Fernández Durán (2010):
(. ..) un aspecto muy importante que explica esta in-
Casi al comienzo, quedó señalada la relevancia de
Hugo de San Víctor para el tratamiento riguroso de este
tema. Nadie mejor que de San Víctor para concluir este
visibilidad de la crisis ecológica es la propia aproxi-
derrotero esencial, puesto que fue el pionero de la noción
mación a la Naturaleza por parte del pensamiento
de tecnología crítica, esto es, aquella contraria a
occidental dominante, un pensamiento que, como
la concebida para la explotación y sobreexplo-
hemos visto, se globaliza en el siglo Xx. aunque
tación de natura . Destaca IlIich que, con la
adoptando la forma de múltiples modernidades al
final del mismo. Un pensamiento basado en la idea
de Progreso constante, y en los mitos de la produc-
idea de la tecnología crítica de 1130, Hugo
entraba en confrontación con la ingenuidad
tradicional. De similar manera, nosotros lo
ción y crecimiento, que, finalmente, se acaban impo niendo en el mundo entero. Pero este pensamiento
estamos en versión baconiana. Ahora bien, la
está basado también en fuertes dualismos jerarqui-
su ingenuidad al pretender ser una empresa que libere a
zados: Cultura-Naturaleza, Mente-Cuerpo, Razón-
los otros de las incomodidades del estado de hombre. En
Emoción, Conocimiento Científico-Saber Tradicional,
Público-Privado, Hombre-Mujer, etc. Yen estas dicotomías el predominio es claramente del primer polo
de la relación, y el segundo queda claramente supeditado al mismo. Es por eso por lo que el pensamien-
otras palabras, se mantiene el dominio de los científicos
cuanto a una autodisciplina uniforme atañe. Sin embargo,
to moderno occidental está absolutamente incapaci-
este enfoque no alcanza a ser tecnología crítica de acuer-
"ciencia alternativa" de los últimos tiempos persiste en
que operan en función de los demás Su vocación ecológica ha pasado de la producción de bienes y servicios
para las mayorías hacia el forzamiento sutil de la gente en
tado para ver, comprender y sentir el deterioro de la
do con "Iich, pues, existe el peligro en cuanto a que esta
Pacha Mama, sobre todo cuando desde sus inicios,
"ciencia alternativa" absorba la investigación convivencial
como ya vimos, se construye y se desarrolla para dominarla. Si a ello le sumamos el enfoque analíticoparcelario que domina el saber científico moderno, y
Como bien dice "Iich : "la investigación convivencial sólo
la ausencia y minusvaloración de las reflexiones más
holísticas y cualitativas, fácilmente podremos constatar que, a pesar de disponer de un conocimiento
técnico cada día más sofisticado para medir lo que
acontece en la realidad, ésta no haga sino deteriorarse a velocidad de vértigo, debido a los fortísimos
intereses económico-financieros que conducen la
lógica ciega del capital. Oue no ve lo que no quiere ni
puede ver, pues iría contra su propia esencia.
También con intención educativa, Derlly González y Ernesto Marquéz (2008) dan consejos con un enfoque más
técnico que humanista, junto con la advertencia de no incurrir en la mala ciencia inherente a ciertos programas de TV
y películas de ciencia ficción con el cambio climático como
al convertirla en instrumento didáctico de tres al cuarto
permanece fiel a su misión cuando parte de una imagen
del hombre inversa a la del trabajador y consumidor para
quienes los especialistas están interesados en "hacer investigación ..... Y, mucho es de temer, la educación actual
no se corresponde con esta percepción aguda. Entretanto, sigue fomentando la visión cornucopia na propia de la
sociedad industrial. Es una educación que ha ayudado a
forjar el desastre civilizatorio actual. Por ende, el paso a un
nuevo paradigma de civilización ha de ir de la mano con
un replanteamiento radical de la educación que supere la
dictadura del hombre-masa y su obnubilación con la técnica en desmedro de las humanidades, visión nefasta que
ha estado en sintonía con la incomprensión de los límites impuestos por los principios termodinámicos . Esto es,
aún estamos en la niñez en materia de comprensión de la
energía y la entropía, por lo que la bioética global enfrenta
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un obstáculo serio para su avance en semejantes condi-
Entretanto, la caja de Pandora sigue aún abierta y,
ciones. De ahí que la energía, junto con su campo semán-
como señala E. A, Wrigley (1996). experto inglés en his-
tico, deba ser todo un leitmotiv para la bioética global.
toria de la Revolución industrial, el modo de producción
capitalista ha caído en una variante del mito de la caverna, esto es, antes los hombres estaban encadenados de
cara a las paredes de la cueva que parecían cil'cunscri-
A MANERA DE CONCLUSiÓN
bir sus esperanzas y ambiciones para luego desatarse
La depuración del discurso de la bioética global de
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Bioéllco
lastres ideológicos es factible al buscar la comprensión
merced a las nuevas fuerzas puestas en acción por la
de la crisis de civilización de hoy y el callejón sin salida
economía industrial, libertad que les permitió girar hacia
en el que se encuentra desde la óptica de la energía,
la boca de la caverna y deleitarse con las oportunidades
vista como intuición y concepto. En esta perspectiva, la
exploración histórica brinda una ayuda inestimable a fin
de ahondar al respecto. Así las cosas, es una perspectiva que sugiere una reforma radical de la educación
abiertas en un vasto territorio nuevo. Pero, añadamos,
actual, en especial la de científicos e ingenieros,
que recurriésemos a explicaciones basadas en el "efecto
tal deleite no duró mucho, apenas un par de centurias,
pues, la fiesta se acabó por obra y gracia de la fuerza
legislativa de la termodinámica . Y no ha sido menester
quienes todavía son parte de los bárbaros mo-
Nostradamus", plagadas de vaguedad, ambigüedad,
dernos diagnosticados con tino por José Ortega
simbolismo, metaforicidad, retrodatación, catastrofismo
y Gasset, pues, mientras persista la educación
y apelación a la inspiración divina (Odifreddi, 2010). sino
actual, anclada también al paradigma baconiano, quie-
que la modesta consideración de los principios termodi-
nes egresan de las facultades de ciencias e ingeniería
no pasarán de ser meros aprendices de brujo con una
alta irresponsabilidad para el manejo del enorme poder
námicos y sus límites al crecimiento económico sugieren
la necesidad imperiosa de un nuevo paradigma de civilización, de factura convivencial propiamente dicha. ¿ Le
puesto por la tecnociencia en sus manos, poder que ha
serán favorables los hados a la humanidad a fin de dar tal
puesto en jaque a la propia biosfera .
paso crucial a fin de preservar a Gaia?
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I
NOTAS
2
Desde siglos antes del neologismo acuñado (bioética), primero
por Fritz Jahr en 1927 y, luego, por Van Rensselaer Potter hacia
1970 Botón demuestra, cabe señalar la preocupación sentida
por Leonardo da Vinci a propósito de los posibles malos usos
que los hombres pudieran darle a varias de sus invenciones,
como en el caso de un submarino
Por el estilo, otros autores coinciden con diagnósticos como los
de Klare: Daniel Martín Mayorga (2005), quien título un artículo
de fondo para la Revista de Occidente como Se acabó la fiesta;
Mariano Marzo (2005) al analizar el ocaso de la era del petróleo;
y Antonio Feito García y Juan López Asenjo (2005) al abordar las
energías alternativas
rev.latinoam bioet IISSN 1657-4702/Volumen 101 Número 21 Edición 191 Páginas 34-57 / 2010
Julio-Diciembre 2010
Rela~ao
entre enfermeiros e
médicos no H.ospital das Clínicas
da Universidade Federal de 6oiá!.:
a perspectiva do profissional
de enferrmagem
PROFESSI0NAL RELATIONSHIP BETWEEN
NURSES ANO OOCTORS ATTHE CLlNICAL
HOSPITA~ OF FEDJ:RAL UNIVERSITY OF
GOIÁS:THE VIEW OF NURSES
.E
RELACiÓN PROFESIONAL E
FERMERASY MÉDICOS EN EL HOSPITAL
'-' L:t\ UN IVERSIDAD FEDoRAL DE GOIÁS :
.'-2'"":"~..---It1 LAVISIÓN DE LAS ENFERMERAS
I
l '
RELA<;:AO ENTRE ENFERMEIROS E MÉDICOS: A PERSPECTIVA DO PROFISSIONAL DE ENFERMAGEM / Ana Maria de Oliveira, el al.
RESUMEN
El conflicto en la relación entre médicos y enfermeras es un tema tabú en los servicios de salud y poco discutido en la literatura. Se
sabe que el conflicto entre estas dos profesiones, identificados como los principales responsables de la atención al paciente, se debe
a la combinación de diversos factores que van desde la creación del equipo multidisciplinario hasta las cuestiones salariales El estudio
tiene por objeto determinar si desde el punto de vista de enfermeria, hay un conflicto en la relación con los médicos en el Hospital
das Clínicas de la Universidad Federal de Goiás (HC / UFG) y los factores que intervienen . Con este fin, 82 enfermeras respondieron
a un cuestionario con preguntas demográficas y sobre las variables que afectan a la relación (Escala Likert). El resultado muestra predominio del sexo femenino (89%). edad promedio 40,5 años, tiempo promedio de trabajo 11 años y horario semanal promedio de 30
horas. El análisis factorial identificó tres Fatores de Protección (División de tareas, Reconocimento y Reflex en el paciente) y tres Fatores de generación de conflictos (Comunicación, Reconocimiento y Condiciones de trabajo), mientras que el conflicto esté subyacente
a los procesos de trabajo y de la relación intersubjetiva. El paciente es el principal beneficiario cuando hay buena relación y las fallas en
la comunicación, las condiciones de trabajo y remuneración no digna son factores de desestabilización de la relación multiprofesional
Palabras elove
Enfermera, médiCO. conflictos, relación, multiprofesional.
ABSTRAer
The conflict in the relationship between doctors and nurses is a taboo subject in the health service and little discussed in the
literature. It is known that the conflict between these classes, that are directly responsible for the care of the patient, is caused by
the combination of diverse factors ranging from the establishment of the group of work until the salary. The research presented here
aimed to verify if there is conflict in the relationship between doctors and nurses at the Clinical Hospital of the Federal University of
Goiás (HC) and the factors that may promote or prevent it. An amount of 82 nurses were interviewed to study this population and
the categories of variables that interfere in their relationship with other professionals. The result was a population with a prevalence
of females (89%) with mean age of 40.5 years, average working time at the HC of 11 years and with weekly working hours average
of 30. Factor analysis identified three protective factors (Division of tasks, Teaching hospital and Influences in the patient) and three
other conflict generator factors (Communication, Recognition and working conditions). while the conflict underlies the processes
related to work and personal relationship. The patient is the primary beneficiary when there is a good relation. Bad communication,
non-appropriate working conditions and unworthy remuneration are destabilizing factors for the inter-professional relationship
Ke Words
Nurse, physician, conflict, relationship, multlprofessional healthcare .
RESUMO
o conflito na relar;ao entre médicos e enfermeiros é assunto tabu nos servir;os de saúde e pouco discutido na literatura
Sabe-
-se que o conflito entre essas duas profiss6es, tidas como as principais responsáveis pelo cuidado do paciente, é causado pela
associar;ao de diversos fatores que van desde a constituir;ao da equipe multiprofissional até as quest6es salariais. O estudo pretende averiguar se, na visao da enfermagem, há conflito na relar;ao com médicos, no Hospital das Clínicas da Universidade Federal de Goiás (HC/UFG) e os quais os fatores associados. Para tanto, 82 enfermeiros responderam a um questionário com dados
demográficos e perguntas em escala Likert, sobre as variáveis que interferem na relar;ao interprofissional O resultado demonstra
predomínio do genero feminino (89%). idade média de 40,5 anos, tempo de trabalho médio no HC de 11 anos e carga horária semanal média de 30 horas. Da análise fatorial foram identificados tres fatores de proter;ao (Divisao das tarefas, Influencia hospital escola e Reflexo no paciente) e tres de gerar;áo de conflitos (Comunicar;áo, Reconhecimento e Condir;6es de trabalho). estando o conflito subjacente aos processos de trabalho e de relar;ao intersubjetiva. O paciente
é o principal beneficiado quando existe boa relar;ao. Ruídos de comunicar;áo, condir;6es de trabalho inapropriadas e a
remunerar;áo indigna configuram-se como fatores desestabilizadores da relar;áo interprofissional.
Palavras Chove
Conflito, enfermeiro, médico, rela<;80, multiprofissionalidade .
rev latinoam bioet / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/Número 2/ Edición 19/ Páginas 58-67 /2010
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Julio-Diciembre 2010
os servl<;os nessa área, apontando ainda a rela<;áo entre
INTRODU<:ÁO
esses grupos como conflitante Também considera que
A divisao do trabalho em uma unidade hospita-
os problemas advindos desse relacionamento atuam
lar, delineada sob a forma de equipe multidi:sciplinar,
como importante obstáculo a excelencia na produ<;áo
surge como modo de enfrentamento da complexidade
em servi<;os de saúde (Silva, 1998) .
inerente as peculiaridades do sistema de saúde, a di-
A constrU9.30 da rela<;ao dicotómica médico-enfer-
namica do processo saúde-doenGa e a dimens:ao holís-
meiro abrange atributos históricos de cada ator da orga-
tica do paciente.
niza<;ao social instituída como equipe multidisciplinar em
O ideário acerca da acerca da equipe multidisci-
saúde, bem como contempla a no<;ao de representa9óes
plinar configura-se como estratégia para enfrentar o
sociais dos mesmos. Alguns autores ressaltam o quao
Intenso processo de especializaGáo na área da saúde
mareante é o papel do médico na definiGao do papel do
sem se fazer acompanhar ao mesmo tempo da arti-
enfermeiro, e o quao interessante e controversa é a ¡den-
cular;;áo de fazeres e saberes (Peduzzi, 2001) , Pinho
tidade construída com base em tal relar;;ao conflit uosa
(2006) esclarece que o trabalho em equipe origina-se
(Araujo & Ramos, 2002; Silva, 1998)
pela necessidade de promover a qualidade dos servir;;os em saúde, de maneira a atender eficientemente
OBJETIVOS
as demandas do paciente (Pinho, 2006).
A vida das organizaGóes está saturada de valores im-
Pretende-se identificar a existencia de conflito entre
plícitos e explícitos que Ihes dao sustentaGáo e balizam
profissionais médicos e enfermeiros1 e destacar os pos-
os julgamentos e as condutas (Campos, 1992; Zoboli &
síveis fatores determinantes desse, com a inten<;ao de
Fracolli, 2006). As divergencias de opinióes e condutas
comparar as particularidades encontradas no Hospital
sao naturais e inevitáveis no local de trabalho .
das Clínicas/UFG com a literatura pertinente.
O trabalho em equipe tem tres justificativas principais: 1. Quebra da divisáo do processo de trabalho;
METODOLOGIA
2. Possibilidade de responsabilizar;;ao de cada equipe
por um conjunto de problemas bem delimitados; 3.
O HC possui 149 enfermeiros distribuídos nos di-
Possibilidade de superar;;ao da inércia e da indiferenr;;a
versos setores clínicos e cirúrgicos Estaticamente, foi
burocrática que caracterizam os serviGos ' pú-
demonstrado que para garantir a representatividade da
blicos de saúde atualmente (Campos, 1992) .
amostra deveriam ser selecionados ao menos 48 pro-
As relaGóes conflituosas podem propiciar,
fissionais, considerando um intervalo de confian<;a de
freqüentemente, o (re)delineamento e a .(re)
95% e um erro máximo de 5%
definiGao de papéis, de modo a alcanGar a
O estudo configura-se como transversal, descriti-
adaptaGao da equipe as demandas da assis-
vo e quanti-qualitativo. Os critérios de Inclusao na pes-
tencia em saúde . De acordo com os teóricos
quisa foram ser maior de 18 anos, graduado em en-
interacionistas, o conflito é uma necessidade absolu·
fermagem e possuir vínculo empregatício com o HC
ta e um estímulo as organizaGoes para gerar cresci-
Os participantes foram selecionados aleatoriamente e
mento. Todavia, os conflitos podem apresentar cará-
convidados a participar. Para tanto assinaram o termo
ter construtivo ou destrutivo, de acordo com o modo
de consentimento (TCLEl, em observancia aos ditames
de gerá -Ios e conduzi-Ios (Araujo & Ramos, 2002;
éticos, e após aprova<;ao do Comite de Ética em Pes-
Stumm, MaGalai & Kirchner, 2006).
quisa Médica Humana e Animal do HC .
Os conflitos estáo presentes nas rela9óes e sao im-
Utilizou-se como instrumento de pesquisa um ques-
portantes construtores da identidade do profissional,
tionário auto-aplicável (Silva, 1998) com algumas modifi-
porque permitem confrontar e (re)delinear os atributos e
ca<;oes, no qual o entrevistado escolhia para cada asser-
os afazeres que se sobrepoem o campo de poder exercr-
tiva uma das op<;oes prevista na escala Likert (sempre,
do por cada trabalhador (Araujo & Ramos, 2002) .
quase sempre, as vezes, raramente e nunca) . Formado
Considerando as peculiaridades da equipe multidisci7
o banco de dados no programa Epi Info versaD 3.4.3, os
plinar em saúde, Silva (1998) define os médicos e enfer"
dados foram analisados por meio de estatística descriti-
melros como grupos de maior representatividade para·
va e análise fatorial por Ranking Médio (RM) .
re v.iatinoam bio$t / ISSN 1657-4702 /Volumen lO / Número 2 / Edición 19 / Páginas 58-67 / 2010
RELA<;:AO ENTRE ENFERMEIROS E MÉDICOS: A PERSPECTIVA DO PROFISSIONAL DE ENFERMAGEM / Ano Morio de Oliveiro, el 01.
RESULTADOS
Foram entrevistados 82 enferme iros durante os períodos da manha. tarde e noite. no período de man;:o a
abril de 2009. perfazendo 55 % da popula t;:ao-alvo .
A análise demográfica revelou que 89 % (73) dos entrevistados sao do sexo feminino e 11% (9) do sexo masculino.
A média de idade foi 40.5 anos : o participante mais jovem
tlnha 22 e o mais velho, 60. A médla de anos de trabalho no
hospital é 11 o tempo mínimo foi um ano e o maXlmo, 32.
058,7% (37) trabalham em outro local. A moda fOl15 anos
Al Existe comunica<;:ao adequada
(15,9%) . A media da carga horana semanal de trabalho fOI
A2 . Participa na decisao da conduta
1.91
32 horas. com moda de 30 horas (80.2%)
A3 Médicos consideram sua opiniao
2.43
Divisao de tarefas na equipe
3.58
que assumlram os seguln es valores' nunca. vale zero,
A4 . Func;óes de médicos e entermeiros definidas
3,24
raramente. um: as vezes, 2, quase sempre, 3, e sempre.
4 Para proceder a anáhse fatonal, as perguntas foram
A5 Sabe suas fun<;:óes perante o
paciente
3.93
Reconhecimento interprofissional
2.98
A6 Médico reconhece importancia
enfermeiro
2,91
O questlOnáno aplicado constava de 15 assertivas
(Al a A 15) com as opcóes de resposta em escala Likert
Pc
agrupadas em categorías seguindo padróes descritos na
literatura (Silva, 19981. As assertlVas de 1 a 3 (Al, A2 e
A31 correspondem
a categoria
ComunicaGao interprofis-
Slonal: de A4 a e A5, á Dlvlsao de tarefas na equipe, A6
e A8 a Reconhecimento InterproflsSlonal, de A9 a A12,
CondlGóes de trabalho, A13 e A14, Influencia do hospltal-
A7 EXi-st-e-r-el-ac;:-a-o-h-armoniosa
méd iCO
co~ 98
.
Aa . Existe relac;ao harmoniosa com
outros
3.04
se ponto de corte Igual a 3. Definlu-se que, se a méd la
Condir;óes de
2,47
da categoria for Igual ou superior a 3, considera-se o
A9. O salário é adequado
1.66
Al0. Ambiente e materiais adequados
2,02
A11 Cond trabalho favorece rel.
com médicos
3.07
A12 . Cond trabalho favorece rel.
com out ros
3.16
Influencia do hospital
3,64
A13 Hospital escola favorece rel.
com médicos
3.64
A.14. Hospital escola favorece rel.
com outros
3.64
escola e A15, Reflexo no paciente
Gc
-+--
Realizou-se a anáhse fatonal atraves do RM e adotou-
fator preventivo para
o confllto
(Pc). Caso contrárto, se a
média tor menor que 3, considera-se que aquele fator é
gerador de conflito (Gc) Se o numero de fatores geradores de conflito (Gc) for malor que o de fatores de preven-
Gao (Gc>Pcl, conSidera-se que há confhto estabelecldo
na realidade anahsada. Se da analise resul ar em numero
de fatores geradores de conflito menor que o de preven-
980 (Gc<Pc). considera-se que na realrdade nao ha conflito instalado, porém este e Imlnente. Os resultados das
análises estáo dispostos na tabela 1.
Na categoria Comunica<;:áo Interprofissional obtevese o RM de 2.24, revelando que há uma deficiencia de
comunica<;:áo entre o profissíonal de enfermagem e o
médico; consequentemente. essa situat;:ao é geradora
de conflito (Gc, RM<3). Analisando separadamente as
variáveis que compóem essa categoria . o enfermeíro
balho
Gc
-I-----~
------~
no "",,,,,,nT..
A15 . A boa relac;:ao beneficia os
pacientes
3,96
3.96
RM - Ranking Médio; Gc - fator gerador de conflito (RM<31;
Pe - fator protetor de conflito (RMót3); A. - Assertive
conclui que ele participa minimamente da tomada de decisáo acerca da conduta de cuidado do paciente (A2. RM
=1.911, mas suas opinióes nao sao consideradas pelo
médico na maíoria das ocasióes (A3, RM =2,43).
rey latlnoam bioel / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/ Numero 2 / Edición 19/ Páginas 58-67 I 2010
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· Odl
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ca
Julio-Diciembre 2010
Na categoria Divisao de tarefas na equipe verificouse que, para os profissionais de enfermagem, as suas
fun<;óes e as dos médicos sao claramente definidas (A4,
RM =3,24; A5, RM =3,93); portanto se constitui em
fator protetor de conflito (RM = 3,58).
A categoria Reconhecimento interprofiss ional obteve
RM de 2,98 (Gc, RM<3), revelando que há d~sarmonia
na rela<;ao com os médicos (A7, RM=2,98), iporquanto
os mesmos nao reconhecem a importancia dd enfermeiro na aten<;ao aos pacientes (A6, RM = 2,91).
A categoria Condi<;óes de trabalho obteve RM de
2,47 (RM<3). A questao salarial é um fator em destaque
(A9, RM=1,661. segu ida das condi<;óes ambientais e materiais de trabalho que deixam a desejar, portanto, condi<;6es geradoras de conflito (Al0, RM=2,02). Os
~
afirmaram que condi<;óes adequadas
.. 062 J entrevistados
de trabalho favorece m a boa rela<;ao tanto com os
Blo elico
_ _ __
----J
médicos quanto com os demais profissionais (All,
RM= 3,07; A12, RM=3,16 p>0.05).
A Influencia do hospital escola obteve RM de 3,64,
sendo, portanto, um fator de prote<;ao (RM2:3). O fato do
HC ser uma institui<;ao de ensino, segundo os entrevistados, favorece a boa rela<;ao tanto com o médico (A13,
RM=3,58) quanto com os demais profissionais de saúde
(A14, RM = 3,71), sem diferen<;a estatistica significativa
entre esses grupos (IC 95%, p>0,05).
Os respondentes afirmaram que o paciente é beneficiado quando há boa rela<;áo entre os profissionais de
saúde (A15, RM=3,96). Dessa forma, se o agente de
saúde objetiva suas a<;óes no exercício da beneficencia,
sendo os pacientes o alvo de toda aten<;ao dos profissionais, esse fator se constitui em um circunstante protetor
ao desencadeamento de conflitos .
Em resumo, identificou-se 3 fato res de prote<;ao e
3 de gera<;áo de conflitos (3Pc :3Gc). Conclui-se que há
A construc;ao da relac;ao
dicot6mica médico-enfermeiro abrange atributos
históricos de cada ator da
organizac;ao social instituída como equipe multidisciplinar em saúde, bem
como contempla a noc;ao
de representac;6es sociais
dos mesmos. Alguns autores ressaltam o quao
mareante é o papel do
médico na definic;ao do
papel do enfermeiro, e o
quao interessante e controversa é a identidade
construída com base em
tal relac;ao conflituosa
equilibrio circunstancial de fatores de prote<;áo e de gera<;ao de conflito, sendo o mesmo potencial e iminente,
devido á existencia de fato res passiveis de de~encadeá­
lo (Comunica<;ao interprofissional, Reconhec !mento interprofissional e "Condi<;óes de trabalitlo) .
I
DlscussAo
Da análise dos dados demográficos, quanto ao
genero dos respondentes, nota-se um predom inio de
trabalhadoras, á semelhan<;a de outros est udos publicados ( Elias & Navarro, 2006; Silva, 1998,2006), Destaca-se que o predominio de mulheres na enfermagem,
rev. lallnoam .bloet. / ISSN 1657-4702 /Volumen lO / Número 2 / Edibón 19/ Páginas 58-67 /2010
I
RELA<;:AO ENTRE ENFERMEIROS E MÉDICOS: A PERSPECTIVA DO PROFISSIONAl DE ENFERMAGEM / Ana Maria de Oliveira, el al.
aliado a dupla jornada de trabalho a qual estao submeti-
Araujo Netto et al. (2002) aponta que dentre as
das, também se constitui em situac;:ao a qual se permite
causas de conflito estáo a definic;:ao do papel tipificado
a definic;:ao
falar em superexplorac;:ao do trabalho feminino ( Elias
do enfermeiro ou do outro profissional,
& Navarro, 2006; Silva, 1998, 2006; Silva et al , 2006),
seu próprio ser e as tensoes e conflitos freqüentemente
do
conforme evidenciado em estudos sociológicos que
ocorridas tanto nas situac;:oes de assistencia quanto em
se pautam pela questao de genero (Medeiros, Ribeiro,
Fernandes & Veras, 2006).
de situac;:óes cotidianas do trabalho (Araujo & Ramos,
A idade e a carga horária de trabalho também nao sao
2002) . Dentre as causas do conflito também está a pró-
momentos de interdependencia de trabalho, em torno
homogeneas intra e intergrupos. Além disso, o tempo
pria necessidade de construc;:ao e delimitac;:ao do papel
de trabalho no HC apresenta grande variac;:ao; mas nao
do enfermeiro na interface com o papel do médico;
apresentou relac;:ao estatística com os resultados obtidos
entao, uma das causas seria a própria afirmac;:ao do seu
da análise dos fatores desencadeantes do conflito. No
papel profissional (Silva, 2006), poi s as especificidades
estudo de Silva et al. (2006) o tempo de servic;:o para os
de cada trabalho, constituídas em torno de referenciais
médicos foi importante para análise do relacionamento
de saber e poder, mediam os conflitos entre os traba-
médico-enfermeiro, pois, o maior tempo de convivencia
Ihadores e delimitam a cada trabalhador seu "espac;:o,
na organizac;:ao leva a sustentac;:ao de padróes cristaliza-
objeto e papel" (Araujo & Ramos, 2002) .
dos da cultura organizacional estabelecida.
No es copo da pesquisa ficou demonstrado que há
A literatura é unanime em denunciar a relac;:ao conflituosa das categorias profissionais ora evidenciadas
problema de comunicac;:ao, que os enfermeiros compre-
(Araujo & Ramos, 2002; Elias & Navarro, 2006; Lima &
adequada divisao de tarefas com os médicos . Estes fa-
Bastos, 2007; Medeiros, Ribeiro, Fernandes & Veras,
tores, segundo Lima e Bastos (2007), evita m o conflito e
2006; Stumm, Mac;:alai & Kirchner, 2006; Silva, 1998,
melhoram a qualidade do trabalho.
endem bem seu papel profissional no hospital e relata m
2006; Silva et al., 2006; Tabak & Orit, 2007) . A análise
A comunicac;:ao é um ponto crucial para o estabeleci-
fatorial permitiu avaliar os fato res que interferem na rela-
mento de relac;:óes apropriadas em qualquer ambiente em
c;:ao médico-enfermeiro, sendo que destes configuram-se
que se necessita consolidar um grupo, seja hospitalar ou
como fatores de prevenc;:ao do conflito: Divisao de tarefas
atenc;:ao primária de saúde (Araujo & Ramos, 2002; Bellón,
na equipe, Influencia do hospital-escola e Reflexo no pa-
2001; Mallory, 1981). O desconhecimento por
ciente. Em contrapartida, sao consideradas geradoras do
parte da equipe da missao, da visao e dos va-
conflito as categorias Comunicac;:ao interprofissional, Re-
lores institucionais pode levar os membros a
conhecimento interprofissional e Condic;:óes de trabalho.
realizarem suas atividades de acordo com su as
Um estudo realizado por Silva (1998) em hospital uni-
metas individuais, trabalhando, cada um, se-
versitário do nordeste brasileiro demonstrou que há difi-
gundo seu s próprios principios (Peduzzi, 2001;
culdades entre médicos e enfermeiros, caracterizadas
Silva et al., 2006; Stacciarini & Andraus, 1999).
~
063
pela interferencia de func;:óes, divergencias interpessoais
Apenas a apropriada troca de informac;:oes, segui-
e intergrupais. e insatisfac;:ao, embora haja alguns graus de
da do entendimento entre as partes e aplicac;:ao do es-
satisfac;:ao. A condic;:ao ambivalente de hospital de ensino
e assistencia na rede de saúde publica também influi
positivamente para o relaciona mento conflituoso entre
essas categorias profissionais. Em outro estudo, também
tabelecido e acordado consegue superar problemas e
evitar o surgimento do conflito. Ruídos na comunicac;:ao sao relacionados a ocorrencia de iatrogenia, dano
e morte de pacientes (Arford , 2005; Teixeira et al.,
em hospital-escola brasileiro, abordando trabalho, saúde
2010), apesar dos recursos tecnológicos de última gerac;:ao (Tei xe ira et al , 2010). Além disso. estao entre
e condic;:óes de vida, constatou-se que havia um ambiente desgastante e com disputas internas, no qual as relac;:óes entre os colegas de trabalho foram ambíguas, com
relatos de disputas internas. rivalidades e diferenc;:as de
tratamento; e que o prazer do trabalho está relacionado
com a melhora do paciente, a sensac;:áo do trabalho cumprido e o desprazer está relacionado a organizac;:áo e as
condic;:oes de trabalho (Elias & Navarro, 2006).
as possíveis causas de divergencias no trabalho em
equipe, que com a deficiencia de materiais, equipamentos e pessoal sao fatores geradores de conflitos
(Elias & Navarro, 2006; Silva, 2006; Silva et al., 2006):
Nosso estudo ora revela estes aspectos.
Quanto a relac;:ao interpessoal, há autores que evidenciam uma melhor qualidade da comunicac;:ao em
rey latlnoam bloet IISSN 1657-4702 /Volumen 10 / Número 2 / Edición 19/ Páginas 58-67 / 2010
i
I
Julio-Diciembre 2010
profissionais da medicina do genero feminino, quando
preocupac;ao de que a ética no desenvolvimento do currí-
comparada com os do genero masculino. Aventa-se
culo nao se limita ao en sino em uma disciplina, mas per-
uma série de razoes para explicar a efic iencia dessa ha -
passa todas as práticas que se dao no interior do processo
bilidade (Roter, Hall & Aok i, 2002) .
Na perspectiva habermasiana, a complexa dinami-
educativo (Brasil, 2007; Fernandes, Santa Rosa, Vieira &
ca da ac;ao multiprofissional, articulada as concepc;oes
O status de hospital-escola caracteriza o nosoco-
sobre processo de trabalho em saúde, em uma dimen-
mio como um ambiente multiprofissional de ens ino em
sao dialética, introduz o conceito de trabalho decompos-
servic;o cuja finalidade é preparar profissionais para a
to em dois componentes distintos, porém mutuamente
realidade do sistema de saúde brasileiro (Brasil, 2007) ,
Sadigursky, 2008; Zoboli & Fracolli, 2006 ).
irredutíveis, interdependentes : o trabalho como ac;ao
Constatou-se nesse estudo que esse ambiente favorece
racional teleológica instrumental e também como ac;ao
a relac;ao entre cuidadores e torna o espac;o propício ao
estratégica. A primeira é orientada por regras técnicas;
aprendizado, porém outros afirmam que a ambivalencia
a segunda, por má ximas e valores (Habermas, 1989).
de ensino e servi<;:o nessas institu i<;:óes se configura em
Habermas introduz a decomposic;ao do conceito de
trabalho em dois componentes, os quais, ainda que in-
fator gerador de conflitos (S ilva, 1998, 2006).
A equipe multiprofissional e o trabalho em saúde
terdependentes na prática, sao analiticamente distinguí-
que emerge como modalidade de trabalho coletivo, na
veis e mutuamente irredutíveis: o trabalho, como ac;ao
concepc;ao de Peduzzi, podem ser tipo equipe agrupa-
racional dirigida a fins, e a interac;ao O autor assinala a
mento ou equipe integrac;ao, por se configurar numa
existencia de relac;ao recíproca entre trabalho e intera-
relagao dialética entre intervenc;ao técnica e intera<;:6es
c;ao, embora nao seja possível a reduc;ao da interac;ao ao
sociais entre os agentes e por haver justaposi<;:ao das
trabalho ou a derivac;ao do trabalho a partir da interac;ao
ac;oes e conexao entre os seus membros participantes
(Habermas, 1994) .
Habermas chama de agir comunicativo as interagoes
da relac;ao entre trabalho e intera<;:ao, os profissionais
nas quais as pessoas envolvidas se poem de acordo
constroem consensos que configuram um projeto as-
para coordenar seus planos de agao. Pode-se medir o
sistencial comum, em torno do qual se dá a integrac;ao
acordo alcangado, em cada caso, pelo reconheci-
da equipe de trabalho (Silva, 1998) . Por esses motivos,
(Campos, 1992; Peduzzi, 2001 ; Pinho, 2006) No bojo
mento intersubjetivo das pretensoes de valida-
aventa-se a hipótese de que na visao dos enfermeiros,
de implícitas em qualquer ato de fala (Habermas,
a equipe multiprofissional do HC configura-se como um
1989). No estudo ficou evidente que os médicos
tipo misto de "agrupamento" e de "integra<;:ao", pois,
desconsidera m a opiniao do enfermeiro e nao dao
ainda que haja uma comunica<;:ao ruidosa e pouca im-
a devida importancia a esse profissiona l, o que represen-
portancia dada aos agentes sanitários, nao há conflito na
ta a negac;ao do agir-comunicativo no plano das relagoes
divisao de tarefas, e o paciente é reconhecidamente o
de trabalho intersubjetivas ou técnicas .
objetivo final do agir multiprofissional.
A habilidade da comunicagao é parte da competen-
Em ambos os tipos de equipe, a multidisciplinarida-
cia profissional, sendo inclusive um dos elementos que
de encontra-se permeada por questóes como hierarqui-
compoe o rol de conhecimentos, habilidades e atitudes
zagao na divisao do trabalho, desigualdade na valoriza-
necessários para formagao de médicos e enfermeiros
gao social dos trabalhos distintos, diferen<;:as técnicas
e previstos no projeto político-pedagógico dessas pro-
e exercício da autonomia profissional (Elias & Navar-
fissóes (Brasil, 2007) A tecnologia da comunicagao se
ro, 2006; Peduzzi, 2001; Habermas, 1994; Silva et al,
constitui em um recurso tecnológico dentre as tecnologias leves, capaz de instrumentalizar os profissionais
para a resoluc;ao de conflitos. Essa preocupagao interes-
2006 ; Tei xeira et al., 2010). De permeio a esses aspectos, acham-se alguns fatore s geradores de conflitos:
falta de clareza na delimitac;ao de papéis, disputas de
sa também ao processo de formac;ao de profissionais
da saúde de outros países, além do Brasil (Brasil, 2007),
(Berti et al., 2008; Corley, 1998; Fernandes, Santa Rosa,
poder, estrutura hospitalar verticalizada e burocratizada, e falta de comprometimento de muitos profissionais
Vieira & Sadigursky, 2008). Vários estudos recomendam
a necessidade de transformac;ao da prática do educando/
educador e do modelo curricular constituído, apontando a
(Silva, 1998,2006; Teixeira et al., 2010).
O diálogo com alguns autores indica que a dimensao
do conflito nas organizac;óes ainda é algo a ser aprofundado; contudo, poderíamos tra<;:ar algumas tendencias .
rev latinoam b,oet / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/ Número 2 / Edición 19/ Páginas 58-67 / 2010
RElA<;:ÁO ENTRE ENFERMEIROS E MÉDICOS: A PERSPECTIVA DO PROFISSIONAl DE ENFERMAGEM / Ana Maria de Oliveira, el al.
A primelra é que o conflito faz parte da dmiimica organlzaclonal e, de uma forma ou de outra, vem sendo enfrentado pelos gestores na tentativa de potenclahza<;ao
de seus efeitos, seja para os sujeltos, seJa para a organiza<;ao. A segunda relaciona o contllto a um processo de
percep<;ao e contextualiza<;ao, ou seja, nao e posslvel a
I
· 065 1
deflni<;ao de um modelo de tratamento dessa questao
já que conJunturas diferenciadas e comportamentos dis-
,
I
tintos eXlgem tormas particulares de tratar a questao. A
ultima está vinculada
a rela<;ao intima
entre conflitos e
poder, ou seJa, na mesma medida que parte dos conflitos organizacionais é provocado por uma distribuic;ao desigual do poder, este tem sido o instrumento fundamental (Campos, 1992; Peduzzi, 2001; Teixeira et al., 2010).
Além da semelhanc;a de resultados encontrados em
estudos nacionais e internacionals (Costa et al., 2003 ;
Harris, Treanor & Salisbury, 2006), também se constatou que a grande maioria dos entrevistados afirma que
o paciente é beneficiado quando há boa relac;ao entre
os profissionais responsáveis pelo seu cuidado. Este
fato configura-se como prerrogativa de excelencia para
que cada profissional se empenhe para estabelecer relac;ao harmoniosa com os demais protissionais, com
vista ao exercício do princípio hipocrático da beneficenCia, enquanto agente moral
Rodrigues (2001) pressupee que "a concepc;ao que
se tem da enfermagem enquanto ajuda, vocac;ao e nao
como trabalho, emperra as iniciativas de organizac;áo de
seus trabalhadores na busca de condiC;ees apropriadas
de trabalho, livres de riscos e menos penosa" (p. 77) .
A superac;ao dos conflitos existenciais da profissao
passa pela compreensao do enfermeiro como um trabalhador (Rodrigues, 2001) e pela percepc;ao da fragilidade da autonomia do enfermeiro e do paciente .
Observa-se um movimento empreendido por enfermeiros recé m formados em direc;áo ao fortalecimento
da autonomia profissional e da autonomia do paciente
A equipe multiprofissional
e o trabalho em saúde que
emerge como modalidade
de trabalho coletivo, na concepG80 de Peduzzi, podem
ser tipO equipe agrupamento ou equipe integrac;áo,
por se configurar numa relac;áo dialética entre intervenC;80 técnica e interaGoes
sociais entre os agentes
e por haver justaposiG80
das aGües e conexao entre
os seus membros particIpantes. No boja da relaGáo
entre trabalho e interaGáo,
os profissionais constroem consensos que configuram um projeto assistencial comum , em torno
do qual se dá a integraG80
da equipe de trabalho
(Berti et al, 2008)
O acolhimento é a diretriz organizacional e ac;ao
tecno-assistencial centrada nas pessoas, que pressupee mudanc;a de relac;ao entre e com os integrantes da
equipe, e com usuários. Assim, esta ac;áo está impulsionada por valores (Zoboli & Fracolli, 2006) . Valores
humanos, considerado um construto central na psicologia, sao padrees gerais de orientac;áo para comportamento de base motivacional e sao representac;ees cognitivas das necessidades humanas individuais e societais (Gouveia, Milfont. Fischer & Coelho, 2009),
rey latlnoam bloet /ISSN 1657-4702/Volumen lO/ Número 2 / EdiCión 19 / Páginas 58-67/2010
Julio-Diciembre 2010
o
exercício moral da profissional da enfermagem
requer a difícil tarefa de discernir entre a melhor resposta para um dilema ético. Mas profissionais que decide m
rapidamente em situa<;áo de conflito moral podem estar
deixando de considerar, no julgamento, componentes essenciais ao desempenho da a<;ao moral (Vaiane, 2009).
Coalizáo e conflitos éticos que emergem nos cuidados em saúde nao sao slnals nem de inutilidade ética e
si e para os profissionais de saúde .
Uma característica do trabalho hospitalar é que o realiza uma grande porcentagem de mulheres. É secular a
responsabilidade das mulheres pelo cuidado él saúde, de
bruxas a doutoras, de religiosas a enfermeiras.
Na rela<;áo entre o profissional de enfermagem e o
médico no HC constatou-se que há fatores geradores de
nem de papel absoluto da ética nos cuidados em saúde .
conflito e protetores para o conflito, que pode m preclpl-
Decisoes da sociedade e dos médicos sao atingidas pelas
políticas de saúde e pelas organiza<;oes de saúde, asslm
tá-Io em situa<;oes reals.
Os fatores que favorecem a manuten<;ao do equilí-
como pelo nível individual do pensamento ético (Vende-
brio sao a adequada divisao de tarefas entre as partes, a
miatti, Siqueira, Filardi, Binotto, & Simioni, 2010). A com-
compreensao da importancia da boa rela<;ao profissional
plexidade da organiza<;ao hospitalar é um desafio para o
para adequado cuidado do paciente e o fato de a institui-
processo de gestao, particularmente respeito él lideran<;a.
O estudo da cultura organizacional compreeende o
<;ao ser um hospital escola.
Os distúrbios da comunlca<;áo entre os profissionais
tecido simbólico sobre o qual a dimensao interpessoal
envolvidos é um fator presente na realidade analisada
se constitui, permeado pela compreensao das rela<;oes
que, com a falta de materiais, recursos apropriados e
de poder, do processo de trabalho e das práticas admi-
o náo reconhecimento financeiro do esfor<;o emprega-
nistrativas. O arcabou<;o teórico desse campo, ofereci-
do na execu<;áo da fun<;ao, configura m-se como fato res
do pelos autores contemporaneos, parece indicar saídas
desestabilizadores da rela<;ao entre enferme iros, médi-
possíveis para minimizar a conflitiva dinamica cotidiana
cos e demais profissionais
O conflito entre médico e enfermeiro pode ser um
desse tipo de organiza<;áo (Fleury, 1997)
Uma fonte significativa de stress no exercícío da en-
dos principais problemas nas institui<;oes de saúde, lá
fermagem está no conflito com profissionais médicos
que entre eles se estabelece o mais estreito vinculo
Existe evidencia na literatura que diferentes maneiras de
profissional. Esse conflito prejudica a rela<;ao na equipe
resolver conflitos geram mais ou menos stress. E que
multidisciplinar e, principalmente, com o paciente A de-
o nível hierárquico, a posi<;ao profissional e a reputa<;ao
pender dos resultados dessa rela<;ao, desse-se envidar
do enfermeiro afetam tanto a escolha estratégica de
resolu<;ao de conflito quanto o nivel de satisfa<;ao e
B,06tico
e os riscos físicos e psicológicos de adoecimento para
de stress no trabalho (Tabak, & Orit, 2007)
esfor<;os para que o conflito seja evitado.
Sabe-se que a corrobora<;ao ou refuta<;áo das informa<;oes obtidas a partir de contextos e perspectivas profis-
Médicos e enfermeiros deveriam estar alerta
sionais específicas tem inestimável valor, enquanto instru-
para a ocorrencia de conflitos entre eles e, desde
mento de avalia<;ao e possivel transforma<;áo da realidade
o processo de forma<;ao, deveriam ser preparados em
apreendida, bem como no delineamento de um horizonte
atividades práticas cotidianas; assim, os conflitos seria m
ético para as rela<;oes profissionais em equipe multidis-
resolvidos de maneira construtiva (Berti et al., 2008;
ciplinar e seus reflexos sobre o bem-estar do paciente e
Tabak & Orit, 2007; Vaiane, 2009; Zoboli & Fracolli,
a qualidade dos servi<;os em saúde. Admitindo-se que o
2006) . A Bioética, enquanto disciplina, desponta como
conflito tem como fonte a diversidade de interesses e a
uma possibilidade de instrumentalizar os profissionais
distribui<;ao desigual de recursos, o enfrentamento
de saúde para o enfrentamento interrelacional dos confli-
tivo da questao poderia ser forma eficaz de solu<;ao, aco-
tos éticos, seja com pacientes, profissionais da equipe e
moda<;6es ou equilíbrio entre grupos divergentes.
gestores a nível pedagógico, profissional e político.
POSI-
A execu<;ao e a divulga<;ao de trabalhos semelhantes
a este, e aqueles que analisam a situa<;áo sob a óptica
CONCLUSÁO
do profissional médico, serao os próximos passos para
uma avalia<;ao mais profunda da situa<;áo de trabalho em
O ambiente hospitalar, per se, representa um am-
equipe no HC/UFG, tendo como horizonte a utopia da
biente com uma excessiva carga de trabalho e contato
constru<;áo de equipe multiprofissional com excelencia
di reto com situa<;oes-limite, elevando o nível de tensao
técnica, competencia ética e relevancia social .
rey latinoam .bioet / ISSN 1657·4702 !Vo;umen lO/ Numero 2 / Edición 19 / Págjna~ 58·67 /2010
RELA<;:AO ENTRE ENFERMEIROS E MÉDICOS: A PERSPECTIVA DO PROFISSIONAl DE ENFERMAGEM / Ano Mario de Oliveira el 01
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I
Optou-se pela denominac;;ao enfermelros e médicos para se referir aos profissionals sem atender ti dlstlnCáO de g~nero . No entanto. ISSO náo Significa que os autores Ignorem as questóes de
género que permeiam as relacOes profissionais
rev latinoam bioet IISSN 1657-4702 1 Volumen 10 1 Número 21 EdiCión 19 1 Páginas 58-67 / 2010
Nelita de Vecchio Puplaksis*
Mónica Magalhaes Pereira da Silva** •
Renata Nobile*** ~
Dalton Luís de Paula Ramos**** •
Sloé lic o
LA DISCIPLINA DE BIOÉTICA EN LA
FACULTAD DE ODONTOLOGíA DE
LA UNIVERSIDAD DE sAo PAULO
THE DISCIPLINE OF BIOETHICS AT
THE SCHOOL OF DENTISTRY OF
THE UNIVERSITY OF sAo PAULO
A disciplina de
bioética na Faculdad€e
de Odontologia da
Universidade de Sao Paulo
Fecha Recepción: Octubre 13 de 2010
Fecha Aceptación: Noviembre 30 de 2010
Concepto Evaluoci6n: Noviembre 4 de 2010
' lCirurgi ií-dentista, doutoranda em odon tologia social dal Faculdad e de Odonto logia da Universidade de Sao Pau lo (FOUSPI
•• Ciru rgla-dent ls a; dou tora nda erp odootologiá social da Faculdade de OdontolOQla da Universidade de Sáo. Paulo (FOUSPI R Manuel de Pal"a, 99, 'l,la
Manana, CEP: 04105-020 Sp, SR Bras.I. Te l/Fax Resld ' (111 5571 1774 e (1 1i 9856 7782 , [email protected] br
••• Cirurglá-demlsla graduada oela FOUSP
• -. - pro assor ti tular do Departamento de Odon tólogra Soaal da FOUSP Profassor t.tular do Departamento de OdonlologlB Social da FOUSP
--
-
rev latrnoam bloet / ISSN 1657-4702 /Volume n l O/ Número 2 / Edl cion 19/ Páginas 68-75 / 2010
A DISCIPLINA DE BIOÉTlCA NA FACULDADE DE ODONTOLOGIA DA UNIVERSIDADE DE SAO PAULO / Nelito de Vecchio P., el 01.
La enseñanza de la bioética promueve el desarrollo de principIos que orientan el crecimiento tecnológico, la in ves tigación científica, la resolución de conflictos morales y colabora para la transformación de la sociedad, para que ella se vuelva más justa. A parrlr del ano de 2004, la
Facul ad de Odontologla de la UniverSidad de Sao Paulo (FOUSP), Incluyó la discIplina de Bloétlca en su currlculo. Con el obre IVO de venflcar la
contribUCión de esta disciplina para la formaCión huma'l¡suca de Jos alumnos. ueron reahzadas dos pesquisas ' esrudio /, en 2004 trabaJó con
alumnos Que no IUvleran clases de Bioética y el estudiO 2, en 2007 trabajó con alumnos que cursaron la disciplina Se aplicó un cuestionariO
semi-estructurado a 20 alumnos de la graduación de la FOUSP que no tuvieron clases de Bloética y a 20 alumnos que cursaran la diSCiplina de
aioétlca en la misma institUCiÓn Este cuestlonarlO Incluyó la evolución de la relación profeSional/paciente. la humanización del atendimiento y
ética profeSional Otro cues lanaria semi-estructurado fue aplicado a 20 pacientes en el ano 2004 ya otros 20 pacientes en el año 2007, Interrogando sobre a calidad del tratamiento e a relaCión profesional/paciente del serVICIO odontológiCO ofrecido por los alumnos. Las entrevistas fueron
avaluadas cualrtatlVamente, segundo el método de análisis de con enldo de Bardln. Los resultados apuntan a que la InserClon de la Bloatlea como
disciplina obligatoria representa un paso Importante para el cambio de paradigma sobre el valor de la dignidad de la persona humana Sin embargo, como en esa Institución predomina todavía, en el conrexlO global del aprendizaje, la fuerte tendencia a la enseñanza centrada en la técnica,
acabase por criar en los alumnos, a lo largo del curso, en la practica, una VISión parCial de la persona del paciente. redUCiendo todas sus dimenSIones apenas al aspecto biológiCO. No basta ser la Bioétlca una diSCiplina más, aislada de la trasmiSión de valores y enseñanza de actitudes
por parte del demás cuerpo docente. Es necesario que todos los profesores vivan y enseñen la aplicación de los valores étiCOS en la
relación profesional/paciente, pues todo el contexto educacional es fundamental para la formación humanística integral del alumno
ABSTRACT
Teaching Bloethlcs promotes the development of principies to guide the growth of teennology, scientific researen, moral conflict resoluMn and
works to translorm society so that it will become more just Beginning In 2004, the Faculty of Dentlstry, University of Sao Paulo (FOUSPl, Included the
discipline of bioethics In the curnculum In order to venty the contribution of this diSCipline to the humanlstlc education of the students, two investigaMns
were conducted: Study 1, in 2004, worked wlth students who dld not have classes on Bioethlcs and Study 2, in 2007. worked with students who enrolled
In the discipline A semi-structured questlonnaire was applied te 20 students at graduatlOn who had not FOUSP bloethics classes and 20 students who
attended the discipline 01 bioethics at the same institution Thls questionnaire Included the evolution 01 the professlonal / patient relationshlp, the humanization of our service and professional ethics Another seml-structured queStlOnnaire was administered to 20 patlents in 2004 and another 20 patlents in
2007. inqUlnng about the quality 01 the treatment and the professional/ palient relatlOnshlp 01 the dental services oftered by the students The interviews
were valued quahtatively according to the method 01 content analysls of Bardin. The results show that the Incluslon 01 bloethics as a compulsory subject
represents an important step in the paradigm shift on the value 01 human dignlty However, it IS still prevalent at this institutlOn, in the global context of the
learning, the strong tendency to focus on teennlcal educatlon, whlch ends, in practlce, to breed In the students, throughout the course, a reduced vlew
of the patient as a person, reducing all its dlmenslons only to the biological aspect It is not enough to Bioethics becoming just another discipline, isolated
Irom the transmission of values and attitudes 01 other staft members It is necessary that all teachers live and teach the applicaMn of ethical values in the
prolesslonal/ patient relationship, slnce the global educational context is essential for the comprehenslve humanlstlc educatíon of the student
Key Words
Education. bioethics. health careo
RESUMO
O ensino de bioética aJuda para desenvolver princíplos em prol do cresclmento da tecnologla, da Investiga~ao científica, da resoluc;ao de conflltos
morais e para transformar a sociedade, de modo que ela seja mais Justa A partir de 2004, a Faculdade de Odontologla da Unlversidade de Sao Paulo
(FOUSPl. envolveu a disciplina da bloética no currículo A lim de venflcar a contribul~ao desta disciplina para a formac;ao humanística dos alu nos, se levaram a cabo daiS pesquisas: Estudo 1, em 2004, trabalhou com os alunos que nao tlnham aulas sobre Bioética e Estudo 2, em 2007, trabalhou com os
alunos matriculados na diSCiplina FOI aplicada um questlOnário semi-estruturado para 20 alunos de graduac;ao nao tlveram aulas de bioética da FOUSP
e 20 alunos que cursaram a disciplína de bloética nessa Institulc;ao Este questlOnáno incluiu a evoluGao da rela<;ao profissional/paciente, a humanlzac;ao
da atenc;ao e ética proflssional Outro questionáno semi-estruturado foi administrado a 20 doentes em 2004 e outros 20 pacientes em 2007, Indagando
sobre a qualidade da rela<;ao terapéutica e a relac;ao profisslonal/paciente dos servl<;os odontológicos oferecidos pelos alunos _As entrevistas foram
avalladas segundo o método qualitatlvo de anáhse de conteúdo de Bardin Os resultados mostram que a Inclusao da bioétlca como diSCiplina obngatória do currículo é um passo importante na mudan<;a de paradigma sobre o valor da dlgnidade humana No entanto, como nesta institUlGao alnda pnma
a forte tendéncla a concentrar-se no enSInO técnico no contexto global da aprendlzagem, finalmente os alunos, ao longo do curso, tienen uma vIsao
parcial da pessoa do paciente, reduzindo todas as suas dimensóes apenas o aspecto biológiCO Bloética nao deve ser somente uma diSCiplina mals do
currículo, isolada da transmlssao de valores e do enslno de atltudes de outros docentes É necessáno que os professores vlvam e enslnem a aplicac;ao
de valores éticos na relaGao profisslonal/paciente, pasto que o contexto educacional é essencial para a educac;ao Integral humanística do aluno.
Palovros Chove
Bioética. educar;áo. saúde.
rev latlnoam bloet / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/Número 2/ EdiCión 19/ Páginas 68-75/2010
Julio-Diciembre 201 0
A partir de 2004, a Faculdade de Odontologia da
INTRODU<;ÁO
Universidade de Sao Paulo (FOUSP) incluiu como obri-
Historicamente, OS currículos de odontologia no
Brasil tem sido considerados inadequados em relac;ao a realidade social e econ6mica do país (Freitas et
al ., 2006) . É possível notar o predomínio do objetivo de
formar um profissional preparado para o desempenho
técnico . Ficam aquém os aspectos de formac;ao ética,
jetivo básico da disciplina é abrir horizontes para a percepc;ao dos problemas e das perspectivas do grande
desenvolvimento das ciencias médicas e biológicas
Abrir horizontes na situac;ao concreta da práxis profissional e do caso clínico, refletindo sobre quais os valo-
no exercício da consciencia social e da cidadania, assim
res em jogo e por quais caminhos concretos se pode
como a arte do relacionamento e comunicac;ao entre os
encontrar uma linha de conduta sem modificar esses
sujeitos envolvidos no atendimento clínico . Estes aspec-
valores frente as responsabilidades morais com as pes-
tos devem fazer parte do ensino. As atitudes dos docen-
soas, a sociedade e a natureza (FOUSP, 2009).
tes colabora m como forma de demonstrac;ao desses
Nao se pretende que o profissional da saúde torne-se
comportamentos e valores (Carabetta & Cury, 2007;
um filósofo, mas que incorpore os fundamentos da ética
Freitas et al., 2006; Ramos, 2009).
O ensino da ética para os profissionais de saúde
para que possa usá-Ios como ferramentas para reflexao
crítica de dilemas de cunho moral (Correa, 2008) . Os va-
é voltado, classicamente, para a deontologia (Rupaya,
lores éticos democráticos permitem uma relac;ao equili-
2008) . O ponto frágil deste ensino está na impossibili-
brada entre indivíduo e sociedade através da convivencia
dade de refletir sobre dilemas éticos que surgem com o
humana solidária e responsável (Costa, 2007) .
avanc;o do progresso científico e tecnológico. Além disso,
Concretamente, na FOUSP, a disciplina de bioética é
frente a dilemas éticos, as normas nao devem aplicar-se
ministrada no primeiro ano de ingresso na faculdade . É ofe-
apenas por conveniencia, mas por convicc;ao e, para isso,
recida em 45 horas de aula, ou seja, 5175 horas de carga
é preciso que a formac;ao moral mostre os elemen-
· 070
Bioética
gatória a disciplina de Bioética em seu currículo. O ob-
horária integral do curso de odontologia (FOUSP, 2010).
tos necessários para que se entenda o \í)Orque das
Este estudo pretendeu verificar se a diSCiplina de
normas e para que sejam aceitas de maneira crítica
bioética, tal como é ministrada atualmente, dentro do
ou, até mesmo, sejam alteradas se preciso (Caice-
contexto educacional predominante na FOUSP, tem
do, 2006) . A existencia de um código moral nao ga-
cumprido seu objetivo .
rante a co-existencia de uma ética, ou seja, de uma reflexao sobre os significados morais (Chauí, 1997).
METODOlOGIA
A formac;ao moral dos alunos deve ir além de tratar
as ac;óes em si como lícitas ou ilícitas, o qUfJ posso ou
Foram realizadas duas pesquisas:
nao posso fazer. O aluno deve compreender que cada
Estudo 1: trabalhou com alunos que nao tiveram a disci-
ato mostra o que ele está se tornando, que cada ato o
plina de bioética e pacientes que foram atendidos na clínica
atinge assim como a toda a sociedade, hulTlanizando-a
odontológica da instituic;ao em 2004, quando os alunos ainda
ou desumanizando-a (Silva, Gomes & Ramos, 2009) .
nao possuíam a disciplina de bioética na grade curricular;
A bioética desenvolve a reflexao sobre dilemas de
Estudo 2: trabalhou com alunos que cursaram essa
cunho ético a respeito de toda e qualquer ac;ao que tenha
disciplina e pacientes que foram atendidos na clínica
efeitos sobre a vida humana. O ensino da bioé,tica promo-
odontológica da instituic;ao em 2007, quando os alunos
ve o desenvolvimento de princípios universais que orien-
já haviam cursado a disciplina de bioética.
tam o crescimento tecnológico, a pesquisa científica e a
resoluc;ao de conflitos morais. Nao se trata de transmis-
pais bases de dados disponíveis na Universidade de
sao de valores acabados; o aluno é incentivado a pensar
Sao Paulo, como ISI, Medline, Lilacs, B80, Embase e
A pesquisa bibliográfica foi elaborada nas princi-
por si mesmo, a decidir usando sua autonomia e a estar
Scopus, utilizando como termos "ensino, graduac;ao,
aberto a novos conceitos e linhas de pensamento. O diá-
odontologia, bioética, universidade, conhecimento, ética,
logo entre pessoas que seguem linhas de pensamentos
humanizac;ao, valores", entre outros.
divergentes enriquece o processo de formac;ao do juízo
Ambos os estudos foram previamente aprovados
ético. Assim, há a colaborac;ao para a transformac;ao da
pelo Comite de Ética em Pesquisa da FOUSP e foi expli-
sociedade, para que ela se torne mais justa .
cado a cada participante (seja aluno ou paciente), antes
I
rev.latlnoam bloet /ISSN 1657-4702/Volumen lO/Número 2/ Edición 19/ Páginas 68-75 / 2010
A DISCIPLINA DE BIOÉTICA NA FACUlDADE DE ODONTOlOGIA DA UNIVERSIDADE DE
sAo PAUlO /
Nelilo de Vecchio P., el 01.
de iniciar o estudo correspondente que: a) o intuito da
a rela<;áo profjssjonal/paciente, em contraste com uma
pesquisa seria melhorar o atendimento oferecido, b) nao
percep<;áo do investimento do aprendizado na realiza<;áo
seria obrigatória a participa<;ao, cl caso houvesse recusa,
de técnicas adequadas as diferentes áreas clínicas:
nao haveria interferencia no trata mento dos pacientes e
"Senti dificuldade de conversar, de saber como abor-
na avalia<;ao escolar dos alunos, d) no caso de interesse
dar, como lidar com o paciente. Acho que isso deve-
em participar da pesquisa, nao seria necessária a identifi-
ria ter sido melhor explicado. .. foi muito superficial,
ca<;áo, e) o consentimento voluntário indispensável para
a participa<;áo na pesquisa seria verbal.
mais preparada para a técnica do que para a rela¡;áo".
ninguém deu apoio ou suporte. A gente esta va muito
Os estudos 1 e 2 utilizaram a mesma metodologia .
Foi aplicado um questionário semi-estruturado a 20
Em ambos os estudos foi notada, no discurso dos
alunos de gradua<;áo da FOUSP que náo tiverem aulas
alunos, uma melhora na rela<;áo profissional-paciente
de bioética, e a 20 alunos que cursaram a disciplina na
com o decorrer do curso. Para a majoria dos entrevista-
mesma institui<;ao. O questionário incluiu questóes como
dos do Estudo 7, os meios que auxiliaram na me-
a evolu<;áo da rela<;áo profissional/paciente, a humaniza-
Ihora da rela<;áo profissional/paciente incluem
<;áo do atendimento e ética profissional.
informa<;óes trocadas entre colegas de curso,
Outro questionário semi-estruturado foi aplicado a 20
reflexáo individual sobe o assunto e conviven-
pacientes em 2004 e a outros 20 pacientes em 2007. Todos
cia com os pacientes, mas náo incluem aulas
os pacientes possuíam idade superior ou igual do que 21
teóricas ou auxilios de professores.
· 071
anos e náo possuíam quaisquer vínculos empregatícios
Esses dados assemelham-se aos do estudo 2, onde
com a institui<;áo de en sino. Esse questionário abordou o
a melhora também se deu pela vivencia , experiencias
servi<;o odontológico oferecido pelos alunos da gradua<;áo.
pessoais e convívio com os pacientes. Alguns relataram
Para a aplica<;áo do questionário foram determinados tempos que, em princípio, náo interferiam no an-
conversas com amigos como forma de melhorar a quali-
damento dos tratamentos nem na dedica<;áo as tarefas
aulas teóricas importantes nesta melhora:
dade do atendimento. Apenas 5 alunos consideraram as
habituais, tanto para os pacientes como para os alunos .
"No primeiro atendimento a gente está muito insegu-
Os pacientes foram entrevistados enquanto aguarda-
ra, com medo de encostar, machucar, até de pergun-
vam o atendimento odontológico na sala de espera do
tar alguma coisa para o paciente. Depois a gente vai
ambulatório. E os alu nos, em qualquer período fora do
se soltando mais, vai melhorando. As dicas dos pro-
horário de atendimento ou de aula .
As entrevistas foram avaliadas qualitativamente, segundo método de análise de conteúdo de Bardin (2009) .
fessores ajudam, mas acho que o principal é a nossa
vivencia, nossas observa¡;óes: a gente percebe o que
pode fazer, o que pode perguntar."
As entrevistas foram gravadas por um gravador digital
compatível com programas de transcri<;óes de computadores
pe e anota<;óes foram
realizadas durante as entre-
"Nós vamos aprendendo sozinhos. Vamos refletindo
sobre o que aconteceu ".
vistas, a fim de náo se perder observa<;óes de elementos
da linguagem náo-verbal. Nesta metodologia, estes últi-
Em ambos grupos de alunos, a opiniao sobre aulas
mos sáo táo valorizados quanto as palavras em si, pois se
considera que os comportamentos apresentados podem
teóricas de humaniza<;áo do atendimento e rela<;áo profissional/paciente na gradua<;áo foi que náo tinham aplica<;áo prática e de que despertavam pouco interesse.
Apenas 2 alunos no Estudo 1 e 4 alunos no Estudo 2 disseram que foram aulas importantes. Houve até alunos
que nao lembravam o conteúdo abordado.
"Sáo aulas importantes, mas talvez o pessoal náo de
muita importancia porque náo é uma matéria que vai
cair na prova '~
"Alguns dizem que náo sáo aulas importantes e que
basta ter bom senso. E nao é assim! Na hora surgem al-
trazer informa<;óes adicionais que podem confirmar, complementar ou até contrariar o discurso do entrevistado.
RESULTADOS
Os dados coletados revelaram que a maioria dos
alunos, em ambas pesquisas, relatou certa dificuldade nos
primeiros atendimentos, tais como inseguran<;a na abordagem, nas atitudes e na comunica<;áo com os pacientes.
Os alu nos também relataram o despreparo para enfrentar
gumas dúvidas que podem parecer bobas, mas náo sáo':
rey latinoam bioet / ISSN 1657-4702/ Volumen lO / Número 2/ Edición 19 / Páginas 68-75 /2010
Julio-Diciembre 2010
':4s aulas foram boas, mas nao adianta voce ter uma
aula te6rica disso sem uma parte prática. Ficar
~6
fa-
lando nao adianta. Faltaram exemplos, um modeld prá-
perguntam sua opiniao sobre o plano de trata mento, de
forma que o paciente nao participa ativamente das decis6es sobre seu tratamento:
tico. Os professores falaram, explicaram tudo, mas na
"Eu explico o que eu vou fazer, mas acho que eu nunca
hora é diferente. Eu acho que tem que ter um professor
pedi a opiniao do paciente. O pro fes sor diz que voce
junto na prática, que te ajude a lidar com o paciente':
vai fazer assim e a gente tem que obedecer aquilo"
Os alunos do Estudo 2 acharam a disciplina de Bio-
"Aviso o paciente o que será feito e ele dá a sua opi-
ética de razoável importancia e que sua abOrdage¡ foi
niao, mas pouco se escuta a opiniao do paciente,
muito teórica, além de abranger temas que nao sao de
porque a conduta nessa faculdade é seguir os proce-
interesse odontológico.
dimentos recomendados pelo professor".
"É importante, mas talvez seja dada no mo~ento
errado, a gente está muito no come<;:o e ainda nao
"Falo para o paciente o que será feito, mas é difícil
tem consciencia da importancia ".
perguntar a opiniáo dele porque, para alguns pro fes-
Ouestionados sobre as condutas éticas teóricas e
porta é o conhecimento que ele tem (o professor) e
sores, isso nao tem a menor importancia. O que impráticas de seus professores, nos dois estudos os alu nos
sua experiencia clínica".
disseram ter visto ou vivido algum tipo de descontorto
Com relac;:ao aos pacientes entrevistados, nos estu-
entre professor-aluno e/ou professor-paciente :
dos 1 e 2 todos os pacientes entrevistados já tinham co-
O72
.. Bioétka
J
"Em rela<;:ao ao relaciona mento professor-pacien~e, já
nhecimento de como seria m atendido$ em uma institui-
vi uma série de casos - do mesmo professor - que nao
c;:ao de ensino, poi s a maioria dos pacientes é atendida
achei legal Houve um caso muito grave, um caso de
pela faculdade há muitos anos . Alguns relataram que de-
cancer, em que o professor passava instru<;:óes ~ara
duziram que seriam atendidos pelos alunos por estarem
o paciente, mas era m mentiras. O caso do paciente
em uma instituic;:ao de ensino, o que mostra uma falha
nao tinha solu<;:ao, mas o professor falava como se
ainda houvesse. E outro tipo de coisa errada é fazer
no esclarecimento sobre a forma de atendimento.
gestos atrás do paciente: o paciente na caded, os
esta va preocupado com seu bem estar durante os pro-
alunos ao redor e o professor atrás da cadeira fazen-
cedimentos clínicos, além de consideraram os alunos
do gestos negativos, como se dissesse 'esse nao ( em
como bem orientados pelos professores. Todos relata-
Todos os pacientes relataram peraeber que o aluno
mais jeito, já era'... e eu nao gostei disso':
ram que o relacionamento entre aluno e professor era
"Já vi o professor chamar a aten<;:ao do aluno na
bom e que eles foram bem tratados tanto pelos alunos
frente do paciente e falar claramente 'voce está
como pelos professores.
fazendo tudo errado'. Acho que nao custa
cha~ar
o aluno para longe do paciente e dar um toque,
Ouando questionados se os alun06 perguntam sua
opiniao a respeito dos procedimentos que seria m exe-
explicar. Imagine voce no lugar do paciente: sen-
cutados, todos os pacientes disseram que sao informa -
tado na cadeira, já com aquele medo todo e alnda
dos sobre os procedimentos que serao realizados e que
chega o professor falando que o aluno, que está
sua opiniao é sempre questionada pelo profissional, mas
cuidando de vocé, está fazendo tudo errado. Nao
alguns diziam logo após:
i
deveria ser assim ':
"Nao palpito em nada porque náo entendo nada
mesmo .. ."
"Vejo uma frieza por parte dos professores, mas
acho que isso acontece com o tempo. N6s, aindf no
come<;:o, somos menos frios".
"Quando a gente nao paga, tem que aceitar certas
coisas".
Ouando questionados sobre o processo de obten-
No Estudo 1, os pacientes disseram que o atendi-
c;:ao do consentimento assistencial, todos os alunos I en-
mento era bom, mas seus gestos faciais nao confirma-
trevistados disseram que informam ao paciente o que
vam isso, como se quisessem mostrar que algo precisa-
será feito e procuram esclarecer as dúvidas, mas nao
va ser melhorado, mas sem explicitar o que exatamente .
rev
latinoa~ bioet
/ ISSN 1657-4702 /Volulllen 10 / Número 2 / Edición 19/ Páginas 68-75 /201 0
A DISCIPLINA DE BIOÉTICA NA FACUlDADE DE ODONTOlOGIA DA UNIVERSIDADE DE SAO PAUlO / Nelila de Vecchio P., el al.
No Estudo 2, os pacientes elogiaram a qualidade do atendimento, julgaram terem sido bem tratados e se dizem
satisfeitos em relac;ao
a qualidade. Apenas
um paciente
relatou que há muita demora no atendimento.
DISCUSSÁO
Diante dos resultados, para cumprirmos o objetivo
deste estudo, questionamos : o momento em que se dá
a disciplina, sua abrangencia e a sua aplicac;ao prática ao
longo de todo o curso. Pensamos que uma postura ética
nao se constrói com apenas algumas poucas aulas, ministradas ao aluno assim que ingressa no curso. Desta
forma é possível informar os alunos, mas nao formá-Ios.
Segundo Mónica Rincón R. e demais autores (2008),
na formar;áo dos profissionais da saúde deve estar incluída a cátedra de bioética, dentro do curriculum explícito e identificá-Ia como uma necessidade de aprendizado de docentes e estudantes Deve-se passar do
aprendizado teórico ao prático que transforma o aprendido em aprehendido e entáo se reflete nas mudan-
r;as de conduta e atitudes na conduta médica.
No mesmo artigo se afirma que "os profissionais da
saúde devem ser capazes de atuar, con suficiente competencia e desempenho para que possam dirimir os conflitos morais relacionados com a aplicac;ao dos avanc;os
tecnológicos através da aplicac;ao prática da ética clínica" . Resumir o ato de educar, que é em sua essencia
formar, em treinamento técnico, é aniquilar a formac;ao
As entrevistas foram avaliadas qualitativamente, segundo método de análise de
conteúdo de Bardin (2009).
As entrevistas foram gravadas por um gravador digital
compatível com programas
de transcric;6es de computadores pe e anotac;6es
foram realizadas durante as
entrevistas, a fim de nao se
perder observac;6es de elementos da linguagem nao-verbal. Nesta metodologia, estes últimos sao tao
valorizados quanto as palavras em si, pois se considera que os comportamentos
apresentados podem trazer
informac;6es adicionais que
pode m confirmar, complementar ou até contrariar o
discurso do entrevistado.
moral do educando, anulando o que há de humano no
exercício da docencia. Exaltar a ciencia e a tecnologia é
uma forma muito perigosa de pensar com superficial idade no entendimento dos fatos (Freire, 2007).
O processo do aprendizado da bioética parece ficar
truncado se nao há uma continuidade de reflexao e do
diante da vida por meio da humanidade que percebe em
exercício de aplicac;ao dos valores em questao a casos
seu mestre (Brandao, 2005). O modo de relacionamento
concretos O que coincide com a conclusao do estudo
do professor com o paciente é, normalmente, seguido pelo
citado acima: É necessário "envolver o ensino da bioéti-
aluno, que observa e tenta,
ca numa forma transversal em todos os níveis de forma-
aprendeu tacitamente com seu professor.
Quando a postura dos mestres, na prática, ainda se
c;ao da graduac;ao, tanto do pessoal médico, como dos
profissionais da saúde (. ..) ".
a sua maneira, reproduzir o que
mantém como uma ditadura dos modelos de procedi-
Podemos ainda afirmar que essa formac;ao deve vir res-
mentos técnicos ideais, anula-se aos poucos, no alu no,
paldada pela exemplaridade dos "mestres". O professor,
a referencia a pessoa do paciente. Se o aluno nao en-
como uma autoridade, é uma fonte de valores e aprendiza-
contrar um professor competente, humano e compre-
dos, pois sendo uma pessoa que sabe mais que os alunos,
ensível, ele poderá desenvolver mecanismos de gefesa
tem necessariamente algo a oferecer (Fomazieri, 2005;
psíquicos para controlar suas angústias e dúvidas. Se
essa defesa tornar-se uma constante, "( oo ,) uma parte do
Fortes, 2002; Rupaya, 2008). O aluno aprende uma postura
rev.latinoam bioet / ISSN 1657-4702/Volumen lO/Número 2 / Edición 19/ Páginas 68-75/2010
.• cet ....
,
..
•
Julio-Diciembre 2010
jovem estudante se aliena do humano" (Gomes, Moura
notar, como o faz Villa mil (2007) no estudo Pertinencia
& Amorin, 2006, p. 63). As pessoas adquirem atitu'des,
de la bioética global en la educación universitária. que já
cren9as e tendencias de comporta mento por mei? de
nos primórdios, segundo o pensamento de Potter:
processos de intera9óes recíprocas (Rupaya, 2d08).
A Bioética deveria chegar a ser um novo estilo
Essa conseqüencia pode ser claramente notada no dis-
para fazer ciencia sobre a vida, para educar sobre a
curso do aluno que disse: "Vejo uma frieza por parte dos
mesma, que seja transdisciplinária e que integre a
professores, mas acho que isso acontece com o tempo.
biologia no sentido amplo da palavra, os valores hu-
Nós, ainda no come90, somos menos frios".
manos, os problemas do meio ambiente e dos seres
vivos que intervém na preservar;áo e na melhoria da
Se o professor encara o paciente da Institui9áO de
Ensino como um objeto de ensino, o aluno provavelmente
própria qualidade de vida dos seres humanos.
reproduzirá essa postura: "Eu explico o que eu vou fr zer,
mas acho que eu nunca pedi a opiniáo. O professor diz que
No estudo de Mónica Rincón e outros, citado ante-
voce vai fazer assim e a gente tem que obedecer aquilo", O
riormente, também se observa que, apesar de presen-
paciente é claramente visto como um meio, pela sua neces-
te a disciplina no curriculum para a forma9áo de profis-
sida de de tratamento, para um fim que é o atendimento que
sionais da saúde, essa forma9áo ainda se manifesta de
deve ser realizado pelo aluno (Gon9alves & Verdi, 2007).
forma parcial na prática (Rincón, 2008). A pouca impor-
Observamos, enfim, que a bioética, como uma disciplina isolada, ainda náo conseguiu provocar as mu-
tancia dada
a forma9áo ética
ao longo do curso traz pre-
juízos tanto para o aluno quanto para a popula9áo que
dan9as desejadas; é preciso que toda a estrutura f lsica
será atendida por ele, poi s se a conduta desse aluno for
e humana da faculdade estejam em sintonia com ' um
baseada em valores invertidos, dificil mente o respeito
mesmo quadro de valores e posturas. É interessante
dignidade da pessoa será priorizado em suas decisóes e
a
atitudes (Gon9alves & Verdi, 2007).
Durante toda a forma9áo do profissional da saúde, o
paciente deve ser tratado em virtude de suas necessidades de saúde e náo como um meio para a satisfa9áo de
interesses de terceiros, da ciencia, dos profissionais de
o processo
saúde ou de interesses industriais e comerciais (Fortes,
do aprendizado
da bioética parece ficar truncado se nao há urna continuidade de reflexao e do
exercício de aplica<;ao dos
valores em questao a casos
concretos . O que coincide
com a conclusao do estudo
citado acima: É necessário
envolver o ensino da bioética numa forma transversal
em todos os níveis de forma<;ao da gradua<;ao, tanto
do pessoal médico, como
dos profissionais da saúde.
2002) . Se o paciente náo for reconhecido como sujeito
desse processo de forma9áo, corre-se um enorme risco
de náo haver preocupa9áo dos alunos - futuros profissionais - a respeito das conseqüencias de suas a9óes
em rela9áo
a pessoa
do paciente como um todo. Esse
fato pode acarretar o náo reconhecimento de dilemas de
cunho moral (Gomes, Moura & Amorin, 2006).
Quanto aos pacientes entrevistados, a maioria relatou
perceber que o profissional estava preocupado com seu
bem durante os procedimentos clínicos, e que gostam
de atendimento, mesmo com problemas de cunho ético
11
e moral fazendo parte do cenário em que estáo inseridos. Esse comportamento parece se r fruto de uma realidade afetada pelo processo de massifica9áo e coisifica9áo das pessoas num contexto social que desvaloriza
as rela9óes humanas e supervaloriza o material. Alguns
pacientes sequer percebem a falta de humaniza<;:áo no
atendimento que recebem por, talvez, estarem inseridos
numa realidade desprovida desta qualidade.
Além do desconhecimento dos direitos, os pacientes apresentam certa resigna<;:áo e submissáo cultural,
rev,Jatlhoam bioet I ISSN 1657-4702 /Volumen 10 1 Número 2 1 Edición 19 1 Páginas 68-75 / 2010
A DISCIPLINA DE BIOÉTlCA NA FACU l DADE DE ODONTOlOGIA DA UNIVERSIDADE DE SAO PAUlO
I
Nelila de Vecchia P., el al.
CONClUSOES
apesar de ser possível identificar um tom em seus discursos de que a realidade deveria ser diferente . Quais
seria m as possíveis raízes sociais desta postura sub-
Apesar da inserc;:áo da disciplina de bioética no cur-
missa? Para Muñoz e Fortes (1998), os indivíduos so-
rículo obrigatório, a FOUSP continua com a caracterís-
cioeconomicamente vulneráveis possuem, devido a sua
tica de privilegiar o aprendizado técnico, gerando uma
realidade , menos op<;óes de escolhas , prejudicando o
visáo parcial da totalidade da pessoa doente ao
desenvolvimento de seu potencial de ampla autonomia .
reduzir todas as suas dimensóes apenas a
um aspecto biológico. Ainda persiste o pa-
Além disso, historicamente, é muito recente a conquis-
~
•
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a autonomia ; as
reivindica<;óes de uma
ternalismo na conduta de professores e de
saúde melhor e da humaniza<;áo dos servi<;os de saúde
alunos. A inclusáo da disciplina de bioética
ta do respeito
~
075
estáo se ampliando na consciencia das pessoas desde
na FOUSP representa um passo impQrtante
os anos 60 (com os movimentos de defesa dos direi-
para a mudanc;:a de paradigma sobre o valor da dignida-
tos fundamentais da cidadania). Náo foi possível avaliar
de da pessoa humana. Mas, é preciso que os profes-
a importancia da presen<;a da bioética na forma<;áo do
sores concordem no quadro de valores éticos que sus-
cirurgiáo-dentista utilizando-se os dados provenientes
tentam suas a<;óes, pois todo o contexto é fundamenta l
dos pacientes em ambos os estudos.
para o processo de forma<;áo global do alu no.
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rev.latinoam.bioet./ ISSN 1657-4702 /Volumen 10/ Número 2 / Edición 19/ Páginas 68-75 /2010
Julio-Dic:iembre 2010
THE MORALlTY OF
GLOBALlZATION
LA MORALIDAD DE LA
GLOBALlZACIÓN
~
Dora Porto*
i
Saúde pela Universidade de Brasilia. Distrito Federa l.
e assessora da Rede Latinoamericana e do Caribe
Federal, Brasil. CEP 70234-070. En dere90 eletr6nico: doraoo.rtdl1llarnail
rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/ Número 2 / Edición 19/ Páginas 76-87 / 2010
A MORAlIDADE DA GlOBAlIZAC;::AO / Doro Porto
RESUMEN
El artículo reflexiona sobre el proceso de la globalización y los impactos del consumo en las sociedades contemporáneas, estableciendo relación entre este fenómeno y los procesos culturales y sociales de la construcción de la identidad
así como respecto del sentido de pertenencia del individuo en estas mismas sociedades .
Palabras Clave
Conciencia, Ego, Ética Moral, Bioética.
ABSTRACT
The article reflects on the process of globalization and the impacts of consumption in contemporary societies, establishing relationship between this phenomenon and the cultural and social processes of identity construction and in respect of
ownership of the individual in these societies.
Key Words
Consciousness, Ego, Moral, Ethics, Bioethics.
RESUMO
No artigo se reflete sobre o processo de globalizagiio e os impactos do consumo nas sociedades contemporaneas,
relacionando esse fenómeno com os processos culturais ~ sociais de construgiio da identidade bem como com a nogiio
de pertencimento nestas mesmas sociedades.
Palavras Chave
Bioética, consciencia, ego, ética, moral.
Jlulio-Diciembre 2010
A indústria moderna transformou a pe l uena oficina
sociais da vida económica e cultural, a globaliza<;:ao es-
do mestre-artesao patriarcal na grande ábrica do ca-
taria revelando um lado mais nefasto: a dissolu<;:ao do
pitalista industrial. Massas de operários, aglomerados
cidadáo sob a égide do consumidor, personagem com
nas fábricas, sao organizadas militar1ente. Como
poder supremo nessa nova ordem (Bauman, 2008). Para
simples soldados da indústria, sao p01tos sob a vigilancia de uma completa hierarquia
de
subohciais
e oficiais. Nao sao apenas servos da c '8sse bJgue-
estes ideólogos, a corrida pelo lucro apequenou o ser
humano tornando-o refém do mercado (Chomsky, 1999 ;
Bauman, 2008; Santos, 2006) .
I
sa, do Estado burgués, mas sao tambéln, a cada dia
Essas duas perspectivas tem ern comum a tec no-
e a cada hora, escravizados pela máq ina, pelo capataz e sobretudo pelo singular burgués fabricante
logia. Endeusada ou demonizada, é o ponto de contato desta dialética. Porém, embora as transformagoes
em pessoa. Tal despotismo é tao mais mesquinho,
na percep<;:áo e modos de vida tenham sido gritantes
odioso e exasperador quanto mais abe amente pro-
sob o impacto da tecnologia que engendrou a globali-
clama ser o lucro seu objetivo último.
za<;:ao, sua moralidade nao difere basicamente daquela
Marx & Engels (2001: 52)
que caracteriza a era que a precedeu: a industrializa<;:áo.
Ambas visam o lucro. A diferen<;:a eljltre elas é, princi-
Falar sobre a globalizagáo náo é uma tarefa rácil.
Afinal, desde que se constatou o surgime to do fenómeno, bilhoes de palavras em milhares d
za<;:ao trou xe a dissolu<;:ao da produ<;:áo local e dos modos
buscado explicá-Io. Complica a tarefa, o pro' ósito deste
de vida a ela relacionados . A globaliza<;:ao acentua esse pro-
trabalho, que é discorrer sobre a moralidade que subjaz
cesso estendendo-o a (quase) todo o planeta. Aniquila as
e condiciona a reprodu<;:áo da globaliza<;:áo, que vai além
fronteiras dos estados nacionais, que se revertem em sim-
da simples descri<;:áo e do apontar seus efei os e con se-
ples espa<;:o propício a implanta<;:áo das Indústrias (Muraro,
1993), conforme se comprometam a garantir o maior lucro,
As informa<;:oes levantadas sobre o ass nto mostraram -se bastante contraditórias. Uma part
dos traba-
Ihos aplaude o fenómeno, considerando o o ápide da
Bioética
Como apontam Marx e Engels (2001 : 52), a industriali-
textos tem
quencias na realidade.
~ 078
palmente, uma questáo de escala.
pelo fornecimento de mao de obra bar1ta, por legisla<;:oes
que assegurem a mais valia, pela isen<;:áo de impostos e
pelo transporte rápido e seguro das me ~cadorias .
conquista tecnológica, capaz de suprimir arcaicos
De fato, a tecnologia de comunicagao e transporte,
limites de tempo e espa<;:o; obstáculo dados pela
desenvolvida no século XX, parece um nítido divisor de
natureza, que sempre dificultaram as t ocas huma-
águas, que inaugurou uma era marcada por mudan<;:as
nas. Em contrapartida, uma grande q antidade de
que se processam em velocidade exponencial (Muraro,
textos critica a globaliza<;:áo referindo-se a ela como proI
cesso excludente, que maximiza as assime rias sodiais,
1991; Santos, 2006) . No mundo real , pessoas e coisas
sao levadas a todas as partes do planeta em velocida-
enfatizando as desigualdades entre pess as, gru'pos,
de até muito pouco tempo atrás inimaginável. No espa <;:o
I
segmentos, popula<;:oes e, até mesmo, e tre pa íses,
virtual, as vozes, a palavra escrita e as iragens materiali-
que decorre de seu potencial para produzir
ter acesso
zam-se a distancia, obliterando o cont~rno das potencia-
as ferramentas que permitem a insergáo, de fato, no
lidades humanas, que circunscreviam a proximidade ao
contexto globalizado (Santos, 2006).
alcance do olhar e da voz, cujo ressoar podería transpor,
Para boa parte dos ideólogos, os que a reditarh na
no máximo, a distancia na qual se propaga um grito. O
ideia de progresso, a globaliza<;:áo é vista como fenóme-
capital, essa entidade abstrata que identificamos com a
no extremamente positivo. Uma expansáo qlo mercado,
riqueza e o papel moeda, também trafega nessa onda
que é o novo nome do capitalismo (como, ironicamente, aponta Eduardo Galeano), capaz de alc n<;:ar toda a
Terra que, assim, se interliga por redes reais e virtuaib de
tracas: de informagoes, produtos e servigos Ta l apJrato
virtual propiciada pelos meios de co~unica<;ao, tornando-se mais volátil do que nunca. Na verdade, a lógica do
capital tem configurado o substrato para todas as tra nsforma goes possibilitadas pela tecnolog1ia .
indicaria a liberta<;:áo dos seres humanos de eus lirf/ites
Mas, para ter a certeza sobre a pertinencia de toma r a
e contingenc ias naturais, possibilitando-Ihes éill<;:ar voo em
identidade entre a industrializa <;:ao e a globaliza<;ao, como
diregoes até entao insuspeitadas. Entretant 1, para aque-
hipótese heurística, e definir que ambos reproduzem
les que ainda teimam em perceber as co sequencias
a mesma moralidade, o lucro a qualquer pre<;:o, há que
ev.latinoa¡-bioet. / ISSN 1657-4702 /Volumen lO/ Número 2/ Edición 19 ( PáginaS 76-87 /2010
A MORAlIDADE DA GLOBAlI ZA<;:AO /
Doro Porto
apontar outros elementos comuns que permitam tal iden-
humanas ou pe la garantia des ses mesmos direitos para
tifica<;áo . O fato dos dois processos derivarem do surgi-
todos . É justamente esse tópico que exploro nesse
mento da economia de escala, do desenvolvimento de
texto: o ponto no qual a tecnologia se transforma em
técnicas de produ<;áo em série, parece estabelecer a ne-
ideologia pela a<;áo humana .
cessária interface económica entre eles, além de apontar
a unicidade no próprio modo de produ<;áo (Muraro, 1991 ;
Santos, 2006). Pela perspectiva da História, também se
poderia pressupor que se trata de um mesmo e único
GLOBAlIZA~AO: UMA ENTIDADE ABSTRATA?
Se é difícil entender um processo no momento
contínuum temporal que vem se desen-
mesmo em que o estamos experimentando, muito mais
volvendo e consolidando ao longo dos últimos dois sécu-
complicado é tentar deslindar as razóes que determinam
los (Muraro, 1991; Santos, 2006) . A Geografia corrobora
os juízos morais, a ele subjacentes. Como ocorre com a
tal pressuposto associando tanto a Revolu<;áo Industrial
globaliza<;áo. Sentimos seus efeitos na realidade cotidia-
processo, um
quanto a globaliza<;áo ao maci<;o deslocamento popula-
na e até percebemos o quanto a tecnologia reconfigura
cional para as cidades e as transforma<;óes daí resultan-
os limites dessa realidade, mas somos quase incapazes
tes (Muraro, 1991 ; Santos, 2006). Portanto, desde qual-
de articular a liga<;áo entre as circunstancias que
quer dessas perspectivas, pode-se pensar industrializa-
experimentamos e os fatos que cotidianamente
<;áo e globaliza<;áo como etapas de um mesmo processo,
nos sáo apresentados em profusáo. Assim,
resultante da intensifica<;áo da economia de escala.
cada um de nós tem a nítida sensa<;áo de
Se a industrializa<;áo acentuou o exodo rural, atraindo
que nossa a<;áo individual perde-se num
milhares as cidades, sob a globaliza<;áo esse fenómeno
oceano no qual somos apenas partículas
se intensificou. A vida urbana alterou definitivamente sua
d' água, sem maior poder ou expressáo. Pro-
característica relacional e o espa<;o deixou de ser parti-
jetamos a ideia de que a globaliza<;áo é uma
Ihado por todos, passando a ser dividido entre desconhe-
entidade abstrata que se conforma além de nossa a<;áo
cidos . Nesse contexto, a ideia de coletividade vai ruindo
individual. Acreditamos piamente que opera indepen-
lentamente, deixando de remeter-se um todo articulado
dente de nossa vontade e alheia a nossa determina<;áo.
(Bourdieu, 1998) . As referencias culturais autóctones se
Entretanto, essa sensa<;áo pode náo refletir exata-
perdem, submergindo sob o impacto avassalador dos
mente a verdade. Para provocar a reflexáo sobre até que
novos comportamentos de massa, instilados pela glo-
ponto, em nossa a<;áo cotidiana, nós reproduzimos as es-
baliza<;áo. A existencia nessas condi<;óes abre o flanco
truturas sociais (e, nesse caso a globaliza<;áo). costumo
ao domínio do mercado globalizado que, onipresente,
impóe-se como poder absoluto.
de neutrons, que elimina os seres vivos, mas mantém
perguntar em sala de aula se o impacto de uma bomba
O individualismo floresceu nesse deserto relacional,
intactas as estruturas da matéria inorganica, as cidades
no qual pequenas famílias nucleares tentam manter seus
e outras constru<;óes humanas, manteria a sociedade
la<;os, que se afrouxam dia-a-dia, corroídos pela aliena-
existindo. Obviamente, diante desse exemplo extremo,
<;áo viciosa dos meios de comunica<;áo. Os processos de
os alunos come<;am a vislumbrar que, de alguma forma,
constru<;áo de identidade até entáo vigentes, baseados
somos nós mesmos os articuladores da vida social. Náo
em sexo, idade, rela<;6es de parentesco, também foram
os espa<;os construídos para representar o poder instituí-
alterados e vem deixando, paulatinamente, de fazer sentido, especialmente naquelas sociedades em que o acesso
a tecnologia e ao consumo é amplo e irrestrito.
do nem alguma for¡;a superior e abstrata. Somos nós que
ensejamos a globaliza<;áo, com suas dores e delícias.
Mas, como já mostrou o Existencialismo, escolher
e sentir-se responsável pelas escolhas pode nao ser
um processo fácil (Sartre, 2002) . Por isso a consciencia refuga admitir tal verdade . Ao contrário, é muito
mais tranquilo atribuir os problemas que observamos
Apontei em trabalhos anteriores a rela<;áo intrínseca entre tecnologia e ideologia (Porto, 2006). Como a
tecnologia é produzida pelo mercado, seu uso perpetua
a ideologia que a enseja . Ao olhar o uso podemos ver
nitidamente as características da moralidade que está
na realidade a alguma entidade maior, processo que
sendo forjada. Evidencia-se, assim, como o uso da tec-
nos desculpa por nossas escolhas, alimentadas por
nologia constrói a realidade social da globaliza<;áo: pe lo
um possíve l egoísmo ou por falhas pessoais. Fazemos
isso há milenios, projetando responsabilidade e culpa
aumento da desigualdade de direitos entre popula<;óes
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Jblio-D iciembre 20 10
pelo resultado de nossas escolhas nas
ais div rsas
Esse processo, amparado pe lo mercado, faz de nós
entidades divinas. Da mesma forma nos reportJmos
crian<;as felizes em um parque de diJersóes. Podemos
a globaliza<;ao,
consumir a vontade porque alimenta
a qual, por comodidade,
mos clo mo
um processo alheio aos nossos atos e inte <;óes, clo mo
os a certeza de
que com isso movemos o mundo: asseguramos os
uma entldade fantasmagórica capaz de m terializar-se
postos do mercado de trabalho e s,lvamos a econo-
no mundo por gera<;ao espontanea.
mia da bancarrota. Essa cren<;a trans forma a irreveren-
Devido a essa capacidade de desonerar-se da responsabilidade pelas escolhas cotid ianas,
cia com que tratamos a sustentabilid de do planeta em
9
ada um de
um ato, quase, heróico. Podemos talmbém brincar de
nps pode construir um papel socia l alienadb, em mi' aior
criticar aspectos pontuais da globalizac;:ao e do desen.
I
volvlmento tecnológico, já que tais r ríticas nao impli-
ou menor grau. Por conseguinte, podemos riticar a globaliza<;ao como arautos do "bom mocismb,,: subir ao
cam, necessariamente, adotar uma atli tude coerente no
pLlpito e discorrer avontade sobre os efeito! desagradá-
cotidiano. Afinal, nenhum de nós teml "cuIPa" de nada,
veis do fenómeno com a sanha daqueles q 'e se sabe m
nao é mesmo? Sabemos que ningu m pode ser res-
incólumes . Quem, dentre nós, ousaria cu lp1ar um dnico
ponsável por aquilo que no fundo
indivíduo pelas sequelas sociais e amb ientals da glqbali-
que a gente nao sabe (e que nao
zac;:ao? Como nenhum de nós imagina que
I ossa
n~o
deseja. Mas, o
que~ de forma
alguma
resol-
saber) é que somos responsáveis - kim - por nos sos
ver esses problemas (porque, isoladament , nao pode),
desejos e pelas escolhas que fazemos a cada instante
nao nos sentimos admoestados ou ameac;:atios pela cri-
para torná-Ios realidade palpável.
tita nem atentamos ao fato de que podem , s estar nos
I
eximindo de nossa responsabi lidade.
IDENTlDADE E PERTENCIMENTO
Entretanto, as vozes dos arautos da glob! lizac;:ao nao
mes~os
indivíduos, perdidos uns dos outros pela aus' ncia d4 co-
construir uma identidade social. Para anto, característi-
sociais e pela devasta<;ao do ambiente. Es es
letivo, devolvem a culpa
a globalizac;:ao,
a ribuindJ-lhe
todas as mazelas. Assim, instaura-se u
~ 080
Bioética
¡ .
.
AsSlm
'f
como outros maml eros sutenores os seres
humanos identifica m-se a si mesmos e sao capazes de
vacilam em culpabilizar os indivíduos pelas d sigualdades
cas derivadas de atributos organicos, cbmo sexo e idade,
ciclo 1icio-
ou sociais, como a posi<;ao nas rela<;des de parentesco
so no qual ninguém é responsável por ada: nem a
ou entre os membros do grupo, mesclam -se para definir
entidade abstrata nem a pessoa concr tao DiSsf re-
a situa<;ao do indivíduo no coletivo no
sulta que as admoesta<;óes para alterar es se estado
ge. A estas características pessoais e sociais é atribuído
~ual vive e intera-
OrganiZa ~ do
a sensac;:ab de
impotencia e ao constante aumento dos danos infligi~OS .
A conjun<;ao desses valores é o que define o
Como esse fenómeno faz com que cada um be nós s¡nta-
poder do indivíduo na dimensao coleti~a.
de coisa caiam no vazio, o que leva
um valor que as hierarquiza,
a visa social.
status e
o
-se "apenas um reles indivíduo", somos tod<DS igualren-
Obviamente, o valor atribuído a cbda característica
te tentados a encobrimo-nos sob pacto de m diocridade,
em cada espécie, sociedade ou grupd, decorre de uma
que nos exime de nossas
escan1cara
as portas para o deleite das maravilhas tecn lógicas, que
escolha individual e coletiva por determinado trac;:o, bio-
proliferam dia a dia no mercado. Quase sem culpa.
tergeracionalmente. Dessa forma, as ,scolhas se trans-
responsabilidades~e
Vez por outra, entretanto, esse paraíso arcísico que
estimula nosso contentamento pelo consuTo coti iano
lógico ou cultural, que por este proce Jso se propaga informam em comportannento, do indiVí¡ UO, grupo, soc iedade ou espécie, e produzem impacto na realidade.
Ainda que possa haver dúvidas a respeito das ca-
é amea<;ado. Um pedinte em um sinal, uma família toscaI
,. die uma quell .
mente
acampa da so b um p 1"astlco, a noticia
pacidades simbólicas de outras esp4cies, já que nos
mada ou devastac;:ao de propor<;óes ímpares romp~m a
aferramos a nosso antropocentris
tela em que projetamos a realiza<;ao de nossos des¡ejos
ao menos para os seres humanos a identidade nao é
(Schultz, 1979). Percebemos, ainda que de orma fugaz,
construída apenas por estes signos Eiretamente re la-
a corporeidade,
como sexo
o, sabe-se que
r idade, nem por
que há "muita coisa errada", e nos movemo incompda-
cionados
dos em nossas poltronas, esbo<;ando gesto de horror e
aqueles que advém da dimensao relacional, como os
desagrado, até que o sonho com uma nova irreSiS¡tível
nnaravilha venha a eclipsar outra vez a conso encia.
expressados pelas rela<;óes de pare ~ tesco. Para nós,
todos os signos de identidade e pertencimento sao
".I"'O+.b"" I ISSN 165H702 I VoI"meo 10 I N'mo," 7 I Edlo"o
j "''0"
7'" I 7"0
A MORALlDADE DA GlOBALlZA<;:ÁO / Dora Porto
também oriundos da esfera simbólica, descolados da
realidade sensível e impregnados por valores aleatórios
e arbitrários, delineados pela cultura .
A possibilidade de construir as noc;óes de identidade
e pertencimento pela significac;ao simbólica distancia
os seres humanos da dimensao estritamente funcional,
dada pela natureza, a qual, na maior parte das vezes, é
Se a industrializagao acentuou o exodo rural, atraindo milhares as cidades,
sob a globalizagao esse fenómeno se intensificou. A
vida urbana alterou definitivamente sua característica relacional e o espago
deixou de ser partilhado por
todos, passando a ser dividido entre desconhecidos.
Nesse contexto, a ideia de
coletividade vai ruindo lentamente, deixando de remeter-se um todo articulado (Bourdieu, 1998). As referencias culturais autóctones se perdem, submergindo sob o impacto avassalador dos novos comportamentos de massa, instilados pela globalizagao. A
existencia nessas condigoes abre o flanco ao domínio do mercado globalizado
que, onipresente, impoe-se
como poder absoluto.
adstrita a tais parametros organicos ou aqueles relacionais, destes derivados. Resignificando esses parametros e, principalmente, estabelecendo novas variáveis
para definir identidad e e pertencimento, a capacidade
de simbolizar enseja a pluralidade a medida que admite
interpretac;óes distintas do real, que nao estao inscritas
na realidade corpórea do indivíduo, manifesta por sua
forc;a física ou vitalidade, nem subjugadas a sua posic;ao
social, especialmente quando esta é delineada apenas
por sua situac;ao de nascimento, pelo status social de
seus ascendentes ou pela confluencia desses dois conjuntos de significantes. Por isso, ainda que se encontre
diferenc;as relevantes no comporta mento das formigas
em Tókio ou na Amazonia, com certeza elas nao serao
tao grandes como as que se observa entre os seres humanos que vivem nesses mesmos lugares.
Ao longo da história humana, a capacidade eleger parametros para construir as noc;óes de identidade e pertencimento sempre esteve relacionada a técnica, que
pode ser definida, grosso modo, como uma forma cultural de interagir na realidade. Conchas, objetos de arte
plumária, pontas de flecha, contas, tatuagens e
pinturas, vem sendo usadas em ornamentos
e utensílios que identifica m indivíduos e
marcam na dimensáo sensível as fronteiras
identitárias entre grupos e segmentos. Pode-se dizer, portanto, que a técnica permite
que as distinc;oes entre pessoas se manifestem na dimensao material como signos de poder e
status. Ela tanto recorta as diferengas quanto costura a
identidade simbólica do indivíduo e do grupo social.
Da mesma forma que a técnica vem sendo utilizada
para marcar a identidade e o pertencimento seu sucedaneo hodierno - a tecnologia -, também confere distinc;ao entre pessoas e grupos humanos, possibilitando
a criac;ao de tais para metros. A principal diferenga entre
os processos permeados pela técnica e os cunhados
pela tecnologia reside no que os produtos da primeira
sao circunscritos a determinada conjuntura cultural, espacial e temporal, enquanto aqueles providos pela segunda, a tecnologia, perpassam culturas e sociedades,
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Julio-Diciembre 20 10
ariando novos para metros para a identificél¡c;;ao entre as
das sexualidades múltiplas, homossexuais, bissexuais,
identificado como globalizac;;ao .
transexuais, travestis e transgenero, que nublam a fi xi-
Esse processo alternativo de construc;;áo da identi-
dez paralisante da perspectiva tradicional e, ao mesmo
dade e dos lac;;os de pertencimento torna-se mais acen-
tempo, instauram novos conflitos e frentes de confronto.
tuado porque os critérios tradicionais que modulavam
estes dois para metros de identificac;;ao ve
Ouanto ao marco identitário derivado das relac;;óes de
se esface-
parentesco, nao é preciso nem formular maiores expli-
lando ao longo das últimas décadas. Nes e contexto,
cac;;óes . Se aqueles com mais idade ou oriundos de lo-
idade, sexo e relac;;óes de parentesco deixam gradativa-
calidades menores podem lembrar-se de já ter ouvido
até
a pergunta "a qual familia alguém pertence", indagac;;ao
mesmo o sentido, num mundo reconfigurado pelos di-
capaz de assinalar inequivocamente a boa ou má posic;;ao
mente de ter qualquer importancia e mais,
perde~
tames das escolhas do consumo. Persistern ainda, em
desse alguém na escala social , recordarao também que
certa medida , as identidades nacionais, que acaba m por
já faz muito tempo que náo ouvem tal questionamento,
reafirmarem-se como justificativas xenófobas para a re-
que perdeu inteiramente seu sentido de filtro. Tal para-
serva de mercado de trabalho que, em primeira e última
metro identitário só faz sentido em oontextos onde as
instancia, assegura ao indivíduo o dinheiro que, por sua
pessoas se conhecem e podem exercitar a censura ou o
vez, permite participar do mundo global izado.
louvor frente
Nesse contexto de decomposic;;ao dos para metros
a posic;;ao dos demais na escala social.
Paralelo a desconstruc;;áo desses marcos identitários tra-
~sso­
dicionais, o processo de industrializaC;;ao e, principalmente, a
ciada a idade, deixa de ser peculiaridade [Jesta, espe-
globalizac;;áo, vem dando a luz outras formas de construir a
identitários tradicionais, a sabedoria, usual ente
Bio ético
identitário calcado sobre o sexo biológico a emergencia
pessoas. Essa é uma das características do fen6meno
cialmente quando as transformac;;óes introduzidas pela
identidade e a noc;;ao de pertencimento. Baseadas no merca-
tecnologia alteram tao profundamente as características
do, essas formas derivam do consumo de produtos/signos
das rela c;;óes com o ambiente e das inter-relac;;óes
que simbolizam a identidade e o pertencimento a um grupo.
humanas, que a experiencia amealhada ao longo
Fortemente associados a uma identidade que poderia ser
de toda uma vida passa a nao mais razer sentido
tomada como sendo de classe, mas que exprime apenas
face as dramáticas e recentes transformac;;óes da
riqueza, esses signos marcam a possipilidade de consu-
realidade . Ao contrário, a velhice se desenha como
mir e a liberdade para projetar no mundo uma determinada
I
urn estágio de progressivo abandono, no q al a pessoa
imagem de si é, em si, a imagem desse tnesmo mundo.
é despossuída de suas capacidades por nao conhecer
Como podem ser incorporados ao sabor do desejo,
ou conseguir lidar com o aparato tecnológico . Na era do
desde que se tenha o capital para adquiri-Ios, esses signos
novo é o jovem que comanda o espetáculo e as pessoas
sáo tomados como sinal inequívoco de autonomia e inde-
idosas esforc;;am-se arduamente para anula a distancia
pendencia . Por nao estarem inexoravelmente colados aos
que as separa dos mais novos oLutam para suprimir a di-
atributos físicos da pessoa, mas, ao contrário, ressignifica-
ferenc;;a etária , agora classificada como desvantagem. Es-
rem inclusive tais atributos, abrindo outras possibilidades de
condem, o quanto podem, as marcas da idade em seu s
interpretac;;ao, os signos identitários oriundos do mercado
corpos , numa tentativa vá de adequar-se aos padróes de
passaram a ser vistos como expressóes inequívocas da li-
consumo, buscando tornare m-se, elas própr ias , objetos
de desejo nas prateleiras do mercado (Bau an,2008).
berdade de escolha : da possibilidade que o mercado faculta
De maneira menos dramática, mas igualmente im-
nais que biologia e cultura Ihe impuseram. Oualquer pessoa
pactante , também o sexo vem deixando de ser uma
marca identitária essencial. Ainda que persista a configu-
pode ousar ser o que quiser, desde que disponha de capital
para adquirir a imagem que quer projetar de si mesmo.
ra c;;áo básica de divisáo de poder e status da humanida-
A consolidaC;;ao desses novos para metros identitários
de, seccionada entre homens e mulheres, qpe carregam
apóia-se fortemente na ideia de marca. Consequencia
papéis de genero, atributos e responsabil dades desi-
do uso do nome do fabricante para a identificac;;ao dos
guais, tal dicotomia tem se tornado menos determinan-
produtos, a marca é uma criac;;áo do século XX que alte-
te, transfigurada pelos novos papéis femi ninos na esfera
rou totalmente os critérios de identificac;;áo de qualidade
p~blica e novos papéis masculinos no ampito doméstico. Contribui também para desintegrar o para metro
e comercializac;;áo . Pela perspectiva radicional o va lor
a qualquer um de alc;;ar-se sobre os detJrminantes tradicio-
que, também pela trad ic;;áo, associavam-se a produc;;áo
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A MORAlIDADE DA GLOBAlIZA<;:AO
das coisas era atribuído
a escassez
do produto. É isso
I
Doro Porto
de análise distintos, ambos concluiram que es ses meca-
que ensina a economia clássica . Essa escassez podia de-
nismos passaram de exógenos para endógenos num pro-
correr tanto da pouca disponibilidade de matéria prima
ces so que induz ao crescente autocontrole. Com esse
quanto da dificuldade de trabalhá-Ia para empreender a
processo, a vigilancia e punigao do individuo nao precisam
produyáo,
estar atreladas apenas a fatores externos, mas, princi-
Com o surgimento da ideia de marca, esse
internos
instilados pala
processo se alterou e o produto passou a ser valoriza-
palmente, decorrer de processos
do nao como decorrencia desses atributos essenciais,
culpa, vergonha e pela sensagao de inadequagao. A intro-
como a matéria prima da qual é feito, mas como conse-
jegao das regras de convivencia passa a ser fundamental
quencia do prestígio da marca daquele que o fabricou.
a medida em as sociedades se tornam mais complexas,
Embora esse processo se estenda a todos os ramos
individualistas e, ao mesmo tempo super populosas, pois
e setores da economia globalizada, pode ser percebido
caso nao se contasse com mecanismos eficazes de au-
com mais clareza na confeq:ao de pegas de vestuário,
tocontrole nao haveria olhos ou bragos capazes de
no mutável e efervescente mundo da moda. Antes da in-
conter (e submeter) a todos as mes mas regras
vengao da marca, a qualidade de um produto (e o desejo
comuns (Foucault, 2002). Se a estrutura social
que ele despertava) podia ser medida pelo material do
está pulverizada nos individuos, porque o cole-
qual era feito . Assim, a seda era mais nobre que o algo-
tivo enquanto entidade se dissolveu, o contro-
dao que, por sua vez, tinha mais valor que a juta. Com
le social só pode mesmo ser endógeno.
o surgimento da marca, esses padroes deixaram de ter
Tal configuragao das estratégias de con-
significado. É a própria marca que pretende atestar a qua-
trole vem sendo forjada ao longo da história por diver-
lidade do produto que desenvolve. Como consequencia,
sas instituigoes fundadas justamente para manter a
uma pega de seda feita por um anónimo provavelmente
ordem social. Este é o caso das religioes, que pautaram
terá menor valor de mercado do que uma de juta, confeccionada sob o signo de uma grande e famosa empresa.
Assim, no mundo globalizado, o desejo é emulado
pela forga da marca, que se configura como signo de
desejo e consubstancia-se como principal elemento identitário . Esse signo virtual, totalmente descolado do substrato sensível que tradicionalmente era utilizado para mensurar a qualidade dos produtos, inaugurou novas possibilidades de significagao de si mesmo. Atualmente, identidade e pertencimento sao atestados apenas pela imagem
que se é capaz de projetar no mundo, que reflete as escoIhas do individuo e sua capacidade de materializá-Ias por
meio das marcas consumidas. O prestígio dessas marcas
indica o lugar da pessoa no mundo, demonstrando como
e quanto pode se inserir na sociedade de consumo. Esses
novos parametros, difundidos e alimentados pelo mercado, sao construidos no vácuo deixado pela dissolugao dos
critérios tradicionais de construgao da identidade e pertencimento e se configuram sobre uma característica inerente
a humanidade:
movimentar-se - sempre - rumo
a
realizagao do desejo (Lowen, 1984) .
TER E QUERER SER
Tanto Elias (1990, 1993, 1994) quanto Foucault (2002,
Esse processo alternativo
de construg80 da identídade e dos lagos de pertencimento torna-se maís acentuado porque os critéríos
tradicionais que modulavam estes dois parametros
de identíficag80 vem se esfacelando ao longo das últimas décadas. Nesse contexto, idade, sexo e relac;óes de parentesco deixam
gradativamente de ter qualquer importancia e mais,
perdem até mesmo o sentido, num mundo reconfigurado pelos ditames das
escolhas do consumo.
2006) observaram ao tongo da história humana a introjegao
dos mecanismos de controle social. Partindo de elementos
.
rp.v.latinoam.bioet./ ISSN 1657-4702 / Volumen 10/ Numero
2 / Ed' 'ón 19/ Páginas 76-87 /2010
lel
<111
Jul¡o-D¡ciembre 2010
as primeiras regras de convivencia e no<;:6es de certo
e errado entre os fiéis; das leis e normas dos estados ,
que ampliaram a pertinencia dessas no<;:oes a um conjunto maior e mais diverso de pessoas, os cidadaos;
e dos tratados e declara<;:6es de direitos humanos,
que expandiram a moralidade inerente a essas no<;:6es
para além das fronteiras dos estados, estendendo-as a
todos os seres humanos. Estas institui<;:óes pavimentam o solo no qual se configuram as no<;:oes de ¡den-
tidadg 8 do pgrtgncimento. ~obre ele transitam outras
for<;:as que tornam tais parámetros tangíveis .
No que diz respeito a introje<;:ao dos mecanismos de
controle pela dor, pelas estratégias de restric;ao e punic;ao
das condutas desviantes, pode-se mais facilmente associar a assimila<;:ao dessas no<;:6es e regras a estas institui<;:6es formais, a religiao e as igrejas; a lei e ao Estado; ou
as recomenda<;:6es para a conduta des ses estados, que
emanam da sua organiza<;:ao em entidades coletivas. Já
no que diz respeito
a introje<;:ao
des ses mesmos meca-
nismos de controle da conduta pelo prazer, nem sempre
sao estas institui<;:óes as responsáveis pelo processo de
absorver as noc;:6es e regras estabelecidas.
É bem verdade que o cumprimento dos ditames religiosos garante aos fiéis a paz de espírito ou o paraíso,
assim como o cumprimento das leis e normas sociais,
configura a identidade cidada, que também enseja certa
satisfa<;:ao no plano relacional pelo cumprimento dos
~ 084
Bioética
direitos e deveres afeitos a vida em coletividade.
Mas, no que tange a satisfa<;:ao, a principal instancia de controle social é o mercado, que distribui
suas benesses a todos aqueles que se inscrevem
na condi<;:ao de potenciais consumidores. Frente a dissolu<;:ao de outros critérios, o mercado e s as ma ~cas
pairam incólumes sobre o mundo globa lizado, conferirdo
sensa<;:óes de identidade e pertencimento que se pode
supor serem similares tanto para aqueles que vivem em
Tókio quanto para os que moram na Amazonia.
No mundo globalizado, o
desejo é emulado pela fon;a
da marca, que se configura
como signo de desejo e consubstancia-se como principal elemento identitário.
Esse signo virtual, totalmente descolado do substrato
sensível que tradicIonalmente era utilizado para mensurar a qualidade dos produtos, inaugurou novas possibilidades de significa<;ao
de si mesmo. Atualmente,
identidade e pertencimento
sao atestados apenas pela
imagem que se é capaz de
projetar no mundo, que reflete as escolhas do indivíduo e sua capacidade de
materializá-Ias por meio das
marcas consumidas.
Mas o prazer do ato de consumir nao se esgota na
possibilidade de estabelecer uma identidade e projetar
uma imagem de si na dimensao coletiva. Embora es se
atributo seja fundamental em um mundo carente de
outros signos e valores identitários, há na dimensao individual um componente que induz o prazer: a sensa<;:ao
de supressao das carencias. Percorrendo uma gama de
motiva<;:6es que vao da necessidade a vontade, passando
pelo denominador comum do desejo, o prazer do consumo instila, momentaneamente, uma inebriante euforia,
acompanhada pela sensa<;:ao de realiza<;:áo e completude.
rev.latinoam.loioet./ISSN 1657-4702 /VoJumen 10 1 Número 2 1 Edición 191 Páginas
A MORALlDADE DA GLOBALlZA<;:AO / Doro Porlo
No limite da necessidade, o prazer decorre da su-
Cabe considerar, ademais, que por sua própria natu-
a sobrevivencia.
reza o desejo nunca pode ser plenamente realizado, dada
É o prazer de consumir o que comer, beber, de pos-
a impossibilidade de manter indefinidamente a plenitude
suir abrigo, assegurar o conforto para o corpo e para
do prazer (Porto, 2005: 574-590). Longe de evidenciar-
melhorar o local onde se vive. Nesse nível, o prazer é
-se como uma falácia, a frustrac;:áo decorrente desse pro-
sentido corporalmente, pela eliminac;:áo das sensac;:óes
ces so é interpretada como uma falha do indivíduo em
de fome, frio, sede e sono . Mas, mesmo considerando
aproximar-se do modelo ideal, o que o estimula a envidar
a enorme quantidade de pessoas no mundo, se o mer-
novos e renhidos esforc;:os para atingir o objetivo. Esse
pressáo de uma privac;:áo relacionada
cado dependesse apenas da supressáo dessas neces-
processo vicia embora ninguém se cansa dele. E o vício
sida des básicas, náo haveria grande possibilidade de
do prazer pelo consumo é a armadilha oculta que impele
auferir lucros crescentes . Por isso, oferece a soluc;:áo
a busca
também para as carencias intangíveis, aquelas relativas
da razáo, como atestam os milhóes de casos de endivi-
a representac;:áo do ser no mundo.
damento, evidenciados na atual crise económica global.
da satisfac;:áo no mercado para além dos limites
Nesse nível do desejo, ou seja, já no pata mar da re-
Essa é a sutileza da dominac;:áo pelo mercado. Embora
lativa abundancia, o prazer procede da possibilidade de
decorra de uma imposic;:áo promovida com o objetivo
projetar a imagem son hada de si mesmo e com isso conquistar amor e admirac;:áo, suprindo as exigencias instin-
único de fomentar o consumo (e garantir o lucro da eco-
tivas de afeto. Num degrau acima, na dimensáo da von-
contrário, parece fruto da livre escolha, da "sagrada" liber-
nomia globalizada) náo é sentida como compulsória . Ao
tade e da super abundancia, o prazer reveste-se com os
dade individual para buscar a realizac;:áo dos mais íntimos
atributos do status e do poder, que conferem prestígio
desejos. A suprema sofisticac;:áo de tal estratégia de con-
a pessoa como consequencia daquilo que ela
trole, baseada naquilo que move o ser humano, o prazer,
e respeito
é capaz de consumir e ter. Além deste nível, só resta
náo é obscurecida nem mesmo pela contraparte do me-
o podium, quando a pessoa se torna ícone e parame-
canismo, a dominac;:áo pela dor, já que a maior punic;:áo na
tro para o consumo de todas as demais. Seus cabe los,
roupas, seu corpo (olhos, nariz, barriga, bumbum), bem
sociedade de mercado é náo estar apto a inserir-se nele.
como sua casa e objetos, seu carro e telefone celular
CONSIDERA~ÓES FINAIS
passam a ser padróes para emular o desejo de muitos,
que invejam e cobic;:am essas conquistas.
Espero com esta análise ter demonstrado
Vale ressaltar, como também já apontei em trabalho
que somos todos artífices e cúmplices da glo-
anterior (Porto, 2004). que esses ícones da globalizac;:áo
balizac;:áo. Que ela náo é uma entidade abs-
forjados pelo mercado consubstanciam modelos ideais
trata, dotada de "super poderes", mas tanto
difíceis de serem alcanc;:ados por uma pessoa comum .
a causa quanto o resultado das escolhas conscientes e in-
Dessa forma, se estimula o consumo desenfreado de
conscientes de cada um de nós. Espero também ter con-
mais e mais produtos, pois há sempre algo que falta para
seguido mostrar que a moralidade da globalizac;:áo, a mo-
aproximar a cópia do original. Para fomentar o desejo
ralidade do mercado ou, como era conhecido nos tempos
por tais modelos, eles sáo apresentados como para metros do sucesso, associados a ideia de exito (Zimerman,
de antanho, do capitalismo é a moralidade de todos e de
cada um de nós, que alimentamos a ordem mundial com
2000: 21-25) . Seriam, entáo, em suma, a corporificac;:áo
nossas vidas. Reconhec;:o que esta é uma constatac;:áo di-
do prazer na realizac;:áo plena . Tal apelo, quase irresistí-
fícil de lidar, pois implica em uma responsabilidade difícil
vel para qualquer um, torna-se ainda mais pungente para
de exercer (Porto, 2006; Santos, 2006).
Náo obstante a magnitude de tal responsabilidade,
todos aqueles que por sua situac;:áo e condic;:áo de vida
encontram-se alijados do indispensável a sua sobrevivencia física e social. Por isso observa-se em pessoas nessa
condic;:áo (mas náo apenas nelas) um desejo quase irre-
há um aspecto da questáo que náo pode ser desconsiderado, especialmente quando se trata de uma análise
cando a propalada qualidade do original, a pessoa gaste
bioética, que é, obrigatoriamente, um estudo de ética
aplicada . Como a realidade é moldada pela ac;:áo, de
nada adianta um discurso dissociado da prática cotidiana. Se as palavras forem envoltórios vazios, destinados
além de suas possibilidades.
apenas a assegurar os lugares de poder e de fala, náo
sistível de portar artigos "de marca", mesmo que estes
sejam apenas falsificac;:óes sem qualidade ou que, bus-
rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 /Volumen 10/ Número 2 / Edlcion 19/ Páginas 76-87 /2010
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Bioética
terao tonta para alterar a realidade. Aa co trário, serao
deixado de ser um mero joguete ao sabor de ss as inten-
instrumentos para a manuten<;ao do status uo, mesmo
<;oes inescrupulosas. Seremos capazes de pensar, ao
quando modulem expressoes de crítica e revolta ou de
menos duas vezes, antes de tentar suprimir as carencias,
estímulo a indigna<;ao e a liberdade. Ainda que, por si
esquecer os aborrecimentos ou minimizar as frustra<;oes
mes mas, as palavras tenham poder, sua rllágica só se
em compras que nao precisamos ou até mesmo náo que-
efetiva quando transformam a realidade pel a<;ao.
remos, por exemplo. Essa tática, baseada na consciencia
É isso que podemos ver quando construímos coletivamente e mantemos cotidianamente a f c<;áo aceita
a prioriza<;áo daquilo que se sabe realmente necessário.
de si, nao pretende defender a priva<;áo, mas apontar para
e socialmente partilhada na entidade conh cida como
Se tal tática parece pouco, proposta simplória de um
"mercado". Tal entidade existe porque acred tamos nela,
manual de autoajuda, náo é demais sublinhar que sao
porque Ihe damos substancia, porque sucu
bimos dia a
nossas a<;6es, mais do que as palavras e as inten<;6es,
dia a seus desígnios por desejo, necessidade ou von-
que conformam ou transformam a realidade. Sáo elas
tade. Embora reconhecendo a dificuldade e o tama-
que dao existencia concreta e poder a entidades abstra-
nho da tarefa, que é escapar a essa forma espúria
tas como o mercado e a globaliza<;ao (Freire, 2001, p.
de controle, é fon;;oso concluir que está nas máos
20). Sáo elas, enfim, que ao influxo das crenc;:as íntimas
de cada um de nós examinar suas próprias motiva-
de cada um de nós nessas entidades ficcionais, Ihes em-
<;óes e escrutinar seus próprios vícios de C<Dnsumo. SÓ
prestam o corpo social com o qual se agigantam e nos
assim será possível escolher. É a escolha consciente e
controlam, oprimem e amea<;am . Portarto, repito, a a<;ao
a a<;áo consequente que poderáo subverter a moralidade
é a chave para abrir as portas a transforma<;ao.
da globaliza<;áo. Nesse sentido que ro render omenagem
Se, como querem os pessimistas, os acomodados e
a Foucault, que apontou o caminho para transpor os obs-
os coniventes, a a<;ao individual, em si mesma, nao é
táculos impostas por nosso condiciona mento as regras:
capaz de alterar a realidade, isso náo pode ser razáo para
É justamente a regra que permite que seja feita vio-
olvidar sua potencialidade. Basta lembrar que os seres
lencia a violencia e que outra dominar;ao possa dobrar
humanos aprendem por imitac;:áo, que, muitas vezes pre-
aqueles que dominam. Em si mesmas as regras sao
cede a reflexao sobre o valor e a pertinencia de deter-
vazias, violentas, nao finalizadas; elas sao feitas para
minada atitude. Por isso se forma o habitus (Bourdie u,
servir a isto ou aquilo; elas podem ser burla as ao sabor
1983: 46-81) e se instauram os condicionamentos. Tal
O grande jogo da his-
capacidade, entretanto, é o que faz uma a<;ao isolada
da vontade de uns ou de outros.
tória será de qUem se apoderar das regras, de qJem
(mesmo as mais francamente quixotescas) revestir-se
tomar o lugar daqueles que as utiliza m, de Iuem se dis-
da possibilidade de ser o marco inaugural de uma nova
fa((;ar para perverte-Ias, utilizá-Ias ao inverso e voltá-Ias
forma de entender a realidade. Uma forma que se con-
contra aqueles que as tinham imposto; de quem, se in-
forma em realidade coletiva
troduzindo no aparelho complexo, o fizer funcionar de
sensibilidade, a compreensáo e as a<;6es de cada um .
tal modo que os dominadores encontrar-se-ao domina-
a medida
que transforma a
Para facilitar essa compreensao é preciso que sejamos capazes de desmitificar a tecnologia. É necessárlo
dos por suas próprias regras (Foucault, 1982: 25).
entende-Ia como ferramenta, nem divina nem demoníaca,
ecanisTos
mas apenas instrumento que pode propibar os resultados
cotidiana e
desejados pela moralidade que a utilizar, Como uma "va-
cega de sua moralidade inerente. Seu tom Ressoal, en-
rinha mágica" que pode canalizar a for<;a e a energia di s-
tretanto, adverte que o primeiro passo deve ser dado por
poníveis para atingir o fim almejado. Assim, tanto pode
A reflexao acima indica que há saída aos
de controle da globaliza<;áo e
cada um de nós.
A medida
a reprodu<;ao
que tenhamos ooragem de
ser uma forma de maximizar o lucro do capital a qualquer
a custa da aliena<;áo e opressao humanas,
encarar as razoes de nossas escolhas de consumo e com-
custo, mesmo
preender o sentido último do fetiche com o q~al o merca-
tanto quando pode se consubstanciar em canal para a
do nos hipnotiza, teremos aberto os olhos
a possibilidade
de subverter esta situa<;áo. Estaremos nos ell7poderando
~
a<;áo coletiva e aut6noma, voltada
a sustentabilidade
do
planeta e a promoc;:ao da vida humana com dignidade.
duzir o consumo inconsequente e desenfread para al¡lfe-
Sabendo disso, poderemos, enfiJ' admitir que a
tecnologia pode operar em proveito da manutenc;áo do
rir lucro crescente e desmesurado. Isso porq e teremos
status qua ou contra ele. Estaremos aptos a ousar, a
para compreender a moralidade da globalizac;:-o, que
in-
r~v.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 /Volumen 10/ Número 2 / Edición 19/ Páginas 76-87 /2010
A MORAlIDADE DA GLOBAlIZA<;:AO / Dora Porto
alterar o vetor que orienta seu uso, deslocando-o dos va-
envolvimento e apoio da coletividade nada garante que
lores impostos pelo mercado e pela globaliza9áo, a ma-
a medida
ximiza9áo da opressáo e da usurpa9áo da energia do ser
fosse sendo jogado, num ciclo interminável.
que o lixo fosse sendo retirado mais lixo náo
humano e do ambiente, para aqueles que possam pro-
Essa experiencia social demonstra que, embora seja
mover valores humanos, o acesso
fruto dileto do mercado, a tecnologia pode cumprir com
livre, igualitária e fraterna entre
a liberdade, a troca
pessoas e o respeito a
igual eficácia os objetivos de qualquer moralidade que
defina seu uso. Que é apenas uma ferramenta
vida em todas as suas formas .
Apenas para náo deixar esta reflexáo sem um ponto
que reflete as inten96es e as a96es humanas.
de contato com a realidade, o que permitiria classificar as
Demonstra que o viés ideológico que se de-
ideias apresentadas como panfletárias, relato uma expe-
senha na realidade social a partir do uso náo
riencia coletiva empreendida na Estonia em maio do ano
é inerente ela mesma, mas efeito do uso que
passado. O processo e os resultados dessa experiencia
dela se faz e de seu objetivo. Como a tecno-
estáo disponíveis em vídeo de cinco minutos no Youtube
logia é capaz de gerar e alimentar moralida-
(2009). Trata-se da campanha Vamos Fazer para limpeza
des distintas, sua utiliza9áo pode conduzir a realidades
das áreas florestais do país, que ocupam mais da metade
diversas . A supressáo dos limites existenciais que pro-
do território. Agregando mais de 50.000 voluntários nas
porciona servirá ao senhor que delas se apoderar.
diversas etapas do processo bem como 500 institui96es
Esse senhor pode ser o mercado globalizado, que
parceiras, a campanha identificou e mapeou 10.000 to-
usa tais ferramentas para a domina9áo e explora9áo, o
neladas de lixo, retirando-as em um só dia ao custo de
podem ser próprios seres humanos em projetos auto-
500 mil euros. Para isso foram usados telefones celula-
gestionários, autóctones e libertários. Para isso basta
res, mapas terrestres produzidos por satélites e transmis-
nos apossarmos de nossa capacidade de escolha, exer-
sáo digital de dados e informa96es. Se essa a9áo tivesse
cermos nosso poder de decisáo e cultivarmos nossa dis-
sido empreendida apenas pelo governo demoraria tres
posi9áo de nos reconhecermos no outro para reconstruir
anos para obter o mesmo resultado e consumiria €22,5
o coletivo . Para subverter as regras impostas pelo mer-
milh6es, sem garantia de éxito, pois sem a sensibiliza9áo,
cado e transformar o mundo.
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J io-Diciembre 2010
Entraves potencialidades
do f~ ncionamentcD de
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P ~TENTIALlTIES OF THE
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raduada em Ciéncias Biológicas pela Universidade
Sudoeste da Bahia (UESB), especialista em MAt,nnol"ol
Faculdades Integradas de Jequié (FIJ), mestranda
Fnt" ,-m e ",' ,Am e Saúde pelo Programa de Pós-Graduacáo em t:nrElrmaaem
¡t;nalista Universitária da UESB. Secretária do
Pesquisa da Universidade Estadual do Sudoeste da Bahia
P/UESB). Enderer;o :
tRua Afran io Peixoto, n.o 130, Bairro: Mandacaru,
Jequié- Bahia- Brasil. E-mail : [email protected]
I
•• praduada em Enfermagem e Obstetricia pela
¡¡ve,rslrlade
I da Bah ia (UFBA), Mestre em Enfermagem em Saúde Públi<l:a pela Universi dad e
Federal do Estado do Rio de Janeiro (UNIR lO),
nfAlrnenF>m pela Universidade Federal de Sao Paulo (UNIFESP). protessora titular do Deflartamento de Saúde da UESB. Professora do
em Enfermagem e Saúde da UESB. EndereGo: Av. Jo é Moreira Sobrinho,
S/N - Bairro: Jequiezlnho, CEP: 45.206-510, Jequi
1: [email protected] .
ll~~~~~~'=:.:=i._LS~~~LI=:L·bioet. / ISSN 1657-4702 /Volumen 10/ Número 2/ Edición 19 /rágina S 88-99 / 2010
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